Día 3º.- LGC.- Fuegos artificiales.

Un evento exclusivo en la Ciudad Prohibida donde no todo tiene que ser de ensueño.
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Isawa_Hiromi
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Día 3º.- LGC.- Fuegos artificiales.

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mié Sep 29, 2010 2:37 pm

General


las linternas rojizas parecían pajaros colgando de las ramas de los árboles dirigiendo a los invitados, ya totalmente entremezclados entre ellos, por los senderos sinuosos de piedras blancas y grises hasta lo que pareció una extensa pradera.

A sus espaldas estaban los edificos del Palacio, donde estaban hacia unos momentos, siguiendo el camino que se abría en esteras de hierva verde y flores aromáticas, hacia el horizonte más cercano, había un mirador de madera pintada en rojo y dorado, con brocados de dragones, que estaba rodeado de unas escalinatas de piedra que descendían a un patio inferior por el que caminaban. Dicho patio era una enorme extendión de tierra semicurcular, terminada en unas barandas de madera de color negro y dorado, desde la cual se podía ver la zona oeste de la ciudad, con todas sus luces como si fueran estrellas.

En dicho patio bajo el mirador, en donde muchos supusieron acertadamente que se colocaría el Emperador y su séquito personal, había arriates donde flores abiertas en la noche como el jazmín extendían sus olores, y asientos de piedra en sus laterales daban algo de descanso, a la vez que cientos de farolillos estaba encendidos en el suelo y en postes de madera decorados con guirnaldas.

Y allí, en dicho lugar, los invitados fueron llegando... contemplando el resplandor de la luna en la Bahía del Sol y los destellos de las luces de los hogares como se iban apagando y de los distritos que nunca dormían...
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Seppun Daisetsu
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Mensaje por Seppun Daisetsu » Mié Sep 29, 2010 3:43 pm

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Akodo Shigeru
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Mensaje por Akodo Shigeru » Jue Sep 30, 2010 4:11 am

Shigeru siguió a su protegida cuando ésta abandonó el salón de las representaciones, aunque tuvo mucho cuidado de mantenerse algunos pasos por detrás de ella. Intentaba convencerse a si mismo que prefería la distancia para tener una mejor perspectiva de las posibles amenazas que cayeran sobre ella, pero era inútil. Era terrible como yojimbo, y en aquel mar de gente no podría identificar a un enemigo ni aunque se tratara del mismísimo Kami Caído. Además, era bastante improbable que alguien se atreviera a generar hechos de violencia en un lugar tan vigilado. Lo más probable era que alguno de los Seppun que había dispersos por todo el patio lo redujera antes de que nadie se diera por enterado. Por otro lado, no había forma de ocultar sus verdaderas intenciones.

Lo que el Akodo realmente buscaba era pasar desapercibido. Lo había hecho bastante bien hasta ahora, resguardándose en un silencioso segundo plano mientras su protegida se robaba todas las miradas. Pero sabía que su suerte no duraría por siempre, y menos si permanecía demasiado cerca de la Shosuro. Kisho ya había roto el hielo con algunos de los presentes, y seguramente intentaría retomar sus conversaciones. O quizás peor. La shugenja se iba soltando, y parecía cada vez más dispuesta a aventurarse con nuevas compañías.

Cuando Shigeru salió del recinto, la apacible noche de luna se le antojó repentinamente ominosa. Se sentía desprotegido en aquel lugar, demasiado expuesto ante la vista de todo el mundo, casi desnudo. Ni siquiera el constante deambular de gente a su alrededor conseguía disipar el frío que corría por su espalda. Sentía todos los ojos puestos en él, una sensación a la que creía haberse acostumbrado. Desgraciadamente, nunca lo haría mientras llevara aquel mon en su diestra.

Su kimono, de un color rojo sangre surcado con sencillos ribetes negros y dorados, le permitía mimetizarse con su entorno. Al menos mientras se mantuviera rodeado de Escorpiones, lo que bien pensado podía resulta más peligroso aún. Como impregnar de alcohol una herida para evitar una infección. Sin embargo, su rostro descubierto, desafiando libre y altivo el susurrante viento cargado de dulces aromas, echaba por tierra toda su mascarada. Era un signo tan contundente como el ropaje de su Clan adoptivo.

Un Escorpión sin máscara. Pocos espectáculos había en el Imperio que causaran tanta intriga. Cuando menos, la suficiente como para acercarse y observar más de cerca… y notar el emblema dorado que refulgía en su brazo izquierdo, justo a la altura del hombro.

El mon de los hijos de Akodo parecía fuera de lugar en medio de aquellos colores, y brillaba con una fuerza extraña y gloriosa que no podía pasar desapercibida, casi como si se rebelara contra la oscuridad carmesí que lo rodeaba. Parecía una batalla perdida, pero aún así mantenía su posición.

Shigeru esquivaba las miradas de Kisho. Realmente tenía buenos motivos para pasar desapercibido…
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Sep 30, 2010 10:50 am

Akodo Shigeru

Kisho, mientras andaba un par de pasos delante tuya no paraba de mirarte de reojo. Qué se le estaría pasando por la cabeza a esa Yogo tan extraña...

De pronto Kisho se paró en seco y se dio la vuelta.

"Ey! Tu! Akodo! Trata de poner otra cara, llevas así desde la obra, ya sabemos ambos que esos mones dispares en tu pecho te han dibujado una bonita diana pero con esa cara no vas a rreglar nada, lo que tienes que hacer es buscarte contactos para alejarte de mí pronto! Ve esto como una maldita oportunidad de separarte de nosotros."

Dijo mientras miraba de reojo hacia otra parte, no ponía sus ojos en ti y mucho menos bajaba su barbilla alzada, y, sin embargo, te daba la sensación que esas palabras eran su formade tratar de... ¿animarte? ¿Por qué debería? Bueno, le salvastes la vida... puede que eso hubiera mejorado vuestra forma de convivencia, pero lo cierto es que la forma de expresarse de la shugenja Yogo era cuanto menos curiosa.

Te miró de reojo entonces para ver cómo reaccionabas y espetó como forma final:

"Ni que fueras el bicho más raro de la corte! Bueno... trata de no.... tener esa cara... que... ¡perjudica a mi imagen!"

Terminó con la ira de nuevo brillando en sus palabras mientras se daba la vuelta bruscamente y andaba varios metros en pasos enormes para una buena etiqueta de dama.

De pronto una voz se oyó a tu lado que decía:

"Que caracter... Pero descuida, no es la única"

Cuando te distes la vuelta había aparecido de golpe una chica, una Fénix, de cabellos largos y morenos recogidos en un larzo tras su cabeza, con un kimono anaranjado con bordados aniñados de Fénix que parecían de peluches y dos ojos enormes y brillantes acompañados de una enorme sonrisa. Un momento... esa era la chica que estaba a tu lado en el teatro...

La chica te miró con aquella cálida y amplia expresión y te reverenció con gracia.

"Como por ejemplo yo misma, qué descortesía la mía, mi nombre es Isawa Kazumi, un placer."



Isawa Mitsuomi

Tras una despedida rápida pero cortés salisteis ambos a toda prisa, tu siguiendo la estela que Akemi iba haciendo entre los invitados para ti, por los patios y pasillos hasta llegar al nuevo lugar. Tras un vistazo rápido de la experta yojimbo te hizo un gesto con la cabeza.

En un rincón, con una copa de sake en la mano la ronin hablaba con Sanzo.

"Esta allí... sama... ahora sólo le queda tener cuidado..."

Dijo mientras se colocaba a un paso tras de ti y te seguía hacia donde estaba Sanzo. Mientras ibas llegando vistes que el aura de actitud dura de la mujer casi se podía palpar tras unos ojos del color azul más helado que jamás habías visto y una presencia intimidadora que era arrolladora. Puede que sí que fuera ella...



Kakita Koji

Dejar atrás a Yashiko fue casi más un movimiento cercano a la religión y a la espiritualidad que una despedida, pues fue... muy extraño... ¿Quizás por aquellas últimas palabras?

Kamoko andaba tranquilamente por el patio en dirección a la nueva localización en compañía de una mujer a la que nunca habías visto hasta ahora, lo cual te hacía comenzar a pensar que estabas muy despistado, pues al verla comprendistes que era un desperdicio no haberse fijado antes...

Su aspecto era puro y divino a partes iguales a la vez que desprendía un aire de grandeza y delicadeza sin descuidar cierto peligro dimante de ella...

Era casi como la visión de una terrible pero hermosa Yuki-no-Onna...

Imagen

Pero más extraña era la mirada de Kamoko hacia ella...

Cuando tu presencia se hizo destacable Kamoko, que parecía inmersa en un sin fin de pensamientos miró hacia donde tu estabas y dejó una queda pero cansada sonrisa en sus labios.

"Ah... Koji-san... que oportuno... venid... quiero presentaros a alguien... Se trata de una persona muy importante para mí, y para la Embajadora... que parece haber llegado justo unas horas antes a la ciudad de este evento... su nombre es Doji Yukihiro... y es... mi segunda hermana...."

La mujer te miró a los ojos con expresión dura pero no dijo nada.



Kitsu Raigi

Kura asintió despacio mientras te llevaba hacia la zona de los camerinos, unos que parecían estarse vaciando, así pues te informó que sería mejor esperar al cambio de lugar, y cuando este se realizó te acercó a un grupo peculiar de personas...

Había un Soshi, Bantaro, de aspecto serio, mayor y taimado, al cual te presentaron como Soshi Bantaro, el encargado de "la parte mágica" que habási visto en la obra.

Otro de ellos era un Yogo, algo peculiar para ser actor... que habia hecho el papel de Bayushi de nombre Masi.

Los otros cuatro, aunque faltaba el recién nombrado Tutor Imperial, Onnamura, eran todos Shosuros. Shosuro Kiho, la actriz principal, de una belleza innegable de muñeca de porcelana. Shosuro Ganawa, un hombre de risa fácil con aire carismático. Shosuro tagako, un jovencito con una mirada demasiado afable y una forma de expresarse... poco escorpión por su sinceridad y... Shosuro Hisei, de género inidentificable... como la propia Shosuro a la que había interpretado.
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Seppun Daisetsu
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Mensaje por Seppun Daisetsu » Jue Sep 30, 2010 12:22 pm

Daisetsu recordó aquel momento y entro en razón, luego de que la sangre en las venas dejase de confundirlo.

Esto lo había hecho reflexionar. Después hablaría y aclararía las cosas.


"¿Has visto la sorpresa del jardín?", le comentó mientras avanzaban hacia el mismo.

"Es un plan demasiado arriesgado y ambicioso. Por suerte, Nishi-sama estuvo de acuerdo. Espero que sea del agrado de todos. Toda esta cena ha sido mi humilde regalo al Imperio aquí presente.", luego miró a las estrellas, era una noche despejada, perfecta. Onnotangu imponente en el cielo.

"Dentro de poco debo de volver con los Hantei. ¿Me acompañas mientras tanto, Miori-san?", dijo mientras continuaba avanzando por mismo.

"Si te preguntase algo, Miori-san. ¿Podrías responder dejando la sinceridad de lado?"
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Akodo Shigeru
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Mensaje por Akodo Shigeru » Jue Sep 30, 2010 2:01 pm

Justo cuando empezaba a albergar una pequeña esperanza de que quizás podría salirse finalmente con la suya, las palabras de la Yogo lo sorprendieron como una bofetada en pleno rostro. El Akodo se detuvo en seco, su rostro transformado en una pétrea máscara, incapaz de exteriorizar la menor sensación. Solo sus ojos, que despedían un oscuro brillo asesino parecían libres de la inmutable pasividad que emanaba de aquel ser.

No tenía sentido hacerse el distraído, no ante tanta gente. Y mucho menos cabía manifestar de modo alguno la furia que lo carcomía en lo más hondo. Así que Shigeru adoptó una postura a la que ya estaba tan acostumbrado que casi constituía un mero movimiento reflejo. Era la misma que solía utilizar tan a menudo, cada vez que se veía obligado a tragarse su orgullo para poner la otra mejilla… siempre sonriendo, por supuesto.

Había sido un necio. Había olvidado la razón principal de su presencia en aquella fiesta, y ahora debía pagar por su descuido. Se reprochó amargamente haberse dejado arrastrar por tan vanas esperanzas. Solo lo habían dejado correr para que bajara la guardia. Ello solo hacía todo más doloroso.

¿Para qué diablos lo habían invitado? ¿Cómo podía haber conseguido un lugar entre tantas celebridades, justo él que no era más que un recién llegado? Peor que eso. Una triste y lamentable criatura solo digna de desprecio, que había salido de debajo de alguna sucia piedra perdida en lo más remoto del Imperio. Eso era el Akodo en aquellos momentos. Lo había sido casi toda su vida. ¿Qué derecho tenía a respirar el mismo aire que acariciaba a las más augustas personalidades del Imperio? Había visto al Sagrado Hantei con sus propios ojos, por todos los Kami !!!

Solo había una explicación para semejante muestra de magnanimidad por parte de su clan adoptivo. Lo habían llevado como trofeo. O quizás peor… como bufón. Estaba allí para enrostrar a todo el mundo otra victoria del Clan de las Mentiras, en este caso contra la antigua Mano Derecha. Estaba allí para hacer el ridículo, y para que todos disfrutaran con el espectáculo. Para humillar a su antiguo Clan, y para ser humillado. De ningún modo podría pasar desapercibido. No tenía la menor oportunidad.

- Hai !!! – respondió en un susurro bajo y casi marcial mientras se inclinaba en una profunda reverencia, como si estuviera siguiendo las precisas órdenes de un oficial de campo en plena batalla.

Sus pensamientos comenzaban a discurrir por senderos cada vez más oscuros, mientras todos sus errores y amarguras pasadas amenazaban con quebrantar las barreras que los habían contenido durante tanto tiempo. Toda la belleza y la pompa que lo rodeaba pronto empezó a difuminarse de a poco, teñida por la misma sombra que oprimía su corazón.

Un sonido repentino, tan cristalino y brillante como el más puro de los arroyos que nacían en las cimas más altas de la Espina del Mundo, despejó las penumbras con su sola presencia. Tan rápido como habían llegado, los tenebrosos pensamientos se vieron obligados a huir, refugiándose en lo más profundo de la perturbada mente del Akodo.

- Isawa Kazumi-sama, es un honor y un placer conoceros. – repuso el samurai enfundado en las ropas del Escorpión, mientras se inclinaba en una prolongada y solemne reverencia. Sus respetos quizás excedieran lo prescripto por la más estricta etiqueta, pero Shigeru sentía que le debía cierto agradecimiento a la dulce muchacha. – Imagino que vuestra radiante presencia impone la necesidad de mencionar la belleza de las flores nocturnas y el dulce aroma de los cerezos… pero no me creo en condiciones para hacerlo. Espero sepáis disculpar las pobres aptitudes de este simple yojimbo. Ya eran bastante limitadas, incluso antes de encontrarse deslumbradas por todo lo que acaban de presenciar. Por otro lado, nada de lo que estos ojos pudieran ver os haría justicia.

- Mi nombre es Akodo Shigeru. Y mi compañera, que ha debido retirarse con tanta premura, no es otra que la reconocida shugenja Yogo Kisho. Descuida, no siempre es así. Hoy está en uno de sus días buenos. Imagino que solo pretende ayudar… de alguna forma retorcida y malsana, pero ayudar.

- Al menos ha llamado vuestra atención. No alcanzarán mis días para pagarle semejante obsequio. – por primera vez en toda la velada, los labios del Akodo se curvaron en una leve sonrisa.
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Okami (Wolf)
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Mensaje por Okami (Wolf) » Jue Sep 30, 2010 2:15 pm

Volver con la tatuadora era una idea que no le tentaba mucho pero la cortesía le obligaba. Aunque tampoco podía negar sentir cierta curiosidad por saber qué querría exactamente la poeta Grulla de la Maestra Tatuadora.

Así que se levantó con gesto natural y se dirigió a Kaoru.

-Rey Lagarto-san, me temo que debo dejaros. Mi sabiduría me obliga a seguir a la persona con más curvas y belleza de este pequeño grupo. Es superior a mí.-Sonrió para luego pasar a un tono algo más serior pero igual de amistoso.-Siento que todo se haya desmadrado un poco, sobretodo para vuestro clan. Ya sabéis que si necesitarais algo o una espada ajena a vuestros hermanos, soy vuestro más humilde, humilde servidor.-Inclinó la cabeza.-Aunque preferiría que fuerais un "buen chico" y no os metierais en lios, y por ende, meterme a mí. Morir defendiendo causas Grullas. ¿Qué contarían de mí cuándo muriese? -Dijo riendo mientras se marchaba tras su respuesta.

Tras la despedida a Kaoru, Okami se ofreció a llevarla a su destino con cortesía paladinezca y en ligero tono de burla cómplice. Al menos, por fin se sentía que podía ayudarla en algo, aunque sea para saltarse todos los intermediarios del exigente y famoso hermetismo del Dragón.

-Os advierto, mi señora, soy el más guapo entre mis hermanos. Luego no digáis que no os lo advertí.-Dijo antes de emprender la marcha.

Según caminaban y en unos de esos segundos de silencio, una leve sensación de tristeza se apoderó de él al pensar en cierto sueño. "Bueno, mi querida Etsuko, me temo que tendremos que esperar un poco más...".

-Explicadme, si queréis, eso de la "salida vertiginosa de un mar de cadenas".-Dijo en un intento informal de romper el hielo.

OUT:

Nah, lo propio sería que siguiese con Nozomi. Además, Okami está a gusto con élla.

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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Jue Sep 30, 2010 10:10 pm

Resulta triste dejarla marchar, pero realmente delicioso verla hacerlo, pienso curvando una sonrisa tras un último y discreto vistazo a la silueta celeste que se pierde en el mar embravecido de egos e intereses mediocres.

Aún saboreaba aquel tono de... preocupación por mi en la voz de Yashiko, cuando vi casi de pronto a la acompañante de mi señora... hermosa y... fría, como la primera nevada del invierno.
Mi sonrisa se borra poco a poco al ver la mirada de Doji Kamoko... problemas, eso resulta evidente.

¿Otra hermana? Pero qué... -Es un honor conoceros, Doji Yukihiro-sama -saludo junto a una inclinación reverencial acorde con su estatus.
Me habría gustado añadir algo más, tipo "he oido hablar mucho de vos" o algo así... pero me acabo de enterar que existe, así que no se me ocurre mucho.

¿Pero qué hace aquí?
Otra hermana entre ambas mujeres, ¿podría ser peor para nuestra oportunidad?
¿Y por qué justo ahora? ¿A qué puta fortuna he ofendido... últimamente?

-Mi nombre es Kakita Koji, duelista de la Academia de mi familia y vuestro humilde siervo. Es una suerte que hayáis llegado a la Ciudad a tiempo para presenciar todo este evento... a fin de cuentas probablemente mañana no se hablará de otra cosa y os tomaría... por sorpresa.

Necesito hablaros en privado, le indico a Kamoko con una mirada que sólo ella entienda por el tiempo que llevamos juntos.
Y mientras tanto no puedo evitar preguntarme... ¿amiga o enemiga?

No te precipites Koji; quizás la haya enviado el mismo que días antes hizo lo propio con Kamoko... tal vez... tal vez... la Suerte no puede ser tan cruel conmigo.
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Kitsu_Raigi
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Mensaje por Kitsu_Raigi » Vie Oct 01, 2010 12:19 am

Raigi fue saludando uno a uno a los actores y actrices de la obra.

Felicito a cada uno y les fue preguntando y alabando a cada cual por algún detalle en su actuación que realmente le había sorprendido.

Le spregunto algunas cosas sobre dodne solian representar si tenían fechas y obras concertadas en la ciudad imperial,cuanto tiempo llevaban formando la compañía,que papeles eran los que mas desearían hacer y demás temas interesantes para cualquier seguidor del teatro.

Termino con estos y se volvio a la Yogo a la cual decidio despedirse pues tenia alguna scosas que hacer aun en aquella larga noche le dio las gracias por todo y le aseguro que seguirían en contacto no solo por el tema de la caza sino también por la ayuda que podía ofrecerle respecto a lo otro.

Tras lo cual busco a yoshiratsu y con laguna escusa tipo necesitod e tu compañia bla bka bla bla (como le dije anteriormente que la buscaria espero si tengo que hacerlo hasta que me pueda atender ella y le pido que me acompañe a buscar al embajador cangrejo….


Off

Si ya se que son bastantes cosas pero hoy estoy hiperactivo...

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Isawa_Mitsuomi
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Mensaje por Isawa_Mitsuomi » Vie Oct 01, 2010 7:49 am

OUT: Vaya, pensaba que haname respondería algo a mi indirecta. la verdad es que me ha interesado el tema y ya estoy cabilando XD

IN

Espero que no se convierta en una tradición del Imperio advertirme del riesgo que corro -replicó Mitsuomi divertido-, lo hacen hasta los kami. Tal vez deba empezar a dejar de correrlo como tributo a tanta insistencia.

Una distracción, una pequeña broma, entre tanta intensidad no le venía nada mal para relajarse aunque fuera por un momento. La noche distaba mucho de haber terminado y tenía todavía muchas cosas pendientes por hacer y no eran precisamente asuntos que le resultaran gratos.

Por cierto, Akemi-san -dijo, mucho más serio-, tengo que pediros lo mismo que os pedí en el palco. Si me escuchais decir "Vacío" cubridme hasta que vuelva a hablar.

Hecha aquella advertencia, Mitsuomi se dirigió con paso resuelto hacia su objetivo. Que la ronin estuviera con Sanzo resultaba providencial, puesto que ante ojos ajenos parecería que él siempre había querido dirigirse hacia al Maestro de los Diez Mil Templos y el encuentro con la ronin habría sido una simple casualidad.

Era cierto que el porte de Tarako impresionaba. Si tan sólo escuchara sus palabras y comprendiera la importancia de lo que deseaba pedirle...

Por fin llegaron junto al monje y la ronin. Mitsuomi no perdió tiempo y se inclinó profunadmente ante Sanzo, al tiempo que saludaba con tono cortés y una leve sonrisa en la boca.

Buenas noches, Su Reverencia. Me he permitido la osadía de venir a interrumpiros para saludaros. Oh -dijo dirigiéndose a Tarako-, permitidme que me presente, me llamo Isawa Mitsuomi, un placer conoceros.

Se inclinó también ante Tarako a modo de saludo, pero, por supuesto, no con la misma intensidad que ante Sanzo.

Está siendo una noche bastante triste, ¿no os parece? -preguntó entonces con expresión sombría-. Es una lástima que haya quien pueda considerarla interesante.

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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Oct 01, 2010 9:25 am

Seppun Daisetsu

"Es una composición extraña e interesante la del jardín, si..."

Respondió Miori mientras con un gesto de su mano hacía que se extendiera la guardia por donde íbais.

"Ahm... ¡Claro! ¿Por qué no iba ser sincera al responderte? Siempre lo soy ¿verdad?"

Y es que hasta en estas lides de las cortes, había almas puras...



Akodo Shigeru

La joven sonrió ampliamente y se inclinó al oir tu nombre con un gesto delicado pero a la vez vivo.

"El placer el mío! ¿Las flores nocturnas? Jiji me temo que no demasiado, yo no soy una de estas grandes bellezas que podrás ver esta noche, más me gusta compararme con una Orquidea, es una flor bonita pero discreta ante la mayoritaria elección de las mujeres por la rosa..."

Dijo haciendo analogía con la Madre del Emperador, la mujer más bella de todo el Imperio, apodada la Rosa Dorada.

En todo momento no dejó de sonreir.

"Aún así, gracias."

Dijo con tono risueño.

"Ah! No os preocupéis por vuestra acompañante, "bichos de corte" más raros hay por acá... dijo mientras se señalaba así misma y sonreía con amplitud Y eso no tiene porqué ser obligatoriamente malo ji"

Miró en derredor unos segundos y luego se acercó un poco más hacia ti como si te fuera a contar un secreto.

"No te pongas nervioso por lo que te voy a decir... pero creo que tu modisto te ha jugado una mala pasada y te ha confeccionado un traje con los colores equivocados."

Dijo muy seriamente. Luego el tiempo se dilató, y antes de que dijeras nada dio una enorme risotada.

"Es broma, es broma, es que me ha llamado la atención, pero supongo que todos somos así ¿verdad? Un exterior llamativo para un interior todavía más curioso."

Dijo guiñándote un ojo.

"No te preocupes, yo lo entiendo muy bien, la mayoría de mi vida ha pasado como si fuera un animal de feria..."

Dijo mientras se encogía de hombros.



Mirumoto Okami

"Yo sólo puedo prometerte morir en brazos de una bella dama."

Dijo de broma antes de despedirse de vosotros Kaoru y se fue silbando tan tranquilamente hasta que un grupo de personas casi lo absorvió al ver que andaba solo.

Nozomi sonrió ante tus palabras y dijo de manera sarcástica:

"Si... debe ser hoy mi día de suerte...

¿Pues a qué me refiero? Otsu-sama dijo en este día que había ciertos karmas entrelazados por acá, creo haber encontrado los susodichos... aunque no hay que ser muy listo si se tiene las piezas del puzle que yo tengo...

Lo que necesito es una confirmación. De lo que ha pasado esta noche sin duda lo más peligroso es la no-reacción que ha tenido ante el público la Dama Hana, la conozco desde que estoy en la corte y esa trama algo... Así que Notatsu-sama necesita una ayuda, y para esoa alguien de los suyos debe caerle en gracia a la Dama en cuestión... pero eso no será posible si no le doy algo interesante en lo que pensar...

Y a eso es a lo que vamos, a enterarnos de algo que me pueda hacer estar a bien a los ojos de la Dama Hana y que así de paso pueda ayudar en algo a nuestro querido sensei..."




Kakita Koji

La mujer te miró a los ojos con expresión adusta, casi molesta y muy fría, embriagadoramente gélida, de hecho, de ese modo sí que parecía hermana de Aki, quizás la que más desentonaba era la cálida Kamoko.

"Así que sois vos el yojimbo de mi hermana......."

Sólo dijo con un tono suave, susurrado como la brisa de primavera, pero que no pudo ocultar cierta dureza.

"Yuki-chan, espero que nos puedas perdonar... tenemos asuntos pendientes..."

La mujer asintió despacio, sin inmutar su bello rostro y partió despacio casi como sino tocara el suelo.

Kamoko resopló cuando ella se hubo marchado.

"Creo que sigue disgustada..."

Dijo mientras miraba hacia donde se marchaba. Luego te miró a ti.

"Siento no habertelo dicho antes, pero la encontré en la obra, ni yo sabía que estaba en la corte... Y no sé que esperarme... Yuki-chan... se ha vuelto tan hermética... todo era más fácil cuando éramos pequeñas..."

Suspiró y dijo entre susurros:

"Pero esa es otra historia, algún día, si tenéis interés, os la contaré..."

Luego alzó la cabeza con una sonrisa más repuesta y dijo:

"¿Y bien? ¿Cómo ha ido?"



Kitsu Raigi

Yoshiratsu hablaba con Matsu Umeko cuando la sacastes de allí y se despidió formal pero escuetamente. Mientras íbais hacia donde estaba el Embajador Cangrejo, el cual estaba hablando con personalidades de varios clanes, entre ellos algunos menores, Yoshiratsu te dijo:

"Tienes que tener cuidado o se te pegará el hedor Escorpión... te he visto muy cómodo con ellos."



Isawa Mitsuomi

Akemi asintió y se quedó un par de pasos atrás tuya para vigilar que nadie entorpeciera la conversación en su papel de yojimbo, del modo que nadie le sorprendería tampoco esa actitud y sería más conveniente.

Sanzo te saludó con una enorme sonrisa y poniendo su mano sobre tu hombro mientras le decía a Tarako:

"Este hombre que veis aquí es el que ya está marcando diferencias en cuanto al panorama místico de la ciudad, Tarako-chan, del que os había hablado."

La mujer con una reverencia muy correcta y refinada (para ser ronin) pero siempre con un aire marcial muy marcado, te saludó y elogió:

"Quienes son tan respetados por Sanzo-sensei merecen ser respetados por todo el Imperio... es un placer, Isawa Mitsuomi-sama, me temo que yo sólo soy una simple mancha en esta velada... mi nombre es Tarako."

"¿Y triste? La vida, Mitsuomi-san, es un drama en primera persona pero una sátira para el general..."

Replicó con sorna el monje.



Shosuro Onnamura

Tras dejar los camerinos y el alboroto atrás te dirigistes sin pensarlo demasiado hacia donde estaría Noriko. ¿Dónde puede estar una dama tímida que ha sido el centro del mundo hacia varios minutos? la solución se te presentó divertidamente encantadora, en un rincón del patio, tras varios árboles, disfrutando de las vistas de la ciudad.

Tan absorta estaba que a tu llegada, por su espalda tan siquiera te oyó llegar...



Bayushi Sakura

Los invitados de nuevo entremezclados eran una masa a sortear perfecta para un encuentro casi inesperado. Sobretodo justo en la oportunidad en la que veías como el Kitsu que había hecho la funesta predicción aquella noche, Raigi, se llevaba del lado de Umeko a otra Matsu con la que charlaba.

Era el momento adecuado para hacerse la encontradiza... quizás hasta patosa...
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Isawa_Mitsuomi
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Mensaje por Isawa_Mitsuomi » Vie Oct 01, 2010 10:05 am

Me temo, Su Reverencia, que la sátira no es mi género preferido -dijo Mitsuomi-. En el fondo, creo que es un género que por su carácter revela que hay algo que no funciona en la sociedad y eso... bueno... me parece triste, triste porque las cosas podrían funcionar de otra manera, de una manera mejor, y si no lo hacen es por culpa nuestra. Tal vez no querais llamarlo tristeza, sino impotencia o frustración.

Le había venido muy bien aquella entrada en la conversación. Las circunstancias parecían favorables a sus propósitos. Por una parte, Sanzo al parecer le había hablado elogiosamente de él a Tarako y, por otra, aquel tema le permitía demostrarle a Tarako sus buenas intenciones y tal vez la ronin se expresase al respecto y Mitsuomi podía sondear en sus emociones.

Pero, por favor, Tarako-san -dijo cambiando el tono a uno más distendido-, no hagáis caso de lo que os haya podido decir de mi Su Reverencia. ¿Cómo podría yo, un recién llegado, considerar que estoy "marcando diferencias en el panorama mísitico de la ciudad? Me temo que Su Reverencia es demasiado benevolente. Por otra parte, yo también he oído hablar de vos esta misma mañana. Nuestro encuentro debe de haber sido favorecido por las fortunas.

Estuve esta mañana en Yum Yum Mochi, donde la dependienta, una joven muy eficiente y simpática, llamada Kokó me habló de vos en términos muy elogiosos, como de alguien a quien se puede confiar la custodia de cosas valiosas. Y eso... eso me interesa...

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Akodo Shigeru
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Mensaje por Akodo Shigeru » Vie Oct 01, 2010 4:10 pm

Shigeru no sabía mucho de flores, y aunque podía hacerse una idea más o menos precisa de una orquídea, la verdad era que jamás sabría distinguirla de otras similares. A pesar de todo, pudo captar la referencia a la Emperatriz y lo extrañó que la jovencita hablara tan sueltamente de ello. Lo hacía casi con irreverencia, al menos para la solemne visión del Akodo. Tal parecía que las cosas en la Capital Imperial eran bien distintas de cómo las había imaginado.

Cuando la chica mencionó su atuendo, la incipiente sonrisa de Shigeru de borró de repente, y el samurai adoptó una postura de absoluta seriedad, que ni siquiera la cálida risita posterior pudo quebrantar. Por unos instantes, su fría imagen se mantuvo imperturbable, el tiempo suficiente como para que la atmósfera se volviera algo incómoda. La joven seguía hablando con despreocupada dulzura, pero ni las risotadas ni los guiños podían hacer la menor mella en la inexpresiva muralla del Akodo.

Finalmente, luego de un tenso silencio, aprovechó el destello de intimidad creado por la cercanía de ambos para susurrar unas palabras muy cerca del oído de Kazumi.

- Si crees que el modisto me la ha jugado… espera a ver como tejieron los hilos de mi Kharma.

Apartó su rostro con lentitud, dejando que las ominosas palabras retumbaran en la mente de la joven. Por como habían sido dichas, no estaba claro si se trataba de una broma retorcida o de una terrible confesión. Finalmente, se encogió de hombros con resignación, y una pícara sonrisa dio por zanjada la cuestión, a la vez que intentaba reproducir el mismo guiño que la muchacha le había dedicado hacía tan solo unos instantes.

- Creo que el gremio entero me odia. Debería andar desnudo, por mi propia seguridad.

Extraño humor el de aquellos dos. Irreverente, muy cercano a la insolencia, y surcado por una profunda pero inconfundible nota de amargura. ¿Tendrían algo más en común? Quizás. Por el momento, sus caminos parecían discurrir el mismo rumbo.

El Akodo retomó su tono afable aunque algo ceremonioso de antes, dispersada ya cualquier tensión en el aire. De hecho, parecía disfrutar la compañía.

- Aunque, si me permitís el atrevimiento, debo discrepar en algún punto con vuestra aguda apreciación, Isawa Kazumi-sama. Creo son muchos los que se esfuerzan en lograr un exterior llamativo, precisamente para ocultar un interior vacío y carente de toda belleza. Demasiados, quizás.

- Desgraciadamente, son menos aún los que, como vos, dedican el tiempo y el esfuerzo suficiente a indagar tras las máscaras, buscando lo que hay oculto tras esos exteriores tan artificiosos. Es eso, y no otra cosa, lo que os convierte en toda una curiosidad. Una fascinante orquídea que consigue distinguirse de entre las rosas que la rodean.
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Bayushi Sakura
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Mensaje por Bayushi Sakura » Vie Oct 01, 2010 6:45 pm

Hum, el Kitsu de la maldición, pensé mientras observaba la escena con toda discreción, con la suficiente distancia y personas entre ellos y yo. Otra Matsu que no conozco y... allí está la cuñada de Shinode, en tan oportuna situación como el descuido en la guardia de un yojimbo.

Me moví sin llamar la atención, calculando la ruta y cada movimiento que seguiría a continuación del anterior.
Un mar de cortesanos alborotados, todos demasiado pendientes de cosas más importantes. La menor de ellas los fuegos artificiales que sin embargo me dieron la excusa perfecta para que una torpe damisela caminara mirando al cielo...

...chocando inevitablemente con alguien más pronto que tarde, obviamente.

Topé con ella como si lo hiciera con un armario, o eso debió parecerme. Si dió un paso atrás fue más sorpresa que producto de mi inercia, la cual sólo me hizo trastabillar a mi, quedando durante apenas un segundo suspendida de ella.
Pero incluso a mi me pareció una eternidad; toda en silencio eso si, mateniendo las formas incluso en el tropiezo, y de paso sin llamar la atención de quien no fuera completamente inevitable.

-Oh, l... lo siento -dije en cuanto me recuperé de aquel paso de baile perfectamente ejecutado, aún sin levantar la vista hacia la león.
-Disculpeme... -hice una pausa mientras miraba convincentemente a quien acababa de encontrarme -M-matsu-sama -añadí con algo de repentino temor contenido, el suficiente para que lo detectara sutilmente y me considerara inofensiva -Yo... ehm... estaba mirando los fuegos y... me he distraido -me excusé de nuevo sumando una reverencia mientras reparaba nerviosamente las arrugas del kimono.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
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Seppun Daisetsu
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Mensaje por Seppun Daisetsu » Vie Oct 01, 2010 8:58 pm

"Incluso yo, no digo todo lo que pienso, a pesar de considerar la mentira o torcer una verdad, como una aberracion. Lo que os pedia era una respuesta sin tamizar.", asintio ante lo que Miori decia.

"¿Que es lo que pensais de mi?¿Que es lo que pensais de Seppun Daisetsu? Tanto como si me conocieras personalmente, como si no lo hubieras hecho."
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Okami (Wolf)
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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 02, 2010 12:00 pm

-Bueno, yo sólo sé que estoy aquí por un sueño, y os puedo asegurar que dicho sueño era más simples que estas maquinaciones.-Dijo con una ingenua y agradable sonrisa.

Sin un minuto que perder, el Dragón evitó todos los intermediarios posibles pero manteniendo la discrección, como si fuera parte de la ruta del paseo. Ahora mismo las fichas del tablero se movían de un lado a otro, y aunque sólo eran dos jugadores todos al final eran simples fichas que les llevaban a la victoria. Era algo que lo incomodaba pero no tenía más remedio que jugar, sólo rezaba para que el papel del Dragón fuera tan anodino como en la obra teatral. ¿Sé estaría pareciendo a su hermano? Se preguntó. Kenshiro desprecia este tipo de acontecimientos, dice a menudo que ninguna fiesta debería ir acompañado de sangre y que con sólo el dinero gastado en una corte se podrían alimentar diez pueblos durante al menos dos años. "Él es feliz en su villa de mierda y en sus problemas terrenales... ¿Y por qué entonces lo envidio?".-Se dijo desconcertado.

Pensar en su hermano solía ser un ejercicio que lo incomodaba sobremanera y no quería reflejarlo a su avispada acompañante. Así que pensó en su nueva amiga y como le desconcertaba que ésta se dejara llevar por cierta superstición al pedir audiencia con la Maestra Tatuadora. "Tal vez he subestimado a la vieja".-Pensó.

-Estamos inmersos en asuntos de política y maquinaciones contra el clan de las mentiras, con el imperio como telón de fondo, ¿y vos os ponéis en manos de un comentario relacionado el karma y hecho por una Ise Zumi? ¿Pero no éramos nosotros los locos?-Ironizó.

OUT:

Todo esto es de camino a su destino. No sé si querías que pusiera que llegábamos o no sé. Eso dilo tú ^^'

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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Dom Oct 03, 2010 5:59 pm

Isawa Mitsuomi

"Ah... pero mi buen y joven Mitsuomi-san... comenzó el monje santo a decir con una amigable sonrisa llena de sabiduría ¿No es acaso la denuncia social lo que cambia las injusticias? la sátira es tan necesaria en nuestra vida como el sentimiento del cambio..."

"He aprendido... Repuso Tarako a tus palabras con su gesto serio pero con una chispa de luz en sus ojos que poco podía ocultar en todos estos años que he tenido la suerte de conocer a Sanzo-sama... que a veces los que son externos a nosotros mismos ven con mayor facilidad nuestras virtudes y defectos... Y Sanzo-sama es experto en ello... así que yo dejé de ser engreída hace mucho tiempo al pensar que mis humildes pensamientos pueden estar por encima de los suyos, por lo tanto, le creo siempre sin pensarlo en todo lo que dice."

Sanzo asintió mientras sonreía triunfadoramente.

Luego, la mujer asintió despacio al final de tus palabras y con el mismo rostro templado, sin mostrar si había sorpresa o no al oir tus palabras prosiguió con tranquilidad.

"Veo que Koko-chan sigue prestándose a hablar siempre de lo que sea con cualquiera que le brinde un poco de atención... primero sus palabras fueron muy seria, pero lentamente se abrió una pequeña sonrisa en su comisura de los labios pero no puedo negar que de mi persona siempre habla de manera... exageradamente bien..."



Akodo Shigeru

El rostro de la joven se tensó por un instante en una mueca preocupada que ni tan siquiera se evaporó cuando el sarcasmo volvió a ti y hablastes de una manera más suelta.

"Hum... creo que ya lo he vuelto a hacer..."

Dijo esta mientras miraba al suelo y juntaba sus manos en su regazo.

"Sumimasen... susurró en aquella posición me temo que os he incomodado y no tan siquiera me he percatado... a veces... creo que me dejo llevar demasiado por aquello de que "aún soy una niña"... no es digno de alguien de mi posición... sobretodo si aspiro a lo que aspiro... así que, por lo menos, ya que habéis sido tan amable de obviar mi torpeza de una manera tan encantadora, dejad que me disculpe para que así veáis que trataré de no volverlo hacer jamás y que no ha sido con el propósito de haceros ningún mal..."

Habló esta con un tono realmente sincero y apenado. Luego alzó la mirada lentamente, quizás hasta con el miedo que un crío tiene cuando acaba de ser reprimido por su padre o un sensei y debe ahora enfrentarse a su cruda mirada. Y trató de sonreir, una sonrisa llena de verguenza cuando la elogiastes en último término.

"A veces pasa que los que verdaderamente entienden de arte son muy pocos y el resto sólo se limita a repetir lo que han oído o a hacerse ver que saben de lo que realmente no entienden..."

Dijo quitándo importancia al hecho que pueda que ella sí que fuera una persona realmente llamativa y no vacía como realmente apuntabas.

"Pero también puede que "la obra de arte en cuestión" quiera hacerse valer ante algunos ojos en concreto..."

Añadió con inocencia y con cierta vergüenza, pero esta vez de otro modo mientras te miraba con la cabeza gacha a los ojos y una leve sonrisilla.

"¿Me dejaréis aunque sea intentarlo? Ahm... ¡ya sé! Ya que, aunque sea por un segund,o no me he comportado como se supone que una Candidata firme al puesto de Maestra Elemental debe ser... ¿qué tal si me pedís algo a cambio, lo que sea, y yo os lo cumplo?"



Bayushi Sakura

Y el... ¡¡poff! contra la seda de sus ropas se produjo "accidentalmente" como si de una propia hoja de cerezo te trataras contra la dura madera de otro arbol en tu lenta caída otoñal.

La Matsu primero te miró con gesto duro pero sereno, con cierta ira incluso en sus ojos llenos de fuego siempre, luego su expresión dura se relajó e incluso se tomó la "delicadeza" o quizás rudeza, de colocar sus fuertes manos sobre tus hombros y ayudarte a tomar de nuevo equilibrio (uno que en realidad no habías perdido) sobre ti misma, comprobando por ti misma la dureza y fuerza de su atlético cuerpo.

"No pasa nada... dijo despacio con su voz gutural ygrave como el ronroneo de un gran depredador hay tanta gente moviéndose en un espacio sin órden que es normal... sobretodo con lo descuidado que parecen algunos..."

Su tono había dejado de ser como el hielo pero aún así era como la piedra. Entonces algo pasó por sus ojos, una idea, y de pronto dijo:

"Tu... Hace un rato... estabas con Matsu Shinode-san y sus amigas... ¿no es cierto?"



Seppun Daisetsu

"No suele ser una buena diea decir lo que uno piensa, sobretodo en esta corte, es cierto... eres esclavo de tus palabras hasta el día que mueras ¿no es cierto?"

Bromeó Miori sin que le faltara razón.

"¿Que qué opino de vos? Creía que lo sabíais de sobra!"

Dijo con cierto aire bromista y sin arrancar de sus labios su sonrisa.

"Pues creo que sois un hombre formidable, en muchos sentidos.

Primero sois un verdadero samurai, desde el momento en el que volvisteis de la Muralla con el fin de perdonar y seguir adelante con nuestra propia vida y servir a los Hantei hasta el momento de nuestra muerte.

Segundo, creo que sois un buen Capitán de la guardia, conocéis todos los nombres de vuestros hombres, sus vidas, podéis arreglar guardias respetando si la mujer de uno está a punto de dar a luz o si otro se ha callado cuando tiene luxado un hombro... eso os hace un buen bushi y un mejor superior.

En tercer lugar creo que vuestra deboción por los Hanteis es comparable a muy poca gente, pues el amor, la deboción y la pasión por ellos no sólo se desborda en vuestras palabras.

Creo que sois un buen amigo, que sabe escuchar y que cree hacer lo que puede por los suyos.

Y sois, en una mayor parte de lo que creéis, muy inocente... y eso, en cierta parte, os hace grande."




Mirumoto Okami

Nozomi te miró de reojo mientras andábais hacia vuestro destino y te replicó:

"Os subestimáis, como hacen todos, pero que lo haga un propio dragón es cuanto menos curioso... aunque claro, no se puede pedir que todos seáis iguales... de hecho, ni tan siquiera sabría decir cómo es el canon usual dragón..."

Sonrió con sarcasmo y prosiguió:

"La función del Dragón es mirar y ver cómo la historia cambia y evoluciona, como cometemos los mismos errores y cómo los solventamos... pero eso no implica que tras una buena decisión no haya habido un joven que ha preguntado a un sabio...

¿Y quién hay más sabio que el que medita durante cientos de años?

En este tiempo en donde nos lo jugamos todo, lo viejo y lo nuevo... más que nunca, vuestras montañas, lo que ustedes significáis implica una salvación, un remanso de paz o quizás una salida cobarde... todo depende del momento, de la circunstancia, del motivo y de cómo se mire...

Y eso es lo que yo necesito, necesito consejo de alguien más mayor y más sabio que yo, y en esta corte nadie ha vivido tanto como Otsu-sama... Muchos dirán que 100 años encerrados en un monasterio no son ni 5 de un trotamundos... ¿O puede que sí?

Muchos han encontrado la iluminación en un cruce de caminos mientras otros han estado por 20 años persiguiéndola en la posición del Loto sin ningún sentido... y otros saben mas de la vida que un comerciante de Ryoko Owari estando sentado en el pico de una montaña...

Y si puedes tener a esas dos tipos de personas unidas... mejor que mejor, y ese tipo de personas, amigo mío, es Otsu-sama, sin saberlo muchos de vuestro clan tenéis entre vosotros una de las mayores joyas del Imperio!"


Tras andar entre las mareas y sortear a los invitados por fin visteis a Otsu sentada en una de las barandas de piedra y madera del patio mirando hacia la bahía. Tan quieta como estaba casi parecía una estatua y no una persona allí entre los claroscuros.

Al llegar, Nozomi garraspeó un poco, por si esta se encontraba inmersa en sus propios pensamientos, y al ver que efectivamente tardaba un poco en reaccionar, tosió a posta para sacarla de aquel trance casi en un encogimiento.

No había abierto la boca cuando Otsu dijo:

"Sé a lo que vienes, poetisa... y la respuesta es "no"... ¿pero cuál es la pregunta que se responde con ese "no"?.... ahí es donde está la verdadera complicación...."

Nozomi te miró un segundo antes de asentir despacio, respiró hondo y comenzó a hablar.

"Vos sabéis muy bien los problemas que van a venir... ¿verdad?"

La ize sumi se volvió despacio y asintió.

"Sí..."

Su rostro estaba serio, ensombrecido por la luz que faltaba en él debido a que vuestras figuras le tapaban la entrada de la claridad de los farolillos.

"Una vez... cuando era apenas una niña comenzó a hablar volviéndose de nuevo hacia la bahía y contemplando la luna llena mi maestro me dijo una cosa que tardaría años en comprender... pero que es tan cruel que a veces el mero hecho de pensar en que puede ser cambiado cuesta una eternidad en realidad...

Me dijo...

El karma se expande y se contrae una y otra vez sin remedio, sin pausa, y tantas veces ha pasado como pasará... y en todas esas veces nosotros existimos, y en todas esas veces nosotros somos como somos... con nuestras virtudes y nuestros defectos... y los fallos que cometemos los hemos cometido mil veces y los cometeremos otras mil... Por eso es tan importante una buena elección, porque sino estaremos pagando las malas elecciones en esta vida y en las posteriores...

Y eso... es lo que ellos estan pagando... o mejor dicho... y eso es a lo que están esperando... la elección..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
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Akodo Shigeru
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Mensaje por Akodo Shigeru » Dom Oct 03, 2010 8:37 pm

- “… no es digno de alguien de mi posición.”

Las alarmas comenzaron a sonar en la mente del Akodo. La terrible sensación de que había cometido un daño irreparable empezaba a oprimir su pecho con una fuerza tan creciente como perturbadora. Un frío glacial recorría de punta a punta su columna vertebral. Para peor, se sentía cada vez más impotente, como si el dulce encanto de la joven lo paralizara por completo en medio de su estrepitoso fracaso.

- “… sobre todo, si aspiro a lo que aspiro…”

Shigeru rebuscaba en su mente con desesperación, intentando encontrar aquel nombre entre los cientos que había tenido que memorizar durante los últimos días. Se reprochaba amargamente su falta de oficio para aquellos menesteres y ya empezaba a planear nuevos y doloroso castigos para su propia estupidez. Aunque primero intentó evadir sus responsabilidades, casi como un acto reflejo. ¿Cómo podían pretender que, en solo un par de días, le entraran en la cabeza todos los rumores y secretos de la Capital Imperial? Apenas si había tenido tiempo de asearse, por todos los Kami !!! Debería estar reponiéndose del viaje, no enfundado en aquellas ridículas ropas en medio de las más altas personalidades del Mundo.

Nunca había sido un cortesano, como tampoco había sido un yojimbo. Todo era culpa de sus Amos del Escorpión. Otra broma macabra para reírse de él y de su antiguo Clan. Aunque, por otro lado, entonces… ¿qué diablos era?

- “… Maestra Elemental…”

El Akodo escuchaba a la muchacha con creciente asombro, a medida que cada frase iba desvelando poco a poco el misterio de su identidad. Un instante antes de que Kazumi mencionara expresamente su título, el Akodo ya se había percatado de su tremenda falta de educación. El daño estaba hecho.

Se reprochó internamente por su necedad, en una angustiante mezcla de culpa y furia contenida, aunque sin dejar que ninguna de estas sensaciones se hiciera visible. Su rostro era el reflejo de un calmo estanque que oculta terribles y sangrientas batallas bajo su superficie.

Cuando la joven extendió su oferta, el samurai se limitó a permanecer en silencio durante largos momentos, con la mirada perdida en las alturas y un gesto de profunda introspección grabado en el rostro. Parecía estar cavilando concienzudamente la respuesta. Finalmente, respondió con un tono franco y cálido, casi paternal, o como el de un amigo que siente gran confianza.

- Es una extraña ofrenda la que brindáis tan desinteresadamente, noble Isawa Kazumi-sama. Muchos podrían intentar aprovecharse de semejante obsequio. Sobre todo en lugares como este, si es cierto lo que cuentan las historias sobre nuestra Radiante Capital, donde las palabras son tan afiladas como el acero.

- Claro que también estarán aquellos que solo se limitarán a decir que “vuestra presencia a mi lado es el mayor presente que alguien puede soñar”, o alguna otra banalidad por el estilo. Siempre si debemos dar crédito a los poetas y a los chismosos, por supuesto.

Finalmente, el tono del Akodo comenzó a revestirse de una solemnidad que no había demostrado hasta el momento, aunque sin abandonar por completo su carácter afable.

- Para bien o para mal, debo decir que no me considero ni lo uno ni lo otro. Así que se me ocurre lo siguiente. Yo olvidaré el asunto, si vos podéis perdonar a este yojimbo tan descortés y maleducado que no solo ha fallado tan flagrantemente en mostraros el respeto que merecéis, sino que, para peor, ni siquiera os ha reconocido.


- Es el mayor obsequio que una Candidata al puesto de Maestra Elemental puede hacer a un simple recién llegado como yo.

Shigeru subrayó sus palabras con una sentida reverencia, cargada no solo de un profundo respeto, sino también de una evidente cuota de agradecimiento.
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Otomo Washi
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Mensaje por Otomo Washi » Dom Oct 03, 2010 9:49 pm

Washi se rascó la cabeza. Paseaba por el jardín sin preocupación ni alteraciones en su animo a pesar de lo que acababa de ocurrir. Y paseaba observando. Más allá de que buscara con su mirada a aquellos con quienes deseaba hablar - Soshi Seto, el nuevo tutor Imperial, dama Hana o incluso Otomo Asano, Otomo Yaju o su propio padre - sus pies le llevaron a recorrer por el medio las principales multitudes de samurais Fenix con su altivez y poses habituales. Buscaba y descartaba opciones entre las samurai-ko presentes hasta que diera con uno de los dos escorpiones que buscaba en su camino. Otomo Asano sería la última persona con quien hablaría esta noche aunque se lo dejaría caer en caso de encontrarsela previamente.
A fin de cuentas si la orden se ejecuta gano yo... y si no lo hace vos perdéis. ¿Cuál preferís pues? (Cardenal Richelieu)
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Dom Oct 03, 2010 10:10 pm

-Así es -contesto deliberadamente amable -Y debo decir que serlo es un inmenso orgullo y honor... vuestra hermana es una mujer excepcional, aunque seguro que eso ya lo sabéis -recito, en el mismo tono, con algo de encanto incluso. De como reaccione a esas palabras aparentemente insignificantes quizás logre sacar algún juicio. Aunque suele ser complicado lograr ver a través del hielo.

Me despido de aquel nuevo escollo con toda la cortesía del mundo, repitiendo frases y reverencia. El ritual de la etiqueta es como un baile que nunca cesa.

-Como ha ido... bueno quitando del informe los últimos... em veinte minutos, creo que la velada ha sido completamente excepcional. Incluso estaba empezando a disfrutarla.
Pero claro, luego ha sido todo bastante desagradable
-y la despedida de Yashiko ha sido por culpa de ello abrupta y antinatural, lo que resulta casi imperdonable.
-Al menos creo que la cosa va por buen camino, y no lo digo sólo por mi. Tengo una teoría que debo exponerle, y todo comienza por explicar la absurda reacción de Notatsu-sensei; en realidad no habría podido hacer otra cosa aunque hubiese querido, un profundo vínculo khármico le ha obligado a actuar de esa forma, y era previsible, el escorpión lo tenía previsto. La grulla no.
De esto surgen muchas consecuencias que quizás ya hayáis detectado y de las que, si es vuestro deseo, os debo contar mi opinión cuando encontremos una forma de negar tantos ojos y oidos curiosos como hay ahora flotando en el ambiente.

Curiosamente una tercera hermana entorpece hasta cierto punto el desarrollo que podrían tener las cosas en una noche que quizás se anticipe larga en la embajada... así que, si no os importa, quizás podríamos comenzar por contarme... si es o no una potencial aliada... o por qué está disgustada en definitiva vuestra noble hermana Yukihiro-sama.


Concluyo por fin. Pretendo mientras comenzamos a hablar apartarnos hasta lo posible del resto de gente, colocarme yo de espaldas al gentío, dado que ella llevará abanico para ocultar sus labios, o colocar incluso mi mano sobre la boca al hablar, con la naturalidad que sea posible. Evitar que esta conversación vaya más allá de nosotros por cualquier medio, en definitiva.
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

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Kitsu_Raigi
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Mensaje por Kitsu_Raigi » Lun Oct 04, 2010 12:14 am

Por favor Yoshiratsu-san si algo hemos de aprendet de la representacion es que todos somos de ayuda de alguna utilidad al Hantei y los escorpiones son nuestros primos despues de todo.

Ademas-añadio con una sonrisa -Ya sabes lo que me gusta el teatro.

Y tu que tal en esta noche conseguistes algun avance por el clan ,conocistes alguna personaldiad importatante tal vez,un matrimonio ventajoso para ti y tu familia ,un nuevo entretenimiento deportivo,alguna invitacion a alguna reunion trascendental.

Cuentame me interesa todo lo relacionado contigo en esta cena ,seguro que has conseguido algo grande y vas a ponerme los dientes largos cuentame.

Off
Me espero a que la matsu me cuente y despue snos acercamos al embajador y esperamos a que este mas disponible y le entramos.
IN
Nagakura -sama es un placer encontrale en esta fiesta hoy,¿ como se encuentra ?Ocupado seguro una personalidad como usted debe de tener una cola inimaginable de gente que quiere hablar con vos.
¿Como os va la noche'?

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Isawa_Mitsuomi
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Mensaje por Isawa_Mitsuomi » Lun Oct 04, 2010 7:44 am

La sátira como una herramiento de denuncia social es bastante limitada -dijo Mitsuomi con seriedad-. Realmente, tan sólo el que carece de los defectos o vicios que se están criticando es quien se da cuenta de la presencia de los mismos en la sociedad. Quien los posee, a menudo, a causa del distanciamiento y del propio carácter deformante y cómico del género, puede permitirse no darse por aludido y considerar que él no es así. Estoy convencido de que tan sólo unos pocos llegan a aceptar que lo que están viendo es lo que ellos mismos hacen. Por ello, nunca me ha interesado realmente la sátira. No creo que de ella se obtenga un gran beneficio.

Al terminar aquellas palabras, Mitsuomi se quedó callado unos segundos, como si de pronto se hubiera dado cuenta de algo.

Vaya, debéis perdonarme -dijo de nuevo con una sonrisa-. Yo que pretendía huir de este tipo de conversaciones amargas, acabo de iniciar una. No es momento de disquisiciones de semejante índole, ¿verdad? No creo que quede mucho de celebración y más vale que lo aprovechemos, por si es produce alguna que otra "representención".

Se contuvo de guiñarle el ojo a Sanzo, pero la intención en su tono era evidente. la noche estaba siendo rica en acontecimientos, no solo presentes, sino también futuros. Mucho tendrían que analizar los diplomáticos, jugando con lo dicho y visto esta noche como quienes intentan resolver un rompecabezas Dragón.

Se estaba apartando de su interés principal dentro de aquella conversación. Se dirigió entonces a la ronin.

Si consideráis que la dependienta habla demasiado bien de vos -dijo sonriente-, lo mismo deberíais pensar de lo que dice Su Reverencia sobre mí. Estoy completamente de acuerdo en vuestra aseveración de que son las personas ajenas a nosotros quienes mejor pueden conocernos y juzgarnos, por ello estoy convencido de que la dependiente de una tienda tan concurrida como Yum Yum Mochi será una especialista a la hora de juzgar a la gente, al fin y al cabo su trabajo depende de su habilidad a la hora de adivinar y satisfacer el gusto de sus clientes. Por ello, estoy convencido de que tenía razón en todas sus afirmaciones sobre vos y, también por ello, no dejaré pasar esta oportunidad de conseguir un encuentro más privado con vos para plantearos mi problema, por si pudiérais ayudarme. Tal vez mañana si vuestros otros encargos os lo permiten...

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Shosuro_Onnamura
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Mensaje por Shosuro_Onnamura » Lun Oct 04, 2010 9:50 am

Con lentitud, sin prisa, se colocó a la altura de la joven Dama y miró hacia el infinito, igual que ella, compartiendo la visión de la ciudad.

Cuando notó que ella se daba cuenta de que el estaba allí, espero unos segundos más, para que no hubiera rotura de etiqueta, y comentó suavemente:

- Es una vista preciosa.. muy relajante... siempre sabeis encontar la calma en mitad de la tormenta, Dama Noriko... pero debo disculparme con vos por haberos metido en ella... pero quizás me dejé llevar por el emor a una mala profecía, el orgullo de mi nuevo cargo y la pasión de Seto... supuse que ofrecerle un samurai único, guapo, prodigioso y artistico a una joven Dama de la corte sería un buen plan... antes de que os sacrificaran como peón político para algún gordo mercader... disculparme, tenía sólo las mejores intenciones...

Y los dos seguían mirando el infinito, ajenos al mundo que daba vueltas alrededor...
La apreciación de la belleza es el comienzo de la sabiduría

Bajo el cielo de la noche silbo sin canción, trazando constelaciones con los dedos

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Bayushi Sakura
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Mensaje por Bayushi Sakura » Lun Oct 04, 2010 10:13 am

Noté no sin cierta preocupación que si hubiera chocado realmente desprevenida contra ella podría incluso haberme hecho daño. Así que si ella intentaba hacérmelo voluntariamente...
Un aviso a navegantes, como una katana de Damocles permanentemente suspendida sobre mi cabeza mientras estuviera a su alrededor. Supuse que eso lo complicaba todo, así que a la vez lo hacía más interesante.

-Gracias -dije trabajosamente mientras me ruborizaba un poco al ponerme las manos encima, aunque consideré que era una sutileza por su parte, y así agradecí la ayuda. Finalmente el último roce de mi mano sobre la suya quedó como un suspiro sostenido en el aire al terminar de recitar sus versos una actriz, despidiendo así aquel efímero contacto de presentación y dando paso al nudo.
-Si... soy... soy una descuidada, Matsu-sama -contesté bajando la cabeza -Lo siento.

Luego al escuchar el nombre de Shinode volví a levantar los ojos hacia aquella bushi, como si me sorprendiera de algo -Oh si, así es. Mi nombre es Bayushi Sakura -dije con una sensual reverencia y con un tono ya más relajado -Me han presentado a Matsu Shinode-sama esta misma noche y... ha sido muy amable al admitirme en su maravilloso club como una más. Yo acabo de llegar a la ciudad y me encontrba un poco... perdida, pero ella me ha dado ánimos y me ha tratado muy amablemente... es una bellísima persona -concluí sonriendo, como si pensar en todo eso me convirtiera en alguien más segura de si misma.

Me fijé en Umeko de forma que pareciera discreto pero como un libro abierto en realidad, transparentando un cierto pensamiento acerca de que trataba de relacionar a esta imponente guerrera con la amable esposa Shinode, sabiendo inconscientemente que alguna relación había, pero sin conseguirlo realmente.
Esperaba que ella lo dijera, presentándose entonces, lo que me daría oportunidad cortés para charlar un rato.
Última edición por Bayushi Sakura el Lun Oct 04, 2010 10:24 am, editado 1 vez en total.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Oct 04, 2010 10:21 am

Akodo Shigeru

Kazumi, con el ceño levemente fruncido y la boca ladea de manera algo pensativa dio un paso al frente mientras hechaba todo su peso corporal hacia adelante y con un gesto del dedo índice levantado te replicó nada más terminastes:

"Sólo con una condición!

Que a partir de ahora mismo me llaméis KA ZU MI ¿de acuerdo Shigeru-san? No podemos hacer "borrón y cuenta nueva" sin algo tan básico como dejar atrás esos honorificos tan recargados hacia mi persona que no hacen más que incomodarme!

¿Trato?"


Dijo con una enorme sonrisa.
Luego miró en derredor y acercándose un poco más, como si te fuera a contar algún secreto susurró:

"No tienes por qué preocuparte, yo aquí me siento tan fuera del agua como tu mismo, aunque la verdad es que si te soy sincera vine ilusionada, sobrtodo, por la comida ji"

Sacó la lengua de manera aniñada y prosiguió:

"Es que en la Embajada no me dejan comer todo el dulce que quiero, así que he aprovechado la ocasión juju"

Luego miró en derredor, como si temiera que esa "terrible" confesión la hubiera hecho antes y volvió a una pose no sólo más formal sino algo más alejada, como la etiqueta mandaba.

"Sabéis, cuando os he dicho que me pidiérais lo que sea sabía vuestra respuesta, sois un hombre muy interesante, o eso me ha parecido nada más que he visto vuestra situación, por eso, si se me permite la descortesía diré que estaba muy interesada en hablar con vos... creo que ambos tenemos un fondo parecido... ambos nos sentimos muchas veces fuera de lugar donde estamos ¿verdad? Incapaz de segir el camino que nuestro corazón nos dice por culpa de las ideas de nuestra propia cabeza..."



Otomo Washi

Sin duda la descripción había sido ambigua... Una mujer de estatura media, morena y de rasgos bellos podría haber sido un buen detalle en cualquier otro lugar, pero en el baile de glamour de aquella noche era incluso ridículo. Aún así, sabiendo que lo que buscabas estaba en el bando fénix creistes contar hasta doce invitadas que entraban en esa descripción, puede que hubiera más, pero sin duda no tenían la suficiente relevancia como para entrar en la Ciudad Prohibida... ¿Eso las hacía más aptas para ser quién buscabas o menos?

Paseando como estabas apenas te distes cuenta de una presencia que, cuando la notastes a tus espaldas estaba ya encima...

"Espero que esté pasando una buena velada... Washi-san... cuánto menos está siendo interesante..."

Y al volverte, los ojos negros de Seto te escudriñaban hasta tu cruel alma...



Kakita Koji

Kamoko, con sus manos juntas en su regazo mientras andabais, asentía levemente a tus palabras y de cuando en cuando anotaba algo en tus comentarios, sobre lo inadecuado de la escena vista o sobre la magnitud de las consecuencias de aquello.

Hasta que llegasteis a un lugar más apartado entre árboles y cerca de una de las barandas. Kamoko respiró hondamente y comenzó a hablar con su particular tono taimado.

"Tratar de resumir una vida... o tres... es complicado... pero trataré de hacerlo lo mejor que pueda...

Veréis, Koji-san, Yuki-chan y yo somos hermanas de los mismos padres... Mi padre, Doji Hirobe, bushi de profesión se casó muy joven con nuestra madre, Doji Amai, una delicada cortesana... Y aunque su amor fue muy grande... el frágil cuerpo de madre no pudo superar dos partos... Yuki-chan fue lo último que ella vio...

Eso es parte del carácter complicado de mi hermana, así que os pido paciencia... ella siempre ha sido sometida a mucha presión... Primero padre estaba convencido de que iba a ser un hombre, de hecho fue él el que la llamó Yukihiro antes de nacer, y luego... al ver que era niña... Puede que por eso Yuki-chan es como es... ella misma decidió permanecer con su nombre de varón incluso, como parte de la dedicación que a su vida le dio por satisfacer los deseos imposibles no sólo de padre, sino de su propia alma...

¿Sin sentido? Puede... pero cómo se siente uno al saber que desde su concepción no ha sido lo que otros querían...

Yo estoy harta de tratar de convencerla de lo contrario... pero la realidad es que en su sino lleva mucho dolor...

Así pues, como debes ya suponer, Aki-chan y nosotras somos hermanas sólo por parte de padre, pues este se volvió a casar con nuestra actual madre, Doji Naoko, anterior Daidoji Naoko, prima del actual señor Daidoji.

Nuestra relación siempre ha sido complicada... Entre Yuki-chan y yo ya había más de siete años de diferencia, a causa de la debilidad corporal de nuestra madre tardó en volver a concebir... y entre Aki-chan y yo... son muchos años más... Eso hizo que no pudieramos formar parte de un todo unido como otros hermanos... quizás por eso te sorprende tanto aún conocer de mi vida...

Yuki y yo hemos estado siempre muy unidas, aunque estuvieramos separadas por 7 años o su caracter difícil no sólo se contraponía a veces con el mío, sino con Aki en muchas ocasiones, ellas no se llevaban tanto...

Por eso Yuki siente... bueno... no te lo tomes a mal, Koji-san, pero no eres ahora su hombre preferido... ella quería ser mi yojimbo al venir a la ciudad, y al no aceptarla se enfadó mucho y se marchó... he estado sin saber de ella por meses, y de pronto... ahora ha vuelto...

Es que es muy cabezota, yo sólo quería protegerla, sabía que en la misión en la que estamos puede que encontremos culpable a Aki y sé, que por mucho que se pelearan, Aki tiene un lugar especial en el corazón de Yuki... no estaba segura de si podría soportar más drama en su existencia... Pero ella se lo tomó como una ofensa hacia su calidad como guerrera, lo cual es ridículo, pues sé muy bien lo excelente que es...

Pero ahora, de pronto ha aparecido y me ha dicho "Para lo bueno y lo malo somos hermanas, cuenta conmigo."

Y bueno... en esas estamos..."


Suspiró.



Kitsu Raigi

"¿Matrimonio? JA Me temo, Raigi-san, que aún tenéis mucho que aprender de las Matsus, nuestros matrimonios casi obligan con una katana a quien se introduce en nuestra familia, pues debe ser siempre de este modo... y yo, grilletes incluidos, no es que sea una delicia de candidata jaja

Pero lo cierto es que he estado entretenida, he visto como nuestro Embajador está haciendo acercamientos con la Grulla, y aunque me moleste puede que eso sea bueno, parte de la tradición es que los emplumados vuelvan a ser la Mano Izquierda, así que me parece acertado...

Luego he estado entablando sobretodo amistad dentro de la embajada, hay un grupo de jovenes leones, sobretodo bushis, con mucha pasión para ser el futuro del Clan y sobretodo ahora que tenemos esta buena noticia encima..."


Explicó esta.

Luego llegasteis hasta donde estaba el Embajador hablando. Tras un momento de saludos y despedidas este se volvió hacia vosotros.

"Ocupado, muy ocupado... como un cambio de poder requiere... hay mucho que hacer, tenemos que preparar la vuelta a la Muralla de muchos efectivos, hay que reforzar la seguridad para evitar males futuros de esos preocupantes rumores..."



Isawa Mitsuomi

"¿Pero acaso un samurai puede más que denunciar el orden establecido más allá de las artes?"

Dijo Sanzo con sátira en sus palabras, al criticar el sistema encorsetado que a veces no permitia evolucionar por el bien del Imperio a este mismo como debía, y dando por zanjado aquella parte.

La ronin te miró con curiosidad por aquellas palabras y con el rostro serio y quizás con cierta incredulidad por tu forma quizás demasiado amable de referirte hacia ella, después de todo era una ronin y te contestó:

"Bueno... la amistad también nubla la objetividad, pero de todas formas siempre le estoy agradecida por su forma de ser para conmigo...

Y en cuanto a eso de que necesitáis algo de alguien como yo... la verdad es que creo que tendréis muchas cosas mejroes que hacer mañana que tener una cita con una ronin como yo, así que si lo deseáis, usando la descortesía de la que puedo hacer gala al ser quien soy, puedo pediros que adelantéis acontecimientos, por vuestro propio provecho y me consultéis ahora, si es que en algo puedo ayudaros..."


Y Sanzo añadió:

"Si hace falta os dejo solos..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Oct 04, 2010 10:48 am

OUT
Para mis dos scorps ^^ nada nada, mami os quiere a vosotros también ^^ :^_^:


Shosuro Onnamura

La mujer se ruborizó al haberla encontrado absorta de una manera dulce y delicada, totalmente encantadora, increible para una Otomo pero con un encanto inegable incluso para explicar cómo es que le había robado el corazón al Tigrer Blanco.

"No... no os preocupéis demasiado... bien es cierto que... he sido la primera sorprendida... pero supongo que dentro de cada uno de nosotros hay una parte que sabe que un mai-ai es básicamente eso mismo... aunque quizás sin tanto público..."

Dijo ruborizada. Luego miró de reojo hacia su espalda y prosiguió:

"Además... no es que... no quiero parecer ingrata... de todos... bueno... esto... no es que no me alegre de poder darle a la Ama un mínimo de todo lo que ella ha hecho por mí... me sentiría realmente feliz si pudiera cargar con su sino... ya que ella me ha dado mucha felicidad, comprensión, amor y esperanza... y esto... bueno... tampoco es que la... elección... haya sido muy mala... Quiero decir! que me siento muy halagada y a la vez nerviosa porque dos hombres como... Seto-san y Notatsu-san quieran compartir dicho sino con alquien... como yo...."



Bayushi Sakura

La mujer no pareció darle importancia a tu choque más allá de lo "patosa" que hubieras podido parecer, que por otra parte era un comportamiento adorable en una mujer. Y miró en derredor como apoyando su tesis de la cantidad de gente que se movía sin demasiado cuidado para personas delicadas como tu.

Luego dejó una salvaje sonrisa en la comisura de sus labios y negó con un gesto de su cabeza darle más importancia a aquel suceso. Sus ojos brillaban con un fuego sin fin que era asfixciante.

"No suelo equivocarme..."

Ronroneo primero.

"Perdonar... Mi nombre es Matsu Umeko, soy una de los dos Consejeros de Ikoma Toushi-sama, Embajador León y cuñada de Shinode-chan... es por eso que os he notado."

Explicó con calma haciendo entender que no es que se fuera fijando de todos los detalles de la velada, después de todo era una abrupta Matsu...

"Ah... así que ya formáis parte del club... dijo con cierto interés y una mirada algo más complaciente Si Shino-chan os ha aceptado eso implica que sois digna de confianza... que seguís los preceptos del club con interés y deboción... eso no está nada mal...

He de decir... quizás de una manera maleducada... que me sorprende que en el club empiecen a haber más escorpiones de los que nunca llegué a pensar... primero tuve que cambiar mi actitud para esas dos gemelas chismosas pero muy amigables... y ahora... veremos que pasa con vos ¿no es cierto"..."


Terminó con una sonrisa lobuna en sus labios.
"Nací con el mar
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y profundidad."


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Seppun Daisetsu
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Mensaje por Seppun Daisetsu » Lun Oct 04, 2010 1:12 pm

"Debo admitir que no volví desde la Muralla dispuesto a perdonar al linaje del antiguo Crisantemo. Fueron los Hantei y Sanzo-sama los que me cambiaron. Fue gracias a ellos que deje la venganza y el odio de lado.", confesó solemne Daisetsu.

"Debo agradecerles, que vida no fue consumida por esas emociones. Hoy en dia puedo creer en un mundo donde uno no deba elegir entre Emperador e Imperio. ¿Que irónico, no? Ese suele ser el típico dilema que los cortesanos suelen plantear cuando estan muy aburridos o cuando quieren poner en aprietos a alguien.", sonrió levemente Daisetsu.

"Hay veces que me pregunto si sere tan buen Capitán como fue mi padre. El vivió en una época muy oscura y fue uno de los pocos que quedó en Otosan Uchi cuando los Seppun fueron enviados a la Muralla. Supongo que debo sentirme honrado, puesto que ni siquiera el mismo Crisantemo de Acero pudo alejarlo de su deber, ni en su vida, ni en su muerte.", sonrió, pero había tristeza en su mirada y dejo escapar un muy suave suspiro.

"Supongo que mi padre no debio haber sido tan inocente como yo para haber permanecido tanto tiempo en aquella epoca en la Ciudad Prohibida.", sonrió Daisetsu ahora con animos renovados.

"Supongo que mi inocencia se debe a dos cosas. Haber vivido mas de 5 años fuera de Otosan Uchi, tan alejado de sus cortes y sus manejos. Como tambien, mi capacidad de siempre esperar lo mejor de los demas.", hizo una leve pausa y continuo.

"Sería interesante conocer el porque del origen de cada Capitan de la Guardia de la Rosa. Seguro debe existir una historia fascinante detras de cada uno de nosotros."
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Okami (Wolf)
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Mensaje por Okami (Wolf) » Lun Oct 04, 2010 1:57 pm

Le devolvió la mirada a la poeta Grulla con leve desafío y sonrió a lo bajo respondiendo:

-Hmmm... Mi señora, no me estoy subestimando, aunque en ocasiones si es cierto que he subestimado alguna vez a mi clan... Os he subestimado a vos...

El Dragón quedó pensativo ante las palabras referentes al papel de su clan por parte de Nozomi. Palabras que había oido alguna vez de otras bocas, como de su sensei, de su madre, de un viejo monje loco o incluso de su hermano... Era lo malo de oir una cosa una y otra vez, y es que a la larga siempre sonaban iguales y huecas y dejaban de tener sentido. Pero nunca lo había oido directamente de alguien ajeno a sus hermanos, y esta vez si parecía diferente.

-Se que tenéis razón... Pero como les encanta decir a los Escorpión, no es fácil interpretar este papel...

Cuando se econtraron por fin con Otsu las peores previsiones se habían cumplido. Sus palabras, como no podía ser de otro modo, eran enigmáticas por lo que no se tenía por qué interpretar como una negativa, aunque realmente era lo que parecía. "Le hubiera gustado advertirle del muro de enigmas al que podía enfrentarse, de que no todas sus respuestas eran fáciles y que el <no> era una opción viable. Pero no, di por hecho que esa amable "ancianita" jamás tendría un no para una causa justa o un aliado. ¿Por qué?"-Pensó.

No es que conociera a esas escéntricas mujeres desde hacía mucho pero le extrañó ver el cambio en sus rostros. Había visto en éllas, ironía, complicidad, seducción, alegría e incluso maternales, por parte de Otsu, pero no preocupación. "Pasaba algo muy serio y yo estaba siendo demasiado estúpido por no darme cuenta de ello, y ni si quiera mi sueño podía ayudarme".-Pensó encolerizado. Tal vez fuera el fruto de esa cólera lo que le hizo reaccionar como lo hizo.

El Dragón dió un paso hacia adelante, mientras con la otra mano, y sin que lo viera Otsu, le hizo un gesto de calma a Nozomi, y se acercó a la Ise Zumi lo suficiente para susurrarle sin que la Grulla pudiera oir:

-Mi Señora, tiene que haber algo que podamos hacer. Yo no sé mucho sobre nada y sé que debería callarme y confiar en la sabiduría de los nuestros..., pero si sé que un sanguinario no debería sentarse al lado del Emperador. Tampoco digo que tenga que ser un dudoso "campeón" Grulla el que se siente, pero como bushi me han enseñado que siempre hay una opción C, por rebuscada que sea... Decidme que existe dicha opción, decidme que podemos ayudar... y decidme que no estoy sólo aquí por un estúpido sueño para niños digno de un loco Ikoma... Decidme, y yo obedeceré sin cuestionaros...

Fue todo cuanto pudo decir.

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Bayushi Sakura
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Mensaje por Bayushi Sakura » Lun Oct 04, 2010 4:03 pm

-Oh es usted Matsu Umeko-sama... el Orgullo del León -dije admirándola con emoción.
-Kasuga Tama-san me había hablado de la noble hermana política de Shinode-sama, pero no me había imaginado que... quiero decir que es un honor conocerla.

Y-yo pensaba preparar algo para presentarme... mañana adecuadamente ante... una consejera de un embajador, nada menos. Pero por lo visto el destino no está falto de... un retorcido sentido del humor
-dije cubriendo mi rostro hasta los ojos, pese a lo que el rubor seguiría siendo evidente.

Pasado el "susto" inicial no había temor en mis ojos, sino al contrario admiración por la presencia de tan imponente samuraiko guerrera.
Me interesaba lograr llamar su atención, y quizás su orgullo fuese el camino para empezar. Además tenía que ser inusual por fuerza que alguien como yo, en lugar de mirarlas con miedo o lástima, tuviera a las abruptas Matsus como mujeres admirables en ninguna escala, así que esperaba se sintiera halagada, y con suerte interesada.

-Es usted muy amable Matsu Umeko-sama. Yo sólo pretendo... ser quien soy, y demostrar ser digna de la generosidad de Shinode-sama.
Mi marido debería haber llegado mañana, pero parece ser que se va a retrasar... y vuestra cuñada ha sido terriblemente amable conmigo.

Oh, no es maleducada. Entiendo que lo primero que se ve de nosotras son nuestras máscaras... pero para la mayoría no son más que un bonito adorno
-dije sonriendo mientras levantaba disimuladamente una esquina de mi máscara, demostrándole que se mantenía pegada a mi rostro de forma antinatural, sin hilos ni enganches visibles -Ésta ha sido fabricada por un shugenja artesano de Ryoko Owari, que además de su exquisita factura las impregna de una pequeña plegaria a los kamis del aire para que la mantengan suavemente pegada a la piel sin molestias ni "accidentes". Su valor es parecido al de una joya o un rico kimono.. grande pero meramente ornamental.

De hecho no es extraño que seamos un buen número en un club como éste. En el escorpión existen prestigiosas academias para futuras esposas "dignas de daimios"... Soshi Satomi-sensei fue mi maestra personalmente. O mejor dicho es, porque de una mujer como ella nunca se deja de aprender
-aseveré sonriendo inocentemente con un hilo de orgullo en mi voz.
-Sin embargo somos las que a la vez mayores prejuicios encontramos cuando salimos de nuestras casas, especialmente en una ciudad como ésta... así que la protección y la confianza que nos ofrece alguien como Shinode-san, el refugio a fin de cuentas, se adapta completamente a nuestros anhelos.

Suspiré y desvié la vista hacie el suelo, en un adorable gesto aniñado -Y en fin, personalmente yo... sería un privilegio llegar a estar en buena estima de alguien... como usted.
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Lun Oct 04, 2010 5:48 pm

-No os preocupéis por mi paciencia, no soy quien para juzgar a la hermana de mi señora. Además como kendoka entiendo que se sienta ofendida; incluso es posible que quiera retarme para resarcir su honor, o aprovechar cualquier coyuntura que la situara delante de mi -digo sin demasiada intención, incluso yo me plantearía hacerlo si considerara que mi valía ha sido puesta en entredicho. Aunque algo me dice que Kamoko no sólo intentaba protegerla de enfrentarse con Aki, sino también alejarla de un puesto, su yojimbo, que sabía iba a tener una baja esperanza de vida salieran como salieran las cosas en las altas esferas.

-Veréis, no os he hecho esa pregunta sobre Yukihiro-sama para inmiscuirme o mortificaros, sino para saber si podría interferir o no en... un enfrentamiento entre Aki-sama y vos misma.
Pues resulta cristalino que el escorpión nos ha dado con su jugada una oportunidad para despejar cualquier duda de sospecha gozoku de la embajadora de la grulla sustituyendo vos a la actual, que es la única forma en la que estaremos realmente seguros.


Dejo un rato para que sopese la idea. Me extrañaría que no se le hubiese ocurrido a ella, pero quizás la ha deshechado inconscientemente. Escucharla en voz alta le hará planteárselo al menos, que es mi único trabajo, ofrecerle opciones para que ella elija.

-Si me permitís hablar con total sinceridad -vuelvo a hablar, esperando la respuesta afirmativa antes de continuar -Doji Aki-sama ha fracasado esta noche como máxima responsable grulla ante Bayushi Jubei. Es un hecho y podemos argumentarlo, mover a nuestros aliados y vos encabezarlos para pedir su dimisión de un cargo que recaería en vuestra persona sin que la sombra del gozoku planee abiertamente en ningún momento.

Es obvio que debilitaremos al clan, aunque ya sabemos que la división interna lo debilita bajo su superficie. También es cierto que Aki-sama puede ser perfectamente leal al Trono, pero sólo es una posibilidad de la que no tenemos certeza, y con su sacrificio la obtendríamos. En cualquier caso nuestra situación mejora. Sin contar con que desde el asiento de embajadora podríais hacer mucho bueno para renovar la embajada discretamente, minimizado las situaciones traumáticas.

Bien, llegados a este punto necesitamos de razones sólidas que no puedan ser fácilmente refutadas por ningún samurai ¿Deseáis escuchar la argumentación que he pensado?
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