Día 4º.- Mañana.- Bayushi Sakura

Ciudad imperial, morada del Hantei, la ciudad más grande e importante del imperio esmeralda.<br>Aqui se narran los hechos dentro de los distritos exteriores y los distritos interiores.
Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Mar Jul 12, 2011 5:50 pm

-Pobrecilla -dije pensando en mi buena Kirara -Debe resultar frustrante para una niñera como ella haber perdido de vista a su "damisela"... Me pregunto qué opinará cuando luego le diga que me había secuestrado un arrogante donjuán grulla, ji...
Es que Kirara-san y yo tenemos un trato especial más allá de su deber; ella hace lo que yo le pida pero a cambio tengo que darle explicaciones honestas cuando me pregunte, decirle la verdad.
Esa mujer es encantadora, pero es complicado saber exactamente lo que piensa
-expliqué como si fuera la cosa más dulce y divertida del mundo.

-Aunque no has contestado a mi pregunta, Tsumeo-kun, sólo has dado vueltas a su alrededor... Aunque deba reconocer que me gusta el modo en que lo has hecho. Así que eso merece un castigo, pero también un premio -sonreí de medio lado, girando levemente la cabeza mientras pensaba en "cosas malas"

Después me quedé un segundo sorprendida cuando habló de invitar a otras mujeres. Sin duda si le habría golpeado divertidamente "enfadada" si no lo hubiera esperado tan evidentemente, así que en su lugar levanté la vista como si pensara muy detenidamente en aquello, llevándome el dedo índice a la boca, entre los dientes, y bajando después sensualmente la mano por toda la solapa de mi kimono, como un gesto casual -Hum, interesante... invitadas... -respondí al final con una sonrisa diabólicamente atractiva, disfrutando al provocarle de forma inesperada, pues en el fondo él no sabría si lo decía sólo por fastidiarle o porque realmente había considerado aquella idea.

-Oh, no me importa que seas lo que todos esperan que seas... Ichiro-kun no lo era ¿no es cierto? Sólo era un grulla en territorio hostil, pero... le importaba. Ésa es la única suposición que podría decepcionarme del gran Tsumeo-sama -dije sonriendo de forma más cercana y cálida, cambiando como la noche al día mi registro anterior a uno más dócil y cariñoso. Incluso pasé mi mano suavemente alrededor de su cuello, apoyando mi brazo en su hombro.

Después el ambiente se tensó un poco, y el Daidoji añadió otra parte a su plan. Por un momento me recorrió un escalofrío, pero conseguí deshecharlo enseguida. Ni siquiera yo podía equivocarme tanto... y Satomi le había conocido personalmente. Planes dentro de planes, fintas dentro de fintas, típico Bayushi.

Cuando terminó de hablar me limité a acercarme a él y abrazarle, ladeando mi cabeza para dejarla reposar sobre su hombro -Haz lo que tengas que hacer -contesté en una voz muy tenue, dejando mi aliento chocar contra su cuello.
-Pero mi embajador ya sabe que coincidimos en Kyuden Bayushi, así que tus motivos para escogerme a mi como "presa" deben tener eso en cuenta... Un viejo anhelo, un capricho frustrado de adolescencia retomado cuando has vuelto a verme, convertido ahora en un reto arrogante... eso es lo que sería para ti; en el fondo, las mejores mentiras son las que se parecen tanto a la realidad que incluso a quienes las cuentan les cuesta diferenciarlas -añadí sonriendo tímidamente, casi de forma imperceptible. Aunque daba igual pues ahora no me veía la cara.

-Así que ahora deberé sentirme ofendida... Entonces no pueden vernos juntos. Lástima, estabas casi a punto de conseguir que accediera a ir a tu casa
-siseé recuperando la sonrisa sibilina, reptando por su cuerpo arrastrando la seda de mi kimono sobre la suya y dejando mis curvados labios a escasos milímetros de los suyos.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mié Jul 13, 2011 10:20 am

"Supongo que lo que hará tu yojimbo será meterme en su particular lista negra.... pero bueno, es que estoy muy solicitado en esas listas juju"

Sonrió arrogantemente Tsumeo.

"Pero dile "la verdad" que un arrogante Grulla parece muy interesado en vos y más al saber que tenéis marido, es que soy un hombre al que le chiflan los problemas..."

Añadió con socarronería.

"Vaya... y yo que creía que a las mujeres os gustaban más que las palabras las pruebas de nuestro amor... ¿no es suficiente prueba lo mostrado? Hum... entonces supongo que no me queda más remedio que recibir el castigo...."

Sonrió con descaro como si dijera "Pégame anda, que me gusta también de ti." con una actitud muy insolente.
Tras lo cual dejaste aquella duda en el aire de si se podía o no invitar a otra lo que hizo que Tsumeo estallara en una carcajada y dijera:

"Me conformo con mirar, lo prometo."

Luego su dedo rozo tu mejilla y tus labios y se acercó despacio a ellos sin posarse en estos a un centímetro quedó quieto y susurró:

"Ichiro y Tsumeo son todo tuyos... siempre les has importado... y siempre lo harás..."

Tras lo cual se separó con una sonrisa sensual en sus labios.

"Ya tenía pensado que tu embajador conociera ese detalle, de hecho también tengo en cuenta que nos vigilan para emprender eso mismo como una de las cosas por las que me fijo en ti... ya sabes que a los hombres nos gusta pescar los peces más grandes posibles... ¿Quñe mejor que un primer amor casado?

Creo que está a la altura del "gran Tsumeo"


Dijo este con socarronería en su tono al final en aquella frase.

"Por eso mismo, todo lo contrario, querida, primero yo actuo como un pavo real a tus "espaldas", consigo que vengas a mi casa y alguna que otra cosa, y entonces es cuando tu vas cogiendo el control... soy un bobalicón fácil, pero se me da interpretar muy bien, creo que seré capaz de interpretar el cambio de bobo arrogante a bobo enamorado sin mucho problema...

Así que... ¿Cuento contigo en esto, querida mía?"
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Mié Jul 13, 2011 12:41 pm

-Entonces ten cuidado... No por Kirara-san, al menos si mantienes la distancia de seguridad a partir de ahora, pero si por esas otras listas negras -dije en tono serio -No te perdonaría que te sucediera algo malo y volvieras a dejarme abandonada -añadí desviando la vista hacia un lado, y luego al suelo.

-Oh, y le diré también que en realidad ese arrogante grulla se está metiendo él solito en la boca del lobo... Hum, no, del lobo no... de la gata, que no es tan espectacular pero para desplumar aves estos colmillos valen lo mismo -sonreí mostrando una perfecta fila de dientes perlados.

-Dime una cosa Tsumeo-kun, sabes que soy un escorpión y por lo tanto podría ser verdad, que te estuviera manipulando ahora mismo. Incluso existe la posibilidad de que una mujer vanidosa como yo jamás te hubiese perdonado abandonarme, aunque fuese por una buena razón, y que en el fondo lo que busque ahora sea vengarme rompiéndote el corazón en el momento más oportuno.

Estoy segura de que estas posibilidades se te han ocurrido, y aunque no fuera asi sin duda esa gatita tuya Kuroneko ya te las habrá hecho oir esperando encontrar algo de sensatez en esa hermosa cabeza tuya. Recuerdo como me miró ayer en palacio, ji... apostaría a que dormiría mejor si yo desapareciera tan repentinamente como he vuelto a aparecer en tu vida.

Bueno, la pregunta es... ¿Confías en mi? Y si la respueta es "si": ¿por qué?
-susurré en tono instintivamente meloso, ladeando suavemente la cabeza en un gesto encantador y manteniendo una sonrisa muy elegante curvando apenas las comisuras de mis labios.

-Ahm, entonces te conformas sólo conmigo... Buena respuesta -me reí en un tono muy bajo, pero esforzadamente malicioso, dejando a la fértil imaginación masculina tanto la escena como la terrible furia de una mujer celosa.

-Así que tu idea es utilizar como primer paso mi devoción por Benten para atraerme a tu casa con la promesa de ayudarte a diseñar un templete particular que tú supuestamente construirás...
Sin duda es un golpe bajo
-suspiré ocultando una risa con la mano -Pero la verdad es que tengo curiosidad por ver al mujeriego hijo del daimio Daidoji en acción, aunque sea por un corto periodo de tiempo.
Quiero saber si toooodas esas mujeres de tu historial romántico te costaban lo que valían o por el contrario se abrían a tu paso oponiendo la misma resistencia que los girasoles a Dama Amaterasu-kami
-reí divertida, con bastante descaro.

-De acuerdo, cuenta conmigo.

Oh, se me olvidaba
-dije antes de abrazarme a su cuello y estamparle un enorme beso en la boca, tan profundo e intenso que sin duda esperaba quedara sin respiración, y tan apasionado como sólo alguien con mi habilidad podría igualar. Aunque delicado en el fondo, no fue tímido ni rápido, pero en su naturaleza arrebatada bien pudo ser el mejor beso que jamás había dado a nadie en mi vida.

-Pegar como castigo es una zafiedad, mi señor de la grulla -expliqué con descaro cuando me separé finalmente de él, insinuando una risa fingidamente tímida al ver el evidente efecto producido en su cuerpo por el mantenido contacto con toda mi anatomía femenina durante mi abrazo -Además ya te dije que también merecías un premio... Si, sin duda me encantan las pruebas de tu amor -volví a reirme mirándolo de nuevo.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Jul 14, 2011 8:04 am

Tsumeo te cogió las dos manos cuando de nuevo le "amenazaste" si te dejaba sola y te besó la punta de los dedos mientras sonreía con una amplísima sonrisa arrogante como diciendo "¿de verdad piensas que pueden conmigo?" Tras lo cual te susurró:

"Tendré mucho cuidado, mamá."

Con ironía, pero con una sinceridad palpable más allá de la broma.

"Siempre quise hacer ese truco de domadores de meter la cabeza dentro y ver si cierran la boca o no juju"

Añadió Tsumeo mientras te guiñaba un ojo.

"Ooooh.... siiii... mis hombres están divididos entre los que piensan que eres una zorra manipuladora y los que simplemente piensan que eres una zorra...."

Dijo con tono divertido. Pero al ver que estabas seria de pronto despintó la sonrisa de su rostro y esta vez habló más serio.

"Confío en ti.... Sakura....

¿Por qué? Porque... todo el mundo tiene que creer en algo... hay quien cree en los Kamis, en las Fortunas, en los Ancestros... en sí mismo... yo creo en tí...

Creo en que fuistes la única persona que me trató bien cuando nadie más lo hacía, creo en el amor que hay en tu mirada, creo en tu fuerza de voluntad, creo en tus garras de gata, creo en tus miedos, creo en tu confianza...

Pero sobretodo... creo que si todo lo que soy ahora no sirve para que estés a mi lado, si en todo lo que me he convertido no ha servido para llegar hasta ti... entonces... Sakura... ni el trono de los Daidoji ni el resto de mujeres del Imperio, incluida tu sensei, me merecen la pena...

La vida no tendría sentido...

Mi vida, mejor dicho... pues como te he dicho ya... todo lo que soy, todo lo que tengo... todo lo que puedo llegar a tener lo tengo gracias a mi amor por ti...

Me he acostumbrado a vivir de una manera que me hace no poder seguir viviendo sino es así... Es de una manera estúpida, es peligros y preocupante, lo sé... pero... aquel día que estuvimos en templo de Benten... yo también lo sentí...

Es extraño que yo, que un Daidoji, que un bushi te diga esto... pero a mi forma yo sentí también ese camino de Benten, y supe que podía ser bushi, heredero, Ichiro y Tsumeo todo a la vez en ese camino... ese camino que para mi tiene nombre propio...

Sakura...

Supongo que entenderás... que igual que tu no estás dispuesta a renunciara tu camino de la iluminación yo tampoco lo estoy...."


Dijo con tono solemne, pausado y seguro, con pasión y con calidez.

Luego con tono bromista ante tus palabras maliciosas respondió con sorna:

"Ya ves.... me quedo "con el premio de consolación" contigo sola.... perra suerte la mía..."

Sonrió con picaresca mientras te guiñaba un ojo.

"Lo reconozco, soy un hombre muy bajo cuando trato de engatusar a una mujer, hago lo que haga falta... después de todo... ¿Cómo era eso de que en el amor y en la guerra.......?"

Y te sonrió de nuevo con arrogancia.

Tsumeo quedó paralizado ante tu "ataque" hacia él pero te contestó el beso con ansia y ganas mientras te abrazaba y te alzaba del suelo con facilidad, y allí mantenida te dijo:

"Vale, nota mental, portarme muy muy muy muy bien."

Y rió. Tras lo cual te dejó en el suelo y besó una de tus manos mientras decía:

"Se acabó el tiempo de oro........ ahora toca de nuevo volver a la realidad.... Pero habrá de estas más y mejor."

Te guiñó un ojo.

Tras lo cual te indicó que salieras por donde él iba a hacerlo pero unos segundos más tarde que él.

Pasó por la esquina de unos setos, y al fondo de una calle estrecha podías ver a Kuroneko justo delante de Kirara cortándole el paso, las dos no hablaban sólo se miraban seriamente la una a la otra.

Tsumeo pasó por su lado silbando una cancioncilla.

"Señoras...."

Dijo al pasar mientras se inclinaba ante ellas. Kuroneko al verle dio un respingo y le siguió mientras les oías mascullar:

"¿Y...... esa flor.... sama?"

"¿No crees que me quede bien Kuroneko?"

Replicó socarrón Tsumeo mientras se llevaba las manos detrás de la cabeza, mirara de reojo hacia atrás y te guiñara un ojo.

"No es eso mi señor es que........"

Y la conversación se perdió mientras los dos desaparecían entre los adornos del jardín.

Atenta como estabas a eso casi no vistes como Kirara se acercaba a ti y parecía chequearte de arriba a abajo.

"¿Todo bien?"

Preguntó escrutadoramente.

"Si tengo que matar al heredero Daidoji sólo dímelo."

Dijo con una marcada sonrisa malvada en la boca como si dijera "si ha puesto en peligro vuestra honra...."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Jue Jul 14, 2011 7:26 pm

Cuando comenzó a explicar los motivos de su confianza, suponía que diría algo profundo, pero esperaba poder encajarlo con relativa facilidad.
Habló primero de algo en lo que creer, del pasado y de su presente. Un poco de esperanza, gratitud leal y un toque de arrogancia. No estaba mal para un bushi, sonreí mientras lo escuchaba y probablemente estaba dispuesta a conformarme con eso.

Así que cuando continuó diciendo lo que yo significaba para él, su motivación, su propia senda hacia Benten personalizada en mi misma... Lo que dijo, y la forma en la que lo dijo... no pude evitar emocionarme. Toda una declaración de amor, como en un cuento.
Si, yo podía ser muy sensiblera a veces, pero siempre dejaba salir esos sentimientos cuando estaba en un entorno íntimamente controlado, nunca me permitía descontrolarme en exceso en el exterior. Así que me sorprendió la repentina calidez de las lágrimas resbalando por mis mejillas, tanto que incluso me avergoncé y bajé la cabeza enseguida ocultando mi rostro ruborizado.

"Yo llegaré hasta Ella... y entonces te llevaré conmigo"
-¿Ves... como las palabras... adecuadas... también son importantes para una chica... Tsumeo...? -susurré en voz muy baja, casi un dulce sonido inaudible para el oido humano, pero no para el corazón.


-Los premios de consolación a veces son mejores. O al menos más gratificantes -dije recuperando la sonrisa tras secarme la humedad de los ojos "disimuladamente" con un pañuelito de seda bordado.
-Pero está bien saber cuales son tus fantasías, mi señor de la Grulla -añadí volviendo a ser yo misma con una mueca provocadora y sensual. O sería más correcto decir "la de antes de su declaración", porque la de ese momento concreto quizás fuese más yo que cualquier otra.

Ahogué una risa casi en la punta de la lengua cuado me levantó del suelo, porque no era plan de llamar la atención al otro lado del seto, pero me resultó una sensación inesperadamente agradable la facilidad con la que me abrazó de aquella manera.
A muchas damas que conocía les habría molestado el ímpetu del contacto; demasiado estiradas. Me gustaba que el Daidoji me conociera lo suficiente como para saberme distinta, puede que incluso alocada, y apreciera esa parte de mi carácter.
-Más te vale portarte bien, ahora ya lo sabes -pude decir risueña. Llegados a ese punto ni siquiera me imaginaba ya otra cosa, al menos no demasiado para tratarse de mi.

-Oh... -me quejé fingiendo un tono aniñado cuando anunció su despedida -Pensaré en tí cuando pase cerca de las paredes de enredaderas y setos -añadí con un tono mezcla de burla y cariño, pero con una sonrisa que era casi al completo de lo segundo.


Tapé mi boca con la mano cuando se giró para mirarme una última vez para no reirme de la cara de su subalterna al ver mi flor. Ella no debía de estar muy acostumbrada al lado "femenino" de su señor, pero yo pensaba que le favorecía.
-Si... todo bien -respondí a Kirara girando la cabeza hacia ella casi como un resorte al escuchar su voz, como cuando sensei me pillaba distraida en clase. Normalmente una franca sonrisa solía ser bastante para excusarme.

-Mi honra está a salvo, aunque se que intentará ponerla a prueba... Lo vedado es más atractivo para la arrogancia -dije curvando la boca de una forma ambigua -No dudo que lo harías, mi cielo protector -añadí sonriendo con enorme y dulce cariño a la Bayushi, cosa a la que ayudaba mi positivo estado anímico -Pero el heredero Daidoji me es más útil vivo, mucho más. Nadie esperaría que una Matsu contestara con un haiku de rimas envenenadas a una provocación... Pues una alumna de Soshi Satomi-sensei no puede responder al "amor" más que con "amor"...

Será divertido, no lo dudes
-concluí con una media sonrisa socarrona mientras pasaba al lado de Kirara arreglándome el kimono con mimo para volver a la realidad y continuar mis dedicaciones allá donde las había dejado.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Jul 15, 2011 10:13 am

Tsumeo paró tus manos cuando trataron de ocultar tus lágrimas, apartándolas despacio de tu cara, y luego, con un dedo alzó tu barbilla para verte bien los ojos llorosos y el pequeño cauce en tus mejillas. Primero seriamente y luego con una cálida sonrisa pasó sus dedos por este y tomó tu rostro bajando el suyo hasta el tuyo y posando sus labios desde tus ojos hasta el final de tu rostro justo por el lugar en donde había lágrimas, besando y haciendo desaparecer una a una tras sus labios.

"El trabajo de un hombre es hacer desaparecer la tristeza del rostro de su amada...."

Te susurró entre siseos para que le dejaras hacer ya que al principio te resististe a dejarte ver de aquella manera.

Besó cada centímetro de tu piel mojada y al final terminó con un leve y dulce beso en los labios, con el sabor salado de tus propias lágrimas aún en ellos.

Tras lo cual, se separó despacio y sonrió de nuevo, esta vez más ampliamente como si dijera "ahora estas perfecta".

"Mi fantasía eres tu.... te susurró aún manteniendo sus manos en tu rostro aunque claro dijo ahora con un tono algo más gracioso y alto, mientras lentamente separaba sus manos de ti ahora que casi te tengo deberé buscarme otra fantasía ¿verdad? dijo con chanza como.... dos Sakuras.... ¿Por qué los shugenjas no investigarán los conjuros que realmente importan?"

Bromeó mientras te sonreía para tratar de sacarte una sonrisa y así hacerte sentir más cómoda tras aquella muestra de sentimientos por tu parte, pero con una naturalidad tal que te pareció increíble que te pudiera avergonzar mostrarte como eras ante él.

"Más te vale que pienses SIEMPRE en mí"

Te respondió Tsumeo dándote con el dedo en la punta de tu nariz ante de despedirse de ti.

La escena del heredero Daidoji alejarse con la flor en el pelo y la expresión asombrada de la seguidora no tuvo precio, casi tanto como la expresión de Kirara que dejó un "Ah..." en el aire como si sumara dos más dos después de la reunión de aquella mañana con Jubei en donde habías dicho que os conocíais y la fama de "matador de mujeres" del heredero.

Asintió esta finalmente y se encogió de hombros.

"Pero si cambias de idea....."

Dejó caer mientras comenzabas a andar, como si aún pudieras arrepentirte de ello, con un tonillo divertido que te hizo sonreir.
Kirara desapareció en cuanto te volviste hacia ella para dejarte de nuevo espacio hacia tu nuevo destino.

Te preguntaste si estaría por allí Doji Yukihiko, después de todo estaba dentro de tus planes volver a verla pronto, lo supiera ella o no.. y siendo esto parte de los eventos de la Embajada así lo creístes.

Y acertadamente, pues mientras caminabas cada vez más cerca de la parte del jardín de la Embajada Grulla vistes a un grupo de estos en donde se encontraba la Embajadora y la misma Yukihiko, acompañadas por un anciano y una jovencita a su lado y dos hombres, uno que tenía el aspecto marcial de un bushi y el otro que parecía un cortesano o shugenja, con un pelo largo y blanco muy hermoso.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Vie Jul 15, 2011 12:53 pm

Había intentado ocultar mi sentir por un puro acto reflejo; ni siquiera había pensado demasiado en lo oportuno o no de hacerlo ahora, dado que en aquel mundo se nos enseñaba a dominarlo siempre.
Así que cuando apartó mis manos y levantó mi rostro me sentí terriblemente vulnerable, íntimamente expuesta ante sus ojos.

Pero me sorprendió que mi instinto no pidiera resistirse realmente a aquella intromisión más que en un tímido amago inicial por la sorpresa, y que en lugar de notar aumentar mi rubor hasta el extremo lo único que sintiera fuese un cosquilleo extraño en el estómago.

-N... no es tristeza, Ichiro-kun. Creo que... mi corazón en estos momentos actúa más rápido que mi razón -dije en un largo suspiro mientras dejaba que me besara.
Y al final, cuando se separó de mis labios, aún mantuve los ojos cerrados un par de segundos de más, saboreando aquella sensación.

Al abrirlos de nuevo, encontré su sonrisa, tal como esperaba. Y no pude evitar hacerlo yo también.

-No podrías soportar a dos Sakuras -contesté dulcemente siguiendo la broma -Te volverías loco para complacer los caprichos de ambas, ji. Y ya no digamos consolar todos sus miedos y abrazar el doble de cariños... Reconozcámoslo, sólo con una ya lo tendrías complicado -"amenacé" sonriente.
-Pero no te preocupes... buscaremos nuevas fantasías inconfesables en el fondo de tu masculina arrogancia -dije con una burlona media sonrisa, pero que a la vez era tan provocadora como prometedora.

Ladeé la cabeza sin contestar a su último imperativo, pero mostrándole una sonrisa de corazón mientras se alejaba de mi, besando la punta de mis dedos hacia él justo antes de que se diera finalmente la vuelta hacia la gata Daidoji...


-...Serás la primera en saberlo, no lo dudes -reí alegremente con el tono divertido y malicioso de la bushi -Sabes, quizás sea por obligación... bueno, es seguro, pero... creo que empiezas a quererme, Kirara-san -hablé felizmente antes de añadir un implícito "gracias" en un dulce beso que le di en la mejilla antes de que saliéramos de aquella estrecha formación vegetal de nuevo al gentío.


Al cabo de unos pasos en los que respiré varias bocanadas de aire puro para retomar el normal pulso de mi cuerpo, encontré finalmente a la Doji.
Uno, dos, tres... no, cuatro grullas a su alrededor. Y su hermana la embajadora, el azote de escorpiones. Demasiados. Y Doji Aki me daba miedo, para qué negarlo. Incluso la propia Yukihiko había reconocido anoche que nos odiaba, y si me tomaba por un oido casual de Jubei para saber de lo que hablaba la dirigente grulla me despellejaría a conciencia.

Así que rodeé al grupo a una distancia prudencial de forma que quedara en el campo de visión de la hermana mediana, y cuando levantó la vista la saludé desde lejos con un aire encantador, dedicándole una amable sonrisa al encontrarme esta mañana de nuevo con una agradable compañía de anoche en la fiesta.
Y a ver qué tenía que pasar...
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Jul 18, 2011 5:26 pm

"Lo haya causado la tristeza o no todos tus fluidos son sólo míos."

Dijo muy cercano a tu oído con tono malicioso adrede para sacarte una sonrisa mientras su lengua rozaba el surco por donde habían caído tus lágrimas.

Tras lo cual te sonrió con picaresca para relajar el ambiente.

"No sé... en serio... si tengo el suficiente dinero dos Sakuras.........."

Y puso una expresión muy cómica mientras miraba al cielo como si se le deshiciera la boca en agua... Y de pronto te sentiste con muy poca ropa, aunque llevaras muchas capas!




El grupo era ciertamente amenazador, podrías acercarte, es cierto, pero claro no estabas segura de qué pasaría y no habías venido a aquel evento con ganas de ese tipo de "eventos"... así pues decidiste ver si Yukihiko hacía algo ante tu señal...

La Grulla te miró por el rabillo del ojo primero cuando entraste en su campo de visión y luego miró como la saludabas a distancia. Vistes como sus ojos, pero sin mover su rostro, miraba a ambos lados tuya, como quizás comprobando que estabas sola y quien sabe, quizás eso le diera a pensar que no conocías a nadie y no tenías a nadie con quien hablar, a veces acercarse a reuniones así en medio de la corte no era tan fácil sin alguien que te hiciera de enlace.

Tras unas palabras con los de su grupo pareció despedirse y se acercó a ti. Aquella mañana su kimono azul tan pálido que parecía blanco con las Grullas en azul marino tan oscuro que parecía negro realzaban su belleza señorial y gélida y sus ojos limpios y fríos.

"Konnichiwa Bayushi Sakura-san...."

Dijo al llegar a tu lado.

"Parece que otra vez nos encontramos en un evento de la corte... aunque este está más espaciado... que no implica que haya menos invitados... pero sin duda este jardín es tan amplio que da la fresca sensación de soledad..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Lun Jul 18, 2011 10:36 pm

-Típico. No se porqué asumes que me llevaría bien con mi doble... -expliqué en un suspiro tapando con la mano una risilla inapropiada a su anterior comentario pícaro, o quizás era picante. En cualquier caso si había pretendido hacerme sonreir lo había conseguido.


-Encantada de saludarla, Doji Yukihiko-sama -contesté inclinándome y sonriendo con gracia, pero de una forma lánguida como si mi presencia emitiera sólo una energía de baja intensidad, que no débil -Es un placer volver a verla de nuevo.

Oh si, sin duda Hatsuyo-san ha conseguido que cada persona que camine por su obra descubra más de una característica en él que sea de su aprecio. Debo reconocer que yo también me encuentro más cómoda alejada de las multitudes
-indiqué ocultando levemente mi rostro con la manga, como de hecho llevaba practicando ya durante todo el evento.

-Pero debo disculparme por haberle distraido de su familia, Yukihiko-sama. Para mi no es un evento de corte, al menos yo no lo aprecio así aunque lo sea. He acabado en la inauguración de estos jardines casi por casualidad, pero no he podido resistir la tentación de descubrirlos paseando por ellos.
Le he visto y... me ha parecido una buena idea volver a charlar con usted; pero al acercarme me he dado cuenta de que no soy tan valiente
-dije con un eco tímido, lanzando una discreta mirada al intensísimo color celeste que emana del grupo en el que permanecía ella hasta hace un instante, especialmente el que posee el aura de la famosa embajadora grulla.

-Aunque le estaré muy agradecida si le transmite a su señora hermana Doji Aki-sama mi agradecimiento por haber participado de este proyecto conjunto con la embajada escorpión. Probablemente no signifique nada para ella, pero es lo menos que puedo hacer visto el resultado.

De nuevo me mostraba con mis palabras deliberadamente inofensiva; explicando incluso porqué no había llegado hasta el grupo de grullas, cosa que en mi opinión demostraba que en realidad no me movía por allí con ninguna intención "informativa" para Jubei, pues acababa de desperdiciar la oportunidad de irrumpir cortésmente en el corrillo de la mismísima embajadora Doji escudándome en saludar a su hermana.

También la Doji podria intuir de todo ello que mi verdadero interés era hacia ella en concreto.
Estaba bien, me gustaba esa idea. Ahora podría comprobar como reaccionaba la grulla ante ella.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Jul 19, 2011 10:20 am

"Lo mejor que tienen los jardines.... sin duda.... es que son un estanque de tranquilidad entre la multitud.... estaba fijándome que desde cualquier ángulo en el que miro los árboles tapan la visión de los edificios cercanos y hasta hay grandes hileras de estos en las lindes para tapar hasta la visión de los grandes templos....

Es casi como si estuvieras en medio de la nada... pues con tanta vegetación amortigua mucho los sonidos del exterior...."


Dijo la Grulla mientras miraba en derredor y exactamente tal y como ella decía los árboles estratégicamente colocados hacían parecer que estabas en cualquier otro lugar que no fuera la capital.

"Ah.... no os disculpéis... no estaba haciendo nada particular, sólo saludaba a mi hermana... a mi me ha pasado... lo mismo que a vos... salía a dar un paseo por el distrito y me he encontrado con esta mejora... así que pensé que podía dejar mi entrenamiento matutino para más tarde... después de todo esta tarde iba a asistir al seminario de Notatsu-sensei... si entrenaba iba a ser un día un poco...... monotemático...."

Respondió con tono neutro pero podías ver como tras el contacto ayer inicial estaba hablaba con más soltura, debía sin duda ser de esa clase de personas que a más las conocías más a gusto se sentían y más cosas descubrías de ellas.

"Parece que le tengáis miedo a mi hermana.... os aseguro que no muerde... aunque claro, con los escorpiones suele hacer una excepción...."

¿Eso había sido un intento de chiste? Cuando una leve sonrisa afloró en la comisura de sus labios supistes que hasta ella podía "bromear".

"Si queréis podéis decírselo vos misma... yo os escoltaré para que así no os pase nada..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Mar Jul 19, 2011 12:52 pm

-Eso mismo he llegado a pensar yo. De hecho no me extrañaría que parte de la idea del diseño de Hatsuyo-san fuese el traslado "virtual" de un visitante perceptivo a uno de esos entornos naturales sagrados para sus ancestros Kitsune, con los que está tan unida.
Una forma de unir sus dos mundos, ciudad y naturaleza y permitir al paseante pasar de uno a otro instantáneamente sin tener que recorrer cientos de kilómetros. Incluso ha añadido algunos kamis disimulados entre la vegetación, casi invisibles pero muy presentes, justo se imagina alguien el sagrado bosque Kitsune
-dije señalando uno de aquellos tótems que ahora conocía después de haber hablado de ello con Sanzo-sensei y la propia Shosuro.

Técnicamente yo no había llegado paseando, sino acompañando al gobernador en la sombra de un distrito exterior del que ninguna dama que se preciara de serlo debería siquiera hablar, y en el que sin embargo pasaba gran parte de mi tiempo... Así dicho podría parecer divertido, pero consideré que era mejor no corregir a la duelista; había llegado por casualidad y los detalles no venían al caso.
-El seminario de Notatsu-sensei, claro. He oido hablar de él pero no se exactamente en qué consiste, supongo que cualquier oportunidad de aprender algo del maestro de Su Majestad no tiene precio, pero si no le importuna mi curiosidad... ¿en qué consiste el evento exacamente? -pregunté para hablar de ella, dado que anoche habíamos hablado más de mi y de la escuela de esposas más que de otra cosa.

-No... quiero decir... no pretendía dar esa sensación, le ruego me disculpe Yukihiko-sama
-contesté mostrándome algo tensa de primeras -Estoy segura de que la embajadora Doji Aki-sama es una dama honorable y cortés... Es sólo que yo... no quería interrumpir su reunión... -pero enseguida sonreí aliviada por aquel tono que parecía indicar que la Doji no se había tomado muy en serio todo aquello. Incluso bromeaba sobre Aki y los escorpiones, lo que en cualquier caso merecía mi sonrisa agradecida sobre todo por ser la primera muestra de confianza que se permitía en mi presencia.

Después la miré con un gsto de pura inocencia, primero a ella y luego a aquel grupo del que se había separado, y finalmente asentí -Está bien, si se ofrece tan amablemente a ser mi paladín no puedo más que aceptar gustosa su invitación -terminé sonriendo al volver la mirada de nuevo hacia ella.

No lo había previsto, pero estaba bien así. Negarme habría sido una descortesía hacia la embajadora, sino hacia las dos. Además consideré que esta muestra por parte de Yukihiko de amable gentileza, dentro de la situación, podía ser algo más valiosa de lo que pareciera a simple vista, y que por tanto mostrar confianza en su gesto tendría una lectura positiva.

Me arreglé el kimono con discreto esmero para eliminar cualquier arruga o imperfección mientras seguía a la Doji y esperé a que me presentara con una pose muy educada, ofreciendo una imagen hermosa y controlada, pero expresamente inocua.
Un pasito por detrás de la kendoka me mostraba sintiéndome tranquila por lo que pudiera pasar; de eso se trataba.

Saludé a todos los presentes con una elegante y exquisita reverencia, marcando más la inclinación hacia la embajadora, y después dirigiéndome hacia ésta con un tono musical pero comedido, transmitiendo una dulzura de baja intensidad.
-Doji Aki-sama... Espero que no le moleste mi atrevimiento, pero he sabido que esta hermosa obra ha sido promovida tanto por la embajada grulla como por la mía propia, y viendo el resultado he sentido el deseo de agradecerle personalmente su necesaria participación para esta empresa artística única que ahora todos podemos disfrutar...
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mié Jul 20, 2011 8:50 am

Yukihiko miró a su alrededor hacia los totems ocultos que había y la vistes sorprenderse de la misma manera que tu lo habías hecho a tu vez cuando te los mostraron. Estaban tan incrustados en el paisaje que realmente era complicado saber de ellos sino sabías de su existencia.

La Doji dejó un "Ah..." sin salir de su boca con leve asombro y una pizca muy grande de interés y satisfacción ante aquello.

"Es un seminario de Iai... se explicarán técnicas y se harán combates entre escuelas y el mismo sensei del Emperador dará consejos personales a cada participante, además de ser jornadas de charlas y reflexión... Es la oportunidad perfecta para poder combatir amigablemente con todas las escuelas del Imperio y aprender los caminos del ki y la energía interna del combate, guiados por la mano más experta."

Te explicó esta con cierta pasión comedida en sus palabras.

"No está reunida, se lo aseguro, cuando está reunida si que hay ese aura de "quien entre en nuestro círculo de seguridad a diez pasos morirá en el momento"...."

Bromeó de nuevo con ese tono casi neutro pero con aquella media sonrisa para evitarte así sentirte mal por tu "equivocación"

"Es sólo que cercanos a la Embajada Grulla es más normal que haya más grullas, por aquello que nosotros salimos de ese punto, pero no hay intenciones de hacer un círculo cerrado, sólo hablabamos de todo y de nada... ya sabéis... una conversación ligera normal..."

Te explicó esta.

Tras tu asentimiento esta amplio levemente más su sonrisa en la comisura de sus labios y asintió en cuanto estuvistes preparada para llevarte hasta los presentes.

Al llegar Yukihiko te presentó:

"Señores... os presento a Bayushi Sakura-san una noble esposa escorpión a la que tuve el placer de conocer ayer en la cena de gala del Emperador..."

Luego dejó que hablaras del motivo de tu interés por estar allí en aquel momento.

Doji Aki, aunque desde lejos era una mujer pequeña y menuda, no alcanzaría más del 1´65 de altura, su porte era grandioso y su aura la hacía parecer mucho más alta que todos los presentes. Su pelo blanco, como la nieve, sin querer ser plateado, sólo blanco y brillante como el inicio o el fin de las cosas enmarcaban un rostro esculpido en el mármol con dos zafiros relucientes en su rostro. Había frialdad, la misma que podías ver en Yukihiko, innegablemente eran hermanas, pero en sus ojos había mucha pasión, tanto que parecía realmente que aquel pequeño cuerpo no era más que la cárcel diminuta de una enorme bestia encerrada en su cuerpo.

La Embajadora asintió despacio a tus palabras y con un tono cortés, muy correcto, pero cortante ( y que suponías que no era por ti sino porque esa era su forma de hablar) te dijo:

"La belleza no entiende de clanes ni de disputas personales...

Y la Grulla sabe ver bien el talento siempre venga de donde venga....... así pues era imposible negarse a un proyecto de Shosuro Hatsuyo, sobretodo cuando ha estado tanto tiempo en tierras del Clan como para demostrar que hay insectos que pasan más tiempo siendo flores que insectos...."


Dijo haciendo referencia al camuflaje de muchos insectos que los hacían parecer flores y que muchos ellos permanecían así camuflados más tiempo que en movimiento. Un comentario algo brusco pero de nuevo pensabas que no era por ti, sino que simplemente la Embajadora no sabía ser nada más que implacable.

"Os presentaré al resto..."

Te resultó curioso que Yukihiko hiciera de mediadora y salvadora, pero de nuevo intuistes que eso era bueno.

"Este es Doji Hajime, secretario y mano derecha de mi hermana."

Señaló al hombre de pelo moreno y aspecto marcial, de bushi más que de cortesano, que te saludó con un cabeceo militar y formal.

"Asahina Yue-san es el Sacerdote de la Embajada y sacerdote privado de mi hermana...."

Asahina Yue era el hombre alto de aspecto andrógino y muy bello de cabello larguísimo y plateado y mirada distante. Este se inclinó con cortesía igualmente.

"Y ellos dos son, Kakita Sho-sensei, al que por seguro conoceréis por ser el mayor artista de la cerámica y su nieta Kakita Kohane."

Sho era un hombre mayor que iba disminuyendo de altura con los años con pinta de abuelo cascarrabias pero con ese toque de dulcura que te hacía sonreir con cada una de sus expresiones. A su lado había una chica que apenas llegaría a los dieciséis años, con un aspecto angelical y dulce de mirada tímida que te sonrió levemente.

"Uy... dijo de pronto Sho-sensei Pues mira, si así de educadas salen las alumnas de Satomi-san voy a tener que pensar en meterte en esa escuela, Kohane-chan, para así casarte pronto."

Dijo con total descaro. La "agredida" por las palabras se puso tan colorada en un instante que fue muy cómico mientras regañaba a su abuelo diciendo:

"¡Abuelo! Sé que queréis que me case, pero sigues sin darte cuenta de quién cuidará de ti cuando lo haga! Vuestro caracter no es que sea muy sencillo de llevar....."

Dijo aquello último bajito y muy avergonzadamente que hizo que más de uno, incluido el abuelo, se riera por su sinceridad. Sho le dio un par de palmaditas a su nieta en la mano como si dijera "Qué se la va a hacer, deberé quedarme contigo por más tiempo......." con una sonrisa socarrona en los labios que hizo que más de uno de nuevo esbozara una sonrisa.

Habías oído hablar del polémico y malhumorado genio de la cerámica, muchos se preguntaban cómo siendo tan duro de carácter podía seguir realizando obras, pues se hablaba de que en ataques de "ira" o "pasión" o como quiera que se le llamara, muchas veces relacionados con un rumor sobre "no sé qué del quinto período" rompía obras suyas propias hasta quedarse sin una. Ahora comenzabas a unir piezas y a suponer que parte de el mérito de tener muchas obras del genio eran gracias a aquella personita...
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Mié Jul 20, 2011 10:16 pm

Ahm... dejé en el aire pensativa mientras escuchaba con atención la explicación de la Doji sobre el iai. Me hubiera gustado poder decirle que yo no era ajena a las energías de combate, aunque si del iaijutsu.

De todas formas un Kakita poco podría ayudarme, pero seguramente a Kirara si, lo que me hizo pensar que tenía que acudir, y que si pretendía renunciar por seguirme a tomar el té tendría que ordenárselo.

Porque el riesgo para mi durante una tarde era mínimo y en todo caso no sólo a ella le beneficiaba acudir; aunque de forma secundaria, a mi me convenía que mi yojimbo fuese aún mejor y más conocida, ya que eso no sólo me favorecía en los posibles enfrentamientos sino que los disuadiría y cualquiera de mi dojo sabía que el mejor rival era el que no llegaba a desenvainar, fuera en este caso por la razón que fuera.

Si, sin duda debía recordar decírselo, pensé seriamente mientras miraba a mi alrededor buscando su atenta y esquiva presencia protectora.
-Oh, entonces puede que conozca en el seminario a mi encantadora yojimbo -dije en un tono inocente, pero dirigiéndome a ambas -Se llama Bayushi Kirara-san y me la ha asignado mi maestra Satomi-sensei... Yo no pensaba que la necesitara, pero ha resultado ser una compañía muy grata y, entre nosotras, siempre es halagador que se preocupen por una, aunque sea de forma profesional -expliqué insinuando una sonrisilla muy dulce tras la manga del kimono.

-¿Estoy más cerca de la embajada grulla que de la mía?
-pregunté levantando la vista con una curiosidad gatuna -Entonces he debido caminar más de lo que pensaba. Realmente Hatsuyo-san consigue que te evadas del resto de la ciudad -sonreí ahora -Pero me alegro, de otra forma no habría vuelto a verla, Yukihiko-sama -añadí de forma tímida, al menos en volumen pero no en falta de seguridad al decirlo.


-Tiene toda la razón, Doji Aki-sama -asentí -Hum, me gustan las flores... pero también hay insectos hermosos, como las mariposas. A menudo sus colores les sirven para intentar parecer más peligrosas de lo que son en realidad.
De todas formas, quienes saben de jardinería dicen que sin insectos no existiría casi ninguna especie de flor
-me atreví a contestarle, pero de una forma que parecía completamente inocente, sin dobles sentidos que pudiera reutilizar contra mi en una posible réplica.

Me fuí inclinando sucesivamente ante los presentes que la Doji me fue presentando. Sus caras no me decían nada, pero sus nombres me sonaban incluso antes de confirmar que eran los consejeros políticos de Aki.
También reconocí al ceramista, aunque no a su nieta -Por supuesto, es un honor conocer al reputado Kakita Sho-sensei -me fijé que no era mucho mayor que su nieta, dos o tres años, quizá cuatro, lo que seguramente me concediera cierto grado de condescendencia en el artista mientras me mantuviera en una posición modesta. O eso esperaba, no me venía mal un posible aliado precisamente en aquel grupo, especialmente por la imagen que le transmitiera de mi a Yukihiko.
-Gracias por el cumplido, maestro Sho-sensei -respondí ladeando la cabeza con encanto y un elegante matiz de rubor en mis mejillas, como correspondía a una dama -Estoy segura de que su nieta Kohane-san sería muy bien recibida por Satomi-sensei. Algo me dice que su experiencia le serviría para convalidar con matrícula de honor muchas de las enseñanzas que ella imparte sobre dirigir un hogar y vertebrar una familia -añadí dedicándole a la chica una amable sonrisilla cómplice.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Jul 21, 2011 9:51 am

"¿Kirara-san? Si, la conozco, vengo mucho a la ciudad... Pues vaya, vuestra maestra debe quereros mucho, os ha elegido a una de las mejores duelistas de vuestro Clan para protegeros.... He visto en más de diez ocasiones que ella hacía de campeona de tu Clan en la ciudad, todas invictas..."

Dijo Yukihiko mientras asentía pensativa.

"Oh si... hay muchas entradas al parque, pero ya a apenas unos cincuenta metros está la salida que da con la Embajada, al parecer realmente permite perderte por el parque esta orientación...."

Te confirmó Yukihiko.


Junto al corro Grulla la Embajadora asintió simplemente a tus palabras como si aunque las estudiara no viera peligro en ellas y al final de tu comentario asintió una vez más. Fue en ese momento casi como si sintieras que se distensionara el ambiente de pronto, tal y como si la Embajadora hubiera dejado en el aire "no objetivo" para el resto, no sabía si porque te habías mostrado inocente y se lo creía o más bien porque no te veía reticente a empezar peleas. Decían de la Embajadora que salvo contra Jubei nunca empezaba una pugna dialéctica ofensiva. Parecía que el Embajador era el único que podía sacarla de sus casillas.

"Mi nieta tiene tantas cualidades buenas que, no se crea, lo que me cuesta es encontrar a alguien digno de ella."

Dijo ahora Sho-sensei con el orgullo de un abuelo picajoso haciendo que la mencionada se sonrojara un poco.

"Pero desde hace pocos días ya no tengo ese problema.... jujuju"

Dejó caer maliciosamente el sensei.

"Abuelo.... me da miedo preguntarte en qué estás pensando......"

Dijo Kohane con el ceño fruncido más que de enfado casi de miedo.

"Pues que creo que por fin puedo morirme tranquilo sabiendo que te dejo en buenas manos ¿no te he dicho ya que me gusta mucho Kakita Koji-san para ti?"

Dijo tan tranquilo el sensei metiendo a otra persona en el asunto, alguien que te sonaba mucho el nombre.

"¿El yojimbo de mi hermana Kamoko?"

Casi preguntó espantada Yukihiko.

"La nueva ROSA DORADA."

Corrigió el sensei con una amplia sonrisa. Kohane se ruborizó hasta parecer ahora parte del paisaje de las rosas rojas y le reprochó:

"¡Abuelo! No puedes ir decidiendo por ahí tu sólo la vida de los demás! Además.... ¿Acaso me has preguntado? ¿Y a él? Y....."

A Kohane parecía que le subía la fiebre sólo de pensarlo algo que hizo que el maestro se riera y te preguntara:

"¿Ayer vos estuvo en la cena de gala? Si es así sabrá de quién hablo... ¿No es una buena elección por parte de un abuelo que no sabe cuánto tiempo le queda de vida querer que su preciosa nieta esté con un hombre fuerte, como es un bushi, pero con una sensibilidad artística tal que pueda ganar ser una Rosa Dorada? ¿Es que acaso es tal pecado el mio?"
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Mar Jul 26, 2011 1:42 pm

-Satomi-sensei es mucho más que una maestra para mi; es una amiga, una hermana, una madre... un poco más o menos de cada según la situación -expliqué sin poder evitar sonreir. Ni especificar tampoco el sentimiento recíproco por simple cortesía, pero resultaba obvio.

Después de que hablara la embajadora y todo el mundo reaccionara sin mover un músculo físico pero si varios emocionales, o eso me pareció al menos, no pude evitar mirarla aunque fuera de un discreto reojo.
Si de verdad sólo Jubei generaba esa pasión en ella, es que para bien o para mal, él era individualmente alguien especial para la grulla. ¿Por qué? Sólo el amor o el odio podían responder a esa pregunta, desde luego.

Recordé la explicación de Murasaki sobre como hacía de tapadera para nuestro embajador y me pregunté qué posibilidad habría de que Aki estuviese debajo de ese velo.
Sin duda era más probable que simplemente le odiara, pero me gustó la mera posibilidad de aquella historia de amor secreto y prohibido, un brindis a Benten entre tanta enemistad heredada.

Claro que estando el gozoku y la actual Benten de por medio, sería una historia con un final trágico; pero quitando ese "detalle" era hermosa como las mejores historias de amor, eso seguro.


Comencé a escuchar la explicación del venerable Kakita y conforme avanzaba me iba oliendo algo, que no dejaba de resultarme divertido viéndolo desde fuera pero que a la vez me incomodaba hasta cierto punto a través de mi empatía instintiva con Kohane, la más parecida a mi de entre aquellos con aparente diferencia.

Así que me cubrí el rostro al escuchar finalmente aquel nombre, que si me sonaba de anoche. Había hablado con él antes incluso de que recibiera ese mérito.
Lo que si me sorprendió fue la reacción de Yukihiko, normalmente impasible. De nuevo la misma sensación de antes, aunque ahora en menor medida que en Aki, pero si parecía razonable intuir que a la hermana mediana le caía especialmente bien o especialmente mal el nombrado.
Seguramente en algún momento tuviese que tirar de ese hilo, las causas bien podían ser una pequeña ventanita a su interior. No para entrar por ella, claro, pero al menos si para conocerlo un poco mejor. Eso es lo que eran los sentimientos cuando llegaban a aflorar.

Pero la conversación continuaba... Por la respuesta de la chica no me quedaba del todo claro si era una simple ocurrencia del abuelo o realmente ya negociaba a sus espaldas.
-Ehm... si, estuve allí -respondí sonriendo de pronto al dirigirse a mi. Lo curioso es que a Aki parecía darle igual, quizás por estar más acostumbrada a tratar con el veterano ceramista, pero supuse que por dentro no le haría demasiada gracia airear de esa forma cuestiones "familiares".
-Recuerdo la concesión de ese título; no creo que olvide la emoción en mucho tiempo -aunque más por la irrupción de Daidoji Tsumeo en mi existencia en ese preciso momento que por la ceremonia en si en la que era finalista, pero eso no lo sabía nadie más, o eso esperaba -Sin duda es muy loable que se preocupe tanto por el futuro de su nieta como para desear dejarlo todo... bien atado, antes de... pasar definitivamente al salón de los ancestros.
Las voces más venerables deben ser obdedecidas, pero dada la naturaleza de mi escuela no puedo dejar de expresar que en mi opinión la virtud más importante para quien deba cuidar de su nieta es... el amor, Kakita Sho-sensei.
Verá, le ruego disculpe mi atrevimiento
-vaya, sin duda estaba hablando demasiado, pero por alguna razón no podía evitarlo -Pero usted mismo se preocupa tantísimo por Kohane-san porque la quiere, sin necesitar más justificaciones, y si desea que su "sucesor" sea digno de esta "herencia" debe asegurarse de que le importe tanto o más; ¿acaso legaría sus mejores cerámicas al hombre más virtuoso sin asegurarse primero de que sea capaz de apreciar el arte en su auténtico valor?
No me refiero a amor actual como motivo de matrimonio, pero si a la fertilidad del suelo para que crezca en el futuro fuerte y sano, como un robusto árbol que hoy no es más que una semilla.

En fin, no digo que el señor Koji-san no sea el hombre adecuado... Sólo que, en mi humilde consideración, la opinión de su nieta debería ser tenida en cuenta para lograr el "juez" perfecto uniendo el corazón bendecido por Benten de Kohane-san con la razón y la inestimable experiencia de Sho-sensei.


Había hablado en un tono muy suave, sin dedicar arrogantes miradas directas a los ojos al exponer mis argumentos sino de una forma muy educada y hasta melancólica.
Quizás había sido inocente al dar mi opinión real, pero siendo que era algo que nos enseñaba la propia Satomi-sensei, la disponibilidad al amor futuro, no pude evitar decirlo.
Fui mirando a los presentes poco a poco, primero al propio Sho para asegurarme de no haberle ofendido, luego a la interesada Kohane, por supuesto a Aki pese a que no esperaba que transmitiera demasiado, y finalmente a Yukihiko, como si fuera mi refugio previsto por si hubiese metido la pata en algo.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Dom Jul 31, 2011 2:07 pm

"Ah.... señorita, ese es el eterno problema de los padres hacia los hijos, de los que tenemos responsabilidades para con nuestros descendientes...

¿Pues no es el amor romántico una ofensa para nuestra casta? ¿No es innoble? ¿Y eso no es contradictorio con el corazón de un artista que debe estar lleno de pasión y de sentimientos?

¿Es mejor dar la mano de un ser querido a alguien que esa persona ame y sea amada aunque el amor sea incierto y de futuro imprevisible en vez de a alguien que sea apto, adecuado y que haya cariño entre ellos que pueda existir para siempre en el matrimonio? El amor es como la luz de una vela, es complicada tenerla siempre encendida sobretodo en noches de viento, sobretodo porque se lucha contra su propia naturaleza fininta...

¿Pero no es triste morir sin haberlo conocido o luchado por ello? Y por contra... ¿No es eso un deseo utópico, aniñado e inmaduro que se solapa de una manera catastrófica sobre la seguridad de un enlace premeditado por cualidades objetivas? ¿Si tan nefasto fuera el sistema de mai-ai por qué hemos sobrevividos gracias a este hasta ahora?

¿El amor no es sólo para los campesinos? ¿Sólo hay amor cuando es romántico? ¿No puede existir en otras formas más livianas y menos pasionales que hagan que un matrimonio sea tan largo y feliz como fue el mío propio?

Son muchas dudas las que me aturrullan cada noche, señorita Sakura, se lo aseguro... Porque cuando uno es joven sueña con un amor como el de una novela de almohada pero la realidad es bien distinta y no por ello peor...

Por ejemplo... en mi caso me casé con una mujer que fue elegida por mis padres, quien mejor me conocían, era el yang de mi ying, seguramente si yo la hubiera elegido no hubiera encontrado a alguien tan afin como era ella...

No empecé "amándola" como se leen en los libros de romances, pero le aseguro que por más de cuarenta años fue la única mujer de mi vida y lo será hasta que me muera, se lo aseguro, porque de nuestra unión nació algo más fuerte que el calor del fuego de una vela, creció una unión que empezaba en el respeto, en el cariño y se fue ampliando hasta que lo ocupó todo en mi vida...

Ella me lo dio todo, me dio estabilidad, me dio felicidad, me dio familia, me dio a mi pequeña Kohane...

¿Acaso no es por eso mismo por lo que uno debe estar tan confuso y debe andar con pies de plomo?

¿Qué me dice de todo eso, aprendiza de la mayor seguidora de Benten?"
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Dom Jul 31, 2011 10:01 pm

Caramba con el abuelo... y eso que yo venía en son de paz. Casi parece una de las preguntas para ponernos a prueba que nos hacía sensei, y con menudo público.
Se supone que debería saber responder, pero si no parece convincente haré el ridículo, especialmente al haber señalado explícitamente el Kakita que soy la aprendiz de Satomi... Pero tienes que saberlo, Sakura. Vamos, conoces la respuesta de sobra a una pregunta que casi nadie se atreve a hacer en voz alta, sólo tienes que ordenar las ideas.

-Buena pregunta, Kakita Sho-sensei -comencé a responder suavemente tras unos segundos, pero mostrando ahora un tono más seguro y confiado en la intensa verdad de mis palabras.
-Permítame que lo exponga de esta manera, ¿como podría ser el amor romántico innoble u ofensivo para nuestra casta cuando una Fortuna Mayor nada menos se alza en nuestra religiosidad con luz propia, dedicándose en exclusiva a canalizar tal energía humana?
Sin embargo coincido en que el fondo de sus palabras tiene razón, pero existe un problema semántico en ellas. Si hablásemos de amor, sin adjetivos, estaríamos de acuerdo en su nobleza; un samurai leal ama a su señor, usted mismo ama a su nieta. El amor es en realidad un sentimiento intenso del ser humano que busca, que necesita, llenar la parte incompleta de su alma mediante el encuentro con otro ser.
Todos nos sentimos fuera de lugar en soledad, por eso nos unimos en clanes, familias o parejas. La lealtad no es más que una sublimación de este sentir.
Pero esta definición no se limita a los seres humanos, ni siquiera a los seres vivos. Hatsuyo-san ama esta naturaleza, usted su arte cuando lo crea. Lo único que no entra en esta definición es uno mismo; algo incompleto no se perfecciona con su propia parcialidad.

El problema es que al añadirle el adjetivo "romántico" consideramos que se convierte necesariamente en una energía de un alto porcentaje sexual, pero en realidad esto es una equivocación. Romántico se refiere a lo sentimental, a lo generoso e incluso un poco soñador. No se limita a la relación de atracción física entre un hombre y una mujer. Soshi Satomi-sensei dice "el amor romántico es universal, así es como Benten-kami nos ama a todos y cada uno de nosotros, a la propia creación al completo"
No es sinónimo de enamoramiento, que a diferencia del romántico es una manifestación del amor con una enorme tendencia a la fragilidad y el egoismo emocional.
Pero cuidado, tampoco es algo malo que deba ser demonizado, ciertamente es un descontrol pasajero de la voluntad consciente del ser humano, por eso es peligroso en individuos como los samurai que debemos mantener siempre nuestra atención focalizada en servir a nuestro daimio cuando y como sea preciso. Pero como todo lo peligroso, en las adecuadas circunstancias de conocimiento y autocontrol resulta inofensivo, aunque obviamente no todo el mundo es capaz de manejarlo de manera adecuada.

Como bien ha dicho, construir un futuro sobre el mero enamoramiento conduce al error si se fía toda la luz y el calor del hogar a ese candil que llevados por los instintos primarios parece infinito, cuando en realidad es débil. Se acabará apagando inexorablemente, y para entonces más vale que se haya usado para encender la lumbre del hogar o todo quedará oscuro y frío.

Por supuesto ese hogar, como hoguera, puede encenderse por otros medios progresivos, tanto como podemos hacer fuego frotando dos palitos de madera con dedicación y esfuerzo. El amor no tiene un sólo camino único, pero no me cabe duda, tal como lo describe, que lo que había entre usted y su señora esposa era auténtico amor romántico. Toda esa felicidad común que rememora con veneración surgió de ahí, no al revés.

El problema es que no todo el mundo puede llegar a entender esta filosofía, igual que no todos hemos nacido para seguir la senda de Bishamon-kami; por eso el sistema de mai-ai funciona como tutela preventiva, tanto como los yojimbos protegen a quienes no han sido llamados por la senda del bushido.
Incluso los que hemos estudiado las sendas de Benten sentimos confusión cuando los sentimientos comienzan a aflorar, es inherente al ser humano el temor a perder el control, pero al final entendemos que el amor, incluso en sus manifestaciones "extremas" como la del enamoramiento
-o el sexo, aunque eso no lo dije porque seguramente no estuviesen con esta sencilla explicación para nada preparados para entenderlo -sólo necesita ser entendido, no rechazado ni prohibido. Porque no es algo ajeno que busque contaminarnos... está en nuestra propia naturaleza.

Así que, ¿debería esperar hasta enamorarse Kakita Kohane-san antes de casarse? No. ¿Pero debería abrir su corazón al amor romántico como preparación a ese paso, para asegurarse con la menor sombra de duda o probabilidad posible un futuro tan pleno como el que usted tuvo, maestro? Sin duda.
La suerte es que, por lo que puedo ver de ella
-dije sonriendo mientras la miraba con discreción pero con enorme dulzura y calidez -su espíritu no es ajeno en absoluto a la bendición de Benten; por eso me he atrevido a afirmar que, en mi opinión, debería participar en la decisión, porque su comprensión del amor, aunque puede que aún inconsciente, es enorme en realidad.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Ago 01, 2011 10:59 am

Sin duda el dilema planteado por Sho-sensei era toda una pregunta de examen de fin de curso... Y sin embargo no había sido planteada con nada de malicia, aunque sin duda el público ante el que exponer tu respuesta no era el mejor en caso de no ser convincente del todo...

Y sin embargo algo te hizo hablar sin temores pues sabías que tenías la respuesta sólo tenías que saber expresarla, estaba en tu corazón, en el fondo de este, en el legado de Benten.

Así pues las palabras fueron fluyendo en tu boca, lentamente como el rio que discurre entre laderas tranquilas antes de llegar al mar.

Podías ver el interés más o menos marcados en cada uno de los oyentes. La frialdad pero la atención de Doji Aki, la severidad meditabunda de Doji Hajime, la impasibilidad atenta de Asahina Yue, el interés reposado de Doji Yukihiko, la serenidad y calidez de Kakita Kohane y toda la atención de Kakita Sho-sensei sobre tus palabras.

Cuando terminaste con estas, antes que pudiera el propio maestro decir nada Aki se adelantó y dijo con voz pausada y templada:

"El estudio individual de cada caso..."

Diciendo que el amor es individual y que por eso mismo tiene tantas sendas que confunde y que sólo quien tiene una mente preclara puede verlas todas y saber cuál es la suya y cercana al camino de la iluminación cuál es el de los demás. Y muchas veces eso mismo empezaba por abolir las generalidades en el amor y ser consciente de la individualidad de cada historia.

Parecía que la Embajadora Grulla tenía claro que no todo el mundo era igual... Quizás también lo supiera en el amor...

Sho-sensei asintió despacio con una sonrisa que lentamente se abría en su boca y dijo:

"Señorita Sakura... debo sin duda descubrirme ante su exposición, si había la ínfima posibilidad de tener ciertas dudas sobre la calidad de enseñanza de la Escuela de Satomi-sensei obviamente en este preciso instante han dejado de existir...

Ha expuesto usted el asunto de una manera sublime sin duda, y ojalá todos lo tuviéramos tan claro...

Pero si en algo ha captado y ha capturado sin duda mi atención y corazón es al decir que, gracias a los cielos, creo que mi nieta tiene la capacidad para involucrarse en un asunto como este. Yo en cambio ni pude ni debía en mi juventud, pues no todos somos iguales, como ha dicho Aki-sama...

Así que déjeme decirle un par de cosas, jovencita...

Una, que sin duda ahora pienso con más interés en lo de convencer a mi nieta en ir a algunas clases de la Escuela, o aunque sea a los seminarios abiertos al público si no quiere dejar a este cascarrabias que tiene por abuelo solo demasiado tiempo...

Y la segunda es que sin duda Benten no sólo la ha bendecido con su legado sino con su calidez, sino se ha planteado nunca ser maestra en esas escuelas debería replanteárselo... creo que tiene el don no sólo de la palabra sino la cercanía y esa sensación de calidez necesaria para aplacar la ansiedad de los que buscan respuesta y acercarlos a la verdad....

Y por supuesto decirle que es usted una jovencita realmente encantadora como pocas he conocido, así que espero que este no sea su último discurso para conmigo acerca de las sendas de Benten."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Lun Ago 01, 2011 7:32 pm

Cuando terminé de hablar notaba como la tensión de saberme puesta a prueba hacía vibrar mis dedos, ocultos bajo las capas de seda de las mangas del kimono.
Pensaba que había dicho lo correcto, pero ante una audiencia como ésta lo importante no era lo que tú supieras sino lo que consiguieras explicar, y de eso aún no estaba segura de su éxito.

Entonces Aki habló, y para mi sorpresa se trató de una reflexión consiguiente, no de un juicio sobre lo dicho por mi. Pero estaba bien, eso significaba que lo admitía, y más aún quizás, que lo hacía suyo confiándonos su corolario personal -Así es, Doji Aki-sama. El amor es complejo por lo que para entenderlo en su conjunto hay que librarse primero de los prejuicios genéricos, ya sean negativos como positivos, de defecto o de exceso.
Satomi-sensei diría que no hay un amor correcto o incorrecto, sólo circunstancias adecuadas o inadecuadas. Y en todo caso éstas son siempre de caracter particular
-asentí amablemente dándole la razón a lo poco que había dicho la embajadora y lo mucho que había querido decir.
De una forma o de otra, aquello significaba que ella misma había reflexionado sobre el asunto, lo que me daba más pie aún para pensar que había una historia de amor detrás de aquella máscara de frialdad.
Que fuera con Jubei y no con cualquier otro individuo ya era pura fantasía romántica por mi parte; un gusto personal por las historias de amor en las que el éste surge en las condiciones más inesperadas.

Después le llegó el turno al "examinador" para emitir su juicio, si no de experto al menos si de venerable experiencia. Por alguna razón estaba preparada para una respuesta del tipo "bobadas..." pero cuando comenzó a esbozar una sonrisa amable supe que había acertado, y la tensión se disipó dejando paso a una emocionante sensación de satisfacción.
-Es usted muy amable, Kakita Sho-sensei. No merezco esos halagos
-dije ruborizándome como correspondía, sin necesidad alguna de provocar ese efecto en mi piel que surgió de forma natural -Tan sólo intento transmitir la sabiduría de Satomi-sensei dentro de mis humildes posibilidades. Siempre es agradable tratar estas cuestiones con mis señores grulla, clan tradicionalmente favorecido por la Diosa Benten en cuerpo y alma.

Bueno, mi maestra escoge personalmente a sus senseis adjuntos; Benten tiene un plan para cada uno de nosotros y quizás mi destino esté allí o quizá no, pero sin duda para mi sería un inmenso honor por lo que le agradezco mucho su venerable opinión. Estoy segura de que Satomi-sensei también la valorará
-expliqué sonriendo tímidamente, mientras notaba el calor creciente en mis mejillas; después de todo era algo parecido a lo que había dicho el propio emperador, pero sensei no me había hecho venir exactamente para eso. Aunque obviamente el destino me había propuesto una oportunidad inmejorable de marcar una diferencia en sus escuelas de esposas.

-Eso sería fantástico, Kohane-san sería acogida con enorme cariño por mi maestra, no me cabe la menor duda. Puedo presentársela en cuanto consideren oportuno, pero algo me dice que en cualquier caso nosotras podríamos ser grandes amigas, así que si lo desean estaré encantada de volver a vernos para continuar con estas charlas... bueno, si la tercera interesada está de acuerdo -expresé sonriendo dulcemente, moviendo la cabeza hacia un lado con inocencia, aunque aún algo contenida pues si cierto era que el abuelo había reaccionado de forma positiva, la nieta de momento no había expresado su opinión.
Sin embargo, sólo era mera intuición, pensaba que no vería con malos ojos la posibilidad de congeniar con una chica de parecida edad, pese a ser escorpión, especialmente ya que dedicaba tanta parte de su tiempo a cuidar de su anciano abuelo en lugar de llevar una vida distendida y alegre como Karen, por ejemplo.

Bueno, de momento la conversación con Yukihiko se había transformado dejándola a ella de mera espectadora, pero aún así estaba satisfecha pues estaba teniendo una oportunidad inmejorable de mostrarme tal y como pretendía ser vista de momento; ahora sólo faltaba estar despertando el interés adecuado.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Ago 02, 2011 10:15 am

"Inadeacuadas...."

Dejó en voz queda pero algo sonora la embajadora pensativa, tal y como si anotara que realmente el amor solía ser inadecuado en su mayoría por los sentimientos tan fuertes que se creaban que nublaban hasta el juicio del más templado. Y aún así que fuera inadecuado significaba que existía el adecuado...

Aki asintió una vez más a tus palabras.

"Ohm... como dice mi abuelo no sé si tendría tiempo para largas clases, pero quizás si para seminarios, y sin duda no negaré que podría también aprender como una alumna "por libre" de usted, sin duda... no rechazaría nunca una invitación para tomar el té por su parte... sin duda, y menos ahora que mi abuelo me da su bendición, después de todo "no trabajo sola"..."

Respondió Kohane con una tímida y encantadora sonrisa mientras Sho asentía, después de todo Kohane era ceramista también pero custodia sobretodo del genio y figura de su abuelo.

La Grulla parecía por lo tanto no ver problemas en los colores que portaba, algo que en el fondo no te sorprendió.

"Y dígame... Sakura-san se interesó la Embajadora además de ser una buena esposa... ¿ha venido a la ciudad por su trabajo? ¿O sólo ha acompañar a su marido?"

La pregunta parecía inocente, aunque no la sentías así del todo, aunque tampoco te extrañaba, si delante de la Embajadora que odiaba las mentiras se establecía una relación interesante entre una de sus joyas, como era la nieta de Sho-sensei y una escorpión... algo así era de esperar....
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Mar Ago 02, 2011 4:53 pm

-Sólo las circunstancias pueden ser inadecuadas. El amor romántico nunca lo es en esencia -añadí con una dulzura cálida pero firme en su convicción, recordando el tono que tantas veces usaba la propia Satomi cuando nos explicaba este tipo de cosas.

Me fijé en la embajadora, tratando de extender mi empatía al máximo. Sensei lo conseguía con sólo mirarte, y no se trataba de una injerencia en la intimidad ajena, sino una pura comprensión espiritual.
Cada vez pensaba con más convencimiento que alguna historia latía tras aquella frialdad perimetral. Era bastante lógico tratándose de la representante ante el Emperador del nombre de Dama Doji-kami. Pero a la vez sentía que esa energía no fluía con la debida naturalidad, que algo la estorbaba en su cauce Benten.

Habría dado casi cualquier cosa por tener la oportunidad de explorar todo aquello y ayudarla honestamente, como un genuino servicio a la Fortuna ¿De qué mejor modo podía usar aquellos dones que Kakita Sho había enumerado, si es que realmente los poseía?
Pero sólo había una oportunidad entre un millón de que una samuraiko como Doji Aki considerara siquiera aquella posibilidad también, y en todo caso ya me parecía una estimación enormemente optimista. Eso si es que realmente yo veía algo cierto y no una mera imaginación.

-A veces la clave de todo un río desbordado de sentimientos y confusión, como es el amor en una persona, radica simplemente en comprender su cauce, en ser guiado, y así las aguas vuelven a discurrir pacíficamente por éste, por caudaloso que sea.
Eso no convierte en adecuado el mundo exterior, claro... Pero nos ayuda en nuestro interior.


Suspiré con un tono que transmitía serenidad, y sonriendo con elegante discreción. Era lo más que podía hacer por intuición; si Benten lo consideraba oportuno, me haría partícipe de alguna manera en el corazón adecuado, si no no sería más que otra reflexión genérica lanzada al aire en el marco de la conversación.
Después de todo, consideré que una devoción sincera hacia un dios conllevaba esperar actos de fé como aquel, se produjesen o no.

-Oh cielos, me sobrevalora usted, Kohane-san -respondí con un tímido encanto inofensivo -En absoluto puedo considerarme una sensei, aún me falta mucho por seguir aprendiendo... Pero supongo que eso no significa que no pueda continuar manteniendo interesantes charlas como ésta con usted ante una taza de té humeante -dije como una forma educada de rechazar la forma del asunto sin descartar el fondo, dado que si podría transmitirle algún conocimiento, tal y como ella podría enseñarme cerámica a mi aunque aún no tuviese el estatus de maestra como su abuelo.
-Estaré encantada -concluí finalmente con una exquisita reverencia, algo tímida como correspondía a ese aire melancólico de las damas clásicas que me había explicado Suiko, perfil que intentaba mantener todo el tiempo ante los grullas.

-Le agradezco el calificativo, Aki-sama -comencé sonriendo mientras me llevaba la mano lánguidamente al pecho en un gesto respetuoso -He venido a la hermosa ciudad del Hantei acompañando a mi señor marido, "que llegará mañana"; en realidad me he adelantado para preparar todo antes de su llegada, la mudanza, el viaje y especialmente la residencia que nos ha concedido nuestra embajada, y que así esté a su entero gusto desde el primer momento.
Oficialmente al menos, ése es mi motivo para estar aquí ahora. Y sin duda si su presencia aquí no hubiese sido requerida yo seguiría a estas horas en nuestro hogar de Kyuden Bayushi.
Pero... extraoficialmente, creo que Soshi Satomi-sensei tiene pensado un puesto para mi en su organigrama
-expliqué bajando inocentemente el tono, como si contara algo aún lejos de ser público.
-Ahm, no quiero hacerme ilusiones, sólo la oportunidad de volver a estar con mi amada maestra y retomar junto a ella el estudio de la parte más mística y filosófica de su devoción ya es toda la recompensa que podría desear... sin embargo intuyo que el destino me tiene reservada una oportunidad para marcar una diferencia a favor de sus escuelas -concluí mostrando los destellos justos en mis ojos de una luminosa ilusión contenida.

Literalmente, todo lo que había dicho era verdad. Aunque incompletas, con lo que como mucho podían ser consideradas medias verdades o, dicho de un modo cortés, afirmaciones ambiguas; la piedra angular de toda conversación de etiqueta en nuestra sociedad.
Pero por supuesto no creo que Aki pretendiera que le diera detalles precisos, así que esperaba que si rastreaba mis palabras en busca de falsedades no encontrase ninguna.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Sep 01, 2011 11:00 am

Había algo. Lo sentías, lo sentías en cada poro de tu piel entregado a la senda de Benten que bajo la escarcha y el hielo de Aki latía un corazón con una brecha abierta y sangrante, ya fuera por un amor tan pasional que la consumiera o por una herida de amor tan arrolladora que la única manera de sobrellevarla era alejándose de todo sentimiento.

Aki bajó su rostro con un leve asentimiento a tus últimas palabras y creístes ver una sonrisa en su comisura de sus labios melancólica. O quizás era tu imaginación, lo cierto es que Asahina Yue la miró a ella un segundo y luego a ti con cierta expresión extrañada en sus ojos, no es su rostro pétreo.

No estabas segura, pero notaste un cosquilleo desde el fondo de tu corazón, uno que latió con calidez y que de pronto calentó tu cuerpo con un hormigueo agradable.

¿Qué había sido aquello?

De pronto tu mente te transportó años atrás, casi como si fueras catapultada por aquella sensación. En aquella habitación de paredes color terracota sólo había dos chicas de tu edad, dos y tu tres. Las recordabas perfectamente, una era la pequeña Soshi Sachiko, pequeña hasta para su edad, de cabello largo y castaño y aire despistado desprendía un aura de dulcura maltachado en vuestro clan. la otra era Bayushi Maika, una alta y esbelta chica que portaba lentes de aire muy serio y modales algo bruscos pero que escondía un corazón de oro tras su fachada malhumorada. Eran las alumnas de la clase especial de tu edad de la Escuela de Esposas de Kyuden Bayushi, se decía que en todo el Imperio no llegaríais a las veinte alumnas distribuidas en 5 escuelas que tenían el honor de recibir clases con Soshi Satomi directamente. Chicas que no compartían nada en común, ni linaje, ni nobleza, ni personalidad, ni tan siquiera físico... Pero eran las elegidas en una criba brutal del que nadie sabía las bases... y que hacía que Soshi Satomi eligiera personalmente a sus alumnas.

Una vez Satomi os comentó que no debíais escuchar lo que os dijeran acerca del porqué estábais allí, habían muchos envidiosos... Pues ella no os elegía por quiénes eran vuestros padres, fortunas o antepasados... ella os elegía "porque podía ver vuestro corazón".

Fueron casi las primeras palabras que oistes de Satomi, fueron tan extrañas que se te quedaron gravadas en tu mente todos estos años. Unas palabras que poco a poco comenzaron a ser entendidas por ti... Unas palabras que cazaron de pronto con otro recuerdo de ella...

En otra ocasión, en una de las clases particulares, que muchas veces parecían charlas entre amigas Satomi os dijo "Cuando andas por la senda de Benten todo se vuelve cálido y pulsante... cuando caminas por la senda de Benten lentamente comienzas a notar los latidos de sentimientos de otras personas. La Fortunas nos da esa habilidad para llegar hasta el corazón humano, comprenderlo, abrazarlo y curarlo... Cuando seáis capaces de escuchar los latidos ajenos, sus pulsasiones, en vuestro cuerpo... entonces... comprenderéis que el amor lo puede todo y lo cura todo, y que nosotras somos médicos de las afecciones del alma... Algún día ustedes también podréis... porque por eso vosotras sois especiales..."

Aquel latigazo de calor, casi como una onda electrizante paró de pronto en tu cuerpo y volvistes a la realidad con unas palabras de Kohane que no llegastes a oir.

¿Qué había pasado?
¿Qué había dicho Kohane?
Sonreistes porque supusistes por tus anteriores palabras que era un elogio y aceptación de vuestra propuesta mutua.
Pero no podías pensar ahora en ello...

¿Habías sentido "el pulso" de Aki?
Las palabras de Satomi volvieron a tu mente... "Cuando pase, creedme, lo sabréis... porque no habréis experimentado algo así en vuestra vida."

Estabas tan aturrullada por todo aquello que las palabras y movimientos de los demás se te difuminaron algo mientras aquel calor lentamente iba desapareciendo como las ondas en un estanque al tirar una piedra.

Al final sólo oistes decir de la Embajadora.

"No me extrañaría en absoluto, está siendo todo un éxito la Escuela de Esposas en esta ciudad, no se minusvalore, después de todo ha sido una alumna privada de Satomi, y eso os coloca en una posición excepcional... sería lo lógico que quien más trato ha tenido con ella sean las más capaces de proseguir sus enseñanzas..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Jue Sep 01, 2011 9:09 pm

Aquello me tomó por sorpresa. Pese a haberlo deseado, no me lo esperaba. En absoluto me había preparado para una sensación así, ¿como podría haberlo imaginado?

Las palabras de Satomi resonaban en mi cabeza con una claridad extraordinaria. No había sentido algo igual, así que realmente sabía que había dado un paso más allá, con aquella percepción extrasensorial; como dijo entonces, no me quedaba duda.

Menos mal que las piernas no me fallaron por la impresión, o algo parecido. Habría sido altamente ridículo ante aquella audiencia, aunque a las damas se les solían perdonar los desfallecimientos con bastante manga ancha; afortunadamente no fue necesario recurrir a nada de eso pues parecía como si fuera una energía puramente emocional la que me hubiese recorrido, ajena al mundo físico en el que se encontraba mi cuerpo...
O no, quien lo sabría, resultaba muy difícil ponerle palabras a todo aquello, así que decidí dejar ese ejercicio de introspección para más tarde, y centrarme ahora en las consecuencias inmediatas.

Había intentado expandir mi empatía hacia Doji Aki y una sensación única me había recorrido, cálida y agradable. Tan inesperado como agradable. Un eco quizás, un pulso de la propia embajadora, de eso estaba segura.
Pero ¿qué significaba para ella, y qué significaba para mi? Kohane respondió dulcemente, y yo le devolví un gesto sonriente; un recordatorio de que no estaba sola allí, la cortesía seguía imponiéndose como una dictadora implacable. Eso generaba otra pregunta, ¿qué hacer ahora?

Respiré profundamente, con cuidada elegancia. Paso a paso. La sensación había sido agradable, positiva, eso parecía al menos. Diría que aquello reducía algunas posibilidades. Si tuviera que aventurarme pensaría que se trata de una pasión actual; un desengaño o una herida reciente vibrarían de otra forma... más triste, supongo. Más agónica. Esta sensación resultaba brillante.
Pero algo estorbaba ese flujo de energía; no fluía como sería óptimo para ella y para Benten... Deduje que por eso lo había sentido, por eso la fortuna me había hecho partícipe. Lo que implicaba que no era algo que pudiera ignorar sin más, no si pretendía recorrer su senda.

Pero era la embajadora Doji, nada menos... El azote del clan de las mentiras. ¿"Comprender, abrazar y curar"? los Cielos no están faltos de sentido del humor, consideré.
Peor aún, delante de sus consejeros nadie podía permitirse el lujo de ser sincero, aunque quisiera. El problema surgiría como un reto para ambas, dado que cualquier cosa que yo le dijera sería la palabra de un escorpión, ¿como reaccionaría aquella hierática Doji ante aquello?

Bueno, si algo extraordinario poseía mi maestra es que era capaz de ganarse la confianza de propios y extraños cuando se lo proponía, por encima de sus colores. Después de todo el amor era un sentimiento universal y ella estaba demasiado identificada con esa emoción, así que no resultaba difícil reconocerlo una vez superada la primera barrera mental.
Para mi era un desafío aún, pero si pretendía seguir sus pasos tenía que enfrentarme a ello. Además me sería útil para mi vida futura... posible, quien sabe.

-Es cierto, Doji Aki-sama
-dije sonriendo con una cálida serenidad -no somos más que un puñado las escogidas para disfrutar del honor de la enseñanza personal de Satomi-sensei... Pero eso es una responsabilidad más que un privilegio. Se espera de nosotras no sólo la comprensión de sus enseñanzas, sino también de su senda al completo. La senda de Benten. Pero ésta no es una que pueda recorrerse de forma egoista, la devoción al amor es universal.

Por supuesto me encuentro en una posición aventajada para poder continuar sus pasos, los de mi maestra. Y es un reto que he decidido aceptar
-expliqué sonriendo con firmeza, pero sin vanidad ni orgullo desmedido, más como un sentimiento de obediente lealtad a mi sensei.

-Eso me recuerda aquel antiguo poema... de una poetisa de su clan precisamente. Trataba sobre... la pasión.

Es un sentimiento intenso, que nos obliga con ansia a intentar cumplir deseos con animo y esperanza
Es una fuerza tan mágica que no tiene explicacion, pero es vida y energía la corriente de la pasión
Hace que vibre tu alma, sientes que tu piel se quema, crees que tu boca arde. Y ves que tu cuerpo tiembla
Sino de una fuerza oculta. Locura transitoria que te nubla los sentidos y te hace perder la memoria, y te exige sin medida que te entregues mas y mas.
Es como un veneno que te nubla la razón. Fuego que corre en tus venas. Llamas de éxtasis y amor
-recité dedicándolo sin hacerlo, no llamando especialmente la atención sobre aquel detalle. Pensé que ella podría entender algo, o simplemente interesarse por todo aquel conocimiento.

-Lo que me gusta de estos versos es que sólo puede ser entendido en su totalidad por quien haya experimentado esta sensación, lo que incluye a su autora, así que es tanto una alabanza al hecho en si como un aviso a quien se reconoce en las hermosas letras.

Así que aquí es justo donde entra en juego la utilidad de la senda de Benten. La filosofía de Satomi-sensei es también una guía, y ser capaz de desarrollar la sensibilidad necesaria para prestar ese servicio es lo que distingue a una posible futura maestra de su senda de una simple aprendiz.
Despues de todo, recaerá sobre cada una la responsabilidad de guiar a otras personas a través de un terreno tan maravilloso como potencialmente peligroso.


Quizás algo de aquello era hablar de más, pero no importaba demasiado. Para unos tendría cierto sentido, para otros no sería más que la cháchara de una supuesta beata a esta o aquella fortuna, pero era posible que nadie entendiese realmente lo que había dicho más allá de lo exigente que sería Soshi Satomi para escoger a sus directoras ayudantes.
O quizás si.

Por lo demás, tenía más o menos claro como proceder. El escenario no daba para más, así que trataría de coincidir en el futuro cercano con la embajadora en un entorno más propicio para este tipo de intimidades. Yo no podía dejar de ser escorpión, pero todo lo demás en la escenografía, sus consejeros, el venerable maestro, incluso su hermana, era mejorable.
Así que aprovecharía mis opciones para dar por concluido el encuentro. A ser posible saldría de allí con Yukihiko, y a través de ella misma sondearía la posibilidad de citar algún tipo de encuentro con su hermana; el motivo, para ambas... ya se me ocurriría.

P.D El poema original no es mío, que conste ;-)
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Dom Sep 04, 2011 12:23 pm

"Satomi-sensei sabe muy bien que debe adoctrinar a sus futuras maestras para que su senda no se pierda, de ahí que de por seguro se está tomando esto muy en serio... así que disfrutar del periodo de selección... muchas veces lo importante no es el destino sino el camino."

Dijo Aki con tono serio pero ya no lo notabas tan cortante. ¿Sería por su pulso? Ya no vibraba en ti pero era como si te hubiera calentado y mostrado o mejor dicho, eliminado esa escarcha sobre ella.

La Embajadora escuchó tus palabras en silencio y no notastes nada al decirlo, lo cual te supuso algo mucho más valioso que si hubiera mostrado interés, desagrado... pues eso implicaba que hacía un esfuerzo, fuera el motivo que fuera por no mostrar nada... Interesante.

"Interesante..."

Dijo al final solamente.

"Bueno, me temo, señoras, que debemos partir ahora a buscar a ciertas personas, si nos disculpan..."

Se disculpó Aki y su séquito de Doji Hajime y Asahina Yue. Tras lo cual Sho-sensei y su nieta hicieron otro tanto, pues querían seguir viendo los jardines. Así que cuando te distes cuenta de nuevo estabas con Yukihiko a solas.

[/b]
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Dom Sep 04, 2011 9:19 pm

-Un consejo muy inspirado, señora embajadora. Lo haré, disfrutaré del momento -contesté con dulzura, con una sonrisa asomada en los labios que transmitía serenidad y encanto.

Disfrutar el momento también tenía connotaciones aplicables al amor pasional, pero tampoco pretendía insinuar nada concreto más que lanzar un último, por ahora, suspiro a las brasas que no veía, pero cuyo calor notaba tras el pecho de la Doji.
-Gracias por su interés, Aki-sama. No caerá en saco roto -alabé a modo de despedida, palabras dedicadas junto a una exquisita y preciosa reverencia, que en realidad era tanto para una dama como para la otra, ya que tenía que rehacer el esfuerzo por centrar de nuevo la atención de la espadachina en mi persona.

Y mejor cuanto antes, así que sonreí amablemente al venerable maestro y su encantadora nieta cuando anunciaron su marcha también. Y de pronto, tan repentinamente en realidad como había comenzado la charla común, estábamos solas de nuevo.

-Tengo que darle las gracias, Yukihiko-san -susurré en tono meloso una vez transcurrieron unos deliciosos segundos de silencio al quedamos sin compañía, utilizando la confianza generada para pasar a usar deliberadamente un trato más cercano para referirme a ella -Kakita Sho-sensei y Kohane-san son personas encantadoras hasta lo más profundo de sus huesos, y nunca las habría conocido de no ser por la seguridad que tan amablemente me has transmitido para acercarme a ellas.
En cuanto a la embajadora Doji Aki-sama, su hermana... sin duda su alma ha sido tocada por Benten, y porder conocerla en persona más allá de las circunstancias de su cargo respecto de los míos... ha sido... auténticamente revelador. Ésa es la palabra.

Así que estoy en deuda con usted por su generosa amabilidad hacia mi humilde persona
-añadí con una curvatura sensual en las comisuras de la boca; no un gesto provocativo en si mismo, sino más bien afectuoso -Espero que me permita compensarla de alguna manera -dije en tono pizpireto, pero enmarcando ahora mis palabras con una inocente sonrisa aniñada.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Sep 05, 2011 10:31 am

"Las Grullas no somos animales fieros de dientes afilados, ni tampoco tenemos veneno... el miedo por nosotros es por sobrevaloración..."

Dijo con media sonrisa. ¿Había sido eso un chiste o un deje de humor? Sin duda debía serlo pues notabas el ambiente con ella distensionado y cada vez menos encorsetado.

"¿Tocada por Benten? ¿Mi hermana? Bueno... muchos no opinarían como vos, aunque su belleza es innegable... Pero parece que en las mujeres de nuestra familia... el amor y el trabajo suele ser casi incompatible..."

Meditó esto último casi en voz alta.

"Pero que una devota de Benten tenga fe en nosotras es bueno... ¿verdad?"

Añadió con una media sonrisa en la comisura de sus labios.

"¿Compensarme? Bueno, la verdad es que debo estar anquilosada y olvidadiza, pero realmente no tenía intenciones de pedirle nada a cambio cuando le presenté a los presentes... es sólo que... Yukihiko quedó mirando al cielo como si buscara la palabra correcta y al final añadió me apeteció... dijo aún sin mirarte a la cara, luego bajó su mirada lentamente y prosiguió diciendo No me gusta que traten a todos los Grullas por iguales, así que trato de no tratar a los demás sólo por colores o rumores... Así que creí que era, lo justo."

Por el horizonte comenzó a aparecer una figura que andaba entre los árboles que desplegaban los pétalos de las flores que se caían por el viento, con paso armonioso y lento, disfrutando del paisaje. Era una mujer que tenía uno de sus brazos metido por dentro de un kimono azul marino muy oscuro y sólo dejaba salir parte de ese brazo para fumar con aquella mano (es una postura muy masculina (o mejor dicho muy poco apropiada para una mujer) porque se abre mucho el kimono y puede enseñar parte del pecho y la abertura casi sigue hasta el ombligo). Su cabello negro se ondulaba con el viento y su mirada parecía perdida en el baile de las hojas.

Antes que Yukihiko la nombrara reconocistes su cara y su porte. Era sin duda la polémica Daidoji Nozomi, disfrutando, a su manera, de las vistas del nuevo jardín.

La mujer llegó casi hasta vosotras, y casi se dio cuenta que estabais al lado cuando bajó la vista de los árboles tras lo cual dijo:

"¿Qué he de pensar
cuando esta belleza
disparatada
no es más que el arrullo
de una flor con aguijón?"
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Lun Sep 05, 2011 6:55 pm

-Puede que no, pero estoy segura de que un afilado pico puede ser también un arma temible. En la naturaleza, todos los seres aprenden a defenderse para sobrevivir -contesté sin perder la sonrisilla, en un tono siempre suave, casi permanentemente susurrado.

-No es nada extraño que una dama Doji nazca con las bendiciones de la Diosa. Pero en este caso... no es sólo eso. A veces las mejores historias surgen de la incompatibilidad, pues los seres humanos se crecen, consciente o inconscientemente, precisamente ante las dificultades para ser ellos mismos -añadí pensativa, llevándome el dedo índice a la boca mientras levantaba la vista a las copas de los árboles.
-Es bueno, sin lugar a dudas -sonreí -Su señora hermana posee un gran energía aún en su interior. Y no me cabe duda que es cosa de familia, si me permite decirlo -crucé las manos inocentemente y comencé a caminar con aire lánguido siguiendo uno de aquellos senderos que Hatsuyo-san había creado no para ir de una embajada a otra, sino para pasear sin un objetivo determinado.

-Que no tuviera intenciones previas la honra, pero eso no salda mi deuda hacia usted. Me halaga que le apeteciera, y que pensara que no soy como el peor estereotipo de mi clan... o que al menos me concediera esa oportunidad.

Oh... ¿qué le parecería si la invitase a cenar para devolverle su amable generosidad, Yukihiko-san?
-pregunté girándome hacia ella conforme se me ocurría la idea, uniendo las manos sobre mi pecho con contenida ilusión en la mirada -Lo cierto es que estoy sola en casa y me encanta cocinar para quien sabe apreciarlo... y se que los grulla tienen buen paladar, ¿qué me dice?

A punto estaba de añadir algo más, un argumento sumado a la oferta que ya de por si me parecía buena (comer gratis siempre lo era) pero que aún podía ser mejor presentada, cuando instintivamente mis sentidos en la figura que se acercaba entre los árboles.
Parecía otra grulla, lógico dado el escenario, pero aquella pose descarada para una samuraiko la hacía asemejarse más a una cangrejo... y aún así una descarada.
Daidoji Nozomi. La poetisa que habían nombrado las chicas del club de Shinode. Ahora entendía de forma cristalina porqué no le había parecido demasiado buena idea invitarla a recitar su poesía.

Escuché su poema a modo de presentación, también descarada. En un primer momento pensé que se refería al jardín de Hatsuyo; luego no estuve tan segura, pero daba lo mismo pues seguía siendo la opción más lógica.
-Esta flor que os enoja, no es aguijón sino espina pues la guarda es de la rosa.
¿Y qué es un jardín sin flores, ni éstas sin sus... dolores?
-dije tratando de responder en el mismo tono, pese a que no estuviera muy segura de aquel final.
Pero la experta era ella, después de todo.

-La naturaleza no siempre es complaciente con lo mortal, ni siquiera una tan repleta de belleza como la que nos ha traido Hatsuyo-san hasta nosotros. Pero eso forma parte de su encanto, como las espinas de la rosa o las abejas del jardín -expliqué con encanto en el tono, tratando de defender de alguna manera la obra de la Shosuro. No pensaba que la estuviera criticando directamente la Daidoji, pero parecía obvio que pretendía ser sarcástica.
-Creo que no nos conocemos, o al menos que usted no me conoce a mi, pues su fama la precede, Nozomi-san. Mi nombre es Bayushi Sakura, discípula de Soshi Satomi-sensei. Puede que la conozca, es la directora de las escuelas de esposas...
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Sep 06, 2011 10:58 am

"Mi hermana es una mujer muy apasionada cuando algo le entusiasma, aunque sé que es complicado de creer... pero creo que vos me creeréis a la primera ¿verdad?

Respondió esta con tono calmado.

"¿A cenar? Será un placer, por mucho que me adviertan que podría ser mi última cena, no sería un mal final, después de todo la cocina escorpión no tiene parangón ¿verdad? Y personalmente encuentro el gusto por esta muy de mi agrado..."

Te aceptó la invitación.

"Ya me dirá hora y lugar..."

Y entonces llegó a vuestro lado Nozomi.
La Grulla ante tu respuesta te miró a los ojos, sus ojos azules oscuros eran como dos gemas engarzadas y relucientes que enmarcaron una leve sonrisa tras la pipa y una larga calada tras esta.

"¿De qué sirve vivir sino experimentamos el pinchazo de la espina de una rosa... verdad?"

Amplió su sonrisa lobuna tras la pipa. Luego dejó que el humo saliera lentamente de su boca formando círculos y asintió ella misma a aquella pregunta mientras continuaba diciendo:

"Si... vivir conocer el sufrimiento es como pasear por la playa sin dejar pisadas en la arena..."

Luego te miró una vez más a los ojos, tras haber visto los círculos de humo en el cielo y retiró su pipa de su boca mientras decía:

"Oh... pero no malinterpretéis mis palabras, las rosas no me molestan en absoluto, es la ineptitud de personas de mi clan que no saben transplantarlas como la autora del vuestro... deberíamos aprender sin duda los unos de los otros..."

Puso la pipa en su boca una vez más y te miró de arriba abajo cuando te presentastes.

"Sé quien eres."

Dijo de pronto con una voz marcada por la intriga y la diversión por ver tu cara ante aquella frase lapidaria.

"De nuevo perdonar mi rudeza dijo divertida pero me sería complicado no saber quién sois... vuestra señora tiene retratos de todas sus alumnas "especiales" en su mansión... más de una vez me habló de ti, de pasada, es cierto, pero claro, acercados a este punto vuestro nombre salía más, lo cual es lógico debido a que ahora mismo estáis en la ciudad...

Oh... y de nuevo mi falta de educación me lleva por delante... mi nombre es Daidoji Nozomi y soy... una indeseable sin modales, simplemente juju"
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2821
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Mensaje por Bayushi Sakura » Mar Sep 06, 2011 4:35 pm

-Desde luego que le creo, Yukihiko-san. No dudaría de su criterio con respecto a su propia familia, además la afinidad con la Fortuna del Amor Romántico proporciona una cierta sensibilidad para... sentir el corazón humano. Y desde luego las vibraciones que transmite Doji Aki-sama a ese nivel... Si, encajan perfectamente en esa definición suya -respondí mirando levemente hacia el lugar por donde habían marchado, donde ya no quedaba rastro de ninguno de ellos.
-Pero ustedes son tres hermanas, si no me equivoco. ¿Diría que ese sano apasionamiento les viene de familia o es una de esas particularidades que sólo un individuo desarrolla dentro de un grupo? -pregunté pasando la mirada de vuelta a sus ojos, lo justo para demostrar interés antes de volver a desviarla timidamente. Claramente la cuestión iba por ella, por la dama de las nieves, pero hacerla extensiva a toda su familia la hacía algo menos personal, aunque aún siguiera siéndolo.
Esperaba que a estas alturas no le incomodara, aunque por si acaso me esforcé en parecer algo más melancólica al formularla, y después de hacerlo.

-Oh, se lo agradezco mucho -dije visiblemente algo más alegre ante su aceptación.
-Pero no se preocupe por esas habladurías, sólo mis primos Shosuro tienen por costumbre envenenar a sus invitados. Los Bayushi... somos más sutiles -bromeé sonriendo tras el abanico desplegado justo a tiempo. Ya que ella había hecho el esfuerzo por bromear un par de veces, decidí devolverle el gesto en una muestra de confianza entre ambas.
Aunque yo acabé por sonrojarme en seguida -Lo siento, lo siento... sólo bromeaba -"confesé" aún ocultando a medias una sonrisa -Si le agrada la cocina escorpión prepararé algunas especialidades típicas de Kyuden Bayushi y Ryoko Owari... espero que le gusten los sabores fuertes; en la "ciudad de las murallas verdes" siempre se trata de captar el gusto a través de un cierto exceso -expliqué con toda la inocencia del mundo.


Después, cuando ya se dirigía a mi la Daidoji, asentí a su reflexión -Si nunca has experimentado el desamor, es que nunca has amado. Compadécete entonces -recité la típica frase romántica, tan apropiada para mi misma ahora que había redescubierto versos de amor perdidos.

Ignoré, no sin cierto esfuerzo para acallar mi instinto escorpión, su comentario ligero sobre su propio clan, por respeto a Yukihiko, ya que no sabía si ésta era de los grulla que detestaban a la poetisa o de los pocos, según se decía, que la adoraban dentro de su propia embajada.
-Siempre hay que estar abierto a aprender, pero hay que tener cuidado con no copiar precisamente lo malo -sonreí, sin dobleces visibles; como algo genéricamente cierto.

Me sorprendió que me conociera, y la forma en la que lo dijo. ¿Sería por la fiesta de ayer...? No, por la propia Satomi. Eso si me sorprendió.
Pero sabía que sensei era muy aficionada a las artes en casi cualquiera de sus expresiones, y que era perfectamente capaz de juzgar a cualquier persona sólo mirando su interior, ignorando por intrascendente toda la fachada exterior que no le resultara relevante. Así que esta Nozomi...
-Oh, conoce usted a mi maestra -dije corrigiendo instintivamente el tono y el gesto a uno más respetuoso, como si aquella revelación tuviera por si misma un gran peso en mi ánimo -Si Satomi-sensei le ha hablado de quienes ocupan el lugar de sus hijas en su corazón... es que debe de tenerle en una gran estima, Nozomi-san -añadí con una pequeña pero preciosa reverencia, como si eso fuera todo cuanto necesitara oir para considerarla yo igualmente.

OUT: eh, resulta que cocina me va a servir de algo práctico XDDD
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mié Sep 07, 2011 4:36 pm

"Mi padre es una persona muy pasional... es lo que compartimos las tres..."

Dejó ahí intuir que había madres diferentes.

"Lo que pasa es que cada una muestra esa parte de una manera diferente... ser una persona pasional no implica ser una persona fogosa siempre..."

Pareció explicarse.

"Oh... será un placer saborear sus platos, estoy segura, por lo que he visto, que se le dedica tanta diligencia a la cocina como a las enseñanzas de su maestra estaré ante un festín que poco tendrá que envidiar al de ayer noche..."

Dejó una media sonrisa en sus labios. Yukihiko era una mujer de entrada cortante, pero estabas aprendiendo a que era una persona encantadora cuando lentamente se la iba conociendo.


Cuando Nozomi dijo aquel comentario Yukihiko no anotó nada, su cara estaba petrea pero no sabías el motivo, así que Nozomi continuó:

"He ahí otro dilema... ¿Aprender siempre es bueno? ¿Aunque sea copiando? ¿Aunque sea de algo malo?... Los maestros nos dicen que el conocimiento siempre es bueno pero luego se descubren las matizaciones...

Así que sin duda, si, deberían aprender de esto, que es muy bueno."


Dijo con una media sonrisa socarrona en la cara. Luego, ante tus directas palabras acerca de si conocía a tu maestra esta hizo una leve inclinación palaciega y replicó:

"Me habéis pillado. Me declaro culpable de ese pecado, aunque claro, parece que aquí hay más de una Grulla que peca de eso..."

Dijo mirando a Yukihiko con cierta sorna.

"Siempre habéis tenido la virtud de no clasificar a las personas, no lo hagáis ahora."

Replicó esta a lo cual Nozomi se rió y añadió:

"Era broma, era broma Yuki-hi-ko-kun remarcó el kun por aquello de que las dos eran bushis y por lo tal consideradas como hombres en cierta manera, aunque claro, era otra forma de provocación, una que empezabas a pensar que era más bien parte de la Daidoji no por nada en particular. Pero si, mi estimada alumna Bayushi Sakura-san, conozco a vuestra sensei desde hace ya unos cinco años, el tiempo más o menos que llevo en esta ciudad ejerciendo de artista... y diré que si desde hace unos cuatro estoy tan de moda fue gracias a ella, pues estando en cierta reunión "formal-pero-informal" con unos Otomos y esta misma mi lírica la hizo reír tanto que las serpientes se fijaron en mi...

A partir de ahí he de decir que aunque suene paradójico ella y yo compartimos más de una de esas reuniones y al final... ya ves, resultó que las dos teníamos muchas cosas en común, y no sólo en el arte y... puedo decir sin avergonzarme que la considero una buena amiga, y no lo diré por su parte, pues que chasco si me equivoco juju aún así me puedo poner la medalla que, como mínimo, soy la Grulla a la que más veces visita y tiene en su compañía sin motivos... lividinosos de por medio jujuju

Así que ya veis, querida alumna, mi yari está hecha de carne y no suele apuntar a las alumnas de mis amigas, así que, tranquilizaos, y no lo digo porque me crea una cortesana sin igual, sino porque sé que tengo muy mala fama jujuju
[/b]
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Responder

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado