Día 4º.- tarde.- Kakita Koji

Ciudad imperial, morada del Hantei, la ciudad más grande e importante del imperio esmeralda.<br>Aqui se narran los hechos dentro de los distritos exteriores y los distritos interiores.
Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Lun Mar 19, 2012 6:12 pm

-Es cierto, visto desde ese punto de vista. Sin duda no es nada trivial que alguien como Doji Yashiko se fije en un aficionado al mundo del arte hasta el punto de aceptar patrocinarlo, siendo que los artistas más reconocidos estarían sin demasiados problemas a su alcance. Sin embargo es mucho menos rentable comprar oro que extraerlo de la veta, y viendo el cuadro, creo justo decir que era una buena pieza -sonrío con una pizca de arrogancia controlada, dejando en el aire si me refería al retrato de Nozomi o a mi personalmente.
-Una que acudió a vos... -digo casi susurrando, a su certero juicio queda añadir el hecho de que como todo artista novel me conformo con muy poco a cambio, aunque en mi caso no se trate en absoluto de kokus ni fama sino algo mucho más valioso, la propia cercanía de la Doji.

-Yo diría que jamás nadie os valoró como yo, y no hay arrogancia en ello. Veréis, creo que es fácil para las personas que han intentado acercarse a vos en el pasado caer en el error de pensar que lo mejor de Doji Yashiko está a flor de piel, en las influencias que podéis proporcionar, en los contactos en la Ciudad Prohibida, posición, o incluso en vuestra extraordinariamente cegadora belleza Doji, elegante y educada. Pero se equivocan, porque las armaduras pueden estar hechas de oro macizo y brillantes y aún así jamás serán tan valiosas como aquello que protegen, por su propia definición... vuestro corazón. Apasionado, dulce, cálido...

Lo que de verdad os irrita es que yo lo conozco, y por tanto se que vale mucho más que la elaboradísima coraza que habéis fabricado a su alrededor, lo que filosóficamente es una grieta en ésta. Una anomalía respecto del objetivo con el que fue forjada por vos, hace ya tanto tiempo. Ese fallo es lo que os molesta, no realmente mi presencia
-lo que corrobora el hecho de que no se aparte ni un paso de mi lado o de que no se moleste en ocultar las dudas de su lógica sobre sus sentimientos, lo que implícitamente es un reconocimiento de la existencia de estos.

-Si me permitís mi opinión al respecto, observo un fallo en vuestro razonar. Incluso el cerrojo más infranqueable tiene una llave que lo abre; lo cual, lejos de ser un fracaso en su existencia, forma parte de su misma naturaleza -esbozo una sonrisa de medio lado, filosóficamente la conclusión es bien adecuada, bastante dragón, pero a la vez la metáfora en cuestión de llave y cerradura tiene una lectura de doble sentido sexual, aunque elegante y muy lejos de ser explícita, lo que es bastante grulla.

-Coincido con vos, por supuesto. Aunque "querer vivir como uno mismo desee" puede ser perfectamente un eco de del pasado, éste no nos define. En todo caso permitir que lo hiciera sólo por conocerlo sería un error, por eso el universo en su infinita sabiduría "borra" los recuerdos entre un giro y otro de la rueda, eso dicen los eruditos.
Pero también dicen que ni siquiera los dioses puden eliminar las huellas más profundas de las almas mortales por completo, así que éstas permanecen enterradas, lo que inevitablemente nos influye aún sin darnos cuenta; a veces como un sencillo susurro, otras como una pesada carga.
Que nos cuenten un cuento que suena a historia muy lejana no arregla esto, porque no es algo que requiera de reparación, al igual que los valle no tienen que ser rellenados ni los montes nivelados... pero conocerlos hace que tomes ciertas decisiones sobre los viajes con un poco más de información, sólo eso
-como mucho, y sólo en el mejor de los casos, puede servir para evitar tropezar dos veces en la misma piedra. Pero no hay garantías de que al esquivarla no vayas a caer por un enorme nido de hormigas carnívoras en su lugar, el destino tiene un sentido del humor bastante negro.

-Si, un buen partido -repito con una fingida ofensa por su incredulidad, cerca igualmente del sarcasmo -Es posible que no lo dijera abiertamente, por supuesto, pero creo que... si me lo propusiera, no me costaría mucho obtener su bendición como abuelo.
Claro que, como bien decís, es imposible que Kohane-san no te caiga bien, así que no creo que pudiera hacerle "algo así" a la chica; ella se merece alguien... más adecuado
-reconozco mientras deslizo atrevidamente la mano por la cintura de la dama, con sentido del humor, y una buena oportunidad aprovechada, claro.
-Quizás tendríamos que preguntarle a vuestro señor padre sobre eso... Después de todo caigo bien a vuestras hermanas, eso me ha dicho Kirako-san, así que tal vez tenga argumentos para convencer también al patriarca Higshikawa-sama de que soy "un buen partido" -digo con una mueca atrevida, cosa que rara vez consigo evitar cuando llego hasta la cintura de una mujer así, aún asumiendo que no hay mujeres como ella.

-Aunque ya se que seríais vos la que me rechazara, lo se -río, aunque también tiene un toque amargo -Recordaré el consejo sobre Aki-sama. Gracias -cambio de tema por completo, dándole después un apasionado beso en la boca atrayéndola hacia mi por su cintura, como si de un "inocente" agradecimiento por la ayuda se tratara. Después la libero de mi abrazo y recupero una posición más tradicional, digamos.
No sin antes corregir con mimo una imperfección causada en su carmín.

-Eso me han dicho, casi con esas mismas palabras, sobre esa autora. Aunque es posible que a mi me afectase de forma distinta, quien sabe... -reflexiono elevando la vista durante un instante -Tiene que ser una primera edición, si -e incluso he pensado la dedicatoria "gracias por ser mi musa y la guardiana de mi alma, firmado Ko"
Nozomi me llamó así un par de veces y entonces no me gustó demasiado; pero ahora reconozco lo acertado e irónico de que ella precisamente lo dijera. Da igual, hasta que no consiga el ejemplar es el cuento de la lechera.
-Kasuga Ebichi... ju, ¿hay algún Kasuga que no use métodos "polémicos" para conseguir lo que buscan? -añado con evidente sorna -Ya que lo conocéis ¿cuanto creéis que me pedirá por algo así? -pregunto con algo de preocupación disimulada.

-Oh, hablando de "eso"... lamento profundamente perturbaros con temas económicos, mi señora Doji, pero no soy un experto en este tipo de cosas, y siempre he pensado que hay veces en las que es mejor preguntar y parecer idiota que no hacerlo y confirmarlo. Veréis, supongo que como mi mecenas sufragaríais ciertos gastos relacionados con el desarrollo de mi actividad artística... Pues bien, esta noche tengo previsto realizar una visita al barrio del placer, que tengo entendido se llama Hiro.
Pero es algo didáctico
-añado en seguida levantando las manos como anticipo a una represalia, con un tono de buen humor -Dado el cariz que están tomando las cosas alrededor de mi pequeño proyecto artístico, necesito mejorar mi estilo pictórico para mantenerme a la altura de lo que se esperará de mi; pero no puedo solicitar a damas samurai que posen para mi sólo para practicar dibujo y anatomía humana, eso sería una ofensa hacia su estatus, así que... bueno, las mujeres públicas son la mejor opción cuando es necesario pasar de los tratados a la realidad, no se quejan y consiguen algo justo a cambio de su colaboración. Exclusivamente artística, a vos precisamente os lo puedo jurar... -y tanto, dudo que me considere tan necio como para decírselo si tuviera otra idea, y este hecho cierto me servirá para explicar mi presencia en aquel distrito cuando se entere de mi encuentro con Kakita Shin.
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Mar 20, 2012 9:27 am

"En realidad es todo lo contrario, por ser yo todos pensarán que he encontrado una veta virgen y que por eso necesita más cuidado de lo normal, pero nadie dudará del valor de dicha veta."

Te replicó con arrogancia.

Yashiko se paró a tu lado y te miró con el ceño medio fruncido, no sabías si porque le molestaba que hablaras tan libremente de ella o por lo acertado de tus palabras, pero sólo se limitó a decir:

"Creéis conocerme muy bien."

Con un tono sarcástico, aunque ahora que poco a poco ibas conociendo su psique estabas casi seguro de que el sarcasmo estaba justo para enmascarar la verdad.

"Así que toda vuestra teoría termina en pensar que sois justamente vos el que tenéis la llave..."

Te retó con una mirada audaz.

"Pero... ¿No fuimos nosotros mismos en el pasado? Qué importa repetir sin saberlo nuestros propios pasos mientras sean nuestros..."

Te dijo Yashiko.

"Lo único importante es tanto en el pasado como en el presente haber decidido recorrerlo por nosotros mismos... Lo que venga después no serán más que las consecuencias de nuestros actos, pero unos actos elegidos libremente nunca podrán ser rechazados como los que podemos rechazar al ser obligados a recorrerlos."

Justo como la mente de un bushi... un estratega honorable...

"Ying y yang... siempre ha sido así, no podemos creer en los dioses y no en las energías kármikas y el chi."

Te respondió Yashiko a la elección de Sho para contigo y su nieta.

"Más me pregunto si sois el ying que necesita Kohane-chan...

Lo sentiría mucho por ella si se equivocaran al elegirle a alguien, como decís, es imposible no adorarla"


Bromeó con sarcasmo ante ser tu esa equivocación.

Pillaste por sorpresa a Yashiko cuando la besastes de improviso, esta se separó de ti un par de segundos más tardes, separandose con sus manos de tu cuerpo, te miró con el ceño fruncido y te dio un guantazo. Luego miró a su alrededor, no había nadie, te cogió por la solapa del kimono y te besó ella con tanta pasión que casi te atragantaste. Al final, separó sus labios de ti y con su sonrisa ladina y sus ojos chispeantes te dijo:

"En algo tienes razón... NADIE, ni mi padre, elige por mi."

Y se separó de ti un par de pasos mientras se veía recompuesta como si no hubiera pasado nada.

"Tu dile que vas de mi parte y del dinero no te preocupes."

Te dijo con un aspamiento de la mano como si todo el tema monetario ni le importase ni la agradase.

"Los hay "no polémicos", claro, pero esos no te pueden conseguir lo que sueles querer, no son tan interesantes."

Bromeó sobre los Kasuga.

"El distrito exterior Hiro posee un barrio rojo o del placer muy famoso te corrigió con el ceño fruncido con desagrado, no todo el distrito era del placerDidáctico... ya... dijo sin creérselo y quizás con un tono más frío de lo habitual, por lo que empezabas a suponer que el resto de emociones que no mostraba estaban en su interiorAsí que vas a convertir tu arte en arte de rameras... estupendo dijo friamente, se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la casa, sin esperarte. Y mientras caminaba te lanzó algo al suelo, a tus pies, una bolsa que sonó llena de monedas que disfrutes de la anatomía de los perros."

Dijo esta mientras subía por una pequeña escalera hacia uno de los pasillos exteriores.

"En dos horas en casa vestido, no se te ocurra llegar tarde."

Dijo casi justo antes de desaparecer entre las fusamas abiertas de una habitación.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Mar Mar 20, 2012 4:26 pm

-Veo que lo tenéis todo muy bien pensado -concedo con un leve cabeceo de admiración.

-Si que lo creo -añado sobre el tema de conocerla -Pero desde un punto de vista racional no es más que una opinión. Aunque incluso a vos os costaría mucho convecerme de lo contrario. Pero eso no significa que piense que lo se todo sobre vuestra persona, ni mucho menos. Se de sobra que aún hay mucho que desconozco de la obra de arte más extraordinaria de cuantas moran en la ciudad del Hantei, tantos detalles aún por descubrir, tantos matices por saborear a cada nueva vuelta que doy alrededor del pedestal desde el que Dama Doji os expone como su mejor trabajo... Yashiko-chan.

Conoceros sólo hace aún más interesante la idea de querer conoceros aún más, mi dama
-concluyo explicando al final con una media sonrisa, pero no sarcástica sino cariñosa.

-¿La llave? ¿Yo? -repito riendo, sorprendido no burlonamente -No, ni hablar, me temo que no es el caso. Ojalá lo fuera, eso me convertiría en el hombre más afortunado de todo el Imperio... Pero no tengo tanta suerte.
La única persona que posee la llave de vuestra cerradura... sois vos, Yashiko-chan. Sólo vos.

El libre albedrío es una quimera si se piensa en él de forma absoluta
-contesto sobre aquel pequeño debate -Cada persona con la que nos cruzamos deja una pequeña pincela en el lienzo de nuestra vida, a veces intensa otras imperceptible, pero influye al conjunto que nosotros mismos pintamos.
Cada paso que damos está influido por decenas o cientos de experiencias previas que no han tenido nada que ver con nuestra voluntad, así que pensar que somos los únicos responsables de odiar a quien se llevó de nuestro lado a un ser querido no es del todo cierto. Él mismo es responsable también, e incluso la víctima. Saberlo nos ayuda a entender.

Pero no niego que tengáis razón. La responsabilidad final de nuestros actos es nuestra, eso es vivir
-digo al final. No es que sea muy importante, es una diferencia sutil pero la mentalidad marcial de Yashiko dificulta explicarle una tonalidad de grises tan peculiar.
Da igual, no hay mucha diferencia, de todas formas no quiero involucrarla, de momento, en la historia que Otsumoko me contó sin su permiso; yo, a diferencia de ella, desconozco las posibles consecuencias de este tipo de injerencias.

-En este hipotético caso... no, no podría estar de acuerdo con el maestro, tenéis razón. Aunque él también tendría las suyas, y es un hombre de reconocida experiencia y sabiduría -argumento con el amor propio picado por sus sarcásticas dudas.
-La pregunta interesante sería... ¿podría ser el ying, o el yang nunca se la diferencia, de otra mujer? ¿De vos, por ejemplo?
Entonces la beso, y al principio resulta bien pero al poco soy yo el sorprendido. No tanto, pero no me esperaba esa reacción tan visceral -Bueno... supongo que eso es un "no" -musito frotándome la mejilla.
Pero entonces responde ella y eso me lo esperaba aún menos, con tanta pasión que hace vibrar todas las energías de mi cuerpo estimuladas por la corriente que se forma entre ambos... No se lo que pensaría Soshi Satomi con toda su extraña filosofía, pero si alguna vez he estado cerca de su Diosa, es ahora -O quizás sea un "si" -corrijo cuando recupero la respiración, con una afilada sonrisa ladeada -No pretendía elegir por vos, sólo... me pareció una buena idea. Y al final el resultado ha valido la pena, sin duda... Aunque la próxima vez, si no os importa, preferiría continuar directamente desde aquí... ya sabéis -me "quejo" con sorna aún rozando el lado de mi cara golpeado, aunque la sensación de dolor haya sido borrada de un plumazo.

-¿Arte de rameras? -respondo espoleado por aquella poco sutil asociación de ideas -Eso es como despreciar a un alfarero por meter las manos en el barro.
Desde siempre los artistas han usado a modelos de castas inferiores para practicar su dibujo e incluso retratar a personajes del pasado. Es famoso el pintor Kakita que humanizaba a héroes y kamis utilizando las expresiones que se encontraba en tabernas o mercados; y nadie criticó por ello la mirada cansada del horror de la guerra del Señor Hida o la de dolor contenido por la muerte de sus hijos de Dama Doji.
-añado a la explicación.

-Lamento haberos hablado de dinero, no he debido -digo mirando la bolsita arrojada al suelo, que mi orgullo me situaba a cien millas náuticas de agacharme a recoger -Pero lo que yo quería... -me pregunto si decirlo mientras la veo subir las escaleras; he cometido un error y quizás trate de enmendarlo con otro peor. O no, quien sabe, no esperaba que se lo tomara tan mal, ahora soy yo el confundido. ¿Tengo otra salida? ¿De qué me sirve la excusa si causa más estropicio que la realidad?
-No esperaba que la ocurrencia en si os horrorizase tanto... Si os he ofendido por eso, os pido disculpas, Yashiko-san.
Lo cierto es que pretendía tener un motivo para estar allí... por si os llegaban malas noticias de un posible altercado. No deseaba que escupiéseis en mis cenizas si aquel payaso resultaba ser mejor duelista que yo.

Todo lo que deseo es... protegeros
-digo encarando la puerta de salida, ya que ella apenas acaba de desaparecer por la otra, pese a que se que aún puede escucharme -Pero está claro que el remedio ha sido peor que la enfermedad... Así que, bueno, siento haber sido un estúpido; ahora ya lo sabéis todo.

Dos horas... uh... De acuerdo, mi señora Doji
-suspiro finalmente bajando la vista.
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Mar 27, 2012 11:33 am

"Ah... un artista humilde... qué raro..."

Bromeó con sarcasmo acerca de no conocerla nunca del todo.

Yashiko te sonrió con la lengua medio sacada, casi como si se relamiera tras el beso y no dijo más, sólo aquel sarcasmo posesivo en su expresión perenne de mujer que lo podía poseer todo, o al menos a ti...

"Pintar perros sólo os hará buen dibujante de perros, para las personas hay personas, modelos profesionales, tengo en mi patronazco muchas, elegir las que queráis si es eso lo que necesitáis."

Te replicó esta a tu argumento.

Yashiko no paró en su argumento ni en su forma de cambiar su actitud cuando hablaste, sólo se quedó parada cuando oyó lo del duelista, pero no dijo nada, quizás si que pensara que era una excusa.

Una tormenta primaveral, una vez te pareció esta por su presencia arrolladora, cuando esta desapareció así delante tuya realmente te acordaste de aquello, pero no sólo por su carácter sino por cómo podía marcar a los demás. Si, justamente como una de esas pinceladas de las que habías hablado...

Apenas un minuto tras la desaparición de esta por la fusama y antes incluso que te hubiera dado tiempo a procesar aquel momento, aquel extraño devenir de los acontecimientos, y antes incluso de darte la vuelta para volver a ponerte en marcha apareció Kirako, vuelta de espalda algo, como si mirara hacia dentro algo que había visto que la había sorprendido, y al darse la vuelta y verte te preguntó:

"¿Qué le ha pasado? me he cruzado con Yashi-chan y estaba que echaba humos... con el buen humor que tenía desde esta mañana..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Mar Mar 27, 2012 5:40 pm

Tsk... debería haber vuelto a besarla. Qué idiota, así no habría parecido tan poseíble, o si, pero en todo caso habría tenido la bocaza cerrada.
Es lo malo de decir lo que se piensa... Puede durarte la buena suerte más o menos, pero al final inexorablemente acabas jodiéndolo todo... -Kirako-san -menos mal que no he dicho eso último en voz alta, pienso cuando me sorprendo al verla tanto como ella a mi, o incluso más dado que mi cabeza estaba bastante lejos de tener en cuenta mi entorno en estos momentos y podría haberme ido sin percatarme de su presencia. Un error sobre otro, tipico.
-Eh, pues... para ser honesto con vos, no sabría decirlo con exactitud -contesto aún atribulado por la repentina furia de Suitengu.

-Esta mañana ha vendido un cuadro a Otomo Noriko-sama, eso le ha debido hacer feliz
-digo con cierta melancolía contenida -Lamento terriblemente haber sido el causante de su cambio de humor, porque aunque no sepa la causa precisa si se que es culpa mía.
Si, me siento bastante mal por eso...

Veréis... estábamos hablando sobre la recepción de esta noche y Yashi...ko-san parecía encontrarse de buen humor. Algo tensa
-recuerdo rozando mi mejilla -pero supongo que era por la reciente visita de un Otomo y su pavo.

Después de eso tratamos un asunto de arte y se enfureció... Oh, supongo que sabréis que tengo en marcha un pequeño proyecto artístico que vuestra noble hermana ha tenido a bien amparar como mecenas. Una serie de cuadros.
Aunque el primero puede considerarse en realidad como un experimento personal que no sabía si gozaría o no de su favor; era, porque es el que ha vendido esta mañana, un retrato de Daidoji Nozomi-san. La particularidad es que la describía de un modo muy sincero en todos los sentidos, incluso en el visual. El motivo era el de demostrar que la belleza del ser humano no está en los artificios, sedas y joyas, que colocamos sobre nosotros mismos a modo de disfraz, sino que nacemos bellos, algunos más que otros, como la obra de los kamis que somos. Eso me permitía reclamar de modo genérico mayor reconocimiento para un tipo de arte normalmente exiliado a la oscuridad, y que sin embargo yo considero de un valor artístico natural.

En fin, como os digo, no esperaba que tuviera un éxito tan efervescente, así que ahora debo continuar la serie asegurándome de que el nivel de los futuros cuadros esté a la altura de una expectativas de pronto enormes. Eso incluye mi técnica, por descontado.
Yo soy un kendoka, así que para mi el talento tiene poco valor frente a la disciplina de la práctica y el entrenamiento, pero no siempre puedes conformarte con golpear al aire con la katana, necesitas sentir el contacto del impacto, lo que no significa que puedas herir a otros kendokas. Por eso usamos tatamis enrollados, estructuras de madera o muñecos de paja. Enemigos sin valor ninguno, pero un objetivo a fin de cuentas
-me encojo de hombros, estoy seguro de que Kirako comprende lo que digo, pese a que ella disponga de mucho más talento que yo, eso de poco vale sin esfuerzo. Y sabe como funcionan las cosas en el dojo, rara vez se tiene la oportunidad de combatir con rivales dignos como esta tarde, de ahí lo extraordinario del seminario, especialmente si quieres usar tu verdadera katana y no un bokken que pese a lo bien equilibrado que esté nunca es lo mismo.

-Muñecas de paja... Trasladándolo al arte, al que yo pretendo, es la idea que se me ocurrió, en mala hora, comentarle a vuestra hermana. Había pensado contratar una o dos mujeres públicas para usarlas como modelos de prácticas, afilar mi habilidad de dibujo de la figura humana como el herrero prueba sus katanas sobre... bueno, ya sabéis como lo hacen.
Quizás no era una buena idea, aunque debéis enteder que el arte sólo es noble cuando está concluido. El proceso es un trabajo manual, y es fácil arruinar un kimono con la tinta, lo que no quita para que hayas escrito un hermoso haiku, así que ese procedimiento no puede ser juzgado como si se tratara de un hecho público.

El caso es que habría podido encajar fácilmente que la ocurrencia le pareciera mal y considerara mejor usar modelos samurais, que argumentara algo como que el mundo del arte no funcionaba de ese modo, cosa que dudo, aunque habría aceptado. Sin embargo se ha horrorizado de tal modo que parecía que se lo hubiera tomado como algo personal... Bueno, ya lo habéis visto por vos misma, más que escandalizada incluso diría que se trataba de un auténtico enojo.
A partir de ese momento no atendió a mis razones e incluso daba la impresión de creer realmente que trataba de buscar una excusa mezquina para alternar con ese tipo de mujeres... Y no tengo ni idea de porqué llegó a esa conclusión.

Lo peor es que... bueno, por un instante me pareció... aliviada. Alivio por haber encontrado algo a lo que agarrarse para detestarme, como si hubiera pretendido hasta ahora "librarse" de mi sin acertar como, y esto le hubiese dado la excusa perfecta
-comento oscurenciendo el tono de mi voz poco a poco, entre otras cosas por el hecho de estar contando algo así a otra persona, aunque sea la hermana de Yashiko y me haya preguntado expresamente por lo sucedido. Aunque obviamente el primer motivo de este pesar es el pensamiento en si.

-En fin... bueno, vos me habéis preguntado, así que no pretendo que os sintáis incómoda al contaros todo esto, Kirako-san. Pero sois su hermana, así que... me preguntaba qué opinaríais vos al respecto de todo esto. De verdad me gustaría saber lo que ha sucedido, lo que he hecho tan ofensivo para ella... -añado con el tono humilde con el que de estudiante preguntaba a mi sensei cuando me golpeaba con su báculo en la cabeza sin que yo entendiera lo que había ejecutado mal.
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Mar 29, 2012 8:04 am

Kirako ando hacia ti con la vista muy centrada en tu rostro, en tu expresión, como si leyera tu propia inquietud e inestabilidad, con el ceño fruncido algo como si tratara de entenderte.

"Ah... Tori-san... Si, suele siempre poner tensos a todos los que están cerca suya, nadie quiere cometer un error al lado de uno de los ojos y oídos más cercanos de la Ama..."

Dijo esta mientras se acercaba a tu lado y te indicaba que te sentaras con ella en el pasillo exterior, mirando hacia el jardín, mientras parecía realmente interesada en lo que tenías que contarle.

"Oh si... algo he oído, no lo he visto, pero me lo ha comentado... la verdad es que te has columpiado entre la suerte y la blasfemia con ella con Nozomi-san, pero me alegro que al final haya podido ver una buena obra cuando lo es... aunque la verdad es que no dudaba de que pudiera hacerlo, después de todo, onee-sama es una profesional impecable..."

Dijo mientras se apoyaba en la madera del suelo, con sus dos manos, y echaba el cuerpo un poco hacia atrás, mirando al cielo. ¿Era tu imaginación o la fría Kirako, una vez empezada a ser conocida, se mostraba calmada, cálida e incluso cercana?

"Nuestro gran pecado ¿neh? Lo entiendo bien..."

Te sonrió de medio lado cuando hablastes de la perfección.

De pronto hablastes de las "mujeres públicas" y el aire de Kirako que había estado distendido hasta aquel momento se puso seria, rígida y con un aire tenso a vuestro alrededor.

"Ah... eso..."

Susurró mientras se sentaba más correctamente y miraba en derredor, como si buscara algo o a alguien o esperara que no estuviera más bien.

"Vos... no tenéis la culpa Koji-san... entiendo vuestro planteamiento, aunque podríais haber pensando directamente en modelos... pero es que... habéis tocado una veta personal en esta casa..."

Dijo esta mientras se pasaba la mano por el cuello y se lo frotaba mientras miraba al suelo y su rostro se ensombrecía y medio ocultaba por el cabello.

"Puedo... ¿Puedo haceros una pregunta?... La respuesta que buscáis es un asunto familiar delicado... íntimo... y no creo que pudiera ser capaz de responderla sin antes estar segura de una cosa..."

Kirako unió sus manos en su regazo y levantó la mirada lentamente hasta que la posó en la tuya.

"Vos... Vais a salvar a mi hermana ¿verdad? De ella misma, de la soledad, del peligro... No me equivoco ¿verdad?... Porque... la amáis..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Jue Mar 29, 2012 6:30 pm

-En esta ciudad hay demasiados ojos y oidos -respondo con un bufido que pretende ser una risilla, pero cuando la escucho incluso yo la noto aún afectada y no por ese estúpido pavo real.

-Si, se que he corrido "riesgos" trayendo un retrato de Nozomi-san, pero la inspiración en el arte funciona de un modo muy especial, y cuando una musa te susurra no puedes más que rendirte... Y eso me pasó a mi.
Además en todo caso era un riesgo que quería sufrir, ya que era la forma más rápida de saber si vuestra hermana... ehm, era capaz de ver lo que trataba de expresar incluso por encima de la imagen de la poetisa. No me refiero sólo al valor técnico, sino a la complicidad que esperaba entre nosotros
-no me refiero sólo como patrona, claro, aunque no creo que quedara mejor explicitándolo todo, no es el estilo de la cortesía tradicional -Bueno, al final resultó mejor de lo esperado incluso. Cosa que espero no haber estropeado ahora -suspiro sentándome en el escalón de madera del pasillo.
Lo malo de construir castillos de naipes es que cuando cometes un error todo se viene abajo, lo que estuviera bien hecho y lo que no. Espero que no fuese el caso.

-Así es, la búsqueda de la perfección se convierte en un lastre cuando el éxito es inesperado desde el principio, porque eso te obliga a superarte a ti mismo en cotas que ni siquera esperabas... Pero soy grulla, no puedo aspirar a menos -contesto devolviéndole la misma media sonrisa, contento de que Kirako al menos mantuviera su favor hacia mi.
Pero incluso ella se tensa al escuchar lo que cuento, pese a que su reacción me parezca más razonable dado que ella no está tan metida en el mundo del arte como su hermana.
-Podría haber pensado en modelos, si. Pero lo que esperaba que Yashiko-san entendiera es que eso me obligaría a conocerlas para dibujar auténticamente lo que ellas son, no lo que se limitan a parecer superficialmente. Una samuraiko tiene personalidad, y sin ella, sin tenerla en cuenta, los dibujos me resultarían todos incompletos, sin cumplir la función de buena práctica que pretendo de ellos.
Sin embargo una mujer pública... es un asunto bien distinto. Puedo quedarme simplemente en su exterior y no me importaría mucho. No es más que un muñeco con la forma adecuada, como si fuera el trabajo de un artesano carpintero.


Comienza a preocuparme que Kirako también se enoje cuando veo crecer el nerviosismo en ella, o al menos algo muy parecido a eso. Sin embargo siento alivio cuando argumenta que no cree que sea culpa mía, pese a la idea más o menos inapropiada.
Mejor, un revés de una kendoka como Doji Kirako no es de los que escuecen el rostro sino de los que tiñen de rojo el estanque de las carpas.
-¿Una pregunta... A mi? Claro, por descontado, Kirako-san -me apresuro a decir con total disposición, pese a que no puedo evitar entornar ligeramente los ojos ante la revelación de que se trata de un asunto personal, o familiar quizás... Pero obviamente, ¿una pregunta a cambio de información sobre Yashiko? Es imposible que encontrase una buena razón para negar tal consideración, así que en realidad la creciente gravedad de las palabras de la Doji no hacen sino aumentar exponencialmente mi interés en lo que esté pensando, y que espero escuchar.

Pero ni toda la precaución del mundo me habría podido llevar a imaginar siquiera que la sensei adjunta de Notatsu-sensei me cuestionara directamente por lo que siento hacia su hermana, sin dejar más respuesta que un si o un no... No puedo evitar atragantarme casi, pero un guerrero debe afrontar con estilo todas las dificultades, al menos uno Kakita -No esperaba... bueno, una cuestión así. Pero tenéis derecho a formularla, ya que yo os he preguntado primero sobre vuestra propia hermana...
Supongo que para un samurai no es fácil decir en voz alta según que cosas... sin embargo no tiene sentido ocultároslo precisamente a vos, ni a mi mismo... Si buscáis una respuesta honesta... en realidad es sencilla... Si.

Si, la amo
-repito no sin cierta dificultad decreciente cada vez, pese a que mirar directamente los ojos azul hielo de Kirako al hablar no lo hace precisamente más sencillo -Y si, me he propuesto salvarla.

No se si tengo derecho a hacer ninguna de las dos cosas, pero así es.
Recuerdo que hace apenas un par de días vos misma me dijistéis que ya habíais visto otras veces en los hombres que trataban con Yashiko-san esa mirada que denotaba una repentina necesidad de "protegerla", como si tal cosa fuera posible o estuviera al alcance de un simple mortal. Desconozco que estúpida arrogancia me hace pensar que yo sea más apto o afortunado que todos ellos, y tal vez se cobre mi vida antes de averiguarlo. Pero si se que, si ése tiene que ser el caso, volveré otra vez en la siguiente para intentarlo de nuevo
-explico manteniendo su mirada, finalmente incluso con la sonrisa calmada del bushi que afronta su destino.
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Mar 30, 2012 2:13 pm

"Es lo maravilloso del arte, sin duda, que puede ser hermoso incluso ante los ojos de dos personas que se odian."

Te sonrió de medio lado con cierta timidez.

"Ya te dije que ojalá vieran que eran más parecidas de lo que piensan... quizás tu cuadre lo ilustre."

"La perfección es una carga para los que somos como nosotros sin duda."

Bromeó Kirako con una queda sonrisa.

Kirako escuchó tu respuesta sin mirarte, como dos bushis que no están acostumbrados a mostrar sus sentimientos y menos ha hacerlos "reales". Una brisa se levantó e hizo que su largo y moreno cabello se moviera y creará casi una cortina entre los dos. Ella se apartó con delicadeza la bella cabellera, y su perfil blanco e inmaculado se mostró más frío pero a la vez menos etéreo que nunca, más cercana.

Kirako dio un largo suspiro, miró al cielo y se pasó la mano por el cabello liso mientras dejaba que el silencio se introdujera en la conversación.

"No suelo creer a los hombres que van tras mi hermana... susurró suelen ser o unos peleles sin personalidad o unos tramposos que buscan algo más... creo que desde hace mucho tiempo no creo que nadie se le acerque sin malas intenciones... eres el primero...

Quizás es que te conozco un poco... pero creo que con eso es más que suficiente... me refiero... no veo... no veo dobleces... no veo lo que hay en otros, esa oscuridad que la trata de tragar y de usar..."


Kirako seguía sin mirarte, puso sus manos sobre su regazo y alisó la seda de su kimono.

"Me gustaría pensar que ella terminará con alguien como tu... que terminará con alguien que la saque de ese círculo vicioso y aunque no quiero que se aleje de la corte, pues es su vida, no quiero que la corte sea ella misma...

Tiene muchas heridas que cicatrizar... porque Ya-chan siempre se expone ella sola ante el peligro, ante la adversidad, no cuenta con nadie más, no arriesga a nadie más... se da de por entera... con una vitalidad y valentía que muchas veces me hace pensar si debería haber sido bushi..."


Kirako sonrió ella sola, quizás pensaba acerca de algún recuerdo, quizás de algo en concreto, o quizás no...

"Recuerdo... recuerdo cuando éramos pequeñas que había un chico que se metía mucho conmigo, porque en cierta medida nadie esperaba que teniendo la madre que tuve y mi padre fuera a ser bushi y me fuera a ir bien... me acuerdo que Yashi era de su edad y me acuerdo de que hizo algo que no me esperaba de ella, hizo una oleada de difamación en su contra, casi suicida, porque no quería cambiar el hecho que se supiera que había sido ella...

Cuando el chico fue a hablar con ella al ver la que había montado ella se plantó delante suya, se rió y le dijo "¿ves todas las mentiras que he dicho de ti y me han creído? Pues espera que nunca me entere de una verdad escandalosa de ti, porque quien se mete con mi familia se mete conmigo."...

La cara del chico fue... no debería decir que fue muy graciosa, pero lo fue... porque Yashi siempre ha tenido un tirón de masas increíble, una mentira dicha por ella es más creíble que cualquier verdad, la gente la sigue... la quiere... es como un general..."


Kirako miró de nuevo al cielo y sonrió con tristeza.

"Desvarío...

Lo que quiero decirte, Koji-san... es que mi hermana es una mujer por la que merece la pena luchar, aunque tenga sus cosas... y espero que alguien como tu lo entienda y... sea capaz de salvarla, aunque ella no quiera ser salvada..."


Luego te miró a los ojos y te sonrió con melancolía:

"Podría contarte por qué se ha enfadado... pero no sería lo mismo... entra y busca por ti mismo la verdad... será mejor que ella te lo cuente... porque cuando lo haga los dos habréis dado un paso más en vuestra... relación... Ella te contará algo que la unirá a ti más de lo que jamás podrás imaginar...

Y sé que te lo contará... si vas ahora."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Sab Mar 31, 2012 3:38 pm

-Es posible que lo ilustre, si. Ambas son suficientemente inteligentes como para no pasar por alto un detalle así, pero también son tan cabezotas como para no dar su brazo a torcer pese a todo después de las afrentas mutuas pasadas.
Es curioso, hasta donde yo se, las dos trataron de destruirse mutuamente y ninguna lo consiguió, pero si que pudieron seguir su ascenso cada una y terminar por ser finalmente intocables. Es un empate, pero filosóficamente ninguna puede estar segura de no deberle a la otra más de lo que cree; una vez que llegas al final de la escalera, ¿puedes estar seguro de que habrías llegado igual sin la presencia del escalón en el que casi tropezaste?

Quizás sea hiperracional... Pero los bushis sabemos que en ocasiones los sentimientos pueden nublar el juicio, especialmente cuando se enquistan de ese modo.


Sonrío al explicar todo aquello, consciente de que revelo el hecho de que es un tema sobre el que he pensado bastante. Me sentiría mejor si se perdonaran, no puedo evitar sentir una cierta culpabilidad por la otra cuando estoy con cada una de ellas.
Al menos de Nozomi ya he obtenido la promesa de que aceptará el juego del desagravio que le planteé en el seminario, pero es evidente que Yashiko es, en estos momentos, bastante menos sincera conmigo de lo que la Daidoji se muestra. Es una cortesana después de todo.

-Es un honor que alguien como vos piense tan bien de mi, Kirako-san -respondo casi suspirando, agradecido por una muestra de confianza que quizás incluso supere la mía propia -Pero por favor no le digáis a nadie que mis intenciones son todas buenas... no querría arruinar la trabajada fama de mi familia -bromeo sobre la tópica imagen de aventurero, en todos los sentidos, despreocupado y más pagado de si mismo que de nadie que suele tenerse de los Kakita.
Tiene su gracia, y una fina dosis de sarcasmo me ayuda a superar retos emocionales como el de una conversación tan honesta con alguien como Doji Kirako.
-Aunque es evidente que la atracción siempre tiene algo de egoista, no puedo negarlo. Prefiero que acabe conmigo antes que con nadie "como yo", incluso aunque sea mejor yo que yo mismo... ya me entendéis.
Pero si ésas son las cartas que reparte el destino... supongo que siempre me quedará emborracharme en su boda y causar el altercado suficiente que me permita enfrentarme a la noche en blanco del sepukku
-añado con un sentido del humor un poco más negro ahora, pese a que en realidad mi gesto es más melancólico ahora que burlón.

-Hay que cuidar las heridas para que cicatricen... Sea del modo que sea, me gustaría poder ayudarla de ese modo.
O al menos poder encajar yo las que aún le queden por sufrir. Después de todo, yo también soy un bushi
-anoto con una media sonrisa. Un yojimbo nada menos, el hecho de morir por alguien más valioso es todo un honor para cualquiera que viva esta profesión; pese a que no haya sido realmente la mía hasta que conocí a Doji Kamoko, ahora reconozco su valor.

-No conocía esa historia, pero no me cabe duda, ju. Ella misma me "advirtió" de que podía hacer eso y más -casi fue una amenaza en toda regla, pero por algún motivo lo recuerdo incluso con aprecio, así que no puedo evitar evocar una sonrisilla al volver a escuchar su voz en aquel preciso momento. Además las circunstancias de aquel momento endulzan mucho el recuerdo, claro.

-Oh si, es cierto. Merece cualquier pena, de eso no tengo ninguna duda.
Aunque una cosa es enfrentarse a gigantes o dioses y otra muy distinta a ella misma... Pero se lo que quiero, salvarla. De eso ni siquiera Doji Yashiko puede desalentarme.

¿Vos creéis... que es buena idea?
-pregunto luego tras su consejo, girando la cabeza para mirar directamente la puerta por la que ha desaparecido, reconociendo el aroma que ha dejado al hacerlo y sintiendo que podría seguirlo como un sabueso hasta cualquier rincón del mundo.
Pero la verdad es que mi instinto masculino me incita a alejarme al menos esas dos horas y dejar enfriar el asunto. Entonces compensarla luego con un regalo, una disculpa poética o algo de ese tipo y continuar donde todo quedó, evitando volver a pisar las mismas arenas movedizas en el futuro.
Sin embargo Kirako es una mujer, y más aún conoce a Yashiko mejor de lo que yo podría en toda mi vida. Si ella dice que es lo mejor, que funcionará... Ni razón ni emoción pueden argumentar en contra de eso.
-Está bien -digo levantándome con decisión. No las tengo todas conmigo, pero si es verdad, y no lo dudo, que lo que hay bajo el enfado de la Doji es una pena revivida, no puedo dejarla sola en un momento así, por muy real que me parezca el riesgo de que me arranque el corazón y se lo coma con wasabi y sake tibio.

-Gracias... gracias Kirako-san. Estoy en deuda con vos de un modo que se no podré resarcir jamás. Quizás os resulte atrevido, pero creo que sois mi ángel de la guardia y ni toda la poesía del mundo podría expresar mi agradecimiento. Al menos permítame deciros que si algún momento necesita algo de mi, le suplico acuda a éste vuestro siervo -confieso tan sincero como todo el resto de la conversación, añadiendo una profunda reverencia delante de ella, hasta el máximo que marca la cortesía del mayor respeto debido.

-Oh, qué modales los míos... No os he felicitado por el maravilloso seminario celebrado por vos y el maestro Notatsu -vuelvo a hablar tras comenzar a andar un par de pasos, detenerme y girarme de nuevo con una sorisa avergonzada. Finalmente, tras pensar en añadir algo más y considerar que no son necesarias más palabras, giro sobre mi mismo de nuevo y camino en dirección a esa puerta interior con una sensación a medio camino entre la emoción por descubrir un tesoro y el temor por encontrarme con la furia de Benten...
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Abr 02, 2012 11:11 am

"Si... yo también pienso así, pero ¿sabéis qué? he llegado a pensar que ellas no lo ven porque es un pensamiento muy de un duelista... Creces más y mejor cuando tienes alguien enfrente que te reta y que merece la pena sobrepasar..."

Añadió Kirako con sabiduría mientras echaba la cabeza hacia atrás, miraba al cielo y hablaba con sinceridad también, dejándote ver que ella te entendía, porque parecía que también había pensando mucho sobre aquello.

Kirako sonrió ante tu comentario de la boda, pero sin mirarte, en aquella barrera de cortesía y vergüenza ante no estar acostumbrados, los dos, a hablar de cosas así en voz alta y te añadió a la broma:

"Nunca he pensando que seas un hombre santo, como Sanzo-sensei, si te sirve de consuelo...

Y bueno, si quieres ser del todo mezquino, siempre te queda casarte conmigo para estar cerca de ella lo quiera o no."


Aquello te sonó extraño en cierta manera, tanto para no saber si era realidad o no, pues a veces entre Kirako y tu había cierta... sintonía... Pero ella no añadió nada más, sólo sonrió en casi un bufido como si dijera "¿te imaginas?" y no le dió más importancia mientras proseguía hablando.

"Un buen yojimbo es un buen médico así que creo que ella está en buenas manos contigo."

Kirako sonrió ante el recuerdo de aquella historia y te dijo:

"No miente cuando te dice eso, ten cuidado juju...

Si... muchos dicen que hemos sido "bendecidas" las tres con dones... pero sin duda ella es la que "más ha sufrido ese efecto"... te aseguro que yo he trabajo mucho para estar donde estoy... y sé que nunca llegaré ni a la mitad de lo que mi hermana llegará con mucho menos esfuerzo...

Pero aún así, las tres somos mujeres muy constantes y trabajadoras..."


Kirako se levantó a tu vez y te sonrió cuando le distes las gracias mientras negaba suavemente con la cabeza, un leve aura dulce la envolvía ahora, quizás, aquella Dama de Hielo en realidad era sólo una persona menos fácil de conocer al principio, pero con mucho que mostrar luego, y muchas más emociones de los que otros pensaban.

"Ya me cobraré vuestra deuda en algún momento te dijo con una sonrisa en la cara cuando tengo malos días necesito pelearme con alguien, puede que esa sea vuestro trabajo en el futuro."

Bromeó.

"Id.... al final del pasillo girar a la izquierda, sé que estará allí..."

Dijo con un hilo de voz suave, entre instándote y cierta tristeza, pero no por ti, sino como si supiera que "dónde sabe que está" es un lugar que le daba aquella melancolía.

Tras lo cual te distes la vuelta y sin saber muy bien cómo tus pasos te guiaron en aquel pasillo, que bien podría haber sido el de una galería de arte, lleno de cuadros, jarrones, grabados... preciosos, en un pseudo viaje más que por lo material por tu propia mente, hasta una puerta pintada entera de azul muy claro, casi verde agua.

El corazón te latía muy fuerte, no estabas seguro del porqué, y tras la puerta se oyó un ruido fuerte, como si algo se rompiera y un sonido ahogado de un grito que no se alza en la voz, más como un gruñido de ira contenido. Eso te hizo casi brincar de tu propio cuerpo y abrir de pronto la puerta...

La sala que vistes era un enorme cuarto cuadrado, estaba lleno de vasijas, era lo que más te llamó la atención, no era un almacén, más bien parecía una sala especial en una galería de arte, de cerámica. Al fondo de la habitación, justo en frente de la puerta había un cuadro gigantesco, un lienzo enorme casi del tamaño de una persona, con un busto pintado, una mujer, de cabellos pálidos y ojos azules, de una belleza impresionante y un aire dulce, y no cabía la menor duda, aquel aire frágil y dulce, aquella mirada suave pero aviesa, inteligente, aquella belleza arrebatadora... era la madre de las tres hermanas...

Yashiko estaba en medio de la sala, una vasija rota estaba a sus pies, mientras sostenía otra con la mano muy apretada, haciendo que sus nudillos estuvieran tan blancos que fueran casi transparentes en su piel pálida. Pareció que ni te oyó, pero casi podías ver el vello erizado en su nuca, como si la ira saliera por todos los poros de su cuerpo...

Decían que usar los sentimientos a flor de piel para poder ahondar en la guardia baja de alguien era una opción... ahora bien... ¿podrías usarlo a tu favor o se volvería en tu contra?
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Lun Abr 02, 2012 1:23 pm

-Es verdad, quizás seamos nosotros los duelistas los "raros" en cuanto a esta forma de entender el valor de nuestros rivales en el nuestro propio -asiento dejando escapar una ligera risa, más un suspiro que otra cosa. Ni los Daidoji ni los cortesanos han sido tradicionalmente buenos duelistas.

-Casarme con vos... Sin duda, ése sería un giro del destino digno de la obra de teatro más atrevida -sonrío de medio lado siguiendo la ocurrencia a la vez que miro de soslayo su rostro perfilado contra la luz que baña aún este lado del jardín.
Extraño pensamiento ése, me resulta muy difícil de imaginar sobre todo porque es obvio que de entre todas las mujeres que se merecen a alguien que les dedique su primer pensamiento al despertar y el último al acostarse, ella está entre las primeras de la lista en verdadera justicia. Y dudo que yo llegase nunca a estar a esa altura.
Otros podrían negarle a la dama de hielo aquello de lo que desconocen es merecedora, pero yo, tras ver de verdad lo que late bajo esa capa helada, jamás sería capaz.

-No me cabe duda -respondo tanto a la veracidad de la amenaza de Yashiko como a la afirmación de que las tres hermanas han cultivado con esfuerzo el fruto de sus dones. Sin embargo no puedo evitar el sombrío pensamiento de que el de la mayor es traicionero ya que en esta ciudad, en estos días, quien sube muy alto también cae desde muy alto.
-Para mi será un honor ser vuestro muñeco de prácticas, Kirako-sensei -añado finalmente a la despedida, con una reverencia cálida pero a la vez respetuosa hacia su condición indiscutible de maestra.

Después sigo el pasillo indicado, notando como Kirako deja implícito que seguramente sea el refugio rutinario de su hermana. Cuando llego me doy cuenta del porqué, aunque antes de eso he tenido que recorrer esos pocos pasos siendo los más dificultosos los últimos en los que ya soy plenamente consciente de que el sentimiento reinante en el ánimo de la cortesana es la ira. A lo largo de mi existencia me he mantenido a salvo evitando a las personas como ella en momentos como aquel, y me ha ido bien, nunca me he metido en líos de los que no pudiera salir... Ahora actúo justo del modo contrario, apostando doble o nada cuando siempre he considerado poco más que idiotas a los jugadores.

Cuando observo la escena del interior lamento no saber algo más de cerámica. Se que la dureza de ésta depende de la forma en la que haya sido cocida, y que por tanto puede haber piezas frágiles como el barro o duras como piedras. Espero que la que aún tiene en las manos no sea de las segundas.
-Cuando te conocí... y después a tus hermanas, en aquella recepción que organizó tu padre la misma noche que llegué con Kamoko-sama a la ciudad... recuerdo que pensé que Doji Higshikawa-sama debía de haber desposado a la mismísima reencarnación de la Dama Doji-kami para haber recibido tales dones entre su descendencia.
Ahora veo cuan cierto era aquel pensamiento
-confieso hablando a su espalda aún desde la puerta, mirando al enorme retrato, notando el peso de entrar a un lugar convertido en santuario por aquella imagen que pide en justicia una adoración debida.

Además a esta distancia podría esquivar la vasija, salvo que la Doji tuviera el brazo de una Hida.

-Supongo que te preguntarás como me atrevo a seguirte hasta aquí... Antes de que digas nada, debes saber que después de que te fueras pensé en la idea de regalarte algo, pero no podía pensar en una joya que hiciera justicia al brillo de tus ojos, una seda capaz de competir con el tacto de tu misma piel o un perfume mejor que el aroma natural de tu cabello mecido por el viento... Lo que es una forma poética y literal de decir que no se me ocurría nada material que pudiera compensar la culpa por haberte enfurecido, ya fuese mi responsabilidad de palabra, pensamiento u omisión.

Finalmente Kirako-san me dió el consejo que necesitaba... Si quería hacer buenas las promesas de amor que te había hecho, lo que siempre debía ofrecerte era mi presencia a tu lado, en los buenos y malos momentos, como la aflicción, o la ira
-digo mirando los trocitos rotos a sus pies, lástima de obra de arte más efímera de lo que su autor creyó. En todo caso no era difícil interpretar en mi mirada lo amenazante que resultaban esas dos posibilidades ante mis ojos, y aún así aquí me mantenía, acercándome poco a poco al centro de la tormenta.
-¿Qué clase de hombre sería el que dejase a su dama sola cuando necesita un oido en el que hablar, un hombro en el que llorar o incluso... una mejilla que abofetear? Aunque que conste que esa última posibilidad no es mi preferida.

Porque se... que toda esta frustración no la ha podido causar en su origen una estúpida mala idea, por muy torpe que haya sido al lanzarla de aquel modo... Así que creo que tiene que haber algo más que te aflige... algo dentro de ti, de tu propio corazón que trata de salir de este modo...


A esas alturas ya estoy junto a ella, así que un repentino ataque de cerámica bien podría noquearme al haber renunciado a la distancia de seguridad, pero se que vale la pena el riesgo.
Tras una pausa para que haga lo que considere coloco mis manos sobre las suyas a modo de vinculación tanto física como emocional, tratando de liberar la furiosa presa sobre la vasija de un modo cariñoso y comprensivo. El pobre jarrón tampoco merece pagar los platos rotos, nunca mejor dicho.
-No se si es algo valioso o por contra insignificante, depende de ti... pero la disculpa que sin duda te debo y ruego... es a la vez mi disposición a tu lado, Yashi-chan, para que sepas de aquí en adelante que nunca más volverá a ser necesario que afrontes las dificultades y las frustraciones sola... si tú no lo quieres.
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Abr 03, 2012 11:09 am

Era paradójico que lo que muchas veces te parecía la figura más delicada y frágil de la ciudad, ahora fuera la espalda más amplia y la presencia más arrebatadora con la que jamás hubieras tenido que enfrentarte, y eso era sin duda por los sentimientos que sentías hacia ella. Jamás, ni en los duelos que habías tenido, habías temido tanto el movimiento de una mano, no tanto por el golpe con el jarrón sino por el golpe en tu corazón si ella lo rechazaba de pronto.

Y sin embargo Kirako te había mostrado una verdad de la que jamás hubieras sido parte si no estuvieras allí, en aquel momento, sin barreras, sin fachadas... Alejarte de la "escena del crimen" sólo dejaba tiempo para que la verdadera Dama de Hielo de la casa recompusiera su fachada y no te dejara ver la verdad que había tras esta. Toda aquella ira no eran más que sentimientos desbocados y sin control, sin canalización, que hablaban de grandes pasiones en el cuerpo de una mujer que no dejaba verlos. Ahí radicaba realmente la gracia que te había concedido Kirako, el entrar un poco más a través de la madriguera del conejo, para caer por ella hacia un mundo oculto y oscuro... o quizás no tanto, pero que sin duda era desconocido para una enorme mayoría.

La mano de Yashiko estaba fría, helada casi, recubierta por estertores de furia... o quizás de histerismo como cuando se llora desconsoladamente o cuando se trata pero no se puede... Entonces sólo te queda eso... toda esa energía sin saber dónde parar haciendo que todo su cuerpo se moviera casi imperceptiblemente con oleadas de electricidad.

Su respiración era lenta, pausada, tanto que asustaba pues a priori cualquiera podría pensar que lo que debería era estar hiperventilando, había una calma que recordaba al ojo del huracán... o cuando este había terminado al fin, rezabas por esto segundo.

La mano de Yashiko se apretó más fuertemente a la vasija ante el tacto de tu mano y tu intento de quitársela de estas... en segundos eternos en donde pensaste que quizás pensar que en aquel momento de fragilidad era cuando lo podías apostar por el todo o la nada, como te había dicho Kirako, no era tan buena opción después de todo...
Pero Kirako no te mentiría... ¿O si?
La respuesta vino cuando la mano de Yashiko aflojó su presa, y la pieza de cerámica calló de ella, siendo agarrada por ti un segundo más tarde.

Un largo suspiro salió del cuerpo de la Doji, casi como si se desinflara por este, dando un paso hacia adelante, pareciendo incluso que podía caer. Pero antes que la alcanzaras, no lo hizo, no se calló, sólo ando unos pasos hacia adelante, casi como por la inercia de un golpe que nunca había sufrido hasta que apoyó una de sus delicadas manos, la misma que hasta hacía un segundo había sido mano ejecutoria de arte, sobre el lienzo de su madre, sobre los oleos de esta.

Su mano pasó por las líneas pintadas del kimono, desde su pecho a su cuello y luego hacia su barbilla, mientras su rostro miró hacia el de su madre, viendo tu desde su espalda como inclinaba la cabeza hacia arriba para esto.

"Estuvimos a punto de perderlo todo..."

Dijo de pronto con un tono susurrado, cansado, parecía agotado, como si hubiera corrido cientos de kilómetros o le hubiera caído el peso de mil reencarnaciones encima.

"Todo el legado de mi familia... todo lo que mis padres tuvieron... todo lo que mi madre tuvo... dilapidado de manera ruin al morir esta por culpa de... "esos perros"...chasqueó la lengua mientras dejaba escapar la respiración por la nariz ruidosamente casi en una risa irónica nasal y añadió Por culpa de mi padre, más bien..."

La mano de Yashiko pasó por el rostro de su madre, por su mejilla despacio y se detuvo en sus labios.

"Es una deshonra que esas cosas existan en nuestra sociedad... es una vergüenza que samurais las usen como si fueran personas de verdad, para fines que no podrían ser clasificados de menos que zoofilia... pero... qué se siente... cómo se puede traducir en palabras la repugnancia de que sea alguien de tu propia familia... tu padre... a costa del caudal familiar... cuando ni tan siquiera era capaz de hablar con sus hijas, cuando ni tan siquiera te importaba su seguridad, su alimentación, su propia tristeza... con una hija recién nacida y otras dos que no sumaban ni quince años entre las dos... sin volver a casa pasada la madrugada... y eso con suerte si volvía de noche..."

Yashiko dejó de pronto una risotada en el aire amarga.

"Y temer por su vida... por que le hubieran matado en cualquier esquina por no saber cómo moverse en ese... submundo... y a la vez pensar que si eso le pasara al menos todo acabaría de golpe y quizás hasta fuera mejor... pues estar con cualquier familiar sería mejor que aquello..."

El dedo de Yashiko pasó de los labios a la barbilla de su madre y al cuello.

"Desesperarte por no poder pensar así... aunque lo deseara con todas mis fuerzas, aunque rezara para ser fuerte y poder ocupar yo el puesto de mi padre para cuidar de mis hermanas... Pero en vez de eso... salirle a buscar... en medio de la noche... con tan sólo nueve años..."

Las dos manos de Yashiko tocaron el lienzo y ella se inclinó ante este, apoyando se cabeza en este a la altura del pecho, casi como si buscara un abrazo que nunca recibiría de su madre.

"Da igual los años que hayan pasado... o que aquello terminara...

No está bien...
dijo con los dientes apretados y la ira casi saliendo por ellos de pronto no... no está bien..."

Susurró de nuevo con la voz llena de cansancio y tristeza.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Mar Abr 03, 2012 5:19 pm

Supongo que la sensación que siento al cruzar la sala debe parecerse a quienes se acercan a mirar un volcán en erupción, un espectáculo tan hermoso como destructivo. Así era la ira de la Doji, aunque jamás reconocería que me pareciese de ese modo lo que para ella es simplemente doloroso.
Pero la pasión descontrolada siempre lo es, hermosa, destructiva y dolorosa. Eso no significa que si eres hábil no puedas quedarte sólo con la primera parte, pero por parte de Yashiko al menos, esta vez no es el caso, y los trocitos de cerámica rota así lo atestiguarían.

Verla así... sólo me hace setir más empatía, más cariño. Tiene algo de irracional, pero lo supongo lógico; cuanto más descubierta se muestra ante mi más fuerte se hace lo que pueda llegar a sentir, es lo que parece implicar el vínculo kármico. La atracción aumenta con la cercanía.

Finalmente suelta la cerámica, pero a punto estoy de romperla yo dejándola caer cuando por un instante creo verla derrumbarse a ella. Menos mal, no habría resultado muy edificante que yo la dejase caer, a ninguna de las dos.
Para evitar riesgos, me apresuro a dejar la pieza aunque sea en el suelo, intacta al menos.

Entonces comienza a contar aquella historia de la que Kirako me advirtió, y para mi sorpresa no está protagonizada por ella sino por el patriarca Higshikawa.
Poco consuelo porque eso no la hace menos terrible. Puedo sentir el sufrimiento y la ofensa de Yashiko a cada palabra y noto como me afecta.
Aunque mi razonamiento sea distinto, por la lejanía emocional respecto de su padre. ¿Qué culpa tienen los perros de ser lo que son? Es a Doji Higshikawa a quien debería odiar. El resto es tan circunstancial como el color de las nubes. Pero no importa mucho, lo primero que tengo que decidir es si lo que requiere la situación es consejo o simple consuelo...

Pero cuando se acerca del todo al lienzo instintivamente reacciono recorriendo la distancia que nos separa y abrazándola yo mismo por su espalda. No es el que buscaba pero si es el mejor que puedo ofrecerle.
-No, Yashiko. No está bien -susurro contra su cabello afianzando el contacto de mis brazos a su alrededor, tratando de ofrecerle esa calidez que tanto ha echado en falta.

-No puedo imaginar lo que debe suponer perder a la mujer de tu vida... no quiero imaginarlo, pero él fue un egoista centrándose en apaciguar su dolor con una droga como otra cualquiera sin tener en cuenta que tú habías sufrido la misma pérdida, las tres, y que de ese modo echaba sal en tu propia herida.

No está bien... y deberías odiarle a él por ello, no a los perros. Deberías odiarle para así poder perdonarle y deshacerte de todo este dolor, Yashi-chan. Jamás te diría lo que debes hacer... pero me rompe el corazón verte sufrir.
Estoy seguro de que no es lo que ella habría querido para su Yashiko.


Arenas movedizas de nuevo, no hace falta ser muy listo para darse cuenta, Koji. Y ahora mismo lo estás siendo tanto como esos pajaritos que se meten entre los dientes de los cocodrilos.
¿Pero qué otra cosa puedo hacer? Ésta no es mi especialidad, ni de broma. Sólo puedo ofrecerle mi apoyo, ser tan honesto como ella me ha concedido ser y rezar para que el volcán no explote en mis narices.
-Has tenido que crecer demasiado deprisa, hacerte cargo siempre de las responsabilidades sin tener a nadie a tu lado... Como el acero fundido que se enfría en agua helada, el más duro y el más frágil a la vez.
Puedo jurarte que yo jamás te haría algo así, pero no puedo cambiar lo que te ha hecho como eres... Y aunque pudiese, no lo haría, porque lo que eres te ha conducido hasta el día que te conocí. Eres hermosa y brillante, una líder. Pero incluso un general necesita alguien a su lado, para digerir los buenos y los malos momentos
-tomándola por los hombros la incité a darse la vuelta y encararme, tratando de leer si su expresión hablaba bien o mal de lo que estaba intentando decir.

-Has estado sola demasiado tiempo, amor mío. Yo también. Nada hará eso distinto, nada hará que dejes de odiar ni de amar sin pedir ayuda ni clemencia. Lo que si puede cambiar... es tener que dejar de afrontarlo sola.
No es mucho lo que te ofrezco, quizás no, pero es cuanto tengo. Si no puedo evitar que tu corazón se rompa, quiero que el mío lo haga antes
-digo con una extraordinaria intensidad emocional mientras levanto su barbilla hacia mi rostro, para cruzar sus ojos de hielo con los míos aún desde aquel abrazo de calma y comprensión.
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Abr 09, 2012 11:24 am

"No puedo... odiar a mi sangre... no quiero..."

Susurró Yashiko con el cuerpo casi lacio, casi como si pudiera desvanecerse en cualquier momento.

"Sé que la katana, aunque sea un objeto creado para arrebatar la vida... no es nada sin el bushi que la empuña... y aún así... ¿Cómo podemos odiar a ese bushi si es nuestro hermano, nuestro padre, nuestro amante?....

No se puede odiar...

De todas formas da igual...
suspiró cientos... cientos y cientos de vasijas de esta sala muestran su arrepentimiento y mi dolor..."

Dijo mientras señalaba con el dedo y con aire languido a las estanterías llenas de vasijas.

"Es una... solución más.... política.... correcta..."

Añadió con tono cansado, casi hastiado. Notaste entonces su peso caer, casi como si se desplomara, aunque más bien se dejó caer, como si lo deseara. Como si tu cuerpo entendiera antes que tu aquello te dejaste "caer" con ella, sentandos los dos delante del cuadro, ella dándote la espalda aún.

Yashiko echó la cabeza hacia atrás, como si mirara hacia el cuadro que ahora se veía enorme e imponente ante vosotros, apoyando su cabeza en tu hombro y quedando su rostro muy cerca del tuyo. Su mano, despacio, rozó su kimono y ascendió por su cuerpo hasta colocarla en tu mejilla, en la que estaba al otro lado de su rostro, casi como si te aprisionara en su ser, entre su rostro y su mano, la cual estaba fría y sedosa como el hielo recién congelado.

"No quiero odiar más.... dijo con voz ida, tal y como si pensara en voz alta pero es como si no supiera vivir de otra manera... como si no pudiera controlar mis sentimientos... como si...necesitara esa energía cual bushi que requiere de la rabia para levantarse cuando cree que ya no puede más...

Es... extraño... a veces me siento más cercana a esos chicos que casi mueren de agotamiento en el dôjo para alejar de sus mentes pensamientos oscuros con todo aquel ejercicio físico que a un artista que toca para sacar de sí las emociones nocivas..."


Suspiró.

"Pero por qué... ante todo... sus dedos pasaron por tu mejilla resbalando su mano hacia su regazo me siento ahora... por primera vez tan... en paz..."

Otsumoko antes de irte de su lado, tras contarte la historia de Aoki Ko te dijo una cosa más... Si Aoki Ko había sido salvada por su general León sin duda este también había sido salvado por ella... ambos... de su soledad.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Lun Abr 09, 2012 3:58 pm

-El odio es útil como fuerza de rabia vital sólo cuando es platónico. Cuando permanece demasiado tiempo bajo la piel se endurece y enquista, y ya sólo estorba la fluidez necesaria de movimientos -explico en un susurro, relatando mi forma de verlo más que tratando deliberadamente de convencerla de lo contrario que ella piense, tarea que se de sobra titánica.
-Puedes odiar a tu sangre... y debes perdonarla por eso mismo. El odio es efímero, el perdón durará por siempre; pero difícilmente alcanzarás la calma del segundo sin enfrentarte al primero -ahora pienso en mi propio padre, en cuanto me había costado entender que no levantara voz y espada y luchara contra la injusticia. Ahora, claro, lo entiendo.

De nuevo vuelve a sobresaltarme esa languidez agotada que parece inundarla ahora. Es una suerte haber dejado la vasija antes porque ahora si que la habría dejado caer, sin duda. Y habría sido una lástima destruir una pieza de arte, más o menos valiosa, parte del alma de su creador. Quizás a Yashiko le parezca una solución adecuada para su frustración pero yo no puedo evitar sentirme bastante apenado ante masacres como ésa.
Lo que no puedo negar es que aunque el descenso haya resultado alarmante, el hecho de sentirla ahora sentada apoyada contra mi cuerpo resulta enormemente reparador, haciéndome sentir tanto su contacto como el hecho de sentir su peso sostenido entre mis brazos una profunda paz interior.
-Algunos se levantan gracias a la rabia, si -contesto acariciando cariñosamente su cabello cuando apoya su rostro sobre el mío -Pero siempre he admirado más a los que lo hacen por amor. Verás, muchas veces he comprobado que a la larga los sentimientos negativos acaban por sucumbir ante los positivos, así que fiarse a estos resulta mucho más fiable.
El bushi que tiene una familia a la que proteger, una persona a quien amar, una causa justa por la que seguir en el mundo, se levanta más veces. Después de todo, hay pocos pensamientos oscuros que la simple sonrisa de un ser querido no pueda borrar.


Como si tratara de escenificar aquello de una forma no verbal, hago girar su rostro suavemente con apenas una caricia de mis dedos sobre él e inclino el mío hasta besar de nuevo sus labios, de una manera calmada pero no por ello menos pasional. Al separarme no evito sonreir -¿Ves? El temor porque me rechaces o al menos vuelvas a golpearme no es nada comparado con el anhelo de sentirte de un modo tan cercano e íntimo, Yashiko-chan. Y de hacerte sentir amada y única a la vez. El amor siempre es más fuerte que el miedo, o el odio, y lo más importante es que promete siempre un mañana, mientras que las emociones negativas son egoistas y nos dejan vacíos cuando han obtenido de nosotros lo que querían -vaya, quizás una simple tarde de té hablando sobre esa locura de filosofía de Soshi Satomi haya sido demasiado... O puede que en el fondo nada de esto sea nuevo para mi, al menos no desde haber conocido a Yashiko, y por eso la escorpión aceptó mi propuesta... Curioso, cuanto menos.

Estrecho el abrazo sobre su cuerpo y hundo un poco más mi cara entre su cabello al escuchar el reconocimiento de que finalmente comienza a encontrarse en paz conmigo. Podría haber llorado, de no ser un hombre claro; hay cosas que ni siquiera un Kitsune haría -No puedes imaginar lo completo que me siento yo cuando te acercas a esa paz de la que hablas, Yashiko-chan. Togashi Otsu-sensei, a quien conocí precisamente en esta casa, dice que hay almas destinadas a encontrarse con otra en concreto, al menos como parte de su caminar en este mundo.
Desde luego ella encarna la imagen de la misma sabiduría, pero tanto si tiene razón como si no, ahora se que hay personas que nos completan. Ésa es la paz que yo puedo sentir ahora, sosteniéndote, abrazándote, y especialmente notando como la tuya propia, tu calma, atraviesa tu piel para recorrer la mía, como un ying y un yang que invaden cada uno el ser del otro, enmendándose y mejorándose mutuamente
-suspiro volviendo a besarla en el cuello, ahora con una gentileza exquisita para no dejar rastro alguno en aquella fina parte de su ya de por si delicada anatomía.
Pensando en lo que he dicho, ha sido bastante honesto, mucho. Quizás habría resultado demasiado poético o bobalicón si tratase con otro tipo de mujer, pero para una Doji ya está bien así; es la prerrogativa Kakita, por eso siempre nos atraen tanto las damas de esa familia.

-Hum... yo puedo expresar mis emociones pintando tanto como con una katana, aunque espero me guardes ese secreto, Yashi-chan, así que rara vez necesito agotarme de ese modo. Pero se a lo que te refieres. Yo tuve la suerte de mi señora madre observara esa particular sensibilidad en mi alma y la sacara a la superficie enseñándome parte de lo mucho que ella sabía sobre el arte, y la forma de lenguaje que puede llegar a ser cuando se comprende -murmuro pensativo, tuve suerte. La que no ha tenido Yashiko, ya que a nadie se le ha ocurrido que pudiera tener inquietudes guerreras que necesitara aplacar atizándole a algo o a alguien con un arma en las manos... Por eso necesita romper vasijas.
-La cerámica es un oponente que no está a tu altura, mi aguerrida dama. Romperla es demasiado fácil y encima después rondan los remordimientos por haber destruido algo tan hermoso como valioso, si está aquí. Se me ocurre algo que espero sea mucho más adecuado para ti, mi cielo estrellado... Si me permites... -diciendo lo cual paso un brazo por debajo de sus rodillas y me pongo en pie llevando su cuerpo en brazos al hacerlo. No me cuesta demasiado levantar ambos pesos pues el suyo es ligero y de todas formas ya lo conozco. Confío en que se deje simplemente, y así salgo de aquella estancia.

Con toda la naturalidad del mundo ante quien me cruce, como si aquello fuese de lo más normal, con un punto gracioso incluso, me dirijo de esa manera hacia el dojo que Kirako mantiene en el complejo residencial. Lo he visitado un par de veces en los últimos días así que no debería costarme demasiado encontrarlo.
-Tu hermana Kirako-san no lo necesitará después del seminario de esta tarde, las rutinas del bushido requieren de periodos de sosiego y meditación entre unas actividades físicas y otras -explico mientras la dejo en el suelo con la misma suavidad que un colibrí al posarse, al menos ésa es la feliz idea.
Entonces me alejo unos pasos para comprobar la expresión de su rostro -Golpear a algo o a alguien es la forma más rápida y efectiva de expulsar emociones lesivas. No es la actividad física más divertida, pero en la variedad está el gusto. Y como bien has observado sobre los kendokas, funciona. Créeme, te encantará -añado con una media sonrisa antes de dirigirme a los armarios donde se suele guardar el material para buscar lo que necesita, no se puede hacer ejercicio con ese kimono femenino que lleva, claro.
-Espero que a Kirako-san no le importe que tome prestado uno de sus equipos de prácticas, pero en los dojos siempre existe una camaradería particular así que lo dudo. Ella lleva manejando la espada desde pequeña así que tiene los hombros más anchos... pero esto es ajustable, servirá -digo ofreciéndole a la Doji una hakama y su correspondiente chaqueta.
Después de valorarlo durante unos largos segundos, me doy caballerosamente la vuelta, no sin dejar en el aire un suspiro de resignación, para que se cambie lejos de una mirada que no podría evitar fuese demasiado indiscreta. Así que me dirijo al soporte donde están ordenadas las armas de madera para aprovechar el tiempo escogiendo una para la cortesana Doji. Un bokken de madera en manos inexpertas es tan peligroso para ellas y para las demás como una katana, así que la elección más fiable es el shinai, al menos hasta que compruebe hasta donde llega la memoria kármica de la dama.
-¿Y bien? -sonrío girándome tras esperar el tiempo prudencial para que una mujer se vista, más o menos el triple de lo que requeriría yo -¿Te atreves a intentar golpearme o prefieres comenzar directamente por el maniquí de madera? Yo me muevo más rápido, pero los golpes contra un rival son mucho más satisfactorios, ju, ju...
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Abr 10, 2012 10:52 am

OUT
Me ha gustado mucho, lo ves como la improvisación no es mala???
mira, te sigo tal cual porque creo que no hay nada que añadirte en la primera parte, está perfecta tal cual =^^=
IN


Yashiko parecía un poco fuera de sí en el Dôjo, no porque se sintiera incómoda, sino porque aún tenía esa mirada nublada, entre el hastío y el cansancio, entre el no saber dónde estaba y qué es lo que sentía, y casi tomó el shinai mecánicamente.

Si, mecánicamente, no sabías si es que estabas en "sobreaviso" delo que los dos érais o mejor dicho, habíais sido, pero cualquier que supiera podría haber dicho que antes había empuñado un arma, por la naturalidad y precisión con la que la tomó y su puso en guardia media.

No había cogido un arma, de eso estabas tu seguro, sus manos no mostraban signos de haber tomado nunca un arma, y aunque estaba bien visto que a las mujeres nobles se le enseñara el arte de la naginata, Yashiko no parecía de esas, y a juzgar por su pasado era por falta de tiempo factible para haber hecho más cosas.

"Golpearte puede que se más divertido que lo de las vasijas... después de todo tu puedes replicarme."

Dijo Yashiko con unas palabras tendente a lo sarcástico pero con un tono dejado, tal y como si aún no volviera toda su energía a ella.

"Y ahora qué... ¿te ataco?... ¿Sin más?"

Preguntó mientras parecía sopesar el arma.
Tu asentiste y esta comenzó despacio, casi con desgana o como si no le encontrara el sentido a todo aquello. Pero si algo tiene la disciplina militar es que cuando te enfrenta a un oponente, a cada golpe fallido despierta en la persona perfeccionista y orgullosa ese sentimiento de querer "ganar" o simplemente, en este caso, de darle al otro.

Lentamente, en cada golpe, el nivel de fuerza empleado por esta parecía ir aumentando y tras la rejilla parecía que la viveza de sus ojos iba en aumento en cada segundo. Incluso podías decir que sus golpes mejoraban, aunque fuera aún lineales e imprecisos, después de todo nunca había empuñado un arma.

Pensando en esto paraste un golpe ascendente de esta que hizo que se acercara más a ti, y a continuación, de pronto, Yashiko arrastró su espada por la tuya, de arriba abajo, mientras giraba sobre si misma para ir hacia tu espalda y golpearte en ella. Te distes cuenta a tiempo, y pudiste poner espacio y la postura perfecta para detener el golpe, pero en el momento en el que las dos espadas volvieron a chocar vistes los ojos de Yashiko desconcertada tras el casco, con el ceño fruncido y la respiración entrecortada.

"Eso... eso ha sido extraño..."

Dijo resoplando.

"Ha sido como sis mis pies se movieran solos... o lo intentaran..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Mar Abr 10, 2012 8:30 pm

-Claro que golpearme es mucho más divertido -contesto con una pequeña risa, más tratando de estimular su ánimo que ninguna otra intención. Me acerco hasta ella para comprobar el ajuste de las piezas de protección y me sorprende el hecho de que, sin haberlo intentando seguramente nunca antes, lo ha hecho bastante bien -¿Seguro que nunca habías hecho esto? -murmuro tras verla levantar el arma con tanta naturalidad. No cabe duda de que aquella desorientación de su consciencia está jugando a su favor en esto, permitiéndole tomar el mando a instintos del pasado que en sus plenas facultades permanecerían profundamente adormecidos -Y no dudes de que te replicaré... Tras una máscara no se reconoce a nadie -susurro con un cierto aire burlón.

-Levanta un poco más las manos, así descargarás el golpe más rápidamente -corrijo moviendo su shinai con la punta del mío. Puede que su instinto sea bueno, pero aquí el que sabe soy yo y tengo mi estúpida honrilla que demostrar, como cualquier hombre.

Entonces comienza a moverse. Al principio la desgana la domina pero pronto comienza a animarse; la energía fluye por sus músculos, puedo reconocer esa sensación a mil kilómetros y se que la adrenalina del combate es superada por pocas emociones, incluso aún dentro de un dojo de prácticas.
-No intentes golpearme y golpéame -¡Joder que si! Siempre he querido decir eso. Otra cosa que puedo borrar de mi lista de deseos antes de morir.

Me manejo con condescendencia, claro, no pretendo evitarlo. Ella es una cortesana inexperta por mucho que se resista el karma y además es un tesoro del clan que me colgaría si dañara lo más mínimo. Aún así, en un momento dado necesito recurrir a una energía mucho mayor de lo que había previsto para esquivar su último golpe, no demasiado mal ejecutado pero sobre todo especialmente bien pensado. No pensado, debería decir.
-Extraño, si... Pero divertido, ¿no lo sientes? Nota el latir de tu corazón y dime si no tienen algo de razón los que se atreven a reconocer que esto tiene algo casi tan excitante como el sexo... Para algunos, a veces, incluso más -me atrevo a decir con una sonrisa descarada, que tras la máscara no es para tanto, opino.

-Bien, dejar que tu cuerpo se mueva sin la interferencia del pensamiento es una lección que a muchos bushis les cuesta años aprender. Si intenta reaccionar o incluso moverse por su cuenta, déjate llevar. No pienses en la espada, ni en mi, o en lo que estás haciendo. Los cortesanos pensáis todo el tiempo, lo que debéis hacer, lo que están pensando los demás... sois reflexivos, pero el combate es instinto. Por eso los buhis pecamos de impetuosidad a menudo en la corte.

Aunque eso tiene sus ventajas... Si yo hubiera pensado demasiado lo que hacía, nunca me habría atrevido a rondarte
-exhalo mientras avanzo un paso rápido y cruzo la guardia de su shinai descargando un golpe en su casco, que en realidad no es más que el propio peso del arma dejada caer desde un palmo apenas por encima de su cabeza, apenas un "clonck", pero espero que sea suficiente como para provocar su espíritu competitivo, que ése no ha cambiado de una vida a otra.
Además después de hacerlo ofrezco una pequeña muestra de lo mejor que sabemos hacer los kendokas, alardear -Ahora sabes lo que sienten las Matsus -añado en un tono cómico.

-Levántala -repito volviendo a elevar su arma con la mía al volver a colocame en la postura de guardia -Lo bueno de esto es que no hay etiqueta en un combate, así que tienes una oportunidad única para desembarazarte durante unos instantes de ese pesado fardo. Puedes sudar, despeinarte, revolcarte por el suelo y gritar al golpear verbalizando toda la rabia que lleves dentro, como si saliera de ti a través del "kiai", y nada de eso tiene importancia. Después nos bañamos, nos vestimos decentemente y no queda ni rastro de polvo en nuestro cuerpo o mente. Realmente, no se como podría vivir sin esto...

La próxima vez que ataque dejaré que impacte contra mi, aunque asegurándome de desviar el golpe hacia una de mis protecciones. Pero me interesa que realmente compruebe la diversión y tensión disipada que supone golpear a un rival; no trato de provocarla gratuitamente, pretendo que realmente saque toda esa rabia fuera de ella, y si tengo que ganarme en el proceso unos cuantos golpes de shinai, no es nada que no haya sufrido decenas de veces cualquier espadachín. Desde cualquier punto de vista, mejor mis huesos que aquellas vasijas.
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Abr 12, 2012 11:25 am

"Odio sudar. te dijo Yashiko a lo de haber practicado con la espada al menos así."

Hizo un amago de broma con algo más de interés en la voz.

"Te aseguro que es lo que intento, que es lo que más deseo."

Te replicó algo enojada Yashiko, las personas que como ellas consiguen todo lo que se proponen al empezar de cero con algo y no poder conseguir la misma excelencia a la que están acostumbrada se podían poner irascibles. Pero esa ira era mejor sentimiento que la apatía y el sentirse vacío, así que era un avance.

Yashiko, tras aquel extraño movimiento que la sorprendió se separó de ti mientras oía tus palabras y dijo:

"pala los samurais listos les cuesta no-pensar, es normal, a más sabiduría más te cuesta "vaciarte"... y yo se mucho."

Se hizo un cumplido a si misma mientras sonreía.

"Tu lo has dicho, si fueras más listo no estaríamos en estas."

Te replicó con lo de rondarla.

"Además de impetuoso no sabes leer... ¿Eres el único que no ve mi aura de "no pasar" o qué?"

El sarcasmo le iba volviendo a la voz y su aire arrogante en cada frase.

Yashiko con su shinai golpeó el tuyo para quitárselo de su cabeza y vistes como levantaba su arma amenazadoramente mientras te decía:

"No, no sé lo que sienten esas locas-come-niños, después de todo yo no tengo problemas con mi sexo."

Se jactó esta mientras trataba de golpearte con fuerza. ¿Era tu imaginación o su velocidad crecía mientras te hablaba? Y no sólo su propio espíritu, sino que algunos pasos no "parecían de ella".

"¿Sólo un "Kiai"? Yo juraría que siempre os oigo parlotear a todas horas a los bushis, creo que mi hermana es la única que no alardea tontamente, y no es porque sea la excepción a los bushis, es que es mi hermana, y nuestra sangre tiene tanta clase que es capaz de subyugar esos malos hábitos."

Te dijo mientras se acercaba a ti y ahora trataba un golpe desde arriba. No, desde abajo, cambio rápido la posición, como si conociera a la perfección cómo mutaban las poses y se dirigió fuerte hacia ti.

Quizás era el mejor momento para dejarla impactar.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Abr 12, 2012 11:28 am

"Odio sudar. te dijo Yashiko a lo de haber practicado con la espada al menos así."

Hizo un amago de broma con algo más de interés en la voz.

"Te aseguro que es lo que intento, que es lo que más deseo."

Te replicó algo enojada Yashiko, las personas que como ellas consiguen todo lo que se proponen al empezar de cero con algo y no poder conseguir la misma excelencia a la que están acostumbrada se podían poner irascibles. Pero esa ira era mejor sentimiento que la apatía y el sentirse vacío, así que era un avance.

Yashiko, tras aquel extraño movimiento que la sorprendió se separó de ti mientras oía tus palabras y dijo:

"pala los samurais listos les cuesta no-pensar, es normal, a más sabiduría más te cuesta "vaciarte"... y yo se mucho."

Se hizo un cumplido a si misma mientras sonreía.

"Tu lo has dicho, si fueras más listo no estaríamos en estas."

Te replicó con lo de rondarla.

"Además de impetuoso no sabes leer... ¿Eres el único que no ve mi aura de "no pasar" o qué?"

El sarcasmo le iba volviendo a la voz y su aire arrogante en cada frase.

Yashiko con su shinai golpeó el tuyo para quitárselo de su cabeza y vistes como levantaba su arma amenazadoramente mientras te decía:

"No, no sé lo que sienten esas locas-come-niños, después de todo yo no tengo problemas con mi sexo."

Se jactó esta mientras trataba de golpearte con fuerza. ¿Era tu imaginación o su velocidad crecía mientras te hablaba? Y no sólo su propio espíritu, sino que algunos pasos no "parecían de ella".

"¿Sólo un "Kiai"? Yo juraría que siempre os oigo parlotear a todas horas a los bushis, creo que mi hermana es la única que no alardea tontamente, y no es porque sea la excepción a los bushis, es que es mi hermana, y nuestra sangre tiene tanta clase que es capaz de subyugar esos malos hábitos."

Te dijo mientras se acercaba a ti y ahora trataba un golpe desde arriba. No, desde abajo, cambio rápido la posición, como si conociera a la perfección cómo mutaban las poses y se dirigió fuerte hacia ti.

Quizás era el mejor momento para dejarla impactar.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Jue Abr 12, 2012 11:17 pm

Sonrío ampliamente a la broma de la Doji. Poco a poco vuelve a ser ella misma y me gusta mucho más así que la hastiada de antes, además la imagen de Yashiko sudando y exhausta no resulta ni mucho menos tan desagradable como ella cree, al menos tal y como yo me la estoy imaginando, y no dudo en expresarlo en mi forma de sonreirle.
Si fuese un combate de verdad ya estaría escaldado, pero manejando a una cortesana de profesión que odia transpirar puedo permitirme el lujo de pensar en todo tipo de detalles interesantes mientras sigo tratando de animarla retándola a que me impacte.

-Desear es el primer paso hacia la frustración. Pensar lo es hacia el error. Es verdad que sabes mucho... y sabes muy bien, puedo dar fe de eso, pero incluso ahora sigues calculando y eso te estorba; tu mente puede con todo ese pensamiento y más, pero tu chi se ve aplastado por tu consciencia. ¿Nunca te has quedado flotando sobre la superficie del mar o de un estanque, dejándote llevar por completo? Intenta eso ahora, "bushi de ojos dorados" Golpea con el chi...
-suspiro con una media sonrisa afilada.

-Si fuera más listo... habría vendido mi contrato a Noriko-sama a cambio de que intercediera ante Hanashirusato-sama para que me concediera tu mano, quisieras o no -replico en tono evidentemente burlón, o quizás no tanto -Aunque eso habría sido estúpido ¿verdad? Pasarse de listo lo es, y la verdad es que me gusta "estar en éstas"... así que dudo que cambiase nada aunque pudiera.
Incluso me gusta tu aura de "no pasar" Creo... no, se que es una de las cosas que me atraen de ti, ju, ju... Como las espinas de una rosa azul, su fuerza y su agresividad resaltan la belleza de la flor y aseguran que no será devorada por un asno antes de que... bueno, antes de tiempo.
El general ambicioso asediará antes la ciudad de altas murallas que no la villa desguarnecida. Los tesoros, sea cual sea su naturaleza, siempre se guardan bien protegidos
-explico con una mezcla de cariño y sarcasmo, como si estuviera a medio camino entre el piropo y la provocación, que lo estaba. Además conseguir cruzar una muralla era en cualquier caso una gloria mucho mayor que atravesar una simple puerta abierta, aunque eso no lo digo, pero sin duda los carteles de no pasar tienen siempre algo de desafío para personas como yo.

-Oh, no me refería a tu bonito sexo, Yashi-chan... sino al hecho de no poder esquivar a un Kakita insolente
-río con una evidente muestra de insolencia divertida, aunque mi intención no es que se ofenda sino extraer esa energía negativa. Y funciona, una mujer como ella es incapaz de aceptar una derrota por las buenas, ni siquiera asumiendo que jamás había cogido un arma. Eso también es admirable, aunque no para la batalla, si en ella.
En todo caso su destreza va aumentando de un modo que nadie creería esa inexperiencia, así que tengo la sensación de que la descarga de malos humores está siendo más efectiva aún, al menos tanto como para mi es ponerme delante de un lienzo, aún siendo un bushi.

-Muchos espadachines opinan que la humildad es el reconocimiento de tu propia inferioridad, mientras que el orgullo implica que no tienes miedo a perder y quedar como un idiota... El problema es que la mayor parte de esos se equivocan, y tarde o temprano quedan como unos, y perfectos.
Yo soy bastante más mezquino y alardeo sólo cuando me doy cuenta de que puede reportarme un beneficio sobre el estado de ánimo de mi oponente
-sonrío mostrando los colmillos tras la máscara de prácticas. Normalmente pretendo confundir a ese rival, pero en este caso mi beneficio es precisamente el contrario, aumentar su espíritu, por eso trato de picar el orgullo de la Doji.
Finalmente reconozco un buen ataque, uno digno para dejar que pase la guardia de mi defensa... así que simplemente espero que Yashiko recuerde que los golpes bajos son sólo para la corte -Reconozco el valor incuestionable de tu sangre, samurai -susurro con el tono de reconocimiento ante un oponente de categoría mientras avanzo ignorando su golpe hasta impactar yo al mismo tiempo de nuevo encima de su cabeza, con delicadeza pero al menos salvando mi orgullo con un empate.
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Dom Abr 15, 2012 5:47 pm

"¿En los últimos.... cinco años? No, creo que no he podido dejar mi mente en blanco."

Te dijo Yashiko entre golpe y golpe, con una entonación que denotaba una mezcla de ironía y la realidad de una vida en la alta esfera como ella.

"Vaya! casi se rió Yashiko ¿Eres incluso de pensar ese tipo de tretas? Pensaba que tenía frente a mí alguien más irónico y menos malvado, pero veo que hay de donde tirar en el fondo..."

Te retó con sus palabras Yashiko acerca de tu plan para con las Damas de la Ama.

"El sadomasoquismo siempre ha estado muy unido a los bushis..."

Susurró esta con sarcasmo acerca de tu gusto por sus fronteras y murallas, con una media sonrisa en los labios. Días antes esas palabras y esa sonrisa hubieran dicho otra cosa, estabas seguro, pero ahora, por primera vez veías que esa expresión, esa sonrisa decía "pero no me importa"... Como si no sólo no le desagradara sino que le gustara justamente eso.

Otro golpe calló sobre ti y esta vez no lo desviaste...

Yashiko quedó delante tuya, respirando ahogadamente por el esfuerzo, mirando hacia la parte que había golpeado, quieta, casi como si no se lo creyera. Luego miró hacia el frente, hacia ti y mientras con una mano se quitaba el casco y dejaba ver su perfecto cabello lleno de gotas de cristal de su sudor y su rostro iluminado por este frunció el ceño y te dijo, mientras te apuntaba con el shinai:

"No no sonrías con tanta superioridad, esta vez te has dejado dar, pero te aseguro que la próxima vez que me ponga en serio te voy a dar en toda la cabeza, por fanfarrón, por mis propia fuerza."

Yashiko soniró justamente ante eso cuando de pronto se oyeron unos pasos tras de vosotros y una fina voz que decía:

"Kira-chan estoy buscando a Yashi-chan ¿la has visto?"

La pequeña y delicada figura de la pequeña de las hermanas, Akashi, entró por la puerta y miró hacia donde estábais, y al ver que estaba allí Yashiko, enfundada en el traje de entrenamiento en vez de su otra hermana marcó una gran sorpresa en su rostro. Tanto que a Yashiko le entró un ataque de risa mientras le señalaba que fuera hacia ella.

"Si, si, ni yo me lo creo A-chan... estoy en medio de... digamos que... un proyecto de arte... "

Trató de decir entre carcajada y carcajada. La pequeña Akashi se acercó a vosotros y te miró con timidez y vergüenza.

"¿Para qué me buscabas?"

Akashi bajó su rostro algo sonrojada y puso las dos manos juntas en su regazo.

"Venga, no seas tímida, ya has conocido a mi nuevo artista, puedes hablar sin tabúes..."

Le incitó Yashiko al ver su duda. Akashi dudó y al final, levantando un poco su rostro y mirándoos con timidez dijo:

"Es que... estaba con otros artistas y he oído varios rumores justamente de... Koji-san... así que quería venir a contártelo... tu siempre dices que "los rumores no te molestan" pero también dices que "siempre es mejor mantenerlo todo bajo control"... así que pensé que quizás querías saberlo antes que esta noche los oyeras tu..."

Yashiko te miró de reojo con una sonrisa socarrona y te dijo:

"Enhorabuena, nueva Rosa Dorada, un día en tu nuevo cargo y ya parecen que corren rumores sobre ti jijiji... ¿Quieres saberlos?"
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Dom Abr 15, 2012 11:01 pm

"Pues deberías", pienso, pero me abstengo de decir lo que se que es una verdad a medias. La no mente es un método de concentración o relajación, tanto da, que sirve para mi pero que no tendría porqué funcionar igual para Doji Yashiko. Su forma de ver el mundo le ha reportado beneficios durante esos cinco años, aunque también le ha llevado a adquirir costumbres destructivas contras las cerámicas... ¿pero quien soy yo para juzgarla de ese modo? Al menos le ofrezco la posibilidad de golpear cosas menos valiosas con una espada de madera, eso ya debería ser un paso en otra dirección. Veremos.

-La ironía no está reñida con ninguna otra cualidad o defecto -contesto con una media sonrisa -Pero si, debo reconocer que he pensado ésa y otras muchas cosas sobre vos... No he podido sacaros de mi mente, y en realidad no quiero hacerlo. Así que quizás posea esa temeridad inconsciente, lo único que tienen en común tanto los grandes conquistadores como los fracasados -respondo en un tono a medio camino entre el sarcasmo y el halago, devolviéndole la sonrisa que estoy bastante convencido que ella también sabe interpretar ya en mi rostro mejor que nadie.

-Estoy seguro que si, mi dama. Alguien como vos no abandona un tablero de juego hasta que lo ha ganado por completo -contesto agachando la cabeza ante su espada como si concediera su victoria incondicional, pese a que el gesto dadas las circunstancias tiene algo cómico, pero divertido -Así que espero que vuelvas a concederme en otra ocasión el privilegio de cruzar espadas contigo... es un reto. Para mi ha sido emocionante, y te aseguro que soy completamente honesto, Yashi-chan.
¿Y a ti, qué te ha parecido la experiencia, si me concedes el honor de un atisbo de tu sentir? No me digas que no te ha gustado... a todo el mundo le divierte golpear a alguien
-río aún tras la máscara, no sea que decida aprovechar el viaje de levantar el shinai para atizarme después de cogerle el gustillo.

La dulce y melodiosa voz de la pequeña Akashi supone la ruptura de aquella atmósfera, así que me quito el caso con un gesto elegante antes de sacudir el pelo y pasarme la mano enguantada por éste para recolocarlo. Entonces me inclino reverencialmente a modo de saludo ante la hermana menor, que siempre ha despertado una especial simpatía en mi pese a haber sido con la que menos he podido tratar de las tres.
-Un proyecto de conservación artística. Investigación y desarrollo -añado a la jocosa explicación de Yashiko, ya que me gusta.

Mientras habla con Yashiko me doy cuenta de que la voz sonaba muy cerca de la puerta del dojo cuando ha preguntado a Kirako, lo que significa que sin duda ella se ha dado cuenta de lo que estábamos haciendo aquí. No puedo evitar preguntarme qué opinión tendrá al respecto de mi ocurrencia, aunque imagino que su opinión será similar a la mía sobre las bondades en el espíritu de la práctica rutinaria de la esgrima, pese a que ella no sepa hasta qué punto esto debería ser cierto en su hermana precisamente.
-¿Rumores? -repito al darme cuenta de que la cosa va conmigo, como si aquello me hubiera despertado de mi discreción cortés. Así que los artistas ya rumorean sobre mi... menuda panda de porteras desocupadas, yo esperaba que nadie repararía en mi hasta al menos después de mostrar el cuadro de Nozomi.
Yashiko me pregunta directamente y le devuelvo esa mirada de medio lado, aunque en mi caso resulta algo parecida al efecto de chasquear la lengua con fastidio. No quiero tener que pensar en ese tipo de cosas cuando tengo una espada en la mano, aunque sea de madera -Gracias, Yashiko-san, sois tan amable al reconocerme ese mérito... -Lo que me molesta es la inoportunidad de las nuevas. Pero se que Yashiko sin duda si quiere saberlos, para ella el dojo es un escenario como otro cualquiera y en el fondo me resulta muy divertida la idea de ver la cara de la vergonzosa Akashi cuando tenga que relatar delante de mi lo que ha oido sobre mi mismo a poco que esos rumores hayan adquirido ya cierto interés en cuanto a picardía -Si, estoy de acuerdo con Akashi-san, es mejor tenerlo todo bajo control cuando se trata de un evento como éste; así que si fuéseis tan amable de repetir lo que habéis oido, mi señora Doji, os estaría muy agradecido -expreso de un modo muy cortés.
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Abr 16, 2012 11:44 am

"Dicen que la diferencia entre un loco y un triunfador está en si realizan con éxito su misión ¿verdad?"

Sonrió Yashiko tras su máscara.

"¿Tu qué crees que eres?"

Dejó en el aire...

"¿Qué me ha parecido? Dijo mientras sopeasaba moviendo la cabeza de un lado a otro me parece que ahora entiendo todas las fullerías que hacen los Escorpiones con tal de ganar...."

Te sonrió con ladinia casi como si te dijera "cualquier cosa por golpearte hasta quedarme a gusto". Pero al final su sonrisa no fue más que una divertida por todo aquello, casi inesperada porque seguramente ella nunca imaginó que le gustaría tanto... después de todo no sabía que tenía el alma de un estratega león, literalmente, dentro de ella...


Akashi, con el perfil medio bajo y sonrojada juntó sus manos y las apretó en su regazo algo abochornada por todo aquello mientras Yashiko le indicaba con un gesto de la mano que hablara libremente.

"Pues... ya sabes cómo son algunos... no es que haya nada... "serio" ni nada que parezca que puede ser... peligroso pero... es que hoy han habido muchos eventos sociales y..."

"Ya, ya, A-chan, no pasa nada, en serio, hoy era un día muy de corte, han tenido que hablar horas y horas de algo, así que habla sin miedo, Koji-san no va a pensar que los rumores vienen de ti, ni que te los crees, ni que eres una chismosa ¿verdad Koji-san?"

Te dijo Yashiko mientras te miraba con una leve sonrisa para que le quitaras algo de peso a la más pequeña y tímida de las hermanas.

Tras tus palabras, Akashi asintió despacio y te miró de reojo:

"Bueno... es que dicen que le vieron entrar y salir "muy libremente" de casa de Nozomi-san... así que... como ella siempre está rodeada de los rumores de con quién está ahora y con quién no... pues...

¡Pero yo sé que es por lo del cuadro! Y he tratado de decirlo pero... como no quería desvelar el secreto de la modelo pues.... pues..."


Yashiko esbozó una sonrisa ante aquella reacción, era casi como si quisiera quitarle aquella carga pero a la vez al estar tan adorable tan contrariada quisiera dejarla así un poco más. Es lo que pasa con los hermanos mayores, que les encanta fastidiar a los pequeños...

"¿Y tan sólo eso?"

Le dijo para quitarle al final hierro al asunto.

"Bu... Bueno no... no sólo... con esos rumores y diciendo que tu eras la patrona pues..."

"Ah! Ya me imagino, seguro que muchos creen que van a poder tomar té con pastas mientras Nozomi-san y yo nos peleamos por el barro por "este"..."

Te señaló con un gesto de la cabeza, ladeándola hacia ti mientras se reía, como si dijera "infelices"...

"Y claro... también ha surgido rumores por lo de Noriko-sama y tu... muchos apuestan a que va a ver guerra de pujas..."

"Esos rumores son los más sin sentido, todo el mundo sabe que Noriko-san y yo somos grandes amigas y que nunca resolveríamos algo así de esa manera..."

Suspiró mientras se encogía de hombros y te miraba como diciendo "siempre salen todo tipo de rumores sin fundamento.".

"¿Y algo más?"

Preguntó como si supiera que tenía que haber más.

"Ahm.... pues... si... algunos ya se han apuntado a los rumores con menos fundamento y "más escandalosos" porque dicen que la Dama Kotoko y él en realidad son los que tienen... algo... Pues han oído hablar bien de Koji-san de su boca y todo el mundo sabe que la Dama Kotoko pocas veces habla bien de alguien a la primera..."

Yashiko se rió.

"No me lo digas! Seguro que lo siguiente es el triángulo que habrán formado con Tsumeo-sama ¿verdad? Agravado con que lo habrán visto hablar a Tsumeo-sama con Koji-san jaja Es que son de verdad... jaja no se cansan de las tonterías estas..."

Rió Yashiko.

"Aunque ese es algo más peligroso..."

Advirtió Akashi. Yashiko frunció el ceño y dejó un "ah..." en el aire.

"ya ya... toda historia complicada de amor puede ser peligrosa en esta ciudad cuando la Dama Hana está en ella..."

Murmuró.

"Esta bien. Muchas gracias, A-chan, acabaré con ese último rumor y listo, el resto creo que a Koji-san no le interesan y a mi me da igual que existan, de hecho me beneficia, como se dice en esta ciudad... "Que hablen de mi, bien o mal, pero que hablen."..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Lun Abr 16, 2012 6:07 pm

-Sin duda -respondo riendo -Todo hombre con una idea nueva es un loco, hasta que la idea triunfa; entonces es un genio. Así que la genialidad puede reducirse a la locura revestida de éxito... Siempre me ha gustado esa frase.

¿Yo? Bueno, me resulta arrogante hablar de mi... pero gracias a los Kamis eso nunca ha sido un problema para un grulla. Si entiendo por locura hacer algo que la gran mayoría no se atreve o se le ocurre siquiera... si, es evidente que poseo cierto grado de locura. No creo que tenga que demostrar eso, ¿acaso no está la inalcanzable cortesana favorita del daimio Otomo sudando en un dojo con un shinai en la mano? La idea del cuadro y mucho de lo relacionado con su ejecución y presentación ante ti esta mañana tiene mucho de locura también. Me extrañaría que no estuvieses de acuerdo conmigo en eso.
Ahora bien, ¿he alcanzado el éxito en alguna de esas misiones? Definitivo, no. Parciales... bien, ya puede contradecirme el mismo Emma-O en el juicio a mi alma que seguiré considerando que si. De hecho te ha gustado la experiencia, ambas, lo que es un éxito para mi, pero todo podría venirse abajo en un futuro muy cercano y eso sería un fracaso finalmente.
Ganar batallas es una cosa, ganar la guerra otra... Y al menos en lo que se refiere a "tus murallas" no aspiro más que a una victoria total
-suspiro con una media sonrisa afilada -Lo que cualquiera con sentido común consideraría de locos decirte explícitamente, ju...

En fin, hablar de mi mismo es aceptable, juzgarme ya no lo es tanto. Así que dejaré eso en manos de aquellas personas cuya opinión sobre mi "humilde" persona realmente me importa
-vuelvo a sonreir mirándola descaradamente a los ojos azules como el hielo, que pese a eso siempre me han parecido atractivamente cálidos.

-Bien, eso significa que estás en la fase de aceptación, aunque yo considero que a ti te acabará por gustar un estilo más directo de esgrima que el retorcido estilo Bayushi
-contesto sobre su reflexión tras el simulacro de combate -Tu energía interna ha entrado en ebullición por la lucha, pero ha discurrido fluidamente de tu interior hacia la inmensidad del chi universal de nuevo. Lo que dicho de otro modo quiere decir que te ha gustado y que ahora vuelves a ser tú misma, sonriente, relajada y... poseedora de cierto grado de felicidad.

Y no he conocido visión alguna más hermosa en este mundo
-susurro cambiando el tono desprendido a uno más sentido y emocional durante un instante, tras lo que realizo una reverencial inclinación ante ella levantando la espada de forma muy ortodoxa, para el iaijutsu al menos. Quizás para mi iaijutsu, en todo caso el resultado es el mismo.


-Oh, por supuesto Yashiko-san. Jamás podría pensar ninguna de esas cosas terribles de una dama tan educada y amable como Akashi-san
-digo con un firme sentido de la sinceridad, ya que creo todo lo que he dicho y además quiero que eso resulte evidente -De hecho le estoy más que agradecido por su preocupación al respecto y dedicación al venir a informar a mi patrona -asevero dedicándole una discreta sonrisa también, lo justo para que le resulte reconfortante sin que llegue a vergonzosa.

Mientras escucho aquellos rumores no muestro reacción alguna, salvo un cabeceo de cortesía por agradecerle ese intento de defender a Nozomi como modelo, y más aún por no desvelar por completo su participación en el cuadro. Lo que no puedo evitar es enarcar una ceja cuando Yashiko se refiere a mi como "éste"... aunque hay que reconocer que tiene su gracia, la muy ladina.

-Dama Kotoko-san... espero que no se sienta ofendida. Aunque alguien con un sentido del humor como el suyo no creo que sea fácil de airar, ni de apaciguar. Pero si desmientes ese rumor y no el de Nozomi pensarán que éste es el cierto -lo pienso durante un instante, la verdad es que tiene razón, me importa bastante poco, y a la Daidoji menos con toda probabilidad, así que me encojo de hombros visiblemente -¡Qué ciudad! Había previsto que surgiría un rumor como ése, pero calculaba que sería después de exhibir el cuadro... Sin embargo parece ser que un hombre no puede pasarse media noche en la casa de una mujer sin que se les asocie de forma indecorosa -replico como si tal cosa, aunque en un tono sarcásticamente jocoso.

Es lo más que me permito en presencia de la pequeña hermana, así que para opinar del resto espero a que ésta se retire, o me las guardo si la conversación sigue -De nuevo os doy las gracias por vuestra diligencia, Akashi-san, estoy en deuda con vos -digo a modo de despedida, añadiéndolo al recurso más cortés de sonrisas e inclinaciones debidas.

-¿Por qué crees que Otomo Hanashirusato-sama pueda llegar a actuar por un rumor?
-pregunto con curiosidad, dada la forma en la qu eha decidido atajar el asunto antes de que se convierta en lo que ella seguro considera un futuro problema.

-No deberíamos descartar una lucha en el barro tan a la ligera, Yashi-chan
-replico con insolencia como pequeña venganza fría por eso de llamarme "éste" ante su hermana -Si no quieres que sea pública podríamos considerar algún pase privado... En realidad sería una forma muy linda de solventar rencillas pasadas, si quieres me ofrezco generosamente como árbitro para evitar que os matéis en el proceso.

¿Aunque sabes lo que me molesta realmente de todo esto? Que ni uno sólo de esos idiotas haya considerado la idea de rumorear sobre tú y yo
-chasqueo la lengua con genuino fastidio, casi ofendido en mi orgullo. O sin casi -No es que me interese esa fama, lo que digo es que me resulta insultante que hayan dado por hecho que eres inalcanzable para mi, o directamente que yo sea incapaz...

¿Con qué hombres, o mujeres, te han situado este tipo de rumores durante el tiempo que has pasado expuesta a ellos, Yashiko-chan?
-pregunto interesado por si acaso resulta cierto que es una lista que me queda tan grande.
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Abr 17, 2012 10:50 am

"Acuñaremos esa frase como tu vida jaja"

Rio Yashiko.

"Si esto se supiera te aseguro que perdería muchos puntos, así que más te vale cerrar tu boca."

Bromeó esta.

"Si, disfruta de tu victoria parcial porque no quiero verme envuelta en estos sudores en un largo tiempo"

Añadió esta riéndose.

"Espero que se te de bien encajar las críticas, yo espero que las haya, la verdad, aunque tener a Noriko-san de tu parte es tener casi al 100% a la Ama y por ende acallar muchas críticas, pero yo soy de las que piensa que el verdadero éxito se mide con los "odiadores" jajaja

Así que espero que te salgan mucho en las viejas glorias y esas momias petrificadas que no entienden de innovación."


Yashiko dejó el casco a sus pies y pasó su mano por el sudor perlado en su frente y su cabello que parecía resplandecer en su tez blanca más que cualquier maquillaje, con una naturalidad y belleza salvaje pero a la vez comedida.


Akashi-san pareció mucho más tranquila al ver que no te enfadabas sino todo lo contrario y habló entonces con más calma.

"Kotoko-san no se ofenderá, adora esos rumores, en realidad si este se establece será el tercer rumor por orden de importancia más recurrente en ella...

El más morboso y establecido es su plausible gusto por las mujeres y que la Dama Kuronuma es "esa mujer".

El segundo sería su "intimidad" con Tsumeo.

Y por último pero no menos importante tu juju

Seguro que se está riendo mucho con esto, a ella le encantan los cotilleos sobre ella, se lo pasa en grande."


Te informó entre risas. Luego Yashiko se dirigió a su hermana y le dio las gracias por aquello, tras lo cual esta se despidió al no tener más que decir y tener otros asuntos que atender, tras haber dado buena cuenta de la información y os dejó de nuevo solos.

"Dama Hana es peligrosa en cuanto el "cuento" sea más o menos dramático... y obviamente es más peligroso cuando Tsumeo-sama está en medio, de ahí que sea más importante desmentir ese rumor... o más que desmentirlo, hablar con Hana-san para que ella sepa que es rumor, el resto, como te digo, no importa demasiado... Kotoko-san adora esos rumores y Tsumeo-sama tiene fama de mujeriego que él mismo explota con sus propios fines así que... es más si a ti te molesta...

Y con respecto a Nozomi-san, no merece tampoco la pena porque siempre se dice de ella que cambia de acompañante como de pipa, que por cierto tiene una extensa colección... Pero claro, la vida de una bushi solitaria y sin compromiso con un marido a nadie le interesa más allá de que es Daidoji Nozomi."


Te explicó esta sin darle demasiada importancia a todo el tema de los rumores.

"ooh no, me temo que con este sudor tengo más que suficiente en actividades que me son desagradables."

Dijo con respecto al tema del barro y Nozomi con una ladina sonrisa.

Al oír tu queja Yashiko no pudo evitar soltar una carcajada.

"Ni vas a oír rumores en ese sentido, te lo aseguro jaja Ya hace muchos años que desistieron de mí, aunque no negaré que he rellenado más de un panfleto de cotilleos, pero desde que soy "la protegida" (y amante para los mal pensados) de Otomo Nishi nadie se atreve a hablar mal de mí, los cotilleos son tentadores, pero morir acuchillado en una esquina de la ciudad es demasiado para todos... pues todo el mundo sabe que Nishi-san no tolera que se juegue con sus muñecas..."

Te comentó.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Mar Abr 17, 2012 4:10 pm

-Seré una tumba entonces, si me lo pides de un modo tan dulce -sonrío de medio lado contestando a su broma, pese a que mi respuesta podría ser tomada tranquilamente al pie de la letra en lo que al cuidado de sus intereses se refiere, y no me importa que ella lo vea en mis ojos.
En realidad no son sus objetivos los que me importan sino ella, su seguridad y futuro; pero estando donde está ahora unos y otros se mezclan para bien o para mal.
-Si tengo razón, acabarás echando de menos esta sensación en el futuro ahora que la conoces. Así que quizás vuelvas a verte envuelta en "éstas" antes de lo que piensas incluso... Por favor, note olvides de mi en ese caso, adoro ver facetas tuyas desconocidas para el resto -digo de un modo aparentemente sarcástico, pero muy sentido en realidad.

-Yo también espero detractores, sinceramente. Lo contrario me decepcionaría, después de todo esta serie tiene una componente polémica que no puede negarse, así que si no la crea fracasará en ese sentido. Y espero que no sea el caso, así que confiemos en los viejos clichés polvorientos que esperan como telas de araña en los rincones de las mentes más arcaicas e inmovilistas.

La Ama... hum, ¿crees que Su Majestad se pronunciará abiertamente de un modo o de otro, o dejará por el contrario que Noriko-sama hable por ella y así dejar una rendija abierta para los que quieran expresar su disconformidad?
Supongo que lo más lógico es lo segundo, ni contradice a su marchante ni repite lo que ella ya haya dicho, y de paso evita posiciones encontradas. Eso significaría que le agrada, o al menos le divierte lo suficiente como para no oponerse, ¿pero en qué momento debería comenzar a preocuparme de que cambie de opinión, especialmente en el futuro próximo?


No puedo evitar mirar con algo de embelasamiento el pase de su mano por la frente y el aspecto terriblemente arrebatador que ofrece ante mis ojos. Aunque sea grulla sigo siendo un bushi y este tipo de naturalidad en su belleza me atrae instintivamente -Ojalá me permitieras retratarte en este estado... No me refiero exactamente a este momento, sino la situación en la que tu belleza espontánea es tan abrumadoramente evidente que eclipsaría cualquier adorno o artificio exterior, y por tanto haría inútil su presencia sobre ti... Ese cuadro lo reservaría sólo para mi, no se lo cedería ni a una Fortuna vengativa, salvo quizás para exponerlo en la pared de la colección privada de tus aposentos.
Ju, lo cierto es que espero con emoción la exposición en el Palacio Hantei, pero creo que mi auténtica meta es conseguir que tengas algo mío en esa exclusiva galería tuya...
-susurro con una ligera sonrisa mientras recoloco con mimo un pequeño mechón de su pelo caído al quitarse la máscara.

-Bueno, al menos hay que reconocer que todos los rumores sobre el corazón de Dama Kotoko-san la sitúan con individuos bastante interesantes... Es posible incluso que yo ni siquiera fuera el mayor de ellos, la Dama Hida posee una sabiduría serena realmente atractiva; claro que no posee la belleza grulla, nadie es perfecto -respondo sarcásticamente mientras encojo los hombros -Si, seguro que la Kakita se ríe con todo esto. Algo me dice que si en un momento dado no se rumorease, ella misma extendería alguno más sobre su propia persona sólo para burlarse de los que se lo creyeran.

Tsumeo-san aporta el drama a los ojos de Otomo Hanashirusato-sama... Ya veo, típico de los Daidoji. Pero no puedo más que darte la razón, no quiero verme envuelto con una persona como ella -ningún Otomo más que Noriko, digo mediante el tono -si no hay algún palacio en llamas... y aún así dependería.
Eso es lo único que me molestaría, así que lo dejo todo en tus manos, yo ni siquiera sabría qué decirle
-asiento de forma obvia, dando a entender que comparto la opinión sobre Nozomi. Seguramente a ésta también le haga gracia el asunto, incluso lo hablamos en su momento, aunque quizás no tanto como a Kotoko. Sin duda la Daidoji está a estas alturas por encima ya de esos detalles de la corte, como la propia Yashiko. Mismo destino, caminos cruzados...

¿Desagradable ellas dos peleando sin dañarse? Oh, es obvio que Yashiko no lo ve con mis ojos... Aunque reconozco que ensuciarse en el barro no es algo que a mi me atraiga demasiado tampoco, y estoy seguro que en un duelo así el kenshinzen acabaría salpicado. Pero hay otras opciones... soñar es gratis al menos, pienso mostrando una ancha sonrisa cuando lo niega por última vez con aquella suya ladina.

-Ya veo, la muñeca de Nishi-sama es intocable. Tiene sentido, claro, pero no por eso deja de ser tremendamente fastidioso para mi "pobre" ego Kakita
-resoplo desviando la vista un instante por el nombramiento de la víbora -Aunque eso de "jugar" con vos tiene un doble sentido muy... interesante -añado volviendo a ella con una sonrisa lobuna, enseñando el colmillo al hacerlo mientras observo con una deliberada sensación de "hambre feral" la fina piel de su cuello reluciente tras la actividad física -Nunca me han interesado demasiado los juguetes de los demás, pero claro nunca había conocido a una que valiera realmente la pena... ¿Crees que debería preocuparme por el celo Otomo sobre sus muñecas...? Eso si que sería digno de verse, ju, ju, yo despertando los celos del jodido Nishi... -susurro en voz muy baja acercándome "amenazadoramente" a su garganta.
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Abr 19, 2012 10:34 am

"Por tu bien..."

Te dijo Yashiko mientras sostenía el shinai en horizontal hacia ti como si te amenazara con él, pero lo tenía languidamente cogido con un giro de muñeca que má como si cogiera un el abanico más que un shiani.

"Oh! La Dama Doji me libre de esta sensación tan incómoda y del sudor, por los kamis..."

Se burló esta mientras colocaba el shinai con la punta en el suelo y casi lo usaba como apoyo como si este fuera un parasol.

"Pues no lo sé, la verdad, la Ama es una gran entendida de arte y no duda en dar su opinión cuando lo desea, pero supongo que dependerá de la expectación que despierte que diga algo más o menos pronto... Yo creo que, como le gusta una buena polémica, dejará que haya detractores le guste o no al principio para ver a dónde lleva todo aquello, si te merma la polémica, si te ensanchas y te creces o qué...

Y luego ya actuará en consecuencia, le haya gustado o no, aunque es casi seguro que si, después de todo Noriko-san es como su pre-opinión."


Te comentó esta pensativa en todo aquello, poniendo en pie con su conocimiento de la corte lo que creías que pasaría si ella lo comentaba así.

"Tienes un gusto muy raro..."

Te dijo con una sonrisa sarcástica como si no comprendiera tu encantamiento por un momento y situación que sin duda a ella no le gustaba demasiado, pero no dijo más, tal y como si no te reprochara e indirectamente te permitiera aquello... Quizás no el cuadro en sí, pero los sentimientos...

"Oh, sin duda no sé si es una tortura para Dama Kuronuma que hablen de ella así o una bendición, con tanta clase que posee no sé yo qué marido van a buscarle... Sería toda una lástima casarla con alquien que no comprendiera y fomentara su valía...

Por mi que fueran ellas dos pareja por siempre jamás, de manera común o no tanto."


Rió esta.

"Es tal y como decís, dama Kotoko es una persona que adora el conflicto y si no lo hay lo crea ella, así que se va a divertir mucho con eso, no se lo estropeéis o se puede poner de mal humor"

Rió.

"No sabes las cosas más "terribles" que se dicen de esos juegos... te dijo Yashiko con sarcasmo en sus labios y palabras urg! muy desagradables! rió pero una vez pasada la novedad, y al mantenerme en mi puesto esos rumores también desaparecieron... se sinceró así que ahora en realidad se cuentan más bien los hombres que han quedado desbancados, arruinados o deshonrados al acercarse demasiado a "la muñeca" de Nishi...."

Te dijo con tono susurrado y peligroso.

"Así que cuidado con lo que deseas..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Jue Abr 19, 2012 7:02 pm

-Hay que evitar quedarse frío... -argumento sobre la sensación actual que puedo suponer esté sintiendo ahora la conciencia cortesana de Yashiko, aunque me cuesta concentrarme en algo que no sea aquella manera de utilizar la espada -Por todos los dioses, si la responsable de este dojo te viera haciendo eso con el shinai me apalizaría hasta hacerlo astillas -protesto riendo -Aunque sea de madera, una espada es una espada y puede romperse en la cabeza de alguien, eso es admisible, pero no puede usarse como un bastón, aunque se mantenga intacta -explico solicitándola con una respetuosa reverencia para volver a colocarlas en sus correspondientes soportes de la manera que marca el ritual del dojo, que en condiciones normales sería bastante recargado, siendo grulla. En realidad todo es bastante ritual en la vida de un bushi, pese a que los duelistas solemos ser algo flexibles con todo ello.

-Espero que la polémica que pueda surgir me ayude a crecer. Desde luego es la idea preconcebida, asumía ese debate con detractores y valedores, que también espero que los haya; así que trataré de mantenerme en argumentos artísticos dentro de lo posible, ignorando el resto con la altanería propia de los bushis... Aunque quizás sería divertido batirme en duelo con alguien a quien pueda maltratar con mi espada, especialmente si se lo merece
-vuelvo a reir, con un tono entre sarcástico y literal, dado el plan que tengo para con aquel Shin esta misma noche.

-En todo caso, en este asunto se cumple aquello de que lo importante es hablar de ello, si bien o mal es algo más secundario. Así es el arte, muere cuando se olvida, no cuando se critica.


Reflexiono en voz alta, sabiendo que a veces era una máxima típica de la corta también. En ese sentido no resultaba tan aceptable para mi, pero las reglas ya estaban escritas mucho antes de que yo entrara al tablero, así que pretender cambiarlas a mi gusto era tan buena idea como gritarle al sol para que saliera por el otro lado del horizonte.

-No es un gusto tan raro... Lo que me gusta eres tú, Yashiko
-susurro sonriente mientras la tomo suavemente por la cintura, en un gesto suave, sin moverla de su lugar sino acercándome yo a ella -Ninguna seda puede mejorarte, aunque eso no significa que no aprecie el resultado final entonces... Sólo que en ocasiones me apetece disfrutar de la dulce acidez de las fresas, sin almibarar siquiera... a veces -añado mirando fijamente sus labios, completando la metáfora sin palabras, sólo con la mirada.
-Pero espero que eso no signifique que rechazas mi petición de pintar tu figura, en un lienzo al menos. Puedes escoger los detalles si lo prefieres, pero si me dices que no... quedaré tan decepcionado que ni siquiera podría acudir a esa presentación de Palacio... -sonrío ahora de medio lado, insinuando de forma ambigüa de nuevo la literalidad o no de mis palabras escogidas.

-Estoy de acuerdo en eso. Romper la pareja de Kuronuma-san y Kotoko-san sería un crimen espantoso si las terceras partes no están a la altura de la bicefalia actual, y eso es un reto que quizás nuestra generación no sea capaz de superar. O si, quien sabe lo que puede pasar cuando la genialidad y el amor confluyen... el progreso o el fin del mundo están a la misma distancia de ese punto.
Así que si el Emperador decidiera sancionar oficialmente el "matrimonio" entre ambas, yo sería el primero en levantar mi vaso para brindar por su salud... y que ellas arreglen el resto
-río de un modo desenfadado, sin pensar en el aspecto sexual del asunto, sorprendentemente, sino en el de la convivencia pura y dura entre semejantes personalidades. Más o menos como ahora pero con un toque aún más elevado de humor negro contra todo el orden establecido de modo inmovilista.

-Si son tan desagradables no preguntaré por ellos
-dije en un tono descarado, dando a entender con sarcasmo que me refería a no preguntarle a ella, pero si lo haría a otras personas por pura curiosidad interesada de todo lo que tuviera que ver con su persona.
-Afortunadamente yo no tengo posición, fortuna ni... uh, bueno, honra si, que yo sepa, ju. Está bien, no tengo demasiado interés en el señor Otomo en realidad, así que no tienes ante ti a un suicida adicto al riesgo estúpido ni nada parecido... Pero lo que si deseo, lo que no puedo, ni quiero, evitar desear... es a ti... Y todo lo demás se convierte en circunstancial, incluso mi propia existencia actual -recito más que hablar, acercándome poco a poco a su garganta como había comenzado a hacer, y ella no se ha molestado en evitar.
Finalmente llego a saborear muy delicadamente la piel de su cuello -Claro que como Kakita en busca de la perfección, se de lo trascendente de una circunstancia equivocada... así que no tengo intención de regalarles nada, ni mucho menos mi vida -sonrío sumergiéndome de nuevo

-Hum... creo que te estás quedando un poco fría después de la actividad. Tienes que tener cuidado con no hacerte daño en la espalda o un hombro, dolores musculares por manejar la espada que no aparecen hasta que el calor del ejercicio se disipa. La buena noticia es que soy un masajista excelente, y puedo cerciorarme de que no es tu caso, resolviendo cualquier "nudo" antes de que se contraiga... Lejos de mi ninguna intención malsana de atentar contra tu honra, pero como recomendación profesional, que soy yo, tendrías que quitarte esa ropa humedecida y dejar que te diera un masaje en la espalda
-explico con una solemnidad que contrasta con el hecho de tenerla casi abrazada por la cintura, y no menos con el de haberle dicho todo esta prácticamente rozando su oido. Pero lo cortés no quita lo valiente, aunque no estoy seguro de qué es cada cosa en este preciso instante.
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6739
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Abr 20, 2012 11:33 am

Yashiko dejó un "Oh" en sus labios como si ni tan siquiera se hubiera dado cuenta de su movimiento, después de todo los gestos cortesanos no se podían borrar en unos minutos de ella y añadió:

"Si, será lo mejor, si Kira-chan me ve de esta guisa como poco me manda a no salir más de mis aposentos como una loca jaja"

"Tienes que usar las críticas a tu favor, ver qué es lo que más despierta polémica y usarlo."

Te aconsejó Yashiko.

"Por ejemplo, espero que sepas que un punto muy fuerte de crítica a tu obra va a ser el desnudo integral, ya sabes que eso no es nada "cortés", ni que sigue los "cánones clásicos" e incluso algunos dirán que es anti erótico... te comentó esta puesto que el el Imperio el sexo y la sexualidad estaba muy unido al erotismo del semidesnudo, de tener siempre parte de los ropajes puestos, de ahí el arte tan extendido de la insinuación y el propio erotismo de una mujer vestida pero si eso lo usas como sello personal, como parte de la rebeldía de la obra y de la serie y como marca de algo nuevo, entonces podrás realmente crear "algo más" de lo que muchos han hecho...

Arriesgarse al todo o nada..."


Asintió Yashiko a sus propias palabras mientras miraba en derredor como si meditara al hablar. Al final se quedó mirándote con una queda sonrisa y añadió:

"Eso es, que hablen de ti, bien o mal, pero que hablen."

Yashiko puso su dedo índice en sus labios, posados en estos, como si te pidiera silencio, quizás en realidad era el símbolo de guardar un secreto o sólo un gesto pensativo y te susurró con voz ladina:

"Pronto vas a pedirle a tu patrona que se desvista para ti... me temo que deberás seguir intentándolo, al menos hasta el tercer cuadro de éxito no tienes opciones conmigo, ni tan siquiera para que sea un cuadro tuyo de salón, o mejor dicho, justamente por eso."

Yashiko sonrió ante tu opinión de las dos Damas e hizo el gesto de levantar su vaso también.

"El cambio siempre a mejor."

Te añadió como si fuera un brindis.

"Koji-san... todos tienen algo que desean cuidar y que les duele más que su vida... susurró esta con tono suave pero serio y sino... siempre le queda proporcionar a quien le molesta una muerte espantosa... te miró fijamente a los ojos antes de tu dirigirte a su cuello y terminó diciendo no hagas tonterías..."

¿Y por qué aquello te pareció una dulce súplica?
Pero como estabas en su cuello no pudiste ver su cara...

"De eso nada"

Te sacó de tus pensamientos mientras se apartaba un poco de ti, con voz socarrona y te daba un par de golpecitos con el dedo en el pecho:

"Los masajes me los darán en la Flor Mimada, que tengo muchas cosas que hacer para esta noche como encontrarte ese kimono perfecto ¿recuerdas? Y tu tienes cosas que hacer, así que nada de masajes o ya me sé yo por dónde vamos a ir...."

Te dijo con una sonrisilla mientras te hacía un gesto como si te ahuyentara o ahuyentara a un gato.

"Y nada de remoloneos, ahora ya apenas tienes una hora y media para estar de nuevo aquí para ponernos listos y yo también!"
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Kakita Koji
Sarcástico duelista
Mensajes: 3069
Registrado: Dom Sep 21, 2008 4:09 pm

Mensaje por Kakita Koji » Vie Abr 20, 2012 3:17 pm

-No lo se -contesto de buen humor -Yo creo que le gustaría verte así. Ella mejor que nadie sabe del efecto tonificante que tiene practicar la esgrima, ¿y a quien no le viene bien disipar tensiones de vez en cuando golpeando algo?
Bushis o cortesanos, somos una casta guerrera después de todo
-anoto sonriendo mirando su aspecto ahora, más evidente aunque tan real como envuelta en finas sedas.

-Agradezco el consejo, Yashiko-chan. Entiendo lo que dices, es un debate que cualquiera puede plantearse. Es obvio que la desnudez aumenta el deseo, cualquier hombre "fuera de si" arrancaría la ropa de su amante, no la cubriría con finos velos, aunque es obvio que eso es poco civilizado. "Lo que se insinúa seduce más que lo que se muestra" ¿no es así? Esa frase resume muy bien lo que dices, pero no deja de ser una hipocresía; primero porque seducir es impropio, se supone, y segundo porque esa actitud busca rentar el morbo del "desnudo inminente" alargándolo en el tiempo, perpetuándolo incluso.
No hay nada criticable en ello, no creo en normas prestablecidas a la hora de vivir la sexualidad de cada uno, pero si hiciésemos examen honesto de conciencia tendríamos que admitir que en cualquier caso el objeto de deseo sigue siendo el desnudo, aunque algunos sean tan retorcidos como para excitarse más mirándolo a través de una fina seda mojada, como si eso le pudiera quitar impurezas a algo que es genuinamente puro de por si.

¿Qué te parece como argumento? ¿Demasiado crudo tal vez, o está dentro del rango de "todo o nada"? Me gusta esa filosofía, todo o nada... es muy de iaijutsu, ju.


Miro sonriente aquel gesto sobre sus labios -¿Tres cuadros de éxito? -suspiro levantando la vista y la cara de un modo teatralmente exasperado por aquella impaciencia castigada -Buf, está bien. Se que no tengo la retórica suficiente como para discutirte algo así y salir ganando... pero no me culpes por intentarlo... más veces en el futuro. Aunque espero que para entonces ya me concedas el privilegio de escoger yo mismo las circunstancias del posado -sonrío de medio lado volviendo a posar mis ojos sobre ella.
-Tres cuadros de éxito y el cuarto... será mío -siseo afilando aquella sonrisa.

-Se lo que quieres decir -respondo suavemente mientras subo por su mentón hasta su barbilla -Te prometo que no haré tonterías... mientras estés aquí para evitarme esa tentación -añado de un modo especialmente sentido, antes de rozar sus labios casi como una caricia.

-Vaya, afortunadas sirvientas las de la Flor Mimada ésa... En fin, asegúrate al menos de que no te asignan a la más delicada de las masajistas para ofrecerte una serie de agradables pero inútiles caricias temiendo romperte, para que un masaje resulte efectivo después de un ejercicio como éste tiene que estar cerca del umbral del dolor, así que si alguna de las sirvientas tiene aspecto de Hida, te la recomiendo. En todo caso deberías decirles que pongan especial cuidado detrás de los hombros, es la zona que más suele cargarse
-me rindo con un bufido de fastidio, aunque divertido ya que estaba casi seguro de que diría algo parecido a lo que ha argumentado y lo tenía asumido. Una hora y media es una medida de tiempo distinta para un hombre y para una mujer; para ella "sólo" queda ese poco tiempo y para mi "todavía" queda todo eso. Aún así no podía dejar de intentarlo, siendo que la preocupación por su salud es legítima ante cualquier tribunal civilizado.

-Nada de cuadros, nada de remolonear... ju, que trato tan cruel para tu artista más prometedor... ya que sería capaz de prometerte muchas cosas, mi dama
-me quejo con cierto sarcasmo mientras tomo la mano con la que me despide -Si vas a alejarme de ti... al menos concédeme la gracia de darme un beso de despedida. Una hora y media puede ser taaanto tiempo...

Es cierto, a mi me parece mucho sólo para arreglarme y volver aquí. Pero es poco para hacer cualquier cosa que requiera de cierta atención, más allá de estar de paso... Lo que me hace pensar en el Kasuga del que Yashiko me ha hablado; tengo margen suficiente como para pedir un transporte hasta ese distrito y, si aún sigue abierto ese negocio, hablarle del manuscrito de primera edición "Hana" de Aoki Ko.
A lo mejor tiene que buscarlo por otros canales y en ese caso es mejor avisar esta noche que mañana.

out: si puedo, claro :mrgreen:
"La genialidad no es más que la locura revestida de triunfo"

Cerrado

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado