Día 4º.- tarde.- Kakita Koji

Ciudad imperial, morada del Hantei, la ciudad más grande e importante del imperio esmeralda.<br>Aqui se narran los hechos dentro de los distritos exteriores y los distritos interiores.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Abr 30, 2012 9:37 am

"Pensaría que me he vuelto loca, yo empiezo incluso a pensarlo..."

Te replicó Yashiko con tonillo jocoso.

"Este Imperio es complejo con el tema de la sexualidad, ya lo sabéis de sobra, porque para empezar ese es un tema que "no existe" y que además es vivido de manera muy diferente según las regiones y los Clanes...

Lo que a la Grulla nos puede parecer terriblemente vulgar como un desnudo integral sin sentido al Cangrejo seguro que le parece muy estimulante..."


Expresó esta.

"Sin embargo visto desde ese punto de vista del "todo o nada" la cosa cambia y quizás ayude a que las mentes se abran... de ahí que sea como decíos una filosofía muy de duelista y por eso mismo así es como "quiero venderos" ni más ni menos, no quiero plumas innecesarias en vuestra persona, porque parte del carisma y de la atracción de esta obra y de la serie que le seguirá es el carácter marcado que un duelista puede darle a una concepción clásica.

Así que mañana seréis moda, os lo a-s-e-g-u-r-o"


Sonrió ladinamente.

"Sí... veámos cómo te sale el de Nozomi-san, veámos si eres capaz de satisfacer a Satomi-san y quién es la tercera que se atreve y... ya veremos...."

Terminó con un deje sensual en su voz.

"Así que esta tortura no termina tan siquiera con estos sudores ¿neh? ¿Ahora tengo que soportar las manos de una torpe Hida? ¿Qué habré hecho yo para enfadar tanto a la Dama Doji hoy?"

Te contestó con sarcasmo esta mientras sonreía burlonamente.

"¿Esas tonterías te parecen muchas demandas? juju No sabes qué patrona has elegido... pequeño..."

Sonrió con maldad.

"¿Un beso? casi su voz dijo "descarado!" me temo que deberás ganártelo, y no por hacerme sudar... de esta manera, consigue tu podio esta noche y... ya veremos si sólo... tienes eso..."

Te miró a los ojos la dama mientras sonría de manera sensual.



OUT
¿Pero tu no ibas por tu duelo????
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Lun Abr 30, 2012 12:14 pm

-Volverse loco está bien... de vez en cuando -contesto sonriendo tranquilamente -Igual que el agua hierve y el vapor fluye naturalmente, cosa muy distinta a cuando tratamos de encerrar ese gas, romper su ciclo normal y el recipiente acaba por estallar incapaz de contener esa presión.
Bullir es humano, somos así, pero intentar contenerlo dentro de nosotros todo el tiempo es dañino. Así que... si crees que te has vuelto loca al hacer todo esto, y aún así tienes esa preciosa sonrisa pintada en la cara, entonces ha valido la pena
-añado mirándola, observando el contraste entre su estado actual y el que había tenido minutos antes en la sala del cuadro y las vasijas. Mucho mejor así, la diferencia es como la noche y el día.

-Si que es complejo. Aunque los Kakita somos un poco individualistas, así que siempre he considerado que nuestro punto de vista es el adecuado. Evito molestarme en indagar demasiado los de los demás y en lugar de eso los reto para enfrentarlos al mío y demostrar así su superioridad, lo que define hasta cierto punto la filosofía del duelo y sirve para explicar parte de lo que he pretendido con este cuadro, retar a las conciencias más mezquinas.

Puede que suene un poco egocéntrico... pero después de todo somos la Grulla; la excelencia se presupone incluso en los temas que "no existen"
-argumento con una sonrisa divertida.

-Vaya, tendré que dejar mi boa de plumas en casa -contesto burlonamente, no hacia ella sino por la situación en si -Pero me gusta la idea de cara al público, es evidente que sabes hacer tu trabajo -digo con tanta obviedad que resulta un cumplido de admiración en si mismo -Y no olvidemos que este carácter "duelista" no sólo puede enfrentarse con la concepción clásica del desnudo de dormitorio, sino con el tratamiento que otros artistas de profesión le han dado recientemente al tema... A veces no hay victoria más satisfactoria que la que te permite pasar a cuchillo a alguien de tu propia familia... Bueno, filosóficamente, quiero decir -anoto en seguida con una afilada mueca más lobuna que sonrisa, pensando en el bueno de Kitashi. Si, sin duda este cuadro es un reto también a su oscura "serie" particular.

-Hum dicen que las escorpiones son complicadas, pero me conformo con satisfacer tus gustos, Yashiko-chan. Si consigo eso, la serie estará bien empleada... Después de todo no es mérito menor siendo la mejor patrona que podría tener, y no poco exigente.
Por cierto, ya que has hablado de esa "tercera", me gustaría confesarte algo. No quiero pensar demasiado en ello porque hay que dar cada paso antes de calcular el siguiente, o el cántaro de leche se romperá contra el suelo, pero tú si puedes hacerlo. Se trata de Matsu Umeko-sama. Ah, ya se, me matará si me atrevo a decirle algo semejante... probablemente, eso es lo mismo que piensa Nozomi-san, pero sorprendentemente Satomi-sama le dió cierto crédito a la ocurrencia, y no creo que esa Soshi tenga demasiadas dobleces retorcidas en su ánimo. En fin, lo que me gustaría es que utilizaras tus dotes de cortesana para descubrir lo que la leona llegue a pensar realmente del cuadro de Nozomi dentro de esa cabezota de pedernal pelirrojo suya.
No creo que acuda esta noche, pero mañana será un dia largo y quizás este lienzo sea un tema de conversación incluso en la embajada dorada. Al menos creo que a Toushi-sama le gustará, aunque sea para llevar la contraria.
La vida es riesgo, pero sin control no es más que estupidez
-concluyo volviendo a sonreir como si no hubiera roto un plato en mi vida.

Sigo su risa burlona cuando habla de la supuesta "hida" en ese tono, su sarcasmo me resulta realmente divertido porque tiene ese toque de "malicia" que lo hace interesante; aunque yo me permito añadir deliberadamente que se lo tendría merecido por rechazar mis manos.

-¿Tres cuadros de éxito en la corte de la Ama Emperatriz una tontería? -repito resoplando con teatralidad. Ésa es la "maldad" a la que me refería, ju -Y yo que pretendía ser flor de un día, dorada en este caso, y vivir el resto de mi vida artística de las rentas de una primera obra de éxito. Sin embargo ahora me obligas a seguir esforzándome con... bueno, hay que reconocer que me cuesta imaginar una motivación mejor para el éxito -susurro desvistiéndola con un divertido descaro con la mirada -Así que supongo que he escogido a la mejor patrona posible o imposible, sin duda -replico en un tono meloso, aunque aún ladino.
-Aunque te advierto que mataré a cualquier otro artista que se atreva a requerir tanta motivación de ti -añado en seguida con un susurro amenazante, dejando ver dentro de lo descarado de la conversación una razonable cantidad de celos, que en este mundo que nos ha tocado vivir tienen mucho de romanticismo, para bien o para mal.

-Oh, mi dama... No me juzguéis duramente por pedir un beso de esos labios -recito como los versos de una obrilla de teatro, a medio camino entre el género romántico y el pícaro -Que ante el arte de pedir está la virtud de no dar... pero prometer -termino con una ligera media sonrisa y una referencia no demasiado velada al método, por otra parte "apropiado", de seducción, donde la dama insinúa sin hacer, dice sin hablar y enamora rechazando.

Aunque eso no evita que le tome la blanca mano entre las mías y la bese inclinándome ante ella, a modo de despedida, que no será un paso clásico del baile, pero un vicio es un vicio.

OUT:
Si, pero como se me había pasado la enajenación me había planteado dejarlo para después de la exposición y que el tipo estuviera más cocido... Pero ahora creo que prefiero dejarme libre ese tiempo en la agenda, sin duda, así que si, vamos a por mi duelo :mrgreen: :mrgreen: :mrgreen:
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Mié May 02, 2012 8:33 am

"En realidad buscas que me incapaciten para que no siga con mis planes, yo lo sé."

Se burló de tu comentario, insinuando que su locura podría ser freno de sus planes e idea tuya.

"Si... masculló me es muy molesto no ser perfecta en todo, hasta en algo que es la primera vez que hago."

Reconoció con sarcasmo.

"Aunque creo que no se me ha dado nada mal, quizás mi karma era haber sido guerrera juju quién sabe con un poco de práctica lo que sería capaz de hacer jujuju"

"Son de tu Clan o de tu familia... eso no importa, el mundo del arte es otro campo de guerra en donde todos son duelistas, y lo importante es vencer, así que espero que tus habilidades de iai te sirvan para ir... cortando cuellos."

Te añadió esta con cierto tono divertido y hasta cruel mientras sonreía.

"¿Umeko-san?"

Yashiko dio una sonora y larga risotada.

"Ah... ya veo... pretendes morir joven para ser inmortalizado con tu arte efímero...."

Siguió riéndose. Luego poco a poco apagó su risa y asintió despacio:

"Pero tienes razón en algo... Satomi-san ve el alma de las personas y si ha dicho eso... tendré que investigarlo... es cierto que Umeko-san parece más inaccesible de lo que realmente es, después de todo nos lo ha demostrado su cuñada... pero no sé si eso será demasiado... o quizás no... después de todo... ¿Ella es un hombre verdad? ¿Por qué debería darle importancia al desnudo? Aunque claro, quizás habría que presentarle la obra no como íntegramente femenina o se nos enfadará jajaja"

Volvió a reírse.

"Tu.... te dijo con voz sensual mientras pasaba su dedo por la solapa de tu kimono trata de no ser una amapola dorada en este jardín... y ya veremos qué pasa..."

Bonita metáfora con la corta vida, de un día, de las amapolas... Sarcástica además...

Tras lo cual Yashiko te dejó marchar con el olor de la fragancia de su cuerpo impregnándote...




OUT
Una cosa, vas con Nozomi ¿verdad? ¿Pasas por casa y te cambias o tal cual porque es parte de tu plan verte no muy adecentado o...???
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Mensaje por Kakita Koji » Mié May 02, 2012 4:06 pm

Enarco las cejas pensativo levantando la mirada como si aquella idea para desbaratarla no se me hubiese ocurrido pero ahora le diese crédito al percatarme de sus posibilidades. Al final no puedo evitar reirme mostrando la burla que supone esa idea -No, ni hablar. No persigues una especie única de ave del paraíso para después tratar de arrancarle los colmillos cuando tienes la ocasión... Para empezar porque lo más probable es que te muerda con ellos -replico con un insolente tonillo sarcástico. La naturaleza de Yashiko es la que es y me gusta de todos modos, así que no intentaría negarla. Otra cosa es que la deje arriesgarse pudiendo yo evitarlo, o asumirlo en su lugar, que es cantar bien distinto.

-No se te ha dado nada mal, y no lo digo por ser condescendiente, fíjate y verás que soy todo sinceridad. Quizás tengas el alma de un guerrero si, y yo el de una cuentacuentos, ju, ju... De lo que no me cabe duda es de que con práctica serías capaz de manejar la katana de una forma que pocos imaginarían, tiene las cualidades necesarias para la senda del bushi -finalizo con una sonrisa de medio lado, ya que desde mi punto de vista eso incluye cabezonería, belicosidad y un sentido de la venganza que raye lo obsesivo, virtudes de las que la Doji va tan bien servida como cualquier Akodo, como era de esperar.

-Bueno, reconozco que el hecho de que un Kakita retratase de esa manera a una Orgullo Matsu, aceptado de buen grado por ésta claro, sería un pequeño grano de arena para limar unas asperezas envenenadas durente mucho tiempo por alimañas. Además sería interesante como obra de arte en si misma, y Umeko-sama posee las cualidades que busco en mi serie, aunque ése es un argumento que debe condimentarse mucho para poder servírselo...
No estaba nada seguro de tener la más mínima opción, pero la reacción de Satomi-sama fue cuanto menos intrigante, así que creo que vale la pena explorar hasta donde podría llegar realmente.

El desnudo de la leona es lo que demostraría que no es un hombre fisiológicamente, lo que es una obviedad, pero, y éste es el reto como pintor, si consiguiera que la imagen transmitiera la idea de que pese a esa evidencia es "más hombre" que muchos de los que poseen los atributos correspondientes, y ambas verdades fuesen igualmente indiscutibles frente al lienzo... entonces la obra podría tomar sentido para ella, un motivo de interés.
A menudo la burla a la filosofía de esas guerreras no es más que recordarles las particularidades femeninas de su cuerpo, sus ataduras físicas a la realidad, que no pueden negarse sin caer en el absurdo. La idea es que esta pintura respondiese a eso diciendo que la Matsu nunca ha dudado del sexo de su organismo, no lo niega y de hecho lo acepta hasta el punto de mostrarse tal y como es, ya que lo que la hace "hombre" son sus virtudes, no su carne, y está tan segura de eso que ni siquiera le importa la imagen que proyecta desvestida.

Está claro que ese pensamiento sobrevalora terriblemente las cualidades masculinas... pero ése es otro debate que no me genera demasiado interés entablar; al menos no con alguien como ella. En cualquier caso, la serie no sería íntegramente femenina en tanto en cuanto participara; si ella misma no cree eso, no se quien más lo hará.

¿Qué te parece como argumento?
-pregunto interesado. Es ahora cuando la patrona influye decisivamente en la obra, incluso suponiendo una diferencia entre la vida y la muerte del autor bajo su protección, con eso cuento.

-Las flores son efímeras por su misma naturaleza -respondo con una sonrisa -¿No depende del jardinero mantener constante esa exhuberancia? -añado como el reto divertido de un niño travieso. Si está acostumbrada a tratar con artistas sabrá que en el fondo todos lo son.

Mientras me marcho pienso en lo que viene ahora. Así que me doy la vuelta tras unos pasos para ver de nuevo a Yashiko, mientras ella se aleja me quedo mirándola, por lo que pueda pasar después.
Pasado eso tengo que enfrentarme a la evidencia, como por ejemplo... ¿qué se pone alguien para visitar un barrio como ése? Por mucho que lo pensara no tendría ni la más remota idea, así que decido que me vestiré con ropa cómoda que no estorbe el desempeño con la espada, el aspecto más tradicional de un bushi.
Como la discreción no es una cualidad grulla, considero buena idea echarme una capa de abrigo sobre los hombros que buscaré cuando termine de vestirme. A partir de ahí mi intuición no da para más, así que tendrá que ser Tarako la que corrija excesos o defectos, después de todo en ese mundo será ella la que decida.
La próxima parada es el lugar acordado de encuentro, aquella tienda de dulces donde conocen a la ronin, Yum Yum Mochi.

[out]
No, debía ir con Tarako, no con Nozomi. Ella es quien conoce al tipo y el lugar. Koji no tiene ni idea de las recomendaciones para ir a ese distrito, así que...
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue May 03, 2012 10:39 am

OUT
Tarako, perdona, que se me fue la olla, pero sabía que era ella, sorry
IN


"Ah! Espero, porque sin duda te mordería."

Te dijo con dedo alzado y "amenazador" mientras sonreía.

"Si triunfas en la corte con la "facilidad" que pareces que vas a ha hacerlo sin duda yo me plantearía pensar que en el pasado fuistes un artista"

Te dijo Yashiko sin saber la verdad de sus palabras...

"Tal y como lo cuentas no tengo claro por qué morirías antes...

Si por ser un Kakita el que quiere hacer eso...
Si por ser un Kakita el que lo podría conseguir y otras te mataran...
O por el hecho que si haces que se vea "más notablemente" el alma de la mujer, metida en el alma de un hombre, en el cuerpo de una mujer Matsu (lo cual de por si ya es una locura) te enemistarás con la familia más numerosa del Imperio jujujuju

No tengo nada claro que lo que tratas de hacer no te cueste la vida, por más que consigas el "si" de tu modelo...

El que debe calibrar el resultado de tu obra deberías ser tu... yo patrocinaría pero una jugada así es sin duda peligrosa..."



Yashiko se marchó tras de ti, mientras se secaba naturalmente el sudor con una toalla y se ondulaban sus ropajes en su cuerpo con el sudor y el vaho mientras ella caminaba hasta desaparecer...
Esperabas que no fuera la última imagen que vieras de ella........




Con Tarako.
Hacia la base de la pirámide...
Distrito Hiro.



Tarako te mandó un mensaje a tu casa, os encontraríais en Yum Yum Mochi, los Distritos Interiores no permitían la entrada regular de otra clase que no fueran samurais y era demasiado llamativo que ella consiguiera un pase. Así que quedó contigo en la trastienda de la tienda de dulces.

La dependienta conocía a Tarako, así que estaba preparada para dejarte pasar a la trastienda en cuanto no hubo clientes en la tienda, en una de las idas y venidas de la masa.

La sonrienta dependienta, al verte llegar te acompañó dentro a la vez que te ofrecía comer algún dulce si lo deseabas mientras esperabas a Tarako que llegaba algo tarde.

Si cogistes algún dulce apenas te dio tiempo de esperar por la ronin apareció por la puerta trasera en poco tiempo, vestida con un kimono de color marrón oscuro sin ornamentación alguna. Al verte suspiró y te lazó un paquete a tus brazos.

"Puedes llevar tus colores de clan si quieres, espero que no lleves demasiados bordados, tampoco es plan que te recuerden demasiado... Ponte esa capa azul oscura que te he traído, mejor que seas un bushi anodino de clan, no queremos nada más que eso... ¿de acuerdo?"

La ronin te miró de arriba abajo con los brazos cruzados mientras le hacías caso y asintió a sus propios pensamientos con rostro serio.

"Te veo "muy lleno" ahora mismo... deberías vaciar un poco tus emociones... No sé si estás pensando en un duelo a muerte pero si es así necesitas concentrarte más, ya sabes de sobra que no es un juego... y te percibo algo... distraído."
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Mensaje por Kakita Koji » Jue May 03, 2012 9:44 pm

-Tendré vuestro consejo en cuenta, mi dama... Pero tened en cuenta que mi primera proclama con el cuadro de Nozomi es que el arte debe ser lo suficientemente arrogante como para verse por encima de convencionalismos e intereses concretos -sonrío con una cierta sorna mientras me despido de la Doji.

Después, cuando me fijo en su imagen al marcharse a mi espalda, concluyo que no es nada mala para ser la última, así que en realidad no podría quejarme si lo fuera.
Desear que lo sea o deje de serlo no tiene sentido para los que están muertos, y mucho menos cuando están afilando sus colmillos de acero como yo esta noche.


-Gracias, Kokó-san. Tu nombre era Kokó, ¿cierto? -pregunto con una sonrisa cortés; recuerdo de sobra su nombre pero considero que enfatizar en ello puede ser un halago para una heimin. Tampoco es que me importe demasiado, pero me encantaron los bombones que compré esta mañana.

Tomo un dulce que parece cubierto de una especie de melaza, pensando en lo útil que es el azúcar para generar una energía rápida en músculos y cerebro, que la voy a necesitar. Al menos, eso dicen.

-Yo también me alegro de volver a veros, Tarako-san -sonrío de medio lado al escuchar su suspiro -Estoy de acuerdo, no quiero tener que explicar más de lo necesario lo que hacía por aquel lugar. Ésta es la ropa más intrascendente que tengo -replico mientras termino de masticar el pastelillo -La seda es de alta calidad pero no lleva demasiados adornos, y mucho menos personalizados. Pero sigue siendo grulla, así que no tengo ni idea de en qué nivel de vistosidad la coloca eso en el escalafón del barrio rojo, del que no conozco más que el nombre y eso sólo desde hace un rato.

-Si tuviérais también una de esas jingasas de cañizo y la noche fuese lluviosa y plomiza creo que saldría una buena poesía de todo esto
-murmuro con algo sarcástico sentido del humor mientras acepto su "regalo" de buen grado, a la primera, sin muchos preámbulos tan oportunos como felicitar por la buena nueva en un funeral -Gracias -añado al final de un modo más serio tras echármela sobre los hombros, inclinando la cabeza como señal de respeto honesto.

-Los duelos a muerte son complicados, a menudo vienen seguidos de corolarios, venganzas y familiares del finado descontentos con la suerte del lance. Se por experiencia que un buen tajo puede sacar de la circulación a un bushi durante un buen periodo de tiempo sin necesidad de matarlo, aún con la ayuda de la magia, y eso que dudo que el interesado pueda disponer de esa ayuda en el distrito más turbio de la ciudad.
Así que espero resolver esto sólo con la sangre necesario... Pero eso no incluye la mía, por lo que finalmente veremos como reparte las cartas el destino.

¿Muy lleno? Hum...
-refunfuño desviando la vista por ser tan transparente ante la antigua Daidoji -No era mi intención, pero... en fin, vos conocéis bien a Yashiko-san; me topé de bruces con una de sus fobias y la situación se descontroló emocionalmente.
Después le coloqué un casco de prácticas y le dejé golpearme con un shinai
-explico con una afilada sonrisa evocadora, mientras me frotaba la barbilla con una mano apoyada sobre los brazos cruzados en el pecho.

-Al final las aguas volvieron a su cauce, pero resultó muy interesante verla desempeñarse en un dojo, ju... Si, quizás necesite unos minutos para vaciarme un poco.


Un bushi no necesita razones para luchar y morir, sólo un objetivo: servir. Ni siquiera tengo que pensar en lo que siento, o lo que espero, me basta con saber que es mi deber, kármico y profesional pues Kamoko-sama quiere a Yashiko de su lado, y por supuesto entera.
De hecho me importa muy poco quien sea Shin, o si merece o no ser pasado por mi espada. Si es por eso, todos nos lo hemos buscado; en realidad es una simple cuestión de física, dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo, y él está en mi camino. El resto es poesía, y nunca me ha gustado.

-Lo bueno de este lugar es que nadie que venga a comprar mochis pensará que se desarrolla un complot de alto nivel en la trastienda... al menos por vuestra parte. ¿Te importaría hablarme de Nishi-sama? Él te "jodió" bien pero no es que fueras exactamente una víctima propiciatoria, sino la campeona esmeralda. Sólo el Hantei tenía más autoridad que tú en la ciudad, lo que te situaba por encima del daimio Otomo, y además con tropas armadas leales a tu servicio. ¿Por qué no sencillamente te limitaste a entrar en la Ciudad Prohibida y clavar su cabeza en un yari? -pregunto mirándola mientras me pemito recostarme contra la pared. Si de relajarse va la cosa es una buena conversación para focalizar mi objetivo; al menos en mi caso, para la ronin es personal pero ella no está tan solicitada en este momento.
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie May 04, 2012 7:42 am

"Hai! pareció animada la heimin al ver que te sabías su nombre Así es Kakita Koji-sama, Kokó para servirle."

Ella también quería decirte que se conocía tu nombre y quien eras mientras te dejaba pasar.

"Que la seda sea de alta calidad no me importa, a donde vamos muchos estarán tan drogados o bebidos que no lo notarán, pero los bordados son otra cosa..."

Te dijo esta mientras revisaba que el kimono no tuviera demasiados bordados como habías dicho.

"Una ginasa no te vendría mal te dijo seriamente pero es de casi de noche, así que ahora no sirve."

Sonrió sarcásticamente a tu comentario.

"De acuerdo, pues córtale su brazo diestro."

Dijo con total parquedad esta mientras te miraba a los ojos. Parecía ir totalmente en serio.

Tarako se cruzó de brazos mientras oía tu explicación con Yashiko con su gesto lleno entre la incredulidad y la desconfianza por lo que le contabas de la dama y el shinai, pero al final suspiró y dijo:

"Tu estás tan metido, subjetivamente, en esto como yo, y sé cómo va la cosa... tomate un minuto mientras caminamos para el distrito para darte algo de calma ¿de acuerdo?

No queremos que el manco seas tu, pintor de éxito."


Te dijo mientras sonreía con socarronería.

"Oh... te sorprendería saber los de complots que se han hecho en este local..."

Te replicó con tono misterioso Tarako y sonrisa ladina.
Tarako bajó la mirada, al suelo, enfocando unos ojos llenos de ira contenida en algo en su mente mientras apretaba la mandíbula y hablaba despacio, susurrado, casi como el sonido del ronroneo de un león...

"Nishi nos ha "jodido" a todos, Koji-san, pero sobretodo a la Grulla, él fue quien metió en la cabeza de Okucheo que nuestro anterior Campeón era un peligro y quien hizo perder la sangre más directa de Dama Doji.

Quien mato a centenares de los nuestros, quien estorbó mientras el Escorpión se quedaba con nuestro puesto de Mano Izquierda... y bueno, personalmente le debo estar sola, literalmente, sin familia y apenas sin amigos, haberme perseguido cuando aún era quien era y haber matado todo lo que me importaba, a lo que servía y por lo que creía...

Sí... creo que necesito una venganza de acuerdo con lo que causó antes de rajarme el vientre como es debido, se lo debo a mi señor, a mi familia, a mis amigos, a mi Clan... a todos...

Sólo vivo por eso... sólo vivo para poder hacer lo que ellos se merecen..,. aún a costa de mi honor, estatus y próxima vida..."
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Mensaje por Kakita Koji » Sab May 05, 2012 1:29 pm

-Oh, por cierto... los bombones que me recomendaste esta mañana, sencillamente deliciosos. Gracias por un consejo tan dulce -añado con un ligero cabeceo, haciendo un juego de palabras con el cumplido. Siempre he pensado que muchos grulla no podemos evitar la galantería en casi cualquier situación, va con la sangre. Pero realmente me gustaron aquellas fugaces obras de arte, casi podría convertirlas en un vicio sin demasiado esfuerzo.

-Qué desilusión, no pintan con demasiada clase las escenas del distrito del placer. Suponía que, siendo Otosan Uchi, habría diversiones más elevadas aún incluso relacionadas con el sexo... Tsk, los poetas siempre reflejando un mundo irreal.

En cualquier caso eso no dice mucho en favor del Kakita, y como familiar esa falta de estilo podría llegar a importarme si no fuera porque tengo motivos mejores para querer verlo muerto -El brazo diestro... -repito sin mucho énfasis -Si, pura eficacia Daidoji, sin duda -sonrío ahora de medio lado, mostrando el colmillo. Como idea es la mejor, además siempre podría decir que el exceso de talento del tal Shin ha sido el motivo de su falta de disciplina, así que tener que aparender a manejar la espada desde cero con la zurda le da la posibilidad de reencontrarse con las virtudes del bushido de nuevo... Y si no, que se vaya al infierno.

-Yashiko-chan tiene alma de guerrero, eso explica algunos de sus comportamientos -expongo como una deducción particular mientras la acompaño caminando -Se maneja con la espada mejor de lo que podría imaginarse, y posee esa competitividad obsesiva de los bushis. Sólo tiene que aprender a sudar con más estoicidad, en eso sigue siendo pura corte -añado resoplando una risa divertida.
-De momento sólo soy poeta de éxito por el capricho de la Ama Emperatriz en su infinita sabiduría... Pero no os preocupéis, en este kimono aún no había mandado bordar la rosa dorada, ju, ju.
Aún espero llegar a ser pintor de éxito por otro capricho. No sabía que os interesara el mundo del arte, Tarako-san, aunque claro...
-sois grulla, dejo en el aire.

-Sería una pena... esta mano me ha dado tantas alegrías -contesto con un socarrón sentido del humor mientras extiendo la susodicha ante mis ojos -Debería haber aprendido a dibujar con la izquierda, así repartiría las responsabilidades. En todo caso no, prefiero que tal cosa no suceda, así que os tengo que agradecer el preocuparos por mi estado de ánimo, Tarako-san -finalmente con un tono mucho más serio, en verdad agradecido. No se si lo hace por mi o por Yashiko, pero en cualquiera de los dos casos estoy en deuda con la ronin.

-Espero no ofenderos con mi interés. Nada más lejos de mi intención cuestionar lo que pudisteis hacer o haber hecho, ¿quien soy yo para semejante atrevimiento? Es sólo que me cuesta hacerme una idea de lo sucedido en aquella época -especialmente el hecho de que tuvieran que ser al final precisamente los Seppun los que extirparan el cáncer ante la pasividad del resto -Siempre he pensado que los dioses jamás permitirían a alguien como yo disponer de legiones a su servicio, pero supongo que eso es mucho más fácil de decir que de hacer.

El responsable de todo eso merece la muerte y el deshonor público para la eterna memoria de su nombre en la infamia, no lo dudo. Lo que si me atrevo a dudar es que ni Yashiko-san ni vos misma merezcáis también funesto destino por hacer justicia.
En todo caso Daidoji Seijiko ya está muerta, así lo ha sancionado el Emperador y los dioses son infalibles, ¿por qué iba a merecer Tarako abrirse el vientre? Es otra persona, otra familia y otros amigos. La costa de estatus y honor en vuestra próxima vida ya lo habéis pagado, o al menos eso es lo que yo opino.

No soy un filosófo... Pero ayer me fijé en el cachorro de lobo que os acompañaba. No sabía quien érais, claro, pero dos ronin en el Palacio Hantei llamaban mi atención. El caso es que para alguien que sólo fuera la sombra de una Daidoji desaparecida en combate la discreción sería tan valiosa como el oro, la misma Yashiko-chan me dijo que lo que yo había averiguado bien podía costarme la vida... Así pues, algo muy importante tenía que incitaros a participar de todo aquello, y creo que era de importancia para Tarako, no para Seijiko.
Lo que quiero decir es que Tarako es una persona real, o esa impresión tengo. Por eso pienso que ya es vuestra próxima vida, con un futuro además de un pasado por el que vivir.

¿Me equivoco mucho?
-pregunto sin demostrar demasiada pasión mientras me embozo dentro la capa para mantener el húmedo frío de la noche en la capital a raya.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Dom May 06, 2012 4:53 pm

"Oh! Fue un placer ayudarle! Tengo buena memoria para los dulces que más gustan y a quienes jiji"

Te sonrió esta.

"En esta ciudad hay más perversión de la que uno puede imaginar, yo diría que no hay fetiche sin ser cubierto en sus necesidades, pero los adictos al opio están por todas partes gracias al "opio medicinal" escorpión... así que lo mismo es."

Te replicó Tarako.

"Ahora que váis a ser famoso... Koji-san... recordar una cosa... hay demasiadas tentaciones en esta ciudad para los no talentosos como para perderles para siempre... no os podéis ni imaginar para los que tienen talento...

Debería ser la moraleja de hoy para con Shin."


Añadió esta con tono duro mientras se apoyaba con el hombro en la pared y te observaba.

Salisteis a la calle los dos, andabais con buen ritmo y tu siguiendo a Tarako, que sabía cada intersección y callejón que parecía no tener salida para luego tener un pequeño pasaje entre dos casa y salir a otra calle más.

"Sé más de lo que a muchos les gustaría... de todo... esta ciudad tiene una boca muy grande y gusta de usarla mucho... y quien sabe escuchar puede enterarse de muchas cosas..."

Te replicó con aquello del arte, aunque parecía insinuar que sabía incluso más de lo que decía.

"Si... muchos nos damos cuenta tarde la bendición del ambidiestrismo, pero si os sirve de consuelo, nunca es tarde para aprender hasta que no se está en la pira..."

En la pira funeraria que era la tradición rokuganí de enterramiento y rito para evitar levantamientos de zombis manchados innecesarios. Dijo esta con un sarcasmo oscuro y se miró las dos manos como si supiera de lo que hablaba.

"Tu haz tu trabajo y no tendrás nada que agradecerme."

Te comentó mientras esquivabais un grupo parlanchín de cortesanas que andaban con paquetes de compras.

"Si la curiosidad no existiera la corte no tendría sentido, y por lo que tengo entendido goza de una salud envidiable..."

te replicó esta mientras te señalaba que cruzarais un puente hacia otras calles que empezaban a ser iluminadas.

"Así que tampoco le deis demasiadas vueltas... no creo ser la más afectada en este tiempo... hay muchos con dramas personales... es sólo que yo trato de resolver... mi parte..."

Añadió acerca de tu interés por su historia. Pero de pronto, cuando hablaste del pequeño lobo vistes cierta oscuridad en sus ojos, entremezclada con la duda entre Seijiko y Tarako.

"Todo siempre se complica... ¿Nunca os ha pasado? Tenéis una visión clara de las cosas, una meta, un final... y de pronto el pasado no sólo sirve para tiraros al barro, aparece en otras formas... a veces nos confunden...

A veces...
susurróte hacen olvidar quién eres... o por qué luchas...

Y lo peor... es que a veces ni tan siquiera recuerdas si esa difusión es tan mala...

El mismo honor que me lleva a acometer todo esto es el que hace que ayude a ese chico... Mi palabra es lo único que me queda... Para con lo que fue... para con el padre de él...

Pero a veces... lo que es compatible e incompatible se vuelve... demasiado... pesado..."
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Dom May 06, 2012 10:56 pm

-Menos mal que la Mano Oculta mantiene a raya la corrupción y el vicio ¿neh? No se qué sería de la purísima ciudad del Hantei si permitieran el tráfico indiscriminado de adormidera y el flujo de dinero a través del crimen organizado, ju, ju -replico más como una sarcástica broma pesada, del escorpión hacia el resto del mundo, que como una crítica en si misma, ya que en realidad me importa más bien poco en lo personal.

-El talento de Shin-san le ha hundido como el lastre a una frágil balsa, pero esta noche corregiremos ese desequilibrio. A partir de ahí reflotará o desaparecerá por completo, en cualquier caso es un beneficio para el clan
-reflexiono como si eso me importara un pimiento. Podría ser la gran esperanza del Tengoku para cerrar las puertas del Infierno y aún así lo enviaría allí sin dudarlo si amenazara a Yashiko en su tablero. No hay lugar para la pena en el mundo del guerrero.
-En cuanto a mi... descuidad, no voy a decir que soy todo un virtuoso, pero siempre me ha bastado con una espada y un pincel para satisfacer la mayoría de mis tentaciones. No siento ninguna atracción por el sexo fácil, las drogas anestésicas ni las riquezas. Tampoco por la posición ni la fama huecas, así que comparado con esta ciudad soy prácticamente un asceta.

Quizás tenga cierta afinidad Dragón; Togashi Otsu-sensei dijo que veía uno de esos tatuajes suyos relativamente cerca de la superficie de mi piel... Lo que desde su punto de vista puede significar cincuenta reencarnaciones, pero ahí está
-añado con una media sonrisa. De nuevo vuelvo a ver la vida con ese sentido del humor sarcástico y lobuno, lo que me indica que las emociones generadas por la presencia de la Doji van dejando paso en mi interior al latir del muerto que pregona el bushido.

-Supongo. Sobre todo si quien sabe escuchar se mueve en los círculos de aquellos cuya existencia es ignorada por los samurais más nobles como un acto de "supuesta" grandeza. Debe de ser un recurso valiosísimo, pero no os envidio; la información comprometida es una responsabilidad peligrosa.

Os agradezco la capa, pero no significa mucho. Mañana os invitaré a una botella de sake Hida y estaremos en paz. Es protegerla lo que me importa y eso es mucho más que un mero agradecimiento por un trabajo bien hecho; si me ayudáis a conseguir eso estaré en deuda con vos para los restos
-respondo de forma seria, con un tono de voz profundo e incuestionable.

-En esta ciudad parece una máxima inquebrantable, "por imposible que parezca, todo puede complicarse" Quien me iba a decir ayer lo que estaría haciendo hoy mismo. Aunque a diferencia de vos, yo nunca he tenido demasiado clara mi meta... por eso, en mi caso, las complicaciones han sido una señal de los dioses. De los dioses buenos, espero.

Lo que quiero decir es que para vos quizás sea también el caso, al menos el de Tarako. Morir como Seijiko de pronto se ve cuestionado por el hecho de vivir como Tarako... Para mi sería una cuestión relativamente sencilla, la propia muerte está sobrevalorada en el mundo samurai. No es el colofón perfecto al final de una historia, siempre se puede escribir un capítulo más, y quien sabe si acaba siendo el mejor... Como "Hana" ¿habéis leido esa obra? Por lo visto es una de las favoritas tanto de Yashiko-san como de Nozomi-sam... curioso, ¿no os parece?

Que conste que no quiero decir que abandonéis a Yashiko-san por no querer morir, nada de eso. Al final no se trata de un nombre o de otro, o de dos empresas distintas, sino de querer vivir o morir, ya que es obvio que Daidoji Seijiko podría cumplir la palabra de honor dada al padre del joven lobo mucho mejor que Tarako. Al menos desde mi punto de vista grulla, claro. En cualquier caso cualquiera de las dos mejor que un tarro de cerámica lleno de cenizas jodidamente honorables.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun May 07, 2012 10:57 am

"Se mantiene.... controlado, pero controlar eso es tan complejo como controlar la naturaleza del hombre... que es más... "variada" de lo que muchos pueden llegar a pensar de primera mano..."

Te respondió esta con una sonrisa de medio lado.

"Créeme, en esta ciudad la ociosidad es lo peor que puede pasarte, si no mantienes tu cabeza y tu cuerpo ocupado... hay demasiadas tentaciones, sobretodo para los que tienen talento..."

Te dijo muy seriamente como quien te daba un consejo, pero sin llegar a dártelo, después de todo no lo habías pedido...

"Los Dragones son de las mejores opciones de la ciudad y Otsu-sensei más, así que si esa es tu filosofía, yo no la abandonaría."

Te replicó esta.

"La información es poder y el poder conlleva una gran responsabilidad ¿no?

Te preguntó esta retóricamente con una media sonrisa.

"Y no se te olvide que a esa regla se le añade "y si piensas que ya has llegado al cúlmen, aún puede cambiar las tornas, pero no tiene por qué ser a mejor."

Añadió con sarcasmo.

Tarako miró hacia el cielo oscurecido y a cómo las primeas luces ya eran cientos y las estrellas salían y susurró:

"Vivir o morir... si... parece un pasaje sacado de las obras de Aoki Ko-sensei..."

De pronto, Tarako te hizo girar por una esquina y te topaste en el incio de una enorme calle principal que estaba precedido por una puerta de madera, como las de templo, pero sin serlo, obviamente, de rojo, con lamparillas ya encendidas en donde se podía leer claramente "Barrio rojo". O lo que es igual, la parte licenciada del distrito, la zona del placer.

Más allá de aquella puerta las casas estaban puestas en fila, con sus salones al descubierto tras las rejas de madera enrojecida mostrando las mercancías, restaurantes de comidas más que exóticas y licores más allá de lo permitido, y muchas tapaderas de fumaderos ilegales que tenían pinta de casa de té para llevar compañía femenina o masculina.

"Esta es una de las avenidas principales. te comentó Tarako hay dos entradas al barrio, la que se entra desde el muelle, que es la zona de la yakuza del Caparazón y esta entrada más bonita, por decirlo de algún modo que es vigilada por los Lobos Grises, así que si ves ronins o gente con kimonos grises con lobos son ellos, no nos metamos más en líos de los que ya buscamos...

Shin suele estar en esta parte debido a que al fondo de esta calle, en la plaza central está la Nube Gris, que es el local de placer más caro de toda la ciudad con las famosas cinco Oniagans de los Elementos, que son capaces de saciar cualquier deseo que esté a la altura de sus honorarios...

Shin a veces no tiene tanto dinero, pero ronda esta parte debido a que los Lobos tiene un mejor sistema con sus mercancías, por lo que suelen estar mejor cuidadas y ser más hermosas y estar en mejores condiciones...

Pasearemos y entraremos en los lugares habituales de este y a ver qué nos encontramos..."


Te dijo esta mientras comenzaba a caminar hacia dentro, el barrio rojo estaba ya lleno de gente, y se iría llenando más algo más tarde, había mujeres y hombres, de toda clase social, aunque había burdeles para samurais y mujeres perfectas para ellos había niveles económico para todas las clases, aunque seguramente para los menos "afortunados" en la calle principal jamás encontrarían algo de acuerdo con sus posibilidades.

Te llamó la atención lo especializado del negocio, había muestrarios de mujeres, pero no faltaban las casa con hombres solamente.

"Normalmente están mezclados en la misma casa, para que sea más fácil que un cliente que no quiere declarar su gusto particularmente tenga la excusa de estar "con el sexo adecuado" pero hay lugares especializados para los que han dejado sus reparos en la puerta."

Te explicó esta.

Las mujeres tras las verjas rojizas fumaban, charlaban, reían, hablaban con los clientes o los incitaban a entrar y a comprarlas.

Tarako andaba relajada mirando en derredor buscando a Shin.

"Es una lástima todas esas chicas y chicos... vendidos la mayoría por deudas de sus padres para con este barrio... y aún así están de suerte porque las cosas por aquí son mucho mejores de lo que eran antes..."

Te comentó esta mientras te señalaba un local, una casa de juegos, para que fuerais hacia allá.

"Empezaremos por un poco de juego y dragón que aún es temprano y si no está allí entonces es que hoy tiene un día... bravucón..."

Tarako te hizo entrar en un local de apuestas y fue hacia uno de los enormes porteros vestido de gris con el Lobo en negro aullando a una luna blanca.

"Estoy buscando a Shin ¿lo has visto?"

"Estaba aquí hace un rato, Tarako, pero hace rato que no le veo."

Tarako torció el gesto y asintió:

"Vamos a echar un ojo y sino está salimos ¿vale Kodo?"

El enorme yakuza asintió y Tarako te hizo una seña para que la siguieras y miraras por las mesas a ver si le veíais.

"Este es uno de los locales donde más se gana y pierde jugando a los dados."

Te informó.

"Pero tu eres un asceta, así que quédate con el dato como algo curioso."
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Lun May 07, 2012 3:02 pm

-Si no sacaran tajada seguiría siendo complejo de controlar el mundo del vicio, pero los resultados serían probablemente mejores -expongo como una idea lanzada al aire de modo desapasionado; a diferencia de Yashiko, a mi todo esto me resulta completamente intrascendente -Ya que estos años ha habido tan buena relación entre la Mano Oculta y el Cangrejo, deberían haber aprovechado para indagar en la extensa experiencia de estos últimos en los peligros que conlleva convertirte en aquello contra lo que luchas.

Sin embargo tengo que admitir que para la sociedad que tenemos la solución es la adecuada. Lo que no se ve no sucede, así que mantener todo esto tras una bonita puerta torii de madera roja es suficiente para fingir que no lo vemos.

-Gracias por el consejo, Tarako-san, lo tendré en cuenta. ¿Pero por qué estáis tan convencida de que el talento es un lastre cuando su poseedor se hunde en este mundo? Yo pinto, no digo que tenga talento o deje de tenerlo, pero eso me ayuda a llenar mi tiempo con un arte respetable; si me pone en riesgo creo que es más con la cúpula de la sociedad que con su base o, en este caso, sus sótanos.

Los dragones son complicados. Cuando te enfrentas a su filosofía parecen esas puertas cerradas de los sueños, que algo te dice debes abrir, pero nunca llegas por mucho que trates de avanzar. Supongo que el lógico para alguien que no ha nacido en ese mundo de vida contemplativa; ves las ventajas de su pensamiento, pero también la frustración de la relatividad perpetua.
Aunque por supuesto aprecio la paciencia de Otsu-sensei conmigo, me ha ayudado mucho, ahora y en el pasado, así que se de primera mano el valor de su opción.


-Lobos grises -repito pensando en aquel intento retórico por imitar la estética de los clanes incluso en los nombres -Nunca me he considerado pendenciero, pero espero que no pretendan que baje la mirada al cruzarme con uno de esos yakuzas, eso sería mucho pedir para cualquier samurai... Además algo me dice que en este tipo de parajes mostrar inseguridad es mucho más peligroso que lo contrario.

Sólo deseos sexuales, lo que reduce muchísimo la lista
-puntualizo distraido recordando como cuando alumbré la idea de mis cuadros me planteé la posibilidad de inmortalizar a esas llamadas oniagans. Ahora, sin embargo, sabiendo lo que se de mi patrona es tan probable como que mañana el sol salga por el oeste -Espero que no esté allí. Tarifas más caras implica clientela más selecta y por tanto seguridad más intensa; imagino que los yakuzas no serían tan imprudentes como para interferir entre dos samurais dispuestos a acuchillarse, pero aún así la publicidad del asunto aumentaría, me temo.

Conforme caminamos por el lugar me doy cuenta de que las bandas de traficantes hacen un buen trabajo manteniendo las calles relativamente limpias. No son los distritos interiores, pero tampoco la repugnancia para los sentidos que podría haber imaginado. Podría decirse que es un lugar interesante para pasear, pero, aunque de vez en cuando veo alguna que otra mujer a la que podría llegar a mirar a la cara, la idea de pagar por su compañía me resulta extremadamente ofensiva para mi ego; hay cosas que un samurai de verdad sólo toma tras una merecida conquista, no regaladas ni mucho menos compradas.
Así que, en realidad, todos aquellos "escaparates" sólo son muestrarios de curiosidades humanas ante mis ojos.

-Cualquiera que tenga reparos no debería estar aquí -contesto rascándome la barbilla -Si has aceptado este mundo me parece ridículo preocuparte entonces de si debería gustarte más la carne o el pescado, teniendo en cuenta que muchos samurai considerarían eso irrelevante ante la diferencia entre un humano con alma y otro sin ella.
Quiero decir que no creo que aquí haya nada adecuado... O una vez dentro, inadecuado
-digo mientras me fijo con la curiosidad que sólo otorga el mundo del arte en lo que va descubriéndose a mi alrededor. Un par de reclamos femeninos puestos al fresco de una de las puertas cruzan su mirada con la mía y se atreven a sonreir esperando que ésta sea su noche de suerte, pero al no ver rastro de interés en mi la más perceptiva termina por asustarse.
-¿Una lástima...? Depende de como se mire, seguro que por aquí hay chicas que podrían haber sido músicas, poetas o institutrices desperdiciando su potencial, pero también las habrá que podrían haber acabado con los pulmones llenos de óxido en una mina de hierro, o deslomándose al sol en un campo de arroz del que no les queda ni para comer tras pagar derechos e impuestos... Eso sin contar las que se habrían convertido en esposas de maridos que gustasen de reservar su galantería para este lugar y dejarles a ellas sólo sus frustraciones más mezquinas.

¿Las cosas por aquí son mejores de lo que eran antes...? ¿Antes de qué, Tarako-san?
-pregunto intrigado -¿Acaso el nuevo régimen tiene una política activa para sanear este tipo de lugares? -me refiero a la Ama Yukirohime, aunque al decirlo me suena aún más improbable, y antes ya me lo parecía horrores. Entonces ¿qué es lo que ha cambiado?

-¿Qué quieres decir con un "día bravucón"?

Bueno, sólo he dicho que sería un asceta comparado con esto
-puntualizo con una media sonrisa socarrona -Pero reconozco que jamás le he visto el más mínimo interés a los dados. Quien disfrute de la incertidumbre de unos kokus ganados o perdidos al azar en un segundo debería probar las mieles de la adrenalina de un duelo de iai -explico con una sonrisa lobuna enseñando el colmillo aún sin necesidad de bordar lobos en mi indumentaria -El acero siempre es más ligero que el oro...
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar May 08, 2012 11:24 am

"No creo que se hayan dedicado a eso, pero si en controlar más lo que ellos ya lo hacía, ahora están más.... implicados..."

Te dijo Tarako de manera algo ambigua, quizás porque no quería hablar de ello o quizás porque a ti no parecía interesarte demasiado como para hablar más sobre eso.

"Por que el talento va seguido muchas veces de una personalidad... inestable, de muchos lameculos y de fiestas con demasiados vicios en ellos y de ahí a visitar el barrio rojo tu solo hay menos de lo que te esperas, te lo aseguro... Se empieza con una calada o con un "por qué no" y se termina teniendo cuenta abierta en uno de los burdeles de lujo en la ciudad o con tantas deudas de juego que trabajas para cubrirlas..."

Te contó esta como si supiera de muchos casos.

"Yo creo que se trata de visión... Es como quien mira una flor desde arriba o desde el lado... se ven de manera distintas... a ellos, allá arriba se les ha enseñado a mirar las cosas de otra manera, de otra perspectiva y así ven cosas que otros no..."

Supuso esta mientras ponía sus manos tras de su cabeza y miraba al cielo nocturno.

"O al menos eso me parece tras estos últimos años... en cierta manera lo entiendo... ahora yo también veo las cosas de diferente manera... y es tanta la diferencia que a veces pienso si vivía en el mismo mundo..."

Meditó esta.

"Tu no molestas, ellos no molestan, son los guardias de esta parte del distrito, y saben que función tienen, si tu no buscas problemas ellos no apareceran en tu visita."

Te dijo de los Lobos. Si te fijabas bien en las calles había más de lo que en un primer momento podía parecer, algunos como porteros de casas de prostitución o de juegos y otros caminando haciendo guardia como en cualquier distrito.

"Sexo, bebida, juego y drogas es lo que se vende en este distrito, y te aseguro que es más que suficiente...

Oh, la clientela de ese lugar es íntegramente samurai... nadie sabe de quienes son, pues tienen un sistema de seguridad de información muy grande... pero por lo que cobran deben ser peces MUY gordos...

Y todas trabajan mucho, así que en esta ciudad hay muchas personas con gustos.... más peculiares de lo que de por seguro aparentan a priemra vista."


Te dijo esta de las oniagans.

"Es un mundo de sinsentidos, Koji-san... cerca de este barrio está el de las geishas, el distrito licenciado... ¿Y en qué se parecen estos dos? En la fachada del no estar en lugares así y guardar unas apariencias absurdas, sin duda..."

Asintió esta a tu razonamiento.

Sin duda las calles estaban limpias, había un aire como de festival nocturno permanente y se veían a muchas personas muy bien vestidas, de hecho empezabas a creer que sin sonido en la bolsa quizás ni te dejaran pisar aquel barrio. Después de todo no se iba a mirar, y no te permitían más que lo justo y necesario, en aquel barrio todo costaba dinero...

"Tienes razón en eso... la verdad es que se le puede ver el lado positivo a todo...

Oh, si, antes, antes que el régimen cambiara, y no sólo me refiero al reinado, ahora... verás, la verdad indiscreta y no probada es que los clanes yakuza que actualmente dirigen el barrio rojo están patrocinados por clanes, que llevan sus cuentas y hacen sus estatutos diferentes...

El caparazón de tortuga es de la Kasuga y los Lobos de los Escorpión... Antes, por ejemplo, en los lobos, las drogas corrían por doquier, malnutrición, abusos... Pero desde que "se supone" que hay nuevos "jefes" en el barrio el nivel ha crecido, mejorado, se han limpiado los drogodependientes y el trato a las chicas a mejorado mucho no sólo en que no se les pega, mejor alimentación y otras muchas cosas...

Vamos, que hoy en día si que pueden decir esas chicas que tienen suerte, al menos en los Lobos, el Caparazón va más retrasado pero va haciendo lo mismo...

Es como si el corporativismo hubiera llegado a la yakuza... dicen que hay una doble pirámide de jefes, la de la yakuza y luego una pirámide por encima de esta de los jefes supremos que son asignados por el clan, de nombres secretos claro.... El Clan les da apoyo y regularización por decirlo de alguna manera y seguridad y ellos una cuota de su mercado, por supuesto...

Deben salir ganando porque no he visto a nadie quejarse... antes esto era un caos, había guerras entre las yakuzas continuamente..."


Te contó Tarako.

"Pues uno de esos días en los que quiere comprar a muchas mujeres y demostrar una hombría ridícula o sin sentido."

Te dijo esta mientras miraba entre las mesas.

"No... no está aquí... vamos a tener que mirar en los burdeles, pero antes nos interesa saber si va puesto de dragón o no, eso nos puede ayudar mucho."

Te dijo mientras salíais a la calle y te hacía seguirla hacia una "tetería" más adelante.

Entrasteis y la planta de arriba estaba llena de personas que parecían más que borrachas idas pero estaba todo muy tranquilo.

"Lo fuerte está abajo."

Te dijo esta mientras andabais dentro del local, que era bastante bonito, podía haber sido una gran tetería fera de aquel distrito.

Tarako llamó la atención de una camarera que estaba recogiendo una mesa y se acercó a ella.

"Hola Tara" Le saludó la camarera con una enorme sonrisa. "Gracias por lo del otro día, por cierto, no me dio lugar a decírtelo, te fuiste de pronto."

"No es nada... Vengo buscando a alguien, Lasha ¿Shin estuvo por aquí?"

"Pues si, hace un rato, se ha gastado un dineral "allá abajo" al parecer ha tenido suerte con los dados y no tenía ganas de guardar nada para mañana"

" Tenía... "uno de esos días" de estos clientes ¿no?"

La camanera sonrió.

"¿Y sabes dónde puede estar ahora?"

"Con lo que ha ganado seguro que trata de ir a la Nube, pero no tengo nada claro que le dejen entrar después del numerito del otro día, ya sabes que las oniagans no se compran sólo con dinero."

Tarako asintió despacio.

"Arigato, Lasha, hazme un favor, no digas que he preguntado ¿de acuerdo?"

"Por ti lo que sea Tara."

Replicó esta con una enorme sonrisa. Tarako se dio la vuelta y te dijo que salierais.

"Debe ir hasta el culo de vacío líquido, no le podemos pedir nada mejor al destino, hoy es tu noche de suerte, Koji-san."

Te dijo mientras salíais.

"El vacío líquido es opio que se bebe, sube muy rápido y te tumba en poco tiempo, ahora mismo no debe recordar ni cómo se camina. Mejor, como tiene fama de buscabroncas, y con gente que le ha visto tan bebido nadie podrá decir que fuimos nosotros los que empezamos la pelea, nadie le creerá diga lo que diga..."

Tarako sonrió lobunamente.

"Es nuestra noche de suerte... ya sé cómo lo vamos a hacer, puedo verlo claramente..."

Dijo con tono algo malvado.

"Seguro que la está liando a las puertas de la Nube por lo del otro día, la yakuza podría dejarle nadando en el río, pero al ser samurai es siempre más complejo, pero... ¿qué hay más conveniente para ellos que un samurai que pone en su sitio a otro samurai? Y si es del mismo Clan mejor que mejor... Ese imbécil no los ha puesto regalado..."

Te dijo mientras te conducía por la calle mayor hacia la mitad de esta en donde se había una enorme plaza con una fuente en medio en donde había puestos de comida ambulante y mucho ambiente de personas. En dicha plaza se veían varias enormes casas, más bien mansiones de varias alas, con patios amurallados inclusives, aunque una de ellas tenía unas enormes puertas abiertas que dejaba ver un jardín precioso con un cartel en la entrada con una Nube en donde se leía "La Nube Gris".

Más allá de esa puerta había un pequeño revuelo en lo que parecía la entrada de la mansión. Tarako te dio un leve codazo y te señaló con la cabeza.

"Me juego mi sepukku a que está ahí formando jaleo."
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y profundidad."


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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Mar May 08, 2012 4:45 pm

-Bueno en eso debo daros toda la razón. El artista suele poseer una sensibilidad muy a flor de piel para poder captar la belleza que otros no ven y plasmarla en su obra, sea del carácter que sea. Belleza en el sentido más abstracto, claro. El caso es que eso puede hacerles propensos al desequilibrio emocional.
La suerte para mi en ese sentido es que soy bushi antes que artista, y reconozco que un paseo por este lugar tiene el encanto de descubrir un mundo nuevo, pero no me siento especialmente tentado por nada de lo que aquí se ofrece
-explico encogiéndome de hombros, no como si pretendiera vanagloriarme de ello, sólo expresando lo que siento -Eso sin contar el particular carácter de mi patrona -añado al argumento con una media sonrisa, dándole a su influencia un doble significado ambiguo que realmente posee.

-Los grullas vemos una hermosa flor, los ganaderos comida para sus cerdos, pero una flor es una flor sea cual sea lo que te llame la atención de ella. La diferencia dragón es mirar la flor como una fruta en potencia que requiere la destrucción de aquella; y ésta como un árbol, y éste como leña para el invierno... Al final, de tanto mirar las cosas en su conjunto más amplio pierdes la percepción de la naturaleza de cada una, y ni siquiera puedes afirmar que eso sea bueno o malo.
O eso creo, no soy un experto en esas filosofías. Aunque me aplico.

A eso mismo me refiero; éste es otro mundo y a la vez es el mismo que ya era cuando lo desconocíais y no habríais movido un dedo por evitar su destrucción, o asi piensan la mayoría de samurais allá arriba. Ahora sin embargo sabéis que estas personas sufren tanto como cualquiera, tienen emociones y desempeñan un trabajo ingrato. Pero a la vez también sois consciente de que es necesario que se prostituyan, trafiquen y apuñalen, porque el mundo real así lo requiere de ellos, y si no de estos sería de otros.
El relativismo absoluto nos hace insensibles, pero cuando lo analizas te das cuenta de que todo es relativo; el mundo es insensible.


Me fijo en las guardias armados. Obviamente no son espadas samurai, pero cada uno lleva su carga de hierro encima, con más o menos disimulo. Sólo eso ya podría ser tomado como una ofensa por un samurai demasiado arrogante, ¿pero qué se le habría perdido a uno de esos aquí? Quizás perseguir a una rata... -Tengo curiosidad, profesional. ¿Qué clase de guerreros son estos guardias? Comparados con samurais, ¿son buenos manejando esas armas que llevan? -pregunto distraido. Yo soy mucho más curioso que arrogante, al menos en lo que a tolerancia se refiere.

-Las geishas tienen clase. Quizás sean hinins que aspiran a seducir a un cliente que las mantenga, pero saber tocar música o recitar poesía requiere mucho estilo. Nunca me han gustado como mujeres de compañía, no les veo el interés, en cambio como artistas no me han defraudado las veces que he visto a alguna en acción. Fiestas y cosas así, algunos anfitriones las contratan para amenizar recepciones, ya sabéis.

Hum, así que decís que La Nube Gris tiene un eficiente sistema de seguridad para proteger a sus clientes samurai, peces gordos... Y a la vez que la yakuza que controla tal servicio al secreto de la intimidad está patrocinado por el escorpión, nada menos. Resulta que el lobo tiene un aguijón de arácnido en lugar de lengua... ¿me he perdido algo o hay que ser completamente gilipollas para acudir a estas oniagans? Al menos si tienes algo que perder de hacerse pública tal afición, vergüenza cuanto menos.

Aunque no puede negarse que desde el punto de vista de "la sangre y el oro" no sea una solución rentable. Lo que me extraña es que este estilo de protección revierta en menos enfrentamientos entre las yakuzas, después de todo si algo sabemos hacer bien los clanes es matarnos entre nosotros con mucha dedicación...

De repente el hecho de saberme observado por los peones del clan de las mentiras me resulta poco tranquilizador. Pero no hay motivo para suponer que no somos muy distintos del resto de clientes tanto como que Tarako debe de saber manejarse aún con el viento en contra.
-Oh, así que os habéis convertido en una especie de protectora de los desvalidos aquí abajo -noto tras ver como habla con aquella especie de camarera -No podéis evitarlo, vosotros lo lleváis en la sangre -sonrío sin malicia, recordando el famoso origen del nombre familiar, dai-doji. En el fondo un lobo será siempre solitario y al contrario el pastor por naturaleza tenderá a proteger a su rebaño, incluso aún teniendo que inventárselo.

-Tsk, no es mi noche de suerte -protesto chasqueando la lengua con ligero fastidio -Es la noche de suerte de Shin. Cuanto más perjudicado esté más fácil me resultará evitar matarlo.
Para mi una suerte sería encontrar a un rival digno y tener que superarme a mi mismo para derrotarlo, pero ésa es una fortuna esquiva y de doble filo, también. Es evidente que ahora aumentan mis posiblidades de éxito, si, pero si creyera realmente que necesitaba tales ayudas para salir victorioso creo que preferiría envenenar el pellejo de su prostituta y pagársela yo mismo
-resoplo un bufido a medio camino entre el sarcasmo y el orgullo profesional a través de una media sonrisa dibujada en mi rostro.
-Dicho sea de paso, no tenía ni idea de que el opio pudiera hacerse líquido -concluyo al final como si tal cosa.

-Curioso burdel en el que niegan la entrada a un samurai con dinero... -anoto distraido mientras me deshago con pericia del nudo que mantiene en su sitio la espada dentro de la saya y compruebo el desembarazo de la capa para evitar que estorbe cuando el asunto alcance su máximo interés.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue May 10, 2012 11:58 am

"Si... espero que hayas venido sin que ella lo sepa o tendrás problemas luego..."

Te dijo Tarako de tu patrona con una sonrisa sarcástica en los labios. Oh! Sin duda no se imaginaba cuántos problemas ya habías tenido...

"Si, si, te veo la verdad que bastante esmerado en la filosofía, sino te va bien con el arte quizás puedas abrir una corriente filosófica tu sólo, esta ciudad siempre necesita corrientes nuevas."

Bromeó contigo.

"La verdad es que mi relativismo ahora mismo no sé ni dónde lo tengo, ni tan siquiera sé si yo misma soy un perro o qué soy... antes las distinciones estaban claras... supongo que ahora busco con mis propios ojos saber dónde me hallo yo... y no me refiero a por encima o por debajo de ellos... sino a qué soy yo ahora..."

Meditó esta mientras veíais a las mujeres y hombres tras las verjas de maderas rojas.

"¿Los guardias? hay de todo, hay tontos con palos, como quien dice y los hay peligrosos, los Lobos se están armando y preparando bien, porque dicen que habrá guerra con la El Caparazón... así que están adiestrando a sus hombres...

Pero ya de por si estos tenían a ciertos hombres capaces... varios ex piratas y demás como el propio Kashira de la yakuza de los Lobos, que era al parecer un formidable y temible pirata..."


Te explicó esta.

"El Escorpión saca dinero e información de aquí, de las oniagans, les conviene ser sutiles para no matar al pájaro de huevos de oro, por eso no actúan nunca contra sus clientes directamente, a menos que sea algo gordo claro aunque nunca he oído sobre eso... porque pueden seguir sacándoles sangre de esta manera por más tiempo, son muy listos...

¿Gilipollas? Hum... puede... o simplemente puede que sean personas... desesperadas por encontrar lo que ansían y estas mujeres son las únicas que se lo dan...

Lo que lo hace más bien triste... no poder encontrar más que de esta forma con lo que uno desea..."


Meditó al final con el tono de voz más bajo y pensativo, quizás hasta apiadado por ello.

"Oh, te aseguro que funciona, actualmente las yakuzas que quedan son el fruto de uniones y de mezcla entre yakuzas pasadas, las más fuertes sobreviven y ahora encima son apoyadas por clanes, no oficialmente, claro... Sólo hay un problema en eso... que aún son varios en este mismo distrito y no del mismo Clan... de ahí que se huela guerra en poco...

Si esto fuera como en el Distrito Meiyoko, no pasaría, todos son del Escorpión, pero aquí "están" los Kasuga, aunque más bien debería decir que llegaron los Escorpiones, pues los kasuga estaban antes...

Son los problemas de siempre en una escala más pequeña..."


Tarako, al salir de hablar con la camarera y oirte decir aquello chasqueó su lengua contra el paladar como con desagrado, no por tu comentario sino quizás por la molestia de mostrarse así, como de verdad era y te dijo algo molesta:

"No hice nada raro, sólo un tío muy bebido y fumado que quería algo de ella que no debía... La verdad es que yo pagaría por ocuparme de tíos así todos los días. No fue nada, como te digo."

Aunque no la creías en absoluto, no al menos por la expresión de gratitud de la chica al verla.

"Nunca llueve a gusto de todos! se quejó Tarako de tu actitud míralo de esta manera, es tu noche de suerte porque vas a quitarle a Yashiko un problema desde ahora mismo, porque no te va a suponer un reto y por eso llegarás a tiempo a tu gala de esta noche y porque gracias a ello vas a ser el pintor de moda y no tendrás que verle la cara a gente así... hasta mañana al menos jaja Porque quién sabe, quizás mañana si que consigas uno de "tus" días de suerte"

Te contestó con sarcasmo esta mientras te miraba de reojo.

"Oh! si, si que se puede beber el opio, maravillas venidas desde Ryoko Owari, pero ese será otro cursillo sobre el submundo que te daré en otra ocasión, apúntate a la clase."

Mientras íbais entrando por el jardín las figuras se vieron con más facilidad, había dos enormes hombres, como dos puertas de patio de castillo delante de la puerta con dos enormes palangus sacados, dos espadas que solían usar los piratas y con pintas de muy pocos amigos. Shin estaba delante de ellos, parecía indignado y gritaba que le dejaran entrar. Entre los dos enormes hombres, un paso atrás había una mujer de edad adulta, fumando en pipa con aire desganado que tenía una sonrisa ladina y superior en sus labios que parecía tratar de hablar con él.
http://imageshack.us/photo/my-images/68 ... nkagi.jpg/

Tras esta había varios guardias más y la figura de dos mujeres tras estos guardias que parecían mirar lo que pasaba, una que aparentaba una tranquilidad tremenda.
http://imageshack.us/photo/my-images/26/kajiko.jpg/
Y la otra que parecía esta pegada a esta, algo asustada:
http://imageshack.us/photo/my-images/243/tenko.jpg/

Shin gritaba que le dejaran entrar que traía dinero y que quiénes eran ellos para impedírselo a él, que era samurai y que ni tan siquiera debía darle explicaciones ni menos pararse ante unos heimins e hinins como ellos.

Antes de llegar Tarako te dijo:

"Ayer noche le expulsaron de la Nube Gris, quizás para siempre, al parecer ayer tuvo un altercado muy poco apropiado por la tarde y la Embajadora pensó que lo mejor sería que no fuera al evento de la Ciudad Prohibida, para que se enfriaran los ánimo... Vino a este distrito, bebió de todo, fumó de todo, vino a por una oniagan y al parecer su actitud con ella hizo pensar a los yakuzas que la vida de la chica peligraba y que no merecía su dinero el riesgo de perder a sus perlas preciadas... Y ahora estamos aquí...

Bueno, te toca ser el héroe de la noche."
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Jue May 10, 2012 10:43 pm

-Tal vez los tenga de todos modos -contesto resoplando -Salvo que tenga la suerte de que el incidente se le pase por alto, pero me temo que es demasiado detallista para eso. Todo será comprobar si la idea de que me haya metido en sus asuntos tuviese consecuencias incluso peores que haber venido aquí por las mujeres -no se hasta qué punto la suerte de Shin será tratada con interés en la embajada o dejada por inevitable, pasando entonces mi identidad a un segundo plano. En todo caso tal vez Yashiko ate cabos, y no podría mentirle, en ese momento veremos qué sentimiento gana en ella.

-Sois un samurai -contesto sin duda -Lo que demuestra todo esto es que serlo no significa vivir con lujos, sino con una actitud que no va en la ropa, los emblemas ni siquiera en el daisho, sino en nuestra propia alma.

Ese Kashira, por ejemplo, nunca la tendrá. Siempre pensará que su fuerza es un derecho, cuando en realidad es una responsabilidad.

Hum, si, entiendo que el escorpión no gasta sus flechas a la ligera. Pero eso no significa que jugando en su mesa no estés permitiendo que apunten una directamente a tu corazón, y tal vez nunca les interese dispararla, pero siempre será una decisión del escorpión, no tuya, así que el daño moral sobre tu integridad ya estará hecho a poco que te pares a pensarlo.
Aunque imagino que los que vienen aquí piensan con... una parte distinta. Desesperados, tal vez, siempre puede verse desesperanza en el vicio, y viceversa.

Pero no vale la pena compadecerlos a todos. Quien acepta que lo que quiere es poder escoger a una mujer y acostarse con ella sin mediar su encanto o su suerte tiene algo de valiente, y a estos nunca hay que compadecerlos. No quiere amor ni orgullo, y admitiéndolo incluso se pone a salvo de las flechas. Es una buena opción...

...para los mediocres, claro. Pero reconocer que lo eres y que no puedes aspirar a nada mejor requiere valor. Virtudes, no, pero si valentía.


La Kasuga, pienso en ello. Creo que Tarako se equivoca, ese clan sólo tiene unos cien años, mientras que el escorpión puede remontarse al amanecer del Imperio; sin duda los arácnidos estaban aquí antes. Además, siendo serios, un clan mayor sigue siendo un clan mayor aunque sea el de Bayushi, por mucha fantasía legal que adorne el acta de fundación del clan de la Tortuga y su daimio honorario.
-¿Habrá guerra aquí? -repito pensativo mirando a mi alrededor -Es una lástima, no está demasiado desordenado y dudo que un baño de sangre lo mejore... pese a que entonces el nombre de barrio rojo adquirirá un significado muy literal.
Pero tenía entendido que el gobernador en la sombra de este distrito seguía siendo un escorpión, así que si no son capaces de ganarle un pulso a la Kasuga, realmente no merecen mantener el control de este lugar
-concluyo encogiéndome de hombros, dado que intuyo que de todo esto a los samurais nos entrará el ruido de sables por un oido y nos saldrá por el otro. Al menos a los no implicados, claro, las yakuzas patrocinadas por la Grulla están en la Ciudad Prohibida.

No puedo evitar luego sonreir ampliamente al observar el fastidio de la ronin al tratar sobre ella misma, sus inclinaciones protectoras. El espíritu siempre permanece -No importa lo fácil que fuera para vos, sino lo importante que resultó para la camarera. Para mi las heroicidades huecas tienen el mismo valor, vacío.
Además si que fue raro, la mayoría de los samurai evitarían mancharse las manos por una chica de casta inferior si no les afectase directamente a ellos, por eso hay un muro entre los distritos interiores y estos
-quizás incluso ahora Tarako fuese mejor campeona esmeralda de lo que fue como Seijiko, se podría argumentar mucho a favor de esa idea. Lo que me devuelve a mi idea inicial, ahora es cuando puede ser lo que es.

En realidad es un caso similar al de Shin esta noche, si todo me va bien. Le quitaré lo que le lastra y tendrá la oportunidad de renacer; entonces veremos de qué pasta está hecho realmente. O lo verá quien le importe, claro, no yo.

-La efectividad del asunto está fuera de toda duda
-contesto resignado, ya que su argumentación es incuestionable -Pero comprended que para alguien que ha pasado su vida persiguiendo la perfección del iai resulte agridulce una posible victoria en la que todo ese esfuerzo acumulado no tenga demasiado peso.
Se que desde el punto de vista Daidoji es un pensamiento sin sentido, y seguramente lo sea cuando estamos hablando de Yashiko-san y vuestra causa... Lo lamento, olvidadlo os lo ruego
-digo al final tras tratar en vano de añadir algo más. Desde luego el ideal de perfección no estará más cerca de mi después de esta noche, asumiendo una victoria incluso, pero hay personas mucho más importantes que yo en esto, y eso es lo que cuenta.
-Tenéis razón, es una buena noche -suspiro finalmente exhalando las posibles dudas, ahora no las necesito para nada.

Al llegar a la escena escogida ésta no puede ser más tragicómica. Dos tarugos son la separación entre el Kakita y la muerte, y para colmo es probable que pudiera matarlos a los dos aunque eso fuese aplastar a una abeja golpeándola contra la colmena. La sonrisa de superioridad de la probable dueña contrasta con la indignidad de Shin, hasta el punto de hacer difícil distinguir quien es el samurai y quien el heimin, o quizás hinin.
Pero lo que más me llama la atención, con diferencia son las otras dos mujeres de la escena. Dado el lugar y su ausencia de armas parece obvio que son prostitutas, pero sólo una demuestra la actitud que se esperaría de una de ellas ante una escena como la que presencian... la otra, pelirroja, mantiene una serenidad que sería la envidia de muchos guerreros.
-Seguramente debió de maltratar a ésa. La idiotez siempre es insistente -respondo señalando con la mirada a la que se esconde tras la otra. No tras los guardias armados, como sería lo lógico, sino ante otra prostituta. ¿O quizás no lo sea?

Su vista se cruza con la mía unos segundos, percatada de nuestra aproximación al altercado. Tiene instinto. Su mirada me suena, aunque no se de donde.

No tengo mucho tiempo para pensarlo ahora, Shin me espera, Tarako me ha dado pie y es mi turno de entrar en escena. Bueno, al menos que uno de los dos lo haga como un verdadero Kakita... -"Acapara sobre sí todo un enjambre de infamias. Y la fortuna, sonriendo a su ruin causa, parecía la puta de un rebelde.
Mas todo en vano: el bravo samurai, pues es digno de tal nombre, despreciando a la fortuna y blandiendo un acero que humeaba de muertes sangrientas, cual favorito del valor se abrió camino hasta hacer frente al infame; y sin mediar adiós, ni despedida."
-entono recitando los versos clásicos con una gracia natural grulla para las entradas con sentido del espectáculo.

-¿Pero quien es el samurai, y quien la puta?
Desenvaina el villano, y es el héroe.

Ya lo dijo el maestro: si tienes que gritar que eres el rey, significa que eres el bufón
-sonrío de medio lado pasando la vista de la dama a Shin.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie May 11, 2012 11:12 am

"Entonces busquemos una buena tapadera para que no te metas más en líos, no quedaría muy bien con tu nueva vida, o quizás incluso si... pero mejor dejémoslo en un "ser discretos"..."

Te contestó Tarako.

La ronin no dijo nada cuando la llamastes samurai, fuera lo que fuera, su mirada iba de un lado a otro mientras andabais, pero no dudabas de su atención. ¿Eso la tranquilizaría o atormentaría más? Quien sabía...

"Bueno... yo creo que muchos no piensan ni el riesgo, porque muchas veces son pájaros que son más valiosos vivos y felices, a veces mantener contento a un recaudador de impuestos, a un líder de aduana... es mucho mejor que el chantaje, que a la larga es más pesado y costoso...

En esta ciudad hay muchas reglas tras reglas... y los intereses son a veces complicados de leer..."


"Si... pero no creo que sea una guerra como las de antes. es una guerra más sutil y de infiltrados... lo que pretenden es matar a los líderes en la sombra a la pirámide en la pirámide para crear un vacío caótico en donde dar el golpe y hacer rendirse a la otra yakuza...

Las guerras de hoy en día son más sutiles, al menos en la capital, antes, cuando la sangre corría por doquier en cualquier estrato estas cosas se notaban menos, pero ahora no es así...

He oído que el escorpión ha puesto precio a la cabeza de O-Oyabun de la Kasuga, un hombre del que nadie excepto MUY pocas personas, ha visto su rostro..."


Te comentó acerca del tema de la guerra.

"No creo que nadie quiera disturbios claros... no con el dinero que se ha hecho en estos últimos años gracias a la estabilidad y paz, los yakuzas tiene su propio honor, pero no olvidan el dinero obviamente...."

Tarako chasqueó la lengua otra vez al oír tu respuesta con cierta sarna y te miró de reojo mientras te decía:

"Bobadas, ya no soy samurai, se supone que no debería ser raro para mí...

Además... ¡yo que sé! soy así, siempre fui un poco buscabroncas pero con mi antigua posición estaba cortada por todo lo que pasaba... ¿pero por qué te doy explicaciones? No, es sólo que soy de las que no da la espalda cosas así cuando pasan delante mía, es sólo eso, no tiene mérito."


Dijo al final molesta mientras trataba de zanjar el tema. Y sin embargo lo que ibas viendo de ella era en realidad más de lo que ella misma reconocía. El pequeño ronin, la de la tienda de dulces, la camarera... había un sin fín de personas alrededor de Tarako que la apreciaban por lo que era no por quien era, y eso implicaba que realmente merecía la pena.

"No te creas, lo entiendo, me costó también deshacerme de esa idea o de la base del pensamiento de todo bushi cuando... empezó todo "esto" para mí... la vida de ronin por eso hoy en día adoro más la forma de pensar Daidoji y la ronin en cierta manera... Puede que no haya honor en ese duelo, pero podrás ver esta noche a la mujer que amas sin peligro alguno. No creo que salgas perdiendo tanto."

Te contestó con sinceridad.

"Si, Tenko, la Oniagan de Aire atrae ese tipo de problemas."

Te dijo Tarako. La pequeña mujer parecía temerosa pero a la vez segura tras la pelirroja, la cual vestía un simple kimono rojo pero que se veía del muy alta calidad y tenía los brazos cruzados, contemplando la escena con tranquilidad, casi con curiosidad del transeunte que no tiene nada que ver.

Al llegar recitando la atención quedó fija en tí. Shin se volvió, su rostro colorado rezumaba el olor al alcohol y a algo más, opio, obviamente, bebido y fumado, con sus ojos rojos, su rictus desencajado entre la exasperación del momento, el no saber qué pasaba y la indignación tardía al entender tus palabras.
Toda una poesía sin palabras.

La que supusiste la okasan, la madamme del local, te miró con una sonrisa pérfida y muy interesada en tí mientras te calibraba, con más interés, incluso como si pudiera paladearte.
Sus dos hombretones quizás no hubieran entendido nada, pero entendieron que era un insulto y sonrieron ante la humillación de Shin.

Las dos Oniagans, la que había sido llamada Tenko te miró con unos ojos claros y brillantes como si viera a su príncipe azul de porte apuesto y lengua viperina y te sonrió con un encanto que sobrecogía el corazón. La otra Oniagan de porte regio, con su perfil medio alto te observó con interés mientras una sonrisa ladina se pintaba en su boca, ni se movió de posición, pero sentiste el aura de aquel que puede calibrarte no sólo física sino potencialmente y al menos parecía interesada en lo que pasaría a continuación.

Tarako se había quedado varios pasos por detrás tuya, así que no la vistes.

"¡¿Y se puede saber quién te ha dado vela en este entierro?! Primero, para que te enteres, camarada de Clan, estas putas son unas bastardas malnacidas que se piensan que pueden cerrarle las puertas a un samurai y más de nuestro Clan, no merecen ni tu pena ni tu atención. Y luego, no creo que debieras hablar tan a la ligera, "extranjero" que era una forma de decir a los nuevos en la ciudad ya que no sabes a quién estás insultando."

Habló Shin con la voz llena de una ira sin control y la boca y lengua pastosa haciendo que sus palabras sonaran pesadas.

"En realidad... de pronto sonó la voz siseante y suave de la okasan no es que no permitamos la entrada a los apuestos samurais Grullas... sólo a los excluidos... su señoría dijo refiriéndose a ti puede pasar a ver la mercancía si le place y a hablar de las condiciones... Pero, como ya te hemos expresado, Shin-dono, hoy no es el mejor día para venir reclamándonos nada.. Como ya le he dicho... Tenko-san no quiere verle y Tenko-san, como el resto de las Oniagans es quien decide sus clientes..."

Shin entró en furia y desenvainó la espada haciendo que los guardias preparan sus armas para impactarle.
Era una situación complicada o quizás no tanto... de pronto... el hecho de poder herirle sin ser tu se te presentaba como opción tanto para tu honor como para tu cuartada...
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Vie May 11, 2012 4:49 pm

-Me gusta la idea de la discreción. No es que una vida disoluta resultara demasiado extraña quizás en el mundo del arte... pero para mi si, incluso aunque no fuera real -yo soy un bushi antes que lo demás, y por si las consideraciones filosóficas fuesen menores, Yashiko no me lo perdonaría. Así que es una opción que ni me planteo.

-La espada de Damocles no es menos peligrosa sólo por pensar que no estás a su alcance -repongo encogiéndome de hombros sobre el asunto de los métodos escorpión. Creer que eres demasiado importante como para que se atrevan contigo es justo lo que ellos quieren que creas, con toda seguridad; una víctima relajada, sea por ignorancia o por arrogancia, es siempre más fácil.
En todo caso qué se yo, no me importa demasiado. Tarako tiene razón, la ciudad tiene su pulso y cada uno sabrá como se lo toma.

-Así que lo que quieren es matar a unos cuantos samurais sin perturbar demasiado el distrito... No es una mala opción, aunque quizás algo grosera. Si los mitos son ciertos, los escorpiones siguen teniendo ventaja en la guerra sucia, aunque haber sido capaz de esconder su identidad a la red de información de la Mano Izquierda y Oculta no es poco mérito para ese kasuga.
En fin, espero no tener que volver mucho por aquí, así que no es asunto mío ni como espectador siquiera. Tampoco siento especial simpatía por ellos, cualquiera que quiera meter sus manos aquí debe estar dispuesto a que le rebanen el cuello en un callejón oscuro, la vida es así de sencilla en ocasiones.

No me dais explicaciones a mi
-replico con una media sonrisa, aunque no burlona -Os las dais a vos misma. Tratáis de convenceros de que es cierto, que no tiene mérito y sólo es la actitud de una buscabroncas que ya no es lo que era... pero no os lo tragáis tan fácilmente, así que ni siquiera tengo que decir yo nada que no estéis pensando ya -ensancho la sonrisa caminando despreocupado. Es verdad el tema está zanjado, aunque aún no le interese admitirlo, pero poco más puedo argumentar yo cuando ella ya lo ha hecho contra sus palabras de un modo tan evidente.

-Todas las técnicas de dojo encuentran sus dificultades para adaptarse a la realidad de vez en cuando -reafirmo sus palabras asintiendo para mi mismo -La perfección en este caso es la del objetivo final, y hay una diferencia entre devolver la espada del suelo a tu rival y esperar que duerma la mona. Un bushi debe vivir preparado, ésa es la base de nuestra filosofía, el fallo es suyo -repito para remarcar la idea subyacente. Tampoco un general Akodo es a menudo rival para un duelista Kakita y eso no convierte en deshonesto el retarlo en el campo de batalla. ¿Y si ha permitido que su espada se oxide, también debería detener mi mano o cerrar mis ojos para compensarlo? No, obviamente, es el mismo caso. EL fracaso es una opción demasiado peligrosa en esta situación como para regalar nada inmerecido.
-Si hay honor, el de la justicia y el deber cumplido -asevero sin duda, no sin cierto orgullo por haberlo comprendido finalmente - Yashiko-san no estará completamente a salvo sólo por esto, pero al menos tendrá una amenaza menos a su alrededor. Aún quedarán otras -susurro entrecerrando los ojos. Ahora no es momento de pensar en eso, sólo en lo que tengo al alcance de mi espada, lógica básica.

-¿Oniagan de aire? Ah... ya, los elementos -curiosa forma de identificarlas, pero quizás eso resultase atractivo al convertirlas en algo un poco más especial que una simple mujer pública. Como idea de venta no está mal.

Al ver el rostro del kendoka no puedo más que resoplar de desagrado. Lleva visible en él todo lo que no debe ser un samurai, su mera presencia en aquel estado es una ofensa a todo lo que significa para mi ser un grulla. De pronto incluso tengo algo personal contra él, la vida nunca deja de sorprendernos, aún así seguía concentrado en la idea de no matarlo, sólo separarlo del cáncer de un talento inmerecido en el brazo diestro.
Técnicamente incluso le hago un favor, obligándole a volver a los orígenes de lo que significa ser un bushi y permitirle la oportunidad de tratar de hacerse valedor de una segunda oportunidad ante el karma. Y si no, que se vaya al infierno, demonios.
Llego en el momento oportuno. O casi, pues unos minutos más tarde y los yakuzas podrían haber hecho todo el trabajo, y que ellos recojan lo que sobre. Pero es mejor así, me desagrada la idea de que unos individuos de casta inferior matasen a uno de los míos, por mucho que quisiera hacerlo yo mismo. La sangre y el honor son más importantes que la razón en este mundo que nos ha tocado vivir.
Fijándome en los guardias, no parecen dispuestos a pensar por si mismos y atacar sin la orden de su señora, así que no deberían ser una amenaza más que por una sobredosis de estupidez yakuza.

-La farsa se descubre por fin...
No lo veo, aún.
Un entierro sin finado.

¿Es la Dama Pálida la equivocada, o es que aún nadie ha avisado al protagonista de este vodevil?

Eres tú, samurai, quien merece mi pena y mi atención.


Algo lejano me hace preguntarme cómo es posible que una mujer tan frágil y encantadora como aquella tal Tenko pudiera despertar la agresividad física de ningún hombre, pero eso ahora no me importa demasiado; no es el momento, y en todo caso se que la naturaleza humana es retorcida y en este distrito más aún.

A lo que me ocupa, el duelista no está tan perjudicado como para no entender el desaire, pero si lo suficiente como para desorientarse aún más por mi aparición. No tiene salida aunque eso quizás sea yo el único que lo sepa, mejor porque la desesperación es siempre la aliada de los necios.
Pero parece que la dama de la sonrisa pérfida tiene otros planes. Y estos no pasas por desperdiciar la ocasión de deshacerse de Kakita Shin sin necesidad de mancharse las manos con sangre samurai. O al menos eso intuyo por sus palabras, una provocación clara al comparar pobremente a Shin con mi persona y además especificar de un modo tan crudo que una prostituta, nombrada dos veces seguidas para más énfasis, era la que negaba a todo un Kakita incluso el derecho a pagar por sus encantos. No es tan sutil como un Bayushi pero si igual de efectivo; le hace enfurecerse, le hace odiarme.

También a ellos, claro, pero ha calculado riesgos y tomado decisiones afiladas en cuestión de segundos, lo que le da bastante crédito a la inteligencia de la okasan, si estoy en lo cierto.
Llegados a este punto Shin está fuera de si y es evidente que no puedo permitirlo, así que mi oportunidad es servida en bandeja, igual que la de la madame. Seguro que ésta habría preferido verlo muerto pero después de todo yo tengo más escrúpulos que aquel Soshi Seto decapitando al ofensor de Doji Yashiko y su padre en Ryoko Owari... Es curioso que ésa sea la imagen que me venga a la cabeza ahora. Tiene su retorcida gracia.

Luego me reiré, si la Fortuna guía mi mano, y seguro que habrá alguna a la que le haga la misma gracia todo esto.
Concentro mi chi en un instante que se congela al sentir la energía del iaijutsu. Despliego la capa al vuelo con el brazo izquierdo como había previsto y lanzo el derecho asiendo la tsuka como un resorte centelleante al cortar el aire, tratando de trazar el arco perfecto con la katana, que noto salir de la saya con la vibración majestuosa que sólo el iai consigue, inmerso en el vacío del chi.
¿Cómo alguien puede obviar la abrumadora belleza de esa musicalidad? Kakita Shin no tiene perdón esta noche.

out: la idea es ganar la iniciativa, para lo que gastaría todo lo que pudiera, vacío, técnica, etc, y después hacer un ataque dirigido al brazo diestro de Shin, con la idea de cortarlo limpiamente antes de que ataque o sea atacado. Acuérdate de que la espada Kakita hacía algo también.
Por cierto, por si hay un después de todo esto, mi intención es amenazar directamente a los guardias para evitar que se atrevan a atacar, ni a mi ni al otro samurai, lo que automáticamente los convertiría en mis enemigos. No tengo intimidar (tsk) pero supongo que sostener una katana directamente hacia ellos debería ser disuasorio, y en todo caso la ausencia de miedo berseker se compensa de sobra con el estilo grulla para ese tipo de alardes, así que no pierdo la ocasión de lucir glamour en una cosa ni en la otra :mrgreen: :mrgreen:
Última edición por Kakita Koji el Sab May 12, 2012 10:29 pm, editado 1 vez en total.
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Mensaje por Miya Nadesiko » Sab May 12, 2012 9:42 am

OUT
sólo una pregunta para cuando responda Koji, vas al brazo verdad? Nada de matarlo, no?
Y si vas al brazo quieres "quitarselo" o sólo dejarle una fea herida que le cause que pierda el control de esa mano?
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Mensaje por Kakita Koji » Sab May 12, 2012 10:00 pm

OUT
Eso es, nada de matarlo, la idea es ir al brazo. Como es mejor pedir perdón que permiso trato de cortar de raiz, al estilo star wars. Lo que ha dicho Tarako.
A ver, en condiciones normales me contentaría con una fea herida, pero como en este mundo hay demasiada magia no quiero que le apliquen la 3-14 y mañana encontrármelo como nuevo tocando la puerta de casa.

Además en realidad le hago un favor, manco de la diestra tendrá que empezar de cero con la zurda y "quizás" mejore como samurai, mientras que herido simplemente esperaría a recuperarse.

(Por cierto lo he editado ligeramente, por si quieres releerlo, sólo para arreglarlo un poco ;D)
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun May 14, 2012 11:10 am

"Al final es lo mejor, una vida tranquila, espero que la hayáis disfrutado hasta ahora, pues la vais a echar de menos cuando seáis tendencia, creedme."

Te informó Tarako.

"La guerra ahora mismo está igualada, por eso aún es una guerra fría, el Escorpión es quien es pero la Kasuga tiene mucho poder en esta ciudad, hay muchos que le deben mucho y muchos simpatizantes... De ahí que sea complejo y de ahí que haya mucho que ganar o perder."

Habló esta de la guerra entre yakuzas.

"Pero la verdad es que "le agradezco" a estos que se lo estén tomando de una manera más... fría... porque una guerra como las de antes sería atroz para la gente de este distrito y más para los que viven aquí, sobretodo para las chicas...

Supongo que en eso hemos... "avanzado"..."


Tarako chistó ante tu expresión y palabras hacia ella y no dijo nada más mientras te miraba algo ofuscada de reojo.

"Mi padre decía... "el ocio es el mayor enemigo del bushi" y sin duda en este tipo de ciudades es la causa de la mayor parte de las muertes...

Aprende de ello."


Te señaló con el dedo Tarako.

"peón a peón, Koji-san... tratemos de que no puedan "ascender" en el tablero y nos sean un gran problema en el futuro..."

En la vida como en el shogi cualquier peón podía avanzar y luego ser un gran problema en el futuro, quizás ahora Shin era un peón pero mejor dejarlo así antes que fuera una pieza más importante que hiciera peligrar la vida de Yashiko...



Shin frunció aún más el ceño cuando por fin, entre el alo de demencia inducida por el alcohol y las drogas entendió al menos en su totalidad el insulto y hasta pudo tintar en su cara incredulidad, pues sin duda para él no había más razón que la palabra de un samurai por encima del resto de la "escoria" de la pirámide. Y sin embargo, el ver asustada a la llamada Oniagan de aire era más que prueba para ti de todo lo contrario.

A partir de ahí la escena pasó muy lentamente o muy rápido para ti, los rostros sorprendidos de los guardias, sobretodo por tu velocidad, el complacido de la okasan, los ojos cerrados de la Oniagan de Aire para no ver aquella brutalidad y los ojos terracota de la otra oniagan fijos en ti, no... en tu técnica...

Y bueno, digamos que a Shin no le dio tiempo mucho más que de gritar entre el dolor, el susto y la abrumadora sensación de volver a la realidad de golpe.

Era imposible que alguien tan perjudicado pudiera adelantarte en tu rapidez y técnica, por muy portentoso que fuera. Tu espada cortó carne y hueso con facilidad, demostrando una vez más el acero templado Kakita como uno de los mejores del Imperio.

Un chillido ahogado en sangre se oyó, de voz de hombre, y luego de mujer, cuando Tenko abrió los ojos y vio la escena. La oniagan se apretó contra la otra, que le puso la mano en la cabeza y la apretó contra ella para que no viera nada más, sin embargo ella si que miraba cómo iba a terminar todo aquello.

La mano de Shin, aún apretada a la katana estaba en el suelo mostrando lo atroz y a la vez hasta cómico de la situación mientras este se inclinaba y tocaba el suelo de dolor y la sangre que repartía.

La okasan dio un paso para atrás y ordenó a uno de sus hombres que llamara a un médico y este obedeció al instante.

Los alaridos de dolor se sucedían mientras Tarako aparecía a tu lado y te tocaba el hombro como si te dijera "vámonos".

La okasan, al ver esto dio un paso adelante, hacia vosotros y dijo:

"Oh no, por favor, no hace falta que se vayáis, no pienso decirle a los guardias del distrito que esto ha sido más que un terrible incidente, como ha sido realmente, pero no tienen que temer por sus nombres y no tienen porqué dejar que esto les ensucie la noche...

Además, habéis salvado a mis chicas, estamos en deuda con vosotros, qué menos que invitaros a pasar y tomar algo..."


Tarako estaba a tu lado, no te miró pues eras tu el samurai y no ella, una ronin, la que debía decidir. Desde detrás de la okasan Tenko miró por encima del brazo protector de la oniagan pelirroja y te observó con los ojos relucientes de lágrimas, entre el miedo de lo pasado y el agradeciemiento parco hacia ti.

"Llevaré a Tenko arriba."

Dijo de pronto la otra oniagan, con voz profunda y segura.

"Oh bueno... pero no la lleves muy lejos por si Kakita-sama quiere hablar con ella, o ella misma, creo que Tenko-chan le está muy agradecida..."

Dijo la okasan mientras la miraba un segundo y luego a ti, esperando la respuesta...





OUT
Tiradas...

Inciativa ganada sin tirar, Shin está demasiado perjudicado.
Debido a que presupongo que estás en ventaja te voy a hacer varios aumentos, tres.
Golpe: 49 (Das con los aumentos inclusives)
Daño: 41 de daño O.O (tres dieces me han salido XD) Vale, es tanto daño que te elijo el daño suficiente para cortarle la mano y no matarle según tu descripción.
Y bueno, así están las cosas XDD
Shin ha sentido su casi muerte y está en shock obviamente XD
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Lun May 14, 2012 5:29 pm

-Tal vez, pero puede que no dure mucho como tendencia -respondo encogiéndome de hombros -Esta ciudad es un nido de devoradores de cadáveres y gusta tanto una ascensión como una caida, así que ya veremos. Una cosa puedo aseguraros, cuando eso pase no me veréis por aquí bebiendo, fumando o rodeándome de mujeres fáciles para olvidar; no es mi estilo ni tampoco soy tan vulnerable como un artista a tiempo completo -reafirmo lo dicho con una media sonrisa afilada, propia de quien sabe que vive y tiene que morir por la espada.

-Bueno, cierto es que los hijos de Bayushi nunca han tenido rival a la hora de buscarse enemigos jurados y afrentas pendientes. Seguro que muchos verían con buenos ojos que el clan del oro y la sangre recibiera un buen golpe, aunque fuese uno tan bajo como éste.
De la Kasuga no puede decirse tanto malo, al menos yo que no llevo demasiado tiempo en "su" ciudad... Pero obviamente un clan menor siempre será un segundo plato.

Las chicas, si. Toda guerra tiene pérdidas y las clases bajas suelen llevarse lo peor, pero siempre resulta desgraciado ver los efectos que tiene la lucha sobre las personas que no están preparadas para ella, sin embargo consideradas como propiedad de un clan no son más que pérdidas materiales, igual que si ardiera un almacén de arroz... Una gran mentira, desde luego, el arroz no suplica por su vida, pero así es el mundo que hemos construido
-explico con un tono no demasiado apasionado. También es triste que mueran caballos en el campo de batalla, aunque no podría decir que fuese lo mismo.
-Aún así, esta mañana me ha parecido ver en el cielo una columna de humo de los rescoldos de algún suceso nocturno. Mi capacidad para orientarme en esta ciudad es muy escasa, pero habría podido jurar que provenía de esta zona...

Aprenderé. Vuestro padre era sabio, Tarako-san
-me abstuve de decir que estará orgulloso de ella, dada su situación actual, pero si lo pensara probablemente llegara a esa misma conclusión. Tarako sigue siendo el paradigma de samurai, aunque le haya tocado vivir en una época donde eso se valore muy poco.


En condiciones normales tendría que haberle dado la razón al estúpido de Shin, así que me alegro de que éstas no lo sean. No puede argumentarse demasiado a favor de ponerse de parte de una okasan y una puta ofendida en lugar de un samurai, del mismo clan y familia para más señas. Si sólo lo hubiera pedido por favor...
En todo caso sólo haría falta pensarlo unos segundos para encontrar en la actitud del Kakita numerosas ofensas para mi sentido del honor, así que las mujeres sólo son un escenario de cartón piedra de teatro, si se quiere tengo todo lo personal que haga falta. Maltratar a una mujer indefensa, cosa que ni se ha molestado en negar, por ejemplo. Perder la compostura y actuar como un imbécil, arrastrar el apellido por el fango... y quizás el peor de todos, no ser capaz de entablar un diálogo de menosprecios más o menos velados y respuestas afiladas ni medianamente decente, un pecado mortal para cualquier duelista que se precie.

Al final todo sucede muy deprisa, pese a lo mucho que se detiene el tiempo al sumergirse en el chi, y ni el más preciso de los cirujanos de batalla habría podido mejorar mi tiempo de amputar un miembro gangrenado.
Las reacciones de las tres mujeres dejan al descubierto lo que ya había intuido sobre ellas, una asustada, otra tan inteligente como despiadada y la pelirroja... tan... marcial. El griterío no aporta mucho glamour, pero qué se le va a hacer, la escena es la que es.

Tras trazar el arco perfecto a través del brazo del samurai, casi me da pena haber desperdiciado un movimiento tan fluido con algo menos regio que su cabeza, realizo un amplio movimiento con la katana mientras me aseguro de que los guardias van a seguir tan sorprendidos y "respetuosamente" calmados como deben mostrarse. Un movimiento no tan elegante como el sablazo en si, pero aún así repleto del incomparable estilo grulla perfeccionista y efectivo a la par que visualmente hermoso.
Cuando es evidente que todo termina aquí vuelvo a fijarme en el abatido duelista. El corte ha sido tan limpio que ni siquiera ha salpicado mucha sangre, pero eso comienza a compensarse ahora tiñendo el suelo bajo sus cuerpo de rojo intenso. Aún así nada que le impida seguir vivo si recibe la atención necesaria, y la voz de la okasan así lo indica con eficiencia. Si estuviese muerto me haría cargo de su katana, pero como no es el caso... -Envolved su espada en una tela limpia, pero no la toquéis bajo ningún concepto -indico a nadie en particular, aunque es obvio que la madame está al mando de todo, mientras extraigo un pañuelo de seda blanca de mi obi y lo paso por la hoja de la mía para limpiarla antes de devolverla a la saya -Si no sale del shock y se desmaya hacedla llegar a la embajada grulla. La mano también, es propiedad de su daimio, que él decida si quiere rellenar bolitas de arroz teriyaki con ella, pero no se la comerán las ratas de este lugar.

Al gesto de Tarako me doy la vuelta para salir por mi izquierda del escenario, pero la voz tentadora de la mujer me detiene, ya que sería una grosería no contestar, y de todos modos no puedo decir que no sienta cierto interés por quien es capaz de mantener la sangre fría de seguir ofreciendo su mercancía incluso en un momento así.
-Celebro su comprensión por lo sucedido, señora... -dejo una pausa para que me diga su nombre, como dicta la cortesía aunque es obvio que mi posición es muy superior -Pero me temo que la situación ya no tiene arreglo en lo que a esta noche se refiere.
Sonrío cuando dice que las he salvado, pues es obvio que si a alguien he salvado ha sido a Shin, y en todo caso todo ha salido justo como ella quería, tengo la intuición -Creo que su chica siempre estuvo mejor protegida de lo que habría podido imaginarse -respondo mirando de soslayo a la oniagan de pelo rojizo, casi con un gesto instintivamente respetuoso en mis ojos, aunque no se muy bien la causa, algo me dice que es lo adecuado.
-En cuanto a la hermosa Tenko-san, no puedo comprar lo que querría de ella, es algo que no está en venta, y lo que si está no es de recibo pagarlo en un ángel -recito con una voz clara y "poética" que contrasta con la brutalidad anterior, siempre me ha gustado esa dualidad, mientras cabeceo ligeramente un "ha sido un placer" nunca dicho dedicado a la dama del aire, dejado allí justamente, en el aire.

Sin decir más, realizo el gesto característico de los actores al abandonar la escena y me doy la vuelta siguiendo a Tarako lejos de todo aquello. Es probable que las personas de aquel distrito sean de poner sus barbas en remojo antes de curiosear alaridos, pero aún así es mejor dejar las cosas como están. Traicionaría la confianza implícita de Yashiko siquiera por entrar en un lugar así, y hay que ser tonto perdido para seguir el consejo de una madame de burdel en lugar del de una Daidoji veterana cuando estás en terreno hostil.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar May 15, 2012 10:10 am

"Si... eso ha sido parte de la guerra, aunque aún no se han esclarecido los hechos, al parecer unos piratas Mantis empezaron un fuego y muchas muertes en un lugar Kasuga, los Mantis que hicieron eso tienen reputación propia pero claro, nadie duda que los Escorpiones serían capaces de contratarlos, pero con terceras personas de por medio es más complicado seguir el rastro...

Como he dicho una guerra está en ciernes...

La "buena nueva" es que al parecer del asalto de anoche sólo han muerto yakuzas en su mayoría, al parecer muchas chicas pudieron salvarse, al menos de momento... porque claro... ahora les queda o volver al Clan, o convertirse en halcones Nocturnos o tratar de huir, que no creo que puedan, de esta ciudad en búsqueda de un lugar mejor...

Y sin duda ese golpe no va a ser el único, la seguridad del distrito se ha incrementado por tres hoy, y aún así no dudo que la Kasuga hará algo esta noche... No sé por qué hay tanta gente aún por aquí, si yo fuera un cliente habitual, tras lo de ayer, elegiría venir pasado mañana como muy pronto, porque te apuesto lo que sea que entre esta noche y mañana el "ataque Mantis" va a tener su respuesta..."


Te dijo Tarako informándote un poco de la situación.

"Por eso tu futura vida de artista asceta es la mejor opción..."

Sonrió al final.


[...]

Ante tu orden, uno de los dos enormes gorilas hizo lo que dijiste con la espada y con la mano antes de marcharse a pedir un médico mientras Shin caía inconsciente.

La okasan cuando esto pasó casi lo miró con gracia, como si viera que no había "soportado nada" pero se contuvo de sonreir más que en la comisura de los labios para que no te lo tomaras a mal, claro.

"Oh... mi nombres es Kaagi, Kakita-sama... soy la okasan de la Nube Gris y estoy a su entera disposición..."

Te dijo con una reverencia impecable y unos modales exquisitos para una prostituta.

Al hablar de la protección la okasan miró hacia atrás, en donde la oniagan de pelo rojo sostenía a Tenko entre sus brazos y al volverse te miró con una complacida sonrisa.

"Por supuesto que tenemos dentro muchos hombres dispuestos a proteger a nuestras pequeñas tesoros..."

Hombres, pero pareció obviar a la pelirroja de aspecto tan marcial que te taladraba la cabeza.

Tenko te miró aún acurrucada en el regazo de la otra oniagan con los ojos brillantes por las lágrimas y una sonrisa que trataba de despuntar, tímida y coqueta mientras asentía muy levemente.
La okasan la miró de reojo y luego a ti.

"Entiendo que... hoy no es el mejor día... aún así, déjeme decirle, Kakita-sama, que como le estamos en deuda puede venir el día que desee que nosotros, los Lobos, sabemos pagar nuestras deudas de la mejor manera posible... Desee lo que desee se lo daremos...

Estoy segura que Tenko-san, que aunque ahora no puede ni hablar porque está muy conmocionada... quiere agradeceroslo de su propia voz... ¿verdad querida?"


Tenko asintió despacio y la okasan de nuevo te miró hacia ti mientras sacaba una larga pipa y la encendía con total tranquilidad.

"Esperamos verle pronto... de noche o de día... aquí o dónde guste... nuestro particular héroe."

Tras lo cual te dejó marchar con Tarako que te sacó del jardín y empezó a hacerte andar por calles secundarias con rapidez.

"Vale, todo ha sido muy fluido, tenemos el momento y la excusa... ahora veremos qué pasa con el ego de Shin..."

Te dijo mientras andabais por unas calles más estrechas y los locales se veían de menos calidad que los de la calle principal.
Tarako te hizo parar al lado de un puesto de fideos ambulante que estaba parado en una zona algo más amplia de un cruce de calles y te dijo:

"Te invito a un ramen, servirá para calmar los nervios y para hacer algo de tiempo, no queremos que se nos vea saliendo del distrito tan pronto, queremos hacer pensar que al menos estabas de visita, no sólo por lo que ya sabes."

Tarako apartó la cortina del puesto y se sentó mientras pedía dos bols de ramen para vosotros.

"Es el mejor ramen de este distrito, el de oba-san"

Dijo refiriéndose a la abuela que llevaba el puesto y que sonrió mientras os servía los platos.

"Lo has notado ¿verdad? a Kajiko, digo, la Oniagan de Fuego, la pelirroja, su aura es abrumadora..."

Te confió por fin el nombre de la oniagan que tanto desentonaba en la escena.
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Mar May 15, 2012 11:03 pm

-¿Sólo han muerto yakuzas en su mayoría? -pregunto curioso -Qué extraño, ¿asaltas un almacén enemigo y no te llevas su mercancía, ni siquiera la destruyes para debilitar sus recursos? Y no pude decirse nada mucho mejor de unos mercenarios que luchen por dinero; ni violaciones, ni secuestros... es la guerra más puñeteramente educada de la que he oido hablar jamás.
No me malinterpretéis, ojalá todas fueran así, pero me cuesta pensar que no haya habido una disfunción grave en algún engranaje. Resulta tan extraño que ni siquiera podría decir que responde al estilo escorpión...

Kasuga, Mantis, Escorpión... lo mejor de cada casa
-sonrío con sorna -Pero he visto no pocos samurais por aquí, y no creo que quieran involucrar a demasiados en el fuego cruzado... ¿Y vos, Tarako-san? -pregunto al darme cuenta de que ella es de los pocos que quizás querría estar en medio por iniciativa propia -¿No sentís la necesidad de intervenir para minimizar los daños? Lo pregunto genuinamente convencido de que lo habéis pensado al menos, no creo que podáis evitar esa naturaleza vuestra de estratega Daidoji, ¿me equivoco?
Después de todo hay que reconocer que tienen su parte de razón para pelear, tres bandas en un distrito es demasiado incluso para esta ciudad, y es obvio que los Lobos están mejor organizados
-anoto encogiéndome de hombros, no es que me importe demasiado, pero si me interesa la forma de pensar de Tarako y su predisposición a correr riesgos, ya que su desaparición inesperada dejaría muy fuera de juego a Yashiko.


-Por supuesto Kaagi-san -respondo con una media sonrisa a su descarad forma de ignorar la destreza de la pelirroja. Dudo que desconoza su naturaleza así que simplemente está siendo políticamente correcta, como debe suponer que es de agrado entre los grullas. Una mujer lista, qué lástima de escenario.

-Seguro que tiene una voz preciosa. Hum, desee lo que desee... -repito como si realmente me interesara, y quizás en otras cirunstancias habría pedido la posibilidad de reatratarlas, pero ahora ya ni siquiera eso es una opción -Lo recordaré, okasán de La Nube Gris -añado mientras me alejo finalmente tras un último vistazo al cuerpo ahora inerte de Shin. Es curioso, siempre había pensado que la adormidera anestesiaba el dolor, pero no debe de ser su noche de suerte, aunque al menos se ha desmayado pronto, eso si. Espero que no se ambidiestro, ju, ju, ju... Eso si que sería una muestra de humor negro kármico, no podría más que reirme a carcajadas.


-Tenga o no ego, sólo con la sangre que ha perdido esta noche tardará al menos unos días en recuperar las fuerzas. A partir de ahí ya veremos, pero con el shock y las drogas quizás ni recuerde lo sucedido, a veces esas cosas pasan. En todo caso dudo que quiera contarle esta historia a demasiadas personas, tendría que rescribirla a conciencia para no quedar como un completo imbécil
-y no parecía tan listo, aunque es cierto que no lo he visto en su mejor momento, el cual quizás ya nunca más llegue. O si, no hay que desdeñar las posibilidades que el destino nos ofrece para fastidiar a los demás.

-Ramen, no deja de sorprenderme lo rápido y bien que pensáis, Tarako-san. Os acepto la oferta encantado, pero espero que me permitáis invitar a mi... No creo que sea buena idea cargar esto a la embajada, pero aún así tengo algunas monedas.

Shoyu, por favor, oba-san
-solicito distraido pero con una leve sonrisa galante tras sentarme y observar el local -Sabéis, tengo la impresión de que siento lo mismo que al pisar una cucaracha. cuando lo haces notas un segundo de alegría por haberte deshecho de tan inmundo ser, pero en seguida empiezas a asquearte al pensar en tener que despegarla de las sandalias. Quiero decir, no es que me arrepienta ni que albergue dudas sobre la oportunidad de todo esto, pero casi... me ha parecido escucharle crujir bajo mi pie -explico esbozando una sonrisilla antes de probar la comida sin ningún asco o remordimiento.

Deliciosa, no puedo más que agradecerle a la ronin la recomendación tan certera.

La verdadera pena es que con el golpe tan bonito que he realizado podría haber decapitado a un samurai con armadura pesada completa en lugar de hacerle la manicura a un borracho... pero qué se le va a hacer, una perla para los cerdos. Es mejor no darle demasiadas vueltas al asunto.

-Así que se llama Kajiko
-un buen cambio de tema, a fe mía -Si que lo he notado, su presencia era tan llamativa como ese fuego con el que se apoda. Es curioso que la otra mujer se resguaradara tras ella, no junto a los guardias; imaginad, el tipo requiere aire, pero no están por la labor de dejarle pasar y saben que eso puede significar problemas, así que salen los guardias. Hasta ahí es lógico, pero hay otra "dama" por la que el cliente despechado no muestra interés, ¿así que por qué ha salido?
Porque ella era el plan B, los yakuzas sólo estaban para amadrentar, seguro. Le habría partido el cuello, aún desarmada, podía notarlo en la forma de mantenerse serena durante todo el altercado, en como se fijaba no en la sangre o lo superfluo sino en la técnica y los puntos reconocibles de un kendoka... para otro. Sabe manejar armas, eso seguro
-comento bajando la voz, aunque toda esta última parte razonada ya la había dicho casi en un susurro para no llamar la atención de oidos indeseables al acecho -Quizás una ashigaru venida a menos... en todo caso no llego a comprender como alguien con adiestramiento de combate, si es que realmente es el caso, puede acabar prostituyéndose por dinero, por muy oniagan que sea.
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Mié May 16, 2012 11:36 am

"En su mayoría, si, al parecer la pelea empezó con los guardias, luego hubo un fuego y muchas escaparan, pero no los guardias, la mayoría o murieron quemados o... de una manera horrible...

Por eso está claro que es parte de la guerra, aunque es lo que dices ¿no contra las chicas? eso es debido al nuevo cambio de jefes en los Lobos, dicen, se rumorea, que son todas mujeres y que eso mismo ha ayudado a la limpieza de la droga en las chicas y a su trato... No digo que sean "blandas" digo que sin duda esta guerra tiene unas señas de identidad nuevas e interesantes..."


Te dijo Tarako.

"¿Intervenir? se rió ya tengo muchos problemas propios volvió a reirse pero no negaré que lo he pensado reconoció pero justamente desde que están esas supuestas "mujeres" tras los Lobos como la cosa ha mejorado bajó mucho en mi escala de "lugares en donde meter mis narices"... aún así me gusta pasarme por aquí, no sólo hay mucha información sino que hay también.... "buena gente"... aunque no lo creas, me gusta saber cómo están...

Y quizás, quien sabe, cuando mate a Nishi con mis propias manos, salve la deuda de honor con el pequeño ronin Shinkyu y con su padre... quizás si vivo esta sea mi nueva cruzada."


Bromeó, pero era una broma muy importante, pues suponía que quizás en alguna parte de su mente realmente si que había lugar para la vida...


[...]

En el puesto de ramen...

"¿Invitarme? Bueno, vale, digamos que me lo cobraré por hacerte de guía y así estamos en paz, no me gusta deberle nada a nadie."

Te dijo Tarako mientras os sentabais.

"A mi después de cosas así me entra mucha hambre."

Te informó mientras separaba los palillos y probaba un poco dejando escapar un sonido de gusto.

"Hambre de justicia que no ha sido aplacada del todo juju"

Bromeó.

"Tómatelo con filosofía, depende de cómo de bien se lleve el desmantelamiento de ya sabes qué habrá muchos o menos duelos de honor... tanto que realmente echarás de menos este día y esta facilidad."

Dijo esta con tono sarcástico.

"Come con gusto que te aseguro que no vas a probar un ramen mejor, la lástima es que tengas que venir hasta aquí jaja pero oba-san a veces sale de este barrio, lo que pasa es que aquí tiene muchos clientes, ya sabes, beber, fumar... y otras cosas dan mucha hambre."

Bromeó.

"Kaagi nunca dejaría que Kajiko cogiera un arma, es demasiado peligrosa y es demasiado cara para que "se dañara" aunque me sentiría muy interesado por quien pudiera hacerlo... dijo mientras comía con una sonrisa lobuna Cuentan los rumores que tiene la fuerza para matar a un hombre con sus manos desnudas, y que al menos sabe varios tipos diferentes de pelea sin armas y todo tipo de trucos... Y bueno... digamos que su campo de trabajo actual está muy unido con eso... quien la pide... le va... mucho la marcha, ya sabes, el castigo físico y mental..."

Tarako hizo un gesto con su dedo haciendo círculo al lado de su sien, como si añadiera "de locos".

"Apareció cuando los Escorpiones tomaron el control de la ikka de yakuzas de los Lobos y crearon el sistema de oniagans... la trajeron con ello por eso... bajó la voz hay muchos rumores sobre ella... No tengo nada en claro, pero al parecer lo que coincide en todas las historias es que está bien cogida por los Escorpiones y por algo que hizo en su pasado... es como una especie de castigo brutal que ella está soportando o algo así... pero nadie sabe nada...

Y nadie sabe su verdadero origen, la mayoría cree que es una ronin, algunos piensan que quizás incluso una bastarda de samurai con una puta o algo así... Pero yo... yo creo que es algo más...
dijo seriamente has visto su cara... sus ojos... yo he sido samurai y soy ronin... y te aseguro que esos ojos no son de ronins y menos de heimins o algo menor... No sé qué pasa ahí... no lo sé... pero yo te aseguro que esa mujer sería capaz de coger un arma y saber usarla, no sólo sus manos desnudas... Quien fuera su padre al menos le enseñó a usar las armas... así que eso de una hija bastarda repudiada de una puta no lo creo... una geisha quizás... quién sabe..

Ella es uno de los secretos mejor guardados de la ikka de los Lobos y mis informadores no llegan hasta tan dentro...

Toda una lástima ¿verdad? desde el primer momento que la ves te da una curiosidad malsana por saber de ella..."


Tarako bebió un poco de sake que la anciana os había servido gratis, suponías por ser amigo de Tarako y miró hacia el techo mientras susurraba:

"Es una madeja tan enmarañada que siempre me sorprende... esta ciudad está llena de secretos en secretos y de secretos más oscuros mientras más tratas de sacar luz de ellos...

Es un mal lugar para una metomentodo como yo..."
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Mié May 16, 2012 4:58 pm

-Mujeres que se preocupan de las mujeres... Sonaría bien de no ser porque nadie en sus cabales que conociera esta sociedad creería que una samuraiko y una prostituta están al mismo nivel de mujer.
Aún asi es una filosofía interesante, y sin duda buena para el negocio... Pero la guerra no entiende de piedad, y sean o no "blandas" ese tipo de cosas hará que lo parezcan, animando a sus enemigos a atacar con más fuerza para comprobar esa debilidad. Al menos es lo que haría el tipo de general más común.

En todo caso, si crees que son la mejor opción para los habitantes de este distrito tan particular esperemos que la fortuna adecuada les sonría
-respondo algo más tranquilo al saber que Tarako no se plantea de manera inmediata meterse en más berenjenales suicidas, que con un par ya debe ir bien servida digo yo.

-Gobernadora Tarako-sama... suena bien. No se si estaré vivo para entonces pero tienes mi apoyo, estoy convencido de que podríais hacer cosas que pasarían a la historia de esta ciudad, cosas importantes -añado sin atisbo de burla.

...

-Los regalos y favores son la base de nuestra actividad diplomática, así que no se como lo despreciáis -suelto un bufido ahora si algo sarcástico -Pero no os preocupéis, el ramen sólo se paga con otro ramen.
Y este vale la pena, podéis jurarlo...


Sonrío de medio lado con aquello de "otras cosas que dan hambre" porque seguramente no estemos pensando en lo mismo, pese a lo que podría imaginarse de un hombre como yo.
-Cuando conocí la leyenda de estas oniagans me planteé la posibilidad de retratarlas para reivindicar la balleza como una cuestión absoluta más allá incluso de la condición social, y no necesariamente vinculada o mancillada por la persona que la poseyera. Una flor no es menos hermosa por crecer sobre una tumba.
Pero ahora se que Yashiko-san las detesta... así que dudo que vaya a volver mucho por aquí
-explico engullendo un bocado de fideos, no lamentándome o alegrándome sino describiendo un simple hecho objetivo que me afecta sin afectarme.
-Supongo que tendré que centrarme en samuraikos exclusivamente, anoche retraté a Daidoji Nozomi-san, que es el cuadro que se expone esta noche, y mañana he quedado para desayunar con Soshi Satomi-sama... Hum ¿nunca habéis pensado en posar para la posteridad en un lienzo? -pregunto curioso. Demonios que sopa tan deliciosa, si que tenía hambre, si.

-No todos los bushis siquiera son tan hábiles con y sin armas -medito pensando en lo poco apto que soy yo mismo sin mi katana. Claro que sólo dejaría que me la arrancaran de mis dedos fríos y muertos, pero esa es otra cuestión.
-Dudo que una cangrejo renunciara a morir luchando en sus tierras por pesada que fuera su verguenza, al contrario. No quedan tantos dojos capaces de adiestrar a alguien así, capaz de proyectar un aura tan terrible incluso fuera del combate y a la vez poseer una dedicación a su palabra que la lleve hasta aquí... Daidoji, quizás, pero si lo fuera lo sabrías, no dudarías en reconocer a una de los tuyos, creo yo.

¿Matsu? Joder, eso explicaría ese cabello rojizo, de no ser porque podría ser por el asunto del fuego, pero tiene sentido. Salvo que una bastarda Matsu es improbable, pues las samurais que tienen derecho a visitar geishas en esa familia suelen ser de los que llevan a los bebés dentro, no los que se los hacen a otras.
Esas cabezotas son capaces de lo mejor y de lo peor, creo que ni siquiera podría decir que me extrañase demasiado
-resoplo con un chasqueo de la lengua antes de apurar el caldo del tazón.

-Si que es una lástima, si hubiese tenido la oportunidad de quedarme me habría gustado compartir un té con ella más que con ninguna otra. Pero no me va todo ese rollo del dominio y el sadismo, así que mejor habría sido en otro lugar. Aquí, por ejemplo.
Dudo que la dejen salir tan lejos, aunque probablemente no podrían impedir que saliera si se lo propusiera. Menudo absurdo. Si, es una lástima.

Es un mal lugar para cualquier con corazón, Tarako-san. Vos simplemente tenéis más...
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue May 17, 2012 5:08 pm

"Mujeres que se preocupan más de la mercancía y que no son dominadas por los instintos lujuriosos de los hombres para probar sin ton ni son esta."

Te puntualizó Tarako, no quería suavizar las cosas que no eran suaves.

"¿Te imaginas? No se yo... Ser el Gobernador de este distrito trae más problemas que beneficios... No puedes cambiar las cosas de la noche a la mañana mientras no puedas cambiar el alma de las personas que viven en este...

No habría prostitución, juego y drogas sino las buscaran..."


Chasqueó la lengua la ronin.

[...]

"Base de la tranquila vida samurai, no lo olvides, los ronins no nos podemos permitir eso, pero ya veo que lo que quieres es volver a por más ramen, así que lo dejaremos en un intercambio de este entonces."

Bromeó esta.

"Espero que esa idea no se la hayas comentado tal cual a Yashiko, se pondría hecha una furia... no quiero pensar las de vasijas que rompería..."

Te dijo esta entre sorbo y sorbo de fideos.

"De todas formas por una parte no te pierdes nada y por otra te lo pierdes todo... si vieras cómo de bien está montada la Nube Gris..."

"¿A Satomi-san tras Nozomi-san? Vaya, seguro entonces que tienes el éxito asegurado, dos mujeres increibles, por lo menos Nozomi-san... a Satomi-san no la conozco demasiado, ella empezó a parar más por la ciudad cuando yo ya era ronin... pero la he visto mucho por los Grandes Templos, siempre que viene a la ciudad es su primera visita, rezar y donar ingentes cantidades de dinero. Sanzo-sensei y ella son buenos amigos, y los que son amigos de Sanzo-sensei al menos merecen mi respeto."

Tarako bebió un poco del delicioso caldo y bebió despacio saboreandolo, tras lo cual se permitió beber un poco más de sake y continuar la conversación.

"A saber... ya te digo, yo también pensé Matsu... ¿¿pero qué podría hacer que no se hubiera tirado como una loca sobre su espada??

Si eso fuera así creo que esa es la pregunta de un millón de kokus...

Pero como te he dicho por ahora tengo mis propios asuntos antes de meterme en lo de los demás, aunque lo dejaré en la lista de espera..."


El ramen ya casi estaba terminado, y con la barriga llena las energías de nuevo estaban en ti y las ganas de seguir hacia la culminación de tu primer cuadro.

Tarako le dio los cuencos a la vieja anciana mientras la miraba muy detenidamente y le sonrió.

De pronto la abuela le dijo:

"¿Qué hora es, Tara-chan?"

Tarako miró al cielo tras la cortinilla y respondió:

"Debe ser empezada la hora de Shinjo"

Que serían sobre las ocho de la tarde, aunque en realidad no podía ser cierto, debía ser más tarde, o se te había pasado el tiempo muy despacio y seguías más o menos en la hora del enfrentamiento con Shin o Tarako se había equivocado.

Tarako se levantó mientras le guiñaba un ojo a la anciana y esta decía:

"Oh! Ya veo... entonces aún tengo mucha noche para vender más..."

"Claro que si, oba-chan, ya nos veremos pronto, su ramen, como siempre, delicioso."

Tarako te indició que la siguieras rápido y antes que dijeras nada te dijo:

"Sé que no es esa hora, es mucho más tarde, pero es a la hora que quiero que sepan que hemos estado allí... Mientras menos claro tengan nuestros movimientos, mejor...

Siempre hay que dejar un rastro borroso, por si acaso hay fisgones...

Oba-chan siempre tiene la delicadeza de preguntarme por la hora que debe ser cuando estoy allí por esta clase de cosas...

Sin duda es una mujer muy buena, al menos conmigo..."


Sonrió mientras se ponía las manos detrás de la cabeza y andabais por callejuelas secundarias hacia fuera del barrio rojo a la vez que te preguntabas cuál sería la historia tras el agradecimiento de la anciana hacia ella, pues siempre parecía haber una...
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Jue May 17, 2012 10:57 pm

-No, pensadlo; eso tendría sentido para referirse a su propia "mercancía", como decís. Tratar bien a la gallina de los huevos de oro para que viva más aunque ponga menos huevos a la semana. Pero no explica en absoluto el hecho de perdonar deliberadamente la vida a las gallinas del corral ajeno, ya que como habéis dicho la mayoría pasarán a buscarse la vida por su cuenta en la calle o volverán al redil, más vale malo conocido que bueno por conocer, dicen.

Llamadlo como queráis, misericordia o cobardía, pero es evidente que no ha sido motivado por los negocios
-explico recalcando el detalle que parece habérsele pasado por alto -Quien dió esa orden, si es que realmente eso es lo que sucedió, sin duda también os apoyaría como gobernadora al menos filosóficamente, creo yo.

Cosa que si, puedo imaginarme sin mucho esfuerzo. Sois una líder nata y las buenas personas de este distrito estarían con vos. Ésa es la clave, habéis estado en los extremos de ambos mundos, éste y el de allá arriba y conocéis bien como laten.
¿Problemas? Seguro, toneladas, ¿pero cuando ha desalentado eso a un Daidoji?
-resoplo con una risilla entre burlona y admirada -No soy tan inocente como para pensar que podríais acabar con la prostitución, el juego y las drogas, en el mejor de los casos se trasladarían a otro distrito. Pero si se, y de eso estoy seguro, que mejoraríais la vida de las personas que aquí viven hasta el punto de que dejaría de causar sorpresa que las chicas no fuesen las peor paradas en el "incendio" de uno de sus locales.


-Trato hecho -río ante la idea del futuro regreso al local. Sin duda me quedo con ganas de probar la sopa miso y si no tuviera más citas esta noche a fe mía que lo haría ahora.
-No, peor -esbozo una media sonrisa sobre contarle inconveniencias a Yashiko -Se me ocurrió decir que utilizaría a alguna cualquiera como modelo de prácticas, sólo con la idea de justificar mi presencia en el barrio... No se lo tomó muy bien, pero le salvé la vida a un par de vasijas. Y después se me ocurrió lo de darle una espada de prácticas y un casco para desahogarse, cuando me contó el motivo de todo aquello.

Al principio, verla tan afectada me rompió el corazón, pero cuando marché estaba sonriendo de nuevo, además de sudando, así que después de todo puedo considerarme afortunado de haber compartido, y superado, un momento así junto a ella.
Pero sólo un necio repite de la copa envenenada, así que si llega a enterarse de que he estado aquí...
-me encojo de hombros resignado, indicando que le contaría la verdad pues cualquier cosa sería menos mala que hacerle revivir sus miedos de nuevo.
-Espero que no os moleste que os cuente todo esto, Tarako-san. Ya se que es inapropiado mezclar a otro samurai en este tipo de reflexiones personales, pero como bien habéis dicho, las reglas aquí son sustancialmente distintas, y si no os lo cuento a vos ¿a quien podría? Siempre me pongo sensible cuando amputo extremidades -acabo por reir sarcásticamente.

-Satomi-san es una mujer muy peculiar -comienzo a explicar mi recientemente adquirida opinión sobre ella -Su fama es de ser prácticamente tan peligrosa como el maldito Tigre Blanco, y seguramente lo sea, pero cuando la conoces en persona no puedes más que rendirte a la evidencia de que posee un aura de santidad prácticamente palpable. De Benten, para ser exactos.
Demonios, ni siquiera el hecho de escuchar de sus mismos labios que son ciertas las historias de que varios de sus amantes murieron entre sus sábanas te hace evitar seguir pensando que es una de las mujeres con mejor corazón que haya parido este imperio cruel.

Si la proximidad de Sanzo-sensei os brinda la posibilidad de conocerla, aprovechadla, es mi consejo. Quizás os caiga bien o quizás no, pero vale la pena compartir aunque sean unos minutos con una persona tan... fuera de lo común. Para bien o para mal, cada cual decidirá, pero extraordinaria es, sin duda.

Me sirvo un poco de aquel sake y me lo llevo a la boca distraido pensando en Matsus y el grado de locura que suelen poseer... No saco en claro más que el sake está lejos de la altura a la que se encuentran los fideos de oba-san -Matsu... Ni idea. No se qué podría llevar a una mujer que ni siquiera reconoce su sexualidad a prostituirse renunciando a las armas.

¿No lo encuentras terriblemente contradictorio? La misma jerarquía escorpión que, presuntamente, ordena respetar la vida de heimins y hinins en un burdel rival mantiene a una samuraiko en unos niveles de depresión y autodestrucción como esos. No tiene sentido, ningún sentido
-medito aún sin que realmente el tema me afecte mucho, casi por inercia lógica -Me cuesta mucho dar crédito a la idea de que la misma persona haya dado esas dos instrucciones, salvo que se tratara de alguien con un notorio rencor por esa mujer o su familia en general. Nada que las Matsus no sean perfectamente capaces de lograr, por otra parte.
Hum, ¿ha llegado algún dirigente nuevo al distrito estos días? Eso explicaría algunas cosas, aunque a unos niveles aún no demasiado creíbles
-pregunto distraido.


-Ha sido un placer disfrutar de su comida, oba-san
-me despido con una innecesaria reverencia pero adecuada por su éxito además de su venerable edad -Uno de los mejores ramen que he comido, y eso por ser cauto -sonrío, aunque a la hora de pagar me asaltan las dudas, ¿cuanto jodido dinero cuesta esto? Preguntar puede resultar poco elegante, pareciendo que trato de regatear... ¿dos monedas de plata, quizás? ¿Tres? Sería humillante dejar menos dinero del debido, si se queja pareceré un tacaño y si no lo hace estaré poco menos que robándole... Mejor dos de oro, para asegurarme, y lo que sobre, de propina.
Me levanto finalmente dejando las dos monedas relucientes sobre la barra antes de seguir a Tarako fuera del local.

-No hay mejor perro pastor que el lobo redimido -bromeo al comprobar que también la abuela tiene una buena historia que contar a sus nietos sobre esta ronin de color de la esmeralda.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie May 18, 2012 11:08 am

"Para mi los motivos son sos... si hay menos gallinas en el corral ajeno hay menos competencia o que tiene "claro" que al final van a ser de ellos... por lo que más le vale no estropearlas.

Así que si, siempre son negocios, al menos en este Distrito y barrio."


Te añadió Tarako.

"Bueno, parece que tenéis mucha fe en mi, quien sabe, quizás en el futuro la nueva Rosa Dorada se postule como mi benefactor para esa campaña jajaja

Pero lo que está claro es que para solventar ciertos problemas de este distrito hay que estar en la calle, o al menos conocerlo, siendo un drogadicto no se soluciona nada..."


Dijo en referencia al Gobernador actual, Isawa Hiro, el manipulado por de los Escorpión.


[...]

"¿En serio? ¿Y estas vivo tras haberle dicho eso? jujuju si, hice bien entonces en encomendarte esta misión... parece que tenemos un suceso único...

Pero haceros un favor, no juguéis con fuego más de lo necesario, si algo he aprendido en mi vida es que la muerte que te da un bushi es una bendición con los tormentos de un adversario cortesano... Y más si es una mujer... Y más si es Doji Yashiko!!"


Se rió ante tu anécdota.

Tarako miró el cuenco de ramen y añadió entre susurros:

"Pero me alegro que se esté abriendo.... es muy cabezota... a veces me pregunto de quién habrá sacado eso... es una cabeza cuadrada casi como un León."

"Bueno, te haré caso, si puedo trataré de hablar con Satomi-san y a ver que pasa, más de uno habla maravillas de ella, ahora bien muchos dicen que es por su físico o sus favores jaja

Pero más allá de las bromas... parece interesante, en serio... no tengo tiempo ni puedo permitirme hablar con cualquiera, después de todo el Escorpión es con quien menos quiero relacionarme ya que escondo varios secretos importantes.... pero lo pondré en mi lista."


Tarako bebía mientras pensaba en lo de la oniagan de fuego.

"Más que contradictorio lo encuentro misterioso... y eso para mí es una perdición, mi padre siempre me decía que era una metomentodo."

Bromeó esta.


Los dos andasteis hacia la salida del Distrito y del barrio rojo y Tarako te acompañó hacia las puertas de los distritos interiores.

"Bueno, te mereces ahora un buen baño, sales aromáticas y cotilleos en la Ciudad Prohibida, disfruta del resto de tu noche, Koji-san, que te lo has ganado..."

Se despidió esta.



OUT
Vamos terminando y cerrando el tema
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Vie May 18, 2012 9:59 pm

-Supongo que es más lógico verlo así -digo lógico aunque yo no lo crea, porque realmente es cierto que lo parece. Pero también es la versión que más gusta a la forma de ver las cosas de Tarako, y en el fondo esto no es más que un ejercicio de interpretación sin ninguna base, así que dice más del que la formula que de lo formulado, como siempre.

-Estoy vivo, si, y se lo valioso que es
-confirmo con una sonrisa no demasiado intencionada -No es mi intención jugar con fuego en lo que a ella respecta, pero puedo decir con orgullo que no es por las consecuencias que pueda tener para mi. Los bushis detestamos fallar a las personas que confían en nosotros, lo sabéis bien, y en este caso es aún más extremo pues se que precisamente ella no regala esa confianza a la ligera.

Fracasar en eso sería suficiente tortura para el resto de mi vida, y quien sabe si de muchas más. Lo que la Doji pudiera hacer sería poco, por mucho que es esforzara, comparado con eso.

-Un león, eso justo pensé yo
-río ante aquel detalle tan perceptivo -Incluso tiene la mente de estratega, ju. Por tal causa me pareció una idea que valía la pena probar la de ponerle un shinai en las manos... y os aseguro que no lo hizo nada mal para lo que podría haberse esperado -continuo explicando, pasando de la broma a la realidad, aunque no se hasta qué punto se dará cuenta de eso la ronin.

-Oh si, bueno, es cierto. Ser una escorpión es lo único que no mejora de ella de cerca, sigue siéndolo
-sonrío con un bufido sarcástico.

-De los metomendotos siempre se ha dicho de ellos que tienden a vivir menos. Pero en vuestro caso se ha demostrado incierto... Sois demasiado terca como para desaparecer sin acabar vuestro trabajo, y los curiosos siempre tienen.

No creo que merezca demasiado, pero si lo necesito. Aún así os agradezco el cumplido; espero disfrutar de la noche, aunque se bien que allá arriba hay muchas más personas capaces de estropearte el momento que aquí, curiosamente.
Esperemos que no sea el caso -digo tranquilamente -Ha sido un placer volver a veros, mi señora, estoy en deuda con vos por todo lo que habéis hecho por mi, y espero poder pagaros de algún modo, en algún momento
-afirmo mientras me inclino galantemente, pero también muy convencido, al despedirme.
-Seguro que volveremos a vernos...

out: Ok, por mi tema cerrado :mrgreen: Gracias :mrgreen:
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