Día 5. Mañana.- Kakita Koji

Ciudad imperial, morada del Hantei, la ciudad más grande e importante del imperio esmeralda.<br>Aqui se narran los hechos dentro de los distritos exteriores y los distritos interiores.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Sep 10, 2015 3:36 pm

OUT
He venido con locas ideas divertidas.
No tienes por qué aceptar, pero vamos a ver..... sería una muesca interesante en tu curriculum de rolero decir que una Otomo te ayudó en algo o que la engañaste para que lo hiciera... O bueno, engañar no que te pillaría, quizás matizar la verdad para que la vea como tu quieres.....
XDDD
Repito que no tienes por qué aceptar peeeeeeero me pareció interesante...
Además tienes la ventaja de no jugarlo en mesa al momento así que tienes más tiempo para decidir qué decir y cómo actuar... just saying...
IN


"Bueno los animales "no tienen" sentimientos....... eso es rebatible... sobretodo en el caso de los youkais que tienen parte de su esencia ligado con el ser humano... son más animales que personas, y nosotros más personas que animales... ¿Y hasta dónde influye nuestra naturaleza? Es un buen punto de partida para divagar sobre ello....."

Meditó esta en voz alta.

"Por desgracia apenas he tenido trato con los Kamis de los Clanes, usualmente mis controversias y problemas no están relacionados con ellos, pero si te preguntas si he estado en la Gran Corte del Tengoku.... si, he estado...

Y digamos que....... ni cien Otosan Uchis podrían hacer que tu mente entendiese lo que es aquello..."


Susurró al final.

"Oh, es sombrío en épocas de mayor trabajo juju pero supongo como todo lugar que tiene "estaciones".... pero no, no diría que es un lugar frío, húmedo e inhóspito, sino más bien un lugar donde paradojicamente se celebra a diario el significado de la vida y la muerte."

Nisio dejó una leve risilla y asintió sin decir más como si leyera tu mente ante el pensamiento del reinicio en otro lugar y condiciones...

La sensei se rió de pronto ante tu advertencia para los dragones y asintió.

"Se lo diré os lo aseguro, no se me olvidará tan sólo por ver la cara que pondrán jaja"

"No, no son celosos porque al final la fe es fe para ellos."

Te contestó.




La Dama Hana dejó una media sonrisa de lado al oir sobre Umeko pero no anotó nada más.

"Y más de uno dirá que la Grulla tiene facilidad para creerse esa clase de cosas..."

Dejó en el aire sin especificar si ella estaba entre los que lo pensaban.

"Pues si, sí que hay apuestas, de hecho las más interesantes apuestan a que quizás estéis buscando a alguien como un personaje importante del Fénix para que sea otra musa, sin embargo nadie os ha visto apenas con personas de ese clan... aunque tiene su lógica...

Hay quien ha notado lo bien que os lleváis con la dama Kotoko.... aunque los que lo susurran no tienen claro si eso sería un suicidio o una genialidad... en realidad ambas cosas suelen ir de la mano en cuanto a ella se refiere..."


Ahm... creías recordar que Kotoko aquella mañana te había comentado que era muy plausible que surgieran rumores en vuestro alrededor...

"Bueno, esa es una matización interesante al punto en cuestión.... ¿Quién pregunta y qué quiere saber?.... juju

Uuuuhm... hoy me siento altruista y sinceramente me estáis dando muchos ratos de diversión desde anoche con vuestras... aptitudes... así que os concederé una pregunta... "¿Quién pregunta?" o "¿Qué pregunta?"....

Sed sabio al escoger... juju"
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Jue Sep 10, 2015 11:08 pm

-Así que ni cien... -repito murmurando, mientras trazo un amplio vistazo a mi alrededor como si así pudiera hacerme una idea de lo que sería cien veces aquello.
-Es curioso, porque siempre hemos contado la historia desde nuestro punto de vista, pero si la observamos desde un punto de vista equidistante entre este mundo y el Tengoku nativo de los Kamis... Si uno de ellos le preguntara a alguno de los que regresaron como es el mundo humano, desde su perspectiva tendría que responderle que para hacerse una idea se imaginase cien veces menos de lo que viera a su alrededor, y ni aún así llegaría a vislumbrar lo realmente patético que era esto...

Como una isla desierta llena de monos a la que llegas tras naufragar, y a los que enseñas a pelear con palos y hacer reverencias para que te recuerde a Otosan Uchi.

Hum... interesante
-digo pensativo, sin explicar si en realidad eso me parece loable o por el contrario falto de toda lógica más allá de la locura fruto de haber sufrido un naufragio.


-No olvidéis lo de no fulminarme cuando se lo contéis... Forma parte importante del argumento -carraspeo, ahogando una risotada.




-Al menos, si alguno sale ahora desnudo a la calle pensando que porta un estupendo traje invisible... podrá salir de dudas comparando su imagen en un espejo con mi cuadro
-respondo dejando una sonrisa de buen chico en el aire, sobre la vanidad.
Otra cosa es que cualquier Grulla de verdad seguiría pensando que aún así le da sopas con hondas al resto en elegancia y clase, ju.

-Un personaje del Fénix...
-repito frotándome el mentón -Si que tiene su lógica... ¿Y apuestan por una bushi Shiba como musa, o quizás alguna shugenja Isawa...? O una mística Asako, claro -añado a la lista, aunque por algún motivo esa última opción la veo menos. Y teniendo en cuenta que la mayoría de los Shiba tienen el mismo carisma que un trapo húmedo, eso deja un claro ganador... Pero no conozco demasiado, cierto es, a ninguna Isawa como para saber si alguna encajaría; además con ese asunto de las candidaturas, a saber.

-Oh, no veo como alguien podría no llevarse bien con la dama Kotoko-sama, mi señora Otomo -respondo con un movimiento elegante de la mano -Sin duda la acompañante de Su Majestad es una criatura encantadora... Aunque supongo que yo disfruto de una cierta ventaja para apreciarlo, al compartir apellido -con una de sus mitades, al menos.
-No obstante, Kotoko-sama me ha dicho que actualmente los rumores apuntaban hacia el heredero Daidoji, así que... supongo que si sería algo más suicida que genial, por mi parte -digo sin más, revelando "de paso" que en realidad compartimos cierto sentido del humor, y que por eso le he caido en gracia a la hidra.

-Un artista no podría desear mejor público
-concedo sintiéndome honrado por el interés de dama Hana en "mi desde anoche" Y es cierto que una obra como ésta requiere de público Otomo en general, para bien o para mal, o terminaría por pasar rápidamente desapercibida.
-Hum... generosa oferta, Hanashirusato-sama... Os propongo un juego, si os place: vos me decís algunas preguntas interesantes que se hayan formulado sobre mi... y yo trataré de adivinar cual es la vuestra. Pero tiene que haber al menos una de vos, claro... ¿Qué os parece? -planteo con un toque inocente.


P.D
Si que es interesante y tentador, eso es lo malo XDDDD
Venga, está bien. Pongamos un clavo más en el atúd que empieza a hacer fresquito 8-)
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Sep 11, 2015 11:14 am

OUT
wiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
A ver, no tienes que empezar ahora, puedes pensar cómo hacerlo y tal y no implica que te tengas que meter de lleno, piénsate un plan de acción o algo que creas que puede funcionar y vemos que pasa ^^
IN


"Para los kamis este reino es........ tan grande como puede ser una provincia para nosotros."

Asintió esta a tus pensamientos.

"El Tengoku es enorme en su extensión, todo es a lo grande en realidad allí....

Pero en realidad si lo piensas es normal, existen más de 10.000 kamis, sin contar fortunas, guardianes..."


Nisio asintió mientras terminaba de reirse con lo de "No fulminarte" y anotó:

"Un detalle a no olvidar, si."




"Entonces quizás pensara que su traje de piel es hasta más hermoso que la musa de vuestra obra."

Sonrió esta como si leyera la vanidad grulla.

"Pues he oído hasta quien se ha atrevido a sugerir que tendríais el descaro, ya que está en la ciudad, de hablar con la daymio Shiba; creo que desde anoche os ven capaz de todo...."

Sonrió con malicia al final, quizás menos molesta de este hecho de lo que pudiera parecer, después de todo los intrépidos o estúpidos eran más divertidos...

"Oh.... pero es que el rumor con el heredero Daidoji es ya algo tan común como el propio rumor de que realmente la pareja constante de la Dama Kotoko es la Dama de Piedra o no tan piedra con ella....

Quizás por eso vos sois el aire fresco nuevo ¿no?
Sólo el tiempo dirá qué tipo de viento sois...."


Dejó quedamente aquello final mientras te miraba con suspicacia como si tratara de adivinar el grado real de afinidad que tenías con Kotoko.

La Otomo pareció sorprendio de la pregunta pero pareció interesarle el juego.

"Esta bien..... veámos cuñan afinado estáis..... será divertido...

¿Qué pensaríais si os digo que me han preguntado................. por si tenéis trámite de mai-ai abierto?"


Hana te sonrió con malicia mientras en sus ojos se pintaba un "vamos a jugar duro".
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Mensaje por Kakita Koji » Vie Sep 11, 2015 3:35 pm

Out: Hiromi feliz por conseguir convencer a otra carpa de que salte a la sartén para broncearse XDDDD
IN

-Quizás... En cualquier caso dudo mucho que Nozomi-san se molestara en defender lo contrario, así que nunca lo sabríamos. Oficialmente, quiero decir -contesto refiriéndome a una auténtica resolución por duelo, veredicto al que lógicamente concedo la suficiente infalibilidad.
-De todos modos siempre he considerado la falsa modestia un defecto mucho más molesto que la mera vanidad. Afortunadamente para todos, mi musa no adolece de ninguno de esos... -sonrío con levedad. La vanidad grulla es algo complejo, con muchas facetas desconocidas para los ajenos al clan.

-Shiba Ruriko-sama
-murmuro sin dudar su nombre, exponiendo que se bien quien es -No he tenido la suerte de conocerla personalmente, de momento -reconozco encogiéndome de hombros, lo que no significa que no haya pensado en ella, ni que si...


-Me temo que eso no sería menos suicida que lo otro -replico al nombrar Hanashirusato a la "dama" Kuronuma, insinuando igualmente que frente a ella, si fuera el caso, también llevaría las de perder. A un Cangrejo siempre puedes retarlo a duelo en la corte, lo que es terreno muy poco favorable para los de su clan, pero como dadas las circunstancias ella no puede tomar armas, acabaría por darme de bofetadas con las manos desnudas.

Pero el mismo hecho de mi supuesto enfrentamiento con uno u otra forma parte del propio absurdo de los rumores alrededor de Kotoko, muchos de los cuales sin duda los extenderá ella misma... Con algún motivo o simplemente por diversión, ju.

-Del Norte, diría yo, como mi ancestro -se supone que así llamaban a Kakita en los albores del Imperio, el hombre del norte -Refresca el aire y a veces trae alguna lluvia, pero... nada que se pueda comparar con un huracán -bromeo refiriéndome a la dama Kakita.


-Un acuerdo de matrimonio concertado...
-repito rascándome con un gesto elegante la barbilla, como si realmente me afectara más pensar, como dicta el juego, en quien pueda haberse preguntado eso, que la cuestión en si -...aún abierto... -murmuro como si no fuera más que un pensamiento distraido en voz alta, pero revelando la importancia que tendría ese detalle a la hora de dar una respuesta. Y si no estuviera aún en trámite, y no estando yo casado, significa que se anuló por algún motivo... Pero se supone que contestar no es el objetivo del juego, sino adivinar si la autora de la pregunta es la Otomo o no.
No a menos que la dama Hana capte interés en algún momento y trate de recabar más información, ju.

-Pues yo diría que... no es vuestra.
Por el contrario imagino que sería la típica cuestión con la que cualquier interesado acudiría precisamente a vos para obtener una respuesta; sin embargo vos misma... seguro que tenéis una manera mucho más precisa y hábil para obtener esa clase de información que lanzar la pregunta al aire en la corte, pues sin duda debe de ser crucial para el merecidamente famoso desempeño de vuestro trabajo.


Estoy moviendo "distraidamente" el ovillo de lana entre mis manos, sin llegar a ofrecérselo directamente a la gata. Si lo hiciera podría sospechar de algún interés por mi parte en que tirase de alguno de los hilos, y eso no me conviene. Un Otomo siempre tiene que estar plenamente convencido de que la idea de actuar es suya, de que el momento lo ha escogido él o ella, y de que hacerlo responde solamente a su interés, o capricho. La idea debe germinar en su propia mente, y no en otra. Si sospecha que hay alguna mano más implicada que la suya, le clavará los colmillos por mero orgullo, sin importarle demasiado que remara en la misma dirección o no.
Son serpientes después de todo; reptiles de sangre fría que no creen pisar el mismo suelo que el resto sino caminar un palmo por encima de éste.

Por ese motivo, no debería hacer lo más mínimo por mezclarme con ellos... Pero Otomo Hanashirusato tiene algo, una llave que podría usar para abrir una puerta que me estorba... si quisiera. Y quizás... yo pueda ayudarla a darse cuenta de que quiere...

-¿Me he equivocado, mi señora Otomo? -pregunto sonriendo sobre mi primera respuesta.

Y si no lo consigo... bueno, siemre me quedará seguir con el plan de esquivar la cerradura asaltando la ventana. De todos modos el riesgo de despeñarme siempre ha estado ahí...
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Sep 14, 2015 2:07 pm

OUT
.................................. si XDDDDDDDDDDDDDDDDD
pero será un salto mortal épico digno de recordar xDDDD
IN


"Oh... estoy totalmente de acuerdo en eso..... si hay algo que me saca de mis casillas.... son los falsamente modestos.... me dan ganas de...."

Murmuró Hana con una sonrisa ladina en los labios que se tornó cruel al final mientras apretaba levemente el abanico que sostenía en sus manos como si tratara de convertirlo en astillas. Era una buena nota mental sobre ella que recordar...

"Bueno, esa aclaración despeja la incógnita sobre ella, qué lastima! aunque no parecía muy triste realmente, quizás porque hubiera ganado alguna apuesta al respecto con eso... Pero creo que deberíais conocerla, es una mujer encantadora."

Y ciertamente cualquier cumplido dicho por un Otomo sonaba entre la burla o la mentira, no tenías claro qué achacarle a la daymio.

"Veo que traéis la piel curtida para los rumores o que os divierten estos juju ambas cosas son interesantes..."

Te respondió la Otomo mientras te miraba con cierto interés para ver qué gesto hacías en qué parte de su sentencia al hablar, aunque ella parecía, por su entonación, apostar más por lo segundo.



Los ojos de la Dama Hana brillaron con una luz especial cuando hablasteis del tema del matrimonio, era la mejor casamentera del Imperio por algo, aquel tema atraía toda su atención y vida, y sus labios se curvaron en una sonrisa sibilina al oir tus divagaciones como si esperara ver tu razonamiento.

"Claro.... es decir... ¿a quién mejor que acudir a mí para preguntarme algo así.... de cualquier persona del Imperio?....

No necesito hacer preguntas.... yo tengo todas las respuestas...."


Dejo aquel final despacio en el aire como si dijera "yo ya se la respuesta a esa pregunta, obviamente sé que no estás en ningún trámite".

"Pero lo divertido de esa pregunta.... a veces más allá de esta.... más de la respuesta incluso... sino de las personas que son parte en aquella pregunta...

Una sois vos... eso es muy interesante... por qué si, por qué no.... qué podéis ofrecer o qué no, qué causa interés y a la vez desgano...

Y la otra es... ¿Quién esta interesado en hacer una pregunta así? juju

Tenemos un juego abierto, Koji-san... se supone.... que debéis adivinar quién me ha hecho esa pregunta...."
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Mensaje por Kakita Koji » Lun Sep 14, 2015 9:38 pm

-Pero, ¿nunca habéis tenido la sensación de que hay algo peor incluso que los que exhiben esa irritante falsa modestia...? -pregunto, como si le hiciera sinceramente partícipe de mi manera de pensar -Me refiero, claro está, a los que la esperan de los demás... Y son capaces de fingir ofensa y tildar de arrogante, vanidoso o incluso algo peor a quien simplemente reconoce sus éxitos con la misma sinceridad con la que... reconocería sus fallos, de haberlos.

Para mi, esos son los peores, no me cabe duda
-reconozco con media sonrisa afilada, aunque por defecto más sutil y roma de lo que la dama se permite al jugar en su terreno.

-Seguiré vuestro consejo y trataré de conocerla en cuanto tenga esa posibilidad -respondo con una pequeña reverencia de agradecimiento por el consejo. Si me lo he tomado como una burla u otra cosa, no lo expreso; además si a los Otomo les cae mal, quizás a mi me caiga especialmente mejor.
-En cualquier caso imagino que si la habéis nombrado a ella en primer lugar... es porque era una opción con cierto nivel de "acuerdo" entre los rumores... Pero también supongo que a vos personalmente os parecía una elección aburrida para continuar la serie iniciada con Nozomi-san. Tal vez... ¿dos bushis seguidas comenzarían a alejar el interés en la polémica del asunto de la propia corte, convirtiéndolo en algo demasiado ajeno para quienes viven y respiran aquí a diario, y no sólo uno o dos meses al año? -pregunto curioso, aunque es una hipótesis más bien. Una sobre la corte en general y la propia Hana en particular, más que sobre la daimio Shiba.

También, si sabe interpretarlo, y me extrañaría otra cosa, ya he dicho que no es una bushi... Es una buena manera de poner a prueba el "sexto" sentido de corte de Hana, de cualquier forma.

-Me gusta la filosofía de Kotoko-sama -confieso con una sonrisa, sin poner demasiado énfasis en tratar de disimular mi elección. O bien porque carezca del talento cortesano para lograrlo ante Hanashirusato y me haya rendido consciente o inconscientemente, o bien porque el hecho de aceptarlo abiertamente forma parte de esa misma filosofía. Dejaré que ella elija lo que prefiera.
En cualquier caso está claro, si te ríes de los rumores, de ti mismo, antes que tus críticos, les desarmas de sus golpes mejor preparados y les obligas a improvisar, terreno donde la Kakita les caza como a ovejas en el corral, y yo conformándome con mucho menos simplemente aspiro a salir indemne de la liza.
-Pero por otro lado... no puedo evitarlo; hay algunos rumores que son genuinamente divertidos -añado encogiéndome de hombros levemente. Siempre hay que reconocer el talento del rival, aunque sea antes de asestarle el último golpe.


-Por descontado, por eso era sencillo ver que vos no érais la autora
-asiento a lo evidente.

También inclino la cabeza afirmativamente ante su exposición, antes de añadir
-Y vos, por supuesto. Vos también formáis parte de ese grupo de personas que hacen divertidas las connotaciones de una pregunta como ésa... Es decir, el o la interesada podrían haber preguntado a la embajadora Doji, o a mi patrona, personas que sin estar es posesión de todas las respuestas, si se podía asumir con un riesgo razonable que tuvieran ésta.
Sin embargo, acude nada más y nada menos que a vos
-digo entonándolo de una manera especial al referirme a ella y un asunto como ése.

Ésas no eran exactamente las reglas del juego. No veo forma razonable de adivinar quien ha podido preguntar qué, se suponía que sólo se trataba de intuir si la pregunta de turno era de la propia dama Otomo o no, no su autor concreto. Pero es evidente que las únicas reglas que rigen para los Otomo son las de que ellos pueden cambiar cualquier regla en cualquier momento, ju...
-No se si os sucede lo mismo, pero a mi me molesta profundamente cuando algún profano acude a hacerme alguna pregunta frívola y superficial sobre una obra de arte... Me molesta no solamente su ignorancia e incapacidad para reconocer como algo grandioso lo que tienen ante ellos, sino también y especialmente, la inconsciencia de exhibirlas precisamente ante quien más siente la importancia de aquello... Eso me resulta prácticamente ofensivo.

Para mi se trata de las obras que realizo, pero no veo porqué no os sucedería lo mismo a vos en asuntos de "mai-ai", con quienes sólo ven un frívolo proceso burocrático donde vos hacéis arte, si me permitís llamarlo de ese modo.
Así que imagino que... quien se haya atrevido a acudir a vos con esa pregunta os conocía lo suficiente, y a la vez por supuesto os tenía lo suficientemente cercana como para ir directamente a la fuente de todas las respuestas, no sólo de ésta.

En fin, llegados a este punto del razonamiento más o menos plausible se pasa a la más pura y falible intuición, pero supongo que ésa es la gracia misma del juego, por lo que... yo cerraría el círculo de posibilidades entre los embajadores y los nobles miembros de las familias imperiales que esta tarde han estado observando la sesión de esgrima desde el palco de Su Majestad, escenario donde probablemente os hayan formulado tal cuestión.

¿Voy bien, de momento?
-murmuro con una sonrisa de buen chico, esperando algún indicio para orientarme, así como otros de que todo este asunto esté captando realmente el interés de la Otomo más allá de que acierte algo tan azaroso o no.
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Sep 15, 2015 10:23 am

Hana meditó tus palabras con el ceño medio fruncido mientras colocaba su dedo índice sobre su labio inferior pensativa y dijo:

"Sin duda hay muchas clases de personas molestas...."

Lo cual dejaba entre ver que seguramente para ella existieran muchas de tal clase.

"Más que dos bushis seguidas lo que me parece aburrido es que recurrierais a dos mujeres que por tendencias de clanes estarían predispuestas a ayudaros..."

Bien visto.

"No soy una experta en arte como Noriko-san, pero algo sé de corte juju.... y os aseguro que aquí no se consigue reconocimiento, y no hablo sólo de fama, sino de respeto, tomando el camino fácil...

El camino fácil es un lobo que engaña a los tontos y que termina por tirar las carreras de quien se confía a la bahía del sol."


De pronto pareció darse cuenta de algo, como si hubiera dicho algo inapropiado, dejó una leve mueca de "lo siento pero no lo siento" y añadió:

"No literalmente... claro."

"Por lo que..... para mi sería muy decepcionante si vos os dejarais seducir por las mismas falacias de simpleza que otros...

Esperaría de vos.... que buscarais un reto."


"Os debe gustar su filosofía si encontráis esos rumores divertidos, aunque claro, creo que los que venís de fuera de la ciudad tenéis ventaja a la hora de daros cuenta de ese punto de vista..... muchas veces quien lleva demasiado tiempo en esta ciudad tiende a creerse demasiado y a perder sentido del humor y sobretodo sobre sí mismo...

¿Lo veis? Otra clase de personas que me enervan...."


Aunque estabas bastante seguro que ella no tenía esa clase de sentido del humor, así que no sabías si era falta de autocrítica o simplemente una trampa...

"Que se acerquen a mi en busca de ayuda es algo sin duda encantador...."

Eso denotaba imprudencia, inocencia y quizás mucho interés, en qué parte eso agradara a la Dama Hana era otro cantar, pero ella sonreía con ladinia en aquel momento.

Hana aplaudió de pronto ante tu razonamiento y asintió:

"Vais bien, vais bien sin duda.
Os diré que no tengo esperanzas en que sepáis el nombre, no soy tan injusta juju, pero me gusta ver hasta qué punto seríais capaz de acotar el círculo de interés...

Después de todo seguramente el máximo interesado en saber quién pregunta eso seréis vos...
Salvo que sigáis el humor de la Dama Kotoko y nada os importe juju."


Hana sonrió de medio lado.

"Os daré una pista si me dáis una respuesta a una pregunta que os haga... ¿os place?"
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Mensaje por Kakita Koji » Mar Sep 15, 2015 2:27 pm

-Sin duda, eso también es cierto -sonrío reconociendo con un asentimiento lo acertado de su punto de vista sobre los clanes tradicionalmente amigos -Aunque no me negaréis que si resultaría de cierto interés conseguir convencer de esta clase de visión del arte a tan elevada representante de uno de los clanes más tradicionalistas del Imperio, y por naturaleza opuesto a toda clase de transgresión de los cánones establecidos...
De hecho, ahora tienen un debate "similar" dentro del seno de la familia Isawa, entre conservadores y... menos conservadores, al menos respecto a los kamis. Por supuesto, ninguno de ellos supongo que haya considerado preguntarle a los Shiba
-explico de forma distraida, aunque sólo como un gesto aparente.
Es una daimio, después de todo. Así que por mucho que sea un clan históricamente hermanado con la Grulla, una adhesión tanto de forma como de fondo a algo como lo que yo propongo sin duda contaría con opiniones encontradas dentro de su propio clan, por lo que si tendría su parte de reto lidiar con todo ello.

Pero solo es una hipótesis, claro. Como he dicho, no tengo el gusto de conocerla...

-Y en cuanto al clan de Nozomi-san... Bueno, por varias razones, aún me quedan muchos retos más que interesantes que afrontar dentro de éste
-suspiro con un aire de elegante interés, pero demostrando un cierto esfuerzo por contenerme.

-En cualquier caso, no para una segunda etapa, coincido. Por tanto, si no es bushi ni de una familia predispuesta a ayudar a la Grulla...
-a la parte no gozoku de la Grulla, al menos -eso deja aún a media ciudad disponible, ¿no os parece? -concluyo, mirándola de soslayo por si realmente observo interés en ella en saber más antes de tiempo, o en el fondo le da igual esperar un poco hasta mañana.

-Pero no creo que sea mi caso. Mi patrona y mecenas es Doji Yashiko-sama, y mi musa Daidoji Nozomi-san... Podría pintar a continuación mi propio reflejo en un espejo, y dudo que nadie en su sano juicio pudiera considerar que, en conjunto, he tomado el camino fácil -me defiendo con un toque de ironía, pero si la Otomo no se había parado a pensar en el detalle quizás lo haga ahora.
-No obstante, para deleite de admiradores y no menos de críticos, creo sinceramente que la segunda modelo ofrece muchísimo más interés del que tendría yo, ju...

Detecto ese deje extraño en la Otomo a la hora de hablar de la bahía, y dado que deben de poder contarse con los dedos de las manos de Shin lo que puede preocupar a un Otomo de decir algo inapropiado, imagino que puede tener que ver con la extraña escena que he presenciado entre los combates, con ese miembro de "Los Seis" pasando a mi lado enfurecido...

-Oh, os agradezco la preocupación, mi señora Otomo; afortunadamente para mi tengo un ejemplo muy cercano de todo lo que "no debo hacer" para evitar caer en las mismas falacias y miserables atajos de otros en su senda artística -explico, insinuando un tonillo despectivo sin demasiado reparo hacia aquel de quien hablo.
-Mi señora patrona comparte vuestra visión, además; no podría tener mejor acicate para plantearme retos... imposibles -añado, sin darle mayor importancia en apariencia. Aunque en el fondo espero cierto poder contenido en esa última palabra, al menos para la eterna enamorada de las historias de cuentos de hadas. Veremos que clase de efecto produce en ella, si es que alguno.


-Son divertidos cuando poseen el suficiente ingenio... De lo contrario no son más que sandeces sin más merecimiento que la hoja afilada de una espada -dejo en el aire la diferencia para que Hana se posiciones en el grupo que considere oportuno a su favor. No es tan extraño, soy un duelista después de todo y no hay katanas que puedan afilarse más que las de acero Kakita -Por eso admiro especialmente a Kotoko-sama -añado con media sonrisa, porque ella lleva mucho tiempo fuera del alcance de aquellas, lo que en esta ciudad es sinónimo de auténtico talento.


No considero que quien se haya acercado a preguntarle algo así a Otomo Hanashirusato lo haya hecho de un modo imprudente ni inocente. Al contrario, supongo que quien ha ido con la pregunta al oido de la dama casamentera tenía la intención deliberada de que ésta comenzara a darle vueltas al asunto de que realmente yo no tenía ningún trámite, y terminara precisamente aquí frente a mi, sonriendo mientras hace sonar su cascabel, más que para tratar de averiguar una curiosidad que podría haber averiguado de forma mucho más sencilla por otros cauces.
Los embajadores Bayushi y Doji están a la cabeza de mi lista, claro. Aunque decirlo de ese modo sería abofetear a la serpiente con la cruda verdad de que hay personas que creen poder manipularla a través de su "pasión por su trabajo" y su lógica falta de escrúpulos asociada a su estatus imperial... Y sin duda yo saldría mal parado de eso, así que no tiene porqué compartir mis intuiciones.

-Aún hay muchas cosas que me importan, me temo... Está bien, haced vuestra pregunta os lo ruego.
-respondo inofensivamente. Es peligroso entrar en el juego de los cortesanos, y si llevan serpientes en el kimono, más. Pero bueno... como dije antes, siempre he encontrado más interesantes las preguntas que las respuestas.
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Dom Sep 20, 2015 10:52 am

"Justamente por eso no es un reto tan grande como se puede preveer desde el principio..... porque hay una facción entera de renovadores...

Quizás alguien en tierras Hida no sabría eso y le parecería un reto... pero aquí en la capital.... quién no lo ha pensado obviamente merece perder una apuesta..."


Se rió con el tonillo Hana.

"Aunque no os negaré que si convencieráis a la niña mimada de la facción conservadora de eso sería total y absolutamente impredecible."

Añadió de pronto pensativa.

"Es posible que luego muriérais incinerado... pero pasaríais a la historia sin duda juju"

Apostilló al final mientras se reía.

"Por desgracia media ciudad no es tan interesante en una proporción tan alta...... para vuestro cuadro digo..."

Hana se rió tras su abanico de tu broma, con más o menos ganas, de eso no estabas seguro de hasta qué punto le había hecho gracia, eso si, te anotó diciendo:

"No sé hasta qué punto un desnudo vuestro podría atraer al mismo número de público que el que habéis ya hecho juju no sé... probad juju quizás os sirva más de lo que pensáis...."

Dejó caer al final. ¿Servir? ¿para que?


La Dama Hana de pronto se rió tras el abanico al nombrar el comportamiento que no debíais seguir como si supiera en su mente de alguien muy concreto que le hubiera hecho particularmente gracia y asintió.

"Oh..... sin duda tenéis una patrona excepcional para algo así, si no fuera por ella todos estarían seguro que caeríais en el siguiente reto y que esto habría sido sólo suerte.......

De hecho....... aún hay muchos realmente sorprendidos de... la evolución de pájaro que habéis llegado a hacer en tan poco tiempo...."


De Grulla a Ruiseñor, claro.


Los ojos de Hana brillaron con un fulgor especial cuando le dijiste que si quería podía preguntar, despacio bajó su abanico hasta dejar ver la mitad de su boca, en una queda sonrisa de medio lado.

"Sabemos que hay alguien interesado en saber si estábais prometido...
Sabemos que no lo estáis...
Pero en realidad esa clase de preguntas para alguien como yo ya habréis supuesto que son minucias..... mi trabajo no es eso, eso es sólo formalismos.... mi trabajo va más allá... es el arte inmortal de hacer parejas imperecederas como árboles de hoja perenne...
Es buscar el equilibrio entre el deseo, el amor, el deber y la lealtad...
Historias imposibles ¿o no?
Hacer posible lo imposible....

Y para eso... la pregunta que realmente me importa a mí es...

Koji-san... no os pregunto por si estáis casado, prometido o en trámites...

Mi pregunta es... ¿Vos sabéis con quién queréis estarlo?"


Tras lo cual, bajó despacio su abanico, sonrió y fijó sus ojos de halcón.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Dom Sep 20, 2015 5:03 pm

-En la familia Isawa, si -puntualizo sobre la existencia de esos renovadores y el debate que mantienen con el bando conservador -Pero los Shiba tradicionalmente suelen mantenerse al margen de los debates en el concilio elemental, oficialmente al menos. Por eso una modelo de prestigio Shiba tendría un interés particular, pues sería una manera de intervenir, sin intervenir...
Lo cual no es más que una conjetura posible. Ni siquiera tengo un conocimiento profundo de si el enfrentamiento filosófico entre esos grupos alcanza a algo más que la manera de entender la magia, ni en qué medida les interesa a ninguno el arte.
Porque para mi eso sigue siendo lo más importante. El arte, la filosofía de la belleza y de lo moral cuando niega el valor de aquellos... Las connotaciones ideológicas y políticas son como esas cerezas que se enganchan al par que has elegido del cesto y salen juntas de éste: interesantes pero, por mucho que algunos así lo crean, no han sido nunca mi objetivo.

Trato de recordar a quien se refiere Hana. Se que he oido hablar de ellos; uno es por supuesto Isawa Seiryo, la colérica y todopoderosa muestra de que los kamis influyen en nuestro mundo como niños irresponsables tirando piedras al estanque de patos. La "niña" de la que habla es la candidata a maestra de aire, pero soy incapaz de recordar su nombre...

-Suerte para mi entonces que Kashin sea inmune al fuego -
replico encogiéndome de hombros. Del maestro era el hechizo que el Kaiu usó en la forja, y que apenas calentó el acero de mi espada. Es un añadido a sobrevivir yo en la historia, que lo hiciera también mi katana; y si es en el lugar adecuado, tanto mejor.
-Sin embargo, dudo que eso sucediera -explico a continuación, tal vez quitándole la ilusión a la dama Otomo -En realidad yo no convenzo a nadie, y mucho menos a nadie cuya auténtica naturaleza esté de por si filosóficamente alejada de mi proyecto... Si retrato a una dama, es probable que la imagen que proyecte en el lienzo fuera atípica, pero para aquellos que la conocieran realmente sería a la vez también intrínsecamente "suya" de un modo innegable; es decir, nunca serviría para catalizar en un sentimiento de odio o venganza lo que anteriormente era uno positivo, de cariño o admiración de cualquier tipo.

Si no se dieran esas circunstancias, sencillamente la dama en cuestión no sería la persona adecuada de ningún modo
-digo explicando de ese modo algunos detalles de mi manera de encontrar a mis modelos, de una forma diametralmente opuesta en todos los sentidos a la de Kitashi.


No se qué parte del argumento ha entendido la Otomo como una broma, pues ninguna lo era en realidad. Lo de mi imagen sólo venia a simbolizar el modelo más fácil que podría buscar, para respaldar la idea de que después de sumarlo al asunto de Nozomi el resultado no podría ser considerado en conjunto ni lejanamente cercano a la sencillez.
-El autorretrato es una técnica sumamente interesante y desafiante... Solo que no se trata de descubrirse a uno mismo sino de decidir qué parte de todo ello se desea contar en el lienzo. No obstante no la considero una opción interesante dado que resulta mucho más fácil caer en la idealización, para bien o para mal, lo que no encajaría con la reflexión común de la serie que debe hilar todas las obras.

Murmuro explicando mi punto de vista al respecto. ¿Muy técnico? Se que Hana no pensaba en nada de eso al decirlo, ella tendría en mente cuestiones más mundanas, pero en el fondo me da igual. Incluso me viene bien que piense que me cuesta leer esos dobles sentidos en sus palabras a causa de la tendencia generalizada bushi de ver las cosas en tonos de blanco o negro.


-Flor Dorada, Colibrí... Para ser sincero, yo también estoy algo sorprendido Hanashirusato-sama. Sobre todo por el hecho de que el primer título proviniera de un haiku
-puntualizo con un tono serio, aunque sarcástico en el fondo. El segundo, a causa del cuadro, no me sorprende; no soy falsamente modesto pero tampoco arrogante en exceso, me habría sorprendido igual de poco que la Ama me hubiera exiliado de la corte de una patada, ju... -Parece evidente que Su Majestad se toma la molestia de marca como propio aquello que le agrada; resulta evidente que eso implica tanto honor como responsabilidad -añado con un toque de sensatez, no siempre presente en los artistas Kakita. Aunque tenga mis momentos de temeridad, siempre busco afrontar el reto con los pies en el suelo...


-Imposibles...
-repito en voz muy tenue al decirlo ella, aunque no tanto como para que no pueda oirme. Estaba esperando esa palabra, exactamente ésa desde hacía un rato, y hasta había previsto tener que ser yo quien la dijera por vez primera si no surgía de la Otomo; no obstante, es mucho mejor que haya salido de su boca antes. Siempre me beneficia que sus ideas vayan por delante de mis intenciones, para que aquellas nunca parezcan un efecto de éstas.

Mi expresión cambia cuando escucho la pregunta. Quizás me había previsto parecer algo más tímido llegados a ese punto, pero el adelanto repentino hacen que surja en mi rostro una de esas expresiones tan puramente "Kakita", tan duelista... la misma sonrisa arrogante, decidida, temeraria pero irremediablemente encantadora que el primero de nosotros sin duda esbozó cuando Doji-Kami le expuso su reto supuestamente imposible.
-¿Con quien quiero estarlo...?

Bueno... decir que "se con quien quiero estar" implicaría un mero deseo, sin embargo lo que yo tengo es... una certeza absoluta. Se con quien "lo estaré"
-susurro

-¿Y por qué estoy tan seguro...? Pues porque... no sería la primera vez.
Pero fue... en otro tiempo, y la perdí. Así que lo que realmente no se es... si podré repetirlo en esta vida... o tendré que esperar a la próxima. O puede que cien más. No se en qué momento el universo me "perdonará", haciendo que deje de ser "imposible"... Pero si se que cuando llegue, estaré allí.


Levanto la vista al cielo con esa sonrisa que sólo los duelistas grulla podemos esbozar, como esos protagonistas de cuentos épicos que cuando les hablan del terrible dragón que custodia el castillo de su amada se limitan a silbar mientras echan a andar justo en su dirección, sin preguntar más que eso.

-En fin, no quisiera aburriros con un cuento de hadas, mi señora Otomo. Reconozco que es una historia algo... retorcida, y complicada de creer. Yo mismo, antes de venir a esta ciudad, no la habría creido, pero... Otosan Uchi posee un aura kármica innegable, como si cientos, miles de historias vinieran a desembocar aquí por puro magnetismo de lo divino sobre lo humano.


En fin... no se si he respondido lo que esperábais oir, pero... ¿me permitís el beneficio del atrevimiento de preguntaros yo a vos por qué era ésa la pregunta que de verdad os importaba sobre mi, sin haberme conocido realmente, mi señora Otomo?
-murmuro algo dubitativo a este respecto, esperando percibir si con este pequeño adelanto he captado su atención, y está dispuesta a extender el juego para permitirse formular más preguntas que no pueda evitar contestarle.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Sep 21, 2015 2:27 pm

"Bueno, ese tipo de connotaciones ya es más propio de los interesados en los lances de ese Clan o en ellos mismos.... si os interesa si que puedo hablaros más del tema ya que yo si qué estoy al tanto..."

Añadió aquello último como si dijera "me aburre pero lo sé."

".... No convences a nadie...." Musitó esta con una media sonrisa como si dijera "Ajá. Interesante". "pero supongo que tiene su lógica el razonamiento..."

Apostilló.

"Un retrato como un espejo no como un deseo ¿verdad?"

Preguntó esta.

"Noriko-san lo ha mencionado más de una vez acerca de lo interesante del cuadro."

Aunque no estaba claro si a ella eso le parecía interesante o no.

"Oh... su Majestad Imperial es experta en rodearse de las cosas que ama...... todo el tiempo que las ama."

Musitó al final.

"No me extraña que moviera sus fichas... más me extraña que vos no aceptarais todas las peticiones.... aunque en realidad... es una gran jugada... "



La Otomo te excudriñó mientras hablabas acerca de la respuesta a su pregunta, pareció satisfecha y aún más, pareció interesada... no sabías si eso era bueno o malo...

"Así que certeza...

Eso es más que deseo incluso, es una palabra más poderosa...."


Murmuró con un tono en su voz que podía ser tildado de ansioso al final, como quien ve algo deseado por primera vez en mucho tiempo.

"Pero no creáis que la vuestra puede ser la primera historia..... extraña y extravagante.... soy la mejor casamentera de todo el Imperio.... creedme si os digo que en mis manos han estado las historias más extrafalarias del mundo....

Y he sabido darles un final adecuado..."


Que no decía si bueno o malo, claro está.
Su sonrisa anodina también lo matizó.

"Así que... no sé si me sorprenderíais... casi estoy tentada a deciros que lo intentéis... pero no sé si podríais mantener la magia..."

De vuestra apuesta, claro.

"Oh... ¿Qué por qué es lo que me interesa? se rió de pronto querido... querido... querido...

Hay quien sabe lo que sus padres quieren para ellos...
Hay quien sabe lo que su Clan quiere para ellos...
Hay quien sabe lo que ellos creen que quieren para ellos...
Pero... realmente saber lo que quieres, de verdad, hasta dónde llegar, hasta qué sacrificar por ello...
Eso... querido mío es algo que muchos se toman a la ligera...

Muchos, demasiados, hablan del amor verdadero con demasiadas ligerezas, hablan del matrimonio perfecto como si ellos lo merecieran...

La mayoría... querido, no sabe ni tan siquiera el precio que hay que pagar por hacer la mitad de sus sueños realidad...

Por eso... el saber qué quieren... me hace crearme una idea muy aproximada... no sólo por lo que dicen sino por cómo lo dicen... de si por cumplir con ese deseo están dispuestos a pagar el precio... por... "su final feliz"...

Uno que, creedme, yo puedo daros."
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Lun Sep 21, 2015 7:54 pm

Me encojo levemente de hombros, con elegancia pero también con cierto desapego por el tema. La política en general nunca me ha fascinado, y la local de un clan con el que no tengo ninguna relación de interés, menos aún. Para rematar el asunto, la perspectiva Otomo me sabe igual que el té de lluvia. Pero si ella desea sacar el tema por iniciativa propia, no seré yo quien se lo impida.

Sin embargo, puedo observar que a ambos nos aburre, así que parece que no tendré que escuchar nada de ello.

-Un maestro escultor dijo una vez que sus manos no daban forma a sus obras, sino que su mente era capaz de ver ya éstas dentro del bloque de piedra, o barro, por lo que en realidad se limitaba a quitar lo que sobraba para que el resto pudiera verlas también...
En mi caso, no se trata de la ropa. "Convencer" suele llevar consigo el matiz de hacer cambiar a alguien de parecer, y yo no pretendo eso; no trato de romper la piedra para hacer ver algo que antes no estaba ahí, sólo ayudo a expresar artísticamente una idea que ya existía dentro de... la roca. O del modelo.
Por eso me tomo en serio el conocer filosóficamente a la persona antes de cada retrato. Afortunadamente, sólo pinto a quien yo quiero; aún nadie me ha intentado contratar haciendome una oferta "que no pueda rechazar", porque es probable que tuviera que rechazarla igualmente.

Supongo que un Kakita no podría considerarse artista si no dispusiera de alguna clase de extravagancia a la hora de trabajar
-sonrío levemente. Parece un broma pero en realidad lo digo en serio; de todos modos no le doy mucho énfasis a ninguna parte de mi argumento. Ni siquiera espero que a la Otomo le importe demasiado por otro lado.

-Un espejo, cierto. Lo interesante es que, al tratarse del mundo del arte, no hay porqué admitir las limitaciones de la realidad física. Un espejo en un lienzo puede ofrecer una imagen congelada de una modelo que ya no está allí, y a la vez reflejar en tiempo real a quien lo está mirando...
Hay muchos a los que mi cuadro les ofende, pero no se dan cuenta de que lo que les molesta no es lo que ven, sino lo que sienten dentro de ellos mismos. O puede que si sean conscientes, y eso les enfurezca aún más
-anoto con una media sonrisa indiferente. No tengo la piel tan fina como para molestarme en ocultar eso ante la dama Otomo; además no es que Kotoko no haya hecho apología ya de ello.

-Que puede ser mucho, o puede ser poco
-replico sobre el comentario, nada probable al azar, sobre el tiempo que pueda durarle el interés a la Ama por parte de Hanashirusato. -Es la prerrogativa de Su Majestad decidir cuando y como; ningún bushi que se precie de serlo se quejaría por ello -comento distraido, exponiendo mi lado más militar en ese punto. No en vano no soy como cualquier otro artista que ha hecho de su obra su vida, o peor aún, del éxito su vida. Quien vive por la espada asume que cada día puede ser el último; después de eso, asumir que cualquiera puede ser también el final de tu éxito es una trivialidad.

Además, la huella de las personas siempre pasa. Es la de las obras la que permanece, y ésa ya es mucho más difícil de borrar.

-El mérito de esa jugada es de Doji Yashiko-sama, entonces
-confieso con una sonrisilla poco expresiva. Supongo que la Otomo dará por hecho que es uno de sus movimientos cortesanos, sin percatarse de que no tiene nada que ver con eso, pese a que sea genuinamente cierto que la causa de la negativa sin duda fue ella. Tiene gracia, en el fondo.


-Más poderosa, así es. Quienes se conforman con soñar con su destino son débiles, no merecedores de alcanzarlo... Que el Yume-do se quede con los sueños, yo prefiero las certezas del Yomi
-recito con el énfasis contenido de un verso, con un tono arrogante, casi altivo. Y tal vez no debería, pero es que a veces me cuesta fingir ser menos Grulla de lo que realmente soy, para así evitar ofender a los que no son fríos ni calientes, sino tibios.
Por suerte, no parece que la dama Otomo sea de estos últimos. En ese caso es que tampoco me serviría de mucho, así que...


-Bueno, he llegado hasta aquí
-replico respecto a eso de hasta donde estar dispuesto a llegar -Pago mi precio cada vez que respiro... -añado murmurando, levantando la vista al horizonte que se percibe de la ciudad desde allá arriba, como si considerara contar la historia con más detalle que eso.
Finalmente suspiro -Supongo que así dicho resulta difícil de entender así que... permitidme remontarme al principio. O, al menos, al anterior principio de mi historia. Decidme vos después, os lo ruego, si el intento ha valido la pena o no.

Ambos están muertos hace ya mucho, así que los nombres significan muy poco, pero aún así... los conozco. Ella se llamaba Kitsune Kotome... aunque tal vez la conozcáis como Akodo.
Se casó con uno, obviamente. Un oficial bushi que la acogió en su casa después de haber quedado huérfana demasiado pronto, y tras años de silenciosa agonía en manos de una familia política que ni la deseaba allí, ni hacía nada por disimularlo. Así que cuando este viejo amigo de sus padres desaparecidos decidió rescatarla por primera vez y tomarla bajo su protección, Kotome ya había perdido el habla, desaparecida en un pozo de amargura y oscuridad del que la joven ya ni siquiera esperaba salir.

Pero el león... bueno, era un león; le costaba entender una negativa, así que obligó a Kotome a "salir" de su propia oscuridad, indicándole que si quería permanecer en su casa debía realizar alguna tarea... como por ejemplo ocuparse del jardín.

No se cuanto tiempo tardó, pero al final la chica consiguió volcarse hacia fuera, hacia la luz, e hizo brotar la belleza en aquel lugar. Flores, colores, aromas... el Akodo era un hombre directo, parco en emociones y acostumbrado a pasar largas campañas militares fuera de su casa, así que nunca había visto su jardín de aquel modo.
¿Le impresionó? No lo se... Lo que si se es que un soleado y despejado día de primavera, cuando ambos estaban sentados observando aquel lugar, Kotome se giró hacia el Akodo y señalando una fantástica flor que acababa de abrirse esa misma mañana, sonrió y dijo... "hana"
Solo eso. "Una flor"
Solo lo primero que decía en años. La primera vez que sonreía desde hacía más tiempo aún. El león... la había resctado una segunda vez.


Como ya dije, hace más de un siglo de esta historia, así que muchos detalles han sido borrados por el tiempo como huellas en la arena... pero ella terminó por confesarle su amor y pedirle que la tomara como su esposa. Él, como buen Akodo, fue incapaz de manejar sus emociones, por lo que se negó, pese a que también la amaba, por temor a no regresar de alguna de sus batallas y volver a dejarla sola en el mundo.

En fin... resultó que Kotome no solo tenía talento para la jardinería; comenzó a escribir, y se le daba tan bien que al poco tiempo se había convertido, bajo un oportuno seudónimo, en una escritora de éxito. Su estilo era oscuro y amargo, como la existencia que había conocido, pero el realismo crudo y descarnado de sus historias y protagonistas femeninas removía el alma de un modo casi hipnótico, así que cuando alguien comenzaba a leer no podía dejarlo hasta concluir cada una de sus novelas.
Y cada vez que terminaba una de ellas, volvía a hacerle la misma petición al Akodo... Hasta que éste, finalmente, aceptó.


Bueno, imagino que hasta aquí la historia os resultará algo familiar, porque lo cierto es que la susodicha autora aún es bastante popular en la ciudad, y su vida personal no es algo que sea ajeno al menos a sus seguidores más fieles... Se trata de la historia de Aoki-Ko.

También es de dominio público que Akodo Kotome terminó por enviudar, tal como su esposo había temido. Tras lo que ella desapareció... hasta que muchos años después publicó el último y más optimista de sus libros. Al que precisamente llamó... "hana"

Lo que tal vez no sea tan conocido es que lo escribió por entero desde las tierras Dragón de la familia Togashi, a un monasterio donde se había retirado tras perder al amor de su vida...
¿Y por qué allí? Pues porque Kotome estaba convencida de que su marido había logrado la "iluminación" mediante el bushido, a la que aspira todo samurai que vive sólo por y para la espada. Es sencillo de explicar, realmente difícil de lograr: el bushido consiste, en esencia, en escoger la muerte cuando se puede optar por la vida. Si se acepta de un modo tan claro, los bushis ascienden directamente al Yomi al morir en la batalla, en vez de volver a cer en la Rueda del Karma.
Pero como he dicho, es difícil de lograr. El universo no perdona la más mínima duda en ese momento... Y el Akodo, el amor de la vida de Kotome... las tuvo. El temor que había expuesto cuando se negaba a aceptar las peticiones de su enamorada había hecho finalmente su funesta aparición, pero no para desgracia de la mujer, sino para la suya propia. El oficial, que había perecido gloriosamente para poner a salvo a su general, había dudado en el último instante de si estaba haciendo lo correcto al dejar a Kotome sola y desamparada, y temió que eso volviera a sumergirla en el pozo de oscuridad.

Claro que nadie podía saber eso. Se le consideró un héroe bendecido de inmediato, por lo que la protagonista de esta historia decidió que ella también tenía que alcanzar el Yomi si quería volver a verlo... Por eso pasó muchas años en uno de los monasterios más inaccesibles de las montañas Togashi, buscando su propia iluminación, la senda que le condujera una última y definitiva vez hacia su amor verdadero.

Ella tampoco confundía a aquellas alturas el mero deseo con la certeza, así que el universo terminó por abrir la Puerta de la Luz ante ella... Su última obra, "hana", así lo atestigua, por eso todos los que conocen la trayectoria de Aoki-Ko coinciden en que esa novela es única entre todas las demás.


Pero... el conocimiento que trae consigo la iluminación no está exento de crueldad... Al vislumbrarlo, Kotome fue consciente del verdadero destino que había corrido el alma de su amado; nadie la esperaba en Yomi... él había caido de nuevo al mar del karma, para "sufrir" una nueva reencarnación en la que purgar su fallo. Toda una nueva vida de sufrimiento a causa de un único instante de duda... un castigo desproporcionado.

Kotome entonces miró desafiante al destino, le dio la espalda a la Puerta que debía atravesar hacia el Yomi... y dio deliberadamente un paso atrás, para así correr la misma suerte que el Akodo y renacer una vez más en el mundo.
Después de todo, él la había rescatado de la oscuridad dos veces... zambullirse en el indómito océano del karma para ir a buscarlo esta vez ella a él no era algo a lo que fuera a renunciar por temor a lo desconocido... a la debilidad, al sufrimiento y las dudas de la vida misma... por el miedo a olvidarlo todo al atravesar una vez más el túnel que separa el mundo de los espíritus del Ningen-do.
El conocimiento se pierde, sólo el alma pasa, y pierde casi todo lo que ha llegado a atesorar al renacer. Pero el amor, cuando es verdadero, puede resistir el trance. Ésa fue su última apuesta, su reto contra el destino.


Sólo que... bueno, la corporalidad no significa demasiado para el alma, así que ella... terminó por volver a nacer como un hombre. Sucede que a menudo el karma tiene un peculiar sentido del humor, así que su oficial Akodo resultó ser ahora... una preciosa dama.
Peculiar ese humor, como digo... pues además de eso es también... imposible. Tan cerca y tan lejos...

Supongo que el Universo no se toma demasiado a bien que reten sus designios, después de todo
-concluyo dejando un suspiro en el aire, esbozando una media sonrisa socarrona. En realidad me resulta divertido que, llegados a este punto, el karma piense que voy a darme por vencido sólo por ser imposible, ju...


Por descontado, las trazos de la historia que me han sido revelados durante estos días contenían aún algunas lagunas que he rellenado interpretando los vacíos de un modo personal. Que esté equivocado al hacerlo sólo se demostrará si fracaso en mi empeño.
Y no cuento con ello, pienso sonriendo de un modo muy especial.


-En fin, como decís, tal vez hayáis escuchado historias mejores, o peores según se mire, Hanashirusato-sama. Pero, personalmente, a mi me parece una obra bastante digna de ser escrita... Aunque, curiosamente, ahora prefiero pintarlas.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Sep 22, 2015 11:41 am

"Es una ventaja de aquellos que no necesitan algo como sustento el hacerlo por puro arte, en general...

Es por eso que de ahí suelen salir cosas más interesantes....
Y creo que justamente por eso la presión de no deber vivir de ello y no deber darle nada a nadie que se espera de nosotros ayuda a que no exista esa presión y si más oportunidades de lucirse...

Lo cual en cierta manera puede parecer que desvalora lo creado, pues no se tiene la presión de otros pero... ¿No es acaso un arte el no vivir de algo y sin embargo poder ser respetado y tentado a hacerlo por el talento que se tiene?"


Preguntó Hana.

"Justamente por eso la Dama Kotoko se lo está pasando tan bien hoy...... por lo de la cámara tras el espejo ju"

Dijo hablando de la recepción de la noche.

"A mi siempre me han fascinado los espejos... no sólo por lo que muestran directamente sino por lo que muestran de refilón en su propio reflejo, si el espejo es lo suficientemente grande no sólo refleja lo que se pone delante, sino todo su entorno...

Sonrió medio tapado con su abanico.

"La corte es muy así.... a veces parece que lo interesante está justamente delante.... pero si sabes ver alrededor...

Muchos se obsecan en los árboles en concreto... para jugar hay que saer ver el bosque..."


"Sin duda la Dama Noriko con su bondadoso corazón nada tenía que hacer contravuestra patrona..."

¿Era un insulto a Noriko? ¿Un cumplido a la doji? ¿Un insulto a la Doji? ¿o todo la vez?
Hana sonrió.



"Y es que sólo los que sueñan despiertos son los que hacen cambios en sus vidas...."

Asintió esta distraida.



La dama Hana tapó la mitad bajo de su rostro durante todo el relato, en sus ojos se tildaba el interés, el brillo de quien reconoce cierta parte de la historia, la sorpresa de quien escucha ciertas partes imposibles de determinar y en general la atención de un niño que oye un relato hipnótico.

"Y vos decís que......"

Empezó a decir con un tono muy bajo mientras sus cejas se estrujaban en una mueca de ceñuda incredulidad a la vez que misterio, de curiosidad que casi estaba ahogada con la sorpresa y quizás hasta con el enfado de poder intuir si había alguna mentira o no de por en medio.

".... Mejor dicho... Y vos creéis...."

Paró de nuevo sus palabras, parecía que buscaba realmente la mejor forma de saberlo.

"... Y cómo lo sabéis."

Preguntó al fin.
Una pregunta que podría no ser nada pero que a la vez era mucho.
No preguntaba si creíais que ella era tonta y se tragaba aquello, por lo que vuestras palabras habían sido lo suficientemente sinceras y perturbadoras.
Ni tan siquiera se paró a preguntar si merecía o no la pena, por la pregunta directa a cómo era cierto descartaba esa.
Tan obsecada estaba en aquella pregunta que por un momento ni preguntó por la dama.
Estaba claro sus prioridades...

Porque en su mente, empezaba a pintarse no un cuadro... sino un cuento...
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Mar Sep 22, 2015 6:52 pm

-Si que lo es, sin duda -reafirmo lo que la dama dice, asintiendo levemente con la cabeza. No es que espere coincidir en demasiadas cosas con una Otomo, y además estoy convencido de que ahora está pensando en ella misma, pero eso no quita que en el fondo tenga razón.
-La necesidad aguidiza el ingenio, pero el arte no está necesitado de esto para desarrollarse, sino... creatividad. Y ésta fluye mucho mejor cuando puedes respirar libre de ataduras de cualquier tipo.
No creo que eso le reste valor a las obras, al contrario. De hecho elimina muchas que serían innecesarias de artistas que por necesidad o arrogancia seguirían insistiendo en una idea que ya han agotado por completo, así que... las que permanecen deben ser más valoradas, no menos, pues es más probable que estén inspiradas por argumentos "puros" del arte en cuestión, sin interferencias... molestas.


Eso la incluye a ella, seguro que lo ve así. ¿Por qué iba a llevarle la contraria en eso cuando el único motivo que puedo esgrimir para que me "ayude" es por amor al arte? Y de todos modos, estoy filosóficamente de acuerdo con su apreciación; negarla por algún interés extraño me resultaría muy fastidioso.

-Oh si... Cuantos ilustres miembros de la corte de Su Majestad mostraron sus vergüenzas anoche, sin necesidad de quitarse ni un pañuelo de seda de encima -bromeo en un tono aparentemente indiferente, pero con un toque divertido por la ironía de aquello en el fondo, como lo vería Kotoko aunque mucho más comedido de lo que se podría permitir la dama de Su Majestad.

-Un cortesano escorpión con una máscara enteriza hecha de una única pieza curva de espejo sin duda sembraría el terror hayá por donde pasara... Quizás sea una fábrica de vidrio demasiado cara, o puede que simplemente no se le haya ocurrido a ninguno.
Hum, me alegro de no ser uno de ellos. Echaría de menos la sensación de la brisa en el rostro
-sonrío con algo de socarronería, sin mucho más.

-Cierto. Ni la dama Noriko-sama con su bondadoso corazón tenía nada que hacer...
-repito dándole la razón, aunque con una precisión importante pese a que no le ponga demasiado énfasis -Pero, por otro lado, aquí estamos -añado señalándome al bordado del colibrí en el kimono, al lado del mon Kakita.
-Si Su Majestad no puede tener una flor, adquiere el jardín entero. Así que al final... el resultado no es que pierda una, sino que gana dos -esbozo una sonrisilla de medio lado. De no ser por ese notable buen corazón de Noriko, cualquiera podría suponer que en realidad la jugada ganadora es la suya, que a falta de llevarse directamente los servicios de un artista, obtiene no sólo estos sino también los de su patrona, con todo lo que eso implica.
-¿Quien puede decir que no ha ganado con el resultado? -digo refiriéndome en realidad a ambas, tanto la Doji como la Otomo -¿No es el buen corazón de ésta la que permite una situación final en la que todos ganen, en lugar de provocar otra muy distinta en la que todos perdieran?
Su Majestad no se habría equivocado al concederle esa responsabilidad a quien nada tuviera que hacer ante los cortesanos, aquí en Otosan Uchi.


Sonrío yo.


Me fijo de tanto en tanto en la expresión particular de la dama Otomo al ir contando mi historia. Es obvio que, tal como la he expuesto, contiene la clase de tintes épicos que generarían inmediatamente el relato de una gesta... si se le da el final adecuado.
La idea es que Hana desee participar de ese final, y lo haga por iniciativa propia, sin que yo se lo pida. Cuento con la esperanza de que la dama aún conserve el gusto adolescente por las historias románticas que acaban en tonos de "rosa", en lugar del más maduro y retorcido aprecio por los finales oscuros y desagradables.
Es decir, en cierto modo... apuesto porque la Otomo conserve aún la inocencia. La caprichosa y amoral inocencia de una niña malcriada, si, pero inocencia a fin de cuentas...

Y no es una apuesta fácil tratándose de la familia de las serpientes, pero por su expresión es evidente que, para bien o para mal, ya he captado su atención así que es demasiado tarde como para echarse atrás, ju, ju...

-¿Que cómo lo se...?

Una muy buena pregunta, mi señora. No esperaba que fuera la primera, lo que dice mucho de vuestra afamada intuición... Después de todo no es más que una historia que algún buen escritor podría haberse inventado, con protagonistas que pasaron hace mucho y ya no pueden desmentirla. Yo podría decir que se que es cierta porque la siento claramente como cierta... pero eso no tendría porqué valer para nadie más que no estuviera directamente involucrado. Salvo que esa persona dispusiera de una intuición fuera de lo normal para con esta clase de... asuntos.

Pero eso ya lo sabéis, claro está... así que permitidme responder a vuestra pregunta. Cuando uno trata de ponerse en la piel de otra persona intenta pensar como lo haría esa otra persona, para adelantarse así a aquella misma; pero cuando se trata de tu propia alma, no puedes pensar como "otra persona" que en realidad, sin serlo, eres tú... así que... optas por pensar como tú mismo harías.
¿Qué habría hecho yo, de ser ella? Pues, evidentemente... no habría dudado en dejar un ratro de migas para mi yo futuro, y hasta un mensaje en una botella, para guiarlo hacia el camino adecuado.

Kotome era artista, sabía que las obras permanecen en el tiempo con un marcado carácter inmortal, así que las miguitas sin duda son sus propias novelas, a las que "Hana" les da un sentido de conjunto que su futura rencarnación tendría que interpretar. Esa última novela contiene la clave para que todas formen una flecha que marque el camino...
Al menos una que ella entendería de ese modo.

Pero eso no me habría dado tantos detalles por si solo, claro. Es obvio que el mensaje en la botella contenía información mucho más precisa... Y éste llegó hasta mi, la misma noche en que llegué a Otosan Uchi.
Como os he dicho, Kotome pasó los últimos años de su vida en tierras Togashi... Los Dragones son extraños, a menudo incomprensibles, pero... cuando una ise zumi te mira directamente, a los ojos y al alma, y te cuenta una historia verdadera... por imposible de creer que sea, tu alma reconoce la verdad en ella.
Por eso la mayoría de las cosas que los ise zumi dicen nos resultan incomprensibles al escucharlas, sencillamente porque no van dirigidas realmente a nosotros. Pero ésta si estaba escrita... para mi, de mi propio puño y letra... o del de ella; en cualquier caso por eso no fui capaz de albergar la más mínima duda razonable.


Explico aquel punto, suponiendo que ahora le vendrá a la mente a la Otomo que se me haya visto alguna que otra vez estos días junto a la extraña maestra tatuadora Togashi. Un detalle que para muchos no encajará, y ahora Hana sabe el motivo.
Aunque en realidad no nombro directamente a Otsumoko, ni mucho menos el motivo por el que la ise zumi conoce la historia. Eso complicaría demasiado las cosas, y de todas formas es probable que la Otomo pase por alto ese detalle como algo insignificante para su cuento... Del que espero estar proporcionándole justo lo que necesita, de tal forma que tras cada capítulo le vaya invadiendo un interés creciente.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Sep 24, 2015 5:07 pm

"Aunque estoy segura que cierto sensei algo malhumorado nos rebatiría el valor de la presión para crear juju"

Sonrió la Otomo.

"Más de lo que pensáis! ju pero es normal que estos adalides no os interesen, además no os lo reprocho, estabais en la sala con las personas más importantes de todo el Imperio... ¿a quién le importan los que se resbalan solos?

A Kotoko-san sin duda juju pero es entendible...."


"Su Alteza Imperial es una mujer asombrosa en muchos sentidos, no sólo por ser la Alta Madre del Dios Viviente.... sino por ser capaz de ganar hasta cuando todos piensan que ha podido perder."

Asintió esta despacio.
Cuando Hana hablaba de la Ama no se veía sarcasmo en sus palabras, no sabías qué pensaba exactamente de ella, si sería de las que la alababan con pasión o sólo se había sabido arrimar a un buen árbol, aunque suponías que por estar entre sus Damas o era una mentirosa excelente más que la Ama o sinceramente lo pensaba.
Así que de esta manera el triunfo de Noriko en realidad lo achacaba a la Ama, en una mezcla de seguramente infravaloración al buen corazón de su hermana de mon y por otra parte a la inegable inteligencia de la Ama de no subestimar como hacían otros a la dama Noriko.




Hana dejó una media sonrisa en sus labios y te dijo cuando hablaste de su elección de pregunta.

"No mentís. Por eso es mi primera pregunta. Lo cual me intriga más, porque sé leer las mentiras y se ver las verdades como a la Dama Amaterasu en su carro dorado..... y como ya sabéis no hay nada más que me desagrade que los patanes pretenciosos que no son capaces de sostener lo que dicen.... así que...."

"Tenéis mi atención" dijo sin decirlo y te dejó seguir exponiendo.

Hana dio un medio paso hacia atrás mientras su abanico se tapaba la mitad del rostro a la vez que dejaba que sus ojos por un segundo se abrieran levemente. Estaba claro que alguien como ella podía controlar a la perfección sus gestos y lo que hacía y que no, pero el hecho es que Hana era puro dramatismo, y estabas seguro, porque así habías apostado por ello, que hablar con su parte más soñadora, infantil y hasta ingenua, hablar con la parte que la hizo entrar en el mundo de las bodas, era la mejor manera para llegar hasta su retorcida mente y corazón.

"Otsumoko-sensei...."

Musitó, con un chasquido final de su lengua y un ceño medio fruncido casi como si dijera "cómo no lo he visto".

"Esa mujer siempre está metida en todo...."

¿Era molestia o no?

"Lo cual es lógico.... según la edad que dicen los rumores que tiene..."

Murmuró, parecía estar más hablando en voz alta con ella que contigo. De pronto te miró a los ojos y te dijo:

"Me estáis diciendo que... Otsumoko-sensei os ha confirmado que vos sois...."

De pronto se paró, negó rápidamente con la cabeza y dio un par de aspamientos con el abanico como si dijera "no no no espera"

"¿Me estáis diciendo........ que habéis encontrado a Hidekazu-san?"

No te sorprendió que la Dama Hana, amante de la literatura supiera sobre el nombre del marido de Kotome, quizás te sorprendió más el leve temblo de su voz al nombrarlo, un temblor dado por el nerviosismo mientras una niebla se tintaba en sus oscuros ojos, una niebla de futuro.
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Jue Sep 24, 2015 11:11 pm

-Es posible, pero entonces habría que trazar una diferencia sutil pero importante; no es lo mismo la presión externa que la que un autor ejerza sobre si mismo. En el caso de un sensei venerado, la presión externa es casi nula, después de todo es un maestro reconocido, ¿quien va a discutirle su buen juicio en sus decisiones respecto a su materia? Sin embargo, la que él coloque sobre su propia espalda puede ser enorme...

Entonces el debate sería, ¿se puede crear sin ninguna de las dos? Afortunadamente para mi... es una cuestión para senseis, y yo estoy muy lejos de eso
-sonrío fugazmente, encogiéndome de hombros. No es falsa modestia en este caso, es simple realidad. En la sociedad samurai el rango de sensei es algo que roza lo sagrado, uno no lo usurpa así como así.

-Justo eso. Casi todos los presentes en aquella sala, tras aquel espejo, miraban a través de éste... lo que es lógico. Pero yo les miraba a ellos... lo que es necesario -apunto con un cabeceo de asentimiento a su punto. Allí había demasiadas personas a las que estudiar como para emplear demasiado tiempo en los que pasaban al otro lado del vidrio. Aunque también los hubiera interesantes, casi siempre señalados por algún oportuno comentario de Kotoko para que nos fijásemos todos en algo "gracioso"

Tal vez Hana no se de cuenta, pero es una contradicción filosófica de manual sugerir que Noriko es subestimable, y a la vez reconocer la inteligencia de la Ama en no subestimarla. Pero no es que me importe un pimiento lo que piensen las serpientes en el jardín, parece claro que a la dama Noriko tampoco y sospecho que a la Ama incluso le interesa que sigan considerando a su marchante un animalillo indefenso, porque conscientemente o no, saca buen rédito de ello.



-Es una suerte para mi
-replico sobre su buena vista para detectar a los farsantes -Se me da mucho mejor la sinceridad que las "artimañas"
Considero que habría sido una falta de respeto intolerable salir ante vos con un cuento tan falso como uno de esos decorados de las escenas de actores... por bien pintados que estén
-explico encogiéndome de hombros. No lo digo exactamente como un cumplido, no es sólo por asumir que ella me habría pillado como a un torpe ladronzuelo sino que forma parte de mi particular visión del honor de un bushi Kakita. Infravalorar a un oponente es uno de los peores crímenes con los que un duelista puede presentarse ante su Juicio, y sin duda eso es lo que habría sido tratar de mentirle a la dama Otomo.

No confirmo ni asiento al oir el nombre de la Togashi. No es que haya dejado mucho a la imaginación, pero cuantos menos nombres de yo, y más partes de la historia rellene Hanashirusato mediante su propio razonamiento, más suya le irá pareciendo.
Además, no creo que tenga excesivo derecho a involucrar directamente a nadie, ni a divulgar las partes de la información de Otsu que tenían que ver con ella misma. Eso, por supuesto, lleva a la siguiente laguna que debo dejar sin completar... y siendo la que es, veremos como se lo toma la serpiente.

Ella ya ha llegado hasta ahí, claro... no podía demorarse mucho más en detalles que probablemente no pasen más que por curiosidades en su lista de prioridades.

-Si, lo he encontrado
-respondo con deliberada parquedad. No quiero rodeos que puedan maquillar que estamos en el ojo mismo del huracán -Es curioso como en cierto modo podria decir que no la estaba buscando... pero a la vez mantener como cierto que ya la buscaba antes de nacer.
Supongo que sería muy heroico decir que lo supe en el mismo momento en que la vi, no obstante, como ya os he dicho, faltar a la verdad sería ofensivo, así que tengo que reconocer que sólo una parte de mi lo entendió, mientras que la otra se resistía anclada en prejuicios y... dudas a causa de la ignorancia que trataba desesperadamente de fingir racionales. Pero lo que es cierto es que... eso sólo hizo que cuando finalmente, cómo no, cayó el velo de mis ojos, lo vi más claro y brillante ante ellos de lo que habría podido ver jamás venir desde lejos.
Ahí estaba ella... sin más. Y, de repente, todo tenía sentido. Hasta un ise zumi...

Pero como os he contado, el destino tiene algo de crueldad en su regocijo. Ver en la oscuridad el resplandor de la llama del faro no es ninguna garantía de poder alcanzar a salvo la costa... Lejos está el capítulo final de esta historia, tanto que... me temo que, si me preguntárais su nombre actual... creo que no podría decíroslo.

Ella, la dama que es ahora, no conoce nada de toda esta historia. No conscientemente, al menos. Y no veo como podría ser de otra forma pues de ningún modo debería pensar que con aquel relato estuviera sugiriendo que hubiera alguna deuda entre nosotros, o que debiera condicionar su proceder respecto a mi, lo que sería un malentendido muy desafortunado.

Además las circunstancias "a su alrededor" resultan muy complicadas, tanto que temo que pudiera causarle algún perjuicio si la involucrara sin las debidas precauciones en... todo este asunto. No podría perdonarme perjudicarla de ningún modo, y menos aún usurpando su derecho a decidir si desea participar de esta historia, o no.

Y a la vez... ¿como hacerla partícipe sin detallarle lo que os he contado a vos, y garantizando por completo la integridad de su persona incluso frente a las amenazas más "impacables" de esta corte...?
-chasqueo la lengua, tamborileando sobre la empuñadura de Kashin. Demasiado complejo y retorcido para un simple kendoka, insinúo con mi expresión.
No es que especifique que el principal de esos riesgos sea la propia familia Otomo, pero tal vez Hanashirusato tenga olfato para intuir quienes son los más implacables en Otosan Uchi, bajo el reinado de la Ama.

-Por todo eso, mi señora... os ruego que no me lo preguntéis. Me habéis retado a sorprenderos con una historia y... creo que lo he logrado. Más allá de eso, me temo que es mi destino nadar en la oscuridad hacia ese faro... No puedo cargar a nadie más con esa responsabilidad.
No sería justo
-suspiro negando con la cabeza, como si al final estuviera hablando conmigo mismo, aunque añadiendo ese tonillo de bushi cabezota en mantenerse en sus trece una vez que su juicio, bueno o malo, le ha llevado a una conclusión.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Sep 28, 2015 10:48 am

"también es una cuestión de personalidad, los hay que se truncan ante el peso de su propio cuerpo y hechos y los que eso los ayuda a adoptar otras formas y a fortalecerse..."

Hana ladeó la cabeza al pensar en tus palabras, sin duda lo mejor estaba en aquella sala oculta, como ella misma, ahora bien lo que se sacaba de estar en ella también era muy interesante... Una vez más el dilema de qué es mejor, tener el caramelo o fastidiar al que lo quiere y no puede tenerlo. La vida de un Otomo vaya...



La Dama asintió despacio con una media sonrisa cuando le diste la razón al hecho que era mejor ser sincero ante alguien como ella que una torpe mentira que te llevara al pozo, con cierto aire complacido, aunque en aquella ocasión pareció más complacida porque tu mismo habías llegado a esa conclusión que el hecho que pudiera pensarse que era por ego propio.

hana dio un respingo cuando casi pareció que ibas a decir que ella lo sabía, quién eras quiénes érais y suspiró aliviada al saber que no era así el caso, mientras negaba con un gesto de la mano recalco:

"Nononono ella NO puede saberlo, no hasta el final."

Sería obviamente un corta clímax que se resolviera de esa forma, seguro que estaba pensando.

"Si el destino ha hecho que lo conozcáis de esta forma y que coincidáis con ella estoy segura que sería ir en contra de la lógica del tiempo que se lo destripárais... ¿Quién creería algo así?!"

Por su tono emocionado obviamente ella.
Se apresuró a negar con la cabeza con rapidez:

"El clímax no puede ser forzado a mitad de la historia, todo tiene su tiempo y sus pautas..."

Murmuró despacio al final como si en sus ojos se pintara una hoja de ruta haciendo aflorar en sus labios una media sonrisa.

Perdida en aquellos pensamientos dijiste aquello último, ella andaba en su mar de ideas cuando lo oyó con retardo, se quedó un momento quita, te miró con los ojos algo descolocados y unas palabras que sus labios no dejaron que salieran "¿Cómo no vas a decirmelo?". Pero eran muchos años de corte. Entonces ella sonrió de medio lado.

"Y con toda esa complicación.... con lo precisa de vuestra historia y que seguramente por lo que contáis no tengáis más que una oportunidad para hacerlo bien..... ¿váis a arriesgaros?"

A hacerlo solo, claro.
Habías desviado la atención del nombre al hecho de necesitar ayuda de forma adecuada y ahora en su mente se balanceaba la idea, el origen de esta, de meterse de lleno en tu historia, en su obra...
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Lun Sep 28, 2015 8:14 pm

-Como los diamantes... -replico pensativo. Luego me doy cuenta de que esa teoría no es un hecho aún considerado demostrado entre los eruditos de Rokugan -Algunos alquimistas defienden que los diamantes son el resultado de la metamorfosis sufrida por grandes masas de carbón a causa de estar sometidas a enormes presiones bajo las montañas.

No se si es cierto, pero... espero que si
-suspiro sin más encogiéndome de hombros. Es la clase de cosas que me resultan conceptualmente bellas; mucho más que el mero brillo de un cristal tallado.


Soy bushi, pero uno Grulla
, sonrío levemente de medio lado al insinuarlo, entendiendo su asentimiento y su sonrisa. Duelista además, adiestrado para conocer los límites propios y saber así superarlos; por eso se que mentir no es una opción... Eso no implica que exista ausencia de éstas.

-Si, coincido completamente en esa opinión. Existe un momento para revelar semejante giro de la trama, y no debe adelantarse... Dadas las circunstancias tan peculiares, el peso kármico de la historia mezclado con lo que ella sintiera al respecto podría turbarla y hacerla responder de un modo imprevisto.

No es un cuento apto para "todos los públicos", después de todo. Hace falta una sensibilidad muy especial para comprenderlo... El hecho de estar involucrada jugará a favor de "Hidekazu" en su momento, pero ahora podría crear el efecto contrario
-murmuro asintiendo.

Aunque a mi no me preocupa estropear la historia perfecta como simplemente no alcanzar el final que deseo. A efectos prácticos éste es el que crearía la historia perfecta a los ojos de alguien como Hana, pero que lleguemos a la misma conclusión no quita que hayamos seguidos caminos algo dispares hasta ella.
Esta ligera contradicción es una forma de introducirla poco a poco en el convencimiento que debe alcanzar por si misma de que "alguien debe poner orden" en una historia con tanto potencial como riesgo de que la carga emocional y limitaciones técnicas de los protagonistas le arrebate esa posible perfección. En condiciones normales a alguien neutral no le importaría esa supuesta estética, pero la apuesta sigue siendo que la dama Otomo se "enamore" de la historia en si misma hasta el punto de que brote en su mente la idea de hacer ella lo posible para que tenga ese final ideal, como un sencillo acto de amor al arte por el arte...

Claro, para algo así es necesario que el ego de esa mente sea enorme, pero para el caso creo que eso lo trae de serie.

-Dado el carácter de la dama en cuestión, existe como digo la posibilidad de que adelantarle ese final sólo la empujara a cerrar los ojos y obcecarse en no ver la verdad del mismo. Después de todo, "no hace tanto" que era un testarudo bushi Akodo, no creo que pueda asumir que ese detalle no significa nada.


Añado convencido. Y sin embargo, si he pensado tanto en el detalle, debería ser evidente para alguien con habilidad a la hora de leer entre líneas que me lo he planteado como un gámbito desesperado de último recurso.


-Bueno, asumo que... por complicadas que sean las cosas, si el destino ha querido que coincida con ella y llegue a saber todo lo que se ahora, es porque tengo al menos esa oportunidad de la que habláis. No es muy distinto de un duelo, supongo; te preparas toda tu vida para un único instante en el que confías en tu instinto y te pones en manos del universo.
Además soy Kakita
-y seguro que la dama Otomo ha conocido a más de uno, y nuestra tendencia natural a la temeridad y a la búsqueda de nuestros "golpes perfectos" -¿No significa eso nada? He pensado que... si mi ancestro pudo obtener la mano de una hija de Amaterasu-Kami, yo también podría... ofrecerle a mi dama un reflejo de su belleza que además de eso desvele lo que significa para mi... de un modo que su razón no pudiera negar

No es un argumento demasiado obvio, pero si he dicho lo suficiente como para que alguien con la perspicacia de una cortesana lo adivine. No de forma que resulte evidente mi intención de hacerlo, no es algo que hubiera podido trazar cualquiera; el tercer regalo de Kakita era un espejo, como forma de mostrarle a Doji la mayor de las bellezas... Atando algunos cabos, debería deducir que mi "espejo" sería un retrato, a través del cual le mostraría a la dama en cuestión la forma en la que yo la veo, y por tanto mi apuesta para obtener su favor.
Si hila algo más fino, Hanashirusato hasta podría deducir que ése sea el motivo último de toda mi obra, lo que le daría un cariz todavía más interesante al hecho de que me arriesgue con ella ante una corte tradicionalmente no muy favorable a lo que se sale de lo tradicional, e incluso que forma parte de la "historia" que el destino haya querido concederme el éxito inicial, contra pronóstico...

¿Y no es verdad? Eso es lo mejor de todo: por mucho que se esfuerce en detectar una mentira para manipularla, sólo debería ver verdad, porque lo es.
Pintada con las pinceladas adecuadas para dejar ciertas lagunas deliberadamente huecas. Como por ejemplo el "fallo" de que aunque todo esto me consiguiera el favor de la dama, si he hablado de circunstancias muy complicadas no pueden reducirse sólo a eso, y ésas no las iba a solucionar sólo un cuadro por arte de magia.

O si, si en el proceso la Ama me otorga el estatus suficiente... Pero no deja de ser un riesgo, una temeridad eminentemente Kakita a los ojos de la Otomo, probablemente mucho más proclive a controlar hasta el más mínimo detalle y dejar poco o nada en manos de eso que los duelistas llamamos "juicio del universo" Para ellos, éste ya les ha favorecido haciéndoles nacer Otomo...

Así que la conclusión podría ser, bajo su punto de vista, que necesito ayuda pero que mi naturaleza bushi, Grulla y Kakita no me permite darme cuenta de ello, así que podría terminar por emborronar una historia tan potencialmente perfecta... Por supuesto, también he dejado abierta la puerta al no mencionar, de nuevo la arrogancia de mi familia al rescate, que fue Yasuki quien aconsejó a Kakita sobre la solución perfecta para los tres retos, y no sólo el de la belleza...

En fin, eso si es que ella llega a esa conclusión, claro. Tal vez lo vea de otro modo, pero sigo convencido de que yo sólo puedo mostrarle el camino, y debe ser ella la que decida caminar por él. Así, si alguna vez se cuestiona los motivos de sus pasos, siempre llegará a la conclusión de que la idea fue suya.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Sep 29, 2015 11:50 am

"Los Agasha sin duda mantienen esa postura con cierta vehemencia...."

Asintió la Dama Hana con un retintín al final que parecía quizás su tono habitual o que le molestara lo pesado de estos, ambas cosas parecían viable en ella.

"Vos sois duelista. recalcó sabéis muy bien de lo que significa golpear justo en el momento que se debe con la fuerza y el chi debido para el éxito."

Hana al decir esto te miró muy seriamente, parecía querer ver en tus ojos no sólo la completa seguridad de lo que decía era cierto sino que lo tuvieras interiorizado hasta no ver más allá de aquello.
De esa forma, por cierto, también se aseguraba que entendieras que el camino del que ella hablaba era el único posible.
Antes o después.
Si no era el momento adecuado en un duelo real eso podía significar la muerte.
En ese caso la metáfora casi nos valía a la perfección.

"Y por lo que me decís..................... debe ser una mujer con el suficiente carácter y determinación como para que en vuestra mente si se cierra en banda se pinte como un "final de partida".... ¿verdad?"

Osea, alguien no sólo con carácter sino con ciertas habilidades sociales mayores que las tuyas como para hacer que todo lance contra ella fuera infructuoso...
Hana iba nadando en círculos cada vez más pequeños...

A Hana de pronto casi se le atascó un "¡¿Cómo?!" con una mezcla de horror e indignación, pero mucho horror al oirte hablar de forma tan vanidosa y despreocupada, casi se atraganta de golpe, sin poder ni tan siquiera hablar tosió incluso un par de veces antes de decir:

"Esperar un momento.....................
¿Por un casual pensáis que porque Kakita conquistó a la Dama Doji eso se tiene que repetir?"


¡¿Y en vos?! casi dijo.

"No suelo ser obvia al hablar, no me gustan las personas obvias.... tampoco las rebuscadas casi no le gustaba nada pero lo que me refiero es a que la historia de Kakita se cuenta en cantares de gestas porque lo fue, si no fuera una gesta digna de contarse aún 600 años tras su muerte no estaríamos aquí hablando de ella.

Y lo que lo hizo tan especial fue... TODO en conclusión, y el carisma y la habilidad especial de todos ellos.

Y querido, no es que tu amada Hidekazu no llegue a ser jamás una Dama Doji
la gracia es que lo era más de lo que jamás ella imaginaría de primera sino en el hecho que llevar el apellido que sea no importa a la hora del romance....

No sé si me explico...

Han venido a mi grandes galanes, o que se lo creían, que lo tenían imposible de conseguir hasta que se quedaron en mis manos... porque, querido, el matrimonio no es sólo amor, juju qué sencillo sería si fuera sólo amor verdad??!

Pero no, querido, no es sólo eso, el matrimonio es un intrincado sistema de política, poder, deseo y amor al que hay que dedicarle veinticuatros horas del día todos los dias de la semana, porque el mai ai es una amante despechada que está dispuesta a fastidiarte todos los planes cuando menos te lo esperas por el simple y llano hecho que... no es un asunto entre dos, es un asunto de política familiar cercana, familiar de clan, de clan y hasta de estado!


Todo aquello lo había dicho casi de tirón, sin respirar, con ansia como la que ve que te vas te vas y te pierdes por tus propias ilusiones y lindes, si le hubiese valido te habría tomado de los hombros para que la miraras fijamente a la cara.

"¿Entiendes lo que digo, querido?"

NO puedes hacerlo solo. Un poco más y te chilla.

"Pero menos mal que estas en el lugar idóneo en el momento correcto.
Suerte para ti.
Quizás la"suerte" "casualidad" o "ventaja" de la que habláis no venga exactamente por vuestra familia sino por el momento, el lugar y las personas que os rodean."


Osea se, ella.
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Mié Sep 30, 2015 10:48 am

-Por supuesto. Los duelistas, los que nos enorgullecemos de serlo al menos, sabemos lo que significa actuar precipitadamente, o demasiado tarde. Nos pasamos la vida preparándonos para ese momento preciso, siendo conscientes de que llegado el momento no habrá segundas oportunidades, ni fintas iniciales de tanteo ni posibilidad de parada y repetición, como en el kenjutsu...

Y lo que es más importante, que nuestra posible derrota puede no significar sólo eso sino también la de alguien más importante y querido que nosotros mismos. Aún así, ningún duelista de verdad siente el miedo a la muerte, ni a desenvainar cuando creemos que es el momento... La mayoría de los otros bushis piensan que los kendokas somos arrogantes por naturaleza, pero... nos hacen así con el propósito deliberado de que no dudemos de nosotros mismos al llegar ese instante crucial.


Le explico a Hana, con la seguridad de creer firmemente en aquello. Aún a riesgo de saber que muchos podrían entender aquellas palabras como altivas, las Matsus son un ejemplo de libro de esto, me aventuro a confiar en que una cortesana experta como la dama Otomo, no habría llegado tan lejos de no serlo además de aficionada a la "épica romántica", apreciará como un regalo de su propia inteligencia la revelación de cualquier detalle que le permita preveer y anticiparse a la manera de pensar de aquellos con los que se relaciona, más aún si ella misma tiene interés en esa relación.

-Oh, no sólo eso... Si las cosas con respecto a la dama en cuestión se torcieran en la dirección menos deseable... bueno, digamos que no solamente cerraría sus pétalos para mi como si de la noche más fría se tratara, sino que probablemente me clavaría sus afiladas espinas hasta el corazón.
La acumulación de emociones y el peso del karma pueden turbar bastante el juicio si se descontrolan
-suspiro, aunque para mi es tanto una ventaja como un riesgo, no es difícil imaginar que la casamentera cuente casi siempre este tipo de cosas como complicaciones añadidas a su arte.

También es un detalle añadido mediante el cual Hana puede cerrar un poco más el círculo de posibles nombres. No es que en la corte haya pocas flores con espinas cargadas de veneno como colmillos de víbora, carácter, determinación y habilidades sociales superiores, pero sin duda le dará que pensar. Y si además da por hecho que a estas alturas yo ya me habría acercado a ella, las posibilidades se reducen muchísimo más.

No paso por alto que reconocer tan abiertamente que Yashiko se puede revolver y morderme si su mente y su corazón se confunden no parece de primeras la mejor de las ideas ante una Otomo, pero es un detalle del que Hanashirusato se daría cuenta por si misma de todos modos cuando supiera de su identidad, eso sin contar a Nishi, sin embargo revelarlo yo, con apenas un pequeño esfuerzo por su parte en inducirme a ello, me sirve para intentar afianzar en la casamentera la idea de que le costaría muy poco hacerse con todas las cartas para realizar una jugada maestra, lo que debería reducir aún más la tentación futura de ganar unos míseros puntos con su daimio calentándole la oreja con el chisme, cuando sepa quien es ahora "Hidekazu"
De hecho, al contrario, espero que la propia Hana llegue a estar tan convencida de tener una oportunidad única entre manos que decida convertirse en la mejor defensa contra las posibles interferencias que la víbora gorda causaría si se enterase antes de tiempo.


-No, no, no...
-me disculpo sacudiendo la cabeza por haberme expresado mal. Me conviene que me vea como alguien necesitado de ayuda, como un aprendiz que está a punto de dar una pincelada que no termina de ver y el maestro tema que arruine el cuadro, pero no como un completo idiota.
-No digo que por ser Kakita vaya a repetir las hazañas de mi ancestro... Ni de él ni de ningún otro, pero de éste menos que nadie. Los generales Akodo no aspiran a ganar las mismas batallas que Akodo-un-Ojo, ni a ser tan buenos comandantes como él, pero su ascendencia les inspira a pasar años de su vida estudiando tácticas militares para después... utilizar las mismas una y otra vez en todas sus batallas desde hace siglos. Ninguno de nosotros va a igualar jamás la habilidad de Kakita con la espada, pero todos practicamos su senda a diario...
No se trata de imitarlos, ni mucho menos de pretender igualar a gigantes ni a dioses, los antepasados nos sirven de guía cuando dudamos del camino.

Además las circunstancias no son siquiera las mismas. El Emperador Hantei había decretado que su recién nombrado Campeón se casara con Doji-Kami, a lo que ésta se mostró reticente... Kakita-shiryo podría haber optado por empeñarse en que se cumpliera la palabra de su señor sin más ni más, como seguramente habrían hecho... más de un samurai o Kami en esa época, pero decidió que el mejor camino hacia la dama era la propia dama.
Yo no tengo esa ventaja, nadie a dispuesto nada a mi favor y de hecho las circunstancias me son desfavorables... así que confiaba en "mi Doji" para llegar hasta ella misma.

No creo que fuera una idea tan mala...
-murmuro desviando la vista con algo de controlada timidez -Como ya habréis adivinado, y aunque haga falta mucho más, sin la bendición de la dama en cuestión nunca llegaría a tenerlo "todo" y... podéis pensar que soy arrogante al decirlo pero no me conformaría con nada menos que eso -expongo recuperando la compostura más grulla.

-Si, claro que me doy cuenta de que no es un asunto nada sencillo, y que sin duda me supera, pero... -estoy a punto de añadir "¿qué otra cosa puedo hacer? no he venido a este mundo para rendirme ahora..." de un modo decidido e inasequible al desaliento; no llego a repetir ninguna de esas palabras pero sólo la forma en la que tomo el aire para hacerlo las hacen resonar antes de ser dichas. Y nunca lo serán, porque otra idea ocupa mi lengua de inmediato -¿Las personas...? ¿Queréis decir... vos? -pregunto frunciendo el ceño, como si de un bushi tratando de disimular muchos pensamientos repentinos se tratara. Y se trata justo de eso. Todo es mucho más sencillo si finges hacer lo que realmente estás haciendo.

-Pero... ¿por qué...? Quiero decir que... evidentemente sería toda una ventaja contar con vuestra asistencia... sin embargo no veo como podría compensaros por semejante honor. Después de todo sois una dama de Su Majestad, y la casamentera más afamada de toda la capital, sin duda deben de contarse por decenas los grandes señores y altos cortesanos que desearían disponer de vuestra atención para resolver matrimonios mucho más importantes para el Imperio que... la historia de una simple escritora Kitsune -me pregunto, desviando la vista al suelo como si me costara tragar el sabor agrio de aquellas palabras pues para mi no hay ninguna que sea de más importancia, pero no por eso dejo de darme cuenta de que el sol ya salía antes, y seguirá saliendo después.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Oct 01, 2015 11:27 am

La Dama Hana levantó un poco las cejas y curvo levemente sus labios hacia arriba mientras daba un pequeño cabeceo ante tus palabras como si dijera "lo entiendo" y te dijo:

"Quien caraga esa verdad matizó esa como si dijera, no todos lo hacen saben lo duro que es el camino con ella a cuestas."

"Un ataque hacia ambos... ¿verdad?"

Dijo de las espinas mientras cavilaba, en su mente se pintaba la plausible idea que claro, si no salía en aquella vida, siendo predestinado como estaba, sería el desperdicio de toda esta, porque ninguno de los dos podría llenar aquel vacío con nadie que os encontrarais en esta vida. Y no sabías muy bien decir qué en aquel supuesto razonamiento que pensabas que tenía algo le hizo sonreir.... Una de esas sonrisas que podían causar hasta miedo al verlas...

La Dama oyó tu rectificación mientras parecía calmarse, aunque te miraba aún con ojos de Halcón, por un lado la idiotez en tu persona parecía disiparse con tus palabras más planificadas, por otro lado, que justamente aquellas palabras dejaran visiblemente a su alcance el hecho que "ella" (Hidekazu) tenía más poder que tu, te ponía en una situación de desventaja y que no contabas con la ayuda necesaria, ni la sabiduría del juego como para hacerlo tal cual, mucho menos sabiendo como decías de la batalla que suponía.

El hecho que estuvieras aún así a jugartela en esta vida para no dejarlo pasar hizo que aflorara una media sonrisa en sus labios hasta que destapaste tu sinceridad final, medio asomada entre el juego y la apuesta que te habías hecho a ti mismo al hablar de aquello con ella. Entonces, aquella media sonrisa se convirtió en una sibilina cargada de una emoción contenida que en pocas ocasiones se podía ver.

Era la clase de sonrisas que se ponía al un libro deseado por mucho tiempo en nuestro poder.
De haber alcanzado el mando militar ansiado.
Haber ganado el duelo con el que pensamos que nos íbamos a sentir saciados.
Ver la expresión del enemigo abatido.

Todo eso y más, una sonrisa y una sensación de anticipación y emoción complicada de explicar en todos los sentidos.

"¿Por qué?"

Murmuró esta mientras el abanico tapaba su sonrisa y sus labios.

"¿Y por qué no? susurró ¿Y por qué no hilar en un tapiz de entrevidas para leer un final digno de una historia semejante? ¿Por qué... cuando... después de todo por esta clase de historias me metí a casamentera?...."

Lentamente bajó su abanico y te miró a los ojos y entonces pronunció aquella frase muy despacio, para que la entendieras bien:

"Si tu amor es el que dices, si tu determinación es la que me cuentas, si tu historia es la que narras y si el destino es lo que quiere.... entonces.... pongámoslo a prueba.

No basta con desear un final feliz.... hay que ganárselo.... hay que apostar por él."
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Jue Oct 01, 2015 11:52 pm

-Bueno, no creo que el karma sea una ciencia exacta; los hilos del destino pueden ser lineas rectas y definidas o madejas imposibles de discernir donde empiezan unos y terminan otros... Lo que quiero decir es que después de su decisión, es probable que Kotome no pudiera encontrar el camino sin Hidekazu, ¿pero acaso se puede asegurar que resulte equidistante a la inversa?

Ahora mismo, sin ir más lejos, yo conozco toda la historia, pero ella no. ¿Coincidencia, anécdota, o... significa algo?

Aunque en realidad no me planteo ese tipo de cuestiones. No afectan para nada a mi convicción de seguir nadando, así que no me resulta de ninguna utilidad suponer lo que sucedería si dejara de hacerlo.


Expongo encogiéndome de hombros. Tal vez Hana esté sintiendo lo que deben de experimentar los que fabrican pimienta gaijin, la sensación de que tienen entre manos ingredientes que combinan tan a la perfección que el resultado asusta, tanto como las consecuencias que podría tener llevarlos a una inestabilidad prematura. La perfección o la nada... sin términos medios.
A mi me resultaría lo suficientemente emocionante, claro, pero la sonrisa de la Otomo bien podría ser por cualquier otro motivo menos poético. Lástima que esté prohibida, y todo eso...


Al final, veo con evidente claridad que sea por la causa que sea, la emoción en la casamentera surge a borbotones al verse ya con semejante historia en las manos. Desde luego nadie podrá decir que no es una auténtica enamorada de su trabajo.
Precisamente eso aconseja la misma precaución que con los condimentos explosivos; mucha energía interior, dispuesta a estallar en cualquier, momento requiere de bastante templanza en su manejo y... de todos modos, una vez inciada la reacción ya nadie puede pararla.

Y ella ya se ve ganadora. Es evidente que me he dejado conducir a un callejón sin salida del que ya solo puedo salir mediante una rendición sin demasiadas condiciones, acaso ninguna. Cuando incluso llega a reconocer abiertamente que no le importa obtener nada a cambio, no puede ser más clara. Lo tiene en la mano, y bien que lo sabe.

Justo donde yo quería... pienso mientras veo alejarse el fogonazo por el reguero de polvo negro. Más te vale que fuera eso lo que quisieras Koji, ju...

-No tengo ninguna duda de lo que deseo, ni de una determinación absoluta para conseguirlo... Y si el destino se interpone en mi camino, lo atravesaré con mi espada -susurro con uno de esos tonos oscuros de bushi de los que siempre puedes dar por cierto en su tenacidad. -Una metáfora, por supuesto... pero... ¿por qué si no me la habría dado, en lugar de la pluma? -sonrío de medio lado.

-Pongámoslo a prueba
-repito asintiendo. Llegados a este punto, no podría estar más de acuerdo con esa sencilla pero explícita conclusión. Si Kotome tenía razón, ni siquiera la plausible explosión de un enorme montón de pólvora podría detenerla.
Y si no la tenía... ¿qué demonios importa lo demás?

Si. Pongámonos a prueba...
.
.
.
Golpe. -Doji Yashiko-san.

Ella es la rencarnación de Akodo Hidekazu. Sin el menor género de duda, mi señora Otomo
-digo aquello último de "mi señora" de un modo particular, para un bushi al menos. Realmente me someto a su mando ahora. Quizás haya que remar en el futuro próximo, pero de momento toca subir al barco de una versión adolescente de Suitengu...
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Oct 02, 2015 3:59 pm

"Supongo que visto de esa manera poco importa pero... ¿poco importa porque así lo sentís o porque estaba preparada de tal forma... ? O quizás ya sueno muy como Otsu-sensei...."

Chasqueó la lengua molesta mientras mordía el interior de la uña del dedo pulgar de la mano que sostenía el abanico mientras se concentraba en un punto en la nada.

La Dama Hana, con sus largas y densas pestañas negras te observó mientras hablabas de poner al destino a prueba, a la suerte del universo si hacía falta para tomarla con tus manos o por la espada haciendo que se curvara una sonrisa en los labios rojo carmín que solía llevar.

El iai se basaba en un momento.
Un instante que delimitaba el fracaso de la victoria.
Un segundo que significaba pensarlo todo y a la vez no pensar nada.
Porque la victoria ya estaba allí antes que tu. Antes que el adversario.
Era sólo que en aquel momento de iluminación sólo uno de los dos podía ver la verdad.
¿Estaba delante tuya o suya la victoria?

Habías tenido muchos duelos, y más de uno a muerte, tu espada Kashin siempre te había guiado, tu interior estaba preparado y no mentirías si dijeras que en cierta parte de ti encontrabas en aquel momento de suspense, del todo y de la nada, uno de los momentos en los que más tu te sentías, quizás sólo equiparable a cuando pintabas.... o cuando la mirabas a ella a los ojos.

¿Qué eran todas las estrellas del firmamento para ti cuando estabas en aquel momento?
¿Qué no eran todas las estrellas del firmamento para ti cuando estabas en aquel momento?

Quizás nunca sentiste la presión tanto de aquel momento como en ese instante...
Quizás por eso te sentiste justamente más tu.

"Almas que caen
En el remolino y caos
Del firmamento
Llegan a un mismo puerto
En donde juntos morir."


Susurró de pronto la Dama Hana mientras su abanico tapaba la mitad baja de su rostro, con sus ojos oscuros de halcón puesto en los tuyos, iluminados estos con la ténue luz de una verdad que cruzó por ellos como un rayo.

"Perfecto...."

Murmuró esta, y no pensabas que se refería por su tanka, aunque había sido inspirado sin duda por el momento no.

"Así que al final SI que tenemos "una Dama Doji"..........."

Su voz parecía un hilo débil más murmurado para si que hablando para ti, aunque te miraba estabas seguro que podía ver más allá de ti.

"Una historia digna.............
Un rival......."


Hana bajó despacio sus abanico que tapaba su rostro, hasta su regazo, con los brazos algo lánguidos mientras abría los ojos despacio, algo en su mente se formaba y podías verlo crecer como enredaderas en su cabeza, casi podías ver salir un enorme árbol desde el fondo de sus ojos.

De pronto esta te apuntó con el abanico, te dio con su punta en el pecho y te miró a los ojos a la vez que con una voz entre lo escandalizado y lo emocionado decía:

"Una historia incluso por encima de...."

Hana te dió un golpe con el abanico, al retirarse un segundo de ti, en el brazo, mientras se reía de pronto. Si toda aquella actitud era muy de desquiciada pero claro imagina darle droga a un drogadicto de esa calidad.

La risa de esta se amplió hasta que casi la dejó sin respiración.

"¿sabes cuántos problemas tiene tu historia?"

Rió mientras se daba la vuelta y hablaba entre las carcajadas.

"Tienes que sobreponerte a proposiciones, a tu estatus, al suyo... y todo esto aún sin mencionar a Nishi-sama."

Se rió aún más.

Hana dio un par de pasos hacia ti quedándose a dos palmos de tu cara con una sonrisa un poco desquidiada, su abanico tocó tu barbilla e hizo con eso que la miraras a los ojos, unos ojos con las pupilas altamente dilatas que se confundían con el negro de su iris.

"Acepto el reto."

De pronto rió con ganas mientras se separaba.

"Esta será mi obra maestra. rió y tu, amigo mío te señaló con el abanico vas a estar a la altura, porque nadie mejor que un Otomo entiende el precio de separar las estrellas para conseguir llegar hasta el objetivo. rió una vez más y quien no sepa sobreponerse, quien no sepa jugar.... tendrá lo que se merece, es lo mejor de esta clase de historias jaja que todos al final tienen lo que se merecen..."

Y aunque aquel comportamiento que podría ser tachado hasta de desquiciado te dejó anonadado hubo algo que no se te pasó por alto.... y fue el hecho que en la determinación de la Dama Hana estaba pasar por encima de cualquiera, incluido Nishi.

Habías sacado de la jaula a una de las bestias míticas de la ciudad de Otosan Uchi.... y esta quería jugar...
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Mensaje por Kakita Koji » Sab Oct 03, 2015 10:08 pm

-Cierto, lo que realmente hace que uno se devane la cabeza al tratar de pensar en el "destino" no es si otras personas han actuado de según qué modo porque estaba así escrito en alguna parte, o porque realmente han tomado la decisión libremente y podrían haber hecho igualmente lo contrario... No, lo que no deja de dar vueltas en la mente de cada implicado es si lo que él mismo, o ella, han hecho lo han decidido ellos o no.

De lo que me he dado cuenta es de que... es una pregunta sin respuesta, al menos de la clase de respuestas que satisfacen a la consciencia; así que carece de sentido planteársela conscientemente.


Explico encogiéndome de hombros con una media sonrisa resignada, porque yo ya he recorrido algunos pasos de ese camino. El que es posible que Hana se plantee esta noche, sobre si su participación en este asunto estaba decidida de antemano o no.
O puede que no le importe lo más mínimo, obcecada con la decisión que haya tomado y no con las causas de ésta... que en cualquier caso nunca me apuntarían a mi. Me vale, sea como sea.


Las estrellas del firmamento...
pienso en aquel instante, justo cuando estoy pronunciando su nombre, antes, después... como en el iaijutsu, el transcurrir normal del tiempo se altera al sumergirse en el chi...
No significan nada. Y lo son todo.

Siempre he supuesto que si pudiera explicar realmente lo que significan esos instantes sería un maldito ishiken, uno de esos tipos a los que la vulgaridad del mundo terrenal les aburre porque nada les oculta; así que para mi es una suerte poder asomarme a aquel momento sólo de tanto en tanto: es excitante... y a veces da miedo, porque eres consciente de que te puede engullir. Como ahora.

Y como ahora, eso sólo lo hace... más divertido aún. Lo cual debería darme todavía más miedo, ju, ju...


No tengo ni idea de lo que habrían pensado de eso los ancestros Kitsune de Kotome, pero puedo sentir que algún Kakita está riéndose a carcajadas en algún lugar, al otro lado.


-Mas algo hay en mi que no puede morir,
flotará en las noches desveladas, subirá hasta besar estrellas, lunas y soles,
bajará al suelo, y más abajo, hasta hacerse transparente de nuevo
como la luz que ilumina al mundo.

Nunca zarpé del puerto, no supe de adiós ni regreso...
"Aún", contesta el viento. "Aún", el rumor del agua, el crepitar del fuego y crujir del suelo. "Aún".

Y yo digo... "aún y siempre"
.


Recito como continuación a sus versos, añadiendo un tonillo oscuro al final, con una sonrisilla desafiante. No hacia ella, claro, no se trata de uno de esos ridículos duelos de poesía, sino hacia ese juicio contra el que Kotome se rebeló.
Eso cuenta la historia, claro... En cualquier caso, ningún poema al respecto acaba con la palabra "morir", "siempre" es mucho mejor para ese final...


-No podréis negar que el destino posee un particular sentido del humor -replico asintiendo al hecho evidente de que si que hay una Doji. Hay que reconocer que la historia tiene clase hasta en eso...


Trato de evitar soltar una carcajada cuando la Otomo enumera los problemas que el asunto presenta. Hay más que ella ni imagina, como la tendencia vengativa casi suicida que mueve ahora a Yashiko, así que al final me limito a encogerme de hombros y sonreir dejando un suspiro en el aire -No sería una historia tan perfecta si no tuviera su parte de drama... No hay princesa que rescatar, si no hay dragón que matar -explico utilizando la palabra de raíz gaijin para referirme al ser mitológico, supuestamente, al que se refieren esa clase de cuentos de origen incierto, no los Kamis.

Me quedo observando la reacción de la dama Hana a todo esto con una media sonrisa. Me gusta, es incluso mejor de lo que esperaba... y mis expectativas no eran bajas. Supongo que ahora se como se siente el pirómano incendiario cuando finalmente contempla la explosión que llevaba esperando desde que comenzó a tender la mecha de pimienta.
Aunque no es que espere ver arder la ciudad de manos de Otomo Hanashirusato... tampoco es que fuera a regatearle ese pequeño precio por Yashiko. Pero supongo que será menos que eso, que no más fácil.

Si de algo me di cuenta el otro día, tras el espejo, es que los Otomo son la familia más particular del Imperio; tal vez los más orgullosos de su apellido de todo Rokugán, tal vez los más desapegados al mismo cuando de otro especímen de su familia se trata. Sólo con esa peculiar conclusión me he atrevido a implicar en un asunto como éste a una Otomo, cuando su resolución pasa por "robarle" al mismísimo daimio Otomo. Sólo un Otomo encontraría eso divertido, y... seguramente sólo un Otomo sería capaz de llevarlo a cabo.

Menuda locura, casi estoy a punto de empezar a reirme yo también.
Lo controlo a tiempo, realizando una reverencia en su lugar, que es mucho más elegante y menos tenebroso -Entonces, mi señora Hanashirusato-dono... mi espada es vuestra, mi voluntad es vuestra... Mi historia es ahora también, vuestra.

Le digo sin demasiado reparo en parecer un bushi jurando su causa. Es más o menos lo que es. No es que ella esté ahora exactamente de mi parte, sigue estando de la suya, como todos... es simplemente que ahora la suya me conviene bastante.
El fuego arde por naturaleza, no porque tú así lo desees; pero si se propaga en la dirección adecuada, lo que queda no es más que semántica.

-Por experiencia, se que cuando alguien sonríe ante un reto es porque, por muchos problemas que presente, ya está pensando en soluciones, posibles e imposibles... hasta descartarlas todas menos una.
Así que, si hay cualquier cosa que deseéis decirme, ahora o cuando lo consideréis oportuno, estaré siempre a vuestra disposición. No obstante quizás la corte comience a producir especulaciones si soy visto acudiendo a vos con frecuencia... No se si eso resultará un problema, pero algo me dice que la discreción gana muchos puntos con esta clase de cosas, ¿me equivoco?
-en condiciones normales, se podría dejar que rumoreasen todo lo que quisieran respecto a lo que la casamentera estuviera llevándose entre manos con el recién aterrizado colibrí, pero quizás Yashiko no se tomara a bien muchas de ellas.

-Lo que me recuerda que... es posible que ahora si querráis decirme quien os había preguntado anteriormente por mi estado civil -suspiro con una sonrisa de buen chico, aunque sea por disimular que sería una buena manera de explicar, para empezar, la duración de esta misma conversación. De algún modo, mi patrona no tardará en tener noticias de la misma, esto es la Ciudad Prohibida, después de todo siempre hay ojos y oidos atentos para... proteger el orden.



FdI:
Mola cuando llega un momento en que el master conoce un pj tanto como el jugador mismo jajaja
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Oct 05, 2015 10:02 am

OUT
me he emocionado MUCHO con estos posts, en serio, estaba muy desconcertada con mi habilidad para en el anterior haberte hecho ver lo que quería, pero creo que lo he conseguido, al menos en parte porque tu respuesta me ha puesto los pelos de punta.
Ahora mismo siento como si hubieras chillado "¡liberar al kraken!!" y yo pudiera sacarlo de su prisión submarina buajajajajaja estoy demasiado entusiasmada xDD
IN



Los Otomos, esas bestias míticas y ancestrales capaz de devorar las estrellas si alguna de ella osaba tratar de hacerle sombra a los grandes astros, a la dama Sol, al Dios Luna y a sus retoños.

Los Otomos, esos seres individuales que eran legión en sólo ellos, que eran capaces de ser diez sin llegar a tener la constitución ni de uno. Esos hombres y mujeres de aspecto heterogéneo y mente aún más diversa, incapaces de ser clasificados como familia porque eran tantas sus pasiones y lealtades que sólo a una se la debían y nunca era tan siquiera a ellos mismos, porque ellos eran los primeros que entendían el precio del poder.

Los Otomos, capaces del todo y de la nada más absoluto...

Delante tuya tenías a un espécimen digno de estar entre las damas de compañía de la Ama, es decir, uno de los más puros, de los más retorcidos y a la vez de los más lúcidos hasta en su locura.

Los ojos de la Dama de "la Ciudad donde los pétalos nunca dejan de caer" (que es lo que significa Hanashirusato) nunca jamás volverían a ser los mismos al mirarte, y tu nunca dejarías de ver aquel brillo en el fondo, como de un mar de estrellas que lo avivaban en un punto entre la locura y la cordura, quizás, en su forma de ser Hana estuviera también al borde de la iluminación... los senderos de estos eran extraños, ¿quién decía que por algo semejante no se puediera?

"Me decepcionaría si no hubiera tantos problemas.... algunos superficiales, otros de fondo y los que nos encontraremos."

Dijo esta con tono seguro y sonrisa ladeada.

"Ninguna historia que merezca la pena ser contada es plana en contenido y en proezas."

Dio un par de palmadas con el abanico cerrado en su palma de la mano mientras meditaba algo y te dijo:

"Esta será una de las pocas veces que nos veremos en persona hablando de este tema. sentenció al menos en un lugar no concertado e íntimo, a partir de ahora todo lo haremos a través de mis palomas mensajeras, no os preocupéis, son rápidas, de fiar y van protegidas... espero que le deis prioridad a contestar las misivas que os encontréis."

Advirtió eso despacio.

"Después de todo.... os ponéis bajo mi cuidado, y yo me tomaré mi tiempo."

Luego hiciste aquella inteligente pregunta y la dama Otomo hizo un movimiento de ojos, en redondo, como si estuviera de pronto molesta al recordarlo y suspiró:

"Cierto...... ahora deberé hacer algo para que esa vieja halcón se fije en otras cosas y esté ocupada... chasqueó la lengua voy a tener que crear algunos problemas para que tenga las manos tan ocupadas que no tenga tiempo para nada más que sus dictámenes imperiales..."

¿Dictámenes? Eso te sonaba....

"Es Otomo Nazoko, querido, árbitro imperial, quien preguntó por ti."

Ahora caías, Otomo Nazoko era la madre de Otomo Aiko la chica que salvaste.
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Mensaje por Kakita Koji » Lun Oct 05, 2015 4:21 pm

FDI:
Con tal de que lo primero que haga el Kraken no sea masticarme a mi XDDD Me encanta que tengas uno de "tus momentos" de cualquier forma jeje
IN


Esa familia tan poco relevante para el Imperio como determinante para la Capital que lo movía todo; sin tierras apenas, sin ejército, sin influencia destacable en la economía, las artes o la ciencia, y sin embargo responsables de acciones que afectaban los confines más alejados, tarde o temprano. Inútil e indispensable a la vez, como un paradigma cruel de todo el sistema samurai... del que ellos no formaron parte en su concepción primera.

Pero la filosofía es para cuando no hay hambre, así que ahora toca centrarse en la persona que está ante mi, porque es una llave, que como todas no son nada y a la vez son todo lo que hay tras su correspondiente cerradura.

Y no es poca amenaza para mi propia persona, también me doy cuenta de eso. Una vez que Hana haga suya la historia, si "se la estropeo" lo más mínimo me despellejará con saña, así que evidentemente más me vale, como ella misma ha dicho, estar a la altura...

-Es imperativo protegerla de cualquier daño, de cualquier tipo, que pudiera afectar a nuestra dama -añado sobre esos problemas que pueden surgir, y que surgirán. No me importa usar esa palabra, imperativo, ante una Otomo; sólo demuestra mi decisión de no desviarle la vista a ninguna de esas estrellas que se interpongan entre m objetivo y yo, por cegadoras que sean -Ella es... fuerte, y segura de si misma, sus espinas son afiladas pero... es una flor. Dura, pero frágil, como un diamante. Y como tal debo asegurarme de defenderla de toda amenaza y eso, al hacer vuestra mi historia, os incumbe ahora también a vos, mi señora Otomo. Sin ella, no hay final posible que la convierta en obra maestra.

Le digo mirándola a los ojos unos instantes más allá del límite de sumisión debida. No es que le esté diciendo nada de lo que no se de cuenta la propia Otomo, pero sigo queriendo decirlo alto y claro. Hanashirusato se encuentra en una posición de privilegio en la corte, que es un jardín repleto de peligros, así que no sólo tiene que dedicar esfuerzos a hacer posible lo imposible, sino a mantener a salvo a la protagonista hasta que llegue el momento adecuado.
Igual que hago yo con Tarako, cada uno tiene su campo de batalla que regar con sangre enemiga ahora.

-No os preocupéis, mi señora; mientras respire, mi aliento siempre estará presto a responderos cuando me requiráis -
contesto inclinando reverencialmente la cabezota, muy al estilo bushi. Kakita bushi al menos.
Qué menos claro. Además mi presteza al utilizar la manera habitual de los espadachines al hablar me permite dejar en el aire ese "mientras respire", que no por ritual carece de sentido aquí; no he pedido ninguna protección para mi, ni mucho menos, pero a la dama Hana no debería costarle mucho deducir que aún existe cierto conflicto dentro de los clanes, y si los rescoldos del gozoku no son refrescados convenientemente, la amenaza que representan contra cualquiera que se interponga en su camino no desaparecerá nunca.
Pero yo soy un bushi, no me voy a quitar de enmedio por las buenas ni por las malas, así que es mejor arrimar el agua que se tenga...


-Oh, Otomo Nazoko-sama... Vaya, si que se lo ha tomado en serio
-murmuro con un silbido distraido. Dejo transcurrir los segundos necesarios para crear la expectación debida antes de ofrecer los detalles debidos -Hará un par de días conocí a su hija, la encantadora Otomo Aiko-sama... No es que nos presentaran formalmente, simplemente me abalancé sobre ella y rodamos por el suelo en una de las calles del distrito Grulla -explico con una media sonrisa, la anécdota tiene su gracia así dicha -Se que me salté un par de pasos de etiqueta, pero prevaleció la necesidad de apartarla del camino de un animal de carga desbocado: un caballo... y el carro que le seguía.

Se empeñó en agradecérmelo invitándome a conocer la Ciudad Prohibida, y a su familia, no podía negarme
-me encojo de hombros, como si fuera obvio que la jovencita no debía de haber visto nunca a un Kakita tan de cerca, lo que junto a la sacudida debió de turbar su consciencia al respecto. No es que sea arrogancia, que también, es simplemente la opción más probable.
-Entonces conocí a Nazoko-sama -continué, en el fondo solo los hechos tenían alguna relevancia ahora -Supuse que ella... bueno, ya se preocuparía de meterle en la cabeza a su pequeña hija la diferencia entre "arriba y abajo" -suspiro, resulta complicado de explicar sin referirme directamente al insinuado interés de Aiko, lo que sería mucho más que descortés por mi parte, tratándose de una dama samurai. Espero que Hanashirusato lo entienda sin más, pero no debería de ser complicado para una casamentera experta, digo yo.

-Me sorprende que haya sido precisamente su señora madre la que se haya interesado por mi situación -murmuro frotándome el mentón. Contaba con sus prejuicios para que le prohibiera a la pequeña cría de serpiente alebergar cualquier esperanza al respecto de mezclarse con samurais que fueran menos que imperiales o de las familias nobles de los clanes... Y mucho más después de haber visto mi cuadro, el cual tampoco hizo demasiada gracia a la joven, dicho sea de paso.
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Oct 06, 2015 9:47 am

OUT
¡¡pónganme música de liberad al kraken!! jajajajaja
Hiromi en toda su locura y esplendor xDDD
IN


"¿Tan frágil pensáis que es? te preguntó de pronto fue un general León y ahora casi podría decirse lo mismo en la Grulla, no creo que debáis subestimar su fuerza."

No estabas seguro de si aquello era un cumplido, una evaluación de tu opinión sobre Yashiko o una evaluación de tu amor y sacrificio por y para ella.

"Tu mantente vivo, es lo único que necesito."

Te indicó con el dedo índice levantado como advertencia y a la vez con un tono marisabidillo como si dijera que por encima de las montañas, sobre las nubes, todo estaba tranquilo."


"Oh, así que vos sois el caballero Grulla principesco...."

Murmuró interesada.

"Qué lastima de historia... Pequeña princesa imperial salvada por el perfecto samurai gallardo Grulla.... chasqueó de pronto la lengua sin duda podría haber sido majestuosamente narrada... pero claro... hay un orden de prioridades..."

Se encogió de hombros.

"Oh, querido, pero claro que hay un arriba y abajo pero... ¿Os dais cuenta de dónde estáis vos ahora??"

Sonrió ladinamente.

"Querido, querido, querido.... debo decir que tenéis un punto inocente tras todo ese sarcasmo del que me estoy enamorando juju por decirlo de algún modo juju"

Se abanicó despacio.

"Yashiko-san es una mujer increíble que soporta la presión del mai ai desde hace años.... de hecho hay varias historias bastante divertidas al respecto... querido, pero tu ahora eres una nueva estrella en la casa, sin duda vas a sentir una presión que nunca lo has hecho juju Te recuerdo que el título de Rosa Dorada o de Colibrí no es sólo porque queda bonito, significa algo juju"
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Mensaje por Kakita Koji » Mié Oct 07, 2015 7:59 pm

-N... no subestimo su fuerza, yo... no pretendía insinuar eso -contesto azoradamente, desviando la vista para evitar que el tono de mis mejillas revele algo de más -Se que es un general, apuesto a que hasta podría golpearme con un bokken sin haber sostenido nunca antes uno, en esta vida al menos -sonrío como si bromeara, aunque lo he comprobado en realidad.

-Pero no se trata de que sea débil... sino del valor que tiene.
Mirad a vuestro alrededor... quizás os resulte trivial al estar acostumbrada a verlo, pero el despliegue de seguridad que los Seppun organizan alrededor de este lugar es enorme, no hay nada tan celosamente protegido en todo el Imperio, ni siquiera Kyuden Hida... ¿Y acaso alguien en su juicio diría que es porque se considere débil a Su Majestad?

Sentimos la necesidad de proteger lo que es más valioso para nosotros, lo que es... auténticamente irremplazable. Nadie hace una lista de sus objetos más inflamables a la hora de rescatarlos antes de un incendio; si cruzas las llamas es para salir con lo que más importe... aunque sea de piedra.


Termino por explicar sin más, apuntando al infinito una media sonrisa algo lobuna incluso. Desconozco exactamente las intenciones que Hana tenía en su pregunta, pero a estas alturas no me importa demasiado que obtenga la confirmación de algo que de todos modos ya tuvo que dar por supuesto al decidirse a aceptar "meterse" en esta historia.

Asiento a su advertencia después, aunque tiene una oscura gracia las palabras que ha escogido, sabiendo como se ahora que la Fortuna de la Muerte conoce mi nombre desde hace mucho... Claro que no tengo ni idea de si eso me da más puntos para mantenerme vivo o lo contrario, o es irrelevante, pero tiene su gracejo de todos modos...

Eso me recuerda a Tenma, dicho sea de paso. Aunque dudo que Otomo Hanashirusato tuviera el más mínimo interés en evitar airar a la futurible daimio Mirumoto con una negativa "delicada" y "justa", en los términos en los que un bushi los entendería... así que, al menos hasta que la casamentera se entere por sus propios medios, considero más oportuno dejar el asunto en manos de la siempre fiable burocracia de la embajada Grulla.


-Para serviros, mi dama
-realizo una reverencia florida ante la dama al nombrarme de ese modo. No escondo un punto socarrón al admitir semejante título, pero tampoco es que vaya a sorprender a nadie el hecho de que todos los duelistas grulla nos veamos más o menos así a nosotros mismos, ju...
-¿Así que habríais considerado aceptar el supuesto encargo de Nazoko-sama...? -pregunto con curiosidad. Habría sido una dura contrincante, pero soy demasiado cabezota como para dejarme llevar en algo así, más aún dado que eso me habría alejado de Yashiko.
Tendría que haber pedido consejo a Nozomi sobre como parecer el peor yerno del mundo y a la vez que no me echasen a patadas de la Ciudad Prohibida, así que... -Mejor para todos que no haya sido el caso -concluyo encogiéndome de hombros.

-¿Que si me doy cuenta de donde estoy yo...?
-repito enarcando levemente una ceja. ¿Es una de esas preguntas trampa de los cortesanos? -Pues, bueno... es obvio que estoy por encima de la media, estoy aquí, pero de todas formas los samurai grulla siempre nos vemos por encima de la mayoría, así que...
Creo que las familias imperiales me quedan bastante lejos en altura, sea como sea
-suelto un suspiro. No es que yo lo crea realmente, pero ellos si y la distancia entre dos puntos es la misma se mire desde donde se mire.

-Historias divertidas... Hum, ¿sobre Doji Yashiko-sama, decís...?
-puntualizo con mi sonrisa entrenada de buen chico. Demonios, que me lleven si no quiero escucharlas...

-Oh, claro que significan algo... Lo que sucede es que creía que la mayoría de la corte aún apostaría mayoritariamente por la opción de "flor de un día", respecto a mi. Ya sabéis, algo curioso que llama la atención de Su Majestad la primera vez que lo ve, pero a partir de ahí...

No me digáis que no tengo al menos un poco de fama de espadachín temerario que ha tenido suerte una vez pero que, como todos los que son como yo, sobrevalora lo cerca que sus alas de cera pueden llegar a estar del Sol...
-pregunto chasqueando la lengua, como si en el fondo me decepcionara la posibilidad de que nadie pensara de ese modo.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Oct 08, 2015 10:53 am

La Dama Hana alzó una ceja mientras movía el abanico sobre su palma de la mano en repetidos movimientos y golpecitos en la cavidad que había creado, cavilando tus palabras y al final dijo:

"Entiendo."

Parecía que había "comprado" tu teoría, dándola por válida.
Suspiró mientras fruncía el ceño algo pensativa mirando a la nada y añadió:

"Pero recordar siempre la fábula del niño y la flor, para esta clase de cosas."

La fábula del niño y la flor era un cuento infantil que se contaba para explicar que cuando se ama una cosa mucho, apretarla contra nosotros para protegerla no tiene por qué tener ese efecto, puede destrozarla. Apretar una flor en la palma de nuestra mano, en nuestro puño, porque es un lugar que creemos seguro no tiene por qué serlo, porque la flor terminaba destrozada por nuestro propio peso sobre ella.


"¿La verdad?"

Preguntó de pronto Hana con cierta sonrisa socarrona, tal y como si la propia pregunta le hiciera gracia.

"Esperaría que Nazoko-san supiera arreglar sus propios asuntos pero.... no tengo que dejar de reconocer que desde el punto de vista de la niña es una gran historia... simple pero bonita."

Se encogió de hombros.

"De esas clásicas historias por las que cualquiera entiende lo que es el amor predestinado..."

Suspiró.

"Quizás demasiado aburrido para mi."

Dejó una pequeña risa.

"O quizás no..."

En sus labios se terminó la risa pero se quedó una sonrisa viperina.

"Suerte para vos que vuestra historia me sea más.... única...."

Matizó.

"Pero, querido, no se trata de si las Familias Imperiales están lejos vuestra AHORA sino de si sois una buena inversión para el futuro..."

Te dijo con tono sarcástico.

"Ahora mismo tenéis un valor, pero todo con cierto cuidado y trabajo se puede modular.... ahora sois una Rosa Dorada, un colibrí recién llegado al jardín.... ¿quién sabe de ahí a ser una tendencia no pasajera como Sho-sensei cuánta distancia hay?... Depende del talento, claro, pero las apuestas son apuestas por algo... por ese grado de imprevisibilidad."

Hana se tapó media boca al recordar lo de las historias de Yashiko y asintió:

"Oh si... ¿No te ha contado ella ninguna? Lo cierto es que han habido varios casos, con diferentes finales y tropiezos, muy curiosos, supongo que tras el último las negociaciones dejarían de llegar con tanta ansia, ahora sólo están los clásicos galanes, por otro lado cobardes, que galantean pero no se atreven a entrar a matar juju"

Comenzó diciendo.

"A mi particularmente me encanta la historia del primer inocente que se pensó que podía intentar algo con ella sin que ella tuviera ni voz ni voto, eso fue antes incluso de ser la preferida de Nishi-sama, creo que ese día muchos la pusieron en el mapa, hasta mi señor, como una mujer más que interesante.

Tenía 17 años, fue incluso con alguien de su propio Clan, lo cual fue una demostración que le importaba bien poco lo que opinasen de ella hasta los de su Clan pues ella tendría algo que decir...

Para abreviar, porque quizás sea más divertido que tu señora te lo cuente.... me acuerdo que ese pobre diablo fue vendido en el Hanabi anual Imperial una lección a base de guantazos juuujuju

Nunca juguéis con vuestra señora a ese juego de corte, hay muy pocas personas más rápidas que ella jaja

Pero en realidad, y aunque parezca mentira que ser abofeteado en presencia de toda la corte pueda ser ya de por si vergonzoso, fue más bien el discurso que dio, porque eso no puede ser llamado que otra forma, sobre el desvalor que representaba ese compromiso para ella lo que hizo que tras ese día, si alguna vez ese hombre tuvo alguna oportunidad en la capital se esfumara juju como él!

juju Me pregunto... qué habrá sido de él.... me dijeron que se mudó a una provincia lejana de las tierras grullas jujuju"



"Si os sirve de consuelo, al menos ahora tenéis fama de flor de temporada juju."
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Kakita Koji
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Mensaje por Kakita Koji » Jue Oct 08, 2015 10:29 pm

-En las provincias Kakita se cuenta la del burro enamorado de una flor, que se acaba comiendo pensando que dentro de él estaría más segura que expuesta a los peligros del exterior… Supongo que ambas historias tienen la misma raíz en su origen, aunque la nuestra es algo menos sutil...

Pero lo que cuenta es la moraleja, claro. Viene a ser idéntica –murmuro asintiendo.
¿Soy yo ese animalillo idiota? Tal vez… por eso yo prefiero dejarme aconsejar por la ronin antes de decidir a quien hay que hincarle el diente.

-Ni el niño ni el asno tenían ningún buen consejo al que atenerse –concluyo. La historia es buena pero no creo que sea mi caso; también digo de forma no demasiado velada que estoy abierto a sugerencias.
Normalmente ningún Otomo necesita que le inviten a hacerlas, ni tampoco requiere de permisos para hacer que suenen como órdenes, pero no está de más especificar que en otro caso podría entrarme por una oreja de burro y salirme por la otra, pero no ahora.


Parece claro que Hanashirusato y yo tenemos ideas distintas de lo que es el concepto de amor predestinado, pero tampoco es que vaya a ganar nada discutiendo con ella de eso, ni mucho menos poniéndome gallito con quién ha tenido más suerte... Esas cosas tienen su gracia con Nozomi y algo de sake, que no es el caso se mire por donde se mire.
En cuanto al asunto en si de Nazoko, no es más que una pérdida de tiempo darle vueltas. Ya no me incumbe, como tampoco es asunto mío el destino de Aiko, una vez pasado aquel carro. Es una princesa en miniatura, no tiene mucho por lo que quejarse de la vida.
-Suerte, si –y punto. Concluyo encogiéndome levemente de hombros.

-¿No es más arriesgado siempre con los bushis? –pregunto con cierta retranca, aunque me interesa su opinión en tanto en cuanto me diga algo de cómo me ve –No lo se, quizás no… De lo que si estoy seguro es de que yo no conseguiría apaciguar nada destruyendo mis obras de arte -bromeo… a veces.

-No, ella no me ha contado ninguna. Es muy celosa de si misma –suspiro, reminiscencia león y su mítico sentido de la no comunicación, supongo –He oído algunas sobre pretendientes, no necesariamente galantes, que infravaloraron lo que implicaba ser la favorita de su señoría Nishi-dono, pero aparte de eso…

Dejo que la dama cuente aquello, mientras la escucho con atención.
-Soy el “perfecto samurái caballeroso grulla”, ¿recordáis, mi señora? Un duelo de ese juego cortesano que me enfrentara a una dama resultaría tremendamente aburrido –explico con una pequeña risa socarrona, yo no levantaría ni una mano, fuera quien fuera, la cortesía es sagrada. Peor aún, de “competir" contra Yashiko en algo semejante, ni siquiera me movería.
Bueno, quizás para esquivarla y hacerla rabiar un poco, pero sólo si no hubiera nadie para vernos, ju, ju…
-Aunque me gustaría vérmelas con quien si quisiera jugar con Yashiko-sama –susurro tamborileando con la yema de los dedos sobre la empuñadura de Kashin, instintivamente. Sin piedad para los malvados; no le encuentro mucho el interés a abofetear, pero sacar la hoja de Kashin a pasear me resulta mucho más aceptable.

-En fin, si, es obvio que la flor que es sabe cuidarse muy bien ella sola de los asnos que rondan el jardín –resoplo con una media sonrisa. Ésa es mi chica-general, ju, ju… No entiendo porqué a tantos hombres les atrae el estereotipo de mujer débil y vulnerable, la verdad… A no ser que sea por la cobardía de evitar verse comparado, y perder.


-¿Alguna vez vos os visteis tentada por alguna de las peticiones que sin duda habréis recibido alguna vez para conseguirle a alguien la mano de Doji Yashiko?
Llegado el punto en el que se acepta al destino como un jugador más a la mesa, se puede asumir que nunca lo hicisteis porque no era "el momento perfecto"... Pero eso no significa que no os lo llegáseis a plantear alguna vez. Antes de hoy, quiero decir.
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