Día 5º.- Media mañana- Tarde. Bayushi Sakura

Ciudad imperial, morada del Hantei, la ciudad más grande e importante del imperio esmeralda.<br>Aqui se narran los hechos dentro de los distritos exteriores y los distritos interiores.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Sep 30, 2014 4:23 pm

Tsunade sonrió ante eso y asintió.

"¿Somos dioses para las amapolas por nuestra longevidad y tal y como dicen algunos teólogos somos nosotros los que envidiamos esa belleza efímera que jamás tendremos?"

Añadió pensativa Tsunade.

"Ah! Es que verás, Hana, aunque parecer tener un corte autobiográfico, porque dicen que la autora sufrió el mismo mal que la protagonista de la obra está narrada desde el punto de vista del protagonista masculino de la historia...

Es curioso, porque en la obra siempre están presentes las flores, pero esta claro que "la flor" de la obra es la propia chica de esta, ella se da cuenta de las flores al final, pero él siempre ve "la flor" la "Hana" del libro.

Como te digo, es un libro con muchas lecturas...

Desde mi punto de vista... creo que la autora hizo un gran alarde de amor hacia su marido, que fue el que dice la historia que la "ayudó a curarse" y creo que se mete en su piel para contar desde el otro lado lo que ella pasó y cómo el poder del amor la sacó de aquella oscuridad...

Y si, su marido era un Akodo, de ahí el cambio de apellido."





"Oh, si me buscas más remedios eso sería perfecto, tanto mi madre como la de Taro-kun estan en tierras Cangrejos y aquí los criados que tengo son jóvenes y más bien... lerdos como hombres jajaja La verdad es que me tienen agotada entre todos juju creo que será niño por el ansia que me trae matutinamente.... me da un hambre horrible y luego... uuuf"

Te explicó Aku mientras sonreía, si le molestaba o no tener nauseas no se le notaba, parecía mucho más feliz.




Mientras estabais por la casa Tama os explicó algunas cosas, como que los gaijins usaban esas pieles como parte de sus indumentarias ante el enorme frío del norte y que eran muy preciadas, como regalos también.

Luego, en la cocina de nuevo Tama oyó lo que queríais y frunció los labios pensativa.

"Hum.... ahora que lo dices.... tengo por aquí un par de cosas que os puede servir... por un lado es una planta de cacao que viene del sur, no del norte, unos granolas que son muy fuertes y amargas, pero que me dijeron que se podían endulzar con esta otra sustancia que tengo, que es azúcar de caña."

Dijo mientras os dejaba entrar en una enorme despensa que era larga y estrecha, una sala en la que cabían dos personas de ancho y al menos 5 metros de largo, con estantes hasta el techo, lleno de especias que olían de forma exóticas, botellas de licor, encurtidos...

Tama cogió un par de frascos y los sacó para verlos en la mesa de la cocina.

"El azúcar moreno se saca de una planta de caña que se trajo del sur y que se está plantando en las islas de la seda, hay a muchos que les parece demasiado dulce, pero yo creo que si te gusta la pasta de judías dulces esto no es mucho más diferente...

En cuanto al cacao este se puede derretir, me lo trajeron en bloques y los partí, los derrito con agua caliente con cuidado para que no se queme y se vuelva duro."


Os explicó.

"¿Así que con licor? ¿Qué tal si usáis licor de frambuesa? En casa destilamos uno buenísimo"
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Bayushi Sakura
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Mensaje por Bayushi Sakura » Jue Oct 02, 2014 2:30 pm

"Es un paralelismo muy interesante..." murmuré pensativa, mientras asentía "Quizás nosotros seamos como "flores" para los dioses. No tiene sentido considerar desafortunada a la amapola sólo por serlo" añadí. En aquel momento recordé que precisamente sensei siempre "renombraba" cariñosamente con nombres de flores a las mujeres que trabajaban para ella...

"No deja de ser algo atípico que un Akodo utilizase esa conclusión, ¿no crees? "El poder del amor..." como medio de rescatar a un samurai de la oscuridad. Bueno, he entendido que la autora no era Akodo de nacimiento, pero su esposo si. Quizás para una Matsu habría necesitado de otro método, pero parece que él supo ver la auténtica naturaleza de esa chica.

Igual que con las flores, no se le pueden exigir rosas a una amapola"


Suspiré al final, refiriéndome a mi misma en el fondo, y las maneras de mi propio marido al respecto. Él me sumía en la oscuridad, por el contrario...


"No se si habrá diferencia de metodología según el embarazo sea de niños o de niñas" de hecho, siempre había considerado esa creencia una superstición sin la más mínima base lógica "pero seguro que sensei conoce remedios para esas náuseas" afirmé segura de ello. Tanto como que Satomi debía de haber asistido a decenas de embarazadas y parturientas primerizas que acudían a ella después de haber sido su maestra, y no menos como shugenja, así que con toda probabilidad recibiría el asunto con mucho gusto.

"Si le dices eso a Soshi Satomi-sensei ten por seguro que enviará a alguna de sus criadas de más confianza expertas en el asunto a aleccionar a esos jóvenes y lerdos en materia de maternidad. Ten en cuenta que a ella le entusiasmó el maravilloso club de Tsunade-san, así que se sentirá casi como la madrina de todas nosotras" dije con una sonrisilla dulce. Y sin casi.



"Azú-car..."
repetí algo insegura de pronunciarlo correctamente. Era una de esas palabras gaijin tan tajantes y nada habituales para el oido rokuganí. Al menos el mío.
La especia en si, si es que lo era, parecía sal, no tenía un gran aroma y cuando tomé un pequeño pellizco para probarla explotó en mi boca con una intensidad de dulzor casi desbordante. Curiosamente dejaba un sabor empalagoso en el paladar, y aún así al poco tu estómago pedía más.
Tendría que llevarme mucho cuidado con eso...

"Desde luego... con esto podría endulzarse cualquier cosa" repliqué, pensativa. Pero a Umeko no le gustarían demasiado dulces, ella ya había dejado claro que prefería sabores algo más sutiles, por eso me seguía gustando más la idea del sake que de los licores de frutas. "¿Qué te parece, Tsunade-san?" le dije, asumiendo que ella estaría pensando algo similar, o si no le llamaría la atención sobre ello.

Aunque... siempre podría hacer algo más atrevido para Tsumeo... Podía compartir algo más goloso con él, tal vez.
"Oh, gracias, Tama-san... ¿Tenéis también de cerezas?" pregunté con una sonrisilla, casi relamiéndome al pensarlo.

"¿Donde podemos comprar estos ingredientes?" dije al final, sobre el cacao y el azúcar. Obviamente no podía decirle que me diera por las buenas, y aunque suponía que nos los ofrecería, en el fondo prefería comprarlos yo misma a utilizar algo que hubiesen tocado los Kasugas.
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Oct 02, 2014 3:54 pm

"Bueno..... ella era Kitsune, dicen que son muy sensibles a las emociones y que por eso son tan grandes bailarines pero... ahí te tengo que quitar un poco la razón, sé que los león somos... bueno, pues "anticuados" pero quizás es justamente por eso por lo que ella pudo recobrar la esperanza y su vida, porque tuvo a un hombre calmado y paciente que cuido de ella hasta que ella sola encontró su camino de vuelta a la luz, a través del paseo de unas luciérnagas..."

Te replicó Tsunade.



"Ay! Ojalá que así sea porque no paro de comer y de desperdiciar comida!! jaja"

Bromeó Aku de buen humor.

"¿Tu... tu crees que debería tomarme la confianza de escribirle sin más?"

Preguntó la Hiruma despacio.

"Tomarse confianzas rápido es muy de Cangrejos jaja no quisiera molestarla..."

Murmuró.




Tsunade probó el azúcar y se quedó pensativa mientras lo paladeaba.

"Si lo que queréis es algo menos dulce. interrumpió vuestros pensamientos Tama Siempre podríais reducirlo con agua, lo disolvéis y usáis la cantidad que queráis pero en líquido...

De todas formas, os advierto que el cacao puro es muy amargo y no es que sea una mala idea el rebajar su intensidad inicial..."


Os dijo esta mientras os ofrecía un poquito del cacao hecho en tableta para que lo probarais.

El cacao puro era por contra terriblemente amargo, y sin embargo... tenía algo que no lo hacía desagradable.

"Sino, también podéis rebajar el cacao con leche de soja."

Os dio de pronto otra idea Tama, la cual parecía estar versada en sacar utilidades peculiares a las cosas.

"Calientas la leche y el cacao junto y este se convierte en un brebaje líquido que esta muy bueno con el que se puede trabajar si se solidifica. Se rebaja la intensidad del cacao con la leche dependiendo de lo que busquéis."

Tama asintió a tu petición y entró de nuevo en el almacén para sacar dos botellas tapadas.

"¿Os gusta más la cereza? Pues esta os va a encantar, mi marido tiene un amigo destilador que le enseñó los secretos de los licores afrutados, en casa tenemos de todo, le encanta experimentar."

"¿Comprar?"

Preguntó extrañada.

"Ah! Nono por favor, tomar lo que necesitéis, a mi estas cosas no me cuestan nada, tengo siempre la casa llena de esta clase de ingredientes, e ir a comprarlo es un poco complicado porque mucha gente no sabe bien lo que pedís y nunca son las mismas calidades que para un comerciante que sabe qué compra y qué esta buscando.

Así que por favor, coger lo que necesitéis."


Os ofreció.

"Ahm... y si buscáis recetas diferentes... creo que... por aquí tengo un libro de anotaciones de mi marido, una vez que estuvo comerciando en el norte y apuntó varias cosas... hum... ¿buscabais para hacer dulces?"

La voz de Tama era siempre bajita, susurrada casi, poseía un tinte tímido pero no sumiso, quizás esa era una de las cosas que te molestaban de ella, la cantidad de dobleces que parecía versele, bueno, eso y que olías estar muy cerca de tus enemigos, claro...
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Mensaje por Bayushi Sakura » Vie Oct 03, 2014 11:29 am

"Estoy segura de eso... Cuando se encuentra a la persona adecuada, no importa en qué clan haya nacido.
Pero yo me refería más bien a que no es el estereotipo que el resto de samurai tienen de los Akodo. Aunque claro, esos prejuicios suelen estar basado a menudo en percepciones subjetivas y poco ajustadas a la auténtica realidad, como ésta"


Expliqué con una sonrisilla. En el fondo también me refería a mi misma, dicho de paso.


"Oh, claro que si, Aku-san"
dije enseguida, tomándole de la mano amablemente "Estoy segura de que a ella le encantará ayudarte. Una buena esposa como tú, en tu estado y alejada de su familia... ¡tendrás suerte si no te adopta directamente!" dije bromeando, aunque no tenía ninguna duda de que a Satomi se le caería la baba con alguien como Aku, con esa mezcla encantadora de resiliencia cangrejo y dulzura femenina.
Algunas personas pensaban equivocadamente que sensei no tenía instinto maternal por no haber tenido hijos, pero lo cierto es que tenía decenas a los que consideraba como tales, así que su maternidad siempre había sido realmente sensible.
"Después de lo de esta mañana, puede que hasta se ofendiese si no te tomas esa confianza, querida. Pero si te quedas más tranquila, dile que yo no he dejado de insistir, ji, ji... ella sabe que puedo llegar a ser muy cabezota"

Sonreí, lo que significaba que de todos modos la avisaría yo, así que Aku recorrería el camino más corto si se tomaba la confianza de escribirle directamente. Sabía que no le molestaría, muy al contrario...
"Hecho entonces" añadí, como si ya estuviera todo decidido. Además, a sensei le encantaría saber que había hecho esta clase de amistades.



Había probado las delicias de aquella tienda esta mañana, y desde luego no eran tan amargas como la materia prima que Tama tenía. Resultaba obvio que debía usarse parte de ese ingrediente edulcorante, aunque habría que hilar muy fino para conseguir un resultado que tuviera el equilibrio justo entre un sabor y otro, sin excederse en ninguno.
Eso tenía parte de reto, porque seguramente yo tendría la tentación de hacerlo mucho más dulce. Pero cocinar pensando en el gusto de otra persona también le daba un encanto especial a esa actividad, y muy halagador si al final acertabas y le gustaba.

"Parece que ofrece muchas posibilidades" murmuré, pensando en todo lo que exponía Tama. "¿Se usa también salado?" pregunté curiosa. No era lo que buscaba aunque nunca estaba de más saber si podía combinarse con platos principales como condimento.

"Oh, no querríamos aprovecharnos de tu hospitalidad, Tama-san..."
argumenté tratando de rechazar el ofrecimiento de un modo cortés, como dictaba la etiqueta aunque sin resultar tan formal. Si volvía a ofrecerlo, entonces ya se abriría la ventana de oportunidad para aceptarlo.

"¿Como lo preparas tú?"
dije curioseando aquel libro. Me encantaban los de recetas; casi había sido una decepción que la colección de la O-Oyabun no lo fueran realmente.
"Si, dulces, pero habíamos pensado tratar de conseguir algo distinto a los de Yum Yum; si no, simplemente podríamos ir a comprarlos allí. Algo menos... goloso, más puro. Por eso pensaba en mezclarlo con sake, para que no quedara del todo claro si es un postre o no; por un lado tendría matices dulces y por otro los secos e intensos del licor.
Tal vez sea demasiado complejo y sólo resulte un desastre, pero será divertido mancharse las manos"
añadí sonriendo con inocencia.

Acostumbrada a las particularidades de mi clan, había llegado a la conclusión de que los que susurraban demasiado y se esforzaban en mantener su voz en un tono bajo siempre solían ocultar algo. Era como ponerse una máscara; llamaba la atención precisamente el hecho de tratar de esconderse tras ella.
Pero las costumbres Kasuga se me escapaban, y tal vez simplemente fuese algo que gustaba en sus mujeres, casi como en las Grulla. Pero a diferencia de las hijas de Doji, las Kasuga no poseían de forma tan común los dones de Benten para endulzar su imagen, así que simplemente me resultaba sospechoso. Amargo como ese cacao sin tratar.

Mientras ojeaba el libro, había anotaciones realmente interesantes, pensé que quizás la propia Tama pudiera estar implicada. Sabía que mi enemigo era un hombre, pero eso no significaba que actuase solo, sin colaboración de ningún tipo en una familia tan reducida. ¿Y de quien se podría sospechar menos que de la pequeña y dulce tortuguita del club de buenas esposas de Tsunade? Si en el Escorpión formábamos la partida cuatro, o cinco contando a Soshi Sango, no tenía sentido que en la Kasuga todo lo llevase un único individuo.
Y en tal caso, ¿Tama sabría quien era yo realmente? Me pregunté mirándola, como si le diera vueltas distraida a algo que había leido.

Era bastante difícil saber si simplemente era paranoia por estar en una madriguera de tortugas, o si realmente debería considerar a Tama una amenaza...

P.D Bueno, todo esto es porque hace no mucho recordé que Sakura tenía un nemuranai que podia usar si conversaba el suficiente tiempo con alguien, y ya conozco de más de una vez a Tama (la única Kasuga que conozco)
La cosa venía a revelar desventajas, o la naturaleza de éstas. O comprobar alguna en concreto. Pues lo que me interesa obviamente es si Tama posee algún secreto oculto en su personalidad, relacionado con una doble actividad oscura... Algo parecido a Sakura, je, je
:roll:
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Oct 06, 2014 3:47 pm

"Bueno............... dicen que él era bastante... "Akodo" jiji ¿Se podría decir así? jiji al menos lo que he leído en la biografía no oficial de ella."

Te dijo Tsunade.

Aku se rascó la cabeza en un gesto aniñado y algo masculino, pasando la mano por su pelo corto y sonrió con timidez.

"Pues.... entonces habrá que pedírselo... no vaya a ser... que se lo tome mal je"

Dijo esta con timidez.




Tama meditó tu pregunta y al final negó con la cabeza.

"No, pero si que lo he probado con menta, le da un toque diferente, y con naranja, la verdad es que puedes restarle amargura con otros elementos menos extraños como el azúcar este gaijin y sigue siendo más dulce pero sin llegar al gusto extranjero por lo muy dulzón."

Tama volvió a ofrecerlo las veces de cortesía hasta que tu pudieras aceptarlo o no, a decisión, mientras os mostraba su libro de recetas.

"Como a mi marido no le gusta demasiado dulce, yo lo hago con menta, le deja el toque fuerte y es a la vez refrescante, y también lo he hecho con brandy de frutas, queda jugoso por dentro, se derrite en la boca."

Tama meditó aquello de Yum Yum Mochi y os dijo:

"Hum.... particularmente me gusta mucho la cocina, así que yo probaría a hacerlo por mi misma y siempre está Yum Yum Mochi de plan B jijiji

Además, así puedes enseñarle a tsu-chan algo diferente, que la pobre, por los gustos culinarios de su casa, sólo tiene oportunidades de hacer platos clásicos jeje"





OUT
¿Si no recuerdo mal te podía decir una desventaja sola verdad?
Y tu eliges algo relacionado con Secreto oscuro.
Bueno, teniendo en cuenta que en L5a todo secreto se considera secreto oscuro casi (al menos en ficha).... tantantaaaaan...... lo tiene!
Ahora... ¿sobre qué? ni idea XD
ESTO SE PONE INTERESANTE XDDDD
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Mensaje por Bayushi Sakura » Lun Oct 06, 2014 8:09 pm

"Menta... Parece una opción muy interesante" murmuré, aún paladeando el fuerte regusto de aquel cacao en la boca e imaginando como resultaría el toque fresco e intenso de esa hierba.
Tama tenía razón, no debía quedar demasiado dulce o no le gustaría a Umeko. Pero no quería decirlo de ese modo, porque lo cierto es que no quería que se le pasara por esa cabecita de tortuga apuntarse al plan de Tsunade para mañana.

"Oh, en ese caso... te lo agradecemos de todo corazón, Tama-san" dije después de que volviera a ofrecernos llevarnos los ingredientes que fuésemos a necesitar. "Realmente no creo que hubiéramos sido capaces de encontrarlos de esta calidad en otro lugar, no sabría ni por donde empezar a preguntar. Domo arigato" añadí inclinándome profundamente, como agradecimiento y respeto por su generosidad.
Una cosa no quitaba la otra, ahora estaba en deuda con ella. Supuse que si no hubiera sabido nada de los Kasuga no habría tardado en caerme bien; y no es que ahora sintiera que tuviese algo en contra de ella, era sólo un sentimiento genérico de afinidad por el futuro posible en el que todo su clan hubiese sido exterminado por sus afrentas al Escorpión, a sensei y a la propia Benten.


"Imagino que al mezclarlo con el licor, llegará un punto en el que no solidificará del todo, como has dicho antes... Como representaría un problema para comerlo, se podría recubrir con... tal vez una pequeña capa de la pasta sin mezclar, así quedaría duro como éste, con la cantidad de edulcorante que se deseara fuera, y el sabor preferido dentro.

¿Crees que funcionaría?" pregunté. Todo lo de antes tampoco quitaba que supiera de cocina, y especialmente de este chocolate gaijin.

"Tendría que comprar además un sake de calidad, pero uno que además combinara bien con acompañamientos dulzones. No hay duda de que el mejor sake del Imperio se produce en tierras Cangrejo, ¿no es cierto, Aku-san?" añadí, esperando su consejo al respecto de cual usar.


"Esta vez vamos a hacer algo diferente. Una "confrontación" entre lo clásico y lo atrevido... Pero amistosa, eso si"
sonreí, sobre esa cocina que planeábamos probar entre ambas.


Miré a Tama sonriente, al hilo de la conversación, que fluía por asuntos de cierta banalidad mientras mi mente compartimentaba una parte para reflexiones muy independientes de todo aquello, muy en el fondo.
Su tono de voz, su manera de moverse, sus ojos... nunca había sido realmente consciente de lo que era, pero sabía cuando esa clase de percepción en mi cabeza era algo mucho más sólido que una mera intuición. Puede que oliera su secreto, no estaba segura.
Pero si sabía cuando lo sabía... Y era ahora. Tama ocultaba algo. No un secreto de cocina, ni que nos ocultase su mejor licor, sino algo que por algún motivo temía que los demás supieran de ella.

"Oh, si, eso sería delicioso..."
murmuré sobre otra posibilidad, expuesta por Tsunade esta vez, para cocinar aquellos dulces. Guindas recubiertas de chocolate... mmm... eso sería...

No podía oler qué secreto era aquel. Podía estar manchada o simplemente tener una aventura, o participar de cualquier de los asuntos turbios de la Kasuga. Pero ahora pensaba que no era algo que le tocase de refilón, sino que fuese lo que fuese ella estaba implicada personalmente.
Claro que... ¿quien no tenía secretos en esta ciudad? Pero siendo una Kasuga... Ahora no podía dejar de pensar sobre ello. Y sabía que no sería capaz de dejar de hacerlo hasta que supiera algo más, y pudiera decidir si era de mi incumbencia, o no.

Hum, esta iba a ser una noche realmente ajetreada... Ese despacho sin duda merecía una visita shinobi.

Aunque ahora tocaba decidir qué hacer, y eso no tenía necesariamente que ver con lo que había sospechado. O alargaba la conversación con Tama y las demás sobre dulces y licores, delicioso pero también con riesgo de caer en la intrascendencia más absoluta, o daba las gracias y nos íbamos... Supuse que lo mejor, como siempre, era un término medio. Algo de debate ligero que además me permitiese estudiar un poco más a la Kasuga, como si fuera una reunión más del club.
"Y bien... hablando de otro tema... ¿cual creéis que debería ser el tema del próximo encuentro del club, el arte de anoche, y lo que pueda venir del mismo origen y temática, o el torneo de esgrima de hoy?" pregunté con una sonrisilla, incluyendo a Aku y Tama.
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Oct 07, 2014 4:34 pm

Tama hizo un aspamiento con la mano como si dijera "nada nada" a eso de deberle algo y sonrió simplemente con amabilidad.

"Creo que nos tocará hacer cocina creativa juju"

Te dijo Tsunade mientras te daba con el codo.

"Justamente así es como yo lo hago te dijo a tu solución sólo que cuando hago la cobertura, la hago hueca y dejo un trocito justo para meter una pajita de bambú y así filtrar el gelatinoso contenido dentro, luego se termina de amasar y listo."

La charla intrascendente siguió unos minutos mientras tu pensabas en todo aquello sobre la Tortuga, que seguía hablando despacio y en susurros con aquel aire aniñado y dulce hasta que propusiste el siguiente tema.

"Ohm... ¿Y que tal si organizamos una charla de lectura? Antes empezó a explicarle Tsunade a las demás Sakura-san y yo hemos estado hablando de Aoki Ko y de su obra, ella no la conoce mucho, pero podría ser interesante que alguien que si que la conoce nos hablara de ella y así pudieramos leer pasajes de sus libros y comenzar a leerlos todas juntas para comentarlos. ¿Qué os parece?"

Preguntó esta.

"Hum.... si estás pensando en una experta... podemos decirle a Miki-chan que hable con la amiga de su marido, la poetisa Daidoji Nozomi, ella es una experta en la ciudad sobre esa autora, todo el mundo lo sabe... y no creo yo que hablar de su tema preferido le cueste mucho ¿no?"

Tama asintió mientras meditaba aquello.

"Si, puede ser una buena idea, quizás a Miki le de algo de vergüenza pero bueno, jiji, eso le pasa siempre, sería buena idea que pudieramos empezar la primera sesión con alguien que nos hable de todos los pormenores de la obra."

Pero cuidad bromeó Aku estando ya tan aquí el festival del Distrito Hiro y con la novela de Aoki Ko sobre eso, siendo Nozomi-san la que nos habla, habrá que lidiar con alguna actividad extracurricular no deseada como un paseito nocturno a algún festival jajaja"

"¿Qué te parece Sakura?"





OUT: para hacerlo más rápido vamos a irnos a la vez de la casa, y así avanzamos más en el siguiente post, después de esto a dónde irías, con tsunade a preparar algo o a hacer algo antes de eso??[/b]
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Mensaje por Bayushi Sakura » Jue Oct 09, 2014 2:34 pm

OUT:
Pues Sakura debería hacer alguna recados en el distrito Hiro, no un tema completo muy largo pero si varias cosas. Nada urgente por otro lado.
También tengo que ir a ver otra vez a los actores. Pero lo que no puedo dejar pasar es la cita con Tsumeo para cenar, el encuentro con Nisio a medianoche, cosas nazininjas y con Otsu al amanecer... Voy a tener que inventar el café también en Rokugán XDDD


IN:

"A veces es mejor ser creativo que limitarse a soñar serlo"
bromeé guiñandole un ojo a Tsunade, sobre todo por lo curioso de que una escorpión dijera eso cuando mi clan era, formalmente al menos, uno de los llamados tradicionalistas. Aunque, como la Grulla, en el fondo solíamos acabar haciendo de nuestra capa un sayo a menudo.
Pero sólo de apariencias para dentro, por supuesto... de ahí lo de "formalmente"


"Con una pajita..."
repetí, como si estuviera segura de que a mi no se me hubiese ocurrido nunca una manera tan extravagante de hacerlo. Yo me habría limitado a formar una pasta de relleno lo suficientemente espesa como para darle forma de bombón el tiempo necesario como para recubrirla con aquel producto fundido, que según Tama volvía a endurecer al aire.
Por supuesto mi método no permitía rellenarlos con mezclas más líquidas, aunque dudaba terriblemente que de primeras fuera capaz de darle forma heueca a aquel producto.

Lo que también me vino a la cabeza es que, ahora me daba cuenta, lo que probablemente más irritante me resultaba de la Kasuga era ese permanente tonillo susurrado y falto de chispa. No es que fuese nada amiga de que una dama levantase la voz, pero su forma de hablar parecía querer quitarle casi toda la entonación a las palabras, como si tratara de hipnotizarte en un profundo sueño poco a poco al escucharla.
Sensei también hablaba de un modo muy suave, pero a la vez tintineante y musical como el instrumento musical más dulce. Tama sin embargo parecía forzarlo, y me resultaba fastidioso.

Aunque era posible que simplemente me lo imaginara, dadas las circunstancias, pues me resultaba muy complicado discernir si pensaría lo mismo si no fuese precisamente una Kasuga.
¿importaba acaso? Ahora ya no podía pensar en otra cosa más que en destripar aquel secreto que guardaba la prqueña tortuguita, y ya sabía lo que podían llegar a obcecarme esas cosas...


"Daidoji Nozomi..."
Había oido hablar de ella varias veces. Tenía mala fama, conflictos de autoridad con su propio clan, pero si no me equivocaba alguna vez sensei me había hablado de la verdad que podía esconderse tras pieles de lobo, cordero o, en su caso, oveja, y probablemente eso fuese por personas como aquella Daidoji.

Miré a Tsunade, si a ella le parecía bien invitar a Nozomi, como fundadora del club, por mi estaba bien. "Es una buena idea... Incluso, si vivió en la ciudad, podríamos organizar una sesión de lectura donde la propia autora soliese frecuentar, tal vez incluso escribir. Sería divertido" añadí como idea. Aunque lo cierto es que no tenía ni idea de si alguna vez había estado en Otosan Uchi.

"¿Paseos nocturnos? Hum, no se si es lo más adecuado... Quiero decir que, realmente no lo se. No conozco lo suficiente la ciudad ni sus pulsos como para decir si es apropiado o no" murmuré tímidamente, con un ligero rubor más por mi ignorancia que por el tema en si, dejando en manos de Tsunade algo como eso, asumiendo que Aku lo hubiese dicho en serio.

Sin embargo, en el fondo, ¿de verdad una habitante del mundo nocturno de la capital iba a querer sacar a pasear a un grupo de mujercitas casadas como nosotras? Lo dudaba mucho...
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Oct 09, 2014 4:39 pm

OUT
Entonces vamos a hacer los recados de forma rápida en una especie de semi espacio al salir de aquí.
Y a la vez abro una parte con los actores justo debajo, y cuando vayamos terminando esos pasamos al resto
IN



Tsunade meditó lo de Nozomi y dijo:

"Si a Miki-chan lo consigue no veo por qué no, si termina viniendo no dudo que hasta mi cuñada se apunte, fuera del tema de clanes y de rivalidades sé que más de una ocasión y dos aprovecha para beber con Nozomi-san hablando de literatura."

Paradojas de la ciudad sin duda.

"De paseitos nada, Aku, que ya sabes qué festival empieza ahora nocturno y los problemas que eso nos puede causar."

Riñó Tsunade a esta mientras se reía.
Bueno, era hora de irse.

Tsunade y tu cogisteis todo lo que necesitábais y volvisteis un poco andando hasta que encontraste una excusa, de ir a comprar otras cosas y demás, para separarte de ella, no sin antes quedar en enviaros una misiva para ver a qué hora quedaríais para la prueba del invento culinario.




De recados por el Distrito Hiro

Era curioso cómo funcionaba el tema de las influencias. Salías de tu máscara de mujer casada respetable, paseabas por el distrito Hiro y a más cerca estabas del barrio rojo más notabas cómo los que paseaban cerca tuya sabían quien eras. Era una sensación pero era casi palpable. Ni una mirada inoportuna, ni un encontronazo, ni una mala palabra, ni un mal gesto... era como si al caminar por aquel distrito de pronto se tendiera una alfombra roja para ti. Así funcionaba la yakuza después de todo...


OUT: ahora haremos lo que tengas previsto.






Distrito Ieku.- El Pavo Chillón.


El teatro del distrito Ieku, con aquella forma circular tan llamativa era parte del ocio del distrito y de la ciudad, y aquella pequeña casa tras el teatro se veía llena de vida desde primera hora de la mañana hasta altas horas de la madrugada. De hecho, fue acercarte a la puerta y oir el jolgorio dentro.

Llamaste y tuviste que esperar un poco hasta que te abrió el joven y de faz amable tagako.

"Oh, Sakura-san, no la esperabamos, pase, por favor."

De fondo se oía la voz riéndose estrepitósamente de Ganawa.

"Siento el ruido, Ganawa-san acaba de llegar de su ronda y está algo... eufórico por algo que le ha pasado, si lo desea le abro el despacho y llamo a Kiho-san para que estén más tranquilas allí las dos."
"Nací con el mar
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y profundidad."


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Bayushi Sakura
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Mensaje por Bayushi Sakura » Vie Oct 10, 2014 11:44 am

"Hum... ¿Matsus, Daidojis y alcohol? ¿Eso no es una de esas mezclas peligrosas potencialmente explosivas?" bromeo, sobre la escena de Umeko con aquella Nozomi. Aunque Umeko tenía mucha más tolerancia que la mayoría de su familia, por eso en el fondo lo decía en tono de broma, pues en realidad no me sorprendía tanto.


---

Ahora que caminaba por mi ditrito, me entretuve pensando en la diferencia cualitativa que existía entre nosotras y nuestro enemigo Kasuga, el usurpador. Él se presentaba aquí completamente metido en su caparazón, disfrazado y cubierto con esa máscara para evitar que su identidad se conozca de ningún modo. Aterrado de lo que pudiera sucederle en caso de ser identificado.
Yo, sin embargo, me presentaba a "cara descubierta" o al menos todo lo que un escorpión podía decir eso. Sin duda esta distinción le confería cierta seguridad a él, la de su doble personalidad, pero además de ser efímera revelaba a cualquiera con ojos en la cara que tenía miedo, que se sabía en inferioridad de condiciones materiales y morales, como un delincuente robando manzanas.
Nosotras por otro lado éramos el Escorpión. Un Clan Mayor, con recursos prácticamente ilimitados. Un samurai podía morir, pero un clan mayor nunca se rendía, nunca se extinguía. Siempre había supuesto que eso debía de marcar una ventaja a ojos de los yakuza, nuestros y suyos, frente a la debilidad, la vergüenza reconocida, del anonimato preventivo.

En aquellas, llegué a La Nube Gris. Entré sin más, con la apariencia elegante de quien se sabe dueña, y a la vez madre de "dragones" Empezaría por aquí, después tenía que volver a ver a Sumomo para confrontar la información de Momo sobre el hecho de que aquella fuese normalmente la encargada de amenizar los encuentros entre el Kasuga y la Oyabun de La Carpa.
También debía comprobar los progresos que había conseguido la propia Momo en su vuelta al distrito como la última de su familia, el dragón y el melocotón, en lugar de una simple ramera esclavizada. Pero dado que la había alojado en casa, supuse que podría verla allí tarde o temprano.

Ahora buscaba a Kajiko. Quería llevarla a conocer a alguien, pero antes necesitaba encontrarla.
Paseé por el palacio tranquilamente, dejándome ver lo suficiente como para que alguien se acercara a mi si me necesitaba para algo, o simplemente transmitir una cierta seguridad con mi presencia. Y decidí explorar por mi cuenta donde pudiera estar mi león gris, en vez de preguntar. Así que miré en las habitaciones de las oniagans, en el dojo que solía utilizar, donde se me ocurriera...

Decidí que, si además conseguía tomarla por sorpresa, mejor sería. Así que comencé a moverme con cierta elegancia y suavidez felina, tratando de verla sin que ella me detectara, y acercarme hasta su espalda hasta abalanzarme casi como una gata juguetona. Además de la diversión implícita que siempre le había encontrado a esa clase de cosas, su reacción me revelaría el estado de tensión emocional en el que se encontrase ahora Kajiko, después de haberle entregado la no dachi...


---


"¿No sois los Shosuro los que siempre dicen que las fiestas en las que no se nos espera siempre son más divertidas para acudir?" sonreí, dejando una dulce risilla musical, en tono de broma inocente. Aunque, en realidad no es que lo fuera, por todos esos dojos de las sombras que tenían los Shosuro, claro.

"Oh, quisiera hablar contigo antes un momento, si no tienes inconveniente, Tagako-kun -volví a sonreir, encantadora -Tú eres el responsable del desarrollo poético de Kakita Nowa, ¿no es cierto?

Bueno, Nowa tiene que escribir algo... Unos versos que sirvan de respuesta a una canción que se llama "el yo pecador del artista", ¿la conoces?"
si no, la recitaría, era la que Tora había cantado.
"También se que hay una especie de poema dedicado a la tigresa... o algo parecido. Basándome en todo eso, necesito algo que demuestre haber percibido la luz de la inspiración a lo lejos, pero no haber llegado aún completamente hasta ella. El buen camino, digamos.

No si estás al tanto del proyecto poético de Kakita Nowa, de lo que ella quiere crear. El nuevo estilo, completamente escandaloso y a la vez impecable, pues todo lo "que no debería estar" no se encuentra en la letra, como en los poemas de Daidoji Nozomi, o en la imágenes como en los cuadros de Kakita Koji, sino en el ritmo, el compás... la respiración que debe realizar el orador al recitarlo. El de la sexualidad más íntima y femenina.
Y, bueno... eso tienes que escribirlo tú"


Ladeé la cabecita, inocentemente. La idea era mía pero todo el trabajo estaba lejos de mi capacidad como poetisa, pues yo no era una profesional como Nowa.

"Pero, para empezar, necesito esa "respuesta", seductora y talentosa..."
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Oct 13, 2014 4:04 pm

"Deporte de alto riesgo de la ciudad, créeme! jajaja"

Te dijo Aku.



...



La zona de los Lobos era sin duda la más amplia y tranquila, a aquella hora de la tarde ya paseaban clientes, pero no en la cantidad de la noche y de la seguridad que esta daba, los clientes mejores no se presentaban en el distrito sino bien cubiertos, una cobertura que les daba la yakuza.

Ellos no pasaban por allí, tu tampoco, pero a la vez lo hacíais.
Al entrar en la Nube Gris viste como cada uno de los guardias te saludaba con respeto, y los criados de la misma forma. Al verte caminar tan dueña y señora todos tenían esa actitud servicial del perro que espera el silbido del amo para ir corriendo hacia él, pero que no se mueve, expectante a si esa es la voluntad del amo.

Era extraño, pero la sensación de "tuyo" de aquel lugar te pareció de lo más normal, aunque fuera un lugar de prostitución, aunque fuera un lugar de vicio, aunque fuera un lugar perdido de la imaginación casta de un club de buenas esposas... esa parte era tan tuya como la otra. Y al contrario de lo que cabría de esperar de un lugar así, los Lobos mantenían una formalidad tan samurai que no te cabía duda de la mano de satomi que había allí.

No había olor a opio, ni a suciedad, ni a sudor, era un lugar perfumado, refinado, de alta clase y gama y todo lo decía, desde la decoración, el ambiente...

Tsuchiko estaba fumando en el patio mientras jugaba al go con Naizen, las vistes de lejos, las saludaste con la mano, como si fueran conocidas de toda la vida y seguiste tu camino.

En uno de los salones de té, Suiko bebía té con tranquilidad mientras una criada tocaba el shamisen y ella leía un libro de poemas. Esta levantó su mirada de pestañas tupidas y perezosas y dejó una media sonrisa al verte pasar.

Tenko estaba con Kagi, la okasan la estaba peinando, parecía que estaban haciendo pruebas para el gran desfile, tenían la mesa llena de peinetas y orquillas, de tesoros de gran valor con piedras preciosas y metales preciosos mientras una criada sostenía un espejo para que siempre pudieran ver las dos cómo iba quedando.

Kagi al verte hizo el amago de ir hacia ti, pero al ver que no la llamabas te reverenció, como la otra, y te dejaron pasear.

El dôjo fue el último lugar por donde paseaste, esperabas encontrarla allí, pero antes de llegar, oiste una queda melodía viniendo de un lateral de este.
Te acercaste poco a poco y viste a Kajiko, tocando una flauta de madera, mientras observaba con la mirada perdida la danza de las hojas de un manzano que tenía enfrente.

Te acercaste todo lo que pudiste en silencio, hasta que viste que tenía, a su lado, la no-dachi, entonces pensaste que quizás fuera peligroso llegar tan cerca sin avisar...



...


Tagako amplió la sonrisa como si dijera "eres una de las nuestras" y asintió con la efusividad de un niño.

"¡Justamente! Por eso Ganawa-san siempre está de fiesta, o eso dice jeje"

Tagako se sorprendió un poco que quisieras su atención como si supusiera que siempre era de esperar que los responsables del Pavo fueran los llamados y asintió con efusividad a tu pregunta.

"Hai hai! Soy yo... ¿qué puedo hacer por ti? Luego oyó tu explicación hum... ¿el no haber llegado a la luz correcta cree que debe verse porque no ha sabido captar del todo la esencia del poema primigenio y por eso no ha podido darle adecuada continuación o cree que quizás debería ser mejor dejar ver que no es capaz de abrir del todo su corazón a sus propios pecados para responderle como es debido?"

Te preguntó este.

"Así que.... ¿lo que trata de crear ahora Nowa-san es el estilo de versos usados en los teatros pornográficos pero sin llegar a serlo? Más bien como... el arte de la seducción de una geisha más que el de una oniagan ¿verdad?"

Te preguntó además. Luego se cruzó de brazos mientras miraba al techo pensando en aquello y asintió al final.

"Puedo hacerlo, Ganawa-san es el experto en esa clase de temática pero llevo dos años estudiando su forma de hacerlo y creo que puedo perfectamente reflejarlo.... Además... pareció un poco avergonzado y dijo en un murmullo se... se me da mejor escribir por mujer que por hombre... así que... creo poder hacerlo si."
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Bayushi Sakura
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Mensaje por Bayushi Sakura » Lun Oct 13, 2014 8:47 pm

Cuando pensaba en los clientes samurai de la ikka, siempre me venía a la cabeza la duda de si sabrían realmente que el Escorpión, o la Kasuga al otro lado, estaban detrás de su "falsa" sensación de seguridad, y no sólo un puñado de yakuzas a los que el dinero podía comprar. No es que los clanes no valorasen los ingresos de los buenos clientes, pero obviamente se guardaban ases en la manga que quizás se sacasen algún día a la mesa, quizás no.
Siempre suponía que la mayoría no tendría ni idea. Otros lo sospecharían pero serían incapaces de resistirse, y los menos, aún sabiéndolo, se creerían demasiado importantes como para que nunca pudiera sucederles nada a ellos, justo como Ícaro antes de caer.

A los segundos los comprendía. Aquel palacio era prácticamente una obra de arte en todos los sentidos. Inmoral, si, la moral no era más que un artificio humano, pero arte en cualquier caso. Justo de esta forma se me había ocurrido la idea del Teatro que Satomi finalmente decidió poner en marcha hacía ya un par de días... Puede que incluso mañana estuviese disponible para una primera inauguración, aunque ése era otro cantar en aquel momento.

Había adquirido la costumbre de comportarme como una auténtica loba alfa antes los yakuzas, sería y autoritaria sin necesidad de hacer ni un gesto de amenaza, sólo mediante una actitud serenísima y majestuosa, como les gustaba aparentar a los daimios samurai en sus recepciones. Enseñar los dientes era un signo de debilidad; si tenías que avisar de que eras peligroso, es que no creías en tu superioridad. Tampoco sonreía.
Pero con las oniagans y la okasan era distinto, inclinaba la cabeza a modo de generoso saludo y les sonreía, mostrando entonces una autoridad más matriarcal que de manada.
De todos modos, tal parecía estar recorriendo cualquier corte de una ciudad poderosa, y saludando a las cortesanas más influyentes y nobles.

Excepto Kajiko, claro. Ella aparentaba justo lo que era. Un león.
Llegando al centro de la estancia, notaba una tentación juguetona de agazaparme y saltarle encima, pero, a diferencia de Kagehisa, sensei siempre me había dicho que no era "demasiado" cortés dar por supuesto que todo el mundo pudiese entender el sentido del humor felino, así que simplemente me quedé sentada, escuchándola tocar.

Por muy sigilosa que pudiera moverme, no iba "vestida" para burlar demasiado tiempo el olfato de un bushi. Literalmente, además, pues un shinobi nunca usaría el perfume que llevaba yo; se lavaría a conciencia con agua y arena para asegurarse de que ningún sentido pudiera detectarlo, lo que no era mi caso; si no había necesidad, prefería los jabones aromáticos.
Así que me quedé allí, hasta que los kamis del aire avisaran de mi presencia a quien quisiera atenderlos, conteniendo emitir un ronco quejido de fastidio por no haber podido abalanzarme sobre Kajiko.

Cuando finalmente se percató, y giró su rostro para mirar a su espalda y verme, permanecí allí sin más unos segundos, mirándola con esa expresión interesada de los gatos, cuando resulta imposible discernir si quieren algo en particular, más que quedarse allí contigo.

"Humm... ¿me habrías hecho daño si... te hubiera saltado encima, Kaji-chan?" pregunté, con un aire inocente y pensativo mientras me llevaba el dedo índice a los labios, como si realmente esa duda estuviera corroyendo mi curiosidad.

No me molestaba en ocultar que, desde mi punto de vista, me había parecido desde el principio una idea muy divertida.


---


"Oh, sería más bien lo segundo. Ha sido capaz de captar la esencia del poema completamente, y esa "luz" le atrae, en cierto modo es justo la clase de inspiración que estaba buscando. Pero ella aún no es capaz digamos que... de expresarse en total plenitud en ese mismo "lenguaje"
Hay cadenas internas que aún la atan, y de las que debe librarse mediante un proceso creíble. Generaciones de represión de los impulsos íntimos, especialmente de los femeninos, no se superan de golpe. Sin embargo, está en el camino de llegar a esa completa... liberación emocional, ésa es la palabra, que finalmente le permita dominar el nuevo estilo poético que pretende"


Asiento, cabeceando afirmativamente al final "Pero no digas "sus pecados..." Nowa no lo consideraría de ese modo, ni vicios o debilidades. Precisamente ella quiere deshacerse de la idea de que la sexualidad lleve acarreado nada de eso. De lo contrario estaría contaminando conscientemente sus versos, y ningún poeta Kakita se avendría a eso"

Expliqué, tratando de ponerme en la piel de la grulla.

"Si, digamos que... ella ha tenido en el pasado éxitos intermitentes con poemas muy sensuales, pero en el fondo siempre ha sentido una mezcla de admiración y envidia por la deshinibición de Daidoji Nozomi, que en realidad al ser bushi, y no menos oveja negra, se puede permitir el pasearse por el borde de la moralidad con total descaro.
Pero ahora además llega ese otro Kakita, el pintor, y le da otra vuelta de tuerca a lo que lo que la tradición había mantenido siempre tras el velo... Y Nowa decide que también es su turno. Pero no va a copiar a la Daidoji, claro, sino que pretende crear algo nuevo incluso más allá, aunque no necesariamente lineal.
Igual que una canción posee letra y música, la poesía tiene palabras y silencios, voces y susurros, digamos. O al menos yo lo veo así. Sería casi como una geisha, si... detrás de la apariencia impecable de unos gestos perfectos, se esconde una seducción muy controlada que cuando llega a calar sólo puede asumirse que ha llegado a través de una irracionalidad sensual de la que no se ha sido consciente.
Pero, por supuesto, formalmente nadie puede decir que la geisha haya hecho nada más que tocar, o cantar, o mantener una conversación inofensiva. Frente a lo explícita que habría sido una oniagan, si.

Aunque, de nuevo, valga ese término sólo a modo de comparación. Nowa nunca pensaría que va a escribir versos de geisha; debe ser un arte completamente "samurai"

Supongo que es complicado pero... tiene que serlo. La inspiración es muy cara"
suspiré, con una sonrisilla. El interés del Escorpión no sería tan creible si Nowa no consiguiera cierto grado de éxito.

"Oh, perfecto entonces"
repliqué con un tonillo alegre y dulce, la convencida afirmación de Tagako de verse capaz de orquestar todo aquello.


"¿Así que llevas años estudiando a Ganawa-san...?"
murmuré mirándolo de reojo, con una media sonrisilla cómplice "Bueno, desde luego es un hombre admirable. Aprovecha pasar tanto rato con él; supongo que a veces resulta complicado diferenciar al actor de la persona, pero te aseguro que está tocado por Fortuna del Amor Romántico" dije asintiendo con dulzura. De hecho, si no era fácil para ninguna mujer ser admitida como alumna de Satomi, para un hombre era completamente extraordinario.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Oct 14, 2014 6:28 pm

Kajiko bajó despacio la flauta de madera mientras la metía en su obi y te dijo:

"Si no te hubiera olido a trescientos pasos de distancia, seguramente estarías muerta, si tengo la no-dachi cerca, o con un brazo luxado, si estuviera a manos descubierta... pero tu olor te precede, y habla de quien se acerca, por lo tanto.... aunque fuera poco habitual... no tendría nada que objetar, después de todo.... soy tuya."

había una entonación extraña en aquellas dos palabras... por un lado parecía denotar su forma de objeto humano que su posición le concedía pero por otro lado... era como si aquellas palabras hubieran cobrado un nuevo significado, como el "tuyo" de un siervo a su señor, de un samurai a su daymio...





...


Tagako meditó tu explicación mientras se frotaba el mentón.

"Hum......... digamos que Nowa.... quiere hablar claramente pero una mezcla la ata... por un lado creer que el lenguaje vulgar no es adecuado, por otro lado el no saber usar el lenguaje vulgar adecuadamente y en un tercer lugar.... porque reconocer sus propios impulsos e instintos hasta el nivel que pedís sería desnudarse de forma tan brutal que hasta a ella le abrumaría ¿verdad?"

Luego asintió a tu corrección y anotó:

"Digamos entonces....... sus inconfesables anhelos ocultos... Y hablamos de inconfesables más por el hecho de la profundidad de sus sentimientos y pasiones más que por el hecho que se avergüence de ellos... quizás.... quizás porque cree que ella misma podría ahogarse con sus sentimientos por no saber controlarlos...

Eso es mucho de artista jeje siempre andamos pensando que nuestras pasiones son nuestra mejor baza pero también nuestra perdición. ¿le place más?"


Luego meditó un poco más y te dijo:

"¿Te parece que sea de este estilo o quieres que sea más directo?

Con tus manos jugando en mi cuerpo,
con mi boca jugando en tu piel,
somos dos sintiéndonos uno,
somos dos haciendo el papel,
de chiquillos descubriendo ansias,
ansias de hacerlo otra vez... "


Improvisó de pronto.

Tagako se sonrojó un poco al decirle aquello dijo:

"Cla... claro... admiro mucho a Ganawa-san y a Kiho-san como mis senpais pero también por lo que son como personas y actores... estan tan entregados que como decís es complicado ver donde empieza una faceta y termina otra... pero puede que sea eso mismo lo que los hace tan buenos.

Yo... por contra.... aún hay ciertas cosas que hay que "limar" de mí.... aunque parecen un poco.... imposibles... je"
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Bayushi Sakura
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Mensaje por Bayushi Sakura » Mié Oct 15, 2014 1:37 pm

Me quedé mirándola un largo rato, sin cambiar la expresión, sólo ladeando la cabeza. Al final giré el rostro, dejando un coqueto suspiro en el aire.

"Bushis... siempre midiéndolo todo en términos de combate. Pero a los gatos les gustan los juegos aún después de convertirse en adultos... Y yo soy medio gata, dicen.
Así que si vas a matarme o luxarme algo cada vez que te aceche para intentar "robarte" un abrazo por la espalda, o algo así... creo que nuestra relación durará muy poco"

Sonreí, no porque pensara dejar de hacerlo, sino porque realmente me haría daño.

"No sería la primera vez que sufriera una luxación" murmuré en voz tenue, casi distraida en apariencia, aunque me llevé instintivamente en un gesto involuntario la mano al codo de mi brazo diestro "Resulta que, por mucho que duela, no tienes la suerte de desmayarte como en otra clase de lesiones, así que sólo puedes retorcerte de dolor suplicando que venga el shugenja.
La resistencia al dolor no es mi fuerte, como podrás ver" volví a sonreir, tímidamente aunque no avergonzada

"Se que sirve para aprender las consecuencias indeseadas de ciertos errores... Pero no quiero que me lo hagas tú" añadí levantando la vista y clavándola en ella. Tú no, mi león. Al comienzo de la frase conseguí darle una entonación de orden, pero al final no pude evitar un leve tonillo de súplica...

"Pero puedes objetar lo que quieras, siempre que quieras. Me gusta escuchar tu voz" dije volviendo a sonreir dulcemente "Aunque te aviso de que no creo que consigas convencerme de que deja de abrazarte, ji, ji... Después de todo fui moldeada por el tacto de Benten, así que el contacto físico es una manera de expresarme a la que no podría renunciar nunca"

Expliqué, cruzando las manos una sobre otra como una niña buena, no una que hubiera estado a punto de saltar sobre alguien para achucharlo.


"En fin... ponte algo bonito y coge a sakurazukamori; vamos a dar un pequeño paseo.
¿Te gustan los templos?"

Pregunté, distraida. Esperaba que si, aunque estuvieran semiderruidos. También esperaba que Ai-Kami estuviera dispuesta a recibirme aún después de lo que fuera que Nisio le había hecho a mi muñeca, y además quisiera bendecir el asesinato del marido de Kajiko como un acto de apropiada y debida venganza.


---


"Exacto, el lenguaje vulgar, que sería el más sencillo para hablar de lo que es considerado normalmente vulgar, debe ser sustituido por versos de samuraiko, con todas las obligaciones que eso conlleva. Pero manteniendo el mismo objetivo que hacer brotar en el inconsciente del lector...

Y si, obviamente es un proceso complicado para ella en el que debe aprender a "desnudarse" y a la vez guardar la ropa" asentí, jugando con la frase hecha de "nadar y guardar la ropa", cambiando los términos a mi conveniencia. "Es importante porque no se trata de versos pretendidamente anónimos; Nowa quiere la fama y el reconocimiento que ella cree merecer. Y siendo Kakita, ésta, es mucha" bromeé guiándole un ojo cómplice.


"Oh, justo eso. Ella sabe que debe caminar por el filo de la navaja para conseguir el objetivo que se ha propuesto. Siempre he pensado que los artistas son individuos extremadamente sensibles y emocionales; un bushi en su situación podría simplemente reprimirse, un cortesano aprender a disfrazarse, pero eso bloquearía el talento creativo del artista, por eso vosotros no podéis recurrir a eso. Necesitáis recurrir a esa pasión, cultivarla incluso, pero eso obviamente genera un peligro de posible pérdida de control.

Precisamente por eso, Nowa ha decidido visitar el distrito Hiro en lugar de buscar "aventuras" por su cuenta y riesgo, y eso vale tanto para un sentido figurado como literal"

Que era de lo que iba todo al final. Nowa era una manera de infiltrarse donde un escorpión no sería demasiado bien recibido, pero una grulla de éxito si.


"Ah, perfecto" repliqué sonriente a la improvisación de Tagako "No, no hace falta que sea más directo. Es una dama así que la sutileza y la ambigüedad siempre han de estar medidas... De hecho, si me permites el atrevimiento de opinar tan a la ligera, los dos primeros versos podrían ser más metafóricos. En lugar de explicitar "tus" y "mío" serían las manos de "alguien" y la piel hasta una alegoría sensual como... no se, las caricias de un alfarero a las curvas de su jarrón... una mancha de barro en los labios de aquel, que en realidad es carmín... y después el resto, tal cual. Así sería todo lo sugerente que quisiéramos, mientras que... aunque cualquiera entendiera que no es una escena de alfarería en realidad, quien lo dijese en voz alta estaría confesando "oficialmente" sus anhelos personales, en vez de los del poema.

¿Qué te parece?" pregunté con un tonillo de ilusión esperando a ver si le gustaba la sugerencia.


"Pero es lógico que estudies más a Ganawa-san" dije pensativa "Aunque recuerda aquella frase de que el bushi debe recordar quitarse la armadura cuando va a dormir. Incluso el mejor actor debe saber cuando dejar de actuar... Al menos en familia" murmuré, refiriéndonos a nosotros mismos, aunque de un modo más cerrado, como aquella encantadora comunidad del Pavo Chillón.

"¿Limar? Hum, bueno... sensei siempre dice que no hay imposibles en cuanto al aprendizaje..." sonreí.
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Oct 16, 2014 6:13 pm

"No creo. te sorprendió por lo tajante que sonó de pronto sois tan pesada como un gato, y a los gatos los humanos que más les gustan son los que no le prestan atención."

Luego se encogió de hombros y murmuró:

"Así que tendremos que acostumbrarnos la una a la otra."

Kajiko se levantó despacio y cogió la no-dachi, que se la anudó a la zurda.

"Si vamos a un templo, lo que llevo esta bien."

Dijo mostrando su ropa, era algo masculina, de pantalones, pero la tela era de muy buena calidad, sin ornamentos excesivos, sólo un tono rojizo y llamas en amarillo en ellas. Una de las cosas que demostraba la Nube Gris era justamente la calidad de sus materiales sin necesidad de ser ostentoso.


Kajiko no te preguntó hacia dónde íbais, se limitó a seguirte con sumisión, un paso por detrás tuya, te recordaba a Kiraka, la cual por cierto a esas horas estaría terriblemente enfadada...

El Distrito Hiro era muy curioso en su composición, tenía zonas muy lujosas con las mejores casa de geishas de la ciudad y grandes residencias y tenía también uno de los barrios más conflictivos de toda la ciudad.

Y en medio de ambos ambientes... al final de aquella calle en penumbra, cerca de la muralla exterior... allí estaba el templo de la Venganza, semi derruido, con las maderas negras por el humo pasado y con aquel tenue alo de terror a su alrededor.

De hecho nadie osó a miraros cuando os metisteis en dirección a él, nadie quería saber qué íbais a hacer allí...

Ya casi en las escaleras, Kajiko frenó en seco y te dijo:

"Esto........... este templo... sama... ¿sabéis cuál es?"

Parecía cómo si dudara que tu supieras dónde estaba. En aquel espacio, había electricidad a vuestro alrededor, podías notar la piel erizada a más cerca estabas y una sensación acuciante que "algo" no iba del todo bien... ¿O si? Porque fue llegar a menos de cinco metros, y al menos tu notaste una relajación total, casi como si vieras las puertas del hogar.




....


"Así que buscamos brusquedad en su justa medida, fama, polémica y a la vez algo que la haga caminar en el filo de la la navaja, ni demasiado ni muy poco..."

Murmuró Tagako.

"Hum............ entonces estáis buscando que los anhelos prohibidos de Nowa salgan pero que no sean sólo suyos ¿verdad? de ahi las correcciones, no queréis que sea sólo de ella de lo que se hable sino del deseo de la mujer en general ¿no?"

Te preguntó este.

"Si no lo he entendido mal... ¿digamos que su visión es hacer una especie de recreación de las novelas de almohadas de mujeres en versión verso para que todas se sientan identificadas?"

Tagako sonrió ampliamente al hablar de "su familia" del pavo y dijo:

"aquí todos a la vez somos y no somos nosotros mismos jeje es lo divertido de esto, después de todo... esa misma forma de ser es como realmente somos, paradójicamente."

Iba a responderte algo sobre lo de limar cuando de la puerta del fondo apareció Ganawa. Su cabello corto y marrón estaba algo despeinado y sus mejillas algo sonrojadas, tenía el kimono un poco abierto por la parte del pecho de forma despreocupada, seguramente por haber estado tirado en el suelo de forma "poco apropiada" y dejaba ver un torso trabajado y marcado de quien hace más que leer libros...

"Oh, ya decía yo que mis oídos no me fallaban y había oído vuestra dulce e inconfundible voz, Sakura-hime."

Dijo llegando hasta ti y haciéndote una exagerada reverencia.

"¿Aburrida de los cielos en dónde sólo las diosas como vos moráis y habéis venido a buscar algo de diversión terrenal?"

Tagako dio un suspiro y garraspeó mientras decía:

"Aún tiene en la cabeza que está de ronda, tardará un poco de tiempo en "desintoxicarse" de su lenguaje de trabajo, no le tome demasiado en serio."

"¡Oye! ¿Cómo que lenguaje de trabajo descarado?! Mis cumplidos para con las mujeres y mis sentimientos por ellas son SIEMPRE cien por cien auténticos!"

Tagako asintió como si no le creyera, aunque tu si que podías creerle mucho más, pues un devoto de Benten era capaz de amar a muchas personas como pocos eran capaz de amar a una en su vida.
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Mensaje por Bayushi Sakura » Vie Oct 17, 2014 2:54 pm

"¿¿Pesada??" repetí, mientras fruncía el ceño y dejaba los labios levemente entrabiertos en señal de indignación por semejante comentario. Aunque sabía que en el fondo, hasta Ichiro se llegó a dar cuenta de eso, no podía evitar mantener un aire aniñado e inocente cuando me enfurruñaba con alguien a quien quería, lo cual le confería cierto aire dulce a mi "enfado"

"Yo no soy pesada. He dicho cabezota... Eso lo admito, pero pesada no. Soy grácil y delicada, y los leones no son más que gatos más grandes y más brutos" refunfuñé, desviando la cara mientras levantaba la barbilla "En el fondo te encantaría que te rascara la cabeza, que en tu caso es también cabezota... pero no te atreves a admitirlo" resoplé, volviendo a mirarla y sacándole la lengua.

"Oh, pero te acostumbrarás. Claro que si" concluí con una risilla... adorablemente traviesa.


Mientras caminábamos pensaba en la posición que tomaba Kajiko, andando a mi espalda. Hubiera preferido que fuese a mi lado pero Kirako me había explicado que yo tenía la costumbre de moverme de modo muy distraido por la calle, al menos de día, así que era una presa fácil para cualquiera que quisiera atacarme, por lo que ella como yojimbo necesitaba colocarse justo tras de mi; así podía protegerme por completo.
Claro, nadie en Kyuden Bayushi atacaría a una samuraiko escorpión, ni siquiera el drogadicto más desquiciado de esa ciudad pasaría por alto la terrible venganza que se cobraría el resto del clan, pero Otosan Uchi resultaba mucho menos civilizada; y especialmente aquella parte del distrito, así que sabía que Kajiko seguiría donde estaba aunque yo pretendiese otra cosa.
De cualquier modo me sentía muy segura con ella ahí, así que me limité a sonreirle coquetamente agradecida tras el abanico.


Cielos, Kirara... Hacía horas que no la veía. Desde esta mañana que Tsumeo la había hecho descarrilar. Había esperado que se reuniera conmigo en el Loto, pero no consideré que a esas horas estaría en el seminario. Sólo esperaba que en aquel hubiera podido descargar la suficiente adrenalina como para que no me regañara demasiado...
Llegué a considerar incluso que al menos podría decirle que Kajiko se había ocupado de mi, aunque luego me percaté de que posiblemente no confiara de primeras en una ronin semiesclavizada por el clan con una no dachi capaz de partirme por la mitad de un tajo. Claro, es que mi buena Bayushi no la conocía aún...


"¿Que si se cual es...?" repetí incapaz de comprender las dudas de Kajiko, como si me hubiera tomado completamente desprevenida "Pues... claro que lo se. Es el Templo de la Venganza Sagrada...
Ah, bueno, supongo que lo dices por todo ese ambiente de terror que hay a su alrededor... No te preocupes, no pasará nada"


Sonreí, como si fuese yo la que fuera a protegerla a ella en aquel lugar. Quizás no físicamente, pero si por confianza.

"No es la primera vez que vengo aquí" dije tirando de su brazo, para reemrpender el ascenso después de tomarlo cruzando el mío bajo el suyo "De hecho, tengo la intención de que la yakuza de los Lobos Grises se "conviertan" a la fe en esta Fortuna, y la devocionen como su protectora junto a la de la Buena Fortuna, ya sabes. Espero que Ai-Kami me de su bendición para que nuestra organización financie la reconstrucción de este lugar, de modo que todo el distrito sepa quienes son los hijos de la Venganza...
Es muy "escorpión", ¿verdad? Nosotros la adoramos hace mucho tiempo, ji, ji... Pero me gusta pensar que nuestra presecia aquí ayuda a traer la luz a este lugar"
suspiré con una sonrisilla, refiriéndome a los samurais entre yakuzas, y el hecho de que considerase aquel lugar como un foco olvidado de luz, y no lo contrario.
Además, a mi clan no le había ido mal cultivando una merecida fama de vengativo. Sólo eso desanimaba a muchos a atacarnos; bromear con los dioses no solía tener gracia.

"Pero además de eso... quiero presentarte a la propia Ai-Kami. La nieta de Emma-Oh, y Fortuna de la Venganza. Se supone que ella sólo se deja ver ante aquellos con... una causa lo suficientemente "noble" de venganza como para ser vista con buenos ojos por el mismísimo Tengoku. Lo que es noble y no para los dioses es algo más de su naturaleza que de la nuestra, pero de todos modos creo que es evidente lo que significa su bendición.
Verás, hace años que piensas que... cometiste un crimen al matar a tu marido. Yo sin embargo pienso que no, que fue un acto de pura justicia divina... Pero es mi opinión, y es lógico que no la des por buena sin más. Así que espero que Ai-Kami nos ofrezca finalmente el veredicto de los Cielos. ¿Quien mejor que la Fortuna de la Venganza?"


Expliqué, con un suspiro final de esperanza y optimismo.


---


"Así es" asentí sonriente al joven Tagako. Me alegraba que finalmente estuviésemos obteniendo la sintonía adecuada. Se suponía que no debería importarme tanto el contenido de los versos, pero no podía evitar sentir a Nowa como parte de mi en cierto modo, y notar sus anhelos.
"Exacto" exclamé justo entonces "Algo que es obvio es que tradicionalmente los roles de hombre y mujer en las relaciones "pasionales" están estrictamente marcados; los hombres tienen derecho a desear, y las mujeres sólo a sentirse deseadas. Así que "cazador" está bien visto en masculino, y "presa" en femenino. Las actitudes femeninas quedan relegadas a si debe rechazar ese deseo por ella de pleno, incitarlo o hasta despertarlo, pero normalmente siempre como la parte pasiva.
Eso es lo "normalmente" aceptado. ¿Pero y el deseo de la mujer, en general? ¿Donde queda?

¿Puede sentirlo siquiera? ¿O tenerlo la convierte por defecto en una mujer indigna, un sentimiento innoble cuando surge de una dama? De nuevo, tradicionalmente si.

Así que para las mujeres resulta mucho más complicado enfrentarse y reconocer sus pasiones, esos anhelos prohibidos de los que hablas, que todos los humanos tienen.
Pero no todas las tradiciones son deseables. Hay cosas que se pueden mejorar, y eso es justo la visión que ella tiene al pretender mostrar, sin renunciar a su feminidad, el punto de vista de "fuente de deseo" y no sólo "objeto de" con el que muchas mujeres, y por supuesto público en general, pueda sentirse identificado y disfrutar de un modo que las novelas tradicionales de almohada "para mujer" no pueden o no se atreven. No se trata de escandalizar de forma gratuita, sino de hacerlo reconociendo lo que realmente somos...
Supongo que podría decirse que tuviera algunos toques de influencia de la propia Daidoji Nozomi, o el Kakita, pero también, por ejemplo de esa tal Aoki Ko... Creo que ese ambiente encajaría muy bien para una artista grulla actualmente"


Expliqué, juntando las manos elegantemente mientras hablaba, de un modo despacio y musical pero no falto de la elegante autoridad de O-Kashira que poco a poco me iba calando.
"Por supuesto, no es un proceso fácil para la propia Nowa, y le costará llegar hasta ese punto preciso de autoliberación que pretende" por eso requiere de Tora, y puede notarse para hacerlo verosímil.


"Oh, Ganawa-san... Siempre que buscase la mejor diversión terrenal, acudiría a este lugar" repliqué con una sonrisilla dulce, pero no avergonzada.

Reí tintineantemente cuando Tagako "protestó" "Oh, me temo Tagako-kun que debo darle la razón a Ganawa-san esta vez" medié con un cabeceo adorable "Dentro de su corazón, sólo puedo ver pureza.

Sólo que... es demasiado buen actor, incluso entre actores"
añadí cubriéndome los labios con los dedos, indicando de nuevo lo que había dicho antes sobre la dificultad de distinguir entre la persona y el actor, en todos ellos. "Pero no puede engañar a Benten-Kami" sonreí finalmente, haciéndole un amable gesto para que se sentara junto a nosotros.


"Nos resulta muy conveniente su presencia, Ganawa-san; estábamos hablando de la poetisa Kakita Nowa y de sus proyectos... ¿Es posible que haya escuchado usted algo sobre ella recientemente? Ha decidido recurrir a cierta guía personal, sobre quien seguramente si que haya oido mucho, que espero pueda compartir con nosotros, Tora... de quinta generación

Incluso existe una canción sobre ella. ¿Le suena el nombre?"
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Dom Oct 19, 2014 5:23 pm

"Pesada y redicha."

Te dijo de pronto con descaro para ver que cara ponías, aunque al final no pudo reprimir la risa.


Kajiko se puso a un paso corto tuya cerca del templo, era como si su piel, en su cuerpo, supiera que había más peligro allá cerca que en ningún otro lugar, no por lo que pudiera salir de ahí... o quizás sí... aquel aire estaba cargado de venganzas...

Kajiko se acercó despacio y miró el templo mientras decías aquello de reconstruirlo y financiarlo y asintió despacio.

"La yakuza es muy supersticiosa.... sin duda tener el beneplácito de una fortuna así... no será desdeñada..."

Luego te miró con sorpresa al decir que veníais a "presentarle directamente sus respetos" como si de pronto entendiera la literalidad de lo que decías. Seguramente, en cualquier lugar, en cualquier momento pero NO allí se podrían hacer bromas sobre tu salud mental...

"Así que reconstruirlo."

Dijo de pronto una voz a vuestra espalda.
Al daros la vuelta, kajiko casi desenvaina el arma pues fue tan de golpe, tan de sorpresa, tan sin haberlo oído aunque en una situación así estas con todos los sentidos a flor de piel que antes de verla supiste quien era, y no sólo por sus palabras.

Una niña pequeña, de cabellos azabache y una pelota roja en la mano, con un kimono negro con preciosas mariposas de colores os observaba.

Enma-Ai te miró un segundo, luego a Kajiko y luego otra vez a ti.

"Pensé que "tu y yo ya no éramos amigas" después que Nisio-san me reenviara mi muñeca..."

Dijo con un tono y una faz tan neutra que era extraña, hasta desconcertante, podría causar hasta miedo el no saber el estado de ánimo de un kami...

"Pero mírate... y me traes a una "de los míos"....."

Susurró al final el dios mientras dejaba caer la pelota al suelo, y le daba un grácil golpecito con su pie enfundado en una getta de madera y la devolvía a su mano.





...


Tagako meditó tus palabras mientras se cruzaba de brazos y miraba al suelo y te dijo al final:

"¿Y si... en vez de hacer una serie de versos directamente hacia lo que queremos enseñar... esa "parte en la que fallamos" es porque empezamos más livianamente?... Hum... me explicaré... ¿Y si hacemos una serie de obras en la que Nowa-san vaya desnundando sus deseos y estos la vayan controlando dejando atrás el recatamiento y lo que la sociedad piensa que es lo adecuado?

Primero empezaríamos por un deseo desbordado pero acorralado y enjaulado y poco a poco se iría escapando hasta convertirlo en algo que no podría volver a meterse en la misma caja..."


Te propuso este.


Ganawa le dio un codazo mientras sonreía a Tagako como si dijera "¿Ves? soy un corderito! declarado inocente" en una frase nunca dicho pero claramente palpable en el aire.

"Me alegra enormemente que nos elija para pasar sus ratos más divertidos, Sakura-hime, pues no estamos aquí que para otra cosa, para desbordar los sentidos."

Añadió mientras de forma descarada te tomaba la mano, te hacía una reverencia y con el dorso de tu mano tocaba su frente como una de esas reverencias tan marcadas gaijins de los cuentos de más allá de las arenas ardientes...

"Puedo fingir toda clase de emociones, mi bellísima flor de Loto, pero sin duda, no hay emoción que merezca la pena más ser imitada, y sentida, como el dominio de Benten-Kami."

"¿Nowa-san? Bueno, si, algo sabemos de ella juju"

Te dijo este mientras miraba de reojo a Tagako y se reía.

"Oh! La hermosa y despiadada reina de la selva! Claro que conozco a Tora-chan, ella y yo estamos en muy buenos términos.

Lo cierto es que toda palabra o canción sobre ella se queda corta con la capacidad de sus encantos y de su maestría... Si no fuera porque llevo haciendo mucho tiempo esto y porque mi devoción es incuestionable... que me habría perdido en uno de sus senderos celestiales como tantos otros... juju"


Te dijo este con sonrisa divertida.

"¿A Nowa-san le gusta ahora Tora? Tiene buen ojo..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

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Bayushi Sakura
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Mensaje por Bayushi Sakura » Lun Oct 20, 2014 12:19 pm

Apreté los labios en una fina línea mientras reprimía a duras penas las ganas de soltar toda una retahíla de improperios referentes a su pétrea cabeza de león, su no menos duro rostro y desvergüenza de... Pero como eso resultaba impropio de una dama, tuve que conformarme con apretar los puños bajo las mangas del kimono, notando como se me enrojecían las mejillas.

Sonrojo que fue un poco a peor cuando empezó a reirse, aunque más que por merecida indignación ahora resultaba una mezcla de enfado por su descaro, y calidez de cariño por escuchar por fin una risa de corazón de Kajiko... aunque fuera a mi costa. Así que me limité a cerrar los ojos altiva y levantar la cabeza, casi dándole la espalda tratando de fingir que no me importaba nada de lo que me dijera, con un bufido altanero.

"Gato malo" zanjé finalmente resoplando. Levantándome para marcharme, sin mirar si me seguía o no, hasta recorrido un buen trecho.


"Reconstruirlo, si. Pero Ella tiene que dar su visto bueno... Resulta muy complicado aventurarse a suponer lo que significa para un Kami que su templo esté en este estado, o en otro, ya que son conceptos humanos que para la inmortalidad de alguien como Ai-Kami podrían significar algo, o nada en absoluto..."

Reflexioné pensativa, tratando de explicarle no sin dificultad a Kajiko la dificultad que entrañaba comprender a una Fortuna, y a una con la naturaleza de Enma-Ai, más todavía. Aunque también me di cuenta de que a mi león gris parecía sorprenderle un poco que hablase de la diosa de tal modo que daba la impresión de que ya la conocía, físicamente...

Lo bueno es que no hizo falta darle muchas vueltas a eso, porque una voz dulce y aniñada sonó a nuestra espalda, y enseguida supe que se trataba de ella. A diferencia de Kirako, la reacción de Kajiko no dejaba lugar a dudas de que esta vez no era sólo yo quien podía verla y escucharla.

Al darme la vuelta, posé con suavidad la mano sobre la de la bushi, que instintivamente se dirigía hacia la no dachi. Una de las "técnicas" que más había llegado a admirar de Satomi era su capacidad casi sobrehumana para apaciguar todo atisbo de agresividad, fuera una chispa o un incendio, sólo con una caricia, un roce de su chi a través de la piel. Yo no era sensei, pero siempre me había empeñado en conseguir esa clase de destreza, así que concentré mi energía para conseguir calmar el fuego de Kajiko a través del cálido contacto de mi mano sobre la suya.

Personalmente, comencé inclinándome de manera pronunciada ante la pequeña diosa, con una mezcla de respeto y cariño.
"Me alegro muchísimo de poder volver a verte, Enma-Ai-Kami" dije con total honestidad, pues había albergado alguna duda al respecto "Había mucho de lo que deseaba hablar contigo... pero, antes de todo, lo más importante es que, cuanto de mi dependa, nunca dejaremos de ser amigas..."

Dije con un tono amable y muy sentido. "No estaba segura de lo que había hecho sensei Nisio-sama... pero... al cuestionármelo, me resultó evidente que no podía alejarme de sensei abandonando su senda" añadí, explicando la conversación que había tenido con Satomi y Nisio sobre la muñeca, y como resultaba imposible de necesidad compaginar dos sendas de dos Fortunas distintas. La conclusión de Ningen-dono al respecto, y su alteración del vínculo que poseía la muñeca ya habían sido inevitables desde aquel punto, aunque desconocidas por mi.

"Pero sigo llevándola muy cerca de mi" susurré sacando de mi obi la muñeca, ya aparentemente desprovista de su magia. Pero me seguía resultando importante por tratarse de un regalo de alguien apreciado, y eso trataba de mostrar. No eran sus "bendiciones" lo que me atraían de Ai, sino ella misma.


"Dicho todo eso... si, reconstruirlo" seguí tras una pausa suficiente, haciendo un gesto amplio con la mano para señalar el lugar que nos rodeaba "Se que no siempre fue así. No se si... arreglarlo importa algo para ti, pero para los mortales son cosas repletas de simbología y valor. Mi deseo es que, simbólicamente representado en ese acto, los Lobos Grises se postren a tus pies y obtengan tu favor para convertirse en devotos seguidores de... la Santa Venganza"

"Y, por otro lado, me gustaría presentarte a... Kajiko-san. Como ya has notado, su naturaleza guarda relación contigo"
dije presentándola, haciéndole un gesto amable y sreno a la leona para que hablara por ella misma.
"Mi deseo es someter sus actos pasados a tu juicio, y obtener, si así nos lo permites, tu veredicto divino inapelable sobre la "bondad", la razón que tenía, para hacer lo que hizo" Expliqué al final, inclinando el rostro de nuevo al hacerle aquel ruego a la Fortuna de aspecto infantil.


---

"Hum... me gusta, si. Eso es perfecto, Tagako-kun.

Como una... metamorfosis completa. De gusano a mariposa. Ésta ya no puede volver a entrar en el capullo, ni mucho menos en el cuerpo que era antes. No sólo es mayor, sino más noble y más hermosa; liberada de la angustia de arrastrarse por el suelo y ser considerado indigno, la mariposa, el deseo, al final vuela libre y majestuosamente. Como algo bello y puro en si mismo, una vez se ha desvestido de los dictados mezquinamente represores que la sociedad ha hecho pesar sobre él.

Seguro que a sensei le gustaría"
exclamé muy animada, feliz por el hecho de haber llegado a una base que, además de servir para los fines de Nowa, también servía en cierto modo a la filosofía de Satomi.


Cabeceé ligeramente asintiendo al gesto del actor al tomarme la mano, mientra sonreía de un modo sutil pero expresivo. Al hacer el recorrido de vuelta, rocé, fingidamente por descuido, la mejilla de Ganawa como agradecimiento por su amabilidad.
Me halagaba el hecho porque sabía que, siendo un antiguo aprendiz de mi propia sensei, sus actos eran puros en realidad, mucho más allá de clichés de actor.

"¿Por qué fingir la risa, si somos el único ser que puede reir?" pregunté dulcemente, haciendo una comparación para seguir lo dicho por Ganawa, tratando en realidad de explicarle al joven Tagako porqué consideraba al actor como honesto en lugar de ficticio, al comportarse de aquella manera. Por qué fingir el amor si podíamos sentirlo; y entonces, ¿no era acaso real? Y al contrario, nunca parecería tan real como cuando fuese auténticamente real.

"Oh, Tagako-kun... ¿quieres explicarle a Ganawa-san la "idea" que ha alumbrado Kakita Nowa-san para su futuro desarrollo poético?" le pedí cortésmente al joven poeta, con una sonrisilla de agradecimiento anticipado por hacerlo. Estaba deseando que el actor veterano nos diera su opinión al respecto; esperaba que le gustara la idea.


"Nowa-san ha escogido a Tora como el... catalizador imprescindible para que su metamorfosis tenga lugar satisfactoriamente. Si, claro que le gusta, ¿como podría ser de otro modo?
Pero a nosotros también nos gusta" añadí, refiriéndome a los Lobos "Podemos ofrecerle un reino de selva más seguro y majestuoso... para ella y para su cachorro de tigresa. Nowa-san no sabe exactamente donde se ha metido pero... nos servirá como intermediaria para que la reina haga un trato con el Escorpión.

Para lo cual, considero que es bueno cultivar esa aura de omnipresencia en las sombras que nuestro clan se esfuerza en promover. Todo cuanto nuestro enviado" yo, también "sepa sobre ella antes de presentarse ante ella misma, nos permitirá ofrecer la confianza de haber escogido la mejor opción posible al decidirse a mudarse de selva.

Y dado que ya la conoces, necesito saber lo que sepas de ella entonces, Ganawa-san. Especialmente, por supuesto, lo que se refiera a su hija, cuya garantía de seguridad por nuestra parte es condición indiscutible para que el trato llegue a buen término"
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Oct 20, 2014 4:23 pm

"Será complicado saber los designios del kami sin guardián del templo que pueda orar hacia ella..."

Murmuró esta. Era cierto, el templo no era muy grande, podrían caber dentro unas cinco personas a rezar, pero de esa clase de templos que no tenía monje propio, sino que los habitantes del distrito cuidaban el templo para ellos mismos, aunque claro, en este caso... daba reparo hacerlo y justamente en esa diatriba del qué hacer estaba en ese estado.


Kajiko estaba tensada como un gato con el lomo levantado a punto de atacar ante la aparición de "la intrusa". Mejoró algo ante tu toque, pero notaste que su piel se crispó al nombrar tu a la deidad, aunque esa crispación fue diferente.
Lentamente bajó su arma y te miró de reojo casi como si tratara de comprobar que no era una broma.

Enma-Ai, con su rostro de muñeca de porcelana se encogió de hombros ante tu explicación de por qué la habías rechazado y dijo:

"No soy la única deidad... enfadarme por algo así sería estúpido... y más cuando soy la primera que cree que darlo todo por mi senda tiene un precio.... alto.."

Ai-Kami ladeó la cabeza con curiosidad al ver que llevabas la muñeca contigo y dejó una media sonrisa en sus labios.

"Es una lástima.... tengo que reconocerlo... podríamos haber vivido muy felices por siglos y siglos..."

Suspiró al final.

La Fortuna miró hacia al templo y luego te miró a ti:

"¿Quieres reconstruir mi templo o mi fe? Mi templo no lo necesito... pero si que quiero mi fe... la de mis fieles...

Siempre habito en sus corazones... pero... me gustaría...
Enma dejó la pelota una vez más y la pateó un par de veces mientras parecía meditar algo, al final la cogió de nuevo y terminó diciendo me gustaría más compañía... si."

Fue un deseo tan simple que te pareció hasta cruel. Aquella niña, aquella fortuna, jugando sola en un templo destruido al que nadie se acercaba sin que nadie pudiera verla...

Cuando hablaste de Kajiko la fortuna la miró muy fijamente y dio un par de pasos hacia ella mientras en su rostro se pintaba una sonrisa que te pareció desconcertante.

"Yo puedo sacaros de dudas.......... claro...... tu historia de venganza es..... amplió la sonrisa misteriosa y luego te miró Tu estás segura que hizo lo correcto... ¿verdad? Entonces.... no te importará que "me la quede" ¿verdad?"



...




Tagako sonrió con amplitud y felicidad al ver que te gustaba su idea y asintió con rapidez.

"Me pondré a escribirlo en seguida, te mandaré el borrador esta misma noche!"

Ganawa sonrió ante tu metáfora y asintió.

"Oh! Ganawa-san, a Sakura-san se le ha ocurrido que Nowa vuelva a la palestra gracias a los cambios culturales que está habiendo en la ciudad y que hagamos una epecie de alegoría del "destape y denudo del alma y de las emociones de una mujer" en el placer carnal, pero más allá de ello."

Ganawa sonrió ante eso y te dijo mirándote con picaresca:

"Oye, eso me suena... juju"

Ganawa se cruzó de brazos mientras te escuchaba y asintió despacio.

"Sin duda sería una jugada maestra el reconvertirla en una de nuestras fichas.... si..."

Luego amplió una sonrisa y te dijo:

"Te contaré todo lo que quieras saber de ella si me acompañas a beber un trago... Aquí mismo, no necesitamos que sea fuera... ¿te parece?"

Luego miró hacia Tagako y ordenó que os trajera un licor de frutas nuevo que tenían al despacho.

Ganawa te acompañó hasta este, te hizo sentar en la mesita del despacho, no en el escritorio y se sentó, justo a tu lado, en vez de en frente, de hecho más cerca de lo normal. Este al ver que te habías percatado te miró y sonrió como un niño que no ve lo malo en aquello. Esperó a que tagako os trajera la botella y los dos vasos y que se fuera a escribir mientras ustedes charlábais.

"Bueno........ ¿Y por dónde quieres empezar? Me refiero de su cachorro claro dijo mientras te servía¿empezamos por el padre?"
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Bayushi Sakura
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Mensaje por Bayushi Sakura » Lun Oct 20, 2014 10:23 pm

"Nunca he conocido a un solo guardián de templo que transmitiera claramente la voluntad de su Fortuna. En todo caso es un sistema imperfecto, pues así sólo conoceríamos la interpretación del monje, no la respuesta propiamente dicha de la divinidad... Quizás así tengamos más suerte"

Sonreí, refiriéndome al templo completamente vacío.


Asentí calmadamente cuando Kajiko me miró de reojo, tratando de expresar la idea de que "todo iba bien" y de que no tenía de qué preocuparse. Y que en todo caso, ésta era una de ess veces en las que las armas no servían de nada, y todo se reducía al valor de espíritu.


"Podemos ser felices"
repliqué con una sonrisilla dulce e inocente "Quizás sólo años en lugar de siglos pero... comparado con la inmortalidad, ¿qué más da realmente?
El recuerdo de haber sido amigas perdurará tanto como quieras, siglos o milenios, mucho después de que yo me haya marchado"


Suspiré, tratando de explicarle a alguien que veía el mundo en una perspectiva del Tengoku como "funcionaban" realmente las cosas para los mortales. De todos modos, aún quedaba mi alma inmortal, se suponía. Podía renacer, o venir a visitarme al Yomi. El fin no era el final para nosotros.


"Claro que no lo necesitas" dije, refiriéndome a aquel lugar "Somos nosotros los humanos quienes necesitamos los templos, no los dioses. Es un símbolo, un espacio reservado donde dejar otras preocupaciones de nuestro espíritu en la puerta, y centrarnos sólo en la fe.
Por eso quiero que se reconstruya, para que sirva a los Lobos y a todo el distrito como símbolo de una fe renacida, como lugar de... encuentro de una Fortuna con la compañia de sus fieles.

Ellos te adorarán y suplicarán por tu bendición, portarán tu sello en sus estandartes y sus corazones. Yo te llevaré siempre en el mío.

A través de este lugar, reconstruir tu fé"


Terminé exponiendo, de tal modo que pudiera de nuevo lo que significaba todo aquello para esos fieles a los que se refería, que ahora se mantenían alejados de este lugar, atemorizados por las circunstancias que lo rodeaban. No es que un edificio bonito fuera a alejar la energía tan densa que Ai-Kami generaba con la naturaleza de su presencia, pero sin duda lo haría mucho más acogedor.


Miré durante unos segundos como la niña de cabello azabache jugaba con aquella especie de pelota "¿Sabes jugar al kemari?" le pregunté con dulzura a Enma-Ai, con una sonrisa tranquila "Entre tres es mucho más divertido..." añadí al final, asintiendo felizmente.



"Si, yo estoy segura"
contesté sin dudarlo. Pero un escalofrío helado me recorrió la espalda cuando Ai dijo de "quedarse" con mi Kajiko... Un recuerdo de muchos años antes de que fuera capaz de recordar, que sin embargo siempre me ahogaba ante la perspectiva de verme abandonada por alguien a quien hubiera llegado a querer.
"Y-yo... Si... si que me importa. Ella es... es mi león, mi dama guardián de fuego... Y por encima de todo eso... yo la quiero" confesé, mientras apretaba los puños y notaba como se me llenaban los ojos de lágrimas.

"Dices que es de los tuyos, y es cierto... pero también es "de los míos". Al igual que yo misma. Ningen-dono me lo dijo, lo vio en sus vidas pasadas... Por eso quiero... necesito que venga conmigo"
murmuré, pensando en mi supuestamente futuro viaje al corazón de la familia Daidoji, aunque la propia Kajiko ignorase que le había pedido a Tsumeo una nueva familia para ella.

"Sin embargo... lo único cierto es que no es mía... ni de una yakuza, ni de un clan... ni siquiera tuya. No es algo que pueda poseerse, sino una brillante mujer samurai, con el derecho incuestionable a escoger su propio camino.
Sólo ella puede... decidir si quiere quedarse contigo, Ai-Kami..."
acerté a decir finalmente, mientras miraba a Kajiko con una sonrisa de corazón al recolocarle con mimo un mechón de pelo rojizo despeinado. Para esas alturas ya notaba correr por mis mejillas todas esas lágrimas que antes se habían agolpado en mis ojos, sólo de pensar que no volviera conmigo de aquella visita.
Pero lo había asumido al traerla aquí, siempre había sabido que sería su decisión.



---


"Estaré esperándolo con el mayor interés, Tagako-kun" le respondí con una ancha sonrisa a su felicidad, dejándome contagiar con gusto por su jovial entusiasmo.

"Si, bueno... las musas son caprichosas, ji, ji"
reí, refiriéndome a la filosofía de Satomi, que es lo mismo que supnía que insinuaba el actor Ganawa "Si hay que ofrecerle una dosis de talento poético a esta ciudad, y especialmente a sus lectoras... ¿por qué no una de la que puedan extraer algo positivo... y hasta revelador de ellas mismas?" añadí, refiriéndome a uno de los sentimientos tradicionalmente reprimidos en las damas, el de explorar el deseo de su propio corazón; barrera que sin embargo sensei hacía derribar a sus alumnas, animándolas a conocerse a ellas mismas antes de dar ningún otro paso.


Gracias, insinué con un cabeceo gentil por el halago de Ganawa sobre la jugada con Tora. Me sentía orgullosa de tener buenas ideas para devolverle a sensei la confianza que había puesto en mi, aunque ahora necesitaba materializar todo aquello en resultados.

"Oh, por supuesto. Acepto encantada" sonreí asintiendo a la invitación. Despedí al joven Tagako con unas palabras amables y seguí al actor más veterano.

Yo tampoco estaba acostumbrada a ver nada malo en algo como sentarse más cerca de lo habitual; como ya le había dicho a Kajiko, como alumna de Satomi, el contacto físico resultaba bastante natural y sabiendo que Ganawa había sido igualmente su alumno, me sentía tranquilamente cómoda.
"De acuerdo, empecemos por el principio. Desde el origen de todo hasta el día de hoy" asentí mientras tomaba con una elegancia exquisita la botella y me ofrecía para llenar los vasos.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Oct 21, 2014 5:09 pm

"Un buen guardian de templo no habla como si fuera la Fortuna o el kami, sólo guarda su casa, deberías ir más por los Grandes Templos..."

Te dijo esta con media sonrisa en la cara.

Enma Ai te miró con rostro impasible mientras tratabas de explicarle lo que la amistad futil y mortal era y al final se encogió de hombros.

"Ver los cerezos en flor nos sigue pareciendo bonito, aunque duren apenas dos semanas al año ¿verdad?"

La Fortuna jugó con la pelota en sus manos mientras hablabas de cómo restaurar su fe y asintió despacio.

"Estaría bien poder beber sake en primavera de nuevo, bajo la luz de la luna, contemplando algún rezo secreto de alguien que se escabullo en mitad de la noche... como antes..."

Pareció meditar en voz alta.

"Mi culto no es que sea multitudinario... pero siempre es sincero te miró a los ojos la venganza es un sentimiento muy sincero..."

Enma-Ai miró la pelota y luego a ustedes dos y asintió.

"He aprendido del último que llevé al infierno."

Dijo con una facilidad pasmosa.

"Puede que por eso su condena termine siendo más leve..."

Meditó en voz alta como si aquel hecho no fuera lo terrible que era.

Enma Ai te miró con curiosidad cuando le llevaste la contraria, dobló la cabeza a un lado y hasta casi te pareció ver una sonrisa en sus labios, casi, pero no. Lo que hizo fue mirar a Kajiko y luego a ti y al final si que sonrió de una forma taimada que te hizo sentir un leve escalofrío.

"Entonces... que decida ella...

Kajiko-san, como creo que ya sois consciente soy la Fortuna de la Venganza Justa, Enma-Ai... os ofrezco un trato...

Yo puedo vengarme de quien os trajo esa sed de Venganza, lo mandaré al infierno, si no está ya ahí, y si lo está jamás lo dejaré salir de ese lugar...

A cambio tu te pondrás a prueba... Si tu venganza no era justa, al morir irás al infierno, si tu venganza era justa... tendrás derecho a reencarnarte... y si "eres de los míos".... entonces... una vez muerta... te ofrezco un lugar a mi lado..."


Recalcó el "una vez muerta" mientras te miraba de reojo como si te dijera "¿Pensabas que iba a quedármela ahora?"

Enma-Ai sacó aquella muñeca de paja con el hilo rojo que tan bien conocías y se la tendió a kajiko, que la cogió con cuidado.

"Cuando tengas tu respuesta... y si te acerca esta a mi... tira del hilo... y todo comenzará...

No tienes que decidirlo ahora mismo... no hay prisa.. aún hay dos semanas de caída de pétalos de cerezo ¿verdad?"





...



Ganawa tomó el primero de los vasos que se bebería y te dijo:

"Bueno.... empecemos por el principio... Torako, la madre de Tora, la llamaremos así para poder diferenciarlas, era una mujer extraordinaria en muchos sentidos, tenía esa presencia de alta dama y a la vez sonrisa de pícara prostituta de la calle. Lo sabía todo y nada a la vez, nunca estuvo bien disciplinada en artes como la conversación o la música, pero tenía claro que el futuro de su hija pasaba por aquello así que no dudó en usar el dinero que ganaba para darle a su hija la mejor educación que podía darle, y te aseguro que esa era una muy buena educación.

Contrató a criados de grandes maestros que sabían cosas de ellos, y a profesores de hijos de comerciantes ricos, y Tora aprendió toca clase de artes, desde el arte de la conversación pasando por música, arte... incluso defensa personal.

Torako quiso transmitirle una cosa muy importante a Tora, y es que en este negocio las mujeres eran como leonas, o en su caso, como tigresas, sólo debía haber dos cosas que debían preocuparle, ella y su futura hija.

Tora aprendió de su madre mucho, pero me temo que la única cosa que no pudo aprender fue a hacer caso a esa regla...

Las ikkas suelen tener unos elementos externos a ellos que se relacionan mucho con ellos que son "los buscadores", es decir, aquellos que buscan a las futuras putas, las que las compras y llevan. Muchas veces es un negocio a parte, otras veces es un negocio con una relación bien anexionada.

Shinji era uno de esos... que iban por libre, por decirlo de alguna forma. Era un chico... apuesto incluso para dónde vivía y cómo lo hacía. Tenía un defecto de carácter y es que, aunque trabajaba como lo hacía, tenía noble corazón.

Más de una vez trataba que las chicas terminaran siendo geishas más que putas, pero... no todas sirven para ser geishas, y ya sabemos qué pasa con las chicas guapas que no sirven para ellas...

Shinji trabajaba para todos y para nadie, pero tenía una relación más especial con el caparazón porque... desde hacía mucho tiempo le había puesto el ojo encima a la joven Tora.

Y entonces... entonces como puedes suponer es cuando aparece el drama...."


Dijo Ganawa de pronto con un tono más sombrío.

"Paradójicamente hay dos cosas que se valoran mucho de una prostituta, una es su virginidad y otra su experiencia. ¿Interesante paradoja verdad?

La virginidad de una prostituta puede darle, si es bella y es deseada, si mientras a estado de "hermana menos" muchos hombres la han visto y deseado, una buena suma de dinero, algunas, las más míticas, incluso el suficiente para comprar su contrato y liberarse de su deuda, el 99.9% de ellas no, claro.

Imaginaos las esperanzas que estaban puestas en aquel momento para Tora, el beneficio que este podía dar...

Creo que ese día todos lo estaban esperando, y más desde que Torako, la madre, murió prematuramente de tuberculosis, toda una pérdida, dejando a su hija sola justo en el momento más complicado, su desvirgamiento...

Pero volvamos al romance antes de avanzar...
Shinji y Tora se enamoraron, entre excusas de trabajo y con algo de dinero y discreción consiguieron llevar un amor de quinceañeros (por parte de ella, claro, porque él pasaba de los veinti-tantos) de forma disimulada... todo era felicidad y amor, antes de que Tora debiera empezar a cumplir como lo que era, claro...

En la yakuza hay una forma de demostrar completa sumisión y entrega a tu superior, es cortándote la falange del dedo meñique, bueno, creo que eso lo sabes, también lo hacen los amantes de esas castas... Tora no podía hacer eso, no sólo por el desvalor que para su persona eso supondría sino por dejar destapada sus jugadas.

Así que para demostrarle su amor a su amado no se le ocurrió otra cosa que darle una de las dos cosas más preciadas que tiene una prostituta...

Y GRATIS."


Ganawa miró el vaso de licor y le dio un sorbo de un trago. Te miró de reojo y se sirvió.

"¿Sabes cómo es la yakuza cabreada? Ahora imagina que no puedes hacerle nada obviamente a tu mejor mercancía... ¿Cómo te desahogas?"
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Bayushi Sakura
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Mensaje por Bayushi Sakura » Mié Oct 22, 2014 3:43 pm

"Claro que no habla como la Fortuna... pero la conoce mejor que la mayoría, o debería, por eso es una guía para interpretarla.
Sólo que algunos lo ven como un trabajo fácil, no una devoción.

Da igual, no es nuestro caso. Nosotros no vamos a necesitar ninguna clase de intermediación. Todo o nada"


Murmuré al final, mirando de reojo a Kajiko y su sonrisilla burlona tras de mi.


"Entonces lo haremos. Reconstruiremos este lugar para que tus fieles vengan a hacerte compañía..."
dije con una sonrisa.

"¿Recuerdas como era antes el templo? Antes del incendio, quiero decir. ¿Te gustaba... de aquel modo?"
pregunté con curiosidad por saber si a Ai le importaría lo más mínimo aquello. Era probable que no, así que quedaría en nuestras manos tomar la decisión.
No podía instar a la yakuza a apelar a la misma organización que iba a construir el templete de mi residencia, porque ellos tenían sus propios fondos y entonces sería SU reconstrucción, no la de los Lobos. Siempre podía consultar con Nisio al menos las condiciones más adecuadas para que la comunicación de los visitantes con la Fortuna resultaran los más fluidas posibles a través de sus respectivos mundos, como una "puerta" de enlace.


"¿Quieres que... juguemos las tres? Será divertido"
repliqué asintiendo con dulzura, mientras señalaba coquetamente aquella pelota. Seguro que a Kajiko se le daba bien; los bushis odiaban no ser buenos en cualquier cosa que requiriese de esfuerzo físico.

El hecho de que hubiese aprendido de un condenado... bueno, eran la clase de cosas que sonaban tétricas, hasta que recordabas de quien se trataba. En realidad tampoco hacía tan mal grupo una niña que enviase gente al infierno con una samuraiko oniagan y una kashira yakuza igualmente samurai, jugando al balón despreocupadamente en un lugar que ponía los pelos de punta a la mayoría sólo por acercarse demasiado.


"Pero... ya has dicho que "era de los tuyos" en cuanto nos has visto... ¿no es verdad? Si no, ¿como podría verte?"
murmuré, sobre el trato que Ai le aofrecía a Kajiko, después de hacer un esfuerzo por vencer la vergüenza de haber pensado que realmente SI que iba a quedarse con ella ahora, y sentir que el creciente rubor en mis mejillas al mirar a la leona después de haber dicho todo aquello era de plomo puro.
Adelante, puedes reirte de mi si quieres... pensé, sin decirlo, imaginando lo que estaría pensando en aquel momento la exmatsu.

"Es verdad, tienes toda una vida para decidir, Kaji-chan. Pero en ningún caso ha dicho que tu karma esté manchado, ¿verdad?"
dije pensativa, dirigiéndome a la bushi. La respuesta de la Fortuna no era lo que había esperado, Ella le ofrecía uno de sus tratos pero eso no necesariamente sacaría de dudas a quien viviera en ellas, por esa perspectiva posible de "acabar en el infierno"
Pero al menos, de lo dicho por Ai se deducía que en realidad la vida de "autocastigo" que había llevado Kajiko no significaba nada realmente, a juicio de la divinidad. O eso interpretaba yo.

Por supuesto aún seguía teniendo la otra opción, la planteada por Nisio, para resolver de una vez por todas esa encrucijada entre amor y deber de su ciclo kármico, y así librarse de éste. Era dos sendas distintas... pero Ai-Kami, al igual que mi clan, sólo veía su propio interés en ellas, no el de Kajiko.


---


Jugueteé con el vaso de licor entre las manos, calentándolo ligeramente para poder aspirar su aroma dulce y afrutado, mientras escuchaba pacientemente la historia de Ganawa, sin interrumpirle.
Fui anotando mentalmente las dudas que todo aquello me dejaba, para poder exponerlas antes de continuar con la siguiente parte, la que debía situarnos en el momento actual.

"Hay algo que no comprendo... Si Tora había recibido una educación tan exquisita, ¿como es que no se convirtió en geisha?
No es que piense realmente que una oniagan, o lo más parecido que la Carpa hubiera podido obtener, no tenga ningún mérito frente a una geisha, pues aún siendo igualmente cultivada, necesita tener toda una serie de talentos en artes amatorias que las geishas pueden obviar durante mucho más tiempo, a menudo por completo.

Y eso me lleva en todo caso a otra duda. La educación de Tora corrió a costa de su madre, no de un contrato por servicios futuros, así que su deuda en el momento de comenzar su "carrera" debía de ser muy exigua, si no simplemente inexistente. Por eso, el dinero que perdió con su desfloramiento no era realmente de la yakuza, sino suyo... O todo lo suyo que puede ser algo así. Eso hace suponer que en cualquier caso, desde entonces, Tora ha debido generar los suficientes ingresos como para liberarse cien veces de quienes asesinaron a aquel Shinji... ¿entonces por qué simplemente sigue con ellos, en lugar de haber cambiado de selva por su propia iniciativa, hace mucho tiempo?

Sólo se me ocurre que... aquellos mantengan como una especie de rehén a su cachorro. Creo que en todo caso esto nos traslada al momento actual de la historia... ¿conocemos el paradero de esa niña?"


Pregunté tomando finalmente un pequeño sorbo de aquel licor. Me resultaba complicado de asumir que alguien permitiera ver asesinado a su ser amado sin hacer nada más que conformarse... aunque por otro lado... casi me veía a mi misma. Bebí de nuevo, apurando el vaso esta vez.
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Oct 23, 2014 4:09 pm

¿No necesitar intermediario? A Kajiko aquello le pareció extraño, aunque claro, no sabía lo que estaba por llegar...


Enma Ai se adelantó hacia el templo semiderruido y dijo:

"Hum............ me gustaba porque había sido construido con fe.... pero... "si tengo que elegir"... supongo que me gustaría que fuera "más profundo".... para que las velas se perdieran antes y dieran más "refugio" al que viene a rezar... no quiero un templo bien iluminado... mis... feligreses no se sienten cómodos así."

Al decir feligreses pareció que hasta lo dijo con cierta sorna, divertida más bien por aquello. Si, hasta la venganza podía tener fieles devotos...

Enma Ai asintió y te tiró la pelota para que empezaras tu, te pareció hasta "normal" una situación así, aunque era todo menos eso. Pero había algo en Enma Ai, algo familiar, quizás algo de tu propia esencia que aún con la crispación del ambiente, del aire enrarecido a ti te reconfortaba.

La Fortuna te miró a los ojos y de pronto, ante aquella pregunta, comenzó a reirse. Una risa aniñada y tan fuerte y despreocupada que te dio hasta ganas de reir.

"Bueno, es cierto que para aquellos que necesitan o piden mis servicios me aparezco para que puedan verme... también es cierto que quien está tan de mi lado puede hacerlo sin que yo me tenga que esforzar... es una pregunta curiosa..."

Te dijo.

La Fortuna se cruzó de brazos al oir eso de lo de su karma y chistó.

"Que estupidez."

Dijo de pronto, tan tajante que te hizo dar un respingo.

"Si la venganza manchara el karma entonces nadie podría iluminarse por ella. Y yo soy la prueba de que existe un camino iluminatorio hacia mí, incluso, que es todo lo contrario a eso."



..



"¿Y por qué querría ser una geisha?"

Te preguntó Ganawa de pronto.

"¿Por qué están mejor vistas? ¿Por qué es más "honorable"? Las Toras no son como las demás... No, ellas ven lo que otros no ven. Ellas ven que como oniagans pueden aceptar los clientes que quieran y cobrar más. Ellas ven que si rechazan a un cliente en vez de crearse mala fama se crean fama de exclusivas. Pueden vestir más ricamente, tener más tiempo libre y disfrutar de su cuerpo y de los placeres de la carne sin ninguna clase de tabú ni de prejuicio.

¿Por qué ser geisha cuando puedes ser una diosa de los sentidos?"


Ganawa asintió a tus siguientes palabras y te dijo:

"La educación corría a cuenta de Torako pero muchas veces, los contactos corrían a cuenta de la yakuza, o muchas otras, cuando tenían que hacer recados, cuando necesitaba algo en concreto podía pagarlo diez veces más caro en el momento o molestarse en hacerlo ella...

Unas cosas y otras hicieron que tuviera cierta deuda pero poco como puedes suponer... Sin embargo... lo que molestó a la yakuza no era el hecho en sí de perder futuramente dinero en una puja que hubiera sido enorme sino el hecho que el reinado de la nueva Tora empezaba con un autoalegato de poder e independencia demasiado fuerte... pensaba demasiado por si misma... y eso siempre es peligroso..."


Ganawa dio un trago despacio.

"Así que le hicieron desaparecer, a Shinji, sin que jamás pudieran inculparlos, aunque ella supiera la verdad...

Y luego.................. nueve meses más tarde... en los dolores del parto, con la fiebre y el mareo... se llevaron a su niña."


Dijo muy despacio.

"Sólo dejándola ver cuándo y como ellos quieren........ dejando claro otro mensaje... Era libre de hacer lo que quisiera, pero tener dinero no implica no cumplir las reglas del mundo... un tigre es un tigre... pero hay más depredadores en la selva... y más para un tigre solitario..."

El Shosuro se reclinó hacia atrás y miró al techo.

"La verdad es que no se directamente dónde esta el cachorro... nunca me he ocupado de ese tema, pero si hay alguien que lo sabe en el Clan puedo enterarme para ti, claro."
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Bayushi Sakura
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Mensaje por Bayushi Sakura » Vie Oct 24, 2014 2:58 pm

"Así se hará. Un ambiente de más... recogimiento, para una comunicación más íntima y privada entre tú y quienes acudan al templo, y más distante entre ellos"

Dije pensativa, tratando de interpretar los deseos de Ai. Era curioso como cuando alguien se presentaba diciendo, tal dios me ha dicho que debo construirle así su templo, lo normal era tomarle por loco, y sin embargo ahora me encontraba yo en ésas... No dudaba de que Nisio y sensei me creerían, pero del resto ya era otro cantar.
"Entonces tu mayor interés es que sea "cómodo" para tus fieles, ¿me equivoco? Podemos filtrar la luz con ventanas altas y paneles coloreados adecuadamente, y después colocar dentro del templo telares o tapices verticales que permitan sectorizar el espacio, para que resulte más confortable a quien acude a rezar, nada de largas perspectivas impertinentes y cosas así.
Ahm, en esas telas podrían bordarse inscripciones que... movieran a la fe a quien entrase aquí. Ahuyentar a quienes se lo tomasen a la ligera, ya sabes. ¿Hay algo que... quisieras dejar dicho para que fuese lo primero que leyeran quienes entrasen aquí, un mantra o... alguna advertencia?"


Le pregunté al final directamente a la Fortuna. Supuse que no debía de ser tan usual una comunicación directa con la divinidad interesada antes de construir un templo, así que desaprovechar a oportunidad de crear algo único y especial tanto para la parte humana como divina del asunto era un desperdicio.


No había jugado nunca al kemari, pero supuse que debía tratarse básicamente de una cuestión de coordinación entre cuerpo y mente, y eso si se me daba especialmente bien. Cogí la pelota y la boté un par de veces para comprobar como respondía... y finalmente comencé el juego dándole una patada en el aire hacia donde estaba Kajiko, con un simple y aniñado "¡¡allá vamos...!!" mezclado con una risilla divertida, porque después de todo era como volver a ser aquella niña... que en cierto modo yo nunca había dejado de ser del todo.

La risa de Enma-Ai encerraba algo de sarcasmo, dadas mis circunstancias. Yo era de ésas que "podían verla sin esfuerzo" por estar tan de su lado, y sin embargo con Benten me resultaba infinitamente más complicado conseguir un contacto mucho más nimio...


"Justo a eso me refería"
repliqué a las palabras de Ai, dirigiéndome hacia Kajiko "No hay mancha alguna. No la hubo entonces, y no la hay ahora; de lo contrario, no tendrías estas oportunidades" asentí, no lo decía yo, sino el propio Tengoku a través de una de sus habitantes. ¿Qué más podía oponer la exmatsu frente a eso? Otra cosa es que sendas de oportunidad tenía dos para no sólo no descender sino completar su ciclo kármico, la de Benten y la que la propia Ai acababa de ofrecerle.


---

"Oh si, no creas que no comprendo ese punto de vista. Las mejores geishas pueden ser también diosas de los sentidos, pero no creo que las oniagans estén en un escalafón inferior en realidad. Otra cosa son las de menos categoría, claro... pero ésa es otra cuestión"

Sin duda, puestos a ser del montón, era mejor ser geisha. Pero en lo que se refería a la cúspide de ambos mundos, no tenían nada que envidiar. De hecho, las oniagans probablemente tenían que ser incluso más hábiles y exquisitas, en más campos de acción...


"Dime, Ganawa-san... ¿la familia Kasuga apadrinaba y tomaba ya las decisiones por La Carpa cuando esto sucedió?
Es el típico pensamiento medriocre; destruir los sucesos únicos en lugar de apreciarlos como piedras preciosas. Una Tora más independiente era peligroso, pero también una oportunidad si hubieran sabido manejarla. Sin embargo optaron por la mediocridad...
Tsk, no merecen tener esa capacidad de decisión"
murmuré sin más, refiriéndome al final a la misma presencia de la Kasuga y la Carpa en nuestro distrito.

"¿Cuanto tiempo hace de todo eso, cuantos años tiene ahora la niña?
Si, me interesa muchísimo saber donde la retienen. Tora no la abandonará, y no me interesa nada que eso pasase. Así que habrá que trazar un plan para arrebatarle el cachorro de esas sucias manos, perfectamente coordinado con la deserción de su madre, para que de ese modo no tengan tiempo de cometer represalias con ninguna de ellas...
Y todo eso pasa, por supuesto, por tener todos los detalles posibles del lugar que hay que asaltar..."


Expliqué, pensando en voz alta para compartir con el Shosuro el plan que había trazado al respecto. Fácil y limpio, si se ejecutaba bien, y tendríamos tanto a la tigresa como a la siguiente generación bien acomodadas en nuestra ikka.
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Dom Oct 26, 2014 7:16 pm

"Para mi es importante........ la comodidad y el ambiente.... para que mis fieles esten cómodos...

Hay a Fortunas y a Kamis que no les importa demasiado, a otros que les importa quizás en exceso... creo que estoy en un punto medio...

Sé que es extraño pero... más raro es estar aquí de pie hablando conmigo siendo quien soy ¿verdad?"


Dijo esta con una sonrisa críptica en sus labios.

Enma-Ai pareció meditar sobre los grabados de las telas y del templo mientras miraba a la pelota en sus manos y empezó diciendo:

"Podéis recopilar frases que os gusten para mi templo... pero yo quiero que haya una en concreto...

"Antes de empezar un viaje de venganza, cava dos tumbas"


Enma Ai te recogió la pelota que con más o menos destreza habías conseguido lanzarle antes de que dejara aquel comentario sobre la senda de Kajiko.

"Por la venganza no quedarás manchada... otra cosa es lo que hayas hecho pensando que sí que lo estaba... en eso... no puedo ayudarte..."

Dejó un leve hilo mientras caían esas palabras y su significado sobre Kajiko.

"Bueno! dijo como si hubiera olvidado algo en realidad si que puedo ayudarte... puedo ayudarte para cuando estes muerta y no caigas en el pozo del karma, sólo tienes que tirar de ese hilo y vengarte... y entonces... yo te aseguro que te salvarás de tu mal karma adquirido por no haber confiado en la justicia divina de la venganza..."




...


"Antes justo de que llegara "la nueva directiva" si, estaban en un proceso de cambio y de ideas absurdas, como has podido comprobar... había pugna en el interior de la yakuza en la cúspide de los "O-" eso está claro, no hay nada fiable, pero por los movimientos tan extraños que hubieron por esos tiempos, estoy seguro que fueron guerras internas hasta que el nuevo O-Oyabun se hizo con el control... disparidad de opiniones..."

Te dijo Ganawa mientras se encogía de hombros.

"Eso fue hace unos.............. seis años más o menos, si..."

Meditó este.

"Vale, me puedo enterar de todo eso, pero necesitaré un poco de tiempo, quiero contactar con la Embajada para ir más rápido y visitaré a geishas del distrito Hiro que pueden saber cosas e incluso haré una visita al barrio rojo esta noche. Seguramente mañana podré saber algo, no sé cuánto pero algo...

Estoy seguro que la vigilancia de la pequeña al principio era mucho, pero son seis años, deben haber flojeado, y mientras no sepan que Nowa eres tu, no pensarán que deben aumentar la seguridad, lo cual nos dará más oportunidades de encontrarla antes y de sacarla de allí antes..."


Te dijo el Shosuro.

"Y bueno, ¿ya has pensando en el refugio para tu tigresa?"
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Mensaje por Bayushi Sakura » Dom Oct 26, 2014 9:45 pm

"Lo comprendo... Construiremos un lugar acogedor, deliberadamente un "refugio" para quien ha sufrido la injusticia, que encuentre aquí la "calma" y la paz, a través de la venganza justa.

Pero que eso no signfique que sea un techo bajo el que acomodarse despreocupadamente, sin tener en cuenta la... enorme y particular energía que inundará este espacio.

¿Estoy en lo cierto al interpretar tu "punto medio"?


Pregunté curiosa, y más aún, deseosa de conseguir serle útil y servicial a Ai, pese a que no aspirase ya a sus dones directamente.

"Tu perspectiva es mucho más amplia que la mía, así que... dímelo tú, ¿es raro?" respondi sobre el hecho de estar allí nosotras, especialmente yo, jugando a la pelota con una Fortuna de Tengoku de aspecto infantil y angelical. Imagen que sin embargo aterrorizaría al más pintado.
"¿Es raro que, de todas las infinitas formas y colores que podrían haber adoptado, las cerezas sean rojas? Si lo pensamos... cuando esa fruta no era más que una posibilidad en el vacío, mucho antes de existir, había... ¿cuanto? ¿una probabilidad entre infinitas de que finalmente fueran tal como son ahora?
Así que técnicamente... son muy raras, ¿no crees? O triviales si no se miran con detenimiento.

No creo que sea extraño dado quien eres tú... pero si dado quien soy yo. Tú ya estabas aquí hace mucho, pero cada mortal es el resultado de una sucesión de hechos extremadamente improbables, que concluyen en una forma de vida única.
Nunca verás otro copo de nieve idéntico... es lo que Yasuki-shiryo le dijo a Doji-kami, en mitad de la nevada"


Expliqué con una media sonrisa dulce, encogiéndome de hombros con levedad, justo antes de volver a lanzarle la pelota, esta vez con algo más de destreza que la primera. Se me daban bien las pruebas de agilidad y reflejos, sólo necesitaba cierta preparación.

"Esa frase ya la había oido... Se susurra en los salones de Kyuden Bayushi"
murmuré abriendo los ojos con cierta sorpresa, no sabía que pertenecía a la propia Fortuna, aunque era perfectamente entendible. "Nosotros decimos, "si buscas venganza, prepárate para cavar dos tumbas..."
Es lógico, siempre te hemos adorado, aunque algunos lo hubieran olvidado. A menudo del dicho se utiliza sólo la parte de "prepárate para cavar dos tumbas" para referirse en general a actos que es seguro que van a tener un precio muy alto; la tumba de tu enemigo y la tuya propia...

Hum, podría ser el "último" grabado antes de llegar al altar principal, después de otros versos de devoción y advertencias para los imprudentes... como si fuera el final de un peregrinaje que ha llevado al que busca venganza hasta allí, y a la vez el comienzo verdadero de su auténtico camino: peregrino, antes de continuar... cava dos tumbas.



"Lo que significa en todo caso... por lo que dijo Ningen-dono además de lo que explicas tú, Enma-Ai... es que ese mal karma sólo es una condena si no se dan los pasos adecuados para dejarlo atrás.
Pero eso implica, visto desde el punto de vista opuesto, que es posible hacerlo, dejarlo atrás... y por tanto ascender, pese a ello.

Es una dualidad que sin duda has debido de ver repetida infinidad de veces. Tu naturaleza y la de Benten... pues quien conoce el verdadero amor tiene muchas más posibilidades de buscar venganza justa al serle arrebatado que quien pasa por la existencia sin saber amar, ni ser amado.
Es un ying y un yang, cuando se presenta de este modo. No me equivoco, ¿verdad? Por tanto si puedes librarla del mal karma acumulado, también el amor puede.

Quiero decir que... sigues pudiendo elegir, Kaji-chan"


Añadí al final, pasándole a ella el balón esa vez. No es que pretendiera convencerla de no escuchar a Ai, todo lo contrario pues yo la había llevado allí; sólo quería que mantuviera presente que estaba en su mano optar por ambas sendas, pese a que lógicamente Ai planteara las cosas desde su lado.


---


"Seis años..."
murmuré pensativa. Noté como se me dibujaba una sonrisa lobuna pero iluminada en el rostro. Aquella situación era perfecta, porque me daba la opción de ganar mucho para mi clan a la vez que hacía justo lo que pensaba que debía hacerse, mejorar las condiciones de aquellas mujeres. En este caso era evidente, al reunir a la tigresa con su cachorro robado.

"A esta edad no pueden tenerla debajo de una piedra. Aunque la hayan separado de su madre, estoy segura de que ahora ni siquiera ellos son tan obtusos como para haber renunciado a la sexta generación de Toras, así que ya habrán comenzado a llevarla donde pueda recibir la mejor educación... y no debe de haber demasiadas casas donde una futura oniagan puede aprender todo cuanto necesite saber... y que no estén bajo nuestro control.

Así que necesariamente alguien tiene que saber algo en el distrito. Además, como has dicho, ha pasado mucho tiempo ya desde el secuestro, seis años de prosperidad para Tora, por lo que la seguridad alrededor de la niña se habrá relajado sensiblemente, al haber asumido, erróneamente, que la tigresa había sido domada... Craso error; nunca puedes domesticar por completo a un tigre.

Estoy segura de contar con la aprobación de Yugao-san para otorgarle la máxima prioridad a estas pesquisas, Ganawa-san; necesitamos a esa niña..."
dije con seguridad. Y ni siquiera estaba muy convencida de si lo decía por la ikka o por devolvérsela a su madre, pero lo bueno es que daba lo mismo, ambos intereses eran uno.

"Oh, eso es muy cierto. Si Nowa se destapa, pondrá en peligro toda la operación... Creo que necesito vuestro consejo, pues no soy una actriz profesional, para los críticos momentos de cambio de personalidad. Ten en cuenta que... hay que asumir, de cara a la seguridad, que los Kasuga saben "quien" es Bayushi Sakura, así que debo levantar todas las medidas preventivas que sean necesarias para asegurarme de que ningún informador relacione en modo alguno a Nowa con Sakura.
¿Como me aconsejas proceder, Ganawa-san?"


Pregunté directamente, ya que ellos se dedicaban precisamente a ello. Nunca había entendido a quien tenía la arrogancia de no reconocer que era mejor preguntar a un experto veterano en lugar de fingir que había nacido sabiéndolo todo.

"¿Refugio para Tora...? Hum, supongo que los Lobos podrían ampliar un ala del Palacio de la Nube Gris para alojar su selva... Aunque si te refieres a un refugio seguro a prueba de represalias inmediatas cuando recuperemos a su cachorro y ella "liquide" lo que le quede de contrato, creo que lo más seguro sin duda es sacarlas del distrito Hiro hasta que las aguas vuelvan a su cauce. Una falsa identidad que les permita realojarse en el distrito interior que domina nuestra embajada, por un tiempo. Dudo que los tentáculos de la yakuza puedan extenderse a través de los controles Seppun, y el clan Kasuga por si mismo debería ser algo que pudiésemos manejar con relativa sencillez a la sombra de la mayor estructura de nuestro clan en toda la ciudad.

De hecho... hum, bueno, yo misma tengo a una superviviente del Dragón y el Melocotón con un estatus de sirvienta en mi propia casa. Así puede entrar y salir con libertad del distrito Hiro, y volver a un lugar seguro cuando lo necesite.
Se llama Sumomo... la tenían retenida trabajando para ellos en el local que visitamos la otra noche. ¿Te suena de algo su nombre?"


Curioseé, sin darle demasiada importancia.
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Oct 27, 2014 7:52 pm

"Bueno, eso espero, no es que quiera que mi templo se vea como un lugar para venir de reunión familiar los fines de semana jujuju"

¿Había bromeado la Fortuna? ¿Pero alguien así podía? Y sin duda tenía un humor un poco socarrón... le pegaba.

"Si, es extraño, no suelo tener compañía humana mucho tiempo.."

Meditó esta. El tiempo de llevarlos al infierno............

"Es una lástima porque.... los humanos me gustáis... por eso mis siervos siempre han sido humanos."

Meditó esta mientras se ponía un dedos sobre la boca. Había oído eso, si tu venganza era kármika podrías llegar a ser una entidad al servicio de la fortuna...

"Lo habéis convertido en dicho, pero es literal."

Dijo con tono serio y sórdido, después de todo si la venganza no era justa ella te llevaba al momento al infierno...

"pero es un buen dicho."

Añadió detrás de forma aniñada y complacida.

"No estaría mal que se recordara que la venganza de manera absurda te lleva al infierno en el momento y si no lo es, de todas formas terminarás ahí.... pero dicho de manera más poética claro juju

El camino de la venganza es el camino de los demonios....

Los humanos tendéis a olvidarlo."


Dijo aquello último despacio.

Enma Ai de pronto se cruzó de brazos al hacer aquella resolución delante de Kajiko con el ceño fruncido y dijo:

"Si. Pero no. Quizás ella ya ha hecho su elección."

Kajiko la miró y Enma le sostuvo la mirada mientras dejaba una queda sonrisa en sus labios.

"A mi no puedes engañarme... "Kajiko".... cuando tuvidste su cuello entre tus manos, apretando... te gustó... en ese momento mientras notaba cómo dejaba de respirar, tratandod e zafarse de tu presa de forma imposible, en ese momento en el que notabas cómo sus palpitaciones iban cesando y el aire dejaba de salir de sus pulmones...

Sabes que ese momento dio sentido a toda tu vida... supiste que habías hecho lo correcto, sabías que era divino, no mundano, en tu pecho latía la venganza... luego pudiste borrarla con la mente humana pero...

aún recuerdas el tacto del cuello en tus manos ¿verdad? y el sonido de su cuello al partirse..."


Kajiko apretó los puños mientras desviaba la mirada.

"No es malo.... es sólo que.... "eres una de las mías"...."

Enma Ai te miró a ti con media sonrisa y te dijo:

"Y no hablemos de ti... tu Benten no te hablan tan a la cara como ¿yo verdad? por qué será........"


...


"¿Sabes quién debe saber de por seguro quienes son las mejores tutoras para oniagans? Kaji, tu okasan. Porque ella era una de las mejores instructoras, y fue una gran oniagan en su día, ella debe saber y conocerlas a todas."

Te dijo Ganawa mientras chasqueaba los dedos mientras se acababa de acordar de aquel dato.

"¿Cómo proceder? Para empezar... necesitas controlar tus tics personales y no reproducirlos nunca como Nowa, el primer gran fallo de novato es no borrar "tu personaje" del siguiente que interpretas. Y para eso debes conocerte bien."

Te aconsejó Ganawa.

"Deberías hablar con Sanjuro-sama, el verdadero líder del distrito, él podría hacer que Tora viviera por un tiempo con las geishas y hasta trabajara con ellas, seguro que no habría problema, podría ser geisha sólo del clan y nadie lo sabría, allí estaría segura y lejos de sus clientes habituales."

Te dijo este.

"O sino, simplemente este te podría decir dónde es el lugar más seguro para que esté, después de todo "el distrito es suyo".."

"¿Sumomo? Hum.... no, no me suena. lo mío son las geishas y cortesanas de alto standing, no las prostitutas, si acaso las oniagans pero... me temo que no.

¿Y qué? ¿Planes para ella? ¿Va a ser una nueva oniagan ella también?"
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

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Bayushi Sakura
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Mensaje por Bayushi Sakura » Lun Oct 27, 2014 11:31 pm

"Entonces mejor no instalar la pérgola cubierta de flores en el exterior..." murmuré llevándome un dedo a los labios pensativa, fingiendo que realmente hubiera contado con un elemento así en la idea del nuevo templo. Al final acabé siguiéndola en la risa, siendo la mía dulce y tintineante como una campanilla, cosa que no podía evitar cuando me sentía feliz.

"Creo que les asustas... O, mejor dicho, les asusta la parte de ellos mismos que se ve excitada por tu presencia.
A mi no"
dije, sin especificar si no me asustaba Ai, o no me asustaba aquella parte de mi naturaleza, que venía a ser lo mismo "Aunque no te fíes, soy un bicho raro entre los humanos; mi primera madre era de muy lejos, y mi segunda madre... es aún más atípica que un ángel entre escorpiones" sonreí, medio en broma... medio literalmente en serio.

"Nisio-sensei dice que a menudo el conocimiento ancestral suele convertirse en folclórico con el paso del tiempo, en las sociedades humanas"
expliqué sobre el porqué de que aquella máxima que sin duda mi clan conocía desde que hizo el pacto primigenio del bosque de los traidores con la propia Ai, se había terminado por convertir en un refrán. El propio bosque había perdido esa relación con la Fortuna en la consciencia de la mayoría, aunque no en nuestro insconsciente.

"Podemos escribir versos que expliquen esas advertencias también, y colocarlos antes, como un pasaje de arcos torii pero... con telares dentro del propio templo. Aunque puede que haya espacio fuera también... el comienzo de una senda, después de todo" dije, pensando en voz alta y recordando las dos máximas más que Ai acababa de expresar sobre lo que realmente representaba la venganza justa. No importaba que toda aquella información pudiera dar miedo a quien pasara cerca, de hecho me parecía un efecto secundario muy positivo.
"De los demonios, si... Y sin embargo, te gustamos más los humanos que los demonios, ¿no es verdad? Podrías haber tomado a alguno de ellos como tus siervos, pero has dicho que siempre has preferido humanos..." pregunté con un tonillo suave, aunque algo atrevida desde la inocencia, al hacer notar aquella contradicción en la que incurría la propia Fortuna.


"Quizás" repliqué sobre la elección de Kajiko. En el fondo no me asustaba lo que ella escogiera, pese a que cierta parte de mi estuviera tentada de sufrir imaginando que no volvería a verla después de la muerte; pero era posible que si pudiera pese a que cada una tomara una senda distinta, y ascendiésemos en ambas... cosa que estaba por ver aún.

"Seguro que lo recuerdas" añadí asintiendo sobre las palabras de Ai, del tacto del cuello y su sonido al quebrarse, mientras yo colocaba mi mano suavemente sobre el puño tensado de Kajiko, con una ternura empática muy profunda, que a la vez transmitía calma "La pregunta es... ¿recuerdas ese tacto con más intensidad que el primer abrazo que le diste a tu pequeño? ¿Aquel chasquido produce más satisfacción en tu corazón al recordarlo que la primera palabra de tu hijo?
Cuando mueras, y te venga a la mente la última imagen de tu existencia, la que la justifique por completo y más plenitud te genere... piénsalo, ¿esa imagen será la de tu marido, o la de tu niño, Kaji-chan?

No es malo, claro. Solamente es la diferencia entre una senda y otra, lo que auténticamente dio sentido a tu vida. Los humanos tendemos a quedarnos con el último recuerdo, y para nuestra desgracia, todas nuestras historias acaban en una pérdida o la muerte; sin embargo, para hacer un análisis completo de quien eres... tienes que ir más allá, recorrer todo el camino y quedarte con lo que más pleno te resulte.

Por eso yo no puedo abandonar a sensei. Si alguien la dañase, con sumo gusto arrastraría a semejante sujeto, mortal o inmortal, humana o divina, al infierno conmigo... Pero ni todos los tormentos que mi alma sufriera allí podrían hacerme olvidar los momentos que tuve la suerte de compartir con ella como los más felices de mi vida... Pero ésa es mi decisión. Y, efectivamente, no cambia que sea de las tuyas, Enma-Ai...

Cuantas veces he soñado ser capaz de hacer lo que hizo Kajiko... Y justo en el momento de tragarme su último aliento agónico, usarlo para decirle que nada de eso es por todo lo que me ha hecho... sino por lo que me obligó a hacerle... a una gaijin, una mujer tan insignificante para él que de seguro ni siquiera recuerda su nombre... una extranjera. Y que, sin embargo, por ese nombre muere..."


Expliqué, entornando los ojos con una sonrisilla entre dulce y cruel, al haber dicho todo aquello por vez primera en voz alta en toda mi vida.

"Pero, como he dicho, por bien que me hiciera sentir él esa vez, nunca podría llegar a igualar en eso a mi sensei... No está a su altura; no merece estarlo"
añadí con furia contenida, aunque no reprimida justo en aquel momento...


"Bueno, eso es otra cosa... Ella nunca me ha hablado, es cierto y tendrá motivos que no tengo derecho a pedir, pero... me ha abrazado muchas veces.
A veces un gato no necesita más que una caricia para sentirse en el cielo"
sonreí, pasando de la furia a la dulzura más tranquila en un abrir y cerrar de ojos. Benten tenía sus prioridades, sus favoritas, pero yo tenía a Satomi, y no podía sentirme más querida.


---


"Es posible, aunque... no se si debería compartir información tan delicada con nadie de la yakuza. Después de todo, una filtración podría hacer que se llevasen al cachorro muy lejos, y eso sin contar con que Nowa está sola en territorio enemigo...
No es que crea que la okasan Kagi vaya a venderme, pero simplemente no son samurais. No son escorpiones, así que no son tan fiables como eslabón de nuestra cadena, cuando ésta se pone a prueba"


Expliqué, exponiendo mis dudas al respecto de lo que pensaba que podía compartir con la ikka, y lo que sólo podía ser para oidos escorpión.

"Hum, de acuerdo..." dije pensativa, frunciendo el ceño mientras trataba de verme a mi misma en un espejo. Pero me di cuenta de que Ganawa seguiría llevándome cien años de ventaja por mucho que me esforzase, en aquel asunto "Esto... ¿cuales dirías que son mis "tics", Ganawa-san? Quizás te hayas fijado, ji..." susurré entre coqueta y tímida.

"¿Y qué hay del protocolo físico de cambio de personalidad? Si Sakura acude a casa de Nowa, o ésta sale de este lugar, podría resultar altamente sospechoso... ¿no crees? Necesito un paso intermedio que sirva para evitar que jamás se relacionen entre ellas.

Si, cierto; contaré con el señor Sanjuro-sama"
respondí sobre el gobernador en la sombra. Sin duda él podría resolver aquello, pero en aquel momento esa parte del plan me parecía la menos relevante de preveer, ya que la dificultad de sacar a Tora y su cachorro del estanque de tortugas me parecía con mucho muy superior a la de realojarla después. En el peor de los casos, incluso podíamos enviarlas a la ciudad de las Murallas Verdes por una temporada...

"Oh, por supuesto... Suponía que no la conocerías directamente, pero pensé que quizás alguna geisha hubiese hablado de la caida de la familia yakuza del Dragón y el Melocotón; supongo que en el distrito acaba por conocerse todo el mundo, amigos y enemigos.

Creo que podría ser una oniagan, sin duda. El cupo de los elementos ya está completo pero... podríamos crear una nueva "categoría" Las oniagans celestiales, por ejemplo; en este caso, Tora sería obviamente la oniagan del Chikusudo. La del Gaki-do cogería fama de súcubo, ji, ji... un toque ligeramente blasfemo, pero a la vez también sensual, ¿no te parece?"
bromeé, aunque la idea me gustaba. Las personalidades de los reinos eran muy dispares lo que podría dar pie a una colección de "gustos" muy variados para las candidatas, que cubrieran todo el espectro posible de fantasías de los clientes.

Aunque de nuevo, eso era vender la piel del oso antes de cazarlo... O, en este caso, del tigre.
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Oct 28, 2014 5:35 pm

Enma Ai te miró por un momento algo desconcertada y luego sonrió, pero te pareció ver que el desconcierto es porque ella misma dudó en lo de la pérgola. Ahora que te fijabas solía llevar estampado de flores sobre el kimono de fondo negro, pero no, le pegaba a su templo...

"Los humanos sois todos raros... a vuestro estilo, unos más que otros, sois interesante, por eso los dioses os observan y no se cansan de ustedes."

Te dijo esta con sinceridad mientras se encogía de hombros.

"No me recarges tampoco el templo, prefiero pocas ideas y claras."

Te advirtió esta.

"Los demonios no me suelen gustar, bueno, no todos, la mayoría no me gusta, no entienden realmente lo que es la venganza, sólo estan movidos por ira homicida y por pasiones desbordadas pero sin control ni tampoco por el sentimiento de hacer justicia que hay tras la venganza."

Te dijo esta muy seria.

"La venganza siempre tiene detrás un sentimiento de justicia muy fuerte....... sea adecuado o no, lo tiene."

Enma Ai se cruzó de brazos mientras te observaba al lado de Kajiko, hablándole de todo aquello. Por un segundo, en su largo silencio, no sólo al oirte, sino los segundos posteriores, pensaste que quizás habías hablado demasiado, que habías despertado la ira de la Fortuna. Pero allí seguía, quieta y con expresión intrigante.

"Los humanos sois....................... extraños."

Dijo al final rompiendo el silencio mientras dejaba un largo suspiro.

"Y los gatos aún más."

Cogió del suelo la pelota, que se había quedado tirada y dio un par de golpecitos con el pie hasta cogerla con la mano. Luego os miró a las dos.

"Nos veremos..... pronto..."

Dijo despacio.
Y luego.... desapareció.

Kajiko se quedó helada a tu lado, aunque fuera algo que se suponía normal ver desaparecer a alguien delante tuya no es algo que no te pueda impresionar.

"Se me habían ocurrido muchas cosas de qué íbamos a hacer cuando salimos de la Nube.... pero no he acertado con ninguna..."

Musitó. Era normal no esperarse aquello.

"Tenéis la habilidad de dejarme sin palabras y nublarme la mente."



...


Ganawa se encogió de hombros como si te dijera "lo entiendo".

"Entonces lo investigaré yo personalmente. Si me ven por aquellos lugares... a nadie le extrañará."

El Shosuro dejó una sonrisa pícara ante tu pregunta, con un toque dulce y te dijo:

"Tenéis una forma de recolocaros la ropa muy llamativa, muy delicada pero a la vez sensual, muy escorpión, una grulla es más delicada y dulce, no sexy."

Te señaló. Luego, se acercó despacio a ti y puso su mano en tu cabello, en el que caía cerca de tu rostro y te lo apartó muy despacio. Pudiste notar el calor de su mano, de su cuerpo, y una sensación electrizante que salía de este, una sensación que te resultaba familiar, conocida, cálida y a la vez incitadora... solo que quizás esa última faceta no estaba en el contacto que tu conocías... y que tras quedarte parada te diste cuenta que era el de Satomi. Con la cercanía de Ganawa se magnificaban los sentimientos que estaban dentro de tu cuerpo y las emociones, el cosquilleo en el estómago y en la piel, era como si tu cuerpo notara la esencia de Benten en él. Una esencia capaz de tener enamorada a media ciudad aunque el Shosuro no fuera ni el más alto, ni el más robusto ni el más apuesto.

"Tiendes... a pararte un par de segundos cuando te recolocas el pelo detrás de la oreja... eso hace que se fijen en tu cuello... es un gesto muy sensual también... incita a mirarte más... Y lo haces de una forma que no muchas mujeres pueden... eso haría que cualquiera se fijara en ese gesto y pudiera pensar que se os parece..."

Ganawa se alejó despacio, pero aún se quedó muy cerca tuya y te encaró mientras decía:

"Y por último... sonreís desde los ojos, de una forma muy viva. Es precioso. Tanto que alguien como yo recordaría una sonrisa así siempre... y si alguien tan bebido como yo lo recuerda, cualquiera puede."

Ganawa le dio un sorbo a su copa y terminó diciendo:

"Haced que os miren más los labios al sonreir, no a los ojos, u ocultad la sonrisa que empieza en vuestros ojos... como prefiráis, quizás lo más sencillo es que nunca sonríais con Nowa desde el corazón como cuando lo hacéis vos... en cualquiera de las opciones, la cuestión es ocultar vuestra sonrisa real."

Ganawa entonces te habló de la yakuza.

"Oh si, la guerra entre clanes yakuza es conocida en el distrito, no es nada extraño, todo el mundo que lo ha vivido lo sabe, será fácil sacar información si la queréis."

"Oye! me parece una excelente idea! las oniagans de los planos celestiales.............. jum.... eso tiene gancho!!"
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Bayushi Sakura
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Mensaje por Bayushi Sakura » Mié Oct 29, 2014 1:20 pm

Me quedé pensando unos instantes en aquellas palabras de Ai, golpeándome distraidamente los labios con el dedo índice mientras lo hacía

"Justo eso me sucede a mi con mis gatos" acabé por decir, sobre lo de no cansarme de observarlos a mi alrededor.
"Espero que no me consideren una deidad por eso" bromeé con una sonrisilla inocente, pero al escucharme a mi misma torcí la boca desviando la vista, dándole una vuelta más a lo que acababa de decir... Cielos, ¿a quien pretendía engañar? En realidad si que me encantaría que me considerasen una diosa felina... ji, ji...

"Como lo desees. Así se hará"
respondí con un cabeceo obediente. Estuve tentada de pedirle que intentara no aterrorizar a los obreros que la yakuza enviase, pues era poco probable que ninguno de ellos fuese un auténtico devoto, pero en seguida me di cuenta de que de hecho era mucho mejor si si que lo hacía, así ellos contarían todo tipo de historias de terror sobre este lugar, y el hecho de ser reconstruido no le quitaría un ápice de su aura potente y terrible ante los ojos del distrito, justo como era, de hecho. Un lugar cuya energía no podías ignorar cuando pasabas cerca, así que si los Lobos se situaban como devotos de Ai, nadie podría quitarle ni un ápice de impacto a tal servidumbre de una familia yakuza.


"Ahm, bueno... como habías dicho que el camino de la venganza es el camino de los demonios... pensé que también debías de estar presente en otros Reinos. Porque lo estás... ¿verdad? En... el Chikusudo, por ejemplo..."
murmuré con cierta timidez, no estando segura de si Ai conocía a aquellas alturas mi doble naturaleza, ni tampoco si sabía que había añadido otro nombre a mi lista de venganzas pendientes, el del asesino de mis padres.
Aunque Nisio ya me había advertido de que se trataba de un ser que escapaba al dominio de las fuerzas que regían el universo... más o menos. ¿Podría ni siquiera Enma-Ai llevarse a esa "Oscuridad" al infierno?
No lo dije en voz alta, claro... no era algo de lo que se debiera hablar, aunque supuse que la pequeña Fortuna podría leerlo en mi mente, dado que yo era de las suyas, y más en todo aquello.


"Ehm, yo... no deseo negarte nada... A ninguna de las dos"
expliqué, sobre mi alegato ante Kajiko "No tendría sentido, yo la he traido aquí. Sólo quiero que recuerde que la decisión está en sus manos, que por primera vez en la vida sea consciente de eso.
Obviamente tu opción aquí está muy clara, no necesita defensa alguna ante tu propia presencia"

Dejé en el aire la continuación evidente del argumento, que la que si necesitaba ser defendida en aquel escenario era la opción de Benten, y que por eso me tocaba a mi hacer de abogada de quien no iba a personarse allí, ni expresar su voluntad de un modo tan claro como Ai. Pero eso no significaba que pretendiera influenciar a mi leona, teniendo claro que iba a seguir siendo mi leona fuese lo que fuese que decidiera.


"Si... no es la primera vez que me lo dicen"
sonreí al comentario final de la diosa de aspecto infantil, sobre lo inusual que yo era. Me lo tomé como un halago, inocentemente.
Después asentí sumisa y no poco feliz a su promesa de que nos veríamos, me arrodillé a modo de despedida y no iba a añadir nada más, hasta que... "Para la próxima vez, practicaré" dije sonriendo sobre el juego de pelota, justo antes de que la niña desapareciera.


Me incorporé y fui hacia Kajiko, tomándole la mano para hacer desaparecer la inquietud por todo lo sucedido allí.
"Consideraré como un halago que veas esa habilidad en mi, ji... Pero ten cuidado, comienzas dejando que el pérfido escorpión al que debías detestar te nuble la mente, lo que da paso a la confusión sobre todo cuanto habías dado por cierto y... cuando menos te lo esperas... zas, estás enamorada de la araña" susurré sibilinamente, aprovechando para darle a traición un beso en la mejilla, como si fuera el mordisco de una cobra al acecho.
Pero rompí el hechizo de magia oscura cuando estallé en carcajadas al ver su cara marcada de carmín sin saber reaccionar, en un sonido dulce e inocente como una campanilla tintineante, que dadas las circunstancias debía de resultar aterrador desde fuera, como eco proveniente de un lugar como aquel. Pero desde dentro era cariñoso y cálido.

"Gata y araña" volví a reirme de nuevo al ser la parte final de aquel viejo acertijo infantil del animal que era dos veces animal...


"¿Qué se te había ocurrido que íbamos a hacer cuando salimos, Kaji-chan?"
pregunté repentinamente curiosa, aferrándome a su brazo mientras nos encaminábamos hacia la calle. "¿Alguna que realmente te apeteciera haber hecho conmigo?" añadi con una expresión aniñada y vidriosa en la forma de mirarla...


"Tenemos que hablar con Sanjuro-sama antes que con el Oyabun... Hay que pedirle permiso al gobernador antes de dar la orden de reconstruir el templo, aunque los gastos corran a cuenta de la yakuza" aunque de todos modos no estaba muy claro donde terminaba la propiedad de uno y otro, así que el gasto podía considerarse también del clan... Daba igual, resultaba de cortesía obligada seguir la jerarquía debida, así que después de la Fortuna, la siguiente visita debida era a Bayushi Sanjuro...


---


"Ahm, entiendo... Oh, puedo fijarme en Miki-chan... Es una Doji del club de Matsu Shinode, y es tal como dices, posee la dulzura del suave algodón de azúcar, no la del suntuoso bombón.
Ambas cosas son dulces, pero... ya sabes, el regusto es muy distinto"


Respondí, creyendo que había comprendido aquello de lo que el Shosuro estaba hablando al referirse a la diferencia entre la sensualidad grulla y la escorpión.

Sonreí coquetamente cuando me tocó el cabello. Resultaba curioso porque, a diferencia de la mayoría de hombres, reconocía la clase de energía que Ganawa proyectaba de un modo muy familiar... hasta que percibí la esencia de sensei en él.
Era sencillo comprender porqué Ganawa fuese incapaz de dejar indiferente a ninguna mujer, la marca de Benten era palpable y tan reconocible para la naturaleza humana que sin duda causaría todo un cóctel de emociones alrededor del actor, ansiedad, deseo, inseguridad, atracción... y probablemente miedo en la mayoría de damas que se vieran a punto de desbordar por ese descontrol.
Sin embargo a mi no me generaba ninguna incomodidad sentir que aquello me atravesaba; mi alma no ejercía resistencia represiva alguna, así que no se veía arrastrada por el torrente. Estaba demasiado acostumbrada a la cercanía de sensei, que generaba esa clase de emociones multiplicadas por mil a su alrededor, en hombres y mujeres; por eso había quienes la adoraban y quienes la consideraban poco menos que una bruja seductora devoradora de mentes.
Ella siempre decía... que no era nada inusual que el pánico del ahogado arrastrara con él a quien intentaba darle la mano.

Fuera como fuera, yo me sentía tranquila y cómoda con todo aquel despliegue de sentimientos, sin necesidad alguna de reprimirlos o intentar ocultarlos pudorosamente. Yo sabía, gracias a Satomi, seguir viendo claramente entre la niebla que de las emociones de aquella clase. Pero podía imaginar, obviamente, por qué Kiho era incapaz de ver nada a su alrededor cuando el Shosuro se le acercaba...

"Dime una cosa, Ganawa-san... ¿como conociste a sensei? Quiero decir que... ella no suele escoger varones entre sus discípulos directos, de hecho eres el único que conozco"
murmuré curioseando.

"Estoy segura de que usted "tan bebido" es capaz de fijarse en detalles que a muchos otros hombres, serenos, se les pasarían por alto completamente" susurré con una sonrisilla tímida, a punto de ruborizarme por la manera en la que el actor describía mis actos. Incluso haciéndolo de una forma "profesional" podía ser muy galante. "Pero lo haré como dice. Evitaré sonreir tal como lo hago... Y respecto al cabello, tal vez deba usar más horquillas; así no caeré en la tentación de recolocarlo" pensé en voz alta, haciendo acopio de todos modos de todos los consejos recibidos.


"Claro que tiene gancho"
exclamé con una risilla tapada con la punta de los dedos "Imagine también la oniagan de ensueño de Yume-do, la casi "divinidad" de quien represente al Tengoku o toda la energía y furia de la del Jigoku.
Dependería de cuantas candidatas hubiera, que pudieran cubrirse más o menos "títulos", y tampoco habría que hilar de un modo teológico claro, sólo con una interpretación libre de cada plano...

Si conseguimos que nuestra ikka obtenga tal nivel de calidad que las oniagans no sean un accidente aislado sino parte de un sistema, ningún otro grupo rival podrá volver a amenazar nuestro territorio, porque simplemente estará totalmente fuera de su alcance.
Y para eso, el modo en que las cinco generaciones de Toras han conseguido transmitir su conocimiento y habilidad de madres a hijas, resulta fundamental para conseguir crear nuestra propia y exclusiva... escuela de oniagans"


Expliqué con una sonrisilla confiada en el éxito de aquella idea.
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