Aoki Ko

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Miya Nadesiko
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Aoki Ko

Mensaje por Miya Nadesiko » Jue Feb 16, 2012 7:07 pm

Este post está hecho con la intención que todos puedan saber acerca de una escritora de hace apenas unos cien años, que revolucionó el mundo de la literatura y que creó una corriente a los que mucho la llamaron "oscurantista" pero que en realidad era una exposición cruenta de la realidad en toda su frialdad y bajeza.

Esta es "Aoki Ko"

Pero detrás de este pseudónimo se encuentra la vida de la autora, su verdadera realidad y los hechos que la marcaron para alzarse como aquella figura entre lo mítico y lo místico, lo oscuro y lo sagrado.


** El verdadero nombre de Aoki Ko era Kotome, Kitsune Kotome, o como posteriormente fue conocida, Akodo Kotome, pues se casó con Akodo Hidekazu un amigo de su padre.

La vida de Kotome fue muy dura, a la corta edad de diez años vio cómo mataban a toda su familia en un asalto de una banda inidentificada al pueblo en donde ellos vivían, murieron muchos, pero parecía que iban a por ellos especialmente, aunque al final nada se probó...

Kotome quedó huérfana, sola, pues casi toda su familia, madre, padre, hermanos y abuelos murieron en aquel asunto, sólo ella, por suerte, sobrevivió, ya que su madre la protegió con su cuerpo y estuvo durante tres días haciéndose pasar por muerta mientras aquellos bandidos estaban en el pueblo buscando algo, que nunca se llegó a saber si encontraron...

Cuando la encontraron estaba... hecha girones, pero no sólo su ropa y cuerpo... sino mentalmente...

Pasó de familiar lejano en familiar lejano sin que nadie quisiera hacerse cargo de ella pues se comportaba como un vegetal, sentada todo el día mirando a la nada sin hablar, sufría una grave afasia que la había apartado del mundo... Hasta que un día apareció un hombre llamado Akodo Hidekazu. Este la había visto el día del funeral y se había olvidado de ella, pero al tiempo la volvió a ver en casa de otro familiar y se dio cuenta en el estado en el que estaba...

Hidekazu era el hermano pequeño de una familia que había sido amiga del padre de Kotome, no era el hermano que mejor relación tenía con su padre, pero si que lo respetaba mucho... y entonces, al verla en aquella casa, bajo un cerezo en flor, como una muñeca, de pronto se dio cuenta que la memoria de su amigo merecía algo más que plegarias nocturnas...

Pidió la custodia de Kotome cuando esta tenía tan sólo trece años, y ya llevaba tres sin hablar...

Al principio, la convivencia se hizo casi imposible, ella era como una muñeca hecha girones y él un hombre con muchas ocupaciones, pero un día, mientras comían le dijo "si vives bajo mi techo tendrás que ocuparte de tus obligaciones, a partir de ahora te ocuparás de la casa y arreglarás el jardín". Hidekazu vivía con un par de criados simplemente a los que despidió para que ella se mantuviera ocupada, y tenía un jardín muy descuidado que le costaría a la chica casi un año sacar a relucir...

Pero cierto día de primavera, cuando llevaba seis meses haciendo automáticamente las labores que le había encomendado, de pronto la primera flor se abrió... Hidekazu estaba tomando té en el patio mientras la veía trabajar en el jardín, entonces, de pronto, ella se dio la vuelta, sonriendo, algo que jamás la había visto hacer y dijo "una flor"...

Ese fue el primer día en el que Kotome volvió a hablar... Y desde entonces, poco a poco fue sacando la oscuridad de su interior, pero lo que había visto la había marcado, no sólo la muerte de sus seres queridos, sino todo lo que había vivido en las otras casas... la falsesdad de la que decía ser su familia, aunque fuera lejana, los problemas reales que causaba alguien así, los problemas de la justicia al no dar solución a aquella masacre... y muchas otras cosas se transcribieron en sus manos en forma de novelas. Pero eran tan abrumadoras que ella misma sabía que no podía ponerlas bajo su nombre, así que se inventó ese pseudónimo...

El mundo que describía era tan cruel y tan oscuro que, como te decía, nadie quería mirarlo a la cara, y sin embargo pasaba todos los días, en tu casa, en la de tu vecino, en la de tu hermana, en la de alguien que conocías y en la de alguien que intuías. Así que... fue todo un éxito desde su primer libro... aunque nadie quería reconocer que leía cosas así, porque realmente aquellas obras te podían llevar a un estado casi de desear suicidarte para salir de aquella oscuridad... a la que todo se lo tragaba...

Pero poco a poco, mientras las heridas de Kotone se iban curando... sus libros fueron lentamente cambiando, aunque no mucho, eran sólo pinceladas de algo de luz, que a su vez hicieron que sus libros fueran más interesantes, pues, por primera vez en muchos volúmenes parecía que había un camino hacia la luz.

Esa fue la etapa en la que ella se casó con Hidekazu, cuando cumplió los 17 años... Vivieron casados muy poco tiempo, apenas unos cuatro años...

Y entonces... el murió...

Su obra se paró en seco y muchos pensaron, sin saber quién erala autora que al final ni ella había podido huir de su oscuridad y se había suicidado... Pero cuando tenía veintitres años, y tras más de un año de sequía sacó... "Hana"...

Y todo cambió... en ella se hablaba de cómo un autor había recogido a una niña afásica, lo contaba desde el punto de vista de este, cómo la había visto ser desde una planta a ser ella la que floreciera con el jardín al que le encomendó cuidar... pero el autor estaba muy enfermo, y él lo sabía, pero antes de morir tenía que asegurarse que la chica podía valerse por sí misma, que cuando él no estuviera ella podría ser feliz...

Antes de morir, mientras la tomaba de la mano le dijo que aquello no era más que otro paso, una estación más y que el ciclo, aunque duro, al final volvería a abrirse...

La obra termina cuando ella, desolada, sale de la habitación donde él acaba de morir y ve el jardín que cuidó todo el tiempo que estuvo callada abierto, todas las flores, todas desplegadas con olores y colores... y allí, entre las flores... lo comprendió...

No estuvo sola antes... y no lo estaría ahora... La vida no era más que el transcurrir lento pero progresivo de las estaciones... pero eso no es lo importante, lo importante es quién nos acompaña en ellas, el recuerdo de las flores que vistes crecer en tus manos... y el devenir de nuevas que vendrán....

Así que muchos piensas que ella encontró al final la paz... Y tras esa novela... Kitsune Kotone, Akodo Kotone... Aoki Ko... murió...
"Oye mi voz, pues es la del Emperador"


"El arte de la guerra es la manera de conservar la paz"

Miya Nadesiko, heralda del Imperio Esmeralda

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Mensaje por Miya Nadesiko » Jue Feb 16, 2012 7:29 pm

OUT
Voy a ir escribiendo fragmentos de la obra "Hana" aquí y de otras obras de Aoki Ko, pero sobretodo de Hana..
Tenéis que tener en cuenta que no soy un genio literario como ella XDD asi que sed clementes y tratar de entender lo que trato de transmitir con la capacidad limitada que dios me ha dado XDD
Y bueno... sé que es una locura pero... ¿Cómo todo lo que me invento para el foro ¿no???? ojalá pudiera escribir la novela entera XDD
IN



Hana

Prólogo

Era el inicio de la primavera, las flores se abrían y las abejas revoloteaban buscando el néctar de la juventud eterna de la naturaleza. El sonido lejano de la brisa de las montañas acariciaban las campanillas de los pasillos exteriores de las residencias del distrito noble y ululaban entre las hojas de los árboles como una melodía divina de notas olvidadas. La luz de Amaterasu era gentil sobre la piel, calentaba el cuerpo y el alma con su suave caricia como el tacto de una amante que se despide con un gesto futíl antes de la temida marcha en mitad del alba, cuando aún todos duermen y los amantes poseen un mayor grado de intimidad. La naturaleza se mostraba más hermosa aquella mañana de lo que jamás el ser humano podría reflejar aunque lo intensase, le cantara canciones, hiciera poesía sobre ello, pintara sus colores o esculpiera sus elementos y sin embargo la mera visión de ella bajo aquel cerezo cubrió todo aquello con un alo gris, negruzco, oscureciéndolo todo al rededor de esta hasta que sólo ella quedó matizada con suaves colores.

La primera vez que la vi mientras los pétalos de cerezo se desangraban sobre ella lo supe... Ése era el inicio de su primavera, quizás una que aún se retrasaría tras el más cruento de los inviernos jamás conocidos por el hombre, pero también era el inicio de la mía propia... aunque esta no sería jamás tan larga y hermosa como la que ella llegaría a tener. Y mientras la observaba desee que el final ya que sería el mismo, el invierno, nos diera a los dos una misma oportunidad.

Por mucho que lo deseara eso no cambiaría nada, mientras observaba a la chica que desde aquel momento estaría bajo mi cargo, no pude evitar pensar lo terrible del destino que mediaba para encontrarle por fin alguien que se ocupara de ella, y sólo me encontraba a mi... una persona incapaz de tomar la decisión de separarse de ella ahora que aún estaba a tiempo de no hacerle daño, de buscar alguien más apto que yo... pues yo mejor que nadie sabía que mi vida estaba llegando a su fin...
"Oye mi voz, pues es la del Emperador"


"El arte de la guerra es la manera de conservar la paz"

Miya Nadesiko, heralda del Imperio Esmeralda

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