Día 2º.- Embajada Fénix.- De noche

Registro de las Historias de OU.
Cerrado
Avatar de Usuario
Isawa_Mitsuomi
Ishi erudito
Mensajes: 1719
Registrado: Mié Sep 24, 2008 9:41 am

Día 2º.- Embajada Fénix.- De noche

Mensaje por Isawa_Mitsuomi » Jue Oct 30, 2008 9:21 pm

Por fin de vuelta a la calidez de la Embajada Fénix y de sus altas paredes, en donde el murmullo de las intrigas se convertían en charlas hacerca de teología y política religiosa, donde los cánticos eran oraciones a los kamis y en donde una mala mirada no podía matar... ¿o sí?

Al ir llegando, bajo la intemperie, con un paraguas en mano para evitar que el leve rocío que caía a esas horas de la noche la empapara, Akemi esperaba impasible delante de la puerta de la Residencia, firme como la madera. Cuando llegastes a su lado ella se inclinó muy profundamente y te dijo:

"Bienvenido al hogar, sama... Su reunión con Isawa Kondou-sama ya está lista... Este ha preferido la soledad actual de la Embajada, ahora fuera de horario laboral, para cenar en la sala de reuniones de su despacho... Por favor... sígame..."

Y tras esto se colocó medio paso delante tuya mientras que con una sonrisa muda te decía "¿ha ido todo bien?"

Por fin, la relativa paz de la Embajada, de nuevo, un lugar conocido, familiar, aunque no carente de peligros, como había descubierto hacía ya casi un día. Sin embargo, se sentía a salvo, como si volviese al hogar, como si estuviese de nuevo en Kyuden Isawa. Casi esperaba que surgiese alguien a recibirle diciéndole okaerinasai, aunque eso ya había sucedido aquella mañana, pero en un contexto muy diferente.

El día terminaba, pero aún le quedaban dos importantes encuentros y la cena que le esperaba con el Embajador Isawa era ciertamente importante. ¿Hablaría por fin sin tapujos Isawa Kondou? Tenía dos temas que tratar con él: la misteriosa conversación que había mantenido con Asako Hiro y el tema que él mismo quería tratar con el Embajador, y precisamente en ese orden.

Akemi le esperaba en la puerta. No la había visto en toda la tarde y se alegraba de volverla a ver. Estaba preciosa bajo aquel paraguas del que goteaba el roció vespertino, como una pequeña llovizna. SE preguntó por un instante, tan sólo por un instante, que pasaría si se hubiesen conocido sin ser yojimbo y protegido, o si antes no hubiera conocido a cierta tensai del fuego. Isawa Mai, ese era otro problema que tenía que solventar, pero prefirió de momento (una vez más) mandarlo a lo más profundo de su mente, como quien aleja un mosquito molesto con un golpe de abanico.

Buenas noches ya, Akemi-san -dijo Mitsuomi con una sonrisa-. Espero que vuestra tarde no haya sido tan... rica en acontecimientos como la mía. Aunque he de ser sincero que la obra de los Escorpión fue magnífica en muchos aspectos, me siento mal por haber hecho que os la perdiérais con mis encargos. Espero poder compensaros. No os aburriré con mis devaneos crepusculares, pero contadme los vuestros. ¿Cómo os ha ido esta tarde?

"Aburrida sin vos, mi señor... muy aburrida... atraés los acontecimientos..."

Dijo con una media sonrisa permitiéndose una familiaridad no habitual en ella, puede que poco a poco la fueras venciendo en tu cruzada por la cotidianidad con ella...

"Pero sobretodo he estado ayudando en la Embajada a parte de hacer vuestros encargos... Y bueno, he visto entrar y salir a un Seppun muy curioso, preguntando a todo el mundo cosas que... No entiendo muy bien qué hacía ese hombre aquí... Un Guardia de la Rosa me dijeron... Luego he estado ayudando a mandar algunas misivas y he recibido ya algunas instrucciones sobre la cena de mañana para nosotros, los garantes de vuestra seguridad. Así como cruzarme con varios acontecimientos curiosos... No sabía que Isawa Arousou-sama se llevaba tan bien con la hija del señor de los Asahinas... También he oído aquella forma tan espectacular del escorpión de hacer arte... Incluso me he tomado la molestia de ir a Yum Yum Mochi de nuevo por si por la noche os entraba algo de hambre de dulce... Y allí he visto a cierta persona que... Bueno, conjeturas... pero ha sido muy extraño...

Pero... ¡Por Shiba! Mi madre se horrorizaría si viera cómo he perdido los modales... por favor... vivo para serviros... no debería importunados con mis cosas... Sólo seguidme y espero que tengáis mucha suerte en estas citas que os quedan..."

Mitsuomi se detuvo y miró a Akemi con una sonrisa divertida.

Akemi-san, nunca me importunais. Vos veis cosas que se me escapan y que pueden ser útiles, nunca os calleis nada de lo que veáis, lo consideréis o no importante -Mitsuomi de pronto se puso serio-. Es más, os ordeno que me contéis a quién habéis visto en Yum Yum Mochi. -A continuación se permitió un par de carcajadas-. Creo que eso de las órdenes no se me da bien, se nota demasiado que es algo muy forzado, ¿verdad? Pero, hablando en serio, Akemi-san, valoro sobremanera vuestras capacidades, no os calleis nada, de verdad, sé apreciar vuestra conversación y bastante "trascendencia" he tenido hoy (y aún me espera más) como para no valorar una charla intrascendente, aunque realmente no lo se. Además, soy un cotilla como cualquier otro que ama las cortes, contadme contadme.

OFF: Hiromi, el Seppun lo lógico es que sea Daisetsu, pero Dai visitó la emabajada el día 1, no el 2

OUT

¿Quién ha dicho que daisetsu sea el único Seppun Guardia de la Rosa...??? Aaaaaaaaaaah...

In



Akemi sonrió tímidamente y asintió despacio mientras por el largo pasillo camino al salón detinado a la cena andávais...

"Pues... Creí ver a la antigua... Campeona Esmeralda... Bueno, no así... no del todo... veréis... Ella se supone que... "desapareció" lo que supone en tiempos de Okucheo que terminaría nadando en el río boca abajo... Sin embargo vi salir a una mujer que... No era ella... o si lo era estaba muy cambiada... su pelo... su forma de andar... pero no sus ojos... Eran... los mismos... Y mire que yo sólo la vi unas pocas veces, no la conocía personalmente... Pero... era una ronin... No sería ella, pero... ¿Sabe lo que le digo? Que... me dio fe... Pues ella fue de las pocas que no se doblegaron a Okucheo, y por ello ascendió, el Hantei quería tenerla cerca, se decía que la acosaba... y cosas más horribles... Cuando ella desapareció sentí como si todo lo bueno que le quedaba a aquel tiempo de caos y sangre se perdiera en una marea roja... pero al verla... o creer hacerlo... pensé que... la primavera siempre llega... aunque sea tras un invierno... de muerte..."

Y tras un silencio en el que la expresión de Akemi se mostró tan suave e iluminada que pareció la propia imagen de una deidad bondadosa, llegasteis ante la puerta indicada (un segundo más tarde por si deseas hacer algún comentario).

La yojimbo se inclinó en el suelo y llamó a la puerta, diciendo en orden el motivo de la visita, el invitado, tu rango, su persona y la humildad de serviros. La mujer te sonrió un segundo antes de abrir la puerta, ella no entraría, de por seguro se quedaría cerca, pero esa reunión no era para ella, era privada...

"Ánimo" Pareció decirte con aquel gesto.

En la sala, una rectangular adornada sobriamente con papiros con rezos y frases del tao, con montañas pintadas en las fusamas y fénix que sobrevolaban estab Kondou. En una mesa de caoba amplia y redonda que podría albergar a unas seis personas. La mesa estaba puesta y bien servida y él con un gesto te indicó que te sentaras.

"Buenas noches... espero que su día se haya restablecido... Pasa, siéntate y cenemos..."

¿Akemi había dicho realmente que creía haber visto a la anterior Campeona Esmeralda "disfrazada" de ronin? Mitsuomi empezó a calibrar inmediatamente las implicaciones de aquello, si Akemi había visto lo que ella había creído ver. Podía considerarlo casi un regalo, por todo lo que podría surgir de aquello. Debía encontrar a aquella ronin y comprobar si se trataba de la Campeona Esmeralda. Y luego... luego habría mucho, demasiado, por hacer.

Debía hablar con Akemi sobre esto para investigar más.

También le había llamado la atención lo de aquel Seppun de la Guardia de la Rosa que había estado haciendo preguntas en la Embajada. De aquella Guardia sólo conocía a Seppun Daisetsu y este no podía haber sido. ¿De quién se trataría? ¿Y qué respuestas buscaba? Se lo comentaría a Kondou por si él podía ayudarle.

Cuando se encontró ante el Embajador se armó con la mejor de sus sonrisas y con su más sincera cortesía. Kondou en los temas que pretendía tratar Mitsuomi era como un animal salvaje, que al mínimo atisbo de peligro se aleja corriendo. No quería que Kondou se negase a hablar de nuevo, debía obtener toda la información que buscaba.

Es un honor para mí, Embajador -dijo obsequiosamente Mitsuomi al tiempo que se inclinaba- que hayáis decidido recibirme en vuestras habitaciones. Pero por favor, no os preocupéis por mí. Debería ser yo el que se interesase por vuestro día, ya que esta mañana... parecíais turbado y si es posible quisiera ayudaros en lo que mis humildes capacidades me permitan.

"Mi día, tras lo de hoy ha sido una locura... Los chismes en esta ciudad son los corceles más rápidos... y he tenido que lidiar con una multitud de enviados de las embajadas e incluso de dentro de la Ciudad Prohibida... Cuanto me fastidia esto... no sólo ahora podrán ponernos en entredicho sino que nuestras relaciones peligran... Menos mal que Arousou-san fue expresamente a la Embajada Grulla ha revisar que nuestro trato con nuestros hermanos más cercanos no había sufrido daños... De hecho se han ofrecido a ayudarnos si lo necesitamos...

Pero no creo que podamos contener muchoa los escorpión... suerte que la ayuda de la Grulla se haya manifestado en que su Embajadora al parecer ha discutido de nuevo con Bayushi Jubei y eso ha caldeado su ambiente y los ha alejado un poco de nosotros. Isawa Aya está viendo la evaluación de daños que podemos sufrir con respecto a si se centran en nosotros...

Por lo que... por todos los kamis, ahora mismo preferiría mil veces estar en una reunión con varios Otomos antes que en esta situación... y me temo que esa no es una elcción... de por seguro los "Ojos" más bonitos de la ciudad ya se abrán fijado en el incidente...

Así que como ve... el trabajo de embajador conyeba una vida estresada y con poco beneficio..."

Dijo mientras te servía algo de té.

En otras circunstancias, Mitsuomi hubiera iniciado un profundo análisis con el Embajador acerca de las consecuencias políticas del asesinato de Asako Hiro, pero en aquella conversación Mitsuomi buscaba otra cosa. Ya habría tiempo mañana, en la comida, cuando estuvieran reunidos todos los Candidatos y los dos embajadores, de hablar sobre las estrategias políticas a emplear, especialmente de cara a la gran cena de aquel día.

Que deseeis la compañia de los Otomo es sin duda un síntoma importante -dijo Mitsuomi con una sonrisa, al tiempo que tomaba él también un poco de té. Con el saber ligeramente amargo de la bebida en los labios, pero sin perder la sonrisa cordial, continuó hablando-. Os comprendo perfectamente, yo mismo he tenido un día ajetreado y a menudo he deseado que el día terminase ya, que Amaterasu se moviera más rápido por el cielo, incluso la Ciudad Prohibida puede ser un lugar inquietante bajo ciertas presiones -Estas últimas palabras las dijo con cierto tono evocador, como si recordara; un evidente anzuelo para kondou, que aunque no hiciera ningún comentario, de seguro anotaría aquellas palabras y aquel tono y buscaría su significado y sus implicaciones-. Por esto mismo aprecio lo que hacen hombres como vos, cuyo único beneficio es servir a su clan, acosta de su bienestar, y es que a menudo la mente se pierde entre tantas tareas, tantas posibilidades, tanto trabajo y tiende a dejarse arrastrar por los acontecimientos; es entonces cuando surgen pequeñas incoherencias, pequeños lapsus, incluso a veces ciertos olvidos -Mitsuomi volvió a beber-. Por eso es bueno buscar a veces momentos de paz donde dejar de lado las tareas del día y descansar, tal vez con una agradable charla y un buen té, para que la mente se asiente y todo esté más claro y lo que se ha perdido pueda volver a ser encontrado.

Si con aquellas poco sutiles indirectas (Mitsuomi tampoco estaba para florituras llegado aquel momento) Kondou no captaba el deseo de Mitsuomi, no lo comprendería ni aunque el ishi lo escribiera por todas las paredes de la ciudad.

Kondou quedó muy serio entonces en silencio en un lapsus de tiempo en el que algo te dijo que no iba a ir todo bien... Entonces oistes una voz en el pasillo de alguien diciendole a Akemi que le acompañara que debía estar en "otra sala diferente a esa". Kondou estaba tan en silencio que te dejó oir aquello... mientras sus ojos te miraban muy seriamente.

"A veces... Mitsuomi-san... hay cosas que es mejor no conocer... no saber... se vive mejor... pero siempre... hay otros que... piensan que es mejor así... que es mejor conocer... pues se equivocan... se equivoca...

Le advierto una cosa joven... antes de hablar... antes de nada... Cuando empiece a contar ya no podrá dar marcha atrás... su vida quedará ligada a mis palabras... y si las traiciona..."

Y eso fue directamente más que una orden una clara advertencia...

¿Dónde te habías metido?

Mitsuomi no se amilanó ante las palabras de Kondou, más bien esbozó una ligera sonrisa y habló con tono tranquilo.

Hace escasamente una hora he oido palabras parecidas a estas, Kondou-sama. Al parecer no hago más que encontrarme con historias turbias y secretos peligrosos desde que llegué a esta ciudad. No es que esperara otra cosa, la verdad, no en Otosan Uchi, pero me siento sorprendido con la rapidez que me voy liando en la madeja que otros han ido tejiendo. Pero qué otros, eso aún no lo sé a ciencia cierta. Y de todas maneras espero lo peor. Desde que me enteré del asesinato esta mañana y empecé a pensar sobre ello, bueno, va a haber más de una tragedia en el Fénix esta primavera, me temo.

Así pues no dudeis en tratar conmigo ciertos temas. Hay muchas cosas que pueden sorprenderme, pero muy pocas que lleguen a asustarme, especialmente a estar alturas. Y siempre quiero saber, al fin y al cabo soy un ishi, y no solo eso sino también por el bien de mi clan y por el del Imperio. Y no os preocupeis por traicionar vuestras palabras, os juro que no lo haré.

¿Qué le contaría kondou? Estaba intrigado, la cosa había tomado un cariz extraño, especialmente por el hecho de que alguien estuviera alejando a Akemi de allí.

"Vuestras palabras no son sólo más que el reflejo del que está a la puerta de los verdaderos sucesos, al otro lado del velo... Mitsuomi-san... sólo espero, por vuestro bien... que sepáis que una vez entréis en esta casa... en este lado del espejo... que uno no sale tan fácilmente..."

Y dejó de nuevo un espacio para que decidieras si estabas seguro de entrar en aquella oscura instancia en la que en el techo colgaban dagas envenenadas...

Por fin, Kondou, tras beber un trago muy largo de té empezó a hablar, primero despacio, tratando que entendieras todo y luego cada vez más sombríamente y siseante...

"Yo sirvo al Clan... y a los motivos de éste... Desde lo más alto... desde la punta... hay órdenes que cumplir... órdenes que no todos saben... pero que hay que hacerlo... No como el deber del escorpión, pero sí como el deber de un Fénix negro que está carbonizado y que lucha por resurgir... Nosotros... los que como yo obedecemos somos ese aliento que hace que los demás renazcáis...

Hay cosas... joven Mitsuomi que cuando uno tiene vuestra edad piensa que son imposibles, que no se debe porqué llegar a esos términos... pero, lo cierto es que el Imperio se mueve así en realidad... bajo el tablero hay otro tablero... y nosotros no podemos ser menos... Nosotros tenemos que sorbevivir...

Por eso... cierta persona allá arriba envía las directrices a mi superior... y este a su vez a mí... Y al parecer, esta mañana Hiro vio lo que no debía... Pero no os equivoquéis! No me refiero, ni mucho menos, que eso tenga que ver con su muerte... No, por todos los cielos... pero... en cierto sentido sí que tiene que ver...

Lo que yo no podía decir delante de Emi-san y Kazumi-san... es que una de las cosas por la que la habitación estaba vacía de espíritus fue... fue... por mí..."

Kondou bajó la cabeza y negó con pesar.

"Fueron escasos minutos antes de que debiera pasar aquel terrible incidente... Hablé con Hiro unos minutos en su despacho y él me insistió en hablar... de algo muy importante... del cargo de embajador y de... una prganización... secreta...

hablaba de lo que yo os digo... No podía permitir que aquello quedara en el aire público, asi que le dije que lo haríamos más tarde... Más tarde... que irónico... nunca lo hubo... pero... antes de irme... vacié la sala de los espíritus que habían escuchado aquello... con la mala fortuna de... lo sucedido..."

Mitsuomi suspiró.

Embajador -dijo con voz tranquila, pero sin ningún tipo de simpatía- antes os juré que protegería vuestras palabras y lo haré, mientras ese juramento no dañe al Clan, aunque me siento muy intrigado por todo lo que habéis dicho. Pero lo sorprendente es que el asesino, aprovechara justo ese momento en que vos habiais vaciado la habitación de Hiro de kami para actuar. ¿Estais seguro de que lo que hablásteis con Asako Hiro no tuvo nada que ver con su muerte?

Aunque no sé todavía como interpretar correctamente lo que me habéis contado, si para bien o para mal -y es que Mitsuomi creía poder ponerle un nombre a lo que se estaba refiriendo el Embajador, un nombre detestable-, pero en cierta manera he de daros las gracias, puesto que me habéis aclarado muchas cosas y no sólo sobre el asesinato del secretaro de la Embajadora Emi -aquel final de frase sonó casi misterioso-. Para agradeceros el favor os aseguro que podéis contar conmigo para cualquier cosa que sea en bien del clan, no temáis en pedirme mi colaboración.

A ver que le decía Kondou ahora, aunque Mitsuomi ya había tomado una decisión.

"Sonará como deba sonar pero lo que sucedió se debe a la peor de las casualidades posibles... Terrible hasta el máximo... hasta el cúlminen de este mal sarcasmo... Os lo aseguro..."

Sonó muy serio. Entonces, te miró fijamente, tanto que notastes agovio y malestar y con unas palabras muy expresas y muy tajantes dijo:

"Agradecedme mi... "sinceridad" cuando todo esto... toda la primavera... haya acabado y puede que más... hasta entonces...sed prudente y sensato con vuestras acciones, palabras y decisiones..."

No os preocupeis en ese sentido, Embajador -dijo Mitsuomi con una sonrisa que está vez si trasmitía cierta calidez-, tengo el defecto de odiar estar en deuda con alguien -lo que no decía Mitsuomi es que estuviera en deuda con Kondou-, así que siempre recuerdo los favores que me prestan y tened por seguro que procuro devolverlos siempre.

Pero respondedme a un par de cuestiones que me surgen, por favor. La primera es si fuisteis vos quien arrancó las páginas de la agenda de Asako Hiro, por el motivo que fuese, eso ya lo habéis explicado. Y la segunda cuando exactamente obrasteis vuestra "magia" en su despacho.

Ah -dijo Mitsuomi como si se acabase de acordar de algo-. Tan importante y casi se me olvida... que necio soy. Permitidme una última pregunta: ¿cómo pensais ocultar todo esto?

Y Mitsuomi dio un sorbo de te. Su lengua tenía un regusto amargo.

"No... no fui yo quien arranco esas páginas... de hecho... si no fuera porque tengo el puesto que tengo no me hubiera enterado de tal cosa...

En cuanto a lo del conjuro... fue retardado... como decirlo... no lo lancé para que actuara cuando me fui, sino minutos más tarde... por... precaución... eso es lo que debe haber provocado este caos...

En cuanto a lo de ocultarlo... primero encontremos al culpable, luego... ya nos ocuparemos de eso... Le aseguro que lo que necesitamos es una cabeza visible... luego... como todo en esta vida, Mitsuomi-san... es política... y contactos..."

Siendo así, mi hipótesis inicial se mantiene -dijo Mitsuomi pensativo, hablando más para sí mismo que para Kondou-. Asako Hiro murió porque sabía algo que no debería saber y alguien quiso evitar el peligro que ese conocimiento le conllevaba. Pero si no se trata de lo que quería hablar con vos...

Claro que lo más lógico seria pensar que me mentís -ahora Mitsuomi ya se dirigía directamente al Embajador-, que el secretario de Emi-sama se enteró como me habéi explicado de algunas de vuestas... "actividades" y eso suponia un peligro que debais eliminar, por lo que cuando os enterásteis de que él lo sabia dispusisteis que su despacho estuviera libre de kamis y después volvisteis, probablemente acompañado de un bushi, ¿Shiba Kaisha, tal vez?, que mató de una estocada al Asako. Encaja perfectamente, pero... pero se que no me mentís. Eso es lo más sorprendente de todo, que decís la verdad. Lo sé.

Así pues, incluso bajo vuestro tablero hay otro tablero. O, la mano derecha no sabe lo que hace la izquierda; pero si consideais tal posibilidad, la investigación correspondiente os la dejo a vos.

El caso es que seguimos necesitando de un bushi, aunque ya no de un shugenja, pero sí de alguien que pudiera concertar una cita con Asako Hiro. Yo creo que todo fue premeditado y la investigación sobre las citas de aquel día y cómo se concertaron confirmará mi teoría. Si es así... Bueno no adelantemos acontecimientos.

¿Arreglasteis ya con Emi-sama algo sobre la Comisión? Si la Embajadora aceptó mi propuesta la cabeza visible de la misma sereis vos, lo cual sin duda os ayudará con la "política" y los "contactos". Y por otra parte también es posible incluso que ya tengáis algunas ideas sobre lo sucedido.

La mirada de Mitsuomi se volvió expectante.

Kondou emitía un leve y muy bajo sonido gutural como el de un gato que ronronea o un león que está meditando si matar a su presa, mientras tu divagabas en voz alta. Sus ojos, cual halcçon, no se separaban de ti más que para hacer las pausas protocolarias y aún así, estas estaban forzadas al máximo. Estaba incómodo, como tu, y nervioso, como tu, después de todo aquello no era agradable... pero además, veías en sus ojos oscuros una neblinosa masa de pensamientos inidentificables que cada vez tomaban más sus gestos y su conciencia...

Que alguien como él pensara mucho no era muy bueno...

"Emi-san... y yo hemos pensado hacer un grupo mixto y de MUCHA confianza... es decir... la mayoría somos de la embajada o... personas como vos...

Así pues las listas han terminado por tener... a Isawa Seiryo, Isawa Arousou, Isawa Kazumi (por estar ya muy implicada y servicial)... queremos que vos mismo... Shiba Goro, el yojimbo de Arousou-san pues es un hombre que conocía muy bien a Hiro y que además lleva tanto tiempo en la capital que nos es inestimable... Un servidor y... el viejo... Asako Gennai...."

Kondou meditó unos segundos y luego dijo:

"Creo que no conocéis a este último... Es un viejo henshin que... paradójicamente yo, personalemtne, me temí lo peor al ver que había desaparecido durante unos meses este invierno, pero hoy, de la noche a la mañana ha aparecido y... Aunbque Emi-san opina que un hombre tan íntegro e inteligente sería una buena pieza ella pensaba que estaba ya muy mayor para drle tantos problemas... sin embargo, yo insití, puesto que Gennai, es, sin duda, uno de los grandes hombres desconocidos de este Clan en la Ciudad... Para mí es fuente de inspiración y creo que nos ayudará mucho."

Una curiosa composición para la Comisión, aunque Mitsuomi se esperaba algo así. Al parecer la candidatura a Maestro de la Tierra no estaba considerada demasiado relevante politicamente hablando como para que se incluyera a alguno de sus candidatos en aquella Comisión. Lo más interesante eran las palabras que Kondou le habia dedicado al henshin Asako, aquello de que era una inspiración para él. ¿Se estaría refiriendo a que formaba parte también de la "conspiración" en la que estaba inmerso Kondou? Por decirlo más claramente, ¿sería Asako Gennai un gozoku también? Era también bastante intrigante que hubiera reaparecido tras una larga desaparición justo en aquel momento tan crucial, precisamente el momento en que los Gozoku habían iniciado sus movimientos subterráneos.

Me siento honrado de que Emi-sama haya tenido en cuenta mis humildes sugerencias -dijo Mitsuomi con tono ambiguo-. Una comisión con excelentes miembros. Espero estar a la altura de la misión que se encomienda y os aseguro que haré todo lo que esté en mi mano para ayudar a resolver este horrible crimen.

Mitsuomi no se había olvidado del tema que iniciara aquella conversación pero prefería dejarlo aparte y tratarlo en días sucesivos. Profundizar en ello probablemente le llevaría a mostrarse en desacuerdo con Kondou y quería retrasar aquella confrontación lo máxima posible, aunque sabiendo lo que sabía, sin duda tomaría medidas al respecto y esperaba poder averiguar algo más en aquella misma conversación, aunque dando un ligero rodeo.

Estoy deseando que la Comisión empiece su trabajo. Supongo que se iniciará mañana. Pero ya que estamos aquí tal vez podríamos intercambiar algunas ideas o impresiones. Y es que estoy muy turbado por esto, porque la conclusión a la que he llegado tras conocer los hechos esta mañana me preocupa y mucho.

Mitsuomi procedió a detallarle al Embajador todas sus deducciones, igual que lo hiciera aquella mañana con Asako Emi. Obviamente modificó sus palabras de acuerdo con la nueva revelación que había obtenido de manos de Kondou, pero aún así la preocupante conclusión persistía.

Creo que de todos estos hechos, y si no me equivoco -concluyó Mitsuomi con tono muy serio y bajando al voz-, la conclusión más lógica es que este crimen fue cometido por uno o varios miembros del Fënix residentes probablemente en esta Embajada y recién llegados. Aunque rezo a las Fortunas por estas equivocado. ¿Vos qué pensáis?

"¿Que qué pienso? Pues... esta claro... Que la Comisión tiene dos funciones ahora mismo. Uno, tapar a toda costa los rumores encontrando "YA" a un "culpable" al noventa porciento de posibilidades y en el mínimo tiempo posible, lo cual es lo más difícil levantar si hace falta la casa entera en busca del verdadero culpable. Pues lo que más me preocupa es el interés que mueve realmente a el o los asesinos... No podremos estar seguros hasta que encontremos, lo primero, el movil del crimen... Y por todos los kamis esperemos que no tenga nada que ver con los Candidatos o los futuros altos cargos del Fénix o tendremos una verdadera crisis de seguridad...

Personalmente mañana he convocado una reunión a primera hora con todos los de la comisión para discutir y ver por dónde podemos empezar, nuestras mentes unidas seràn de más utilidad...

Este tipo de enreversados puzles psicológicos son perfectos para alguien como Emi-san... es toda una tragedia lo sucedido, y encima que ella haya sido tocada tan de cerca... pues nos ha quitado una baza muy importante..."

Coincido con vos en que la prioridad es, logicamente, encontrar al culpable o culpables, pero siento discrepar. No podemos permitirnos estar seguros "sólo" al 90% de probabilidad, tiene que ser el 100%, no podemos permitirnos acusar a un inocente, pues eso destruiria totalmente la credibilidad del Fénix. El caso de Akodo Yoshinaka es un poco especial: no es culpable de nada, pero está involucrado, aunque de manera muy tangencial, creo que no es más que una víctima involuntaria, un chivo expiatorio, un pelele; de todas maneras, sobre eso aprenderemos más cuando los Kitsu le hayan ayudado a estabilizar su mente.

Quería evitar a toda costa que Kondou volviera a precipitarse. Con lo que le había dicho le había quedado aún más claro que el Embajador estaba más preocupado por conseguir una solución al crimen que limpiara la imagen del Fénix, fuese o no el criminal verdadero. Kondou era el típico político preocupado más por el On, la Cara Pública del Clan, que por resolver verdaderamente las cosas o al menos esa es la impresión que tenía Mitsuomi. Esperaba equivocarse.

Espero con sumo interés la primera reunión de la Comisión -dijo Mitsuomi con un tono más distentido, para aligerar un poco sus palabras anteriores y sobre todo para pillar desprevenido a Kondou para su próxima maniobra-. Será un día enormemente atareado, espero poder estar a la altura. Tantas reuniones y por la noche la cena en la Ciudad Prohibida. Confiemos en nuestras propias fuerzas, tengamos un plan de acción conjunto y creo que todo irá bien.

Y en cuanto a lo que decís de la "crisis de seguridad", soy pesimista. La conclusión a la que he llegado y que antes os comentaba ma hace pensar que muy probablemente el asesino esté residiendo en este edificio y eso me aterra, no por el peligro que corramos cualquiera de nosotros, sino por las consecuencias terribles que sufrirá el Fénix, porque asumid que por mucho que uqeramos taparlo algo así trascenderá. Además, como bien decís, está el problema del móvil. Me temo que bajo vuestro tablero existe otro más y no sabemos lo amplio que es, ni las piezas que incluye. igual, todo esto puede no ser una cuestión únicamente del Fénix. Tenemos que aclararlo todo cuanto antes, aunque eso es una obviedad.

Me preocupan dos cosas con respecto a este último tema: en primer lugar volverme demasiado paranoico y empezar ad esconfiar de todo y de todos, viendo posibles culpables en el rostro de cualquier persona con la que me cruce aquí; la segunda es mi desconocimiento de los residentes de la Embajada. Llegaré a desconfiar de todos precisamente porque no sé de quien desconfiar. Los restantes Candidatos no son personas de las que se pueda desconfiar claramente, parecen agradables y equilibrados, pensar que cualquiera de ellos puede ser un asesino es... algo ilógico.

Mitsuomi se calló por un momento, como si estuviese pensando. Su cara fue reflejando los diferentes estadios de los pensamientos que se formaban en su cabeza. Fruncía el ceño a menudo.

Tal vez... -empezó a decir, con tono vacilante, más como si pensara para sí mismo-. No le conozco... está claro... pero... Es alguien de quien se puede desconfiar esta claro, pero aún así... En fin, en fin, demasiado pronto para pensar así, aunque parezca lo más obvio.

Qué duro es todo esto, Kondou-sama, ojalá se acabe pronto -terminó Mitsuomi con tono triste.

Kondou quedó mirando tu expresión, buscando la siguiente palabra que no salía, con sus ojos muy fijos en tus labios como si de ellos pudiera estrujarlos y sacarlos a la fuerza.

"Sí... muy triste pero... ¿Por quién? Esta claro que mañana por la mañana cada idea, cada detalle será de utilidad, pero lo más importante es no dejar pasar nada por alto... Si vos decís que necesitáis una lista de los que están en la Embajada puedo conseguirla... el problema es que no sólo hay criados, sino yojimbos, diplomáticos, funcionarios que no viven pero que si trabajan muchas horas... Tanto es bueno que me expongáis vuestras dudas y temores como que me comentéis cualquier cosa que peséis... Como véis todo estará bien acogido... Incluso eso que decís del León... aunque he de deciros que un hombre que no recuerda nada manchado de sangre....

Pero, a lo que iba, no nos distraigamos del tema principal, las ideas, las posibilidades... y crep que vos tenéis, aunque sea un indicio en mente..."

Había picado quizás... o quizás tu estabas llendo muy lejso... On... es algo manipulable... pero no era acaso peor tu idea que la del Kondou que trataba de zanjar eso cuanto antes por el bien que del Clan... No podías negarlo... pensabas en...

Una lista de los residentes actualmente en la Embajada, ya sean criados o... Candidatos a Maestros Elementales sin duda será de enorme utilidad, al igual que los movimientos de todos ellos durante la mañana de hoy; sin embargo, no creo que sea yo el único que desee tenerla. Considero que todos los miembros de la Comisión deberían poseer una lista así. Sugeridlo mañana, sin duda será una idea bien recibida.

Ahora Mitsuomi tenía que realizar un movimiento arriesgado. ¿Debía sugerirle a Kondou un nombre, un nombre que rondaba su mente y que tal vez no tuviera relación con el asesinato de Asako Hiro, pero sí con otros turbios asuntos de la Embajada, incluso con el propio Kondou. Pero, ¿por qué no intentarlo? Eso sí, siempre con delicadeza.

Ya os digo que no conozco todavía lo suficiente a los miembros de esta embajada ni a los nuevos residentes -una clara referencia a los Candidatos-, pero la única sombra que he podido apreciar claramente ha sido la del yojimbo asignado a Isawa Hanzo, Shiba Kaisha. Al parecer en su pasado se vio involucrado en un asunto turbio, otro asesinato, el de Shiba Motoko.

Mitsuomi había deslizado una sutil trampa en aquellas palabras, ya que teoricamente la muerte de Shiba Motoko no había sido un asesinato sino... un accidente. A ver que respondía el Embajador.

"Es cierto... todos deberían... aunque como ya os digo será una lista amplísima... de más de doscientos nombres..."

Dijo preocupado y pensativo. Entonces, en aquella mezcla de emociones sin que en un primer momento te hiciera mucho caso, dejastes caer el nombre y él levantó su vista con ojos espantados quizás y con una mueca muy seria.

"No... Kaisha-san puede ser muchas cosas pero no un asesino... Y menos de su hermano gemelo... Yo estaba allí ese día, a su lado, y yo mismo os puedo decir que tras la maleza no se veía nada más que la ciega certeza del cazador de haber encontrado la presa... ¡Por todos los kamis! Cuánto a veces se burlan de nosotros dejandonos ver que nosotros mismos seguimos siéndolo... que desgracia...

Sé que es un joven... ¿Cómo decirlo? Algo... desequilibrado... muy visceral... pero no le veo capaz de hacer algo así... y menos por las espaldas... para bien o para mal Kaisha es un joven arrogante que cree que no necesita ayuda de nadie ni nada, por lo que demostrar su valía a los demás lo es todo. Y eso no concuerda con su forma de ser... Además..."

Y entonces quedó callado un segundo para beber té.

"No... yo diría que no... y menos ahora..."

A pesar de no haber obtenido gran cosa con su insinuación respecto a Kaisha, Mitsuomi se sentía complacido. pues acababa de corroborar que había algo, una relación extraña entre Kondou y Kaisha. Intentaría indagar un poco mas a ver que conseguia descubrir sobre el joven yojimbo.

¿Veis como vos estais en una mejor situación que yo para juzgar a los posibles sospechosos? -dijo Mitsuomi con una sonrisa-. Simplemente, sospeché de Shiba Kaisha... o mejor, no sospeché, sino que más bien me sentí inclinado a pensar que podía estar implicado en algo turbio. Lo he tratado poco pero su personalidad me ha parecido, como bien decis, arrogante, demasiado arrogante. Para mí ha sido como una nube oscura en el cielo limpio de esta Embajada. Pero, ¿acaso no hay personas así en todas partes? He oido decir que es un prodigio con la katana, espero que la edad temple esa arrogancia y ese desprecio hacia los demás del que hace gala, pues podría convertirse en una importante personalidad dentro del Clan, ¿no creeis? Es posible que se trata tan sólo de encontrar un mentor adecuado que haga con él lo mismo que el herrero con el metal, forjándolo, moldeándolo, dándole forma para que se convierta en una poderosa espada.

Ojalá hubiera nacido Otomo, pensó por un momento Mitsuomi, sería todo más fácil. No podía negar que se estaba divirtiendo con todo aquel juego con el Embajador. Pero ojo, debía tener cuidado, como siempre tenía presente, podía permitirse aquellos juegos no sólo por la mezquindad del Embajador, sino también por el poder que podía alcanzar, pero si no lo lograba... Aunque pensaba que Kondou se merecía todo eso y más.

Lo que me resulta curioso -Mitsuomi cambió tanto de tono como de postura. Se relajó, adoptando una posición más informal. Pretendía dar un aire "extraoficial", una charla intrascendente, a sus próximos comentarios-, es que Kaisha-san haya sido elegido no sólo como yojimbo, sino como yojimbo de Isawa Hanzo. A priori uno pensaría que alguien como él necesitaría otro tipo de... protector. Dos personalidades tan curiosas juntas pueden ser una combiación... inadecuada, pero viendo lo bien que me ha ido con mi yojimbo asignado, sin duda la elección de Kaisha para Isawa Hanzo responde a una visión de las cosas muchísimo más amplia que la mía.

¿Estaría alguna joven y bella Otomo dispuesta a casarse con él?

"Bueno... puede que parezca casual pero el tema de los yojimbos nos tuvo muy preocupaods a Emi-san y a mí y digamos que... nos repatimos al final nos repartimos las competencias con el fin de poder ponerle a cada cual un yojimbo de acuerdo a sus peticiones o a lo que nosotros pensamos que podria venirle bien...

En cuanto a ese tema del genio de Kaisha... sus padres sabrán lo que debn hacer... supongo que si no tiene un sensei que lo tenga más vigilado o él no sienta el respeto para que nadie lo sea... Pero confío en que sepa comportarse, es un chico con un gran potencial, solo que sus fuerzas están mal encaminadas... Pero es cuestión de ponerle paredes al cauce para crear un precioso embalse... Ya lo verá...

Es el problema de siempre... después de todo... es muy difícil encontrar a alguien que sea ecuánime de nacimiento... el resto debemos forjarnos con mayor o menor esfuerzo para el bien del Clan... Y digamos que siempre hay aceros que se templan antes que otros... Pero los más duros luego se convierten en espadas excepcionales...

Me alegro de que al final estéis contento con la elección de vuestra yojimbo... Emi-san... hizo... una apuesta... muy fuerte por ello... Akemi-san es una gran mujer y una bushi refinada... estoy seguro de que os estará ayudando mucho..."

Sonrió entonces con un cierto cáriz extraño y un brillo inusual...

Oh, sí, sí, Akemi-san es una grandísima ayuda para mí, al fin y al cabo yo soy un recién llegado a esta ciudad y ella la conoce bastante bien. Estoy seguro de que sin ella no podría haber hecho ni la mitad de lo que he hecho desde que llegué aquí.

Si Kondou lo hacía, Mitsuomi también podía permitirse sonrisas "extrañas" y lanzar indirectas sutiles. ¿Qué es lo que había hecho desde que había llegado a Otosan Uchi? Que Kondou tratara de averiguarlo o de imaginarlo. No le había gustado nada la forma en que se había expresado respecto a Akemi. Había en su tono y en su gesto una insinuación, algo sumergido que a Mitsuomi no le gustaba.

Precisamente por eso -siguió diciendo Mitsuomi con el mismo tono informal, como si la charla siguiera por derroteros poco profundos e intrascendentes-, por la idoneidad de las capacidades de Akemi-san a mi propia persona, me sorprende que vos asignarais a Kaisha a Isawa Hanzo. Las razones de formar una pareja tan... curiosa, se me escapan, pero como ya os he dicho yo soy aquí un recién llegado y muchas cosas están más allá de mi comprensión actual. Pero sin duda las elecciones fueron meditadas profundamente, y creo que estoy dispuesto a brindar por esas elecciones, al menos como agradecimiento por haber elejido a Akemi-san como yojimbo para mí.

Mitsuomi sonrió de manera algo pícara, trasmitiéndole a Kondou una insinuación velada, que en el fondo no tenía nada que ver con lo que Mitsuomi pensaba sobre Akemi, pero que parecía adecuado trasmitir en aquel momento al Embajador, para que este tal vez se abriera más.

Mitsuomi alzó la copa, auqnue solo contuviera té, y dijo:

Por los que sirven, los que nos sirven y a los que servimos. Kanpai.

Kondou arrimó su copa y brindó contigo a la vez que añadía:

"Y porque todo, de ahora en adelante se enderece y salga bien!"

Y ambos brindasteis mientras él, tras la taza, te miraba casi fijamente. Tras beber quedó mudo unos segundos y comenzó de nuevo a hablar distendidamente:

"Bueno, dale las gracias a Emi-san por Akemi-san... después de todo ella tuvo mucho que ver... Y lo de Hanzo-sama.... No os precoupéis, Kaisha es mejor de lo que uno puede esperar, de hecho le viene bien tenerle cerca... es para raspar el pequeño talón de Aquiles... Como le he dicho hay mucho de complementario en los yojimbos asignados... Puede que por eso sea tan curioso lo de Arousou-san..."

Dejó caer.

¿Curioso? -replicó Mitsuomi con una sonrisa cordial-. Es posible, pero en cierta manera no me lo parece. Shiba Goro-san tiene un carácter muy semejante al de Arousou-san, sin dudas los dos serán unos buenos aliados, igual que lo somos Akemi-san y yo. Por otra parte, Kazumi-san es mucho más carismática que Arousou-san, eso salta a la vista, por lo que tiene una ligera ventaja sobre el otro Candidato, si a eso le sumáis un yojimbo que previamente lo fue del antiguo Maestro del Aire y que es enormemente respetado, dicha ventaja se vuelve casi insuperable. Admiro vuestra sabiduría al tratar de nivelar las cosas de esa manera. Además, ¿acaso algún yojimbo podría seguir los pasos a Kazumi-san? ¡Es demasiado rápida! De todas maneras, así mejor, al fin y al cabo, así hay un yojimbo menos que asignar, aunque me pregunto cómo sería el yojimbo que se había decidido asignarle en caso de que lo hubiera pedido.

Mitsuomi calló un momento para dar un sorbo de té y se dio cuenta de que con él había acabado su taza de té. Tal vez aquello era una indicación de que la conversación debía terminar, pues en el fondo pensaba que no podía sacarle más jugo sin ser demasiado directo y de momento no pensaba serlo. Aunque al menos lanzaría una última insinuación.

Este es mi humilde análisis -dijo sonriendo-, pero como os digo vos sabéis mucho más que yo de lo que sucede en esta Embajada y podéis sin duda resolver estos asuntos con más acierto.

Kondou sonrió de medio lado, como un lobo, cual depredador que conoce el terreno.

"Los yojimbos son complemente a veces indispensables... no sólo de nuestras funciones, sino de uno mismo... Por eso eso tan importantes...

Lo cierto es que en un primer momento la familia de Kazumi-san nos mandó una misisva pidiendo dicho yojimbo, pero ella al llegar lo anuló, nosotros habíamos previsto este cambio así que sólo barajamos unas opciones, pero sin entrar del todo, después de todo soy un amigo antiguo de su familia y conozco el caracter de la niña...

El mayor problema no sólo era cubrir su rapidez, sino su forma peculiar de ver las cosas, cualquier yojimbo claramente vería que es una persona difícil de cubrir..."

Kondou miró su taza ya vacía también y luego hacia la ventana, semiabierta que mostraba la noche ya cerrada. Entonces, tras un leve garraspeo dijo:

"Bueno... ya es muy tarde... y no creo que ninguno de los dos nos podamos permitir no dormir bien y descansar para los eventos de mañana... asi pues..."

Ambos os despedisteis cordialmente, o lo máximo que tu podías hacer sin llegar a parecer de por entero un escorpión... Y te dirigistes a la Residencia de los Candidatos, en donde un Isawa Seiryo estaba leyendo tranquilamente en uno de los salones. Mientras en la mayor parte de la casa estaba ya a oscuras y en silencio...

"Buenas noches, Isawa Mitsuomi-san... Ya me dijo su yojimbo que habíais tenido un día duro... La hora que es lo demuestra con creces... Sentaos y tomad lo que gustéis... ¿habéis cenado ya me equivoco?"

Dijo señalando que sobre la mesa había una caja de dulces de Yum Yum Mochi y una tetera que desprendía un vapor aromático a Té de Mil Flores exquisito, mientras este dejaba con una queda sonrisa en los labios el libro que tenía entre las manos, "Tratado acerca del Origen" se llamaba.

Misuomi se dejó caer casi con pesadez al otro lado de la mesa, frente a Seyrio. Estaba cansado, ciertamente, no había sido un dia sencillo, aunque no se había permitido pensar en ello hasta que el tensai de fuego lo había mencionado. Pero no podía permitirse dejarse vencer por la tensió de aquella jornada. Ya habría tiempo de descansar más tarde, pues aún le aguardaban dos conversaciones importantes, la que iba a producirse con el propio Seyrio y la que más tarde habría de tener con Akemi acerca de aquella ronin a la que creía haber identificado.

Buenas noches, Seyrio-san -dijo intentando sonréir, si al menos no con alegría si con cordialidad, pues Seyrio era de los pocos que no consideraba un enemigo, aunque aquella conversación tal vez cambiara eso-. Sí, ciertamente un día agotador. Cuando me hice a la idea de empezar todo esto, de venir a la Capital, ya me imaginaba que sería así, pero esta ciudad tiene la mala costumbre de desbordar todas mis expectativas y previsiones...

Mitsumi suspiró con cierta resignación. No había podido evitar que la frase sonara ciertamente ambigua, dejando entrever a Seyrio lo ocupado que había estado, aunque dudaba que el shugenja del Fuego pudiera si quiera imaginarse las cosas que le habían sucedido aquel día.

Tomó la tetera e hizo ademán de ofrecerle té a Seyrio.

-¿Gustáis? -dijo. Mientras el té caía en su propia taza, pensaba en lo que le gustaría encontrarse él mismo en un jardín de Mil Flores, lejos de allí, lo más lejos posible, aunque sabía que sería el mismo quien terminara aburriendose del jardín y retornando a "la civilización"-. Sí, he cenado, hace unos minutos, gracias. Creo, sin embargo, que tomaré un dulce, pues últimamente a veces las comidas tienen un sabor amargo. ¿Será algo de lo que deba preocuparme?

Lo último había sido una broma y Mitsuomi se lo indicó a Seyrio mirándole con una sonrisa cómplice. Se fijó entonces en el libro que había estado leyendo Seyrio y tras degustar un mochi dijo:

Interesante lectura.

Avatar de Usuario
Isawa_Mitsuomi
Ishi erudito
Mensajes: 1719
Registrado: Mié Sep 24, 2008 9:41 am

Mensaje por Isawa_Mitsuomi » Jue Oct 30, 2008 9:28 pm

Seiryo, con las manos puestas encima del tratado y una humeante taza de té cerca suya te sonrió quedamente con una parsimonia tranquilizadora y mientras asentía levemente a tus palabras, tal y como si las hiciera suya, dejó caer al aire:

"Sin duda tras estos días uno mismo ha llegado a la conclusión de que necesitaré piernas nuevas tras esta primavera..."

Y de nuevo sonrió ante ambas bromas. Dejó el tratado a un lado y tomó una taza de té y un dulce.

"Y encima no es que ayude mucho nuestra mente inquieta... ¿verdad Mitsuomi-san? Estaba hace un momento, seguramente como vos, reunido, y cuando he llegado hasta aquí y me he sentado a leer tranquilamente a la espera he notado como si todo el peso de las montañas Dragón se me cayera encima...

Espero que vuestras reuniones hayan sido más tranquilas que el... incidente que al parecer nos va a mantener bastante unidos... el terrible... terrible... incidente... Pero... hay que sobreponerse ¿no es cierto? Después de todo somos nosotros los que debemos dar fe a los demás, los que debemos asumir nuestra responsabilidad en el juego actual y los que debemos hacernos merecedores de la posición futura...

Y eso nos exige calma, detenimiento y mucha meditación..."

Seiryo sonrió de medio lado y justo tras dar un pequeño trago al delicioso té aromatizado con esencias de flores susurró:

"Cuán fácil es decirlo y cuán complicado hacerlo..."

Especialmente por la falta de tiempo -dijo Mitsuomi a la vez que asentía a las últimas palabras del tensai de fuego-. Tenemos que hacer tanto en tan poco tiempo... Aunque he llegado a pensar que mucho de lo que pretendemos hacer es superfluo, pero en fin, la mayoria es necesario, así que aún nos queda mucho por hacer.

Y especialmente todo lo relacionado con el asesinato de Asako Hiro-san, al que acertadamente calificais de terrible incidente. Supongo que Kondou-sama os habrá informado de vuestra pertenencia a la Comisión que va a investigar el asunto -y si no le había informado, punto para Mitsuomi-, la cual se reunirá por primera vez mañana por la mañana. Espero que entre todos podamos llegar a una solución no solo satisfactoria, sino también rápida, aunque temo que las respuestas que buscamos no van a ser agradables para ninguno.

Vaya, creo que llego repitiendo estas mismas palabras durante todo el día.

Mitsuomi volvió a dar otro sorbo al té.

Pero sí, tenéis toda la razón -continuó-: debemos proceder con calma y meditando bien cada paso, al fin y al cabo, ninguno podemos tomar un paso en falso y optar por la decisión equivocada, ¿no os parece?

Y con aquellas palabras, Mitsuomi intentaba que Seyrio iniciase la conversacion por la que se habían reunido. Estaba cansado y aún había cosas en las que pensar.

Seiryo miró fijamente su té y sopló levemente sobre el vapor humeante que salía de este antes de comenzar a hablar:

"Quién nos iba a decir ayer mismo o esta mañana si quiera, que el hablar de los que siempre hicimos en nuestro hogar... de vanidades intrascendentes para los demás, y quizás muy enrevesadas... sería algo tan arduo como el levantar una muralla para nosotros solos...

Veréis... Mitsuomi-san... ya os dije comenté este almuerzo las charlas que tuve en varias embajadas... Y por lo que he visto y oído en estos momentos... he llegado a la conclusión de que el Fénix irá tan bien como tu y yo seamos capaces de hacerlo..."

Quedó entonces mudo y luego, tras un leve asentimiento de cabeza y una mueca algo extraña se explicó:

"Perdonad mi rudeza, sé que es del todo intolerable, más... pensé que debido a lo cansados que ambos estamos... sería bueno, debido a que es por el bien del clan, hablar algo más... claro...

Lo que quiero decir es que... por lo que he visto, oído y notado, todos somos importantes en esta primavera pero... ¿Qué es lo que quiere el pueblo? ¿Los cortesanos? ¿Qué es lo que hace que los Otomo nos observen tan fijamente?... ¿Os lo habéis preguntado?... Yo sí... y sé por lo que es... y es algo que vos y yo compartimos, por eso como pendemos de un hilo muy fino de rumores somos vulnerables y a la vez poderosos ...

¿Creéis saber de qué os hablo? Me refiero... por supuesto... al morbo de cortesanos que creamos al pensar que somos dos candidatos... a dos puestos... preocupados con antelación... aunque sepamos que no son estables..."

¿Estables? -preguntó Mitsuomi con una sonrisa divertida-. No imaginaba que el Fuego pudiese ser tan ... bondadoso. Estables... Curioso eufemismo. La posición de Isawa Mai es incierta y la de Isawa Hanzo... Sí, sé que está mal que yo haga juicios al respecto, pero ya que podemos ser francos, es todavía más inestable. Y es como decíais antes, las cosas hay que hacerlas con calma, meditando casa paso y especialmente en estas decisiones tan importantes es cuando no se puede ir con prisas. Y desgraciadamente se ha ido con prisas, eligiendo sin valorar todas las opciones.

Yo también había llegado a vuestra misma conclusión y los hechos de estos dos días me la han ido confirmando. Nos tratan con reverencia, con una reverencia especial, tal vez. Y es que somos candidatos a algo así como Daimyos de una familia y en cierta manera Campeones de Clan. Qué complicados somos los Fénix para esto del liderazgo -una fugaz sonrisa-. Lo que no se me había ocurrido pensar es en ese morbo especial como lo habéis llamado que despiertan nuestras candidaturas por el hecho de que se refieren a puestos ya supuestamente ocupados. Una buena observación, ciertamente... Tal vez podamos utilizarla...

Sin embargo, hay un aspecto de esta cuestión que hemos de considerar. Creo que realmente nadie considera a Isawa Mai o a Isawa Hanzo como Maestros Elementales, salvo para el tema de las formalidades y la cortesía. ¿La Prueba? Que incluso en la Embajada se les han asignado habitaciones iguales a la de los otros Candidatos. Somos todos Candidatos: eso lo sabemos nosotros, lo saben los demás Candidatos, lo saben los Embajadores, lo sabe Isawa Mizuno y lo sabe toda persona que deba saberlo en Otosan Uchi; es decir, todo el mundo. Los verdaderos Maestros Elementales del Fuego, la Tierra, el Aire y el Vacío serán los nombrados tras esta primavera.

Todo esto nos vuelve poderosos, mucho, demasiado tal vez. No por lo que somos sino por lo que podemos ser. Somos como el Vacío: grandes por lo que podemos llegar a ser. Pero eso también es un peligro, porque podemos no llegar a serlo. Y la caída podría ser terrible. Yo al menos no tengo intención de caer -terminó Mitsuomi con otra sonrisa.

"Me refiero exactamemte a eso... a que el Fénix debe darse cuenta de que tenemos cierta atención de todos por nuestra peculiar situación y sobretodo vos y yo... pues si vos no estáis dispuesto a caer, permitame decirle, con toda la amibilidad que puedo, que lo sentiré mucho por su amiga..."

Dijo con una amable sonrisa haciendo claramente alusión a que él tampoco cejarçia hasta verse convertido en el Maestro de Fuego.

"Pero... asuntos personales a parte... lo que trataba es de ver si vos pensáis que debieramos hacer alguna actividad pactada y... no exenta de secretismo fuera del Clan en donde podamos usar esa curiosidad del mundo exterior hacia nosotros como ventajas claras para el Fénix... Después de todo, no recuerdo bien el político que lo dijo en el pasado... pero... "Que hablen de mí, mal si lo desean, pero que hablen."

Es un juego arriesgado, puesto que nos ponemos aún más en el punto de mira de toda la comunidad más... yo no tngo ningún miedo... Creo que nuestra causa es justa y nuestra determinación inquebrantable... Y creo que, aunque entre los venidos de nuestras tierras hay grandes voluntades... Hay algo en mi interior que me dice que la vuestra es de las mayores... Por eso quería comentaros esto..."

El tensai de fuego saboreó un dulce de melocotón de la caja con un color anaranjdo muy suculento y despacio bebió té para digerirlo, tanto quizás como sus palabras. Luego, miró por la fusama que daba al patio, abierta, con la noche ya tan entrada y las estrellas ya brillando y en un leve susurro dijo:

"Ya que estamos en... cierta confianza... puedo... pediros un favor... Por decirlo de algún modo..."

Sus ojos del color de la terracota se fijaron en ti, mucho más serios que su media sonrisa afable.

"No os asustéis no es nada del otro mundo... es que veréis... con tanto ajetreo no puedo estar tan atento como me gustaría... Verá... la familia de Kazumi-san y la mía son muy amigas desde hace generaciones. Ella y yo somos amigos de la infancia y antes de venir, su madre, una mujer increible donde las haya, me pidió por favor que velara por la primogénita, por la pequeña princesa, tal y como siempre he hecho... Pero... al llegar aquí me he dado cuenta que es más complicado de lo que creía...

Primero están mis obligaciones, luego mis rsponsabilidades, la ciudad es más grande de lo que jamás llegué a imaginar y mucho más compleja en su entramado urbano y si a eso le añadimos el caracter de Kazumi-san... la mezcla es más explosiva que unos fuegos artificiales... pero he visto sin embargo, que coincide bastante con vos, y eso me consuela, a veces creo que esa niña va a hacer alguna locura... Me sentiría mucho más tranquilo, si no le es mucha molestia, si cuando se encuentra con ella pues... bueno, no digo que no sepa cuidarse de ella misma pero... Le "echara un ojo" ya sabe... Si algo es Kazumi-san es... muy... inocente... Es algo que no debería ser malo... pero en esta sociedad y más en estos tiempos... me temo que es una desventaja...

Me gustaría poder cumplir con mi promesa a su madre sin tener que perseguirla a todas horas... por eso me había preguntado si os importaría mucho pues ejercer un poco de cabeza de vez en cuando de esa atolondrada golondrina."

¿Los Embajadores no han sabido darle un yojimbo adecuado a su... "ritmo" y pretendeis que yo pueda seguirla? -dijo Mitsuomi al tiempo que reía. Cogió él también un mochi de melocotón, su fruta favorita, y todo un símbolo del sol y del verano. Cuando hubo degustado el dulce volvió a hablar pero de manera algo más seria-. El problema es precisamente considerarla una "golodrina atolondrada". Kazumi-san no es una niña. Yo creo que ella es, mucho más que yo, una de esas grandes voluntades de las que habéis hablado. Tiene un alma hermosa y sólo nosotros somos quienes la consideramos infantil. Kazumi-san, sea Maestra del Aire o no, hará grandes cosas por el Fénix, os lo aseguro. Y tenedlo por seguro que yo estaré allí para ayudarla. No tenéis ni que pedirme que le "eche un ojo", ya lo intento hacer. Es mi obligación ayudar al Fénix, a cada uno de los demás Candidatos, a todos -recalcó Mitsuomi-. y ella no es una excepción, todo lo contrario; Kazumi-san merece ser protegida, pero ojo, no constreñida, no encerrada en una jaula. Los pájaros siempre deben volar o terminan muriendo.

Mitsuomi volvió a tomar un sorbo de té, aunque demorándose un poco. No se metería, al menos de momento, en los problemas de Kazumi respecto a sus propios deseos y a los que le imponía su familia, pero al menos podía dejar constancia de su opinión.

En cuanto a lo que me habéis propuesto, Seyrio-san, os diré que no puedo opinar hasta no haber escuchado la índole de vuestro proyecto. A priori no me asusta hacer algo así, siempre, está claro, que sea algo a favor del Fénix. Al fin y al cabo ya hay más de un tablero jugándose en este lugar, ¿qué más da añadir otro?

"No pretendo hacer que hagáis magia con ella Mitusomi-san... se que el aire no es vuestra especialidad... pero ya me entendéis..."

Dijo con una leve sonrisa socarrona.

"No la menosprecio... te lo aseguro... es todo lo contrario... ella tiene la suerte de haber sido criada de manera que puede mantener esa niñez en sí, esa inocencia... y si algo odio es que traten de arrebarsela... Sé que ya no es una niña... y sin embargo... me gustaría, en cierto sentido, que siempre pudiera serlo... Y sé que es una contradicción con mi función de ayudarla a que siempre esté segura de que sus padres estarían orgullosos de ella peeero...

Creo que el alma de Kazumi-san es uno de los tesoros del Fénix... y del Imperio... Porque nos da fe a creer que podemos ser mejores."

Sonrió francamente y luego bebió un poco para aclarar su voz y sobretodo para cambiar el gesto a uno más serio.

"En cuanto a eso... aún no había pensado nada en claro, puesto que necesitaba consurtárselo... Me debato entre dos posiciones... el morbo de que crean que andamos peleados... o del que hacemos una alianza más fuerte de lo que todos se esperan... Pero lo que es claro, es que el interés que les mueve es sobretodo gracias a nuestra postura poco... "oficial"... y eso es lo que sé que no debemos cambiar... Debido al interés que están mostrando lo que tengo en claro es que habría que calcularlo bien, los Otomos tienen oídos y ojos en todas partes... Decidamos lo que decidamos tiene que estar bien pensado...

Pero antes quería exponer esta... vía..."

Mientras degustaba un segundo mochi de melocotón, Mitsuomi estudió la sugerencia de Seyrio. Realmente no le gustaba como lo estaba planteando Seyrio. Mitsuomi había esperado algo más directo: una proposición directa de alianza por parte del bando conservador que representaba Seyrio. Alianza que Mitsuomi pensaba rechazar aunque consideraba que tenía preparada una manera enormemente elegante y delicada de hacerlo, sin ofender a nadie. Pero la manera en la que lo planteaba el tensai de Fuego era enormemente sutil e inteligente si pretendía obtener una alianza con él, haciendo muy difícil para Mitsuomi rechazarla y quedar bien. "Creer que andamos peleados" implicaba que la gente le tomara por posicionado en favor de la facción renovadora, pero implicaba una alianza con la facción conservadora; "hacer una alianza más fuerte de la que todos esperan" no solo implicaba algún tipo de vínculo (¿un juramento tal vez? ¿un matrimonio?) que le situaría directamente dentro de la facción conservadora.

No, no le gustaba nada, especialmente por la manera tan vaga de plantearlo por parte de Seyrio. Tal vez debería hacerse un poco el tonto y tirar por derroteros poco importantes pero tal vez reveladores.

Me parece curioso lo de hacer pensar que estamos peleados -dijo Mitsuomi con cordialidad-. Pero, ¿nuestra representación a quién iría dirigida?

"Verás... No sé si puedo explicarme con facilidad un tema tan complejo... Lo primero que observé al salir al "exterior" de la Embajada es como todos nos miraban no sólo por la curiosidad de ser quienes somos y del puesto que deseamos obtener sino queriendo ver las diferencias que hay dentro del Fénix y usarlas en nuestra contra...

Nunca he pensado que las diferentes corrientes pensativas del Fénix pudieran dejarnos en desventaja, pero ellos lo creen... así que me puse a pensar si eso podría ser usado de alguna manera... Puesto que, por ejemplo, no me cabe la menor duda de que el León, en cuanto al tema del Campeonatod e Jade va a tratar de conseguirlo...

En mi parecer... pienso que nuestras disputas pueden ser solucionadas en casa, de puertas para adentro, e incluso si no fuera por la actitud maliciosa que sé que los escorpiones ya quieren tomar para con nosotos, ni me habría planteado esta posibilidad con respecto a nuestras tendencias...

Pero los tiempos son los tiempos... Hay quienes creen que somos facilmente separables... es lo que me hace pensar si deberíamos dejarles en ese error... Sólo que para pensar en claro, en papel... se necesita la opinión de las dos partes... Y siendo esto así y pensando que además vos atraéis ese "morbo mal sano" como uno mismo, por el tema que antes emncionamos de los puestos... pensé en si podríamos conjeturar algunas hipótesis...

Además... claro de estar interesado en vuestra opinión por ese prejuicio que al parecer más de un clan y de dos poseen sobre este tema de "debilidad"... después de todo... todos los puntos de vista son interesantes...."

Mitsuomi calló durante unos largos segundos. Meditaba sobre cuales debían ser sus próximas palabras. El problema era que quería decir demasiado, comunicarle a Seyrio todo lo que había meditado sobre ese tema y los sentimientos que albergaba en su interior respecto a este asunto. También intentaba encontrar los argumentos menos molestos para el tensai, aunque sabía que era inevitable que a Seyrio no le gustaran sus palabras.

Al tomar la palabra lo hizo con un tono en absoluto amenazador o pendenciero. No pretendía exponer una verdad absoluta, sino tan sólo su opinión. Había cierta melancolía, casi una sutil tristeza, en su voz.

El intercambio de opiniones, compartir puntos de vista divergentes, es siempre bueno, porque con el diálogo se encuentran los puntos donde las opiniones contrarias se vuelven lineas tangentes y de ahí se puede obtener una gran riqueza. Es como un punto especialmente señalado en un mapa, donde tal vez se encuentre un tesoro.

No somos Leones, no somos una familia que necesite de una rígida formalidad para mantener una apariciencia de estabilidad y, en algunos casos, de legitimidad. Somo shugenja, estudiosos, eruditos, investigadores; no podemos permitirnos e lujo de estancarnos en un modo único de ver el mundo. Nuestros antepasados no lo hacían.

Eso no es debilidad aunque otros lo crean. Ni lo fue, ni lo será nunca.

Sin embargo, hay un peligro inherente a esto. A veces las corrientes de opinión se solidifican demasiado, como un río que se hiela con la llegada del invierno; entonces el agua se estanca, en espera de la primavera. Eso sí es una debilidad, porque entonces se forman bandos y ya no se debate, se combate, de manera que ninguna de las partes está dispuesta a aceptar lo bueno que le ofrecen los otros, sino a derrotarlos, considerando que libran una guerra que sólo terminará cuando asuman la supremacía sobre los cadáveres de sus oponentes.

Perdonadme la crudeza de esta metáfora, pero, aunque pueda parecer exagerada, me parece enormemente adecuada para expresar lo que siento al respecto. El Fénix se ha convertido en un río helado en espera de la primavera, vivimos en un invierno cruel que nos debilita, porque el hielo, por su inmovilidad, es más fácil de quebrar.

Todos a nuestro alrededor han percibido la división interna que sufrimos, la cual existe sin lugar a dudas y, como decís, pretenden o pretenderán aprovecharse de ello. Los problemas debemos arreglarlos internamente, en casa, como se suele decir; en eso estoy completamente de acuerdo con vos. Pero deben arreglarse. Luego es cuando se debe considerar si mostrar esa unidad como motivo de fuerza o si se debe simular la permanencia de la división para aprovecharnos de quien pretenden aprovecharse de ella.

Quiero que me entendáis por favor. No sé si estaré explicándome bien, pues como habéis dicho es un tema sumamente complicado, pero creedme que lo intento.

Mitsuomi tomó otro sorbo. Sentía la lengua seca. Probablemente estaba hablando demasiado, pero sentía la necesidad, la urgencia, de comuicarle todo aquello a Seyrio, el principal representante de la facción conservadora.

Sí, debemos arreglar nuestras diferencias ya. ¿Por qué no hablar claro de una vez todos juntos? Una reunión donde todas las artes implicadas ofrezcan sus opiniones con el firme propósito de llegar a una solución que beneficie del Fénix y a todo el Imperio. Perdonad mi apasionamiento a este respecto, pero es mi naturaleza. Soy de talante conciliador, llamadme inocente e ingénuo si queréis,probablmente lo soy; pero creo sinceramente en que todo se puede solucionar mediante el diálogo, especialmente en nuestra familia, en nuestro Clan.

Mitsuomi volvió a callar. De pronto una idea había acudido a su mente. Una idea que brillaba con una poderosa luz dentro de su cabeza. Era una solución elegante y a priori enormemente acertada. Resolvería la cuestión de la lucha por el Maestro del Aire y probablemente estaría en consonancia con los sentimientos de al menos una de las partes implicadas si las suposiciones de MItsuomi eran correctas. Sin embargo, era una idea tremendamente osada, tremendamente dificil de asumir seguramente, pero no podía dejar de plantearla.

Escuchadme, Seyrio-san. Se me acaba de ocurrir algo. Puede ser... muy osado plantearos algo así, pero me parece una solución tan... perfecta. ¿Sabéis lo que yo haría. Una boda que uniese lo que está separado. Un matrimonio entre... Isawa Kazumi e Isawa Arousou.

Seiryo escuchó tus palabras de manera taimada, pareciendo tan interesado en cada una de ellas que era como si tratara de descifrar el origen de los elementos a través del estudio de tus labiso y tus intenciones. Fuera o no molesto para él se tomaba muy en serio el tratar de consolidar una especie de tregua entre ambos, un espacio sin dudas de mala fe en donde tratar de hablar tranquilamente. por muy difícil que fuera en aquella situación.

Todo iba bien, escuchaba, asentía, dejaba un leve 2entiendo" en el aire hasta que... dijisteis aquello...

Seiryo se encontraba bebiendo té cuando pronunciastes la última frase, y, si no llega a ser por tu visión experta, jurarías que casi se atraganta ante tu proposición. De hecho, quedó tras la taza más segundos de los que bebió, y muchos más de los que realmente eran necesarios, aunque sólo fueran un par. Cerró los ojos un instante y luego, apartando la taza de su rostro y esgrimiendo una extraña sonrisa dijo:

"El tema que proponéis lo veo... Cuanto menos... "Poco probable"... las familia de Kazumi-san y Arousou-san llevan íntimamente peleadas desde hace... generaciones... Por problemas internos entre ellas, no sólo de... "facciones"... Y... el "rencor" que se trasmiten es tan alto que... ¿Es que no habéis notado, como mínimo, el desprecio que se tienen el uno al otro? Tratan de no coincidir en nada porque, para aquellos que los hemos visto juntos, han llegado a tantas discusiones y reproches de maestros y padres que decidieron ignorarse... Menos mal que luego Arousou-san se marchó a tierras Grullas... pues la situación era claramente insostenible...

No dudo que no sean capaces de hacerlo por el Clan pero... Eso me hace pensar si sea cual fuere el Maestro su relación familiar no le distraería por los múltiples problemas que pueden causarse mutuamente...

Puedo entender que ellos lo asuman por unos años pero... ¿Por toda su vida? ¿No saldrán los resquemores tarde o temprano? Son seres extraordinarios, pero todos somos humanos...

Perdonar si os parezco muy... escéptico pero... ¿Kazumi-san y Arousou-san? Me es muy difícil de digerir... teniendo en cuenta cuanto los conozco... Muy difícil..."

Mitsuomi sabía que su propuesta iba a caer sobre Seyrio como un aguacero repentino, pero no había podido evitar sentirse divertido al ver como Seyrio, una persona que vivía al parecer tras una muralla de seriedad e imperturbabilidd, casi se atragantaba con el té al escucharle.

Pero lo más curioso había sido la descripción que escuchara sobre la relación entre Kazumi y Arousou. ¿Desprecio? ¿Discusiones? ¿Reproches? Mitsuomi tenía otra opinión. Había pillado un par de veces a Kazumi con comentarios acerca de sus sentimientos y ella había tratado de ocultar sin éxito que pensaba en alguien "de cierta manera". ¿Y quién era ese alguien? Mitsuomi no podía saberlo con certeza, pero... pensaba en unos mochis que en teoría tan sólo Kazumi había comprado y que habían aparecido en una habitación en la que, según lo dicho por Seyrio, no tendrían que haber aparecido.

Pensadlo -dijo con un tono cordial, menos exaltado que antes-.Arousou-san y Kazumi-san poseen dos personalidades que se complementan a la perfección, siendo el primero tan tranquilo y estudioso y ella tan carísmatica e inquieta. Lo que le faltara o le sobrara a uno lo daría o lo templaría la otra.

No uno, sino dos Maestros del Aire. Por supuesto, en arreglo a las apariencias y a la tradición, tan sólo uno llevaría oficialmente ese título, pero a los ojos del resto del Clan y probablemente del resto del Imperio serían ambos quienes ocuparan el cargo. Sería algo parecido al hecho de tener dos Embajadores aquí, en Otosan Uchi, aunque creo que la pareja que os propongo actuaría de una manera muchísimo más adecuada. De hecho, es que cada vez que lo pienso más me convenzo de que es la mejor solución, como si ambos estuvieran destinado a actuar juntos.

También se conseguiría un bien adicional y es que con este enlace uniríamos dos familias que como habéis dicho están peleadas desde generaciones. ¿No sería un gran paso que ese rencor, esa lucha irracional, terminase de una manera tan elegante? Sin duda no creo que vos deseeis que esa pelea continue, no es bueno ni para ambas familias ni para el Clan. Sé que priori no es algo fácil para ninguna de las dos partes, pero siempre es necesario hacer algún sacrificio, dejar de lado el inútil orgullo para conseguir un bien mayor. Tal vez yo podría mediar -añadió con tono dubitativo.

Tal vez podríamos empezar hablando con los dos implicados más directamente. Además, creo que Kazumi-san es una persona muy generosa que al menos considerará la propuesta, no en vano alguien que regala mochis a quien aparentemente desprecia es alguien con un alma muy gentil.

Mitsuomi no estaba convencido de estar haciendo del todo lo corecto, al fin y al cabo no sabía cuanto dolor podría causarle a Kazumi y a Arousou, especialmente si estaba equivocado. Pero estaba convencido de tener razón y además, como había dicho Kazumi, aquello tenía que acabar y si nadie de dentro del problema daba un paso solucionarlo, tendría que hacerlo él.

El tensai de fuego parecía notar por segundos su repentino cambio y a cada palabra que había pronunciado se había calmado, sin embargo, aquella turbación en sus ojos del color caldera no cesaba, un extraño relampago que pasaban por ellos sin cesar y que no sabías discernir muy bien si era impotencia, sorpresa, duda, o quizás recelo ante tu propuesta tan... ¿inocente?

Meditó durante minutos hasta que habló.

"No dudo que Kazumi-san, como buen samurai, como samurai extraordinaria... hiciera lo que se le ordenara... pero no creo que sus sentimientos estuvieran de su lado... Ella es una muchacha... poco corriente, y muy olvidadiza, incluso con sus enemigos, su caracter poco conflictivo si que podría ayudar... pero hay tanto resquemor en sus familias... Que aunque lo presentáis como una solución casi venida del cielo... Me hace pensar que es muy dura...

Os aseguro que esas familias están... muy a disgusto... y sé que puede ser hasta el extremo de la ridiculez... No estoy a favor de ello... pero no sé si deciros que es porque nunca se me había pasado por la cabeza pero... Es que me es muy difícil de pensar... de creer... de ver...

Kazumi-san y Arousou-san... Cielos... Está claro que con un caracter semejante de ambos lo de la duplicidad de Maestros no lo pondría en duda... Más no estoy para nada seguro que los... "apoyos" de ambas familias... lo vieran tan claro como vos... Es que... puede que como siempre habéis sido introspectivo, estudioso hasta el sumun y, aunque un buen hombre, algo... distraido con vuestro alrededor... no se me hace más que imposible...

De nuevo recalco que por el Clan creo que ambos lo harían sin dudar... otra cosa es que las familias aceptaran pero... es que... lo siento... en cierto sentido... Creo que sería como unir agua y aceite... Sobre el papel iría perfecto pero es como un conjuro de fuego mal aprendido... puedes estallar con mucha facilidad... Siendo además Kazumi-san tan sentimental... tan visceral... unirla con algien que, a pesar de su buena fe... no siente nada... muy pacífico...

Lo cierto es que... ahora que lo ponéis así... nunca quise pensar lo que pasaría el día de mañana con ella... supongo que esa fragancia aniñada me hacía pensar que nunca se casaría... pero es toda una mujer... Y no es tan descabellado... aunque sí... increible para mí..."

Parecía que algo tan "obvio" como a ti se te planteaba si que era realmente impensable para alguien que estaba "dentro del problema..."

La verdad es que yo también soy incapaz de ver a Kazumi-san como una mujer en edad de casarse -dijo Mitsuomi divertido-. Pero ese es precisamente uno de los problemas: subestimamos a Kazumi-san, pues tomamos su inagotable jovialidad por infantilismo. Espero que llegue el día en que dejemos de pensar asi, pero no es ella quien debe cambiar su forma de ser, sino nosotros.

De todas formas, mi idea era tan sólo una humilde sugerencia. Sé perfectamente que puede parecer un poco... radical dado el contexto en que nos movemos, pero sigo pensando que sería lo más adecuado. Si deseais tomarla en consideración y yo puedo ayudaros en algo, hacedmelo saber. Pero lo mejor será que dejemos ese tema, como ya os digo era tan sólo una idea que de pronto se me pasó por la cabeza.

Una idea que se le había pasado de repente por la cabeza, cierto, pero que ya no podría abandonarle. Sería perfecto poder llevarla a cabo, pero estaba seguro que insistir más sería contraproducente; tenía otros frentes por donde atacar.

Volvamos, si lo deseais, al tema que abrió esta agradable conversacion, Seyrio-san. ¿Pensáis pues en que hagamos una alianza formal o una alianza soterra? ¿Cuál creeis que puede ser más beneficiosa para ambos?

"Mejor..."

Dijo a la sugerencia de cambiar de tema mientras bebía un sorbo más de té.

"Lo cierto es que no es mi estilo hacer las cosas ha escondidas... Los secretismos creo que es mejor para el clan enmascarado... Aunque reconozco la utilidad en este caso en concreto... Pensando como estamos en el dilema acaba de ocurrirseme una forma que está entre ambas posibilidades...

Verás, Mitsuomi-san, yo, en particular, no hablo por los de mi corriente ideológica, aunque sé que opinan como yo, creo que sois un... candidato más que apto para un puesto de prestigio y poder y que poseéis grandes cualidades, por eso sería un placer aunar más nuestras posiciones y declarar abiertamente entre ambos una unión de ideas y de metas... Y como no creo que seamos de mantener las cosas en secreto ladinamente, aunque puede que pudiera ser más útil no abogaría yo por el juego de enmascarados... Sin embargo, siempre podemos usar las propias palabraso falta de palabras en un primer momento si lo pensamos oportuno. El no proclamar como si fuera un bando imperial nuestro acuerdo no implica que no exista o que no lo reconozcamos sin problemas si nos lo preguntan... Podría ser esto una solución intermedia por un poco de tiempo, suficiente como para llegar a ciertos oídos que están esperando a "cazarnos" cuando tengamos la guardia baja... A veces el mejor cebo es uno mismo... Y Shiba sabe que no es del agrado de nadie esta clase de métodos, pero hay ciertas personalidades que de otra manera poco creo que se acercaran a nosotros a tiempo de sernos utiles."

Por fin había llegado el momento que Mitsuomi esperaba: Seyrio al fin había dicho claramente que quería una alianza y no precisamente secreta, aunque para decirlo había tomado algún que otro circunloquio, de manera que Mitsuomi declarase que era afín a las ideas de Seyrio y, por tanto, a la facción conservadora.

Mitsuomi tenía una respuesta preparada, pero quería probar algo antes de darla.

Os agradezco vuestro juicio tan favorable sobre mi persona -dijo obsequiosamente, al tiempo que hacía una ligera inclinación de agradecimiento-. Espero cumplir con las expectativas que todos tienen depositadas en mí. Mi vida por el Fénix, como se suele decir. Pero permitidme un apunte antes de continuar con la conversación, una disgresión interesante podríamos decir: ¿no os parece más rentable una alianza así con alguien con quien verdaderamente se pudiera pensar que sois antagonistas y por tanto poder atrapar mejor a "ciertas personalidades" en una red que termine beneficiando al Fénix? Es decir, ¿no os sería más interesante desde el punto de vista estratégico aliaros con Isawa Hanzo?

Y Mitsuomi había dicho aquello sin rastro alguno de sobre sentido o de maldad. No había quedado a la espera de una respuesta de Seyrio con la ceja levantada y la mirada inquisitiva. En el fondo deseaba profundizar más en la mente de Seyrio, ver como funcionaba para ver como tomaría después sus opiniones al respecto de todo aquello y sobre la posición que él mismo quería adoptar en aquel juego. Y en el fondo su sugerencia era muy lógica, aunque probablemente ya conocía las objeciones de Seyrio a semejante propuesta.

Seiryo ladeó una sonrisa en su gesto y dejó escapar un leve "je" al oir aquello, luego miró hacia la fusama medio abierta que dejaba ver la luna en su ascenso, al Señor de la Noche en su carro de plata, y lentamente de nuevo volvió tu mirada hacia tí.

"Bueno... puede que tengáis razón... de hecho es probable que incluso mi familia llegara a interesarse con una hipótesis semejante... Pero ellos me dejaron a mí la potestad de evaluar y decidir... Y digamos que ya he evaluado y decidido...

Supongo que cada cual tiene sus motivos... Pero el calibrar el riesgo y el beneficio... hace que muchas veces se vean los porcentajes de una manera tan clara que es impensable otra opción que no sea la segura... Muchas veces el riesgo a correr es tan grande, que aunque el beneficio sea proporcional... es inminente pensar que es casi imposible que ese sea el resultado final...

Verá... no tengo que ser un genio para saber que si en una erupción en un enorme volcán me planto delante yo sólo y trato con mis oraciones de detenerla hay una posibilidad de que salga bien... pero, siendo consecuentes, si es un volcán de las caracterísitcas dichas anteriormente... ¿No es más plausible que yo solo, tal y como he ido, fracase? La posibilidad de éxtito está... y la de fracaso... yo diría que más que también...

La política es un juego aún más peligroso... Y digamos que los factores no sólo es el magma corriendo ladera abajo... Son las facciones en Kyuden Isawa, los apoyo del único Maestro estable, las acciones en esta ciudad, los otros Candidatos, vos mismo... y por supuesto el mismo afectado... Llevo dos días pensandolo detenidamente... No dudo que la "batalla" aún esté en pie, y que no sea difícil ganar... peeero... digamos que... mi visión futurible, mi previsión de los movimientos suele ser bastante acertada... y si todos siguen con el patrón que he creado... Veo mucho más... "adecuado"... lo que os he propuesto..."

Tengo que agradecer de nuevo vuestras opiniones sobre mí, Seyrio-san y para corresponderos os hablaré con total sinceridad de mis opiniones al respecto de todo esto que me planteais. Es probable que mis palabras no os agraden del todo, pero creo que os mereceis que sea sincero. Permitidme que me extienda al respecto. En asuntos importantes tengo el defecto de no poder ser conciso, pero de esta manera puedo expresar de verdad todo cuanto quiero decir.

Mitsuomi se preparó para hablar tomando otro sorbo del té. Le hubiera apetecido también tomar un mochi más, pero no quería retrasar de manera innecesaria el inicio de sus palabras o Seyrio pensaría en algún tipo de artimaña cortesana.

Creo que deberíamos distinguir tres focos distintos de atención puestos sobre nosotros esta primavera -empezó a decir, no sin un cierto tono "didáctico", no en vano tenía aquel pequeño discurso preparado hacía tiempo-. El primero de ellos es el que nos afecta a todos como Candidatos a un puesto de tanta trascendencia como el de Maestro Elemental de los Isawa. No insultaré a vuestra inteligencia describiendo como una posición semejante puede resultar atrayente para ciertas personas; lo sabéis de sobra. Podemos ser mucho y esa posibilidad es más dulce que la miel, aunque desearía a menudo que no atrayese a tantas moscas.

El segundo punto es el que vos mismo habéis mencionado y que tan sólo nos afecta a mí y a vos, puesto que somos Candidatos a dos puestos que teoricamente ya están ocupados. Para nosotros no es verdaderamente algo importante. En el fondo todos aquí sabemos que Isawa Mai e Isawa Hanzo son tan Candidatos como lo podamos ser vos y yo; sin embargo, como muy bien habéis puntualizado algo así causa cierto "morbo" en ciertas personas. Una miel aún más dulce.

El tercer y último punto, lo compartimos, si no me equivoco, los Candidatos a Maestro de la Tierra y yo. Me estoy refiriendo a la neutralidad, a la no pertenencia a ninguna de las dos tendencias que se enfrentan en las candidaturas del Aire y del Fuego. Ignoro las inclinaciones ideológicas de los tensai de Tierra, y no se si ya habrá habido "contactos" con ellos tres, pero a priori creo que pueo situarlos en esta categoría.

Espero que coincidáis conmigo en este pequeño análisis. Ahora pasaré a explicaros mi posición en todo esto. Yo estoy iluminado por estos tres grandes focos de atención (y cuan desearía a veces poder sumirme en la penumbra), lo que me convierte en una figura muy atrayente, no ya por mí mismo o mis cualidades, sino por todo el potencial que mi posición representa. Seamos sinceros, ¿acaso no estáis hablando conmigo y proponiendome una alianza precisamente por eso? ¿Acaso Arousou-san no me ha sugerido ya mantener una conversación como esta en el futuro precisamente por eso? No entendais esto como una crítica, me parece lo más lógico y yo mismo lo haría si estuviera en vuestro lugar.

Pero yo no soy capaz de decantarme. El Vacío por su propia naturaleza, contiene el Todo y todos los opuestos y contrarios que lo conforman. Es un punto de equilibrio entre los demás elementos. Y ese es el papel que mi conciencia me dicta que debo adoptar en esta situación. Y no solo ahora, sino incluso si alguna vez alcanzo el puesto de Maestro del Vacío también deseo ser el punto de apoyo de todos los restantes Maestros, un mediador si preferís decirlo así.

Sí, por supuesto, tenéis derecho a pensar que esto no es más que una actitud política que me permite ser más influyente gracias a mi neutralidad, de manera que pueda atraer a los dos bandos y jugar con ellos en mi beneficio. Pero os aseguro que no es así, os juro que no es así. No puedo decantarme por ninguna de las dos facciones especialmente porque no conozco su ideologia, sus ideas, sus proyectos de futuro; y no creo que sea bueno, ni tampoco creo que sea yo mismo capaz, de afiliarme a un bando y rechazar todas las buenas ideas que puedan surgir desde el otro lado. El Vacío está abierto por igual al odio y al amor, a la lealtad y a la traición, al Fuego y al Agua, al Aire y a la Tierra, obteniendo así una perspectiva más imparcial, más distante. Y así considero yo que podría obrar con más sabiduría y tomar mejor las decisiones que se me presenten.

Por favor, entendedme. No estoy rechazando una alianza con vos, sino con una determinada ideologia, con uno de los dos ejércitos que librar una guerra desde hace generación. Una guerra que debe acabar. Pongamos que me alío con vos y que se nos unen kazumi-san y, por decir un nombre, Isawa Hensuke. Entre los cuatro establecemos pactos y alianzas y nos apoyamos mutuamente para conseguir nuestras ambiciones. Eso sería estar formando un bando, combiento, librando batallas. Y yo no quiero eso. Hoy lo he aprendido: no son de mi incumbencia las demás candidaturas, no soy nadie para apoyar a tal o a cual. Y mi propia batalla la he de luchar solo, o mejor dicho, no he de luchar, no he depresentar batalla, ni siquiera considerar esto como una guerra. Y si entro en uno de los dos bandos mi visión se turbará.

Tened por seguro que esto mismo es lo que le diré a Arousou-san si esta misma conversación se produce con él. Sin embargo, estaré encantado de ayudaros a vos, y a cualquier otro, en cualquier cosa que beneficie al Fénix y al Imperio. Por eso no rechazo vuestra mano tendida, rechazo las manos que se tienden tras vos.

Espero haber podido hacerme entender. Es complicado expresar estas cosas con palabras. Pero ruego porque mis palabras no os hayan sonado ofensivas y pueda haberos trasmitido el verdadero significado de ellas y de mis intenciones y propósitos.

Y Mitsuomi miró expectante a Seyrio, esperando su respuesta.

Quizás hubieras esperado que siendo Fuego el Fuego estallara en chispas y en magma. Quizás, siendo Seiryo frio e implacable a veces hubieras esperado una mueca de desagrado. Quizás, siendo las facciones más importantes de lo que realmente se decía a viva voz hubieras esperado una facción entera enemistada...

Y sin embargo Seiryo asintió despacio, mientras tomaba un sorbo de té y al separar la taza de su boca tenía una pequeña sonrisa amigable, más cálida quizás de lo que jamás le hubieras visto. Con sus ojos color del fuego acallado sin chisporrotear más que cuando la luz inidía en ellos, taimado, como una hoguera casi apagada.

"Lo entiendo..."

Dijo por fin ampliando levemente aquella sonrisa y entrelazando sus manos y sus dedos sobre la mesa.

"De hecho me hubiera sorprendido mucho haceros cambiar de parecer... Sin embargo... debía intentarlo ¿no le parece? Vuestra decisión le honra, y hace gala de que el Vacío en vos es tan poderoso o más quizás de lo que nos imaginamos...

No se crea que no sé por qué situación está pasando, puede que yo no esté en ella pero me puedo hacer una idea muy cercana de lo que es que dos bandos tiren de tí como un muñeco de paja entre sus enormes manos... Por eso le respeto cuando dice que prefiere partirse y no ceder...

Como le digo... en cierto modo sabía su respuesta... pero teniendo en cuenta que creo que su potencial es extraordinario tenía que tratar de atraerle... No se moleste por la tosquedad de mis palabras, a veces yo mismo soy como un crío que quiere la bola más brillante para sí, aunque sea que esta pertenece a un templo o a una tercera persona inaccesible...

Y de hecho lo veo perfecto, después de todo, si mis predicciones se cumplen y los patrones se hacen tan y como creo que lo harán... es lo que necesitaremos en un futuro, alguien que luche contra su naturaleza humana para brindarnos la naturaleza del Vacío... Me alegraré entonces de que esa persona sea vos... rezaré para que vuestra mente siempre se mantenga lúcida y pueda seguir con esa mentalidad...

Bueno... Dicho todo esto lo único que me queda decirle es que, ya que ni me ha aceptado ni rechazado, yo sigo tendiendole una mano, no sólo en la parte que hemos hablado, sino también con respecto a esos focos de los que ha hablado y el resto de problemas... Después de todo nunca me he definido como "Siervo de la facción conservadora" ni tan siquiera como "tensai de fuego" o "Candidato a Maestro de Fuego" sino como Isawa Seiryo, y creo que ese concepto caben muchas cosas, como la amistad con alguien que creo que merece la pena. Por lo que, espero que eso sí que lo acepte... y que me perdone mis futuras acciones contra su amiga Isawa Mai, espero que entienda que no es nada personal, cada cual lucha por el Fénix a su manera, y yo creo que en mi lucha está ser fuente de inspiración a través del puesto de Maestro de Fuego..."

Soniró un poco una vez más y concluyó diciendo:

"Me alegro de haber zanjado este asunto, ha sido muy revelador para mí..."

Yo, también me alegro y mucho, Seyrio-san, creedme. No sabía como ibais a reaccionar, pero sentía la necesidad de expresaros mi opinión. Creo que la sinceridad es algo importante en estos tiempos. No somos el Escorpión, no debemos ocultarnos tras máscaras que desvirtuen nuestros propósitos. Yo creo que aquel que detesta la verdad es como quien ha permanecido mucho tiempo en la oscuridad y de pronto pretende enfrentar sus ojos a la luz del sol.

Mitsuomi se permitió entonces coger un mochi de melocotón y se permitió saborearlo antes de continuar.

Pero no permitais que me ponga demasiado filosófico -dijo sonriendo-. Y quiero insistir de nuevo en que no he rechazado la mano que me habéis ofrecido. Podeis contar conmigo para cualquier cosa que necesiteis. Si os puedo ser de ayuda avisadme. Espero poder cumplir con las expectativas que teneis todos depositadas en mí y ojalá sea como Maestro del Vacío. Mientras tanto yo tambien os tiendo la mano, Seyrio-san. Podemos hacer un Fénix mejor, un Fénix digno de su pasado y con un brillante futuro. Y no quiero que nadie sea excluido de ese futuro.

Por segunda vez, Mitsuomi tomó su taza de té y la alzó en un brindis.

Por el futuro -dijo con ojos brillantes. Pero tras beber su expresión se tornó algo más oscura-. En cuanto a vuestras últimas palabras... No debéis preocuparos por eso. Antes de venir a esta ciudad mi intención era la de tratar de elegir cuanto antes a mis favoritos a cada puesto y apoyarlos, para conseguir un Concilio acorde a mis preferencias. Pronto comprendí a estupidez de semejante idea. ¿Quién soy yo para decidir algo así? He comprendido, finalmente, que debo dejar de lado toda iterferencia en las Candidatuas ajenas a la mia. No intervendré para favorecer a ningun candidato, sea de la forma que sea, por mucho que lo considere el más apto para ocupar el puesto. Cada cual debe demostrar por sí mismo su valía para ocupar el puesto. Creo sin duda que los futuros Maestros serán los que merezcan el puesto, sean quienes sean. No temáis actuar como vuestra conciencia os dicte, Seyrio-san.

Cada vez le costaba más pensar que Mai pudiera llegar a convertirse en la Maestra del Fuego: Seyrio era un rival formidable, especialmente por tener las ideas muy claras, claridad que Mitsuomi no percibía en Mai. En fin, que fuese lo que hubiera de ser. Él había decidio mantenerse al margen y no era capaz de cambiar de idea.

Seiryo te sonrió a la vez que alzaba su taza para un brindis, con otro dulce él también el la mano y dijo:

"Porque esta primavera sea beneficiosa para el Fénix y llene nuestros corazones de alegría, sea el resultado que sea... ¡Y que podamos dormir bien esta noche tras esta ingestión abusiva de dulces! jejeje ¡Kampai!"

Y de esta manera tan poco corriente para lo que llegastes a pensar, terminó tu velada con el Candidato de Fuego, con un resultado... más que poco esperado...

Al salir de la habitación te sentías muy aliviado, en estos días había conocido y sentido tantas cosas diferentes y tantas experiencias habían pasado por tus ojos que parecían años. Ahora te sentías mucho más cerca del vacío de lo que nunca te habís sentido pues comprendiendo el Todo se podía abrazar a la Nada... Esta ciudad, fuera el final de la primavera que fuera, te estaba regalando unos dones preciosos, empezando por la nueva gente que estabas conociendo.

Tu mundo, el que residiía en la Copa, cada vez se desbordaba más y más y llenaba tu templo de sabiduría y bondad...

Unos ojos celestes te miraron tímidos desde el fondo del pasillo, mientras tu, embelezado, ibas a subir las escaleras, Akemi se acercó despacio a ti y te indicó que subieras, que ella te seguiría, para, tal y como habías dicho, tener unas palabras más distendidamente con tu yojimbo.

Al llegar a tu habitación, ella se sentó despacio cerca de la pequeña mesita de caoba baja que en cada una de ellas había y miró por la ventana levemente abierta, la noche estaba ya muy cerrada y el Señor Luna comenzaba a bajar en su carro, era ya más tarde de lo que en muchas nochesjamás te habías quedado.

"Cuando la noche está tan en calma... incluso la ciudad más grande parece tan pequeña como una habitación...

"Luna que ocultas

el bullicio en tu capa

iluminanos"

..."


Las lámparas de Onnotangu son las que mejor iluminan el interior de nuestros corazones...

Añoro nieve

en esta primavera

mientras contemplo

como la luna brilla

sobre tantos tejados.


Mitsuomi recitó su improvisado tanka mientras contemplaba el paisaje nocturno que podía apreciarse desde su habitación. Se sentía conmovido por aquella paz, agradecido por poseer al fin un momento de verdadero reposo tras un día tan ajetreado, tan complejo en sensaciones y emociones que necesitaría muchas horas de tranquila reflexión para poder comprender todas las implicaciones de lo que había sucedido y poder actuar en consecuencia.

Necesitaba dormir, pero antes tenía que tener una última e importante conversación. Tomó asiento tranquilamente y miró a Akemi con una sonrisa no demasiado abierta, apropiada a aquellas horas bañadas por la plata lunar.

Interesante día, Akemi-san, aunque agotador. Creo que es hora que ambos descansemos al fin. Mañana promete ser otro día igualmente cansado y espero que igualmente fructífero. Muchas reuniones importantes para mí, sin contar la cena en el Palacio Imperial. Os liberaré de vuestras obligaciones en breve, pero primero hemos de mantener una conversación al respecto del comentario que me habéis hecho cuando he llegado esta noche a la Embajada.

SI no recuerdo mal, me habéis dicho que visteis a una ronin saliendo de Yum Yum Mochi, una ronin que se parecía enormemente a la antigua Campeona Esmeralda, la cual si no recuerdo mal era una Daidoji. Es algo que tenemos que investigar a fondo, porque si estáis en lo cierto el tema cobra una trascendencia enorme. Yo, con ayuda de mi poder, podría dedicarme a buscarla, pero en una ciudad tan grande sería algo muy largo y agotador, especialmente sin tener un punto donde pudiera centrarme.

Tal vez vos tengais alguna idea al respecto. Algún detalle que pudierais apreciar que nos pudiera indicar más sobre su posible paradero o tal vez sepais donde pueden encontrarse ese tipo de ronin en esta ciudad, donde podría estar alojada. Sería más fácil buscarla si pudiera acotar el área de búsqueda.

Puede que esteis en lo cierto o no, pero es algo que debemos comprobar.

Ciertamente, que tenían que hacerlo. Si Mitsuomi pudiera encontrar a la antigua Campeona Esmeralda y hablar con ella... Todavía no era capaz de calcular del todo las implicaciones y consecuencias de aquello, aunque en el fondo no quería calcularlas.

Akemi respiró profundamente y asintió levemente, como "recordando" esa discusión pendiente... Una vez más suspiró y tras su flequillo plateado te observó un segundo antes de comenzar a hablar.

"Daisoji Seijiko... sama... Ese era su nombre... En el tiempo de Hantei Okucheo, en la época en la que este... los kamis quieran saber si con un vano pretexto o realmente ofendido... cuando mató al último del linaje impoluto de la Dama Doji y Kakita esta mujer le salvó la vida... Los detalles nunca han quedado claro, pero se dice que fue en un movimiento de la tierra en un día de celebración...

Lo cierto es que, con tal "deuda de honor" el Emperador la quiso tener bien recompensada... Seijiko era una mujer joven y con mucha vida, y con un aspecto, aunque regio algo fragil... Se decía que al Emperador le gustaban... mucho... ese tipo de mujeres... por lo que incluso se vio "oportuno" aquel salvamento... Muchos pensamos que fue muy inoportuno no sólo para ella...

Pero lo cierto es que con la muerte del Emperador ella desapareció, muchos creyeron que habría muerto en aquel maremagnun de cadáveres que durante un invierno empezaron a salir, y no todos... "de cara al público" sin embargo... yo fui de las que siempre pensé que había algo más...

Esa mujer era... extraña, peculiar... muy noble y de un corazón tan robusto como una montaña... Nadie lo niega al tener que ser la mano de la katana del Emperador que redujo a su Clan y a su estirpe a la nada...

Lo cierto es que con la avenida del nuevo Emperador nadie se preocupó, todos estabamos muy ocupados... mirandonos a nosotros mismos...

Es hasta habitual...

Pero juraría hoy haberla visto... No parecía ella, estaba más "envejecida" pero no por arrugas sino por una mirada de la persona que ha muerto y ha vuelto a la vida... Su cabello era ahora engro y vestía un kimono marrón... era una ronin... No estoy segura de que fuera ella... pero aquellas pupilas azules..."


Abandonó una de las posiciones más importantes del Imperio sin previo aviso y sin una aparente razón, desapareciendo de la faz de la tierra; dejó sus enormes responsabilidades y su Clan... Si no fue asesinada y su cuerpo hecho desaparecer, ¿no sería lógico pensar que asumió el papel de ronin? Si queria dejar su pasado atrás o simplemente esconderse, ¿qué mejor manera de ocultarse que vistiendo ropas sencillas, marrones, sin mon alguno? Pocos samurais se fijan más de una vez en un ronin y si lo hacen, sus prejuicios les ciegan de tal manera que no podrían pensar en estar viendo a la antigua Campeona Esmeralda.

Pero vos, Akemi-san, habéis creido reconocerla, precisamente por sus ojos, el rasgo más personal de cada rostro, donde el alma asoma de una manera a veces imposible de reprimir. Creo que puedo basarme en vuestra impresión, si no para creer con certeza que esa ronin es Daidoji Seijiko, si para justificar una investigación profunda al respecto. Incluso me parece ver una cierta... llamadlo predestinación, en todo esto. Como bien decís es un asunto del que nadie ha parecido preocuparse mucho y creo que es hora de que alguien lo haga y precisamente vos os encontrais con esa mujer... Muy... oportuno.

Esta noche estoy ya cansado como para enfrentarme a un contacto directo con el Vacío, pero mañana, lo primero que haréis será mostarme el rostro de esa mujer en vuestros recuerdos de este día. Lo veré con mis sentidos inmersos en el Vacío y así podré reconocerla si la encuentro. Porque debo buscarla, es algo demasiado importante como para dejarlo pasar. Tan sólo pretendo hablar con ella, aunque mis palabras caigan en saco roto, pero debo intentarlo.

Pero no podré buscarla yo solo, tardaría demasiado, necesito de nuevo vuestra ayuda, vuestros conocimientos sobre esta ciudad. ¿Dónde debería empezar a buscar? ¿Hay algún sitio donde fuera más probable que viviera una ronin? Tal vez en Yum Yum Mochi la conozcan, podríamos preguntar, con discrección, allí.

"Mi vida es vuestra, sama, sabési que haré todo lo que me pidáis..."

Dijo con una cálida sonrisa.

"Hum... en los distritos exteriores hay muchos ronin... sobretodo en esta época, hay mucho trabajo y debido a los sucesos de este año hay más cosas interesantes que nunca... honrada y no honradamente...

Ella parecía conocer a la dependienta de Yum Yum Mochi, parecían tener más que familiaridad... Además... iba con dos jovenes, un chico y una chica, ronins también... Él iba armado con una katana, y ella no, era muy joven, quizás no llegara a los trece años, el a los quince dieciséis... puede que algo más, pero no por su expresión aniñada...

Es difícil con esos datos decir dónde podrían estar... pero la pista de la dependienta de la tienda es la mejor que tenemos, cuando usted lo vea oportuno, será un placer ayudarle a encontrar esa ficha perdida...

Aunque... sama... ¿Qué hará una vez que la tenga en la mano?... Oh! Disculpe mi poca decencia... mi deber no es preguntar... sólo... me había sentido turbada al ver vuestro interés, aunque, por otro lado muy normal... por la antigua Campeona..."

¿Qué haré? En el fondo es sencillo. Simplemente hablaré con ella. Le preguntaré, le diré, le propondré. Luego estará en su mano aceptar o no mis palabras. En el primero de los casos habrá mucho por hacer y en el segundo, nada, simplemente dejaremos el tema correr, aunque se habrá perdido una gran oportunidad de devolver algo de luz a este reinado.

Pero dejemos esa cuestión para cuando la hayamos encontrado y confirmemos que es Daidoji Seijiko, de momento centrémonos en buscarla. Sí, como bien decís Yum Yum Mochi es nuestra principal pista y sin duda debemos empezar por ahí.

Creo que mañana, de camino a la Ciudad Prohibida voy a tener un antojo de los mochis esos de melocotón que tanto me han gustado...

"Como gustéis... sama... Sólo le aconsejo algo de prudencia... esa mujer siempre tuvo un carácter muy fuerte... y no hay que ser excesivamente perspicaz para suponer que no desea ser encontrada... Así que, por favor, tened cuidado con vuestra innata amabilidad y curiosidad..."

Te dijo la yojimbo. Entonces quedásteis callados unos instantes en los que una leve brisa nocturna fresca y reconstituyente entró por la ventana semiabierta. El aire pasó silbando alegremente entre las rendijas de las fusamas y se espació por la Residencia dejandos la sensación, la extraña sensación, de purificación y paz... Y, entonces, olistes en aquella brisa el aroma de las orquídeas...

¿Orquídeas? A que te olía eso... te sonaba... Pronto, una sonrsa reluciente vino a tu cabeza. Kazumi. La Candidata habría llegado, y con ella todos los kamis de aire se habían revolucionado, bailando por doquier para ir al encuentro de su amada.

Mirastes por la ventana y vistes, tal y como esperabas, a una furtiva Kazumi entrar muy despacio por la puerta del jardín exterior de la Residencia hacia donde daba tu habitación, viniendo de la calle. En cierto sentido no te sorprendió verla andar casi de puntillas y hablando "sola" (más seguro a los kamis de aire para que dejaran de hacer ruido) pero si la hora que era, ya era de madrugada...

Entonces, te percatastes de una tercera persona en la escena, un Isawa Seiryo con los brazos cruzados delante de su pecho, se adelantó en la escena. Kazumi, viendo su intento de entrar sigilosamente quedó parada, petrificada, como si hubiera sido pillada por su padre.

"Kazumi-san..."

Dijo Seiryo con voz dura. La chica bajó la cabeza levemente y le miró desde detrás de su flequillo.

"¿Qué horas pensáis que son estas de llegar?"

"Hum... sin duda algo más tarde de lo que yo quería en un primer momento pero es que... me lié tras la obra y..."

Seiryo dio un paso hacia ella, hechando todo el peso de su cuerpo en el primer paso, de manera que, instintivamente causó que la chica diera un paso para atrás, debido a la pose dominante del tensai de fuego.

"¿Liada? ¿Vos a caso pensáis que estas son horas para que una honorable Candidata de vuestra edad, posición y rango ande SOLA y no sólo por las calles."

Comenzó a decir inquisitivo, mientras su voz se alzaba levemente más en su final que en el principio pero no como para despertar a nadie o como para que nadie, excepto alguien que ya estuviera viendo la escena se percatara.

"¿Dónde habéis estado?"

Preguntó.

"Por ahí... Disfrutando de la ciudad y de su gente..."

"¿Vos creéis que eso es una respuesta que sería válida para vuestros padres?"

De nuevo la increpó. Kazumi dejó que su cabeza se hundiera levemente en sus hombros y no puso decir nada cuando Seiryo de nuevo preguntó:

"¿Con quién?"

"Con nadie en particular..."

Susurró tímidamente. Entonces el tensai quizás hizo algo que no esperabas, recorrió en un par de zancadas la distancia que había entre ellos y la tomó por la muñeca.

"No mientras. Vi que te enviaron regalos en el teatro. ¿Quién era? No me digas que tenían razón cuando te vieron marcharte con un Escorpión... ¿Kazumi?"

La voz dura del chico la dejó si palabras, y de nueva esta trató de responder pero las palabras del tensai la pararon.

"¿Kazumi?"

"S... Sí... te lo dijeron bien..."

Entonces Seiryo la dejó escapar de su presa casi de un plomazo, soltando su muñeca con fuerza y dandose la vuelta mientras se llevaba una mano a la cara y se le veía respirar hondamente. Luego de nuevo se dio la vuelta con la expresión de la cara enfadada.

"¿Pero qué crees que estás haciendo? ¿Es que necesitas que lleven un cartel para que sepas que TODOS son peligrosos? ¿Qué son unos embusteros, filibusteros, codiciosos y ambiciosos que no quieren nada bueno? ¡Y No trates de excusarte! ¿Pero es que no ves lo indecoroso de la situación en la que te encotrabas? ¿Un hombre y una mujer a solas?... ¿Es que acaso ese escorpión no sabe quien eres? ¿Lo que significas? ¿la posición que tienes? ¿y lo que puedes conseguir en un futuro? ¡Por todos los Kamis Kazumi-san! ¡¿En qué estabas pensando?!..."

Kazumi apartó la mirada aguantado sus palabras mientras este terminaba.

"... ¿Qué opinarían tus padres de todo esto?"

"¡Y yo que sé!"

De repente se sublevó dejandolo por sun segundo ene stado de shock mientras se encaraba con él.

"¡Basta ya! No siempre voy a estar pensando en lo que padre y madre querrían! ¡Es mi vida y ya soy mayor para hacer lo que quiera!"

"De eso nada, señorita, tu vida es de tu Cla..."

"¿Sólo es eso verdad? Para tí sólo soy la hija de los mejores amigos de tus padres v¿erdad? Sólo alguien de los "consevadores"!"

Y en sus ojos parecieron querer brotar lágrimas. El tensai de fuego pareció remitir en su ataque y en su expresión al ver aquello y trató de decir algo más calmado.

"Claro que no, no es eso pero lo que no puedes es..."

"No trates de convencerme... me ha quedado MUY claro."

Y de repente la Candidata desapareció tan rápido movida por el viento que dejó al tensai, de espaldas a donde tu podrías verle solo. Seiryo se llevo una mano a la cara y resopló con virulencia mientras parecía rugir de rabia.

Entonces, para acabar aquella escena inauditael tensai, bajando su cabeza y dejando floja la mano que tenía sobre su rostro susurró, algo tan bajo que apena lo oistes todo...

"Maldición... ¿Por qué siempre me toca a mí? ¿Por qué mi familia también me hace elegir entre................?"

Y de nuevo, suspirando con la cabeza gacha, desapareció de la escena volviendo al interior de la residencia...

Mitsuomi estuvo a punto de rugir el también de rabia, como momentos antes lo había hecho Seyrio al no poder escuchar bien las últimas palabras del tensai.

La escena, en un primer momento, había transcurrido conforme a la lógica dictaba tratándose de Kazumi y Seyrio. Lo curioso era quçe podría haber estado haciendo Kazumi con un Escorpión hasta horas tan intempestivas. Nada malo, de eso estaba seguro. Kazumi a pesar de su aspecto y de su comportamiento, era una mujer responsable, ciertamente no una niña que pudiera dejarse engañar por los encantos de un Escorpión, además tenía unos protectores muy inusuales que la defenderían ante cualquier peligro; y, por supuesto, estaba su relación con Arousou en la que Mitsuomi creía cada vez más. El Escorpión habría estado divirtiendo a Kazumi y ella se habría dejado arrastrar en esos juegos, pero sin duda no habría pasado nada más.

La reacción de Seyrio era natural, puesto que tenía la función de perro guardián de Kazumi y la verdad es que su llegada a aquellas horas de la madrugado no podía ser vista con buenos ojos y menos sabiendo que había estado con un Escorpión. Por otra parte, la reacción de Kazumi tampoco era sorprendente a los ojos de Mitsuomi. Pero, ¿podría ser que la tensai le hubiese pegado una bofetada a Seyrio? Mitsuomi casi estuvo a punto de reir al pensar aquello. ¿Y se suponía que Mitsuomi debía adoptar también ese papel de guardián protector y carcelero de Kazumi? NI pensarlo, él no quería tener que llevarse una mano a la mejilla.

Pero las últimas palabras de Seyrio, pronunciadas en soledad... ¿Qué había dado a entender el Candidato del Fuego? ¿Elegir? ¿Entre qué dos opciones? Sí, era una lástima no haber podido escuchar el final de la frase.

¿Y si...? No, no, era una idea demasiado... romántica. ¿Un posible triangulo? Sonaba tan descabellado, y a la vez era tan interesante.

¿Y que debía hacer él? ¿Interferir? ¿Dejarlo correr? Era una decisión sin duda muy difícil.

Pensó por un momento, muy breve, y se giró para tomar un papel, algo de tinta y un pincel. A toda prisa, sin preocuparse porque su caligrafía fuera elegante o perfecta, garabateó lo siguiente:



Dire

Cerrado

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado