Día 2º.- Distrito Dozan.- La Compasión de Eishuri.- Noche

Registro de las Historias de OU.
Cerrado
Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6869
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Día 2º.- Distrito Dozan.- La Compasión de Eishuri.- Noche

Mensaje por Isawa_Hiromi » Sab Nov 08, 2008 12:04 pm

Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Lejos del rumor del distrito Ieku, de los teatros alborotados y de las calles anegadas de viandantes, el distrito Dozan descansa en una mezcla armoniosa de actividad sin pausa pero relajada de cuchicheos. Puede que fuera debido al poco interés de su gobernador en la política y a que sus habitantes se ocupaban siempre azarosos de sus labores más que de las demás.

El Distrito pues recorridos por grandes calles, despliega la esencia calmada del Fénix y deja a la libre imaginación lo que hay en sus rincones, mientras muchos viajeros y habitantes lo eligen por su sencillez y armonía como lugar de vivienda y reunión.

La Compasión de Eishuri es un enorme hotel enclavado en el distrito, y si alguien puede hacer competencia a la Espiral Dorada es este enorme establecimiento, igual de caro que el otro y con unas prestaciones inmejorables también. El enorme entramado de edificios se compone en su mayoría de una planta, excepto el principal, en donde esta la recepción, el enorme restaurante abierto a todo el público y otras prestaciones que se pueden recibir como masajes, baños termales,…

La maravillosa mezcla de jardines exteriores e interiores tienen como unión el agua, que corre por enormes canales que deben ser sorteados por lacados puentes rojos. Las flores acuáticas, los nenúfares y una amplia gama de semillas que crecen en donde más humedad hay se despliegan con sus enormes pétalos y coloridos tonos por todos los lugares. Las fusamas, delicadamente pintadas representan viajes exóticos y placenteros descansos en parajes idílicos.

Hayabusa pareció no dudar, ni tampoco pareció que no conocía el lugar, Le llamaron por su nombre respetuosamente y él ordeno la habitación que solía utilizar siempre que parecía ir, en el piso superior del edificio principal.

Era una habitación rectangular, en uno de sus extremos había una enorme chimenea de madera y piedra pulida y cincelada. En el resto había jarrones, estanterías con libros, pinturas y poesías escritas en las fusamas. La mesa de cedro noble era amplia y dejaba ver un juego de té de porcelana fina que antes estaría en la enorme vitrina llena de las mejores porcelanas y juegos de té que jamás hubieras visto. Un enorme balcón daba a un patio interior en el que se podía ver como dos riachuelos se encontraban en un pequeño lago lleno de carpas, el cual protegía con recelo una pequeña plataforma circular con un par de bancos, a los cuales se podían acceder por medio de dos puentes colocados opuestos.

El sonido del agua además del de la criada cuando empezó a traer todo lo que Hayabusa pidió, un surtido de comida llena de las deliciosas especialidades de la ciudad, y mucho sake, fue lo único que interrumpió tus pensamientos.

Si. Cierto… el sake… el plan debía comenzar… Pensaste cuando te sentaste a su lado…



Isawa_Misae
Amante de lo Prohibido

Durante el trayecto al restaurante no deje de centrar mi atención en Hayabusa, bueno, alguna vez si que lo hacia… para parecer una joven inocente pueblerina que se impresionaba con la capital del imperio… Cuanto más dulce fuera el caramelo… pero tampoco podía pasarme, por si se daba cuenta de que en realidad quería manipularlo…

Al final llegamos a nuestro destino, que resultó ser un hotel enorme y muy hermoso. La familiaridad con que trataban al samurai me hizo sonreir irónicamente en mi interior… a saber a cuantas jovencitas habría llevado allí el sinverguenza… Me maraville con la decoración, de cada detalle de aquel sitio, pero no podía evitar comprarlo con la humilde casa de té que me había llevado aquella tarde Setsuna y tampoco podía dejar de pensar en que preferiría mil veces estar en aquella casa de té que en este lujoso hotel …

- Este lugar es hermosísimo, nunca antes había visto nada igual… ¿ es todo así de hermoso en este lugar?

La sirvienta trajo todo lo que Hayabusa le había pedido, demasiada comida para dos personas… y más bebida aún… yo no se cuanto aguante tendría este hombre… pero lo que esta claro es que yo misma no sabía mi aguante. Será mejor ir con cuidado. Me senté a su lado…

- Permitidme que os sirva yo el sake sama – le dije sin mirarle a los ojos, intentado poner cara de concentrada para que viera las ganas que tenía de impresionarlo, creo que hasta fruncí un poco el ceño…

Cuando terminé me serví yo también un poco y le sonreí.

-¿Un brindis? – volví a sonreír, quería parecer que sabía de que iba todo esto, sólo parecerlo…




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Hayabusa tomó la copa que le tendías y alzó igualmente la mano.

"Brindemos pues... ¿se os ocurre algo?"

Siseó entre sus labios finos mostrando una mirada penetrante. En aquel mismo momento un cuervo cruzó el patio y graznó escandalosamente, pero sin poder romper la tensión que en tu cuerpo se cernía. Sentirse como un lobo vestido de cordero pero que igualmente es acechado no era algo comodo que se dijera.

"Hum... se me ocurre a mi algo... brindemos por esta ciudad, por la nueva primavera que florece porque esta aporte bien al Clan y por nosotros... porque consigamos... todo lo que... deseemos..."

Y no sabía bien qué tipo de significado cobraban para ti esas palabras, si realmente por ti fuera... las tomabas al pie de la letra y...

Pero paciencia, Misae, paciencia y cuidado, cuando todo estuviera acabado, ese hombre podría sufrir tu ira si es lo que deseabas, si lo que querías era borrarlo de la tierra, de por seguro luego tiempo habría. Mientras tanto... él tenia algo que necesitabas... cierta invitación para entrar en la Ciudad Prohibida...

Tenías que conseguirlo...



Isawa_Misae
Amante de lo Prohibido

Sonreí. Últimamente sonreía demasiado, seguro que más tarde me dolería la boca de haberla forzado tanto. Esperemos que no faltase mucho para terminar con aquella patraña... ya me estaba empezando a asquear demasiado ese viejo verde... ¿porqué no podría haber ido a por el joven y apuesto shugenja? Sería mucho más difícil, eso seguro, pero también mucho más satisfactorio... En fin, otro sacrificio por el bien de la causa... Setsuna, si, es una buena causa

El brindis... que irónico que él mismo dijera ese brindis, ¿no me habría leído el pensamiento? Esperemos que así sea, querido Hayabusa, tu tendrás una hermosa borrachera y yo un precioso pase para la ciudad prohibida.

- Es un brindis precioso... Por la primavera- Y pequé un pequeño sorbo de mi sake, lo justo para que se viera desde la posición del samurai como si estuviera vacía.

- Esta buenisimo este sake – Puse cara de sorpresa, como si de verdad tomara pocas veces. Tampoco es que fuera una borracha, sólo que algunas veces hay que hacer algunas cosas...

Me apoderé de la botella de sake para volver a llenarle la taza y para llenar la mía también... solo que un poco menos que la suya... y también para tenerla cerca de mi

Mientras le llenaba su taza ,le pregunté:

-¿Cuánto tiempo lleváis en esta hermosa ciudad? – Era hora de inflar su ego, era hora de empezar el verdadero desafío...

OUT
Intento que hable mucho y que beba más todavía, teniendo yo controlada la botella de sake y yo bebiendo lo mínimo posible, con el truco que he hecho antes. Pareciendo todo el rato lo más inocente que pueda





Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

"¿Cuánto tiempo llevo en esta ciudad? Hum... uff... tantos que ya casi ni puedo contarlos con certeza... Al principio vine como muchos otros... a probar suerte y luego, poco a poco unos nos fuimos acoplando más a la situación que otros..."

Claro que si, pensabas. Unos se acostumbran más que otros a la traición y a estar al lado de un tirano manipulador, que unas veces es llamado Hantei y otras veces padre. Siempre es la misma historia, tener que soportar el destino mientras piensan que pueden manipularnos. La diferencia radica en aquellos que se convierten en lo que detestaban y los que no, como era el caso.

Mientras hacía que bebiera una y otra copa, intercalando las tuyas con mucha risa, para parecer más borracha de lo que en realidad estabas, pensabas en cuando alguien deja de ser lo que debe. En si alguna vez ese hombre mereció la pena o en si realmente pierdes el tiempo pensando en él.

Llegó un momento en el que no sabía a ciencia cierta cuánto tiempo había pasado. Habían caido ya casi dos botellas y había hablado de su enorme casa, de su hijo (levemente) de sus muchas responsabilidades, de su poder tan preminente en la ciudad, de su conocimiento de los sucesos venideros,... Y de tantas cosas que no sabías muy bien si la borracha por su memeces eras tu.

En cierto momento, por fin su mente se desvió de sus propios temas y se colocó en el momento justo.

"Como te digo es tan dificil a veces saber qué hacer siempre... Por ejemplo... mañana hay una fiesta en la Ciudad Prohibida... y soy de los encargados en invitar a los miembros del Fénix... Y son tantos... y todos por supuesto desean entrar..."

Su voz resbalaba ya desde hacía unas cinco frases, síntoma de que el alcohol subía a su cabeza.

"Todos están interesados... Pero... ¿Y quién no? ¿No te sucedería a ti lo mismo? ¿Qué no darías por ir?..."



Isawa Misae
Amante de lo Prohibido

Sake. Palabras vacías. Sonrisas inocentes. Disimular una borrachera que en realidad no tenía. Sirve bebida. Atenta a llenarle la taza pero no parecer ansiosa a que bebiera. Las reglas del juego son simples, lo complicado es llevarlas a cabo con perfección. Con algunos hombres eran verdaderos malabarismos los que había que realizar para que no se dieran cuenta de los engaños y manipulaciones a los que sentían sometidos, otros en cambio... era taaaan fácil que hasta aburría... Como se sucedía con Hayabusa, era aburrido, simple y predecible. Pero a diferencia de los demás juegos, con este no me podía confiar. Tenía que salir todo a la perfección y por eso me estaba esforzando tanto en conseguirlo, aunque lo único que me apetecía era marcharme de allí, pero... vuelve a llenarle la taza, vuelve a reírte de su último chiste sin gracia...

Por fin llego el momento que estaba esperando, ahora había que afilar el intelecto y decir las palabras justas, pero sobretodo, los actos justos para poder tener en mi poder esa preciada invitación. ¿Cómo comportarme? ¿deseosa? ¿ impaciente? ¿desdeñosa? Bueno, continuemos con la inocente...

- Vos sois un hombre importante para el Clan, es normal que dejen en vuestras sabias manos tal responsabilidad y estoy segura que vuestras elecciones serán las más acertadas – tardé un poco en terminar la frase, por eso de que el sake había hecho más pesada mi legua...

¿Qué daría yo por ir? ¿No es bastante el sacrificio que estoy haciendo perdiendo mi tiempo contigo? ¿Aún quieres algo más? Claro que si. Llevaba desde que me vio por primera vez pidiéndolo. Quieres mi cuerpo... Sigue soñando, no lo conseguirás jamás...

- Seguro que será una hermosa fiesta, con gran cantidad de gente ilustre e importante... Yo sólo soy una humilde sierva del Clan, me sentiría perdida entre tan honorables personajes y seguro que esta lleno de las más hermosas mujeres. Como hoy en el teatro, si no llega a ser por vos... – En un acto de “complicidad y confianza” que normalmente no haría, pero la bebida me quitó un poco de sentido común, me atreví a posar mi mano en su antebrazo, el que estaba más cercano a mí y continué la frase mirándole a los ojos con gratitud – Si no llega a ser por vos, me hubiera perdido. Muchas gracias.

-Como le he dicho, yo no sabría comportarme ante tales personas... pero por otra parte podría servir al clan como me pidió mi padre, podría cumplir con la misión que me pidió al mandarme a la capital y así estaría orgulloso de su joven hija... La verdad, sería muy importante para mí poder ir...

Puse cara melancólica y triste para que pareciera de verdad que estaba preocupada en que mi padre se sintiera orgulloso de mí...

Estuve con la cabeza gacha un rato esperando que él dijera algo, pero al no abrir la boca no sabía si era porque estaba pensando o simplemente estaba demasiado borracho para decir nada. No me atrevía a mirarle por si estaba mirando.

Al final le dije con voz suave:

- No se a lo que estaría dispuesta a dar por ir a aquella fiesta, Sólo os puedo intentar hacer comprender lo importante que sería para mi poder asistir...

Aunque mi cabeza seguía gacha. Las últimas palabras las dije con decisión para que notara el énfasis. Además en esa postura podía ver perfectamente la pálida y suave piel de mi cuello y mi nuca. Seguro que ese detalle no se le había pasado desapercivido...




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

A veces, comode cías, eran tan fáciles los homrbes que moelstaba sólo de pensarlo. Tal y como esperabas al decir aquellas últimas palabras activastes, o mejor dicho, desactivastes las últimas defensas que habían sido mermadas en la cabeza de Hayabusa debido al alcohol y a su peor defecto, las mujeres.

Cerca como estabais, y después de tener tu mano sobre su brazo, te cogió la mano y te la besó mientras decía:

"Oh, mi pequeña Misae pero es que es posible que alguien no pueda contar con vos para ir a dicha cena si lo pedís adecuadamente..

Pero qué tipo de hombre malvado creéis que soy que no piensa en lo importante que os es ir a esa cena..."

Entonces, con tu mano aún cogida entre sus manos la volvió a besar, esta vez más cercana a la muñeca, mientras tu suponías que sus ojos estaban puestos en tu nuca, y era acertado. Cuando te quisistes dar cuenta, su respiración estaba justo tras de ella, a un centímetro pero sin acercarse.

"Tu padre debería sentirse ya orgulloso de ti... y de todo lo que eres capaz por que él esté contento..."

Y si, fue entonces cuando el primero de sus besos calló sobre tu nuca.



Isawa_Misae
Amante de lo Prohibido

Tuve que hacer verdaderos esfuerzos para no poner cara de asco cuando noté los labios de Hayabusa sobre la piel de mi mano, y más todavía cuando lo repitió más cerca de mi muñeca. Ya había caído en mi trampa. La red había sido demasiado complicada para ese simple y pequeño pez.

“Demasiado cerca”, pensé cuando noté su respiración en mi nuca, pero le dejé a ver cual era su siguiente paso. ¡Sus labios en mi nuca! ¿me esta besando en la nuca? ¿pero quien se ha pensado que soy yo? Controlé los accesos de ira que me pedían que le quemara allí mismo. La voz no paraba de gritarme que le demostrara lo que era una mujer indefensa. Pero a fin de cuentas, yo había forzado esa situación y ahora debía encontrar el equilibrio perfecto entre la seducción y la respetabilidad. Haré que me desee tanto... pero no me tendrá... aunque él crea que si...

- ¡Sama!- Le dije mientras me apartaba un poco, lo justo para que si quería volver a besarme tuviera que moverse un poco, pero teniendo todavía a la vista mi nuca y mi cuello – Por favor... – Creo que mi voz no sonó muy convincente, no porque quisiera que continuara, sino porque mi “estado de ebriedad” no me dejaba darle más énfasis

La mejor manera sería pasar por la tangente, hacer como si no hubiera sucedido nada, como si haciendo eso permitiera salir por el lado honorable y no intentara propasarse con una joven un tanto crédula que llevaba demasiado sake en el cuerpo.

- ¿Cual es la mejor manera de pedirlo? No soy una cortesana... así que no se que procedimientos tengo que hacer para que pueda asistir a dicha cena – Lo dije cambiando de tema y sin moverme del sitio, estando todavía a su alcance. Aunque sabía la respuesta a mi pregunta, pero él tendría que pedirlo para obtener algo.



Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Hayabusa tuerce el gesto, sinceramente parece algo molesto por tu gesto, aunque más bien está entremezclado con quizás el propio disgusto al habersele ido todo de las manos tan derrepente por el sake, después de todo puede que quisiera ser ma´s discreto, que no más honorable...

Parece tratar de calmarse, sin mucho exito, lo sabes, porque sino cuando trata de respirar más tranquilamente no miraría tu cuello. Demasiado sake, amiguito, demasiado...

Tose, trata de contenerse, mira a otros lados, con algo de nerviosismo, su corazón late deprisa, lo notastes cuando estuvo cerca, y su respiración acelerada lo delata ahora también. Mira en derredor y luego de nuevo a ti, y tras toser de nuevo tapandose con el puño, como si todo lo abterior no hubiera pasado dice levemente:

"Haciendo lo que uno cree que puede complacer a los anfitriones..."

Es un cobarde, que podrías esperar de un hombre así...




Isawa_Misae
Amante de lo Prohibido


Vi el semblante de Hayabusa y supe que ya lo tenía casi, sólo tenía que tener un poco más de paciencia

Al escuchar sus palabras comprendí enseguida lo que me quería decir… “Lo que puede complacer a los anfitriones…” Bueno, me daba nauseas ese hombre, tan cobarde que ni con el sake era capaz de pedirlo, en fin, continuemos con la actuación.

Puse cara de no comprender lo que me decía, torcí levemente la cabeza y le miré con cara de desconcierto, desconcierto e inocencia… Debía parecer inocente, pero no imbécil, así que al poco rato mi rostro fue cambiando como si entendiera de golpe a lo que se refería el Shiba. Mi boca fue formando un pequeño “oh” pero sin llegar a pronunciarlo, Bajé un poco más la mirada y me removí inquieta en mi asiento notando como poco a poco iban subiéndome los colores a la cara. Seguro que ahora debía parecerle muy apetecible, tan azorada, tan desprotegida… Viejo verde… como te aprovechas de las jóvenes que de verdad no saben como es la vida… Al pensar en otras mujeres que hubieran caído en sus manos, pensé en volver a quemarlo… me costaría más y más poder controlar ese ansía… Cuando consiga lo que quiera… entonces… cuando no te necesite para nada… ten cuidado…

-“Yo…”- Mi voz salio apenas de mi garganta, no sabía por donde salir de esa situación – “Yo…”- Volví a repetir pero con un poco más de fuerza, como si estuviera reuniendo fuerzas de flaqueza para poder decir lo que iba a decir a continuación – “ Sabéis que es para mi de gran importancia poder asistir a esa cena…” – Volví a callarme para recuperarme un poco, sin posar la mirada en ningún sitio en concreto. Respiré profundamente y cambié la posición para poder estar frente a frente al samurai.

Yo continuaba con la cabeza gacha, con los puños cerrados con fuerza sobre mi regazo. Al final levante la mirada, que al principio era un poco dura y poco a poco se fue suavizando, al igual que mi pose… Pasando a la dulzura y un poco de nerviosismo…

- “ Hayabusa-sama, ¿me haríais el honor y el placer de concederme una invitación para la cena de mañana por la noche en la ciudad prohibida?” – Al hablar intenté conseguir la mezcla exacta de seducción e inocencia, aunque suponía que en el estado de embriagadez del samurai no me haría mucha falta tanta minuciosidad. Además remarqué levemente la palabra “placer” por si notaba el segundo sentido, mientras una de mis manos se apoyaba en una de sus rodillas. “Venga” pensé “Vamos a ver cuanto tardar en abalanzarte sobre mi…”





Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

En aquel momento pensastes que realmente el lobo sacaba los dientes y se te hechaba encima, de hecho, sus movimientos así lo expresaron. Estuvo a tan poco espacio de tirarsete casi literalmente encima que casi incoscientemente llevastes tus brazos sobre tu rostro, al pensar que más bien caería sobre ti como un peso muerto.

Entonces, justo en ese momento alguien llamó a la puerta, y Hayabusa quedó con las palabras que iban a salir de su garganta en la boca:

" Te anotaré si..."

La puerta sonó cortando aquello en el mejor momento, entonces, tras quedar subitamente este detenido casi en el acto, preguntó tras toser un apr de veces, tratandod e fingir menos embriagadez de la que realmente tenía.

"¿Si?"

"¿Sama? ¿Se me permite el paso?"

La voz de una mujer madura, de unos veintimuchos años, suave, refinada, y con un toque humilde salió de allí. Hayabusa dijo un escueto y seco "Hai" y la fusama se abrió. Entonces, quedastes más de un segundo con la mirada fija en la mujer que aparecía. Era una muejr que ya habías visto antes, pelo largo y negro, brillante, labios gruesos y rojizos y curvas demasiado prominentes para la estética rokugansesa. Una mujer de mirada pícara (¿o más bien lasciva?) con el kimono de criada del hotel de la Compasión de Eishuri. Era la mujer que estaba con Setsuna cuando te fuistes... ¿Qué hacía ella allí?

"Sama, aquí hay alguien que le reclama... es un Isawa Heisuke-sama, Candidato a Maestro de la Tierra, dice que había quedado con vos a esta hora en nuestro restaurante... Al no llegar me ha preguntado si es que ya había subido y he penado en venir a preguntarle si se le había olvidado..."

Hayabusa dejó caer una de sus manos que estaba en el ire, como con cierto fastidio, como si se le hubiera olvidado de verdad, mientras chasqueaba con la lengua, pero antes de que dijera nada, un jovencito, de corta edad, apenas tendría unos veinte, de pelo castaño corto, con una clara sonrisa y una apariencia encantadora entró en la sala.

"Me teníais preocupado, Hayabusa-sama, pensé al no verle que podía haberle pasado algo, pero por lo que veo (y oigo) sólo estaba asegurandose de cubrir una de las plazas para la Gran Cena de mañana..."

Heisuke, que así se llamaba te sonrió dulcemente, reflejando en sus blancos dientes una sensación tranquilizadora que salía de todos los poros de su piel, al igual que de sus calmadas palabras.

La muchacha, entonces, justo cuando pareció que se iba a marchar y dejar que el segundo candidato que conocías entrara en la sala añadió:

"Señorita, para usted han dejado una nota abajo, ¿sería tan amable de acompañarme?"




Isawa_Misae
Amante de lo Prohibido

Pasaba todo muy despacio, podía ver como cambiaba lentamente la cada del samurai hacia la lujuria. Se fue acercando a mi con una ansía de devorarme y ya estaba casi tocándome cuando sonó la puerta. Al principio me quedé un poco sorprendida ¿Porqué esta interrupción?¿Será para mejor o para peor? Depende de lo que fuera.

Sonó una voz femenina al otro lado, sería una sirvienta del hotel. Me empecé a poner nerviosa por si todo se iba a la basura. Todo lo que había planeado se podría perder por esta interrupción.

El samurai permitió que entrara la sirvienta a la habitación y la vi… Ella… Noté como mi sangre empezaba a hervir, ella, era ella, la que estaba al lado de Setsuna cuando me dejó en el teatro ¿Cómo? ¿porqué? Quizás Setsuna conocía muy bien las costumbres de Hayabusa y sabría que me llevaría allí y ella estaba para protegerme las espaldas. Quizás fuera cierto mis pensamientos o simplemente era la esperanza de pensar que Setsuna no tendría nada con esa mujer tan exuberante. Sólo pensar que ella podría haber acariciado su piel me ponía enferma… Pero claro, él no fue casto y puro hasta que llegué yo así que… Me tendría que aguantar y tragarme estos malditos celos que no sabía que tuviera.

Así que intente tragarme todas esas emociones sin que los demás notaran un apice y recé para que si por alguna razón lo descubrieran, lo relacionaran con cualquier otra cosa menos eso… Por suerte la mujer trajo a alguien más… bueno, pensadolo bien, quizás no fuera tanta suerte… Otro joven candidato a maestro… Cuanto poder y potencial tendrían que tener esos jóvenes para poder ser candidatos a dichos puestos a tan temprana edad. Era curioso

Me dediqué a analizar de forma disimulada al joven candidato. Era de esas personas que irradiaban tranquilidad y después de escuchar sus palabras si que podría ser una gran suerte que apareciera en ese justo instante, quizás si que podría utilizar su aparición para poder conseguir la entrada sin tener que sentir las manos asquerosas de Hayabusa sobre mi piel. Si, me sería de utilidad. Aunque no olvidé sonrojarme un poco al comentario que acababa de hacer.

Pero la sirvienta volvió a hablar ¿Qué la siguiera? ¿Me estaba tentando?, bueno, veamos de quien es esa “nota”

- Claro- Le dije a la mujer y acto seguido me giré hacía el shugenja y el samurai y haciendo una correcta reverencia les dije – Con su permiso samas, enseguida vuelvo – y me levante

Salí de la sala y dejé que la muchacha me guiara hacia el lugar donde tendría la nota. Mientras ella iba por delante iban apareciendo en mi mente escenas de cómo matarla. Seguro que la voz tenía algo que ver en ello, porque por mucho que estuviera celosa de esa mujer nunca haría nada en su contra por ese motivo. Amaba a Setsuna, pero aún podía controlar esos celos irracionales que me hacía sentir.

Al final me llevo al sitio donde ella quería y me quedé mirándola queriendo decir “¿Y bien? ¿Qué es lo que quieres?” Espero no equivocarme y que sea de verdad que Setsuna esta siempre pendiente de cubrirme las espaldas, aunque sólo sea porque me necesita para culminar sus planes…





Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

La mujer te hizo dar varias vueltas por la planta hasta que al final te dejó entrar en una estancia amplia, y mientras tu pasabas y ella cerraba tras de si oistes su voz con cierto aire de desgana.

"Se toma muchas molestias por ti..."

Dijo cuando se dio la vuelta mirandote con cierto aire arrogante y con mucho retintín, mientras te estudiaba detenidamente, ceja alzada inclusive.

"No hay nota, sacerdotisa-sama... simplemente Setsuna-sama quería que el Candidato oyera que váis a la cena antes de que ese cerdo os pusiera las manos encima..."

Esta parte última casi la escupe.

"Dio órdenes precisas de que le condujera justo en ese momento..."

Y de nuevo el desagrado se podía tocar en sus palabras a la vez que dejaba pasar el tiempo entre palabra y palabra.

"Podéis hacer un poco de tiempo y luego volver..."

Estaba claro, el odio que tu reflejabas en ella, ahora podías verlo en la otra parte.

"Después de todo... ahora lo tenéis más fácil ¿no?"




Isawa_Misae
Amante de lo Prohibido

Pero… ¿Qué se había creído la mujer esta? ¿Cómo podía tratarme así? ¿Qué derecho se creía ella que tenía? Setsuna era mío… si la había dejado a ella por mi, era mejor para él. Eso estaba claro. Además… lo único que estaba haciendo el ronin era proteger sus intereses.

Le agradecía mucho la molestia que se había tomado por protegerme de las asquerosas manos de aquel hombre, y por haberme facilitado el camino para no tener que volver a pasar por ahí… Esta mujer algún día pagara la insolencia que estaba teniendo conmigo, pero por ahora simplemente ignore todos sus gestos y todos sus desprecios… ella no era importante. Simplemente le agradecí lo que había hecho y le pedí que me dejara un rato a solas.

Cuando se hubo marchado estuve poniendo en orden mis pensamientos, buscando un nuevo plan a seguir con la incorporación de un nuevo jugador. Bien… ya veríamos como iba sucediendo todo.

Después de aquello subí de nuevo a la habitación donde estaba el shugenja y el samurai, llame y entre.

-“ Disculpen la molestia…” – dije mientras me sentaba en mi sitio. Esperaba que Hayabusa no estuviera muy fastidiado por la intromisión, aunque me temía que lo estaría… y mucho… - “No nos han presentado… Mi nombre es Isawa Misae” - Y le dediqué otra de mis adorables sonrisas…



Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

La mujer, la cual ni se había presentado, antes de marcharse de la sala te obsequió con una preciosa mirada de arrogancia mientras te observaba una vez más de arriba a abajo antes de marcharse. Entonces, tras una media sonrisa y sin decir nada, salió de la sala, contonenando su sinuosa silueta.

No podrías describir bien sin que se te salieran las vísceras de odio y rabia lo que sentistes cuando por fin te dejó sola. Unos instantes que aprobechastes para tranquilizarte de nuevo y tratar de no perder el control, después de todo el juego estaba empezado y tenías que volver a él.

Cuando entrastes de nuevo en la sala pudites ver a un Hayabusa con el rubor del sake subido a las mejillas, tratando de contener su lengua ya más que suelta, ante un muy correcto Candidato. Heisuke era un chci joven, podría tener tu edad, aunque sus rasgos era muy redondeados y aniñados, por lo que quien sabía si era realmente mayor y no lo aparentaba. El colo de su cabello era el más claro de los marrones que hubieras visto, al igual que sus ojos, que destilaban serenidad. Vestía con un colo anaranjado apagado, con Fénix que estaban posados en ramajes de arboles y que dormían en nidos.

En el momento en el que tu le saludastes, este se inclinó levemente, en una perfecta y cortés muestra de respeto y con una sonrisa amplia y blanca te respondió, dejando oir una voz taimada, dulce y con un tono desprovisto de masculinidad excesiva pero no por ella afeminada:

"Es un placer, Misae-san, Hayabusa-sama me ha hablado un poco de vos antes de aparecer, puesto que, por tan grata compañía era normal que sintiera curiosidad."

Y de nuevo dejó una sonrisa entre frase y frase.

"Mi nombre es Isawa Heisuke y soy uno de los tres Candidatos a Maestro de la Tierra que se presentan. Pero, eso es sólo algo añadido, no soy particularmente de los que les gustan presentarse de esta manera... más... es lo que nos toca ¿verdad?

Bueno... Hayabusa-sama me ha dicho que sois una conocedora del elemento del fuego, entonces estoy seguro de que seréis una mujer muy inteligente, yo, particularmente soy un estudioso del fuego en lo que me da lugar, es mi segundo elemento predilecto..."





Isawa_Misae
Amante de lo Prohibido

Si ella se creía que con sus miradas, posturas e insinuaciones me iba a herir o pensaba que yo me sentiría menos que ella estaba muy equivocada. Ella nunca seria la persona que con la que esta Setsuna, yo se lo había quitado de su lado, yo había triunfado sobre ella. La odiaba porque sus manos habían acariciado la piel de mi amado ronin, la odiaba porque sus labias habían besado los labios del único hombre al que había amado- Esa era la victoria de ella… su victoria sobre mi, pero ya no tendría mas…

Me sobrepuse en el menor tiempo posible, aún tenía por delante una ardua lucha por conseguir la entrada a la cena. Aunque todo se hubiera facilitado al entrar la sirvienta y el shugenja en el preciso instante que Hayabusa decía que iba a ir a dicha cena, no quería decir que todo estaba arreglado. Tendría que ver como podía comportarme delante del candidato

Parecía un buen hombre, todo lo contrario a Hayabusa. Podría confiar en él. ¿Habían hablado de mi en mi ausencia¿ ¿Qué le habría dicho el samurai? Seguro que nada comprometedor, porque estaba claro que antes se pondría en una situación vergonzosa él que yo. Otra vez a buscar el equilibrio, otra vez a jugar. Me encantaba, me hacia sentir muy viva el poder controlar y manipular así a la gente. ¡Que empiece el juego!

Sonreí ampliamente ante el halago del joven candidato, más de lo que lo hubiera hecho de normal por varias razones, una, tenía que parecer de verdad inocente, y dos, el sake, debía parecer que llevaba bastante en l cuerpo, pero tampoco era cuestión de parecer una borracha como lo estaba pareciendo Hayabusa

Me gustaba por donde había salido el candidato. El fuego era mi elemento. Estaba claro que no llegaría a la maestría que tenía él en su elemento, pero tampoco era mala

-“¿En serio? Me alegro. El fuego es un gran elemento. Tiene muchas caras. Es fuerte como la piedra. Adaptable como el agua. Ligero como el aire. Místico como el vacío. Es mi pasión…” - Sonreí, siempre me emocionaba un poco cuando hablaba de mi elemento. Yo me sentía como el fuego. Clamada y pacifica hasta que me inflamaba y era destructora y mortal. Si, yo era fuego

-“Pido disculpas si parezco muy pasional al hablar, pero el fuego es mi vida…” – Agaché un poco la mirada y seguí sonriendo – “¿Y vos? ¿Porqué es vuestro segundo elemento? ¿También os parece digno de admiración?”

Quería ganarme un poco la confianza del shugenja, por lo menos que sintiera un poco de complicidad y compañerismo conmigo, así lo podría tener de aliado a la hora de intentar conseguir la entrada para al cena y no ser sólo mi salvador ante el ataque del samurai…




Isawa Hiromi

Heisuke pareció dudar unos segundos, o más bien parecía calibrar sus pensamientos, mientras pasaba sus finas manos por un mentón muy poco prominente y bastante aniñado, que realzaban la faz ovalada y juvenil que poseía.

"Pues... verá... Misae-san... Sin duda se estará preguntando como alguien que estudia la tierra, un elemento tan tranquilo puede sentirse tan afín con el elemento más pasional... Y no se avergüence de ello, en serio, creo que es muy importante que un shugenja sienta pura pasión por su elemento, por el estudio de este y por lo que de él puede provenir...

Verá... Me considero un hombre tranquilo, sin embargo no exento de carácter... el fuego creo que me matiza bastante bien... pues puede ser vocanada de calor abrasador o puede ser leve chispa que enciende la vela...

Además, es un elemento muy unido a la inteligencia y al estudio, y no es que yo crea ser mucho más capaz que otros, después de todo esta ciudad, por ejemplo, nos demuestra todos los días lo pequeños que en realidad somos, y sus habitantes! ¿Habéis conocido ya a Isawa Seyrio-san el candidato de Fuego? Creo que ÉL si que es como el fuego... es muy inteligente... Pero bueno, aunque no pueda compararme... creo que parte de su esencia corre por mi, influyéndome los ánimos que le faltan a mi elemento para querer más, para conseguir lo que me propongo...

Oh... de por seguro le estaré aburriendo... debe perdonarme, pero, no es la única que queda anonadada ante tal tema de conversación..."

De nuevo sonrió ampliamente y miró a Hayabusa.

"Seguro que nuestro compañero se aburre con este tipo de menesteres... pero es que... no pude evitar preguntarle, si me permite la descortesía, cuando se fue que a que se dedicaba una muchacha como vos."

Sus palabras no estaban exentas de un tono paternal, incluso como si contara con más edad de la que parecía, aunque eso nunca se sabía. Lo que si podías ver era como Hayabusa. aunque tenía bastante poder, cuando estaba un Candidato cerca quedaba en una posición secundaria, de por seguro ese hombre era muy listo, lo que no deseaba era encararse con alguien que nunca se sabía si sería una de las cinco personas más importantes del Clan...

Heisuke no te transmitía malas vibraciones, sin duda, a su lado se estaba bastante cómoda... era como estar tendida en una pradera a medio dia, con el sol reflejandote en tu rostro sin que llegara a quemar, solamente calentando tu cuerpo...




Isawa_Misae
Amante de lo Prohibido

Sonreí ante las palabras del shugenja. Me gustaba de la manera que sentía él el fuego, se notaba, que aunque fuera de manera menos intensa que nosotros, los shugenjas del fuego, también sentía correr por sus venas el poder que confería el noble elemento.

-Tranquilo, no me aburrís de ninguna de las maneras. Resulta muy sorprendente escuchar a un estudioso de la tierra hablar de forma tan efusiva de otro elemento. Bueno, a decir verdad, de hablar de forma tan efusiva de lo que sea… - Él me había hablado de forma sincera y sin reparos, me parecía justo hablarle de la misma manera, pero con respeto y con la esperanza de no equivocarme en ese aspecto sobre el candidato a maestro.

-Si que conozco al honorable Seiryo-sama… - Continué y para mis adentro pensé “Y me gustaría conocerlo de una manera un poco más profunda” – Me impresionó mucho cuando lo vi, pues noté lo fuerte que es en él nuestro elemento. Pero bueno, por eso es él uno de los candidatos a maestro… Y para nada creo que vuestra conversación es aburrida, aunque creo que si que tenéis razón en lo que confiere a Hayabusa-sama, él se aburrirá con nuestras divagaciones de shugenja.

Sonreí hacia Hayabusa para que no pensara que lo sacábamos de la conversación. Aunque a mi me parecía mejor dejarlo de lado, maldito hombre… que ganas tengo de marcharme de aquí y dejar de verlo…

-Si quiere, podemos seguir la conversación que teníamos Hayabusa-sama y yo antes de que usted tuviera la amabilidad de acompañarnos. Estábamos hablando sobre la cena que se va ha celebrar mañana en el palacio imperial y de cómo se puede conseguir una entrada para poder participar. Antes justo de que usted entrara Hayabusa iba a decirme como conseguirlo… - Estaba poniendo contra la espada y la pared al samurai, ahora no podría decirme nada indecente y no podría negarse a concedérmela, porque el propio candidato escuchó como se estaba ofreciendo a concederme esa entrada.

-Verá… - dije dirigiéndome al shugenja – Como ya le dije a Hayabusa-sama, mi padre me envió a la capital para aprender a moverme en la corte y a ser lo más útil que pueda para el clan. Tengo que cumplir con las obligaciones que me mando mi sabio padre, pues yo sólo me siento cómoda ante los libros… pensó que sería mejor que aprendiera a relacionarme con los demás...- Otra vez la historia de siempre…

- ¿Usted que cree? ¿Podré ir a esa cena? - Espero que el shugenja me siga el juego y que pueda conseguir de una vez esa maldita entrada…




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

El shujenja dejó escapar una leve risa clara y limpia antes de hablar:

"Tiene razón, nosotros los tensais somos más aburridos que la mayoría de los shugenjas jejeje me temo que nuestro estudio debe ser más detallado y minucioso para poder controlar nuestro elemento... De lo contrario sería terrible."

Parecía muy simpático, de hecho todo lo contrario a mosquearse había sido su reacción. Entonces oyó el resto de tu plática con atención mientras el gesto de Hayabusa se tornaba en cierta preocupación, o más bien un "oh, ooooh" al ver como podía terminar todo. Pero, para desgracia de este, antes de que pudiera hablar Heisuke dijo:

"Ah... si, algo de eso oí al llegar, estabais a punto de entrar en la lista... Claro que si, mujer, eres una muchacha encantadora, como alguien podría negarse a que acudieras. Además... ¿No le ha dicho Hayabusa que tratamos de mostrar una nueva cara del Fénix? Y eso pasa por llevar a sangre joven que tengas muchas ganas de actuar y de demostrar que no sólo somos unos bibliotecarios estupendos...

¿No opina así? Yo creo que usted posee esas cualidades ¿me equivoco? La veo muy activa y despierta, aunque es normal que este algo aturdida por esta ciudad."



Isawa_Misae
Amante de lo Prohibido

-¿Aturdida?- sonrío un poco, con una sonrisa cansada – En realidad estoy bastante más que aturdida... Esta ciudad no es para nada a lo que estoy acostumbrada... Demasiado revuelo... Ahora me doy cuenta de la vida tranquila y pacifica que tenía en el campo...

-Muchas gracias por ver en mi esas cualidades, lo cierto es que creo que si que puedo hacer un buen papel para el clan. Me gusta hacer las cosas bien y tengo muchas ganas de enseñarle a mi padre hasta donde puedo llegar... - Ellos nunca podrías llegar a entender por donde iban en realidad mis palabras. Era verdad que tenía ganas de demostrarle a mi padre hasta donde podía llegar esta hija inútil que tantos problemas y pocas satisfacciones la habían dado... Llegaría el día en que vería quien era en realidad su hija...

-En realidad Hayabusa-sama no me había comentado nada eso de renovar la sangre del Fénix.. y si que me interesa, espero poder ser de esa nueva remesa para poder ayudar a mi clan... Pero decidme, ¿Qué es lo que debo de hacer para poder asistir?

Espero poder librarme del manos largas de Hayabusa, espero poder conseguir ya la maldita entrada y poder largarme de allí lo antes posible...
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6869
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Mensaje por Isawa_Hiromi » Sab Nov 08, 2008 12:07 pm

Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

"¿Ah? Pues siento haberme adelantado a las explicaciones de Hayabusa-sama... Pero... creo que no le importará que le tome el relevo... ¿verdad?"

Preguntó el candidato mientras le sonreía al Shiba, este os miró a los dos un segundo antes de negar con la cabeza con pesadez, el alcohol le estaba cayendo mal pero, sobretodo, intuías lo muhco que ese hombre se desinflaba con los candidatos, siempre sin querer molestar, como un cobarde... por lo que pudier pasar en un futuro...

"Como decía... Isawa Kondou-sama y Asako Emi-sama nuestros ilustres embajadores quieren que para la cena el fenix muestre un rostro rejuvenecido, pero no sólo exteriormente, sino que podamos demotrar que la sabiduría se lleva en las venas de nuestro clan como la magia y que somos un Clan activo, aunque sea pacificamente, con iniciativa y a tener en cuenta, muchas cosas como véis...

Para ello estabamos haciendo un listado, entre todos, que luego revisarán los Embajadores... Humildemente me ofrecí a ayudar, y parece que fui aceptado, aunque Hayabusa-sama es una eminencia en elegir bien a sus candidatos, por eso al veros pensé que ya estaba todo solucionado... Si os daba más de una hora para hablar con vos debía de ser por algo... E intuyo que su presentimiento era cierto...

Puede que este aturdida, o más que eso, pero no quita con que piense que puede ahora mismo, por supuesto, decirme una razón por la que cree que podría hacer un buen papel en la cena. y puedo que eso le valga el visado a la Ciudad Prohibida, supongo que eso su padre ni tan siquiera lo soñó alguna vez..."




Isawa_Misae
Amante de lo Prohibido

-¿Una razón por lo que merecería ir? – Digo como si en realidad estuviera pensado en voz alta. Me quedo un rato callada, pensado en las palabras que iba a decir a continuación.

-Si he de serle sincera, creo que lo más importante es el gran deseo de ser útil a mi clan y cumplir la misión que me encargo mi padre de la mejor forma posible. Creo que soy una persona perfeccionista y cabal que intenta hacer todo lo que puede para que las cosas salgan bien. Soy tenaz y cabezota, aunque se reconocer cuando tengo que dejar de serlo. Servicial, educada y creo que algo inteligente… No se que más puedo decirle para convencerle que me deje asistir a esa cena… Le aseguro que no encontraran a otra persona con más interés de ir para ayudar que yo…

Esperaba con toda la esperanza del mundo que aquello hubiera sido suficiente como para poder convencer al shugenja que me permitiera asistir a la cena. Si decía más cosas sobre mi podría parecer presuntuosa y prepotente y sabía que si tenía ese concepto de mi, nunca me permitiría asistir al día siguiente a la ciudad prohibida…




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

"Son unas razones muy aptas... ¿No lo cree Hayabusa-san?"

Preguntó el tensai a un hayabusa que acababa de beber un enorme trago, de por seguro estaba refunfuñando por dentro al pensar que se le estaba escapando una oportunidad de oro de las manos, pero de por seguro, tambi´´en, era tan cobarde como para no decir nada más que el leve asentimiento que dejó entrever.

"Pienso que podría ser una compañía interesante... Misae-san... ¿Usted piensa que podría distraer la atención de quien se le indicase, y no me refiero a nada en concreto... pero sería bueno que su plática fuera lo suficientemente amplia como para que si su sitio estuviera cerca de un dragón pudiera sentirse cómoda, como con un grulla, león o cangrejo... Hay que ser muy polifacético y, sobtetodo, tener buen humor porque nunca se sabe si nos tocará estar cerca de nuestro clan o los Imperiales nos habrán preparado una sorpresita y tengamos que hacer uso de la mayor de las paciencias y de astucia para poder sacar de flaquezas fuerzas...

¿Se ve preparada para que le agrade o no la compañía pueda desempeñar un papel brillante?"

No sabía ese hombre cuanto sabías mentir por lo que deseabas...




Isawa_Misae
Amante de lo Prohibido

¿Qué si me sentía preparada? Por todos los Kamis, este hombre no sabía con quien estaba hablando. ¡ Claro que me sentía preparada! Estaba claro que nunca podría llegar al nivel de los cortesanos que estaban tan acostumbrados a ese tipo de ambiente, pero tampoco sería la chica perdida pueblerina que no tiene ni idea de nada...

-Creo que si sama, creo que puedo hacer un buen papel para el clan. Como le he dicho antes, soy una chica aplicada que quiere hacer un buen papel y hacer que el clan quede en buen lugar. También creo que puedo hablar de casi cualquier cosa y no me da miedo los retos, mas bien, disfruto con ellos... Supongo que por ello me siento como el fuego... Porque no le teme a nada...

Le sonrío. Para él no soy más que una chica perdida, espero que más o menos comprenda el error que ha cometido. Aunque no llegue a comprender nunca hasta que punto soy una chica desenvuelta en ese ambiente...



Isawa Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

"Creo que a Seyrio-san le gustará la idea de que la incluya... Después de todo me ha dicho que ya le ha conocido, y por lo que he visto de usted creo suponer con certeza que le habréis caido en gracia... Además, hoy se estaba quejando que necesitaría ayuda para la cena, que necesitaría encontrar a un grupo de personas que le ayudaran con su cometido como parte de la misión diplomática que los candidatos debemos hacer en la noche...

Seguro que le interesais como ayudante... ¿Qué me decís? Yo creo que podríais ayudar muy bien a Seyrio-san... Después de todo, si hacéis gala de tanta pasión como el fuego, como el mismo, eso nunca estará de más a su lado."

¿Era tu imaginación o estasba las puertas de entrar en la Ciudad Prohibida? Y... ¿ayudando a quien? A tu querido candiato de Fuego... parecía que por fin las Fortunas te sonreían y te colocaban lejos de ese repugnante hombre y cerca del más aractivo que por ahora hubieras visto, bueno... rivalizando con Setsuna...

Setsuna, entonces pensastes en él... y en las ganas que tenías ya de marcharte, puede que pudieras precipitarlo, y asi por fin volver con el ronin... habia muchas cosas de las que hablar.




Isawa Misae
Amante de lo Prohibido

¿Ayudante de Seiryo? ¿Ayudante de Seiryo para la cena? No podía creer que esa oportunidad se me sirviera tan en bandeja ¿Cómo negarme a eso? No podía, era demasiado bueno para creerlo. Yo que pensaba que tendría que acompañar a algún insulso Fénix o incluso ir sola… Porque… no tendría que acompañar a Hayabusa ¿no?. No, no, no, mejor no pensar en esa opción, hubiera sido demasiado asquerosa y repulsiva… Iba a ser la ayudante de Seiryo… Que buena suerte

-Para mi será un gran honor y placer poder ayudar a Seiryo-sama en su acometido – Sonreí ampliamente mientras hacía una correcta reverencia de agradecimiento y respeto – Sólo que Seiryo-sama tendría que indicarme lo que tendría que hacer… ¿Seguro que él estará deacuerdo con su elección? Será estupendo estar bajo su mando…

Por fin… por fin tenía ese pase al alcance de mi mano, por fin acabaría este suplicio e iría a ver a Setsuna… En cuanto pudiera me escaquearía de allí e iría paseando a su lado… Para volver a verlo… ¿Estará orgulloso de mi? Espero que si… todo esto me esta costando más de lo que yo me pensaba… Setsuna, alla voy…



Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

"Claro que no tendrá ningún reparo, muchacha, además, él sabe bien que todos queremos lo mejor para el Clan, no le voy a asignar a ninguna cabeza hueca ¿Verdad? Entonces, todo solucionado... Mañana a las 4 estaros en la Embajada Fénix con vuestras mejores galas, el resto te será indicado en su debido momento... Pero... ya que estamos, deberías mandar una nota a la Embajada cuando llegues a casa con tu dirección, para poder encontrarte cuando sea necesario. ¿De acuerdo?

Bueno... y con esto... poco más queda añadir... creo yo... Además, es tarde y aún tengo un par de cosas que hacer... así que sería bueno que yo me fuera retirando..."

Oportunidad de oro para salir por patas sin que Hayabusa pudiera hacerte nada...



Isawa_Misae
Amante de lo Prohibido

-Hai, en cuanto llegue a mi casa mandare la nota a la embajada – Sonreí muy feliz. Ellos podrían suponer que era por lo de la cena, pero en realidad era porque ya me podía marchar de allí.

Pobre Hayabusa, en el fondo me daba pena. Era un ser repelente y rastrero que no valía ni el esfuerzo de matarlo… pero en el fondo me daba pena…

-¿Qué os marcháis? Pues con permiso me retiro yo primero. Es muy tarde y de seguro tendrán que hablar ustedes de algo sin que yo este presente. Ha sido un verdadero placer conocerlo y hasta mañana a las 4 – Volví a sonreír

Me levanté y les hice una reverencia antes de salir por la puerta . Al salir de allí sentí como si quitaran de mis hombros una pesada carga… Me sentía tan ligera que dudaba que mis pies tocaran el suelo.

Al salir a la calle me sentí maravillosamente con el aire nocturno llenando mis pulmones. Ahora a buscar a Setsuna… ¿por donde era?




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

OUT

Tema en tu recámara, aquí son todos unos cotillas... ¬¬ y nosotras tenemos que planear ¿no querida? jejeje
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Cerrado

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado