Día 2º.- Distrito Hiro.- Sutileza Cangrejo.- Mañana

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Isawa_Hiromi
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Día 2º.- Distrito Hiro.- Sutileza Cangrejo.- Mañana

Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Nov 14, 2008 11:19 am

Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Como un niño con zapatos nuevos te fuistes a toda velocidad de la Universidad hacia tu casa, en el distrito exterior Jumarashi, con buenas nuevas. Te despedistes ligero del peculiar sensei Kaiu que habías conocido y sin perder un segundo marchastes.

La emoción apenas podías contenerla, así que cuando llegastes a la casa apenas pudistes esperarpara buscar a Heisa llamandola con ansia. Sin embargo, y al contrario de lo que creías, que la encontrarías con lo más parecido a una sonrisa escuchastes un potente:

"¡¡¡KYAAAAAA!!!!"

Asustado corristes hacia el patio interior de la casa al oirlo de allí, y casi sin aliento comporbastes como la cazadora, Troceaba con brutal y mortal precisión un tronco que caia del aire.

Sus ropajes azules grisáceos se ondulaban con fuerza mientras las llamaradas negras de esta se pegaban a su cuerpo como si trataran de consumirla. Sus cabellos volaron desordenados con el movimiento tan raudo pero entre ellos jurarías que su rostro, pintado con sus imperecederas lágrimas de sangre, mostraba una ira igualable a la de un berseker apunto de entrar en combate.

No sentistes miedo, pero si que te frenastes en seco al ir hacia ella. De todos era bien sabido el carácter de esta mujer, la última vez que alguien se metio entre su enfado y ella había tenido que acudir a una cura en tierras Grullas porque le había dejado la mandívula tan descolocada que sólo un hombre que habitaba en aquellas tierras había podido colocarsela bien de nuevo.

Pero... ¿Qué le pasaba a la buscadora de muerte?

De espaldas a ti, con la cabeza gacha y la katana rozando el suelo al dejar el brazo lánguido, la mujer observó entre su flequillo la madera troceada y sólo dejó escapar del rojo de sus labios.

"Se acabó la sutileza... ahora lo haremos al estilo cangrejo..."



Hida_Kaigen

Salí del despacho de Retsu casi sin saludarlo, tenía en mi rostro una sonrisa que nada podía borrar. Todo parecía estar saliendo bien, por más que fuera difícil y peligroso, si llegaba a funcionar obtendría el estatus adecuado para poder pedir a Heisa en matrimonio. Nada me detendría ahora.

Corrí por los pasillos siguiendo lo que mi memoria me indicaba y me encontré caminando por la calle directo hacia la casa. No tenía idea de cómo se lo diría a Heisa, parecía sentirse incomoda con estas cosas. Igual seguro que se ponía contenta, y lo mejor era que tendría la oportunidad de verla vestida de etiqueta. No podía quitarme la imagen de la cabeza.

Llegué a la casa con todo esto en la cabeza y con mi sonrisa en el rostro, abrí la puerta justo cuando un violento grito de combate se escuchaba. Corrí como un demonio con la mano lista en la espada… si algo le pasaba nada tendría sentido…nunca podría perdonármelo.

En el patio, vestida con su kimono de entrenamiento encontré a Heisa maltratando unos troncos. El rostro una mascara de ira y la mirada de cazadora, esa mirada que helaba la sangre del Hida más atrevido, esa mirada que significaba dos cosas, muerte o dolor.

Las palabras salieron casi escupidas de su boca, problemas, eso fue lo que dijo. Las cosas al estilo cangrejo solo significaban muerte para el que se pusiera en nuestra contra, ya no mas pesquisas amigables, ya no mas preguntas. Solo muerte.

Lentamente adquirí mi postura marcial, olvidando todo rastro de alegría, olvidando esa sonrisa que tan raro me había hecho sentir hasta hace poco. En este momento poco importaba, era un cangrejo y tenía que cumplir con mi deber.

Hai
, respondí con un tono completamente neutro. No había en mí el menor signo de deseo o inquietud ya no importaba la charla con Retsu, eso llegaría mas adelante, ahora era el tiempo de que corriera la sangre. Solo dime donde y cuando.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Heisa se volvió y temiró como si de la nada hubieras aparecido, puede que hablase con ella misma, pero parecía que en su mente se había formado un Jigoku del que ella estaba dispuesta a salir a costa de vidas agenas. Ando hacia ti con el rostro endurecido y emepzó a decir mientras guardaba ágilmente su katana.

"Esos bastardos... creen que pueden interponerse en nuestro camino! Piensan erróneamente que necesitamos su autorización. ¡El Imperio es nuestro campo de batalla y no atendemos a reglas! ¡Ni en Otosan Uchi!"

Andaba al rededor tuya como una felina que pensara comerte, pero no te veía a ti, parecía que iraba más allá... a otra cosa... lo que causaba su ira.

"Si creen que yo seré igual... je... lo llevan claro... Los mataré si se interponen en nuestro trabajo, y aparecerán en una obra tirados con los escombros... Nadie nunca sabrá más de ellos..."

Su voz era el susurro de la promesa de un dolor eterno, de una muerte terrible. Se paró en seco y temiró ahora a ti a los ojos.

"Perdona Kaigen... no te he explicado nada... y sin embargo me has oido maldecir hasta a las fortunas..."

Eso era poco decir... pero parecía que te reconocía como el amigo, eso es algo... Te indicó que la siguieras y entró en la casa. Una vez ella dentro de sus aposentos te hizo que la esperaras fuera mientras te hablaba y explicaba todo.

"He ido a hablar con un compañero... ayer me mandó una nota apresurada... Y me ha contado algo... indignante...

Al parecer ayer dos imperiales... Un tal Otomo Washi y Seppun Daisetsu fueron a verle. Estuvieron interrogándole acerca de una de nuestras misiones en la capital. Trataron de extorsionarle y amenazarle para que hablara! ¡Le trataron como si tuvieran algo de jurisdicción para con él! Y lo peor es que de verdad lo creen!

Kuni Chiba, mi amigo y un cazador excelente, fue sometido a un trato demigrante que como cazador no debió nunca permitir... Y me dijo que les comentó algo de la misión... del proyecto "Amanecer Negro"...

Arg... me hierve la sangre al pensar que esos metomentodos imperiales están husmeando donde no deben... Si les pasa algo será su culpa! Pero nos lo cargaran a nosotros, ellos no estan capacitados para lo que se esconde realmente en esta ciudad...

¡Por Hida! Porqué tanta cortesía! Si esos tipos, tal y como le dijeron a Chiba-san, vienen a hablar conmigo, que se preparen! Yo no tendré reparos en matarlos y en decir que estaban corruptos! Nadie me inculpará y salvaré muchas vidas! Con su estupidez pueden poner más de tres misiones importantes en peligro!

Si esos tipos creen poder saber de que trata la misión "Tsunami", que es de la que nos ocupamos, te aseguro que se las veran conmigo...

De hecho no pienso darles cancha... Iremos al distrito Hiro y empezaremos a solucionar las cosas de manera deprisa, al estilo cangrejo."




Hida_Kaigen

Me quede atónito, sabia que no se había dado de que yo estaba ahí parado ¿pero? ¿esa actitud por semejante estupidez? Un asunto de jurisdicciones.

Además me largaba esa perorata sobre amaneceres negros y tsunamis, hasta ahora ninguna palabra, solo obedeciendo a siegas sin que se me dijera nada y ahora decía explicarse así. Seguía sin entender absolutamente nada y a esta altura todo este asunto me importaba poco. Setsuna frente a mi espada, eso era todo lo que me importaba. Los secretos de los cazadores les pertenecían a ellos, no sería tan tonto de meterme en su trabajo.

Sentí algo así como enojo, aunque en el estado en que había puesto mi mente toda la ira se guardaba para el momento en el que hubiera que soltarla, que demonios pensaba hacer metiéndose con imperiales ¿Acaso se creía que tenia mas poder que ellos? Podrían barrerla del juego con solo mover una mano. Arruinarla a ella y a mí, no podía dejar que estropeara la oportunidad que me había dado Retsu.

He visto amaneceres negros en las tierras sombrías, el sol nunca aparece por el horizonte y escuche de Tsunamis en las costas cangrejo, pero no entiendo nada de lo que estas hablando. Mi tono no expresaba absolutamente nada, había alistado mi mente para la sangre y era un estado del cual me costaba salir. Recuerda que desde que estoy aquí no me has dicho nada de las operaciones que se llevan a cabo en la ciudad, no es que me importe demasiado mientras que me lleven ante Setsuna. No hubo recriminación ni sarcasmo en mi vos, solo la calma de la montaña.

Ahora, deja de actuar como una niña con respecto a los imperiales, entiende que hacen su trabajo como tú o yo. Entiende que pueden aplastarnos con su dedo meñique si lo desean. ¿Acaso crees que un Sepun no puede evitar que nos movamos libremente por la ciudad? ¿Se te ocurre lo que puede hacernos un Otomo si le viene en gana? Ellos siquiera tienen que tocarnos para hacernos preferir estar muertos. Entiende que estamos en la ciudad imperial y es su ciudad, no la nuestra.

Sacudí la cabeza y continué, Tu compañero fue cortés por que no es entupido, no lo seamos nosotros tampoco. Cuando vengan déjame hablar a mi, tu estarás indispuesta o algo. Como yo no se nada ganaremos algo de tiempo y si tengo suerte podremos ganar un poco de espacio para movernos también. Tal vez con la explicación adecuada estos tipos nos dejen hacer nuestro trabajo.

Me di la vuelta y comencé a caminar hacia el interior de la casa, voy a alistarme para salir, llámame cuando creas oportuno que partamos hacia el distrito Hiro.



Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

"Tap tap tap tap" Unos pasos muy acelerados se escucharon a tu espalda. No te dió tiempo apenas de volverte cuando una mano te agarró del hombro fuerte y te dio la vuelta con brusquedad. Apenas te dio tiempo de reaccionar cuando vistes el puño de Hiesa clavado en toda tu cara con tanta fuerza que perdistes el equilibrio mientras caías de bruces al suelo.

El dolor en tu mentón se propagó con una fuerza que ya apenas recordabas. Tenía una gancho de izquierda terriblemente bueno ya ni lo recordabas.

Puntos de vida: 14 (y porque estaba de buenas porque sino...)[/size=8]

Caido en el suelo vistes su rostro desencajado por la ira y la frustación mientras te miraba con intensidad, como si pretendiera destriparte allí mismo.

"¡Tu no lo entiendes ¿no?! ¡Sólo te importa Setsuna, Setsuna y Setsuna!

¡Pues bien patán!! ¡Si esos Imperiales se meten donde no les llaman el pájaro volará de la jaula! ¡Y no sólo tú, tú y tú no tendrás TU maldita venganza!! ¡Sino que trabajo de años... AÑOS se habrá ido todo al traste porque dos imperiales creen poder jugar con fuego!! ¡Con algo para lo que no estan preparados!!

¡Pero a ti te da igual ¿no?! ¡Eres un maldito egoísta, que sólo te importa tu venganza! ¡¿Por qué no tratas en pensar de vez en cuando algo más en los demás?! ¡En lo que otros se han arriesgado y muerto por estas misiones! ¡¿Por qué no piensas en mí?!

Crees que yo quiero que Setsuna se escape por su estupidez! ¡¿Cómo crees que no puedo enfadarme cuando después de tres años buscando a Setsuna para que TU pudieras vengarte ahora vengan dos imperiales y esten a putno de hecharlo todo a perder?!!"

Parecía que en sus ojos había lágrimas pero su voluntad era tan fuerte que ni estas podían contradecirla. Lágrimas de ira, de rabia, lágrimas por ti...

No te miró ni un segundo más y se dirigó para dentro de la casa como un vendaval de fuerza y emociones mientras exclamaba por última vez:

"¡Pues está bien! ¡Piensa sólo en ti y en tu maldita venganza!"




Hida_Kaigen

Me levante del piso lentamente, mirando como Hesia se metía dentro de la casa.

¿Acaso hablaba en otro idioma? ¿en que momento había dicho yo todas esas cosas? La furia de Heisa la había hecho reaccionar de más.

Con cualquier otra persona mi reacción hubiera sido diferente, en este caso me sentía confundido y dolido por sus palabras. No quería pensar que lo que había dicho era lo sentía, pero lo había dicho y dolía mucho.

Camine hacia la casa lentamente, me sentía terriblemente cansado. La busque por la casa hasta encontrarla y me acerque. Comencé a Hablar con un tono tranquilo.

Creo que nunca en tu vida te equivocaste tanto Heisa, estoy seguro que no piensas realmente lo que dijiste, pero igualmente quiero que entiendas algo.

Que no me importe cuales sean los planes de los cazadores significa eso, que no me importan cuales sean los planes. No quiere decir que no me importe si mis hermanos mueren, no quiere decir que no me importe tu trabajo, tan solo que no es de mi incumbencia mientras me lleven ante Setsuna.

Si los planes no me llevaran a él, me interesaría conocerlos. Si decidieran que Setsuna debe vivir, me interesaría saber el por que, si hubiera un beneficio mayor y no desearan que viviera para siempre incluso ayudaría a que ese bastardo viva.

Recuerda que no soy un cazador y estoy acostumbrado a obedecer ordenes a siegas, así que los planes de tu gente no me interesan. Confío en ti lo suficiente como para poder actuar así, se que no actuaras en mi contra. Me gustaría que hicieras lo mismo.

No sé por que interpretaste así lo que dije pero no te equivoques Heisa, soy un cangrejo. Con todo lo que eso implica. Conozco el sacrificio y dejaría ir a Setsuna si ello conllevara a un bien mayor, al menos espero poder hacerlo llegado el momento. No deseo arriesgar ninguna vida mas que la mía en esto, lamentablemente no me dejas hacerlo solo.

Agite la cabeza y baje la mirada. Realmente me duele lo que dijiste ahí afuera, piensas que no me importa nada… ni siquiera que me importas tu… no tienes idea de cuanto te equivocas, me pase la maldita mañana pensando en ti… pensando en nosotros…en si podía haber un nosotros en el futuro… en si podía hacer un futuro en el que estuvieramos juntos.

Levante los brazos abiertos demostrando mi impotencia. Detente a pensar un segundo quieres, estas actuando sin pensar, guiada por tu furia. Yo ya estuve ahí, Heisa, ¿recuerdas? No te lo recomiendo. Dije esto con cierto sarcasmo en la voz, tal vez incluso un tono algo derrotado.

Los arranques de Heisa se parecían cada vez más a mis viejos arranques, actuaba sin pensar, guiada por la furia y por el momento. Ella no sabía que el precio de actuar así lo pagaban otros.

Con los imperiales has como quieras, me será más fácil estar contigo cuando seamos ronin. Ya no habrá diferencias entre nosotros.

Me di la vuelta para marcharme.

Te dejo en paz ahora, luego me dices que quieres hacer.

No recordaba haberme sentido tan mal, ni con la muerte de mi hermano. Debería ser que no esperaba que Heisa dijera eso. Estaba dependiendo demasiado de ella, casi la respiraba, ya no podía hacer nada para evitarlo, no quería hacer nada para evitarlo pero esta dependencia y su carácter me estaban rompiendo a pedazos.

Yo podía ser egoísta, pensando siempre en mi o en nosotros, pero ¿qué era ella que nunca pensba en nosotros?




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

"Eso... vete... como todos..."

Dijo en un susurro tan imperceptible que quedó tapado cuando calló al suelo de su habitación, vencida por tu mirada y la situación. Apretó las manos en el suelo contra su carne hasta que la sangre empezó a manar con dolor de las heridas causadas por sus uñas. Y bajó la cabeza hasta que el flequillo curbió sus ojos y su melena, pasada entre sus hombros oscurecieron su piel.

El carmín de las lágrimas de sangre se diluyeron con las azulinas de las humanas, y quizás con unas sumamente azules. Pues Heisa ni siquiera recordaba cuando había llorado por última vez... O si, si lo recordaba, recordaba aquella vara de cegro fina y manchada en su sangre. Recordaba los gritos de su padre y recordaba como la madera mordía una y otra vez su carne. Recordaba como ese día se prometió nunca más llorar por nada, y menos por nadie...

Y mirame ahora, pensaba la cazadora, más dolida que por aquella rama que le había destrozado la espalda y todo su cuerpo tantas otras veces... Y con un dolor más intenso que cuando oyó que Kaigen había muerto en los últimos incidentes en el último invierno de Okucheo...

Pero eso no servía de nada... al parecer no... Sabía que era difícil de comprender... más cómo le gustaría cambiar las cosas, como le hubiera gustado que a base de sangre no le hubieran prohibido sentir ni saber cómo expresarse. Cómo le hubiera gustado que Kaigen su hubiera dado cuenta de que sólo necesitaba un abrazo...



Hida_Kaigen

Escuche su murmullo y me detuve, ¿cómo todos? ¿Quién la había dejado así? Empece a darme vuelta para responderle; Yo no la estaba dejando, solo me marchaba para que se calmara; fue entonces cuando escuche el ruido sordo de su cuerpo dejándose caer sobre el tatami.

Me apresure a darme la vuelta y acercarme a ella. La mire sin saber muy bien que decir ¿por que lloraba? Había intentado no agredirla con mis palabras y por lo visto había fallado.

Heisa, levántate por favor, le dije mientras la tomaba por los brazos para que se pusiera en pie. Explícame que te ocurre. Entiendo que estés furiosa, pero por favor no llores. Si nos calmamos un momento y pensamos un poco las cosas…

Vamos, ¿si?, cálmate un poco y hablemos

Le limpie las lagrimas con el revés de mi mano, la única parte de estas que no era áspera y le acomode el cabello.

Alguna vez deberás contarme todo Hei chan y entonces podré protegerte de todos, incluso de mí mismo.

Bese su frente y la lleve hacia un futón, hablaríamos más tranquilos si nos sentábamos. Había aquí cosas mas profundas que un asunto de jurisdicción. Que el imperio se las arreglara sin nosotros un momento.



Isawa_Hiromi
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Heisa apartó la cara de tu pecho cuando os sentasteis en el futón mientras trataba de quitarse las lágrimas de los ojos sin mancharse demasiado de su pintura facial, pero era más bien imposible. Su rostro quedó maquillado como si de colores de guerra se trataran, difuminados y salvajes rayones rojizos que no empeoraban su aspecto sino que lo hacían parecer más duro e implacable. Si hubiera querido, pero sus ojos ahora no eran duros sino los de un cordero que espera su muerte.

Gacha su cabeza, ocultada su mirada y su faz con su negro flequillo empezó a hablar con un tenue hilo de voz que era más el ronroneo de un gato, sin flaquear en su tono, y mientras su pecho calmaba sus palpitaciones.

“¿Sabes lo que significan estas dos misiones para nosotros? No es sólo que estemos haciéndolo en conjunto con la familia Yogo y Asako en una macro operación secreta interclanal, sino que es la liberación de la capital de un gran mal…

Y no sólo eso… es que… debo hacerlo bien… porque sino… ¿qué le diré a padre cuando vuelva? Si lo hago bien no habrían ni reproches ni felicitaciones, simplemente el silencio de “es lo que debes hacer” El frío silencio que me acompaña hasta mi cuarto para poder descansar quizás una noche y volver a trabajar al día siguiente…

Pero si fallo… si no logro hacerlo bien… entonces…”

Cerró los ojos y pudo ver nítidamente esa línea casi invisible desde el cielo hacia sus hombros e inconscientemente se cogió de uno de ellos en donde una pequeña cicatriz cerrada hace mucho no contaba la historia de una victoria sino de una tortura.

“Para mi padre no hay medias tintas… Si no lo hago bien se ocupará de destruir todo lo que tanto me ha costado conseguir… Todo de un plumazo quedará borrado, y me mandará a alguna misión suicida antes que el deshonor caiga sobre la familia por mi culpa… Lo sé… me lo ha dicho demasiadas veces…”

Paradójicamente Heisa “la sonrisa” nunca había visto una amable en su vida… No de quien se esperaba que se la brindasen, no de su familia, pero tu podías solucionarlo, porque estabas luchando por ser su familia…




Hida_Kaigen

Así que por ahí pasaba todo. Era temor a la reacción de su padre. Nunca había visto a Heisa asustada por nada, su padre debía haber minado su autoestima durante toda su vida para hacerla sentir de esta manera.

El muy bastardo.

No sabía que decir. Nunca me había visto en una situación similar. Me levante de su lado y camine un poco por la sala, estaba compungido por lo que me acababa de decir. Teníamos que honrar a nuestros padres, pero un padre así se hacia difícil. Como explicarle que debía restarle importancia, si por lo visto lo único que deseaba era que su padre la reconociera, que demostrara que se sentía orgulloso de ella.

Realmente te importa lo que piensa tu padre ¿no es verdad? No puedo decirte que te entiendo por que te mentiría, tuve padre por poco tiempo y además tu padre es... un bastardo mal nacido si te hace sentir de esta manera, pense... diferente de lo que recuerdo de mi padre. No puedo aconsejarte sobre esto Hei chan, tan solo puedo apoyarte en lo que decidas hacer.

Debes saber que todos consideramos que eres una de las mejores cazadoras, si tu padre no puede verlo...allá el

Té estas dejando llevar por la ansiedad y la ira, Heisa. Sabes mejor que yo que ese camino no lleva a ningún otro lado mas que al desastre. Tu padre esta legos ahora y no puede hacerte daño aquí... Y si todo sale como lo espero no podrá hacerte daño en ningún lado ¿me entiendes? Le dije con una sonrisa

Volví a sentarme a su lado y le acaricie el pelo.

Déjame hacerme cargo de los imperiales y tu ve a comprarte un bonito kimono para mañana en la noche ¿sí?, Realmente esperaba captar un poco su atención con esto, Diremos que estas indispuestas y veré si puedo ganarles algo de terreno, tal vez incluso creo que podría ganarnos algo de libertad de acción. Ese Daisetsu, creo que me suena de algún lado ¿no?
¿Confiaras en mi para esto?

Si, bueno, sé que era un remedio algo estúpido, pero no tenía idea de cómo calmarla. Llevar la conversación hacia otro lado parecía se lo más lógico por el momento, ahora debía tener la cabeza clara para la misión. Luego habría tiempo para lidiar con el problema de su padre.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Nov 14, 2008 11:23 am

Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

"¿Mañana por la noche?"

Preguntó sin saber a qué se refería. Se levantó mientras se quitaba todo lo que podía la pintura de la cara, pensando en que ahora debería pintarse de nuevo y ponerse más decente que ahora miso tenía una pinta horrible...

"En cuanto a los imperiales...-Dijo cambiando de tema para aclararlo todo a la vez.- No se cuando viene, sólo me dijo Chiba que seguramente tenían la intención de hacerlo... Pero esta mañana si lo hacen no nos encontrarán, tenemos que ir al Distrito Hiro, a patear un par de culos y a buscar a un par de posibles sospechosos..."

¿Con esa ira? Pensastes. Puede que su tono, que ya estaba más normal, reflejase que se estaba calmando, pero ahora eras tu el que no sabías si preferías dejar las cosas claras del todo. ¿Primero los Imperiales y luego Hiro y Setsuna o viceversa? Esta vez podía elegir...



Hida_Kaigen

Si, mañana por la noche. Dije como si no importara. Y que sea bonito, de esos que usan las doncellas grulla. Y le eché una mirada lasciva.

No iremos a ningún lado hasta que te compongas, y no me refiero a esa bonita pintura que usas en la cara. Debes estar calmada y todavía tenemos tiempo.

Que los imperiales lleguen cuando lleguen, si nos encuentran aquí los recibiré yo y haremos como te dije. Si no vienen o si no nos encuentran…ahí tendremos que pensar en algo. Dije dudando.

Si los imperiales no se aparecían hoy los veríamos mañana en la fiesta y no era lo mas recomendable.

Ahora, tomaremos algo de te y partiremos luego al Distrito Hiro, esta mañana me siento con ganas de golpear a alguien. Dije mesándome la barbilla y mirándola de reojo.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

"¿Yo vestida como una Doji?"

Dijo con uan voz que no sabías si iba a empezar a reírse o simplemente le iba a dar un síncope allí mismo. Estaba ahora de espaldas, cogiendo del armario un kimono limpio para ponerse y desabrochándose la hakama cuando te miró de reojo. Sonrió con extrañeza por el comentario y porsiguió a lo suyo.

Desvistió su níveo cuerpo hasta que sólo el gris del kimono tapó sus pies pues el resto estaba al desnudo, y sin prisa pero sin pausa empezó a colocarse el otro.

Era grisáceo, con lunas en azul marino, y runas que formaban patrones asimétricos. El obi era celeste grisáceo. En la peinadora había unos tarros abiertos con gena negra, para las pinturas corporales, y uno rojizo para los de la cara.

Cuando se vistió se sentó en la peinadora y cepilló sus largos cabellos con cuidado mientras sostenía con su boca una cinta de pelo roja. Anudó esta a su cabello en una cola baja y se miró al espejo un segundo mientras resoplaba. Necesitaría un tiempo para quitarse ese estropicio de su rostro.

Con delicadeza mojó un paño en agua y empezó a retirar la tinta, poco a poco el carmín desapareció de esta dejando sólo la pálida piel de la cazadora destacando en esa blanca playa el sol negro que eran sus ojos.

Luego, con cuidado mojó un pincel en el tnte rojo y empezó de nuevo a pintarse el rostro con lágrimas salteadas y escasas y cuando terminó se perfiló de nuevo los labios. Se miró un segundo y luego cogió otro pincel con la punta negra y apartó de su cuello el cuello del kimono. Con cuidado empezó a pintarse kanjis en éste y en las manos. "Pureza" "Fuego" "Castigo" y multitud más que auguraban que hoy no era el día para la clemencia.

Cuando hubo terminado, un par de tazás de té estaban ya humeantes encima de la mesita de su cuarto, pues la criada la había traido. Resopló y se sentó en ella mientras miraba el té detenidamente.

"Estoy bien Kai, de verdad, ya se me ha pasado, no tenemos porqué demorarnos más si no quieres... de verdad que estoy lista para patear unpar de culos, pero sin resentimientos ¿neh?"

Dijo a la vez que sus finos dedos resbalaban por la cerámica de la taza.




Hida_Kaigen

Mmhmm. Asentí. Como una grulla, al menos eres tan bonita como una, por que no lucir tan bonita.

Adonde voy a llevarte, llamar la atención será algo bueno Hei chan. No querrás hacer quedar mal a tu clan verdad?

Trataba de jugar un poco más con ella, devolverle aún que mas no sea un poco de humor.

P....

Mi cerebro se detuvo junto con mi corazón durante un segundo, por que no se daba cuenta de que desvestirse delante mío no era exactamente la mejor idea que podía tener en este momento. O a lo mejor si, no podía pensar y mirarla al mismo tiempo. Hhaaa, maldición, no quiera quedar como un estúpido abalanzándome sobre ella pero resistir era una prueba más difícil que la que cualquier hombre debía soportar.

Aparté la vista de su cuerpo desnudo y me senté, si, era lo más sensato. Mejor me dedicaba al té.

Noté como evitaba hablar de los imperiales ¿por qué? ¿Acaso no creía que yo pudiera manejarlo? Ya volvería luego con ese tema.

Hesia se sentó junto con migo a tomar el té. Había arreglado su pintura facial, cada vez pensaba mas en ella como una mascara detrás de la cual se escondía. La mascara de la cazadora. La verdadera Heisa estaba en algún lugar detrás de ella y esperaba con el tiempo poder sacarla.

¿Así que si quiero podemos quedarnos un poco más? Dije mirándola a los ojos, que me estas insinuando Hei chan. dije divertido y recordé la seda del kimono resbalando por su espalda.



Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Heisa levantó una ceja mientras sus rojizos labios formaban una sonrisa burlona cuando acariciaba la taza de té con dedos clementes, más de lo que tendríac on los habitantes del distito Hiro.

Calló durante unos interminables segundos en los que creistes que la negrura de su mirada te tragaría como si de un pozo se tratasen y cuando te distes cuenta ella caminaba a gatas hacia ti hasta que se sentó atu lado, con aquella mirada desafiante y aquella sonrisa maliciosa.

Se sentó correctamente, obviando que acababa de moverse de manera peligrosa hacia él y le miró de reojo mientras bebía un poco, con su descocnertante risa irónica en los labios mientras le preguntaba:

"Sí... podemos quedarnos aquí algo más... por ejemplo para decirme qué has estado haciendo esta mañana... que tanto interés te traía..."

Tratabas de no mirar a donde no debías pero lo cierto es que estando ella cerca tuya, y aun siendo alta, tu mirabas hacia abajo para verle la cara y más allád e su blanco cuello los kanjis que caían por su piel hacia la pequeña V que hacía el kimono en su pecho y aquellas escrituras... justo la que estaba resbalando por la V hacia aquello que no se veía que que tanto se deseaba era "pureza". Curioso... no era eso exactamente lo que pensabas al mirar esa parte...




Hida_Kaigen

Sonreí cuando se me acercó. Admire un momento la imagen que se me presentaba, su rostro, la cubra de su cuello el detalle del Kanji en su pecho. Pureza…demasiado sugestivo.

La tome por la cintura y la recosté un poco sobre mi, haciendo que la parte baja de su espalda se apoyara sobre mis rodillas y sosteniéndola con un abraso.

¿Que hice esta mañana? Bueno, fui a ver a Retsu. Dije en broma.

Pero me imagino que quieres saber para que. Hay algo que me tiene muy preocupado Hei chan y es el después.

¿Después de que terminemos con este asunto que haré? Dejé pasar demasiadas oportunidades en mi carrera para poder quedar libre. Ahora no se si esas oportunidades regresaran, así que debo procurármelas yo mismo.

La mire un segundo, me daba cuenta que estaba esquivando decirle el motivo principal de todo esto así que lo ataque de frente.

Heisa, tu ya lo sabes, yo soy un don nadie y si alguna vez sueño poder casarme contigo debo dar la talla, debo quitarle la posibilidad a tu padre para negarme tu mano sin insultarme.

Tome un poco de aire, el esfuerzo había sido grande.

Eso fue lo que hice en lo de Retsu, fui a buscar las posibilidades de ascender. Y sabes que, Retsu me las dio.

Mañana por la mañana tenemos que ir a una reunión en la embajada donde nos darán una charla sobre lo que tenemos que hacer en la fiesta que se dará por la noche.

¿Sabes quien estará en esa fiesta Hei chan? El mismísimo emperador Hantei, ya que la fiesta es en honor a su madre.
Debemos hacer quedar bien al cangrejo ante la gente que asistirá y de paso vapulear un poco al león, si hago las cosas bien…

Además, Retsu quiere que me presente en el campeonato esmeralda. No se si puedo vencer, pero el hecho de ser elegido pondrá mi nombre en alto. Tal vez cuando esto termine tenga una posibilidad de hablar con tu padre y pedirle tu mano.

Eso, claro, si me aceptas.

Ya estaba hecho, no había sido tan difícil una vez que había empezado. Ahora era ella la que tenia la pelota ¿la dejaría caer o continuaría el juego?




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Las pupilas de la cazadora creistes verlas dilatarse al máximo si no fuera porque apenas eran una mancha en su oscuro iris. Pero lo cierto es que se levantó de golpe mientras se sostenía la cabeza como si de repente se hubiera mareado. Y agachó la cabeza algo para que la sangre volviera a fluir con normalidad mientras cogía bien su cabeza.

De espadaldas a ti, dijo con un tono que era casi un hilo de voz:

"¿Que has hecho qué?"

En ese momento las dudas te asaltaron. ¿Le había molestado? ¿Esos no eran sus planes? El pánico cundió en tu cuerpo y la confusión en tu mente. Fuistes a tomarla por los hombros para hacer que temirara mientras no sabía cómo tomarte aquello y te empezabas a poner en lo peor, cuando comprobastes que estaba temblando levemente.

¡¡¿Qué?!! Ahora si que el pánico cundía en ti. ¡¿Qué pasaba?! Con la sutileza de un cagrejo la agarrastes con fuerza y la obligastes a que te mirase, y entonces vistes como ella, con una mano se tapaba la boca mientras toda su determinación estaba en no vover a correr la tinta de su rostro, pues sus ojos parecían iluminados, como si fueran un cielo nocturno plagados de estrellas.

Heisa miró a un lado avergonzada mientras seguía con la mano tapada en la boca y parecía tratar de hablar, pero su voz no salía. Entonces, simplemente, se dejó caer sobre tu pecho y se abrazó a ti sin decir nada. Notabas leves temblores en ella, pero no se atrevió a decir nada, y tu, en aquel instante, tampoco.

Los cangrejos no sabían decir con mayor sutileza a esta oferta de matrimonio... "si"...




Hida_Kaigen

Heisa se levanto como empujada por un resorte. ¿Miedo? ¿Era eso? Si, miedo verdadero, no el simple temor a morir o a lo desconocido, esto era miedo. Todo me daba vueltas y no enfocar a Heisa. Me levante del suelo, quería huir pero no sabía hacia donde ni de que.

¿Qué había hecho? Demonios, creía que era bastante claro. Le había propuesto matrimonio ¿acaso jugaba con migo o que. Heisa no parecía de esas?

Miedo, si. Era eso lo que la había hecho actuar asi, eso y la sorpresa tal vez.

Se arrojo contra mi pecho y la abrase con fuerza. Senti su cuerpo y su aliento cerca de mi, temblando al igual que yo.

Solo quedaba enfrentar al destino ahora y ver que nos tenia preparado. Los dados estaban en el aire y solo las fortunas podían decidir. Que comenzara el juego de una vez, que se acabara la espera. Seria lo que debiera ser, pero yo me aseguraría de que fuera lo mas cercano a mis deseos. Después de todo era un Hida y tenia la voluntad de la montaña.

Cuida tu pintura Hei chan, no sea que tengas que arreglarla nuevamente.

La alejé de mi un poco para observarla bien.

Vamos al distrito Hiro y luego a comprarte ese Kimono bonito ¿si?…después podremos regresar a la casa y …festejar

Me quede mirándola a los ojos sonriendo, me embargaba la alegría. Sacando lo de hace un rato el día venía muy bien, con la ayuda de Retsu y el amor de Heisa nadie podría detendría.

Una vieja voz me advirtió algo, lo que comienza bien termina mal. Ya vería que tenían preparado las fortunas para arruinármelo. No me quitarían nada.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Ni la lluvia que emepzaba a caer a mares saliendo de ninguna parte ni la abarrotación de las calles impidió que ambos llegárais al Distrito más problemático de la bella ciudad de Otosan Uchi.

Cuando lalluvia caía con intensidad y la gente corría en la calle para refugiarse de lo que sería un aguacero sin duración alguna más que la aparente, dos figuras se movían haciendo que los demás se apartaran. Dos figuras mayores que el resto tapadas con capuchas y con paso decicido entre las calles.

Sólo se dirigían a una única dirección, pero que a la vez significaba demasiadas cosas. Se dirigían al "Barrio de la Niebla" sin duda el peor agujero de todo el Imperio, asentado en la propia capital. Barrio de bandidos, asesinos, ronins de la peor de la calaña y población ruin y miserable en general.

El aspecto destartado de todos los edificios estaba en consonancia con el tono grisáceo de todo y con las miradas a escondidas que se notaban através de las fusamas de las ventanas. Cada antro de aquel barrio era un lugar peor que el anterior donde el vicio corría al mismo son que la muerte, demasiado rápido, y sin preguntas.

Todo el mundo se preguntaba qué hacía el Isawa que llevaba el distrito, porqué estaba tan dejado... Muchos chismorreaban de que él tenía peores problemas... Y que no le importaba más que solucionarlos primero para luego ver qué pasaba con su distrito. Lo cierto es que aquel lugar era un pequeño reducto de corrupción humana que asqueaba a la vista.

Bajo su capucha Heisa sonrió con desprecio mientras contemplaba a un par de borrachos y fumados que trastabillaban y se escondían en el primer bar-restaurante que encontraban.

"Que este tipo de lugares existan... es demigrante para nosotros... Pero que lo haga en la capital... Me alegraré cuando demos muerte a más de uno de aquí... Puede que así tomen otros medidas de limpieza en este lugar..."

Siseó la mujer mientras andaba hacia lo que parecía un casino ilegal al fondo de una pequeña callejuela. "La suerte de Daikoku" se llamaba, pues vaya suerte, la puerta estaba astillada de las veces que en peleas habria saltado por los aires. En el exterior había un hombreton corpulento y con algo de panza que parecía que hacía función de matón disuasorio y de portero.

"Las ordenes son claras, Kai."

Dijo Heisa mientras su irónica sonrisa se pintaba en ella.

"Lo haremos al modo cangrejo, queremos llegar hasta el dueño del local, como sea y deprisita que no tenemos todo el día. Ah! Y... otra cosa más... la violencia nunca está de más."

Dijo malvadamente, esos perros sólo entendían algo, la fuerza, pues ellos les demostrarían quien la poseía.




Hida_Kaigen

Caminamos en silencio hasta el distrito Hiro ya que intentaba preparar mi mente para la “batalla” que se avecinaba. Heisa había dicho que lo haríamos a la manera cangrejo y eso implicaba muchos golpes y muchos problemas…al menos para el resto de la gente.

Comencé a meterme dentro de mi mente centrando mi Chi como lo hacíamos en las patrullas, lentamente los sonidos se hacían mas claros y las imágenes mas lentas. Nada perturbaba la concentración.

Pero al igual que siempre que hacia esto, el viejo recuerdo de la ola se asomaba a la base de mi cráneo. Una sensación tibia y roja que intentaba crecer lentamente para cubrirlo todo.
El camino del Fanático, hacia ya mucho tiempo que había conseguido evitarlo, pero al igual que una novia celosa que siempre regresaba a reclamarme.

Como en los viejos tiempos recordé mis enseñanzas y conseguí mantenerla quieta, solo permitiéndole existir, cuando el momento llegara yo la consumiría a ella y no ella a mi.
Repetí el viejo mantra que mi maestro me había enseñado.

No le temo a mi furia por que no me domina.
Crecerá dentro de mí y será fuerza.
Pasara a trabes de mi y yo seguiré su estela.
Una vez que yo haya pasado no quedará nada.

Continué repitiéndolo hasta conseguir dominar la ola, una y otra vez sentí como se replegaba más y más a mi subconsciente, justo al borde, esperando despertar.

La voz de Heisa me saco del trance.
Habíamos llegado, el distrito Hiro, barrio de la niebla.

Donde la peor calaña de la ciudad imperial se concentraba para luego esparcir su inmundicia a toda la ciudad.

Le haríamos un favor al imperio limpiando un poco este barrio.

Me señalaba un edificio de aspecto destartalado indicándome que hacía ese lugar debía descargar mi furia.

Hai

Dije con el tono neutro que caracterizaba mi estado. No había demasiado que pensar, había llegado la hora de hacer.


Algo que podía llegar a ser un bodoque estaba parado en la puerta, de seguro cumplía con la función de saca-borrachos o algo parecido. Hoy cumpliría un función mucho más honorable, sería el llamador de puerta de Kuni Heisa.

Me acerque al tipejo y me pare de frente, mirándolo directamente a los ojos.

¿Podrías golpear la puerta por mí?

Antes siquiera de que pudiera terminar de racionalizar la pregunta saque un golpe de kobo directamente a su nariz.

Fuera: No hay forma de que deje al grandulón fuera para que me salte por la espalda así que lo voy a seguir golpeando hasta que sea manejable. Si con uno solo no alcanza, no quiero matarlo pero ni modo si se muere, golpea hasta que caiga. Una vez reducido hago lo siguiente.

Dentro:

Tomé al pobre tipo de las solapas y lo arroje con todas mis fuerzas contra la astillada puerta, indicándole a Heisa cortésmente que ya podía entrar.

Por favor mi señora

Entre detrás de Heisa con la katana desenvainada, dejaría que comience ella. Hoy era mi dia de golpear
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Nov 14, 2008 11:26 am

Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

El hombre quedó conmocionado primero por la pregunta y antes de que pudiera reacionar... Un golpe seco le asestastes en la nariz que le dejó tan aturdido que dio dos pasos hacia atrás hasta quedar apollado en lapared mientras le sangraba la cara profusamente por el golpe. Perdiendo la concentración tu abrobechastes para cogerlo por el kimono y golpearlo hasta que la resistencia que tratio de oponer y que apenas te hizo recibir un mal golpe en el costado, dejara de moverse (no muerte pero más que aturdido). Por lo cual, tu lo utilizastes de llamador, ya que no servía ya para nada.

La puerta astillada saltó por los aires. parec que hoy tampoco se batiría el record en la Suerte de Daikoku de una día sin pelea. Los que estaban en el interior del casino ilegal y que habían escuchado un estruendo fuera con cierta normalidad, después de todo estaban en el barrio de la Niebla, vieron con cierta sorpresa y horror como el enorme hombre caía sobre un par de mesas de juego desvaratándolas todas.

Los más rápidos saltaron hacia atrás no quedando cojidos por el embestido del hombre-muñeco, que era como le habías dejado, pero otros fueron arrollados y espacidos por el suelo, tirando otras mesas, fichas y personas en golpes secos y sonoros.

Una sombra oscureció la entrada de luz de la puerta y una silueta se marcó en ella. Heisa, delante de la puerta, aún con la capucha puesta se adentró un par de pasos en el inmundo lugar mientras los más avispados y menos asustadizos sacaban sus armas.

La cazadora miró a todos los lados con asco mientras veía a todo tipo de heimins, ronins y calaña baja, sucia y aspestoza jugandose su poco dinero en un vicio como este.

Ladeó la cabeza mientras entrabas con la katana desenfundada tras ellas y veías como algunos retrocedían en tu presencia y otros ya estaban con las armas fuera, además de lo que parecían los guardas de seguridad que estaba apareciendo por una puerta del fondo que parecía dar a la trastienda.

"A ver... escoria.-Empezó a escupir Heisa con desagrado y un tono MUY intimidamente.- Quiero ver a quien lleva este maldito pozo. Ahora."

El silencio se hizo unos segundos mientras los clientes se miraban los unos a otros con una mezcla de incredulidad, miedo por lo que iría a suceder y expectación. Sin embargo, los amiguitos del fondo no pensaban lo mismo, y vistes como estos, sin mediar más palabra empezaron a avanzar hacia vosotros, desenfundando armas campesinas varias para atacaros.

Heisa sonrió de medio lado.

"Esta bien, pues al método cangrejo."

Susurró. Y ella también desenvainó.


OUT

Vale Kai, aquí viene la pelea. Son 5 los que viene de frente y dos más que hay a un lado que parecen aún no moverse.

Elige que vas a hacer y yo me ocupo de tirar. En el siguiente post pongo las tiradas desde el inicio de partida, es que se me ha olvidado poner el resultado de la tuya, porque se me ha quedado el papel con los numeros detrás.

Ready... ¡Go!




Hida_Kaigen

Ingrese en la mugrienta posada detrás de Heisa y eche una rápida mirada en derredor.
La mayoría de los miserables del interior parecían estar asustados aunque algunos estaban prestos a luchar. Ya verían si cuando terminara seguían pensando lo mismo.

Cinco hombres con armas de campesinos venían por delante, prestos para el combate. Dos más observaban desde el costado el desarrollo de la lucha. De esos dos tendría que ocuparse Heisa si intervenían, los cinco del centro eran míos.

Me adelante a Heisa y me pare extendiendo mi brazo, llamándolos con la mano.

Itaime-ni, ven aquí y encuéntralo.

Dije en un grito ronco, escupiendo saliva como un loco.

Espere a que el primero de ellos se encontrara a unos pasos de mi y cargué contra el, dejando que la furia saliera libre. Ahora era el momento de que comenzara a arder, de que me alimentara. Veríamos que queda al final.

Fuera: bueno, voy a gastar un punto de vacío para subir mi dificultad para ser golpeado, me falta el caparazón, voy a intentar moverme para que no me ataquen todos, usando la maniobra “funcionar como el hiruma” que aparece en portadores de jade paj 138. Básicamente es una tirada de percepción + defensa df 20. Sí la paso solamente pueden atacarme 4 personas como max menos 1 por cada aumento que haga. Voy a hacer 2 aumentos y gastar otro punto de vacío en esta tirada.
Pase o no la tirada de funcionar como el hiruma voy a realizar un ataque contra cada oponente sin importar si mueren o no, voy a atacarlos en orden de iniciativa descendente a partir de mi no atacando a los que ya me atacaron a menos que pase la tirada de defensa y solo pelee con dos, ya que los ataco a los dos.

Espero que tengas suerte con esos dados que no tengo ganas de morirme todavía. Veremos que sale el siguiente turno.



Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

No ibas a esperar a que esos tipos te cogieran a su manera, estabas demasiado experimientado como para esperar a que cinco tipos con cara de malos amigos y con pocas ganas de dejarte ileso te acorralaran así que... era hora de recurrir a la técnica de los Hirumas.

Fuistes el primero en moverte para hacer que te persiguieran. Tirabdo mesas de por medio y a los que se te curzaban por en medio vistes como uno tras otro las diferencias físicas y sobretodo los tropiezos por culpa de como lo estabas dejando todo daban su fruto.

Tirastes una mesa primero con un par de personas en ellas, los dados rodaron, y uno de los persecutores calló al suelo mientras el resto trataba de seguirte. Era hora de irse enfrentando uno a uno, pero antes tenías que reducir el número auqnue fuera a uno más.

Un taburete voló por el aire mientras se formaba una pelea de los que estaban dentro en contra de los persucutores que los tiraban a un lado y con el resto, sin nadie en concreto, sólo una estúpida pelea sins entido con personajillos miedosos que trataban de salir de allí con la mayor prestreza que podían.

Mirastes de reojo cuando conseguistes empujar a un sujeto borroso delante tuya, por la poca atención a los civiles, y vistes que sólo quedaban tres. Hora de contratacar, la táctica había surtido efecto. Quisistes ver dónde estaba Heisa pero el revuelo montado ya era demasiado grande así que... cargastes hacia el primero de ellos.

Lentos, incluso para ti eran lentos, hoy estabas en plena forma, con ganas de partir más e una cara y con unas energías rebosante que te dieron más rapidez que nunca.

Aquí viene el primero, con la fuerza de la carrera y el traspies que pegó te pusistes en posición tombo y esperastes como la montaña a que la lluvia descargase sobre ti, pero esta vez se sorprendería,la montaña iría a por el. Y el golpe calló como un trueno sobre el pecho del ronin que, era bastante alto ahora que lo veías. Con una fuerza desmedida y una brutalidad increible. Le abristes el pecho de un golpe mientras la sangre se desparramaba a mares por el lugar. Pero no había tiempo de ponerse a pensar en tan desagradable espectaculo, el segundo venía, pero de nuevo la montaña se movería esta vez.

Saltastes el cadaver del hombre, que pegaba sus últimos espasmos en el suelo y con un grito salido del fondo de tu estómago arremetistes contra ese tipejo de estatura mediana pero corpulencia igualmente considerable. Te flexionastes al caer y... a las piernas! La inercia haría su trabajo. La katana forjado por los mejores Kaius hendieron en su pierna con salvajismo y vistes como el hombre seguía para delante mientras una de llas quedaba quieta en el sitio. Calló como un peso muerto a la vez que una dantesca escena reflejaba un atroz desangramiento mientras estaba caído en el suelo sin poderse levantar.

Un tercer hombre llegó, y este con más fuerza y más corpulencia que los demás te pilló con la guadia más baja, dar dos golpes en un sitio tan angosto y con tanto alboroto de por medio te hizo recordar a la Muralla, pero no para pensar que estabas en casa sino para repugnarte la idea de que esta pelea multitudinaria nucan se parecería a lo que allí había.

Y, bueno, para qué piensas ahora si no solías hacerlo nunca??? Una cosa es que estuvieras en la capital y otra que te dejaras llevar por fantasías en medio de una lucha! El hombretón se movia más lento que los demás pero tarde o temprano aquel palangu debía darte. No tuvistes mucho más tiempo, sólo para tratar de salir de su trayectoria infructuosamente. No había elegido golpearte especialmente bien pero aprobechó una rendija en tu enorme armadura y hendió su metal sucio e insalubre.

La sangre manó y notastes su cálido roce mientras proferías un quejido seco más bien de desaprobación hacia ti mismo que hacia el hecho en sí. Esto no había terminado, más bien lo contrario... ese bastardo lo pagaría... y el resto!


OUT

Gastas el punto de vacío para la siguiente acción...
Tirada de percepción+defensa Dif 20+ 1 aum= 28 superada con un aumento, sólo te siguen tres.

Iniciativa.
Kaigen 15 (un poderoso 10 me salió aunque luego otra tirada baja ^^U)
Ronin 1.- 11
Ronin 2.- 8
Ronin 3.- 5

Atacas a los dos por debajo tuya tal y como dijistes.
Primer ataque.- Dif 20= 27...... Daño 46 lo dejas muertecito y sin darle ni opción a que lo viera venir...
Segundo ataque.- Dif 20+ 2 aumentos para ir alas piernas= 35..... Daños 33 neto, sin contar con el bonificador de las piernas... con él... bestialidad al canto... este se desangra ahí también sin verlo venir si quiera....

Ataca el último de los ronin. Daño causado= 17 puntos, tienes suerte, cuando tiré me salió horrible....

¿Qué haces ahora?

Tiro percepción para que veas un poco el resto para que pienses que hacer aparte de terminar la pelea. heisa se ha trabado con uno de los dos rezagados yel otro, caido el primero al seguirte piensa atacarla por detrás. Los dos de las esquinas se mueven para la escena al verte en acción, pero tardarán un turno o dos en llegarpor el desorden causado y el alboroto de otras luchas.




Hida_Kaigen

Sangre, sangre por todos lados.
El olor metálico de la sangre enmascaraba toda la inmundicia del salón, la humedad de la sangre se mezclaba con la de mi sudor.
Hoy era un día de muerte, un día donde las espadas eran dueñas, donde un guerrero sentie el verdadero significado de su existencia.

La escena se desarrollaba como otros cientos de veces. Gritos de dolor plagaban el aire y la sensación de carne y hueso intentando estúpidamente resistirse al acero de mi hoja.

Estaba en casa otra vez. Esta no era la muralla del Hiruma pero era otra muralla. La que todo cangrejo llevaba a cuestas, de la que todo cangrejo formaba parte.

Lentamente salí de mi ensoñación y pude prestar atención al combate. Se estaba desarrollando bien, los dos primeros estaban completamente fuera de combate. Bueno, al menos uno, el otro lo estaría más bien pronto, pero me maldije a mi mismo por mi lentitud. El maldito campesino llego a tocarme, lo pagaría… pero no ahora. Primero el deber y luego el placer.

Había visto como Heisa había entrado al combate contra uno de los rezagados, lo estaba haciendo bien. Por supuesto que lo hacía bien, era una excelente luchadora, incluso podía ser mejor que yo, eso no importaba, debía protegerla con mi vida si era necesario mi honor y mi corazón me lo pedían a gritos.

Uno de los cobardes había decidido que atacar a Heisa por la espalda era una presa mas fácil que meterse con migo. Ya lo veríamos.

Cargué contra el maldito apuntando directo a su cabeza, ya no se le ocurrirían mas ideas.

Fuera:

Voy contra el que esta atacando a mi media naranja por la espalda, voy a intentar agarrarlo de atrás así que hago los aumentos necesarios para cortarle la cabeza, gastando un punto de vacío si no puedo agarrarlo desde atrás. Pase lo que pase el segundo ataque se lo dedico al otro que seguro me viene siguiendo, a este córtale el brazo del arma que al final voy a entretenerme con el un poquito Muchas risas. A partir de este turno podes usar la montaña no se mueve a discreción.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Anduvistes a toda prisa en cuanto vistes que Heisa iba ser vilmente acorralada. Tropezastes con varios heimins, los revoleastes sin prestarles atención, mientras por encima de tu cabeza eran tiradas botellas sillas, cojines. Notabas como el que te había herido te perseguía, pero tu determinación de llegar entre todo aquel alboroto era lo que te movía sobre cualquiera de ellos, arroyando cuando era preciso.

Allí, dándote de la espalda, un flacucho ronin y con la mala pinta de un despreciable violador se acercó por la espalda de la cazadora con un kama mal afilado y mugriento. Pero tu no ibas a dejar que ese hombre y su asquerosa arma tocase a Heisa, no, antes mjerto. Con el terrible alboroto no se oían apenas tus pasos por la estancia, y esos que eran secos sonidos de una abalancha de masa corporal la que se le venía encima. Era tu oportunidad, el tipo se veía muy rápido, pero aprobechando que estaba entretenido alzastes la katana y la descargastes con toda tu fuerza sobre su cuello.

No errastes. No se podía fallar, no era el estilo Hida. La cabeza salió disparada por los aires con una brutalidad terrible haciendo que la mitad de la casa de juegos quedara helada por unos segundos mientras estaba regaba de sangre a los que estaban cerca cuando esta se despegó del cuerpo o calló en el suelo. Heisa, que estaba hendiendo la espada en el otro hombre mientras la sacaba de su cuerpo con un movimiento brusco, pegandole incluso una patada al cuerpo para desensartarlo antes, se giró para ver como el cuerpo del segundo caía justo tras ella.

Oistes los pasos de tu perseguidor. Pusistes una mano en la herida sangrante un segundo antes de que llegara para comprobar cuan grave era. Nada del otro mundo, nada que no se pudiera curar con alcohol y una buena sotura. Entonces decidistes que, la mejor defensa es un ataque, además ese tipo te la debía.

Tu primera opción fue atacarle a la mano del palangu, pero el movimiento de la gente, el sonido infernal de los griteríos, la sangre redundando en tus oidos y tu concentración te alertaron de que no iría bien si lo hacías, sin embargo, de nuevo pensastes a destiempo, porque tu golpe fue dado, errando en el cálculo sobre tu presa.

El hombre se apartó un segundo antes de quela katana pasase sobre su brazo profiriendo un grito de enfado y lanzandose contra tí. El rugido salido de su garganta acongojó a los que estaban alrededor mientras cargaba como uan bestia hacia tí y notabas como, segundos más tarde su espada se clavaba en tu vientre con fuerza tratando de entrar más para dentro si cabía. Un aullido salió de tus labios de ira justo cuando tratastes de salir de aquella sangría, retrocediendo algo tambaleante.

Y, entonces, entre el espacio entre ambos un fulgor plateado surgió, como un haz de luz rápidisiomo salido de la nada y hacia el contrincante ileso. El pecho se le abrió en dos como si de la carne de un animal se tratara y calló al suelo mientras se desangraba de manera horrible gimiendo y gritando a la vez que todo el mundo que había quedado tras la escena de la cabeza voladora salía corriendo asustados.

Heisa tras de ti, realizó el shibiri para limpiar su espada mientras se dba la vuelta y se colocaba espalda con espalda a ti, y veíais a los otros dos tipos delante vuestra, uno delante de cada uno, con dos Kusarigamas cada cual y con caras de no tener mucha paciencia.

"¿Estás bien Kai? Siento haberme metido, pero ya cogeremos otro rehén..."

Los dos ronins que quedaban andaron entre los bultos tirados en el suelo, de cadaveres y cosas, con desprecio y pegandole patadas para poder avanzar, mientras todos tensabais vuestros cuerpos para empezar el segundo asalto.


OUT

Iniciativa.... Kaigen 9 (el distraido pierde su turno y tu te adelantas)
Ronin 3.... 7

En la siguiente tirada de Iniciativa Heisa entre la primera y se para el turno al haberse descrito la muerte del contrincante.

Kaigen
Primer ataque.- Dif 5+ 3 aumentos para la cabeza... Dif 20= 30 Daño neto 25 sin el multiplo de daño en la cabeza... Decapitado, vamos...

Segundo ataque.- Dif 25+ 2 aumentos para los brazos.. Dif 35= 31 Fallas!! Por muy poco ooooh...

Ronin 3.- Ataca e impacta (saca un 35) y te hace de daño, sumándolo con lo que tienes anteriormente... daño= 32




Hida_Kaigen

Fuera:
El tipo no me hace mucho daño, así que gasto un punto de vacío y hago la montaña no se mueve. Va a ver ese.

Dentro:

Me enderece lentamente, no soy un tipo al que lo amedrente el dolor, desde pequeño cuando me caía en cambio de ponerme a llorar como cualquier niño, maldecía como un demonio…herencia de mi padre seguro, el decía que todos los cangrejos debían maldecir si querían llegar a viejos. Mi madre decía que no sentía el dolor por bruto. Que mi mente no llegaba a comprender que le pasaba a mi cuerpo. Pero esto lo decía solo cuando se enfadaba con migo. Luego decía que era por que la tierra cuidaba de mi, que tomaba parte de mi dolor y se lo llevaba lejos. Como un día aprendería a hacer con los golpes.

Asì que el dolor no me importaba realmente. Pero me molestaba romper un Kimono bueno y me molestaba que heisa tuviera que haberlo matado. Y me molestaba que el maldito me hubiera alcanzado 2 veces.

Un simple heimin me había golpeado 2 veces. Dos malditas veces. Y para colmo heisa lo había matado por mí.

Estaba furioso, que demonios me había pasado, tenia que ponerme a entrenar rápido. En la muralla esto me hubiera costado la vida. No era chiste. Estaba FU RIO SO

Maldición.

Hable primero en un murmullo

¿Que como estoy?…¡¡Furioso!!. Grite con todas mis fuerzas.

Y me gire hacia los dos tipos que quedaban.

Tal vez estos dos idiotas también quieran probar suerte con migo ¿cual suerte tendrán? ¿La de este? Dije señalando al que me había golpeado. ¿o la de aquellos 3? Dije señalando a los que yo había matado.

Ninguna es buena, pero tal vez quieran llevarse un pedazo del viejo Kai… que dicen amigitos ¿prueban?

Y los mire directamente a los ojos con una sonrisa algo diabólica en los labios.

Me prepare para que me atacaran si se atrevían. Si bien un Hida de mi tamaño cubierto de sangre debiera ser una visión bastante aterradora estos tipos tenían facha de estúpidos. Veríamos si los afectaba la intimidación.

Fuera: eso, los intimido. A ver que hacen. Con tanto golpe que me dieron es mejor si se van que tengo que estar bien para mañana.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Tu presencia se hace patente mientras parece como si la enorme altura que poseyeras se hace el doble ante una mirada y un gesto tan intimidatorio. Notas como el hombre, como un asustado animalillo se para en seco y duda no sólo si seguir más adelante sino si volver para atrás. Quizás demasiado temeroso, demasiado valiente o estúpido, queda inmóvil mientras un golpe seco escuchas a tu espalda.

Miras de reojo y ves como por dos veces la katana de Heisa muerde el cuerpo del otro hombre sin piedad alguna. E incluso teñida la grisácea capa de la buscadora de muerte de sangre te parece un espectáculo a partes iguales hermoso y aterrador. Como una shikigami encarnada en el cuerpo de la mujer que amas.

Entonces, mientras mira a tu oponente petrificado, y ahora sin saber muy bien porqué de las dos cosas que ha presenciado te das cuenta de una cosa... ¿Por dos veces con tanta rapidez Heisa le asestó un golpe??

No debistes pensar mucho, puede que lo tuyo no fuera poseer un conocimiento tan basto como el de los Isawa pero algo si sabías y es que la velocidad de los cazadores se doblaba en sus ataques contra los manchados.

No te dio tiempo a reaccionar pero Heisa se volvió hacia tu enemigo petrificado y jurarías que los ojos le brillaban en la penumbra que hacía la capucha sobre su rostro. El hombre justo delante tuya trató de balbucear algo e igual de infructuosamente hizo un intentó de huir. Pero esa maldita velocidad de los cazadores contra sus presas hizo que no pudieras ni reaccionar a lo siguiente. Que fue de nuevo el balanceo casi como el pétalo de una flor por el aire, de la hoja de la Kuni.

No trataba de ser un golpe mortal, pero si certero, como de hecho fue. Pues incidió en la pierna desgarrando con mortal precisión la carne y el hueso hasta casi arrebatarsela de un golpe.

El hombre calló al suelo sangrando profusamente, e incluso en esta situación trató de arrastrase por el suelo para huir. La cazadora no le prestó más atención en aquel momento, pues esa huida podía ser frenada con un pisotón. Se sentó en un taburete que había tirado por el suelo, tras recogerlo lentamente y se puso cerca del hombre, tras darle una patada en la mano para que soltara el arma y luego otra para apartarla.

De la capa sacó una pipa mashicanshisha y lentamente empezó a encenderla.

"Verás... "amigo"... Tal y como has visto mi compañero no tiene muchas ganas de jugar... y no te hablo de mí..."

Su tono estaba lleno de cinismo, como la sonrisa en la comisura de los labios que tenía mientra le daba un par de caladas al tabaco.

"Y de hecho tiene muuuuuchas ganas de cebarse con alguien, puesto que le han hecho pupa... Y lo cierto es que yo no encuentro ni una razón para que no lo haga contigo..."

Heisa calló más de unos minutos para que Kaigen se ensañra con él si quería o le sometiera a lo que viera más oportuno, después de todo estaba furioso ¿no? Una vez que vio que el hombre estaba preparado para seguir oyendo continuó.

"Me tiene muy intrigada como estás tan... "sucio"... en una ciudad como esta... Así que hablemos un rato ¿quieres? Porque no tengo todo el día..."

El hombre trató de resistirse, a lo que Heisa, profiriendo un gran suspiro dijo:

"Bueno... tu lo has querido... Tendrá mi compañero que mostrarte como solventamos esta sublevación los cangrejos..."


OUT

Intimidación. Dif 15+ 3 aumentos (vamos a probar que hoy tengo suerte)= Dif 30= 36!!!! (podía haber hecho más incluso ¬¬U). Se queda petrificado, sin poder moverse ni hablar, ni pensar ni nada XD

Bueno, el tipo que queda esta manchado, no sabes cuanto, supones que no mucho, pero lo suficiente para haceros pensar que puede saber algo de la cédula que hay en ese distrito y por inde de Setsuna... Si queires desquitarte con alguien por que te hayan golpeado y porque ese tipo puede saber de tu peor enemigo y no dice nada... puedes hacer lo que veas conveniente... ella te deja via libre. Sin matarlo claro.




Hida_Kaigen

El tipo dudo un momento, debatiéndose entre el miedo y la estupidez. Era un momento excelente para atacarlo. Nunca sabría que lo había golpeado.

Y nunca lo hubiera sabido de no ser por que Heisa lo dejo con vida.

La velocidad con la que se movió, me dejo sorprendido. La había visto moverse así solo en las tierras del caído. Cuando un cazador se movía así solo podía significar una sola cosa…presa.

Estos malditos estaban manchados y eso no estaba para nada bien. Ayer una célula de cultistas de la sangre y la presencia de corrupción en una posada.

La ciudad parecía estar mas podrida de lo que pensaba.

Heisa se sentó, dejándome seguir jugando por un momento, se ve que quería que me calmara un poco. Luego le agradecería la atención.

Me encamine hacia el que quedaba en pie. Este tampoco parecía poder decidir entre vivir y morir. Tendríamos que ayudarlo a decidir.

Cargue contra el tipejo con la espada vuelta a meter en la saya, Heisa lo quería con vida y yo quería divertirme un rato con el.

Fuera: Primero trato de romperle el brazo del arma con un golpe de Kobo, si no lo logro, repito el intento. En caso de lograrlo el segundo ataque es un segundo golpe de Kobo pero esta vez una patada a la rodilla izquierda buscando romperla también.
Si esto sale bien voy a seguir rompiéndole huesos mientras Heisa pregunta lo que quiere saber. Yo solamente le pregunto “has visto a un ronin ciego” y sigo rompiendo huesos después de darle tiempo para responder, si contesta que no.




Isawa_Hiromi
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El sonido de los huesos crujiendo y partiendose contra tus perfectas llaves de Kobo practicadas por tantos años en la Muralla sólo era superado en su horror por los alaridos de dolor proferidos por el hombre mientras chillaba que parses por todo lo que se le ocurría pedirte clemencia.

Pero tu no le hacías caso, seguistes partiendole uno a uno los huesos mirando como de reojo, Heisa parecía más atenta de ver cómo había quedado todo que en hacerte que pararas, eso significaba que esperase que dijera las palabras claves.

"¡¡Esta bien!! ¡¡Hablaré!! ¡¡Pero me matarán!!"

Ahora es cuando Heisa posó sus ojos en los tuyos un segundo y luego en los de él, mientras sonreía malévolamente.

"Parece que por fin hablamos el mismo idioma... te ha costado que mi compañero te partise una pierna y te destrozara un brazo pero... parace que al final lo has entendido..."

Le soltastes mientras la cazadora se levantaba y se ponía a su lado mirandolo con desprecio:

"Habla."

Casi escupe.

"Yo... yo no sé mucho... sólo... sólo se que... unos tipos se reunían en un lugar secreto... el otro hombre al que matastes fue el que me llevó... estuve un día con ellos y... me dijeron que todo iría mejor si me unía a ellos... De verdad! Es todo lo que sé!"

Heisa se quitó la capucha y se pudo ver esa marea de lágrimas rojas en su rostro mientras sus oscuras orbesle observaban con dureza. Levantó una ceja y meneó la cabeza lentamente mientras decía:

"Mal, mal, mal... ¿De verdad crees que me lo voy a tragar? No no... me temo que uno no se pone tan... "sucio" llendo a un lugar "secreto"... Me temo que deberé pedirle a mi amigo que sea más duro contigo, porque... me has mentido, y eso no esta bien..."

Heisa se sentó de nuevo mientras tomaba la pipa y le daba un par de caladas más. Esperando a que tu hicieras tu trabajo eficientemente.

"¡¡Parad por lo que más queráis!! ¡¡Lo diré todo!! ¡De verdad que lo diré todo!!"

Aulló cuando el dolor se le hacía cada vez más insoportable. La cazadora le miró con incredulidad y dejó que te apartases de nuevo de él.

"Hablame de ese lugar "secreto", de quienes estaban, de qué hicisteis y del ronin ciego que te pregunta mi amigo."

Fue tajante y severa en su tono y palabras. El hombre tragó despacio y empezó a decir con miedo a que volvieras a hacerle daño:

"No... no sé donde era... me taparon los ojos... al principio dicen que siempre lo hacen... pero... debe de ser por aquí cerca... me refiero... no creo que saliera del distrito... puede que fuera hacia la parte más exterior de este pero no... a otro... de verdad!"

Aulló asustado de que creyerais que mentía.

"Ellos... estaban encapuchados... yo sólo conocía de verle la cara al que esta muerto y a un tipo... a uno de los hombres del lider yakuza que lleva este sitio... un tal... Mogae... creo que es uno de los hombres inteligentes yd e fiar del oyabun... El resto... de verdad que no lo sé!"

Heisa no cambió su expresión mientras veía como el otro seasustaba cada vez más, quizás por eso mismo al pensar que ella no le creía.

"Yo... yo presencié uno de sus ritos... y me mandarona coger a una chica... Y... y..."

El hombre, aterrado quizás en la barbarie que había hecho y visto pareció quedar mudo por las lágrimas que se le acumulaban en los ojos mientras trataba de balbucear una excusa que ya no servía de nada.

"¿Y el ronin?"

Preguntó Heisa sin importarle nada más.

"Ese tipo... si... lo vi una vez... la última vez... hablaba con Mogae... pero no se nada de él, de verdad, no sabía quien era sólo que traía mucha expectación..."

Heisa suspiró profundamente, parecía que el tipo decía la verdad... En fin...

"Si no tienes nada más que pregunatrle Kai... creo que hemos terminado..."

El tono de la cazadora se volvió sombrío mientras le miraba a los ojos un segundo antes de darse la vuelta para salir de aquel lugar infecto.

"Sigue el protocolo de estos casos cuando hayas terminado."

Sentenció. Hubiera una pregunta más o no, si ese tipo creía que iba a seguir vivo estaba muy equivocado. Una vez mancahdo y habiendo estado involucrado en esto, sólo había una salida...




Hida_Kaigen

Estaba furioso y la expectativa de obtener información con setsuna hizo que me afanara en mi trabajo. Sabía que luego me arrepentiría de lo que había hecho. Torturar a un hombre era un trabajo sucio, desgraciadamente tenía que ser hecho. Esa era la senda del cangrejo. Hacer lo que se debía sin mirar el precio que se pagaba.

Por un momento creí que tendríamos suerte, el tipo había empezado a hablar. Desgraciadamente no estaba lo suficientemente blando. Puse manos a la obra a una señal de Heisa.

Ahora si comenzó a hablar, balbuceaba por el dolor y el miedo pero hablaba con algo de coherencia. Un nombre, Mogae, ya teníamos un nuevo objetivo.

Desgraciadamente Setsuna seguía siendo elusivo, seguro que cuando “habláramos” con Mogae obtendríamos algo de formación sobre el.

Esto se estaba volviendo demasiado largo, muchos lugares, mucha gente, mucho tiempo que perder y muchas cosas por hacer. Todavía quedaba la Ronin y los Yakuza con su información, si es que tenían alguna. Y ahora este mogaro. Ya me estaba fastidiando tanta vuelta, que las fortunas me pusieran a mi enemigo delante para poder enfrentarlo ¿era tanto pedir?

Yo era un bushi, vivía para el momento definitorio, para el relampaguear del acero en la campo de batalla, ni siquiera importaba realmente el resultado. Solo el momento definitivo. Todo esto era una angustiosa espera para mí.

Asentí a las órdenes de Heisa y mire al Heimin tirado en el piso.

Si te arrepientes de tus actos, que las fortunas se apiaden de tu alma. Yo no puedo.

Desenvaine la espada con la última palabra y corte su cabeza, siguiendo el protocolo cangrejo. Ya no nos preocuparíamos por verlo otra vez.

Comencé a caminar hacía fuera, siguiendo a Heisa.

Es un mal hábito ese que tienes, deberías de dejarlo. Le dije con una sonrisa gris.

¿Ronin, Yakuza o nuestro nuevo amigo Mogaro? ¿por donde continuamos?

Creo que lo mejor sería ir por Mogaro ahora, antes de que tenga tiempo de actuar, pero tal vez sería ir demasiado al descubierto.

Podríamos hacer que nuestros pequeños socios yakuza lo trajeran para nosotros. ¿que te parece?.

Podríamos aprovechar el tiempo para Halar con la ronin. Incluso podría ver a un médico. No es que este grave pero si va a haber problemas no es inteligente que entre a combatir herido.
Tu eres la jefa, tu decides…y apaga esa porquería por favor, el humo me molesta. dije apartando el homo de mi cara.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

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Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Nov 14, 2008 11:28 am

Isawa_Hiromi
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Heisa te miró de reojo mientras con un par de golpecitos sacaba todo el tabaco de la pipa y decía:

"Lo siento... una mala costumbre que me ha inculcado sensei... él siempre lo hacía tras una pelea... supongo que todo lo malo se pega..."

Ella salió la primera y tras estar en la calle unps minutos sin hacer nada empezó a andar hacia una dirección concreta mientras decía:

"Por aquí juraría haber visto un hospital... será mejor que vayamos primero a que te vean esa herida, no quiero que se te infecte."

Iba guardando la pipa mientras decía eso y se ponía de nuevo la capucha para que le ocultase el rostro y todo lo que podía de su silueta.

"Lo que haremos luego es ir a ver a la ronin, si no te parece mal y luego a los yakuza, que parecen ser el plato fuerte... Pero ahora centrémonos en lo que estamos... en buscar le dichoso hospital..."

Las calles laberínticas no dejaban saber a ciencia ciertta si habíais venido por esa calle o por la paralela que era identica. Pero, tras un cuarto de hora rondando por las inmedicaiones por fin visteis un edificio pequeño de dos plantas, más alto que ancho, en los que ponía "sanatorio" con letras oscuras en un cartel de madera.

El edificio no tenía especialmente una pinta increible, más bien estaba viejo y no destartalado pero si se veía algo... "dejado"... El patio sin embargo estaba muy bien cuidado, con un estilo zen muy bien diseñado con respecto a las corrientes de ki. Se oían ruidos y cuando entrásteis visteis un montón de niños corriendo de una habitacióna otra mientras una criada trataba de paralos. La primera sala, que conectaba con dos pasillos laterales estaban llenos de gente sentados esperando su turno o que esperabana a alguien. Algunos tenían el brazo roto o sólo un moratón.

En cuanto una criada os vio rápidamente se acercó a vosotros.

"Ko... Konnichiwa samurais-sama ¿En qué puedo servirles?"

Heisa la miró a los ojos mientras se destapaba y le señaló simplemente. La muchacha asintió con un gesto de la cabeza muy rápido y con miedo y trato de responder un simple "hai" sin mucho resultado.

"Si... Siganme."

Les dijo a prisa mientras casi corría por uno de los pasillos. Heisa se encogió de hombros y la siguió contigo por uno delos pasilos largos que parecía llevar a una habitación final. La muchacha estaba al lado de la puerta yadiciendo:

"¡Doctor! ¡Doctor! Han venido dos samurais cangrejo!"

En ese momento la puerta se abrió y apareció un niño pequeño al que le habían colocado unas muletas porque tenía el pie vendado y alguien, desde el otro lado de la puerta, que no conseguisteis ver aún por el angulo de visión le dijo:

"Guarda un par de días de descanso y luego ya podrás salir a la calle a jugar."

La criada os miró y os señaló que por favor entráseis, mientras el hombre misterioso se adentraba más en la sala.

Entonces, de repente, cuando pusisteis los pies en lo queparecía un despacho de oscultación de los pacientes os quedasteis algo perplejos porque allí, justo a la camilla, no sólo estaba la joven criada, sino que un viejecillo, sonriente y calvo ize sumi os hizo una profunda reverencia:

"En qué puedo ayudaros hermanos. Mi nombre es Togashi In-Ei."




Hida_Kaigen

Le sonreí a heisa.

Si… siempre se nos pega lo peor de nuestros maestros. Eso, dije señalando la pipa mientras la guardaba, no de lo peor que se le puede pegar a uno aunque es bastante ofensivo para los sentidos. No se como alguien puede soportarlo.

Seguimos caminando hasta que salimos y Heisa se detuvo a pensar hacia donde iríamos.

La verdad es que yo iría primero a ver a los Yakuza y luego a la ronin.

No lo se, me parece buena idea que mandemos a las sabandijas a que nos traigan a Mogaro. En el entretiempo podremos ir a buscar a la ronin.

A menos, claro, que prefieras dejar ese trabajo para nosotros y tengas pensado algo más para ellos.

Continué caminando junto a ella buscando el bendito hospital. Al final llegamos a una caucha medio descuidada con el cartel que indicaba nuestro destino.

El interior estaba en absoluta discordancia con el exterior. Donde el descuido primaba en el exterior, orden y cuidado destacaban el interior.

Seguimos a la joven criada del lugar, por lo visto no estaba acostumbrada a tratar con samurais en esta zona, así que comprendí su miedo. Comprendí el miedo que tenían la mayoría de los Heimin en esta zona.

En tierras cangrejos los heimin temen a los ocasionales trasgos o algun demonio pero no a los samurais. Los samurais los protegen, cuando ellos mismos no pueden protegerse claro. Aquí, lo unico que sacaron, al menos de estos dos samurais y creo que de cualquier otro, es muerte. era obvio que mostrarían miedo. espero que cuando terminemos aquí este barrio este un poco mas limpio.

Al entrar al despacho del doctor nos encontramos con un viejo Ize sumi… si algo mas extraño hubiera aparecido dentro hubiera sido un trol del pantano vestido de geisha.

Me incline profundamente como correspondía ante un monje, no era un estudioso del tao o de las fortunas pero siempre era bueno tener a los dioses de nuestra parte.

Espere a que Heisa saludara y me presentara, después de todo no era mas que su yojimbo.



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Heisa puso un gesyo pensativo al recomendarle el otro cauce de acción y asintió despacio:

"Si, también es otra opción... como desees, no tengo preferencias... la mala hierva es mala hierva y al final deberemos arrancarla toda."

Por fin, tras haber encotnrado el hospital y haber comprobado que el medico era un curioso personajillo, más bien diría yo pintoresco, Heisa dio un paso al frente y dijo con voz clara:

"Togashi In-Ei-sama, mi nombre es Kuni Heisa y este es mi yojimbo Hida Kaigen. Nos gustaría que nos revisara... hemos... tenido un pequeño altercado y... ya sabes usted que si se te cae una botella de sake al suelo luego tienes que tener cuidado con no cortarte con los cristales."

Dijo con una media sonrisa sarcástica, aquella que le había ganado su apodo. El Togashi miró a la enfermera que aún estaba algo asustada o intimidada por vosotrso y le espetó:

"Venga, venga niña, no tenemos tiempo que perder, trae mis cosas, no ves que la falda de la montaña esta dañada! ¡No querras que encima que ésta hace el esfuerzo de sacar sus raices de la tierra espere mucho ¿no?!"

La muchacha asintió muy deprisa y con gesto brusco y salió casi corriendo por las cosas del extravagante ize-sumi. El hombrecillo, que parecía que estaba en la tierra mucho antes de la caida de los kamis, te miró tras unas cejas arrugadas y con un gesto de la mano te mostró una camilla para que te sentases, mientras el dejaba su bastón a un lado y te seguía diciendo:

"Oh si, sí, Kuni Heisa-sama... las botellas de sake por acá suelen hacer grandes males... ¡Creo que son la primera causa de mortandad en este distrito!"

La cazadora le miró con aquella expresión irónica seguramente pensando que ese extraño tipejo era divertido y dejó que te viera la herida. Una vez quela chica le llevo sus cosas y el te ayudó a quitarte parte de la armadura parcial observó la herida y dijo con un tonillo gracioso:

"Sin duda, amigo mío, si no fuera porque sois de roca os hubiera hecho mucho daño... Pero no esta entre las palabras de los Hida el fallar, así que es normal que os mantengáis de pie como si esa fea herida no fuera nada."

"¿Está muy mal?"

Se interesó Heisa viendo por encima del hombrecillo.

"Nada que unos puntos de sutura no curen... No, no creo ni que le deje marca, este cuerpo se nota que ha recibido heridas peores y ha salido ileso... Esto sólo será una pequeña mella más en la roca, una anécdota que llevarse de este distrito. ¿Verdad jovencito?"

Te dijo mientras la aguja semetía entre tu piel para cerrar la sangrante herida.

"Pero no te recomendaría que hicieras esa clase de "ejercicio físico" en un día por lo menos... no te diría que guardaras más reposo que hoy porque ya se que de por seguro ese tiempo incluso te parecerá mucho... pero creo que es lo que debieras."

Chasqueó la lengua en su boca mientras susurraba en un tono perfecto para que le oyérais vosotros pero no la enfermera:

"Aunque de por seguro no me haréis caso... Oh no! Seguro que no... Hay demasiado por hacer aquí..."



Hida_Kaigen

El viejo monje tenía un aire alegre, en contraste con la gravedad del momento y el lugar. Parecía ser que nada de la inmundicia que lo rodeaba afectara su carácter.

Si un hombre podía soportar este distrito sin amargarse era digno de alabanzas.

Dedique una sonrisa el viejo Ise zumi, me causaba un poco de gracia su manera de hablar con respecto a mí. Si bien era un poco burlón no dejaba de hacerlo con respeto. Nunca había conocido a un hombre así.

Gracias por los cumplidos Togashi In ei sama, pero no son necesarios. Esta roca necesita tener un poco mas de reflejos para evitar las botellas de sake… en general es mejor que resistir su embate.

Lo mire mientras hablaba de mi estado, hablaba de algo llamado reposo…¿qué era eso?

Ja ja ja, rei ante las palabras, ¿reposo? Nunca había oído de esa palabra. Pero le aseguro que intentare no caer sobre mas botellas de sake.

Nosotros estamos... “haciendo” algunas cosas por aquì, tal vez podría decirnos cuales cree usted que son necesarias de hacerse, como agradecimiento por sus servicios.




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"No hay nada que hacer con nosotros Togashi In-Ei-sama... ya sabe como somos los cangrejos... Debemos andar de lado porque sobre nuestras espaldas cargamos con el peso del Imperio... Este trabajo no tiene descanso."

El viejecillo se rió mientras terminaba de coserte la herida y vendar aquella parte.

"Bueno, por lo menos no lo fuerces mucho, chiquilla, que no queremos que el ejercicio físico reabra la herida... y me refiero en todo!"

Dijo con cara suspicaz mientras os miraba y se reía.

"No me debéis nada, sólo con que tengáis cuidado me basta... ya ver si con vosotros por aquí tengo menos trabajo... O por lo menos disminuyen las victimas inocentes y colaterales de esas peleas de "borrachos"..."

"Por eso no se preocupe... limpiaremos este distrito de cristales ¿verdad Kai?"

Una vez terminado te fuistes a levantar cuando el extraño ize sumi tomó por el brazo a Heisa y le dijo con voz algo enigmática:

"¿No quieres que te heche un vistazo a ti pequeña? No creo que sea bueno que busquéis a la "justicia ciega" del pueblo de este corrupto distrito sin estar del todo seguro..."




Hida_Kaigen

Si bien el togashi tenía dos ojos en la cara parecía ser más perceptivo que la mayoría, era eso o la preocupación de Heisa por mi salud había sido demasiado obvia.
Tendríamos que tener más cuidado en adelante. Al menos el tiempo necesario para que nuestra unión estuviera garantizada.

Igualmente, no era del monje y no este parecía del tipo de personas que se mete en los asuntos de los demás a menos que estos asuntos se metan con alguien. Este no era exactamente de esos casos. Era un asunto entre Heisa y yo, así que por lo menos aquí no debía preocuparme.

Realmente era de los buenos, la sutura había pasado casi sin que la sintiera y además había sido muy rápida, lo que darían muchos en la las tierras cangrejo por esa velocidad para coser. Seguramente se veía mucha sangre por aquí.

Asentí a Heisa y a In-Ei.

Sacaremos todas las que estén en el camino In-Ei sama, le doy mi palabra.

En cuanto estuve de pie y nos preparábamos para salir el monje tomo el brazo de heisa y le habló en un tono algo extraño

¿Seguro de que? Y a que quería decir con justicia siega

El monje podría tener muy buenos motivos o estar muy loco para tocar a Hisa de esa manera sin su permiso y en mi presencia. Lleve rápidamente la mano a mi espada esperando ver la reacción de Heisa.

No me agradaba la idea de mata al monje pero si Heisa consideraba un insulto lo que el monje había hecho no habría mas remedio.



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Heisa te miró y con un gesto de la mano hizo que no desenvainara.

"Esta bien Kai... sal fuera un segundo..."

Todo esto se ponía tan extraño como esos acertijos que tanto caracterizabana esa clase de monjes. Pero salistes sin rechistar y esperastes. Esperastes minutos que te parecieron eternos hasta que perdistes la noción del tiempo y te impacientastes. Cuando ibas a hacer algo la puerta se abrió y salió Heisa con semblante serio.

"Vamonos."

Dijo escuetamente y luego se despidió del Togashi con formalidad. Anduvo rápido al salir de la clínica y cuando esta lo hubo hecho te dijo:

"Parece que el viejo dragón ve más de lo que aparenta, aún estando todo el día quí... Me ha dicho algo interesante..."

Su tono era enigmático mientras andábais por las calles en busca de la casa de sochu en donde seguramente estarían los petimetres yakuzas que os podrían llevar hasta el tal Mogae y con ello hacia Setsuna.

"Resulta que me ha dicho que desde hace un par de semanas ha habido muchas muertes por causas no justificadas aún... y que... muchas fueron por un corte limpio y perfecto de Iai... A eso se refería con lo de "justicia ciega". Al parecer In-Ei-sama puede constatar haber visto en persona a Setsuna..."

Dijo con tono grave mirandole a los ojos directamente.

"Según él se ha ganado muchoa amigos en poco tiempo... debido seguramente a que en este distrito la escoria ha debido de crecer como la espuma a su llegada... Así pues situo su llegada más o menos un mes antes que nosotros a la capital... Lo que me sorprende es que en tan poco tiempo haya hecho tanto daño a la subestructura del distrito... Ese hombre esta conectando las cedulas... eso es seguro..."

La casa de sake de nuevo se avistó al fondo de la calle cuando íbais metidos en la conversación. Así que ese bastardod e Setsuna estaba organizando un pqueño contingente...

"Puede que necesitemos la ayuda de algunos de los nuestros... si ese bastardo ha organizado a sus hombres podemos estar hablando de que puede tener a su servicio a unos 20 hombres más o menos... y, aunque eso haga una proporción diga para ti y para mí de diez a uno... tenemos el problema de Setsuna y de no dejarlo escapar..."

Al entrar el lugar estab revuelto, aunque era temprano en la mañana, ya estaba lleno de botarates borrachos. Vaya vida la de este distrito! Al fono estaban los yakuzas bebiendo como cosacos acompañados de un par de señoritas de dudosa reputación, en un espacio más íntimo, cerrado por mamparas, pero que aún así os permitieron ver a algunos de ellos y reconocerlos de ayer.

"¿Entrada directa?"

Preguntó Heisa con una sonrisa lobuna.




Hida_Kaigen

Saque la mano de la espada y salí en silencio, por lo visto el viejo monje sabía algo que a Heisa le interesaba. Como siempre, tenia poco que hacer en estos casos.

Heisa salió rápido y decidida, daba la sensación de que lo que el monje había dicho tenía importancia.

Ya me lo diría cuando estuviera preparada.

Salimos de la clínica apresuradamente.

Mi mente comenzó a recorrer los laberintos del acertijo del dragón cuando Heisa comenzó a hablar. Realmente no podía entender como el viejo monje podía decirle justicia ciega a ese pedazo de basura. Hubiera aceptado cualquier otro epítome sobre él, pero la única justicia que tendría Setsuna sería la mía.

Escuche atentamente y pense en sus palabras. Había algo que me cerraba cada vez más en todo esto. Algo que hacía que la situación fuera mas propicia. Tenia que haber alguna trampa. O no, tal vez… no tal vez no… que demonios les importaba unas cuantas células si siempre podían tener mas.

Creo… creo que esta cometiendo un error.

Dije lentamente, no estaba muy acostumbrado a este tipo de razonamiento así que me requería un esfuerzo.

El hecho de manejarse en células es lo que mantiene vivo al culto de portavoces, destruyes una pero quedan cientos dispersas. Setsuna esta juntándolas a todas, o al menos a varias, esto las hará visibles y si bien tendrán mas poder nunca tendrán el suficiente para no ser destruías todos. Estamos en la ciudad imperial, si sus 20 fueran 200 no le alcanzaría.

Seguí pensando un momento.

Entonces, esto se reduce a tiempo… necesita tiempo y poder para hacer algo, luego el se ira de aquí dejando a los estúpidos que haya juntado para que mueran y cubran sus huellas.

Estaba turbado, algo grande venía y este maldito tenia la retirada cubierta, no podía dejar que se me escape.

Heisa, luego me darás más información. Tsunami, Amanecer Negro, todo, NECESITO saberlo todo… por favor.

El tono de mi voz era entre ansioso y desesperado. Quería seguir hablando pero De repente note que estabamos llegando a la posado donde los yakuza se la pasaban.

¿Luego hablaremos verdad? Ahora entremos.

Caminamos hasta el interior donde nos encontramos con la concurrencia habitual de este distrito, borrachos y mas borrachos.

“¿entrada directa?” dijo Heisa.

Claro. Hay otra manera de entrar.

Le respondí con una sonrisa, veríamos que buen costurero era el viejo togashi.

Me metí rápidamente detrás de los mamparos dándole una bofetada en la nuca al primer yakuza que tuve a mano.

Inclínense ante vuestra señora pedazos de basura, muestren el respeto que se merece o tendré que ponerme rudo de nuevo.

Fuera: intimidacion a los yakuzas.

¿No escuchaste el ruido?, parece que a kaigen le estan cayendo las fichas en su lugar Payaso




Isawa_Hiromi
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"Esta bien... pero sólo puedo adelantarte algo... No es lugar ni momento aporpiado para contarte algo tan secreto."

Dijo Heisa mientras andaba por la calle mirando con los ojos en derredor.

"Ambas operaciones estan ligadas y han sido creadas con el mismo fin... darle el último golpe a la suciedad de la Ciudad.

Verás, en el Reinado de Hantei XVI no se nos permitía apenas venir, y quien venía moría... Era algo muy peligroso y no comprendíamos porqué... Bueno, más o mneos... hasta que se le acusó al Emperador de maho incluso... eso hizo asentar algunas dudas nuestras...

Lo cierto es que, fuera o no, lo que yo dudo, la verdad es que cuando uno de los nuestros vino aquí en el primer año de reinado de Hantei XVII todo estaba plagado de mancha...

Así pues urdimos dos planes... El primero fue Tsunami, en el que estamos, que se trata de un plan de choque brutal para erradicar de cualquier medio y sin contemplaciones a las pequeñas cedulas que han sobrevivido y crecido. El mensaje a enviar es calro "Ya no hay tregua, os mataremos a todos."

Sin embargo... el problema de el Amanecer Negro... es más complejo... nos enteramos de cierta cosa... de que por altas esferas todo podría haberse complicado igualmente como en el pueblo llano... y luego también nos enteramos de que hay algo que viene a la ciudad... Algo que Setsuna y cualquiera avido de poder querrá...

Así pues estoy casi segura que ese es el plan de Setsuna, crear una cedula enorme para poderse proteger mientras el consigue eso... para su porpia gloria y beneficio. A él le da igual que los que estan aquñi mueran, lo único que quiere ese eso..."

Por fin llegasteis a la casa de sake y allí os dirigisteis ni cortos ni perezosos hacia los yakuzas.

El golpe fue un mero roce, pero con el enfado hizo que la cabeza casi se la clavara en la entrepierna, de la brusquedad y lo poco previsible, lo cual denotó que estarían algo bebidos para no ver a dos figuras como vosotros moviendose hacia ellos.

Heisa pasó con cara de asco entre ellos, en su papel de jefa arrogante y sin paciencia y tras darle una patada a uno para que se apartase y le dejaran más de un cuarto de mesa libre se sentó. Respiró hondamente y preguntó, como si le estuviera hablando a niños estupidos:

"A ver... pequeños... ¿Dónde esta Mogae?"

Todos se quedaron petridos y en silencio un segundo hasta que la incredulidad llegó hasta ellos y pudo alguno responder.

"Pu... Pues... estará en los Muelles... Hoy... hoy hay mucho trabajo allí... ¿Po... por qué?"

Heisa levantó una ceja al escuchar aquel acto reflejo de preguntar el porqué, pero no darse cuenta que era a una samurai, y con muy mala leche. Te miró un segundo y te los mostró con un gesto de su mano.

Había una mezcla de subintenciones entre, "mira lo cobardes que son al decirlo tan pronto" y "un me han vilipendiado con esa actitud tan cercana".




Hida_Kaigen

Tuve que contener la risa ante la cara de Heisa, la desfachatez del pobre diablo seguramente se debía al miedo y los nervios. En otras circunstancia podríamos haberla perdonado, en otras circunstancias.

Ahora basábamos el dominio de estos tipejos en el terror, si dejábamos pasar solamente una nos notarían blandos y sería nuestro fin.

Lleve la mano a la Katana y la retire de mi obi sin desenvainarla, golpee con todas mis fuerzas apuntando a la boca del infeliz.

¡¡¡¡NUNCA CUESTIONES A TU SEÑORA!!!!

El grito y el golpe fueron solos uno.

Bien, dije con un tono un poco mas relajado, la respuesta correcta debería haber sido “lo traeremos enseguida samas” mi señora no puede hablar con él sí esta en el puerto y ella esta aquí ¿no?

La pregunta fue en el tono que usaría para explicarle algo a un niño pequeño

Entonces ¡¡¡tráiganlo aquí!!! ¡¡¡¡AHORA!!!!
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


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Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Nov 14, 2008 11:31 am

Isawa_Hiromi
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Clak

El sonido del golpe fue seco y sonoro, como de la mandívula rompiéndose, y con tanta nitidez que hasta al resto debió dolerles por la cara que pusieron mientras el hombre salía despedido de la trayectoria un par de pasos, apoyandose contra un shoji de papel y rompiéndolo.

Heisa cruzó sus brazos delante de su pecho mientras sonreía con malignidad, sin duda ella también había exagerado por el mismo motivo que tu, ahora erais los malos, los duros, los fuertes, y no debía de haber ni un resquicio de compasión. Ella reprensetaba a la jefa malvada y sin compasión y tu al yojimbo enorme fiel hasta la muerte.

¿Un momento? Eso se parecía bastante ala realidad... Bueno... No era hora de pensarlo...

Heisa chasqueó la lengua en su boca mientras meneaba la cabeza negando lentamente:

"Mal, mal, mal, mal..."

Dijo con tono suave, de manera que incluso dio más miedo.

"Ya os advertí que mi subordinado no tiene paciencia... Y, al contrario de lo que parezca... es MUY educado en cuanto a las formas se trata..."

Entonces sonrió malévolamente mientras sus ojos apuntaban a cada uno de ellos segundo tras segundo. Por fin, uno de los presentes se atrevió a coger el relevo con muuuucho cuidado y dijo:

"Sa.. sama... si lo desea... podemos llevarla antes él... puesto que no sé si podrá venir... Esta semana y hoy en concreto esta muy ocupado... Por... por el descargue..."

Heisa levantó una ceja de nuevo e incrédula preguntó:

"Déjame adivinar... Un barco de Ryoko Owari ¿neh?"

Todos quedaron callados. Bueno, lo tomaríanc omo silencio positvio. Y ahí estaba la mayor fuente de ingresos de la gentuza como esta... el comercio del opio. Heisa suspiró y le dijo:

"Esta bien, esta bien... llévanos ante él, pero date prisa, tengo muchas cosas más interesantes que hacer que estar con gentuza como vosotros."

El hombre asintió muy deprisa y se levantó mientras el resto estaba entre quedarse muy quieto ante vuestra partida y ayudar a su amigo que estaba en el suelo muriendose de dolor. Os temíais que el pobre Togashi recibiría visita hoy...

Así pues os dirigisteis hacia el puerto, en dodne se suponía que estaba ese bastardo de Mogae. El puerto del distrito Hiro era el peor de la ciudad, pero sobretodo, el menos vigilado, o peor... porque aunque os cruzabais con patruyas estas parecían hacer caso omiso a que aquí o allí hubiera delincuencia o gente con pintas más que sospechosas.

La zona del puerto estaba compuesta de enormes almacenes y calles principales amplias en contraposición con una zona de restaurantes y tabernas de mala muerte de manrineros en espacios pequeños con plantas altas y calles extrechas que hacía que ver el sol se hiciera casi imposible. Debíais primero pasar por aquellas callejuelas y luego venían las principales. Había más de tres embarcaderos enormes con barcos de todos los tamaños que descargaban y cargaban cajas. Algunos cangrejos, otros yasukis, escorpiones y muchos mantis.

Cuando pasasteis el tercer embarcadero e íbais al cuarto, en donde un kobune de tamaño mediando tenía hizada la bandera con el mon Shosuro visteis a una seri de marineros y hobres descargando con gruas un montón de ese querido opio "medicinal". Heisa ladeó el gesto con desagrado y dijo:

"No es nuestra incumbencia pero ya alguien podía hacer algo..."

Vuestro guía se adelantó tras pediros que esperárais cerca del principio del kobune en donde apilaban cajas y un contable pasaba revista mientras él iba a buscar al hombre en cuestión. Subió al barco y se puso a hablar con quien parecía el capitán. Este, tras varias palabras señaló hacia abajo del barco, hacia el frente, vosotros mirasteis hacia donde decía, era un almacén en dodne entraban cajas. Ni corta ni perezosa Heisa te señaló con la mano quela siguieras y se dirigió hacia el lugar.

Era una nave enorme, separada en dos partes por unas paredes de madera, y con dos plantas, la de arriba sólo era la mita de la de abajo. Estaba llenísima de cajas y de personas. Pero, de entre todas las que visteis una te llamó la atención, mientras Heisa trataba de ver quien sería el tipo.

Eraun hombre de pelo corto, con flequillo hacia delante, moreno, moreno de piel, con una cicatriz en la cara desde la mejilla hasta el cuello. vestía con un kimono sin mangas y unos pantalones anchos anudado con un obi o mejor dicho, con una cinta ancha, todo de colro grisáceo. Este te miró un segundo y entonces... tras quedar paralizado un segundo...

¡¡Empezó a correr hacia dentro del almacén!!


OUT

Golpear al pobre tipo: Dif 5 (por sorpresa)+ 2 aum (a la boca) Dif 15= 43 (más que de sobra)
Daño (eligiendo para que no sea tanto... lo justo para romperle la mandíbula)= 19

Avistar dentro del amacén para ver a Mogae Dif 20= 23




Hida_Kaigen

No me gusto mucho la idea de meterme de cabeza en el dominio de Mogae, ir al puerto sin refuerzos no era muy saludable. El tipo podría contar con una gran cantidad de matones a su disposición. Desgraciadamente no podíamos llevar a nadie, el tumulto llamaría demasiado la atención.

Ya de camino al puerto comenzamos a ser invadidos por el fuerte olor a pescado y suciedad que abunda en estos lugares. Por todos lados aparecían porteadores cargando y descargando los kobunes.

Era demasiada cantidad de gente para una redada, podría escapar y tirarnos a la mitad de estos tipos en medio sin que pudiéramos hacer algo para detenerlo. El lugar no me gustaba nada.

Me demore un poco en entender que era lo que Heisa me decía.

Opio. Uno de los mayores males de Rokugan. Como si con la maldición de las tierras sombrías no fuera poca, nosotros mismos nos encargamos de someternos ante la maldición del oipo. Cuantas vidas habían arruinado, a cuantos valientes sumarais había convertido en cascarones vacíos.

Pero como Heisa decía, no era nuestro trabajo. No ahora.

Observaba a todo el mundo intentando encontrar la figura al mando, si bien no conocía al tal Mogae ocuparía un lugar preponderante entre esta chusma.

Nuestro guía se adelanto y subió a un Kobune. Pareció preguntarle algo al capitán el cual le respondió señalando hacia un almacén cercano.

Caminamos hacia el almacén, mis sentidos lo mas alerta posible buscando algo o alguien que se destacara.

Y entonces lo vi. Estaba parado a algunos metros de distancia de nosotros y nos quedamos mirando unos segundos. El también era un predador como nosotros, así que reconoció la mirada en mis ojos. El supo que hoy le tocaba ser la presa.

Heisa, dije al tiempo que empezaba a correr hacia donde se dirigía.

Corrí directo hacia él sin importarme hacia donde se dirigiera, si había una trampa Heisa la vería por mi
yo solo me concentre en alcanzarlo.


Fuera: bueno…a correr.

Gasto un punto de vacío y hago aumentos hasta df 30 para acortar la distancia. Si lo alcanzo trato de hacerle una zancadilla con los pies, sin caer yo al suelo.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Heisa empezó a correr tras de ti persiguiendo a quien parecía ser Mogae. El almacén estaba lleno de cajas de diferentes tamaños, desde el de un hombre hasta el de un arcón pequeño. Igualmente estaba lleno de personas que cargaban en una y otra parte.

Cuando empezasteis a correr tuvisteis que esquivar más de un obstáculo imprevisto… Primero, una cuerda que izaba una caja se desprendió y cayó al suelo con fuerza mientras tu pasabas justo un segundo antes de que esta estallara contra el suelo y Heisa debiera pararse y taparse la cara por esto mismo y el estallido de astillas.

Pero no tenías tiempo que perder, estabas acortándole espacio, así que apenas mirastes un segundo para tras, confiando en la cazadora. ¡Un segundo! Cuando volvistes la cara vistes que dos hombres con una caja larga se cruzaban en tu camino. Te tirastes al suelo para rodar por él y no chocarte de frente contra la madera, y lo lograstes hacer con relativo éxito, puesto que el tirarte al suelo te produjo cierto dolor por lo brusco de la maniobra. De nuevo, te levantastes mientras veías que ese tipo había pasado a la segunda parte del alamcén y trataba de cerrar la puerta tras de sí. Corristes tan rápido como pudistes pero en ese momento la puerta se cerró.

Como aún ibas corriendo decidistes tirarla abajo con tu propio cuerpo, ese tipo se iba a enterar… La puerta chasqueço cuando la mole de musculos que eras te tirastes con el hombro hacia ella y crujió hasta que se abrió de par en par brucamente

La segunda parte del almacén estaba a oscuras totalmente, y sólo entraba algo de luz por unas ventanas altas que estaban casi a la altura del segundo techo. Había multitud de enormes cajas, de tu tamano casi, en su mayoría y apiladas en montones que dificultaban la visión, pero tu sabías que debía, por alguna parte de haber una salida trasera a donde se dirigiría… No se oía nada… todo estaba totalmente oscuro y en silencio…


OUT

Jo, había hecho un dibujo supermono pero no se cuelga Enfurruñado Bueno, mira en tu mail que te mando el post con el dibujo para que sepas la colocación de las cajas y eso...




Hida_Kaigen

Al ver como la puerta se serraba delante de mí, comencé a desesperar. No sabía que podía encontrar dentro de esa zona del almacén y el temor de que se me escapara comenzó a apoderarse de mi espíritu.
Así que no me detuve cuando me enfrente a la puerta cerrada sino que cargué con todas mis fuerzas esperando que fuera suficiente para abrirla.

La puerta voló en pedazos bajo el peso de mi cuerpo y me encontré dentro de una habitación mal iluminada llena de cajas. Parecía ser el deposito del almacén.

Me detuve un segundo donde había quedado después de tirar abajo la puerta pensando si ya podría haber salido. Calculé que no debido a la distancia que me separaba de la puerta de salida y la velocidad a la que él corría. Todavía estaba aquí, esperando a que entrara para tenderme una emboscada.

No sería yo el que lo hiciera esperar. Si bien no éramos más que Heisa y yo la estrategia a seguir era clara. La misma estrategia que utilizábamos para hacer saltar las emboscadas en las tierras del caído.

Un hombre al frente haciendo saltar la trampa y el resto atacando por detrás.

Heisa me seguía de cerca, si me atacaba mostraría su posición y Heisa terminaría con él. Solo tenia que preocuparme de no morir. Y eso venia saliendo bastante bien últimamente.

Mire hacia atrás viendo que Heisa aun me seguía y comencé a caminar lentamente hacia el interior siguiendo el camino que me llevaba directamente a la puerta. (ver dibujo en el mail)

Con todos mis sentidos atentos en el entorno me dirigí con paso rápido pero seguro. No había tiempo que perder, si llegaba al otro lado antes que él lo tendríamos encerrado.

Fuera: voy atento a cualquier movimiento en el almacén pero me muevo rápido siempre hacia la puerta, obviamente si veo algo me detengo. Si escucho a Heisa en la puerta voy a tratar de hacerle señas (si estoy visible todabía sino le hablo) para indicarle que espere ahí.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

El tiempo en la Muralla, el entrenamiento marcial, las horas de incertidumbre y la proximidad de la muerte a todas las horas del día es lo que hacían que, aunque aquel lugar fuera escalofriante al saber que nunca sabrías a ciencia cierta de donde vendría el primer ataque.

Heisa desde lejos había entendido la táctica, no había que ser un experto guerrillero Hiruma para recatarse de que harías de señuelo, otra cosa es que le agradara, vistes como los negros ojos de la dama de la noche quedaban en una mirada ceñuda de no aceptación ante tal treta.

Tus pasos no trataban de ser lo más silencioso pero tampoco querías ser como un Cangrejo en una tienda de cerámica con más de dos botellas de sochu en el cuerpo. Vigilante, empezastes a andar poco a poco por los pasillos que formaban las cajas, siempre a visor…

En cierto momento, cuando estabas a mitad de camino, jurarías que algo se movía por la derecha, sin embargo oístes por la izquierda un extraño sonido también. Mirastes a Heisa un segundo, ella esperaba a que le dijeras algo. Derecha o izquierda, por la derecha jurarías haber visto una sombra que se movía, pero daba la posibilidad de que fuera simplemente una luz entrada de la ventana pequeña del techo, aunque… era de día y no se proyectaban tales sombras… ¿o sí? Y por la izquierda jurarías haber oído el crujir de la madera, como si hubieran hecho un mal apoyo al pasar entre cajas y la pared.

El tiempo pareció detenerse en ese momento mientras una decisión lo marcaba todo, hacer caso o no a los sonidos para cambiar el plan y si era así, a qué sentido hacer caso ¡a la vista o al oído?




Hida_Kaigen

Paso a paso, recorrí el interior del almacén, lentamente pero sin pausa. Caminando por el centro del sendero que formaban las cajas.

Buscando algún indicio en cada esquina y entre medio de todas las cajas, dejándome ver, esperando a que se atreviera a salir.

Toda la tensión del momento se desencadenó en dos simples cosas: un sonido y una imagen.

Lo malo, los dos provenían de lugares diferentes.

Me veía obligado a tomar una decisión, en cual de mis dos sentidos confiar.

El sonido podía provenir simplemente de una caja encontrando su lugar después de algún tiempo. La humedad y los cambios de temperatura podían hacer que la madera hiciese ruidos. Tranquilamente podría tratarse de algo así.

O podía ser que el maldito estuviese escondido sobre las cajas.

La vista es más fácil de engañar, cualquier sombra o juego de luz puede llamar la atención de los ojos y llevarnos a conclusiones equivocadas.

O podía ser que el maldito estuviese escondido de ese lado.

Tenia poca información para actuar y la puerta seguía estando delante de mí, lo único que importaba aquí era que no se escapara. Me había puesto en el papel de carnada a sabiendas de que podía ocurrirme algo.

Debía actuar como siempre, si no tenía suficiente información u ordenes se debía continuar con el plan.

Me decidí a caminar hasta llegar al punto donde habían provenido tanto el sonido como el movimiento. En ese punto comencé a correr hacia la puerta.

Una vez estuviera seguro de que él estaba aquí dentro sería solo cuestión de tiempo encontrarlo.


Fuera: no me puedo decidir Muchas risas así que corro hacia la puerta tratando de ser más rápido. Si se me cae una caja encima y puedo intentar evitarla, gasto vacío para esta acción.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Por el propio Hida! Mientras ibas corriendos notastes como del lado de donde provenía el sonido se oyeron unos pasos igual de acelerados que tu, o quizás menos por el pequeño espacio que ortorgaba aquel camino. Entonces emepezastes a ver cómo un montón de cajas a tu paso se iban desmoronando, y casi cogiéndote mientras tu seguías corriendo hacia la puerta.

Las cajas restallaban contra el suelo provoncando que las astillas saltaran mientras tu, con una fuerza y una suerte salida de la nada, del propio vacío, te anticipabas por apenas un segundo a ellas.

Vistes como aquel hombre cogía la delantera de la carrera justo un segundo antes que tu, puesto que su destreza y la agilidad a la hora de tomar la iniciativa en sus acciones parecía superior a la tuya, la cual estaba ya muy mermada por el esfuerzo proferido toda la mañana. Tiraba cosas para que fueran a tu encuentro mientras tu oías los pasos de Heisa llegando cerca tuya mientras corría tras de él al igual que tu, pero era muy difícil hacerlo con tantas cajas saltando por los aires, astillándose o simplemente apiladas.

La puerta estaba a penas unos metros delante vuestra, maldición, porque aunque Heisa había tomado la determinación de acercarse a toda prisa por un camino más alejado pero seguro, aquel hombre que corría por su vida os tomaba un par de metros de delatera. Iba a escaparse!!

Entonces, cuando tomó el pomo de la puerta el sonido de un "clak" os alertó, o mejor dicho, le alertó de que algo iba mal, la puerta carecía de una seguridad mínima y estaba muy truncada, y con la fuerza de la presión al tratar de abrir a toda velocidad siendo perseguido se había roto algo.

Tus pasos te llevaban justo contra él, pero parecía que el ratón acorralado no se dejaría vencer tan facilmente, puesto que, dandose la vuelta a toda velocidad, desenfundó un palangu, una espada de calidad horrible en comparación con la de un samurai y que era un arma campesina, utilizada por piratas más que nada.

Os miró con su único ojo sana, desafiante, y con una mueca feroz en su rostro, muchas veces había visto al parecer la muerte venir, y ese día era una de ellas.





Hida_Kaigen

Por Hida, la finta había funcionado pero por poco me costaba la cabeza. En cuanto me vio pasar comenzó a tirarme cajas encima y a correr hacia la puerta.

No se que fortuna acudió en mi ayuda, pero me permitió liberarme de las cajas.

Nos enfrascamos en una loca carrera hacia la puerta, los dos intentando llegar primero que el otro. El destino de los dos estaba en esa puerta. Su posibilidad de sobrevivir y mi oportunidad de encontrarlo.

Cuando lo vi llegar antes que yo creí que todo sería inútil, que se escaparía y que ocurriría lo que tanto temíamos, se hundirían en el fondo de los tugurios y ya nunca podríamos encontrarlos.

Pero otra vez alguna fortuna estaba velando por mí, la puerta no funciono y el estaba encerrado con nosotros, no tenia manera de salir mas que matándonos a los dos y eso estaba por completo fuera de su alcance.

Vamos chico, solo queremos hablar con tigo, guarda eso antes de que te lastimes.

Me comencé a acercar lentamente mirando siempre los puntos indicadores de que podría atacar. Hombros, brazos y ojos. Un hombre podía mentir con uno de ellos pero no con todos.

Fuera: El primer ataque es a la espada de Mogae, no creo que soporte el acero kaiu. Si la consigo romper voy a atacar a la pierna para inhabilitarlo. Si el primer ataque falla con el segundo también voy a la espada.
Si el ataca primero o si recibo algún golpe uso la montaña no se mueve para absorber daño.

Claro esto si no acepta rendirse.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

El sabía que la situaicón estaba muy dura, pero más dura sería un uno contra dos, y dos que eran cangrejos... Su espada estaba empuñada con fuerza y su gesto rudo no dejaba lugar a dudas de que si luchaba lo haría hasta el final, o por lo menos eso sería su plan inicial, hasta que vosotros le disuadierais con el dolor suficiente como para entender que es mejor no darlo todo por hecho antes d empezar.

"Alejáos! Alejáos de mi u os atacaré!!"

Gritó enfurecido mientras movía el palangu con fuerza. Heisa se acercaba despacio por otro lado obsevandolo todo con detenimiento pero sin querer intervenir físicamente.

"No tenemos intención de hacerte daño. Suelta el arma y hablaremos. Sólo necesitamos que nos des información y nadie tendrá porqué salir herido."

Dijo con calma y sinceridad con un leve dejez en la voz, como si realmente no le importara mucho que esa escoria sufriera un porquito antes de redimirse... pero no eran formas, no, podíais salir heridos por una tontería.

El hombre estaba muy nervioso, se veía, y con razón superado en número y fuerza, así que la situaicón cada segundo se volvía más tensa...

Era hora de actuar, tratarías de desarmarle, o quien sabe, quizás mejor romperle ese arma de mala calidad que llevaba como su fuera un tanto estropeado. Nada de apuntar excepcionalmente, dejarías caer tu hoja con fuerza y brutalidad para hacerla estallar. Pero necesitabas un segundo de tiempo, algo que le distrajera del enorme golpe que le iba a propinar...

"Vamos... haznos las cosas fáciles..."

Dijo Heisa dándote ese segundo... ¡¡Era hora!! Con fuerza bajastes tu espada sobre su arma en el mismo momento en que Heisa abrió su rojiza boca para hablar, sin que el otro se diera cuenta. La hoja forjada en los fuegos Kaius restalló contra aquello que se hacía llamar acero con certeza e hizo saltar chispas y todo.

Se oyó un extraño sonido entre el crujir y el rechinar y el arma saltó por los aires con el golpe y con la fuerza arranda de sus manos al igual que los cachos que ahora descomponían el arma.

El hombre, en un amago, se pegó más a la pared mientras trataba de buscar algo en su bota, pero Heisa desenvainó su katana y con un chasquido de lenguale dijo:

"No, no, no... Serña mejor que no trates nada... sería una muerte inútil... Además... sólo hemos venido por información... mi amigo tiene algo que preguntarte... y si te muestras arisco... puede que se enfade muuucho..."





Hida_Kaigen

El solo tenía que dudar, si lo hacia estaba perdido. No le daría ninguna oportunidad atacaría eso que el llamaba arma y luego todo se habría terminado. Desarmado y sobrepasado en numero por samuraris. Solo un estúpido se resistiría.

Heisa me dio el momento oportuno, se veía por su manera de hablar que ya había estado en situaciones similares. Algunas veces su experiencia me dejaba anonadado. Podía leer mis tácticas como un libro abierto.

Ataque la espada en el momento que los ojos de Mogae trataron de leer si las intenciones de Heisa eran sinceras. Nunca tuvo una oportunidad. Esperaba que ahora se diera cuenta de esto.

Miles de astillas del malogrado acero de Mogae llenaron la habitación, haciendo que las chispas se mezclaran con los destellos del sol en polvo que flotaba dentro del almacén. Un bonito espectáculo para un grulla, para mi solo significaba que ya era mío.

Lo vez…te dije que solo queríamos hablar contigo. Ahora, si contestas lo que queremos hacer puede que salgas entero de aquí ¿Esta claro?

Lo miré a los ojos esperando leer algo en ellos, intentando saber si se había aflojado aun que sea un poco. Moviéndome alrededor de el como si fuera un loen enjaulado, demostrando la tensión en mi cuerpo, como si estuviera listo para saltar sobre el en cuanto no dijera lo que quería escuchar.

Buscamos a un Ronin…No a cualquiera…Uno especial…Es un maestro con la espada y es ciego…Si, Mogae…Por mas ridículo que parezca, es un espadachín ciego. Necesito encontrarlo…así que… habla.

Comencé haciéndome el tonto, como que no sabía por donde venía el asunto tal vez así soltara un poco más la lengua.

Fuera: Uso intimidación, hago aumentos hasta dificultad 20




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

"No sé de que me habláis..."

Dijo el hombre mientras miraba a uno y a otra a toda velocidad, pero eso no quitó que Heisa restallara su arma contra una de las cajas e hicera saltar astillas.

"No nos hagas perder el tiempo, si que sabes quien es!"

Mogae se pegó a la pared como animal acorralado, ahora era la parte peligrosa, un animal acorralado podía ser dócil o atacar...

"Responde y te dejaremos marchar, es la palabra de un samurai."

Dijo la cazadora implacable con su típico tono gélido y carente de emociones que poníalapiel de gallina. El hombre pareció pensarlo varias veces pero... al final dejó que un hilo de voz hablara por él...

"No sé mucho de él... Sólo que llegó hace poco y que aparece y desaparece a su gusto..."

Bueno, era una bonita forma de mentir... pero tu aspecto empezaba a disuadirle mientras la imponente figura que demostrabas le amenazaba aún más, así que pareció meditar algo más... Aunque claro, nunca se acusaría de estar en contacto con esos ritos... era lógico.

"Tiene que ver con un grupo... Llamado "Luna Roja" que se reune cada cierto tiempo, pero no sé cuando, sólo que si les interesas te avisan apenas unas horas antes... Suele ser de noche y... las veces que yo sé que se han reunido ha sido por culpa de ese hombre... Desde que llegó parece que ha revolucionado todo... pero no sé si para bien o mal... aunque claro, muchos dicen que para bien, los negocios y los asuntos de quienes estan involucrados van mejor ahora... es como un héroe...- Quedó callado ante vuestra cara al dcir eso último.- Pero... lo cierto es que todo es distinto desde que él llegó..."

"Y... ¿Dónde os reunís?"

El hombre pareció dudar y respondió:

"No lo sé con certeza... suelen cambiar de lugar... Pero... normalmente allá en donde habita la Venganza..."





Hida_Kaigen

Mientras Mogae hablaba me mantenía en movimiento, caminaba de un lado hacia el otro con la hoja de mi padre todavía en la mano. Este era, a todas luces, un aliado de Setsuna y mi espada clamaba por su sangre.

Donde habita la venganza dijo, yo todavía no había visto a setsuna. Y estaba seguro que la venganza habitaba en mi.

La venganza habita en la hoja de mi espada Mogae, puedo mostrártela si lo deseas

Negué con la cabeza conteniéndome, no quería asustarlo demasiado. Si se pensaba muerto, lucharía y eso no era lo que necesitábamos

Déjate de rodeos y ve al grano, todos queremos salir de aquí lo más rápido posible. ¿Dónde, cuando y como lo encontramos? Dudo que eso sea demasiado difícil de responder para ti.

Según lo que nos han dicho eres de los más importantes de por aquí. Si lo piensas bien y nos ayudas, nosotros podríamos hacerte él más importante.

Digamos… dirigir redadas contra tus enemigos, Mogae…¿cómo te suena eso?

Esta táctica era mejor, si mordía el anzuelo…
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Nov 14, 2008 11:33 am

Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

El hombre pareció pensarse lo que decías, trataba de estar o más cómodo posible en una situación que le era más que axfisciante, pero parcía que estaba acostumbrado a templar sus nervios porque tu sabías bien que, de haber sido alguien que no estaba acostumbrado a ver la muerte diariamente, de no haber sido otro cazador que ahora se veía cazado, hubiera tratado de hacer una estupidez que le hubiera costado su vida y vuestra información. Pero el ronin se veía con más inteligencia que eso... aunque seguramente su vida no seguiría mucho más, por mucho que le dijerais lo contrario. Su destino estaba en la muerte, o a vuestras manos por la gravísima acusación de ser miembro de un culto prohibido o por sus propios miembros al saber que los había delatado.

Pero, sin duda, cuando uno estña desesperado, y lo sabe, trata de alargar la vida como sea, bueno, ese es en el caso de los ronin, que no tiene nada que perder más que a ellos mismos. Tu dudabas mucho de que en tu caso le hubiera dicho algo, si te torturaran por saber un secreto del Clan tu morirías antes, eso es ser un samurai, esa esla gran diferencia con esa escoria...

Heisa se apoyó en una caja con dejadez y le miró a los ojos miembtras balanceaba la katana languidamente, o lo parecía... Y su ceja levemente alzada reflejó un "¿Y bien?".

Al final el hombre pareció dudar, estuvo luchando contra él mismo, pero sus brazos podían notar la madera rasposa de la puerta contra él y la salida cerrada en aquel almacén cerrado e infecto.

Por fin... se decididó a hablar:

"El cuando no lo sé con certeza... Sé que él lo decide... y que tiene algo que ver con las fases de la luna... con la creciente... y con el color de esta... y sé que lo hacemos de noche... Y que nos reunimos donde la venganza... Hokufushu,... hay un santuario cerca..."

Heisa sonrió, por din una pista clave.



Hida_Kaigen

Así que hasta se atrevía a profanar un templo. El templo de la fortuna de la venganza.

Había algo de ironía en todo el asunto. Estaba profanando el templo a la fortuna a la que más le había rezado en todos estos años. Tanto la fortuna como yo obtendría la venganza en ese templo.

Si…la fortuna de la ironía se estaba divirtiendo con todo esto.

Solo me quedaba aclarar lo de la luna y como usaban eso para encontrarse. Las fases y los colores de la luna no significaban mucho para mí, los caprichos de Onantangu no me interesaban en general.

Explícate, ¿cómo funciona eso de la luna? ¿Acaso esperan una en especial? Como saben que tienen que ir al templo para reunirse.

Si obteníamos esta información ya los tendríamos. Sería cuestión de estar en el día y la hora adecuada con un pequeño grupo de cazadores y bushi y eliminaríamos a la célula y a Setsuna.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

El hombre pareció dudar un momento y dijo:

"Yo no se muy bien como funciona... pero sé que cada dos lunas llenas la tercera suele ser rojiza... Esperamos que vaya creciendo y observamos si el color anaranjado de su franja nos indica el día propicio y luego esperamos a que nos llegue una nota avisando del día exacto de la Luna Roja...

Entonces... entonces es cuando los elegidos para esa fecha deben ya haber buscado de sobra... bueno... Y nos reunimos todos en el Santuario..."

Heisa chasqueó lalengua con asco, todo premeditado y una pobre vícima inocente que tuvo la mala suerte de pasar esa noche por un lugar demasiado oscuro y sola... Una pobre alma que no tendría apenas nada y que le robaban lo poco que tenía, la vida.

"¿Cuándo fue la última Luna Roja? ¿Este mes toca otra?"

Preguntó la cazadora mientras su dedo recorría el filo de su katana, emepezabas a creer que ese hombre, quisiera o no no saldría vivo de allí, parecía quela cazadora se estaba enfadando por minutos al oir tal desprecio hacia los demás en esa historia contada a medias...

"Es... Este mes debe haber otra... Por eso él esta aquí... Ha estado preparándolo todo..."

"¿Para qué? Si es algo "rutinario" no necesitáis algo especialmente complejo."

"No... no es algo rutinario... esta vez... esta vez el ritual servirá para darle fuerza y para darnosla... se activará todo..."

"Explícate mejor."

El hombre dudo, puede que supiera que su fin se encontraba cerca...

"Eso no lo sé, sé que él trajo consigo algo poderoso... y que nos dijo que si canalizabamos nuestros esfuerzos a lo que él nos decía... "eso" nos daría poder a todos... pero se necesitaban ciertas cosas... como los rituales de Luna Roja... Y otras cosas... que eso no lo sé... sólo lo sabe el miembro más viejo...

Esta Luna Roja será la tercera que lo hagamos y esa parte de ritual estará completada... entonces... quedará menos..."

"¿Cuanto queda para la luna?"

Preguntó Heisa apremiante.

"Ehm.... tres días... Dentro de tres días cogeran todo lo que tenemos hecho y... con el resto que yo no sé... todo empezará..."




Hida_Kaigen

Bueno, en tres días entonces.

Había pasado varios años esperando el momento de encontrármelo, sin desesperar nunca, siempre siguiendo la pista como podía.

Cualquiera diría que tres días comparados con estos años eran nada.

La gente se equivoca fácilmente. Estos tres días serían los más largos de mi vida. Necesitaría de toda mi voluntad para no cometer ninguna estupidez.

La información que Mogae estaba largando era mas para Heisa que para mi. Hablaba sobre rituales realizados y a realizar. Todo siempre en medias tintas, sin terminar de aclarar nada.

Si él sabía que iba a morir no entendía por que no lo decía todo calara mente, los segundos que compraba con la desinformación lo le alcanzarían para nada.

Al parecer tendíamos que seguir de paseo un rato mas. Este “mas viejo” parecía tener información que sería útil para la “verdadera” misión que nos había traído aquí.

¿Y donde encontramos “al mas viejo” de tu grupo?

Espere la respuesta y comencé a intentar leer los movimientos de Heisa. Por mi parte ya sabía lo que quería saber, cuando Heisa terminara de sacarle la información necesaria para dárselas a sus superiores yo terminaría con él. Sería otro muerto mas en la ciudad imperial, otra víctima de una pelea de borrachos, como diría el togashi.

Fuera: Señoras y señores, ya tiene fecha el combate...el bien contra el mal... ¿quien vencera?...¿las fuerzas de la luz?... ¿o las de la oscuridad?... los sabremos en tres dias (tiempo de OU). no dejen de sintonizarnos Payaso



Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Cuando un samuraisabe que va a morir y se puede llevar a más de su clan por delante, cuando tu eres la únic rata que te importa pues... cometes fallos como estos a la hora de tratar de salvar tu vida.

"Un nombre."

Dijo Heisa con una voz que sonó como el rayo mientras golpeba una caja con impaciencia.

"No... No lo sé... por precaución no sabemosnada de nosotros... pero sí que sé que frecuenta mucho una casa de geishas "La Máscara de Bayushi" y que debe de ser un tipo rico... un heimin quizás... debe de comerciar con opio y tener una tapadera... Es lo único que imaginé por las escuetas conversaciones que hemos tenido... Él es el que sabe mejor que nadie quienes eran los demás... De verdad..."

Dijo con cierto temor a no salir de allí vivo, puede que de verdad viera esa forma de terminar la discusión como algo bueno para él pero... tu no lo veías igual.

Hace tiempo, años, cuando por primera vez trabajastes con Heisa en una incursión a las Tierras Sombrías pensastes que, tal y como decían de ella era enervante. Estar un par de días en aquel lugar te dejó ver su enorme profesionalidad al trabajar con los corruptos y quenadie salía vivo si se quedaba manchado demasiado, por mucho quele doliera. Era un bello rostro de justicia y pureza contra esa oscuridad. Con el tiempo no sólo ella había aprendido a leerte sino que, cuando se colocó la capucha de nuevo y te miró a los ojos supistes con certeza que ella ya había terminado y que la vida de él, también...


La lluvia, salida de ninguna parte, empapaba el cuerpo envuelto por la capa de Heisa cuando salistes, los marineros corrían a resguardecerse o ha poner a cubierto las mercancías. Mientras tu espada goteaba con la sangre de aquellos que atentaban contr ael Hantei.

Heisa parecía perdida entre todo aquel maremagnum, su voz parecía repetir palabras de la converación, como tratando de unir las piezas de un puzle enreversado.

"Un ritual complejo..."

Es lo último que oístes cuando te acercastes a ella. Te miró a los ojos y con uan sonrisa lacónica dijo:

"Última parada antes de comer... La Máscara de Bayushi..."

Sólo tres días... sólo unos pasos más... y la batalla final habría comenzado.



Hida_Kaigen

Hice como Heisa ordenó y salí a la calle lo mas rápido que pude para alcanzarla.

La encontré murmurando para si, intentando encontrarle algún sentido a la información obtenida. Era increíble la manera de pensar de los Kuni, ellos tenían que encontrarle un sentido a todo, aunque fuera un pandemónium como este.

La lluvia de la calle golpeó mi rostro. Siempre me había gustado la lluvia, la lluvia limpiaba todo. incluso la sangre de los demonios sobre la muralla del Hiruma. Se metía en esos lugares donde los etas no podían llegar, esas pequeñas grietas quedaban llenas de sangre y resto dando un aspecto y un olor desagradable.

Con la lluvia, la muralla parecía nueva. Con la lluvia el calor producido por la armadura se disipaba un poco. La lluvia era buena en la muralla, siempre y cuando no hubiera un ataque. Uno se podía resbalar en la lluvia. Resbalarse en la muralla era la muerte.

Deje que la lluvia limpiara la hoja de mi katana antes de envainarla.

La lluvia me gustaba también por que siempre me traía recuerdos.

Satoshi, en esa época era Ichiro, jugaba conmigo en los charcos una vez que terminaba de llover. Madre nos regañaba por ensuciar los Kimonos y nos corría por el patio, a través de los mismos charcos en los que saltábamos. Recuerdo la risa de mi padre al ver el estado del kimono de mi madre al terminar la persecución. Eran bonitos recuerdos.

Recuerdos que no tenían mucho que ver con la matanza de esta mañana. Ya habían caído tres hombres bajo el filo de mi acero. Todavía no había tocado el mediodía.

Recuerdos que no me servían para la matanza que continuaría seguramente en la Mascara de Bayushi ¿Entonces por que estaban viniendo a mi mente en un momento así?

Al levantar la vista lo comprendí. Fue tan solo un momento y luego alguien paso frente al lugar en el que estaba parado.

Sonreí por un momento, si mi hermano estaba por aquí era que estaba por buen camino.

Un murmullo se escapo de mi garganta.

Solo tres días más

Seguí a Heisa hasta la posada. Se haría lo que debía hacerse. Solo tres días más.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Mientras llovía y andábais por las calles recordabas más que la lluvia era buena... sin duda la lluvia había sido predecesora de momentos extraños y únicos en tu vida... Otro de los momentos que te regaló fue la primera vez que trabajastes con Heisa...

Lo recordabas como si fuera ayer, pero ya hacía más de tres años que pasó por primera vez... Habías charlado un par de veces con ella y más de uno te había señalado de su malcaracter y de sus bromas pesadas y humor negro, sin embargo nunca habías visto ante tus ojos su habilidad. Ese día lo comprobarías, puesto que una expedición de veinte hombres partiría desde Shiro Hiruma para verificar la presencia de un regimiento mayor de lo habitual y si era comandado por un oni... Tu esperabas que fuera ese pero en esta ocasión tus macabros deseos debieron esperar...

La lluvía caía ese día también y su rostro, blanco estaba igualmente pintado de lágrimas rojas, que se desfiguraban en ríos carmesíes dando un aspecto quizás más desolador a su faz y más aterrador. No había hablado casi con nadie, pero cada vez que abría la boca todos la escuchaba. Parecía serena, como una muñeca paseada por un enorme Hida en el peor de los parques de juego. Cuando todo empezó y la turba de mostruoso seres os encontró antes que vosotros a ellos, ella ni si quiera pestañeó más rápidamente de lo normal, se limitó a recordar que permaneciérais en círculo mientras buscábais una salida.

Sólo aquellos que la desobedecieron, pensado que una mujer, una Kuni o alguien tan callada no tenía razón, craso erro, es como desobedecer a un Hiruma en el señalamiento de uan ruta. Un buscador de muerte es un buscador de muerte, la suya o la de otros, pero sin duda la que mayor prisa se da por traer es la del resto...

Puede que ese día su nombre cobrara fuerza en tus oídos, porque dejó de ser una extraña mujer para ser una extraña mujer fuerte y respetable...

Ahora ella andaba delante tuya, parecía concentrada, repitiendo palabras y a veces entremezcladas con un rokuganí muy antiguo, no sabías si es que invocaba, lo cual no era posible puesto que tu supieras ella no era shugenja, o si lo que hacía era repetir unos versículos sacados de alguna parte. No importaba... todo lo que dijera te lo creerías... ¿por qué no? Si ella te ordenaba matar matarías, si ella te ordenaba intimidar intimidarías, incluso si ella te ordenara que murieras pensarías que todo eso tiene una explicación lógica. Y no sólo por lo que ella ya significaba para tí...

La Máscara de Bayushi por fin se presentó ante vosotros, era un lugar expléndido en comparación con la miseria reinante en aquel distrito. Estaba construido sobre unas maderas pintadas de azul de manera que los aptios colindantes exteriore e interiores eran puros lagos que te dejaban entrar por pequeños pasillos reflectantes que hacían la ilusión de que caminabas sobre el agua. Dirigido a un edificio pintado de rojo y carmesí con montones de ornamentos del mar y de escorpiones que nadaban...

En comparación con el resto, tal y como señalé, estaba lleno de lujos, unos que incluso en un distrito mejor hubieran destacado por la audacia de su colocación, como era la propia casa encima de ese lago artificial en donde sólo algunos sauces llorones que hacían pender sus ramas hasta el agua decoraban con el verde sus patios.

La música sonaba por todas partes y el ambiente, incluso a esta hora, estaba ya animado, los pequeños distritos flotantes nunca dejaban paso al día, para ellos era siempre de noche, siempre había sitio para los clientes y para atenderlos.

Una joven criada vestida con un atuendo negro y con máscara de olas en el rostro se acercó a vosotros y os pidió por avor que le tendiérais las capas mojadas si lo deseábais para poder secarlas. Quizás no debió hacerlo porque si, ya de por sí estaba algo sobresaltada por vuestro tamaño y tu aspecto, en cuanto Heisa se quitó la capucha y vieron aquel canal rojizo que corría desde sus ojos casi le da un desmayo.

"El Salón Principal, por favor."

Pidió Heisa para poder ver el panorama general. La muchacha cogió las capas y os indicó que siguiérais recto el pasillo hasta que lo vierais por vosotros mismos, era fácil.

Y lo cierto es que así era, cuando pasasteís por delante de un par de puertas se abrió ante vosotros una enorme sala octogonal que tenía en su centro un orificio abierto que dejaba ver el estanque de debajo de la sala, el suelo estaba pintado de celeste y el filo del enorme orificio octogonal igualmente, de rojo, para que un borracho no se confundiera, aún ási tenía una pequeña barandilla de unos diez centímetros de alto. Las carpas paseaban por debajo confundiendose con las pintadas en los paneles del suelo. Las mesas eran de madera oscura con vetas rojizas y en ellas había talladas escorpiones. Había unas diez mesas como para seis personas aproximadamente, cuatro de las cuales estaban ocupadas por lo que parecían comerciantes, escorpiones, un par de Fenix y tres mantis, sin contar con una mesa de lo que parecía una de las dos yakuzas que habían en el distrito, la rival dela vuestra.

Heisa tomó asiento para observarlos mejor y disimular así, pero lo cierto es que muchos de ellos tenían un aspecto extraño... o válido para ser ese tipo... Si contábamos con que podía ser de casta samurai calro, sino teníamos más que nada a los 6 yakuzas y a los 6 comerciantes, o mejor dicho, a los tres comerciantes y a sus yojimbos...



Hida_Kaigen

Con la mente enfocada en el pasado llegué a la Mascara de Bayushi sin percibir el camino.

Un bonito edificio se levantaba ante nosotros, demasiado cargado de motivos escorpión como para pensar en sentirme cómodo adentro.

Nos atendió una anfitriona claramente escorpión, con su característica mascara y todo. Aunque esta no le sirvió demasiado para cubrir sus reacciones al vernos, mucho menos cuando Heisa se descubrió ante ella y comprendió lo que era.

Los cazadores de brujas eran para el imperio un mal necesario. Su existencia era apreciada por todos por el bien que le hacían al imperio. Nadie negaba esto.

Lo que nadie quería era verlos. Y mucho menos en sus negocios.

Ver a un cazador significaba que había mancha. La gente comenzaba a hablar, se perdían las apariencias de que todo estaba bien.

Por eso me causaba gracia la actitud de la escorpión, ni siquiera sabía que tantos problemas terminaría teniendo con ESTA cazadora dentro de su negocio.

El salón principal al que pidió ser guiada Heisa era una muestra mas de la opulenta decadencia en la que se sumía el imperio. Todo estaba recargado de pinturas y tallados si ninguna utilidad ni significado. Incluso un estanque de carpas en el interior del edificio. Que ocurrencia más ridícula.

Nos sentamos en una mesa escogida por Heisa, la mensa le permitía observar todo el salón dejándome a mí de espaldas.

Los grupos reunidos eran bastante heterogéneos, mantis, escorpiones, fénix, comerciantes e incluso un pequeño grupo de los “temibles” yakuza del distrito Hiro. Había que elegir donde empezar la búsqueda.

Mogae había dicho que al que buscábamos era una persona rica, tal vez alguno de esos comerciantes.

Aunque no me fiaba mucho de ninguno de los que estaba aquí…con excepción de los mantis los clanes de los otros samurais tenían antecedentes de contacto con la mancha, sobretodo los fenix. Cualquiera podría ser. Incluso existía la posibilidad de que no estuviera aquí ahora.

Bien Heisa ¿como sigue esto?, no tenemos una descripción de este tipo. No sabemos si es samurai o no. Ni tampoco su nombre.

La mire con una mirada de perplegidad.

De seguro algo se te habrá ocurrido en el camino, por que por ahora lo único que se me ocurre es acercarle jade a cada uno de los presentes y ver como reacciona. A menos claro que tengas algún truco de cazador bajo la manga.

Recordé lo que había pasado ayer por la mañana en la calle, como había seguido al tipo hasta la célula de portavoces por que si, sin ningún motivo aparente. Tal vez pudiera olerlos o algo en su comportamiento los delataba, no lo sé, lo importante era que si podía hacerlo otra vez con este tipo sería de mucho provecho.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Nov 14, 2008 11:37 am

Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Heisa miraba a un lado y a otro sin parar, parecía que estudiava a cada uno e ellos, y mientras el tiempo pasaba notabas como cada vez su gesto se volvía de la mayor indiferencia al asco absoluto, hasta que en su boca sólo quedo una sonrisa de asco por algo que pensaría o vería.

Tu sabías, mientras observabas la mano de Heisa balancear la taza con té, que era mejor callar si no tenías nada interesante que decir o nada que sirviera, eso nunca te traeríaalgo malo, pero lo cierto es que, viendol a así tenías unas ganas horribles de preguntar.

"Me da asco."

Dijo por fin sacandote de tu ensoñación con algo de sorpresa por la declaración.

"Esto está más sucio que la Muralla."

Declaró con asco pero sin sobresaltarse.

"Sin embargo... no creo que sea perjudicial... Veo oscuridad en alguno de ellos... pero sus corazones son tan oscuros que pueden confundirme incluso..."

Habías oído hablar de que, como habías visto, los cazadores podían ver o olor o a saber qué la corrupción, pero cada día estabas más seguro...

"No sé no sé..."

Heisa seguí cabilando, hablaba sola, como si estuviera ella sola con todos aquellos focos blancos que iluminaban a personajes que creía que eran de "interés".

"Debe de ser un amigo de los comerciantes... pero no uno de ellos... son extraños... parecen proclives... pero no como para eliminarlos..."

Bueno, lo cierto era que, aunque hablara para sí misma por lo menos se la entendía... De repente pestañeó con fuerza y pareció volver en sí, te miró ahora a ti (estabas ya seguro de quepor fin habías aparecido en su particular mundo actual) y te dijo:

"Veo que algunos de aquí son proclives o quizás hayan estado expuestos... Ninguno de esos son peligrosos, decidir si acabamos con ellos es cuestión de plantearselo cuando terminemos con el "mayor" asunto... Pero... esos comerciantes... No creo que sea ninguno de ellos, sin embargo uno de ellos está... Cómo decirlo... digamos que su aura sufre distorsiones extrañas... ese hombre está expuesto a la corrupción del otro... Estoy casi segura, sería bueno empezar por ellos, puede que sepan algo... Aunque hay que ingeniarselas para hacerle hablar de alguien del que no sabemos ni su nombre ni su oficio claramente..."

Exhaló profundamente y se tomó de un buche el té.

"¿Se te ocurre algo para hacerles hablar?"

Respiró hondamente mientras se frotaba la nuca despacio.

"Me temo que ahora mismo estoy seca de ideas..."




Hida_Kaigen

“Sucio como la muralla” había dicho. Si era realmente así deberíamos quemar el lugar con todos los que estaban dentro.

¿Que pasaba con los Sepun que no eran capaces de mantener limpia la ciudad imperial?

No importaba mucho, nosotros tampoco podríamos hacerlo, no de esta manera. Daba igual. Ahora no era lo importante. Luego, tal vez.

Heisa comenzó hablar con ella misma dejándome excluido, como siempre, de lo que estaba pensando. Como sabía que lo mejor era no meterme me dedique a mirar los grabados en la mesa. ¿Que más podía hacer?

Cuando al fin salió de su introspección me hablo directamente, sabía que la situación era complicada, así que como todos los superiores, tomaban la decisión más sabía. Tirar el problema hacia abajo y sacarse la culpa de encima.

Me causo gracia, sabía que Heisa no lo hacía por perjudicarme o por cubrirse ella, al menos sabía que no lo hacía conmigo. Solo que muchas veces el instinto es mas fuerte que las costumbres.

Me reí de manera discreta cuando me dijo que pensara en algo. Si ella no tenía idea de cómo resolver una situación así estabamos en problemas más graves de lo que pensábamos. Yo solo conocía una manera de aproximarme a un problema… y era con las armas desenvainadas.

Conoces bien mi estilo Hei chan…aproximación directa.

Le dije con sorna mientras miraba hacia donde estaban los comerciantes.

Vamos hasta allí y les decimos que Mogae nos envío. Te fijas como reaccionan y me dices a quien golpear primero, luego a quien golpear segundo y así… Luego vamos a donde debamos ir para encontrar al que sigue o a la ronin que nos debe de estar esperando…
Le sonreí…que alguien me buscara para que aconsejara sobre una batalla no era del todo ridículo, pero en una investigación así… era una locura

Me puse serio nuevamente antes de hacer enfadar a Heisa más de la cuenta.

Ahora hablando en serio, creo que esa aproximación no es mala idea. Tiramos el nombre de Mogae y vemos que hacen…tal vez es algo ingenuo…pero posiblemente funciones…¿que dices?




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Heisa te miró con una mueca de enfado en su rostro y suspiró.

“Me duele la cabeza estúpido… este tiempo me mata…”

Así, respondido ya por su falta de imaginación respiró de nuevo hondamente y habló de nuevo.

“Bien… iremos a por ellos, yo me cercioraré de ver que están “limpios” mientras tu les nombras a Mogae, vemos la cara y cuando yo sepa quien ha sido malo… hablaré… Pero necesite que me los distraigas mientras me cercioro de cual de ellos ha sido un chico “malo””

No eran excusas para librarse… en cierto modo vistes algo de pesadez en su rostro al suspirar. ¿Se encontraría mal? Bueno, ahora mismo no era tiempo para eso, era una Cangrejo y en medio de su labor, aunque tuviera una pierna rota no lo diría, de hecho ya sabes que pasó algo al estilo una vez, estuvo andando todo un día con el tobillo hecho puré… Podría haberse quedado tullida, pero lo cierto es que si parabais os hubieran pillado vuestros perseguidores… el mal menor…

Así pues os levantasteis y os dirigisteis hacia allá. Los tres hombres se veían como comerciantes adinerados y bien situados en la clase heimin. Los tres vestían ricamente y tenían tres hombres fuertes a su lado. Uno de ellos era orondo, desagradable incluso, y vestía con una túnica recargada oscura con bordados en dorado. El segundo era muy enjuto, con nariz aguileña y manos que se frotaban casi compulsivamente. El último era un hombre viejo, sin pelo en la cabeza pero si con unos finos bigotes largos. Que tres tan desagradables…

Heisa paró su paso justo delante de ellos y adoptó una pose algo intimidatoria, pero más bien como cansada de esperar, con los braozs en jarras, en la cintura, sin denotar mucha paciencia.

"Buenas tardes, señores, me temo que tenemos que molestaros."

Ahora era tu turno, sólo necesitabas darle algo de tiempo para que ella vislumbrara si alguno de aquellos podía tener que ver como todo el culto a la sangre, o por lo menos si había tenido muchas relaciones con quien buscábais...




Hida_Kaigen

Sonreí ante la respuesta de Heisa, daba la sensación de que el día estaba siendo demasiado para ella. No es que yo la estribera pasando del todo bien tampoco, pero al menos intentaba mantener el ánimo alto.

A mí se me podía pedir imaginación en cuanto a como matar a una criatura de las tierras sombrías, he matado a algunas de formas realmente ingeniosas, incluso cuando no se las podía matar al menos encontraba la forma de detenerlas.

Pero pedirme mí una manera inteligente de aproximarme a un grupo de desconocidos y sacarle información… Por Shinsei, soy un Hida no un Yasuki.

El simple hecho que no se le hubiera ocurrido nada mejor a Heisa indicaba que ella estaba realmente en malas condiciones. Aceptar un plan tan estúpido como el que planteaba era a todas luces un suicidio, si bien no literal, al menos con respecto a la investigación. Si al que buscábamos no se encontraba entre este grupo pero si entre los presentes, o incluso alguien que lo conociera escuchaba lo que diría estaríamos perdidos.

Fue muy tarde para decirle esto a Heisa, por lo visto quería terminar rápido y se había dirigido hacia la mesa donde se encontraban los comerciantes. Me pare rápidamente y camine con ella hacia allí.

Apenas llegué cuando comenzaba a hablar, intente observar algo en sus caras al ver a una cazadora. La presa tenía que sentirse incomoda ante la cercanía del depredador.

Me encaré ante el mas viejo, Mogae había dicho que al que necesitábamos era al mas viejo de su grupo. No se si se trataba solo del tiempo de pertenencia o el de edad, pero era el que mas “respeto” podía inspirar de los tres.

Las túnicas tan ornamentadas solían demostrar cierta inseguridad, cierta necesidad de mostrar que estaban presentes.

El otro, el simple hecho de frotarse las manos indicaba demasiado poco temple para durar demasiado en estos asuntos.

Mogae nos a enviado a buscarle, a dicho que usted podía darnos cierta información que necesitamos sobre algunos negocios que tenemos aquí en la ciudad.

Estaba listo para actuar, solamente alguno de los guardaespaldas tenía que hacer un movimiento y se acabaría todo.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Los tres hombres te miraron, os miraron, con una mezcla de horror y un sinsaber que te dejó hasta con ganas de hacerles una broma típica de asustarles cuando menos se lo esperaban, porque eran hojas temblando bajo el viento.

Heisa parecía perdida por su mirada, o quizás era tan intensa que todos se desviaban de ella.

Por fin uno de los presentes habló, el más viejo y con aspecto de avaro y seguramente, por sus rasgos y la frialidad de su mirada cruel.

"No conocemos a ningún... Mogae... samas..."

¿El miedo le nublaba? No sabrías decir si mentía o no... Mirastes a Heisa, ella le estudiaba. Ella no perdió el tiempo, describió a Mogae y observó cada gesto de los tres hombres, todos parecían asustados y los yojimbos cada vez más tensos, tu te empezabas a poner nerviosos y la sala empezaba a darse cuenta de lo que podría pasar... La tensión empezaba a palparse.

"No... no sé quien es ese hombre... dono... de verdad..."

¿Otra vez era el miedo o mentía? No eras cortesano, te era difícil saberlo... Pero parecía que las cejas de Heisa curvandose como enfadada sí percibía algo.

"Vuelve a mentir y aquí mi compeñero te matará."

Puede que no fuera muy sutil por su parte decirlo, pero ya habíais determinado que esta vez lo haríais al modo cangrejo, nada de sutilidad. Sin embargo todo se transformó en un remolino de caos. Los de otras mesas algunos empezaron a tratar de irse, otros parecían querer pelea (estaban borrachos estos) y muchos no sabía muy bien qué pasaría.

Tu sí, la mirada de esos novatos guardaespaldas lo decía todo, puede que fueran bueno, pero eran jóvenes, seguramente suertudos y no reconocían bien unas palabras intimidatorias de una amenaza real y directa puesto que empezaron a levantarse mientras desenvainaban. Al igual que tu, al igual que Heisa, que rugió con tanta furia que se quedaron paralizados en su acción y heló la sangre de los presentes, sobretodo de los mercaderes mientras maldecía:

"¡Malditos ilusos si lo que queréis es morir venid aquí!"

Tu también te hubieras asutado, y mucho, si la hubieras tenido como enemiga, con aquellas lágrimas semiborradas por la lluvia de sangre enemiga y pintura y con la faz deformada por una rabia salida de ninguna parte.

"No mates al viejo, él si sabe delo que hablamos."

Fue lo único que dijo antes de cargar contra uno de los yojimbos. El juego empezaba y ella no tenía mucha paciencia este final de mañana...


OUT

Bueno ahora empieza una seri de locuras, porque mientras quela gente huye, lucha, se refugia o lo que sea vosotros tenéis que actuar, nunca olvides al viejo no vaya a ser que... (se escape/lo mates/etc etc etc jijiji)

La intimidación de Heisa os da ventaja sobre la iniciativa, aún así dime que movimientos quieres hacer y recuerda que ya fuistes a un hospital y no queremos que esta vez, si tienes que volver a ir te falte un trozo del cuerpo... juasjuasjuas






Hida_Kaigen

Intente dilucidar si lo que sintió era el simple miedo de un campesino ante un superior, o si se trataba del miedo del que oculta algo y se sabe atrapado.

Desgraciadamente en la muralla no existen este tipo de dudas, nunca analizamos el miedo de nuestros enemigos, así que no logré enterarme de las verdaderas emociones del viejo.

Pero Heisa… Heisa era otra clase de cangrejo. Ella tenia que estar preparada para saber leer este tipo de cosas.
Y por supuesto que lo hizo. El viejo sabía algo, si el no era el que estabamos buscando al menos era alguien sucio y debía caer.

La amenaza de Heisa sonó demasiado verdadera. Los jóvenes yojimbos se sintieron amenazados y se dispusieron a pelear, el pandemonium se desató en un instante, algunos querían salir, otros unirse a la refriega. Por tercera vez en el día tenia que combatir, por tercera vez tenería que matar. Esto era como estar en casa.

Entonces la vieja sensación del combate en la muralla me invadió. La muchedumbre desbocada, los gritos, las corridas, el acero centellando, la sangre…siempre la sangre.
Todo comenzó a moverse mucho más despacio, permitiendo distinguir los detalles. El moño de uno de los yojimbos estaba mal atado, el daisho de otro no estaba en una buena posición para desenvainar rápidamente la katana, cosas sin sentido que podían apreciarse en lo mas caótico del combate.

El rostro de Heisa refulgía, el tinte rojo de su cara daba una extraña luz al brillo del acero de su katana. Sus ojos dos oscuros carbones a punto e ser encendidos, buscaban un objetivo, una presa. Me ladró una orden en medio de todo el caos.

El viejo No debía morir, lo sabía aun antes de que Heisa lo dijera. Sus palabras me hicieron sentir la punzada de mi fallo anterior cuando mate al que seguimos la otra mañana en ese callejón.

No podría fallar otra vez.

Desenvaine la espada y cargué contra el guardaespaldas más cercano, intentando ver si alguno de los tres comerciantes sacaba un arma o intentaba realizar algún hechizo.

Sería lo que las fortunas decidieran.

Fuera: Esto va a ser un poco largo pero no se como vamos así que te pongo las opciones.

Para empezar voy a saltar sobre la mesa para quedar mas cerca de todos y que el viejo no se me escape, luego…
Miro a ver que hacen los demás samurais presentes, si alguno va a atacar al viejo voy a detenerlo por cualquier medio.
Me imagino que al ver que ronin atacan a samurais los Fénix al menos se van a poner de nuestra parte :P, pero quiero estar seguro de a que nos enfrentamos

Si voy primero(antes de Heisa): ataco al los dos yojimbo más cercanos. Un golpe a cada uno, sin aumentos.
Si voy segundo (después de Heisa): Si ella ya le pegó a dos yojimbos ataco a uno y voy a tratar de inutilizar al viejo con un golpe de Kobo (romper huesos a las piernas con una patada si esta parado o una patada en la cabeza para que se quede quieto si esta sentado). Si atacó solo a uno voy a atacar a los dos yojimbos que queden.

Decime como estoy de heridas y de puntos de vacio que ya me perdí ^^U.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

OUT

Si no me equivoco gastastes un punto de vacío y estabas en -0 teniendo un daño de 6 tras la cura de Togashi In-Ei.
Vamos al lío...

IN


Increible. Habías visto muchas cosas en tu vida, pero las de este tipo nunca dejarían de sorprenderte. Mientras el caos se extendía por la sala y la visión se te nublaba en una seda rojiza que caía sobre ti, vistes como lentamente los primeros, y además con más que reflejos de gato, en ponerse a cubierto eran los mercaderes y sobretodo ese maldito viejo. El cual casi de un salto se puso de pie para salir huyendo mientras tu saltabas sobre la mesa.

La pelea empezaba y aunque ese maldito heimin parecía tener intención de escaparse tu ya habías decidido que para empezar sería mejor quitaros de en medio a los dos yojimbos más cercanos, a la vez que veías a Heisa desnvainar su katana.

Los movimientos eran lentos sin embargo hasta en tu estado te distes cuentas de que esos jovenes eran experimentados guerreros, puede que el dinero de esos bastardos pudiera haberles pagado una buena defensa. Mas tu no lo pensarías ahora.

Tu primer golpe fue hacia uno de ellos sin tratar de buscar algún lugar en especial, sólo necesitabas rapidez pata poder dirgirte a otro lo antes posible así pues, cuando le distes con un movimiento horizontal de izquierda a derecha sentistes no haberte parado a terminar bien el trabajo, eso lo pagarías, lo sabías, puesto que mientras tu acero le moría y salía con fuerza pero sin haber provocado una gran contusión el siguiente adversario te paró tu trayectoria hacia él desviándola con fuerza.

Maldición. Sólo habías golpeado a uno y éste sólo salgraba de un corte en un costado que no se veía excesivamente grave, mientras tu vida dependía de ello. El que no fue dado por tu intento saltó sobre ti mientras desenvainaba a gran velocidad. Apenas te dio tiempo de esquivarlo a tiempo, así que el golpe descendente calló sobre ti con fuerza en tu hombro derecho mientras la mesa se partía por casi la mitad, del peso de dos personas sobre ella luchando y trastabillabais al suelo ambos. Uno con más suerte que otro, puesto que el calló de bruces mientras que tu pudistes mantenerte.

Mientras tanto Heisa había decidido desacerse como pudo de uno de los guardias mientras se tiraba casi literalmente contra él para coger al viejo que quería huir. Pero aquellos yojimbos, como tu haías visto, eran experimentados y tuvo quepararse a chocar sus espadas una y otra vez hasta que, resbalando en un pulso, y aprobechando la abertura de la separación, cogió su katana horizontalmente y la hendió en el cuerpo del otro matándolo.

Pero había perdido tiempo y ahora debería correr a por el viejo. Aunque hubieras querido no hubieras podido ver más, puestoque el segundo de los yojimbos te atacó aprobechando la confusión y la inseguridad de estar en un terreno complejo, por estar sobre los restos de la mesa.

Pisó con fuerza una de las tablas que te hizo moverte al estar en rampa mientras bajaba su katana sobre ti, a la vez que tu tratabas de mantener el control de tu propio cuerpo. Te dio mal, pero el daño ya causado por la herida abierta en el hombro hizo que aquel mal golpe en el costado te resintiera gruñendo de dolor.

Estabas cansado de juegos, esto se ponía peligroso, era hora de terminar!


OUT

Los Fénix aún no se ven que hacen por culpa de que estas embutido en la pelea muy de lleno para fijarte en este primer turno.
La casa de té se vuelve una anarquía mientras empieza el show.

Iniciativa:
Comerciantes (el viejo) -14 (corren como perras)
Kaigen 12
Yojimbo 1º- 11
Heisa.- 10
Yojimbo 2º -7
Yojimbo 3º 7

Turno de los comerciantes: Salen corriendo hacia un lugar seguro, donde sea lejos de vosotros.

Turno de Kaigen: ataca a dos yojimbos, sin aumentos.
Primer Golpe: Dif 25: 38 Daño: 20
Segundo golpe: Dif 20: 19 (Paf!! que mala tirada............... dios que mal)

Turno del Yojimbo 1º: ataca a Kaigen.
Salto sobre ti.
Golpe: Dif 25: 38 (sin aumentos) Daño: te deja en -2

Se parte la mesa. Tiradas de Agilidad y reflejos. Kaigen superada, Yojimbo 1º no superada, al suelo.

Turno de Heisa: ataca a Yojimbo 3º
Primer Golpe: Falla
Segundo Golpe: superada. Daño mortal al pecho. Muerto.
Gasta sus turnos y no puede ir a por el viejo.

Turno del Yojimbo 2º: ataca a Kaigen
Entorpece tu paso
Ataque. Dif 25: 49 (Un poco de mala suerta para ti... sus tiradas eran buenísimas... ^^U)

Daño en total que te han llecho tras este último ataque: 36

Te recuerdo que si te gastaes un punto de vacío te curo 10 puntos de herida, es una regla opcional del vacío que permito.

Siguiente turno... En marcha!!



Hida_Kaigen

Fuera: por dios que mala suerte…. Bueno, una montaña para el segundo golpe por favor, gracias.

Dentro:

Maldición, parecía ser que este no era mi día después de todo, era la segunda vez que me golpeaban. Esto me estaba molestando.

Vi como el viejo se escapaba pero no podía hacer nada, primero tenía que terminar con estos dos, Heisa ya estaba libre para perseguirlo y de seguro conseguiría detenerlo, pro mi parte tenia que terminar con estos dos para reunirme con ella.

Ve por el viejo, ya te alcanzo.

Grite a Heisa para que se fuera, el viejo era importante para la misión y no debía escapar.

Esta vez no podía fallar..

Me lance contra los dos esperando terminar de una vez. Heisa me esperaba.

Fuera: lo mismo que antes, un ataque para cada uno sin aumentos, espero que esta vez meta los golpes :P




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Y mientras Heisa se alejaba de tu campo de visión, el cual cada vez se hacía más reducido notastes como la sangre martilleaba en tus oídos con fuerza, con mucha fuerza, a la vez que aquel telón rojizo caía sobre ti, llevándote a ese estado medio en clama medio en furia en el que la vida y la muerte terminaban significando lo mismo... Nada.

Esta vez no les dejarías que te tocaran si quiera. Con un "Kya" ensordecedor acompañado de un movimiento de afianzamiento entre los escombros de la mesa dirigistes tu corte hacia un lugar letal, si fallabas sería lo mismo pero si le dabas la cabeza volaría. Y que razón tuvistes, estabas ya harto, y tu fuerza fue conducida en un movimiento trasversal con brutal decisión. Oístes el sonido del crujido, lo sentistes en tus manos cuando obligastes a tu acero a seguir y vistes como la cabeza volaba por los aires haciendo que el sonidod e las rellertas o de la huida de las demás personas quedaran ahogadas po un chillido general de asco y asombro. Era el turno del otro, siguiendo el movimiento de tu cadera y de tus pies al colocarse cambiastes de trayectoria alzando los brazos para provocar en el cuerpo del otro un corte transversal hacia abajo, desde la parte derecha hasta la izquierda. Debía de ser la convición de que no ibas a fallar más lo que hizo que, aunque el golpe no fuera muy calculado, teniendo en cuenta que le distes con toda tu furia, en un ataque que te lo jugabas todo, después de todo si fallabas era muy probable que él te diera, y le asestastes un golpe. Este pareció estr mal dado, pues el corte fue horrible y la sangre y los musculo del hombre se partieron con crueldad insana hasta en un ataque similar. Oistes como aullaba y caía al suelo convulsionandose de que tu hoja casi le había llegado al corazón desde el hombro.

Sin embargo tu no prestastes más atención. Observastes la sala, vistes el caos, las mesas tiradas, la gente escondida o huyendo. Y buscastes a heisa. La cual había atrapado al viejo e incluso a los otros dos comerciantes con la ayuda de los impasibles Fenix, los cuales debieron cortarles el paso, por delante ellos y detrás la leona de heisa, que mala le debió pintar la situación...

Respirastes aliviado, todo había salido bien... Y eso hasta te hendió en el pecho... Setsuna... cada vez estabas más cerca...


OUT

Al contrario que la otra esta vez las tiradas han sid espectaculares, vamos, que ni yo me las creía, pero como está calro que tengo esta calse de suerte las pondré para que aunque no las creías veais que pasada....

Iniciativa
Heisa 16
Kaigen 13
Yojimbo 1º 8
Yojimbo 2º 5

Turno de Heisa: alcanzar al viejo

Truno de Kaigen: atacar a los yojimbos
Primer ataque: Dif 20 + 3 aumentos (al cuello) Dif 35= 48!!!
Daño: 34!! (sin multiplicar aún por el daño letal.....) Muerto!
Segundo ataque: Dif 20 (hago ataque total pa chulear, pero sin localización ni leches)= 46!!! (debí hacer localización ^^U)
Daño: 45!!!!!!!! Dios..... Muerto!!

Los yojimbos obviamente no tiene turno... ^^U




Hida_Kaigen

Sabía que Heisa estaba detrás del viejo y que ella podría encargarse fácilmente de el. Seguramente había estado en más de una ocasión frente a un hechicero de sangre ella sola, pero aun sabiendo esto no podía permitir que le pasara nada. Era mi deber como yojimbo, además de que moriría si le pasaba algo.

Algo viejo se apodero de mí, una sensación que conocía desde hace algunos años, intente dominar la marea roja antes de que se hiciera cargo pero esta vez era distinta a las otras.

Sentí unas manos que no eran las mías tomar la espada y dirigirla, una fuerza que no era la mía descargar el golpe, una voz que no era la mía gritar lanzar el grito de guerra.

Tan rápido como había llegado esa extraña fuerza tan conocida se había retirado, dejando momentos del combate en blanco en mi memoria.

Demore un instante en comprender que ya todo había terminado aquí, que ahora tenía que ayudar a Heisa.

Heisa…¿donde demonios estaba?

Busqué una salida, cualquiera, el camino mas corto hacia la calle y hacia Heisa y comencé a correr.

Fuera: Perdón por la demora pero el trabajo me esta matando de a poco Enfurruñado




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

"Pequeña rata."

Decía Heisa mientras cogía con fuerza por el kimono al heimin y lo jarandeaba.

"Muchas gracias Isawas-samas, han sido de gran utilidad. Que las Fortunas les paguen esto."

Dijo mientras casi en volandas sacaba al tipo de la casa. No era muy dificil verla así que en cuanto pocoa poco fuistes recobrando la compostura la seguistes. Pero... ¿qué te había pasado? Cuando aquella marea roja inuncó tu cabeza habías perdido la razón, muchas veces te había pasado pero esta vez era distinto, notabas como una furia casi fantasmagórica te poseía, con una rabia que hasta superaba la tuya...

Heisa estampó al viejo contra una pared de un callejón cerca de la casa de sake y con voz más que amenazadora dijo:

"¿Dime porqué no te he matado aún? ¿Lo sabes?! ¡Porque Tu, MALDITO PERRO, vas a decirme antes de que te corte el cuello dónde esta ese hijo de mala perra!!"

Su voz era un rugido que casi mata de un infarto al hombre. La paciencia se terminaba, y sin duda lo entendías... ¿Cuanto llevabais? Una mañana entera persiguiendo pistas que se os escapaban... Eso sin contar con los años anteriroes para poder encontrar el rastro de Setsuna hasta la capital. Era extenuante y desesperante, y hasta tu le hubieras machacado el cerebro si no fuera porque ahora estabas más confuso, por lo de antes, que enfadado.

"No... no lo sé... de veras..."

Heisa le zarandeó una vez más antes de que suplicara semillorando diciendo:

"Sólo sé que hoy iba al Pavo Chillón, por la tarde, a la obra de teatro, se iba a reunir con un tipo grandote, con un ronin cangrejo creo, que le iba a pasar algo..."

Heisa le soltó de golpe mientras pensaba en las posibilidades... Luego te miró y sonrió.

"Osea... que si busca a un grandote..."

Dijo entre susurros. Entocnes, en el movimiento más veloz que jamás hubieras visto desenvainó la katana mientras giraba en sus talones y le rebanó la cabeza.

"Ya lo tenemos Kaigen... ya tenemos al segundo de Setsuna."




Hida_Kaigen

Salí corriendo lo más rápido que pude intentando alcanzar a Heisa. Corría sin saber lo que hacia o a quien atropellaba en el camino. Mi mente seguía completamente confusa por lo ocurrido, solo la parte que se mantenía enfocada en Heisa me guiaba.

Al salir la encontré ya con el viejo en la mano, agradeciendo a unos Isawa por el servicio prestado. No tenía ni idea de cual había sido este pero me incline en señal de agradecimiento a las fénix.

Heisa comenzó a interrogarlo ahí mismo, en medio de la calle. El miedo se acrecentaba en la cara del viejo con solo verla. Diablos, yo mismo habría sentido miedo si no fuera que mi mente estaba todavía tratando de entender que había pasado ahí dentro.

Solo pude enfocar mi mente cuando Heisa dijo que lo teníamos, algo de un pavo no se que. La verdad es que no importaba donde. Solo que era esta tarde.

Mi cuerpo comenzó a temblar desde dentro, como si una montaña estuviera a punto de convertirse en un volcán. Solo invocando toda mi voluntad pude evitar que el temblor fuera visible. Estábamos tan cerca, tan malditamente cerca de Setsuna que no sabía si podría superarlo.

Solo teníamos que ver a la ronin y luego podíamos ir a casa para asimilar todo esto. Sochu, necesitaba Sochu urgente, eso es lo que me hacia falta ahora, algo que me ayudara a tragarme esta mañana.

Intente de todas formas controlar mi voz, seguía siendo un samurai después de todo.

¿Que hacemos con este? Todavía tenemos cosas que hacer esta mañana.

Podría matarlo aquí mismo y ahora, no me importaba, sería de las ultimas muertes entre Setsuna y yo.

Despues de cumplir con lo que me dijese mire a Heisa a los ojos, intentando demostrarle todo mi agradecimiento sin palabras, no era tiempo para hablar ahora, eso podía esperar.

Fuera: Linda, Mogae esta en dos mitades en el fondo de una bodega ¿te acordás? Me imagino que hablas de mi querido Setsuna, si no, editá como quieras.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
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Isawa_Hiromi
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Mensaje por Isawa_Hiromi » Vie Nov 14, 2008 11:39 am

Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

OUT

Perdón, me equivoqué al escribir, ay esta editado, al que tenéis es al segundo de Setsuna no ha Mogae ^^U Perdón perdón de nuevo. Por cierto. te llegó el mail??

IN

No habías ni pensado enmatar a ese viejo cuando vistes la espada de heisa segándole la cabeza, y tras decirte aquellas últimas palabras emprendió de nuevo su caminar hacia alguna parte, dejando el cuerpo del viejo en medio del callejón para cuando llegaran los etas encargados de retirar los cuerpos de la pelea en el interior de la casa.

"Ya sólo nos queda una vista..."

Murmuró Heisa hablando de la ronin Tarako mientras sacaba un mapa para orientarse por aquel distrito lleno de caos arquitectónico. Teníais que llegar al dôjo Achidaka que había en aquel lugar pero... no os iba a resultar fácil...

Cuando el sol estaba ya en su cenit y la hora de comer estaba ya más que encima vuestra por fin pudisteis encontrar aquel lugar. Habíais estado más de media hora andando y preguntándoos porqué esa ciudad era tan horriblemente laberíntica y sin sentido.

El dôjo presentaba un aspecto humilde pero bien cuidado, con una murallita de piedra y madera que delimitaba su espacio, un patio exterior al dojo amplio y un dôjo que se componía de una sala amplia conectada con una casita por un pasillo exterior techado. En la puerta había una placa que anunciaba el lugar como un dôjo sin alineación de un ronin llamado Achidaka.

En el interior del patio había chicos de unos 15 o 16 años que parecían recoger sus cosas apresuradamente mientras que algunos más mayores estaban sentados en las escaleras de madera charlando. Cuando las dos enormes personas de aspecto más que siniestro y con manchas de sangre en sus vestiduras aparecieron se les encogió el corazón y el estómago a todos ellos. Sobretodo porque viajabas con uno de ellos, de aquellos que todos sabían de su necesidad pero que rezaban por nunca cruzarse uno de ellos.

En un principio, mientras os adentrábais en el patio, nadie reaccionó para acercarse, hasta que uno de los más mayores, que podría tener unos 20 años, se levantó de la escalera y se dirigió hacia vosotros, tenía aspecto de un maestro ayudante, aunque como iba con el kimono grisáceo del dôjo no sabrías decir de qué casta era, samurai suponías que no...

"¿Puedo ayudarles samas?"

Dijo correctamente y con cuidado.

"Buscamos a Tarako... Dijo que estaría aquí..."

"Si, sí, tarako-sama esta dentro con sensei, terminando algo..."

Heisa hizo caso omiso a lo intrigante que pudieran parecer sus palabras y se dirigió secamente hacia dentro del dôjo. Cuando la luz dejó de proyectarse sobre vuestra figura y fue la sombra la que oscureció vuestra vista oisteis un fuerte "Kya" y el ruido de la madera entrechocar.

Segundos más tarde de orilo vuestros ojos se empezaron a acostumbrar a la falta de luz con rapidez y visteis como la ronin peleaba con lo que sería una imitación de bo o yari en madera contra un hombre corpulento con un bokken.

El hombre dio un fuerte golpe en su yari mientras ella hacia que resbalara a la vez que fintaba resbalando con sus talones para hacer que el bokken terminara el contacto con su arma. Aprobechando este desliz precipió la punta de lo que sería la lanza hacia él para golpearle, pero el hombre saltó viendo su reacción antes de tiempo para no ser dado. Sin embargo, en un movimiento todavía má fugaz, la ronin hechó la parte posterior del yari sobre los pies del sensei, rectificando el amago del golpe, y enredándose así en él, de manera que, perdido el control, calló de bruces contra el suelo.

"Auch!"

Dejó escapar el sensei que se veía que había pasado ya los cuarenta años.

"Hay que ver lo desaprensiva que eres con este viejo..."

La mujer solo resopló y se giró hacia donde había oído en mita del combate pasos, solo que entonces estaba concentrada en este y no había mirado.

"Te dije que vendrían, lo ves."

Ahora podíais ver bien su forma, la primera vez oculta tras la capa. era una mujer de estatura media, atlética, de pelo corto y moreno, con una trenza fina que le salía de un lateral. Su piel era blanca, pero se veía levemente tostada por el sol de los viajes y de la acción. Sus ojos eran azules grisáceos y sus movimientos mezclaban fuerza y delicadeza, mientras movía lo que era una especie de yari en el aire en círculos, antes de apoyarse en él. Ya lo sabías, apostabas 10 a 1 a que era una ronin Daidoji. Bueno, mirándolo de ese lado, mucho mejor que cualquiero otra cosa...




Hida_Kaigen

Caminamos en silencio por las calles cada vez mas atestadas de gente. Por momentos una fuerte ola de felicidad me embargaba, teníamos a Setsuna muy ceca ya casi podía verlo, quería tomar a Heisa por la cintura y besarla en medio de la calle. Darle las gracias por lo que había y estaba haciendo por mí. Mis ojos se posaban de tanto en tanto en ella y agradecía a las fortunas haberla encontrado.

En otros momentos me encerraba en mi mismo, recordando a mi hermano, pensando en cumplir lo que había venido a hacer o en lo extraño que me había sentido en la pelea ¿Qué había pasado?

Odiaba esta ciudad, si señor. Podías tardar media hora tan solo para ir aun edificio que estaba “a la vuelta de la esquina”. Después de muchas vueltas y revueltas llegamos por fin al dojo donde deberíamos encontrar a Tarako.

El edificio estaba bien para el barrio donde se encontraba, al menos estaba ordenado y no se caía a pedazos. Guardaba cierta funcionalidad que me reconfortaba.

Fuimos guiados por un estudiante hasta la ronin, ruidos de entrenamiento nos llegaban a medida que nos acercábamos.

Entonces la vi luchar… no era una Matsu como había pensado, el estilo era claramente el de los Daidoji. Bueno, al menos era una familia de la grulla que se tomaba en serio las cosas.

Konichiwa, Tarako san. Interesante estilo el que posees.

Le dediqué una leve reverencia de cortesía y me enfrente al sensei del dojo, por mas que fuera un ronin este era su dojo y había que cumplir el protocolo como correspondía.

Me incline un poco mas profundo que cuando lo hice para Tarako y mantuve la postura mientras hablaba.

Mi nombre es Hida Kaigen, Bushi del clan Cangrejo y actual yojimbo de la dama Kuni Heisa sama Tsukai Sagatsu. Solicito permiso para ingresar en su dojo.

Nunca había ingresado en el dojo de alguien… ¿inferior?... así que esperaba haberlo hecho bien.



Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

Tarako dejó una sonrisa de medio lado entre fiera y calmada, extraña, como si supiera que habías adivinado su pasado. En cierto modo ahora que lo pensabas no estaba tan descarriado tu forma de pensar, era una mujer bella, que había en muchas partes, por eso descartastes la Grulla, y fiera, así que pensastes en León, pero se te olvidó la Grulla de Acero, tus hermanos más queridos y vistos en la Muralla. Incluso tuvistes curiosidad por saber de su historia... sin embargo no estabais allí por eso.

Cuando te dirigistes al sensei este se inclinó profundamente y te dijo:

"Será todo un honor, Hida Kaigen-sama que alguien como vos quiera formar parte de un dôjo como este. Mi nombre es Achidaka y espero poder enseñarle algo, ya que me otorga tal honor, sin embargo... no estoy muy seguro de poder competir con la escuela bushi Hida."

Sonrió maliciosamente mientras al ladear el rostro se veía una enorme cicatriz debajo de la mandíbula, dibujada hacia dentro del pecho, que se cortaba conel kimono. Seguramente este hombre también era ronin de algún clan y tendría su historia, como todos, pero empezabas a pensar que con esta visita a la ciudad empezabas a tomarte más a las personas como individuos que como clanes o estratos sociales.

Heisa igualmente saludó tras tu presentación y mientras el hombre hablaba dejo un par de pasos entre vosotros para que Tarako se dirigiera a ella.

"¿Tienes información interesante?"

"Más de lo que esperas... Pero creo que eso no es muy bueno para vosotros..."

Heisa asintió y se dirigió a tí.

"Kai, recuerda que estás herido, no te lo tomes muy enserio si peinsa hacer algo de ejercicio, yo voy a hablar con tarako."

Así pues tenías libertad de acción. El sensei se dirigió a ti y te dijo:

"¿Quieres que te vea eso? ¿puedo tratar de curarte?"




Hida_Kaigen

El ronin era muy amable, y había ofrecido ayudarme con las heridas sufridas durante el combate. No sabía muy bien como funcionaba el protocolo con esta clase de gente, en realidad no sabia como funcionaba el protocolo con ninguna clase de gente. Lo mejor era aprovechar las pocas muestras de amabilidad que encontrara en el camino.

Lo que me molestaba era quedar otra vez fuera del asunto de Setsuna ¿por que demonios Heisa se empeñaba en ocultarme información?

Volví mi atencion al ronin y con una reverencia y una sonrisa le hablé.

Gracias, acepto su ofrecimiento… Muy amable de su parte.

Evite decir su nombre, como debía decirle san…nada…o sensei. Después de todo era su dojo.

Hoy he tenido un día algo extraño…me han alcanzado dos veces y no es muy normal en mi… en mis tierras ya estaría muerto.

Si no esta ocupado, podríamos practicar algunos movimientos. Tal vez de esa forma pueda ver en que me estoy equivocando y cambiarlo.

Bajo ningún concepto podía pedirle que me enseñara algo, era un insulto a mi maestro. Aunque al maldito bastardo le importaba más que nos mantuviéramos vivos que cualquier otra cosa y si me podía enseñar la forma en que Tarako se había defendido...




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

El sensei te hizo que te sentaras allí mismo en el suelo mientras sacaba de un armario cercano unas vendas para poder curarte antes de emprender ninguna táctica.

"Te vendaré esas heridas para que no sangren demasiado y se infecten."

Te ayudó a quitarte parte de la armadura y con conciencia se puso a pasarlas vendas por los sitios sangrantes. Mientras tanto, en la puerta del dôjo, no muy lejos tuya Heisa hablaba con Tarako, no es que pretendiera ocultarte nada simplemente es que te había hecho elegir por si deseabas hacer algo más que otra cosa, desde allí se lasoía si prestabas atención, y tu lo hicistes.

"Entiendo."

Dijo Heisa meditabunda.

"Por lo cual, que yo sepa, la yakuza anda tranquila aun sabiendo que hay movimientos de insulgentes extraños dentro de su barrio, pero esos mismos insulgentes como no se mueven en contra de ellos no los ven peligrosos.

Ahora bien, lo más interesante que he encontrado es algo que de por seguro da en la diana. Esta mañana, cuando salía de un lugar de la peor calaña oí murmurar algo... No tuve que hacer mucho esfuerzo para volver a entrar sin que me vieran...

Era un hombre de unos treinta años muy demacrado de pelo negro y despeinado, se hacía llamar Akae y parecía hablar con otros acerca de que habían oido que había un par de Cangrejos haciendo mucho "ruido" en el distrito.

Luego se separaron y tuve que elegir seguir a uno, así quje seguí a ese tipo, al tal Akae y parece ser que estuvo siguiendo vuestros pasos. Luego se reunió con alguien, con un tipo al que parecía reverenciar mucho, un comerciante de buen ver, que parecía todo menos de este barrio, el llamaba "Segundo". Este le dijo que no preocupara a vuestro "amigo" Setsuna, que el se ocuparía esta tarde tras hablar con un tipo en una obra de teatro.

Luego se separaron, y vi de nuevo más interesantes seguir al tipo de buen ver. Ese hombre, por si te sirve la descripción es casi de un metro ochenta, moreno de pelo corto y bien peinado, bigote y rostro perilado y picudo. Viste de colores ocres y bien conjuntados, de la clase heimin, pero de la más alta, de por seguro te apuesto que ese hombre que vi a las puertas de una tienda de kimonos vende todo menos eso...

Como te dije, ese tal "Segundo" se fue tras la visita del andrajoso algo nervioso a ver a otra persona. Es lo que tiene el boca a boca y lo que tiene ser ronin, que nadie se percata de que paseas por la calle...

Pero esta vez fue a ver a una mujer, una chica de la casa de geishas la Máscara de Basyushi, puede que una criada, o quien sabe, quizás una geisha desarreglada... Era mona. Le dijo que estabais aquí y que abriera bien los ojos.

Luego tuve que esperar por horas porque el tipo volvió a su tienda, pero dio sus frutos, llegó de nuevo el tal Akae con prisas y muy exhitado. Me cogióalgo por sorpresa así que no pude ponerme en una posición muy ventajosa para oir su conversación desde el principio, sin embargo creo que lo que dijo fue lo mejor de todo el día.

Hablo de que había visto a Setsuna y que él estaba con ella. Sólo la nombraba de esa manera hasta que dijo "la sacerdotisa". Y luego que se reunirían en "la segunda casa" por la noche. Que se corriera la voz aprisa, "todo empezaría por fin pronto"..."

Heisa quedó callada mientras el sensei terminaba de vendarte y te miró directamente, como sabiendo que lo habías escuchado. Había cierta pertubación en su mente, como si algo malo supiera que iba a pasar o si no controlara alguna variable. Luego, miró a Tarako y asintió despacio.

"Vale... muy bien... Arigato... Ya sé qué debemos preguntarle a ese "Segundo"..."

Algo grande estaba tramando Setsuna y tu suponías que no era nada bueno... ¿Todo iba a empezar ya? ¿Una sacerdotisa? ¿Qué?



Hida_Kaigen

Mientras el ronin me limpiaba y vendaba las heridas, la conversación entre Heisa y Tarako comenzó.

Me di cuenta de que en realidad Heisa no quería ocultarme nada, tan solo darme algo de espacio para descansar mientras arreglaban el desastre en el que me había convertido. Que tonta era, intentaba cuidarme como a un niño, en cualquier otro caso debería sentirme ofendido. Pero con Heisa sabía por donde venía el asunto.


Preste la mayor atención posible a las palabras de la ronin. Parecía que había encontrado algo muy interesante.

Otra vez mas gentre entre el filo de mi espada y Setsuna, el tal Akae y el comerciante, dos cuellos mas para cortar antes de poder terminar todo esto.

La ultima parte me sorprendió. Una sacerdotisa. A las claras una mujer.

Si en algún momento había sospechado que la fortuna de la ironía estaba mezclada en este asunto ahora estaba completamente seguro. Una mujer me acompañaba y ahora una mujer lo acompañaba a el. ¿Estarían también enamorados? Eso no podía ser, era un sucio perro. Imposible.

El balance se había logrado, Heisa y yo, contra Setsuna y su sacerdotisa. Vida contra muerte, luz contra oscuridad, de eso se trataba todo.

O tal vez en realidad Setsuna y yo fuéramos solo los vehículos para que las dos mujeres se encontraran. La cabeza me daba vueltas.

De repente me sentí demasiado pequeño, todo este tiempo dando vueltas buscándolo, todo este tiempo hasta encontrar a Heisa. Todo este tiempo para que el encuentre a su sacerdotisa. A las claras esto era algo mucho más grande que mi venganza.

Un escalofrío recorrió mi cuerpo, no sabía que era esa sensación pero no me había gustado.
Pensaba demasiado en que pasaría si fallaba, en que era mejor tomar lo que tenia ahora y dejar el juego para competidores mejor preparados.

Entonces Heisa me miro y todo volvió a la normalidad, la extraña sensación desapareció, los pensamientos negativos uyeron hacia el fondo de mi mente. Todo estaba bajo control.

Me levante y moví los brazos y el tronco, asegurándome que los vendajes me permitieran moverme con libertad.

Excelente, domo arigato Achidaka sensei. Estoy en deuda por su amabilidad.

Me incline ante el ronin un poco mas profundo que la ultima vez.

Ahora debo partir, tal vez tengamos tiempo más adelante para que me muestre esas técnicas que lo vi practicar hace un rato.

Me dirigí hacia Heisa con el rostro de quien a comprendido que es parte de algo mas grande que el mismo y lo acepta. Me incline ante Tarako y le di las gracias a ella. Luego mire a Heisa un segundo a los ojos, intentando ver que efecto había causado esta información en ella.

Estoy listo, partimos cuando lo creas propicio.




Isawa_Hiromi
Candidata a Maestra del Agua

"Si estas listo entonces dejaremos tus nuevas clases con el sensei para más adelante y nos iremos a comer antes de la función...

Buenas tardes."

Se dirigió a los otros dos con una reverencia y se dispuso a marcharse contigo. Era ya bastante tarde en la mañana, pasada ya la hora rutinaria de comer, habíais estado dando tumbos por ese maldito distrito durante horas y deseabas como un loco poder llegar a casa... pero aún tenías que recorrer un par de distritos para que eso fuera cierto...

Ains... que ganas de quitarte la armadura y respirar un segundo tranquilo...


OUT

Fin de tema, vamos al siguiente!
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

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