Día 2º - Preludio. Sueños inquietos - Mañana (Okami)

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Okami (Wolf)
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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:07 am

Kuni Sora escribió:

El bosque seguía gris y oscuro, las ramas secas crujían con el viento y el peso de la lluvia que caía sobre vuestras cabezas inmisericordemente. Pero por encima de todo esto la voz de Tounasu se alzó, afable y desgarbada, como un escape surrealista al plomizo mundo que te rodeaba:

-¡Pues mire! ¡Tienes razón, sin duda las constantes horas de trabajo, inhumanas y no remuneradas, a las que me someten podrían con la cordura de cualquiera! Pero no es el caso... los kami viven en el infinito si... ¡y es por eso por lo que están locos! –el criado se calló y se puso un poco nervioso, preocupado de que su señor le oyese- Bueno... locos... usted me entiende. No están locos, pero se comportan como se comportan. Ellos también tienen las necesidades humanas que nosotros tenemos pero... un poco distintas. Ya te digo que la infinidad, como usted dijo ante, les afecta. Por ejemplo... ¿ves todo esto?

Tounasu extendió los brazos como abarcando todo el bosque, todo lo que os rodeaba.

-Todo esto: la lluvia, los árboles marchitos, esta carencia de color... esta tristeza que lo empapa todo, y la furia contenida en los rayos de la tormenta. Esto antes era un lugar precioso... como ya te he dicho y tu has podido ver en el dibujo ese tan bonito de la señora. Pero desde que esa mujer desapareció todo se ha vuelto así... y es porque mi señor esta mosqueado.

El criado volvió a ponerse el paraguas sobre su cabeza, ahora mojada por la maniobra que había hecho, ando unos pasos sin decir nada, pero no tardó en volver a hablar:

-Pero al fin y al cabo es comprensible. No se le puede reprochar, él es un ente eterno y de una fuerza de voluntad extraordinaria. Los kami tienen que comportarse así, tienen que agarrarse a esa humanidad a la que rigen... si no realmente es cuando se volverían locos. Como aquel al que llaman el noveno kami.

Un silencio tenso se hizo al pronunciar aquel nombre, pues fue la última palabra que salió de la boca de Tounasu.

Anduvisteis un poco más por el tétrico pasaje hasta que, de repente, os encontrasteis en un claro en el bosque. Los árboles quedaron atrás y a vuestros lados, dejando despejada una superficie del tamaño de una casa grande que lindaba con una pared de piedra de una montaña. Bajando por las afiladas rocas caía un torrente de agua con la fuerza que le daba la interminable lluvia, sobre un pequeño estanque de reflejos negros y brillantes. La superficie del claro era una maltrecha alfombra de ramas partidas, malas hierbas, piedras y zonas de tierra enfangada; y, excavada en la pared de roca, había una siniestra cueva que parecían ser las fauces abiertas y amenazadoras de la misma montaña, anegada de sombras y ecos.
Desde luego había cambiado mucho, pero sin duda esto era el lugar del dibujo. Como su reverso tenebroso era este escenario de pesadilla, la parodia de lo que debió ser este lugar.

-Ya hemos llegado -dijo Tounasu mientras miraba en derredor-. ¡Uf! Que sitio más oscuro, lo recordaba más alegre.

Pero algo llamó tu atención más allá de las palabras de tu acompañante, una especie de gemido, o sollozo contenido, apenas perceptibles. Luego unas voces, graves y guturales, que venían de aquella cueva, apagando lo que parecía ser el llanto de una mujer.

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Okami (Wolf)
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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:08 am

Hmmm,curioso,inmortales con pasiones mortales,como en aquella obra famosa.En mi opinión era terrible.No querría ni imaginar como debía ser un berrinche de alguien con tanto poder.Por mi bien,más me vale encontrar a Etsuko entonces,o sabré lo que es una paliza de un kami.Igual recorro de una patada el camino que hicieron antiguamente los Unicornios,pero volando.Reí para mis adentro.Aunque dicho humor desapreció tan pronto mencionó al "Noveno Kami",como él lo llamó.

Caminamos durante un rato más con el silencio y este tétrico pasaje como únicos acompañantes,hasta que llegamos a la cueva.La imagen real distaba mucho del dibujo.Nadie querría estar aquí ahora,ni las bestias.Incluso Tounasu no puede evitar mencionar el cambio.De repente y antes de que pudiera decir, "ésto me da mala espina",hago un gesto para callar a mi acompañante.De la cueva oigo sollozos...sí...una mujer...y alguien o algo más....Desenvaino mi daisho y entro lo más rápido posible.Antes de que pudiera ver nada,llamo la atención del poseedor de esa voz tan desagradable golpeando mi katana y wakizashi entre si.No estaba seguro de lo que veía,pero era hora de decir algo:

-Sea lo que seas,gritarás de dolor para mí....

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Okami (Wolf)
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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:10 am

Kuni Sora escribió:

Esas dos criaturas rodeaban a Etsuko, atemorizaba por su falta de escrúpulos y humanidad, arrinconándola en la pared de la cueva Le habían dado caza como si de un animal se tratase, como el gato que juega con el ratón por mera sádica diversión. Eran enormes, algo más grandes que humanos, como el más corpulento de los Hida. Eran bestias humanoides, como leones de grandes músculos y fauces, no tenían cuello, sino que su bestial rostro parecía insertado en su torso, poblado de frondosa melena que le daba aspecto de león. Uno de ellos le dio una patada a la mujer que, ya tirada en el suelo, la hizo caer sobre su costado. ¿No comprendían que no podían tratarla así? ¿Que estaba indefensa y agotada? ¿No tenían compasión estas inhumanas criaturas?

Las ropas de Etsuko estaban desgarradas y hechas jirones en algunos lados, su blanca y tersa piel había sido profanada en su perfección por algunos arañazos que surcaban con líneas carmesí las zonas expuestas entre las rajas de su vestido; su largo y oscuro cabello trenzado caía ahora revuelto sobre el suelo de la caverna donde ahora yacía indefensa; su perfecto y joven rostro se debatía entre el llanto de la frustración y la rebeldía ante esos seres, por ahora se había sobrepuesto la valentía; y sus ojos, del color de la profundidad del mar, miraban desafiante a las criaturas a pesar de que varias de esas gotas del límpido mar de su iris resbalase por sus mejillas. Orgullosa hasta el final, mantenía su dignidad como buenamente podía sujetándose parte de su kimono desgarrado que intentaba resbalar por su suave hombro.
Era una hermosa flor antes de ser pisoteada, una obra de arte en las manos de unos vándalos, un perfecto copo de nieve apunto de derretirse...

-Parad, os lo suplico. ¡Solo quiero la libertad de volver a mi mundo, el sitio al que pertenezco!

Su voz, aunque forzada por la situación, era capaz de atravesar el corazón del más duro de los guerreros. A pesar de ser hermosa, en esta situación era autoritaria y desafiante.

-¡Callate humana! –rugió una de las bestias- ¿Así es como pagas la hospitalidad de nuestro señor? Huyendo de nosotros, eludiéndonos.... Haríamos un favor a nuestro señor si te matásemos ahora mismo.

-Él no toleraría un trato semejante hacia mi ¡no podéis juzgarme por Él!

Las bestias se rieron malignamente, la joven rokuganí se estremeció en el suelo de miedo. Finalmente habló la otra bestia, con su voz ronca y gutural.

-Le has cegado el juicio a nuestro amo. Nosotros le ahorraremos trabajo, lo haremos por su bien... Nunca se enteraría... y pronto no serás más que otra obsesión olvidada. -la criatura le dio otra patada que casi le alcanza su bello rostro-. Disfrutaremos devorando tu tierna carne.

La otra bestia empezó a babear y a acercarse a Etsuko. Entre malévolas sonrisas habló de nuevo:

-Las mujeres hermosas humanas son exquisitas, más vale que lo hagamos lentamente para que nos dure más.


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Dos ágiles y raudos saltos llevaron a Okami a la boca de la cueva. Tras correr durante unos segundos por la oscura cueva donde su acero desenvainado era la única luz llegó por fin a la dantesca escena, su brillante armadura dorada cegando a las criaturas que, sorprendidas, se giraban hacia él. La frágil y hermosa mujer elevó una plegaría a sus dioses para que protegiesen a aquel rayo de esperanza que acababa de hacer aparición en forma de samurai.



Out:

*"Música Heroica" On*

Ohh... como me encanta el drama, he de admitirlo. Me flipo yo solo

¿No sería tronchante que ahora te diesen un porrazo y te dejasen KO en el suelo?

Puedes haberte enterado ( con más o menos claridad ) de toda la escena mientras corrías hacia allá, tu eliges mientras quede interpretativamente aceptable.
Una anotación, a pesar de que la referencia no está mal del todo, el Clan Ki-Rin aun no ha llegado de su éxodo... así que solo recorrerías el camino de ida


Escrito originalmente por Okami.
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Igual recorro de una patada el camino que hicieron antiguamente los Unicornios, pero volando.

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Okami (Wolf)
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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:13 am

Conforme avanzaba,la oscuridad no me dejaba ver que en realidad la cueva era más profunda de lo que aparentaba.Pero al menos ya podía oir y poco a poco vislumbrar con mucha más claridad lo que sucedía.Me encontraba ante dos bestias grotescas de aspecto semihumano que torturaban a Etusuko como si de un eta que ha asesinado a alguien se tratase.Aun así,élla conservaba una dignidad en su dolor pocas veces vista.Lo que no entendía es que hacían unas criaturas así en este mundo.No tenían razón de ser su existencia.Alguien que es capaz de crear tanta belleza ¿cómo podía insultarse así mismo creando algo así? Lo peor es que hablaban en su nombre y eso me enfurecía más.Es como si hubiera mandado a perros asesinos a rescatarla.Pero quien soy yo para entender los designios de un Kami.Solo soy un hombre...un hombre que sabe matar y que no teme morir...un idiota es lo que soy...un idiota que tal vez sueñe por última vez....

La lluvia era tan fuerte,que el poco espacio que recorrí desde el exterior al interior de la cueva,habían sido suficiente para empaparme por completo.Ésto hizo que mi pelo,antes elegantemente peinado y suelto,ahora cayera sobre mis ojos dándome una apariencia tan tétrica como este lugar.Tampoco ayudaban mis jadéos producto de este precipitado spring final que casi me dejan sin aliento.Ahora no era muy diferente a ellos, yo también era una bestia sedienta de sangre y tenía a mis presas delante.

Cuando me aseguré que me veían a unos metros de ellos,empezé a rozar suevamente una espada contra la otra,produciendo un sonido muy desagradable.Yo lo llamaba cariñosamente "sonido de muerte" ,y en más de una ocasión había decidido el combate antes de empezarlo.Solo quería ponerlos nerviosos.Tal ves si veían a alguien más pequeño que ellos acercándose de este modo tan desafiante,piensen que sea producto de que tenga un inmensurable poder y no de la insensatez.Sabía que era un arma muy pobre,pero era todo cuanto tenía ahora.

A una distancia prudencial,por fin me paro.Levanto la mano en la que tengo la katana y señalo al más grande con ésta.

- Tú...pareces el más tonto y débil,por eso te mataré primero... -después señalo al otro- ...y tú,quiero que veas como se despedaza a un idiota.Serás el siguiente en morir....

No podía pararme a golpear un muro,pues una peléa de desgaste es completamente inviable.Debo darle en una zona específica y lisiarlo.Si agoniza y me sale bien,voy a por el otro.

Finalmente,solo me queda correr hacia mi posible muerte....


OUT:

BSO heróica,por supuesto Conan el Bárbaro

Escrito originalmente por Kuni_Sora
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¿No sería tronchante que ahora te diesen un porrazo y te dejasen KO en el suelo?
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A mí me jodería mucho .Además,tú eres mi amiguete (le doy una palmadita en el hombro) y hemos masticado el mismo polvo (le paso mi birra) y fijo ke no me harías daño de forma gratuita (le doy un fajo de billetes bajo mesa)


Bueno,creo ke la aventura de Okami termina akí,a no ser ke Tounasu esconda en el paraguas una escopeta recortada .Pero como no puedo confiar en ke hagas eso,tendré ke buscarme la vida yo solito.Así ke la idéa es cortarle o inutilizarle un brazo (dos aumentos creo) con mis dos atakes.Si le hago daño a lo bestia,voy a por el otro.Gasto un punto de vacío para aumentar la agilidad.
También lo ke he intentado hacer es provocar a uno para ke me ataken de uno en uno,lo ke no significa ke haya funcionado.Por si sirve de algo,tiro intimidar a lo ke hago con el sonido de las espadas y lo ke digo.

Escrito originalmente por Kuni_Sora
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Una anotación, a pesar de que la referencia no está mal del todo, el Clan Ki-Rin aun no ha llegado de su éxodo... así que solo recorrerías el camino de ida
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Ups,me has pillado

Otra cosa,¿podrías enviarme la clave de mi subforo?.Todavía sigo sin poder entrar.

Bueno tio,solo decirte ke me encanta y por favor,no me hagas demasiada pupita


Un saludo


Aullidos: Wolf.

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Okami (Wolf)
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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:14 am

Kuni Sora escribió:

El sonido del acero deslizándose contra el acero te precedió como el retumbar de los pasos de un gigante al que se oye antes de ver. El silencio se hizo en la cueva mientras ambas criaturas se giraron con curiosidad para ver que era aquel diminuto, y armado hasta los dientes, hombrecillo que con escalofriante naturalidad les desafiaba. El “sonido de muerte” no hizo que echasen a correr, ni mucho menos, pero conseguiste desconcertarlos, que era más de lo que podías hacer. Ambos se miraron con relucientes ojos rojos y con sus fauces apretadas, mostrando todos sus afilados dientes, dejaron escapar un rugido apagado. Fue con este acto con el que las criaturas empezaron a moverse... a rodearte... Iban cautelosamente, con aire felino y grácil a pesar de su gran tamaño. Mientras te mantenías en postura de combate uno de ellos se adelantó, mientras que otro se quedó esperando sin quitarte ojo de encima. Al parecer algo de éxito había tenido la bravata, pues iban con mucha cautela, aunque sin miedo... pero empezaste a pensar si eso era bueno o malo.

Con un rugido estremecedor aquella primera criatura se lanzó contra ti, extendiendo una gran garra hacia tu garganta con la velocidad de una flecha. Pero en un parpadeo ya no estabas enfrente suya, sino que habías fintado para ponerte a su derecha... teniendo más claro ahora tu blanco. Era justamente lo que esperabas. Como una centella tu katana mordió el gigantesco brazo pero, a pesar del siseo de dolor de la bestia, se quedó clavado en la carne sin pasar del hueso... Ahora tenías que actuar con rapidez, si no lo hacías tu katana podía salir despedida al revolverse la criatura... así que con tu otra hoja gemela remataste el trabajo. Un alarido de dolor retumbó por toda la caverna, el pesado brazo cayó al suelo inerte, y la bestia, fuera de si, se agarraba el muñón mientras trastabillaba.
Ambas hojas rezumaban brillante sangre roja mientras echabas un vistazo a la agonizante criatura para asegurarte que no era un peligro. ¡Pero aun tenías que enfrentarte a la otra! Te volviste rápidamente para encararle, pero el monstruo ya estaba corriendo hacia ti con los brazos extendidos. Apenas te dio tiempo de reaccionar, la mole peluda impactó contra ti con la fuerza de un toro desbocado. Sentiste esos peludos y fuertes brazos, que antes habías cercenado, rodeándote en una presa mortal... notaste como tus pies dejaban de tocar el suelo y como el aire escapaba de tus pulmones dejándote sin aliento. La bestia rugió de placer al oír el sonido de tus hojas gemelas repiquetear en el suelo al caer de tus manos, sin fuerzas para sostenerlas. Forcejeaste con toda la fuerza que te quedaba... oíste como el alarido de tu anterior contrincante se convertía poco a poco en un gorgojeo sangriento... así te encontrarías tu dentro de poco, perdiendo vida a borbotones a través de tus pulmones mientras aquel monstruo te asfixiaba. Pero entonces la criatura dio un respingo, su presa se aflojó lo suficiente como para, con un rodillazo, deshacerte de ella, cayendo con una rodilla en el suelo. La bestia rugía de dolor y frustración, volviéndose hacia quien le había hecho daño... hacía la joven y bella mujer que, con tu wakizashi aun en sus manos, lo había clavado en la pierna. La garra del monstruo se preparó para castigar a aquella hermosa flor con espinas, Etsuko se cubrió con sus frágiles manos preparada para recibir el golpe.... pero este nunca llegó. Sin perder tiempo ni siquiera para recuperar el aliento recogiste tu fiel katana del suelo y con un salto la clavaste en el corazón de aquel león gigante.

La bestia cayó por fin al suelo sin vida con un golpe sordo, tu te alzabas sobre ella con tu hoja atravesando aun su pecho. Mientras recuperabas el aliento jadeando un poco miraste a Etsuko para comprobar si se encontraba bien. Ésta observaba la escena con incredulidad y asombro, su boca abierta ligeramente para un llanto perdido que no llegaba. Una única lágrima del océano de sus ojos recorrió su mejilla. Ya había pasado todo.


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Out:

*Sora recoje y se guarda con discrección el fajo de billetes*

Inicitativa:
Okami: 13
Bicho 1: 9
Bicho 2: 12

Ataque 1 (dos aumentos) 38 (éxito!)
Daño 1 : 19

Ataque 2 (dos aumentos) 48 (éxito!)
Daño 2 : 31

Ataque del bicho: 27

Y ya el resto... no os importa!! xD

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:19 am

No sé que ha pasado...¡Muertos!...dos criaturas...¿y quien eres tú y por qué tienes mi wakizashi...? ¡Voy a matarte maldita...! No...espera...yo venía a buscarte...y ellos te iban a matar...Debo tranquilizarme...duerme dragón...duerme,déjame tomar el control...no te necesito ahora...vete o la mataré a ella también...duerme...Bien...muy bien...sé que duermes ahora porque el dolor viene...mi boca empieza a saberme a sangre...eso significaba que me había quedado en trance una vez más y que había desatado el infierno a mi al rededor.Pero no lo tuve que haber hecho muy bien al parecer...necesité ayuda y...me duele mil infiernos respirar....

Al menos ahora viéndola con el wakizashi en la mano,podía entender todo lo que había pasado.Pero mi semblante de bestia furiosa no ayudaban demasiado a que bajara la guardia.Así que lo primero que hice es enfundar mi katana muy lentamente.Luego elegí un tono más suave para hablar,claro que hablar era ahora un auténtico ejercicio de dolor y evitar algún jadéo era sencillamente imposible.

- ...Buen tajo... -dije mirando la herida de la bestia- ...pero sugetáis mal la espada.Debéis dejar un pequeño margen de separación,medio puño es suficiente...Tampoco ayuda que la sugetéis con tanta firmeza.Relajad un poco las muñecas...Como si sugetaráis un pincel.... -mientras saco el suyo que guardaba en mi pecho- ...Es vuestro,¿verdad...?

Sin dejar de mirarla,me acerco muy despacio y con un movimiento natural le cambio su pincel por mi wakizashi.

- Muy bien...buena chica....

Una vez hecho el trueque,con un golpe en seco al aire, limpio y luego enfundo mi wakizashi.Este simple movimiento hacía que me quemaran los pulmones como si hubiera bebido una copa del mismísimo Elemental de Fuego.Por no hablar de inclinarme para presentarme,que me arrancó forzosamente un gemido de dolor.

- ¡Ghn!...Soy Mirumoto Okami...y vos debéis de ser Etsuko-sama....

Ya hechas las presentaciones,me quité la parte de arriba de mi kimono y la cubrí por encima.En mi cuerpo podían verse las huellas del fuertísimo abrazo del monstruo.No podía llegar así al kyuden.Necesitaba una pequeña pausa para recuperar el aliento.Sí,unos minutos bastarían.Así que dejo caer mi daisho a mis pies mientras pego mi espalda a la pared.Poco a poco me voy deslizando hasta quedarme en el suelo sentado, al tiempo que la invitaba con un gesto de mano a hacer lo mismo.Hmmmmm...ahora sí...que alivio....

- No temáis,vengo a buscaros...Os llevaré de vuelta a casa...pero no hay prisas,descansemos un poco antes...sí...descansemos...y llorad un poco si queréis...no diré nada...con este dolor, tal vez te acompañe.... Terminé reclinando mi cabeza hacia atrás y guiñando un ojo de forma cómplice.


OUT:

Uf,dios bendiga la potra

Espero ke no te importe ke me haya permitido algunas licencias poéticas,como suponer ke el abrazo coleguil me dejó hecho polvo.He puesto muchos puntos suspensivos para dar a entender que estoy jadeando o hablando de forma muy pausada.Supongo ke por el dolor y las dificultades respiratorias por las ke me imagino ke debía de pasar Okami en estos momentos.

Lo del comienzo,quería representar (por si no me he explicado bien) es ke me kedé ciego.Vamos,en trance y ke poco a poco iba calmando a esa bestia hasta tomar el control.

Venga tio,un saludo y sigue así


Aullidos: Wolf.


PD:

EDITO

Disculpa ke haya añadido un pekeño detalle,pero se me fué ke el traje de Etsuko estaba hecha jirones.Como aun no habías respondido,supuse ke no te importaría.

Si lo ves mal,lo cambio si kieres y no hay problemas

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:20 am

Kuni Sora escribió:

La pequeña mujer seguía allí, arrodillada y aferrada al wakizashi con los ojos en blanco mientras te miraba con perplejidad. Su perfecta boca aun seguía entreabierta, como si no se creyese que estuvieses ahí, como si tu presencia fuese más extraña que aquellas dos bestias a las que habías matado hace unos segundos. Empezó a reaccionar un poco mientras le hablabas, moviéndose ligeramente hacia un lado u otro, como guardando siempre una ligera distancia de ti y obedeciendo todas tus ordenes con docilidad. Fue al decir tu última frase cuando pareció recobrar la vida.

-No temáis, vengo a buscaros... Os llevaré de vuelta a casa... pero no hay prisas, descansemos un poco antes... si, descansemos... y llorad un poco si queréis, no diré nada...

Etsuko pareció indignarse con esa frase, y mientras se sonrojaba ligeramente se limpió ceñuda el reguero acuoso que las lágrimas habían dejado en sus pómulos... iba a fulminarte con una acusadora mirada cuando terminaste tu frase.

-...Tal vez te acompañe.

La mujer quedó clavada en el sitio, contrariada por tu frase... sintiéndose un poco tonta por enfadarse por la broma, sus mejillas aun se sonrojaron un poco más... a pesar de ello (o quizás a causa) no pudo evitar reírse. Su risa cantarina duró poco más que el repicar de unas campanas, pero sirvió para llenar de esperanza aquel sombrío agujero. Entonces os mirasteis y viste aquella sonrisa encantadora acompañados de sus ojos que, por primera vez risueños, se toparon con los tuyos. Aquella turquesa mirada, chispeante y radiante ahora, te hicieron sentir como si te derritieses y te volvieses a congelar en el instante, pero el contacto visual sólo duró unos segundos, ya que Etsuko apartó la mirada rápidamente al darse cuenta de su falta de decoro. Ahora que parecía que había vuelto a la realidad (si es que esa frase puede aplicarse a este mundo) se levantó con dificultad aunque con la mayor dignidad que pudo y avanzó unos pasos por la cueva, delante tuya, quedando de espaldas a ti. Vistes como alzaba el pincel examinándolo y exhaló un leve suspiro. Su voz era melancólica lo que añadía más belleza, si cabe, a su clara voz.

-No... no es mío... Me lo regaló Él. A pesar de su belleza no significa nada para mi... sólo un objeto más de este lugar, otro barrote de oro más que añadir a mi jaula.

Con un lánguido gesto dejó caer el pincel al suelo. Se aferró con ambas manos a tu kimono sobre ella, como abrazándose a sí misma, deteniendo así de la caída por uno de sus hombros de la tela que casi deja al descubierto un suave hombro de marfil. No obstante pudiste entrever que la piel de su espalda estaba recorrida por trazos de rutilantes colores que no llegaste a apreciar, ya que los finos dedos de Etsuko estaban ya subiendo de nuevo la tela hacia su posición original. Siguió andando unos pasos más, se paró de repente y se agachó a coger algo, un dorado wakizashi que a pesar de que refulgía casi con luz propia no reparaste en él antes.

-Siento haber utilizado tu hoja pero... me desarmaron en cuanto me dieron alcance. Lo siento de veras... No... no me lo puedo creer... –dijo bajando su cabeza lentamente como con pesar, su voz denotaba ahora consternación- ¿De verdad habéis venido a llevarme a casa, Okami-san? Os estoy suponiendo demasiados problemas... ¿como podéis hacer tanto por mi? No os conozco, sin embargo habéis venido a este pozo perdido entre los reinos espirituales, habéis arriesgado mi vida por mi... y encima he mancillado vuestra alma tocando vuestro wakizashi.

Etsuko se volvió hacia ti mirándote de nuevo fijamente, sus ojos brillando con luz acuosa, corrió hacia donde estabas sentado y se arrodilló ante ti casi arrojándose al suelo debido a su ímpetu. Su mirada siguió clavada a la tuya en todo momento, sus manos unidas en un gesto implorador y sus ropajes extendidos alrededor de ella como un raído abanico de seda.

-Por favor, Okami-san. Decidme quien sois y como y porqué habéis llegado aquí? ¿Quién os ha enviado? ¿Acaso sois un ángel, o sois un delirio que mi desesperado corazón cruelmente me muestra?

Aunque te gustaría decir lo contrario, y a pesar de que tenías la situación controlada, no pudiste evitar sentir un estremecimiento en el corazón al ver semejante criatura postrada ante tus pies suplicante y dolida.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:24 am

¿Cómo podía alguien confiar tanto en mí? En estos momentos me miraba como si fuera un Daimyo o más aún.Ya me hubiera dado por pagado solo con oir esa hermosa sonrisa,sin embargo la tengo postrada a mis pies con esa extraña mirada llena de esperanza que me llenaba de un dolor que no sabría muy bien explicar.¿Cómo decirle que no tengo ni idéa de como sacarla de su prisión? De que solo soy un hombre,ni Kami,ni fortuna,solo un hombre.Un hombre lleno de más defectos que virtudes.Un hombre que tiene todas las de perder en esta imposible historia...¿o no...? Pensándolo bien...puede que tenga una idéa....

Suavemente agrarro sus manos y la ayudo a incorporarse.No era merecedor de sus lágrimas y mucho menos de sus súplicas.Jamás el llanto de una mujer me habían marcado tanto.Ni siquiera las lágrimas de mi madre en su eterna lucha porque me reconciliara con mi hermano o la muerte de mi padre lograron conmoverme tanto como lo estaba haciendo esta extraña y única mujer llamada Etsuko.Seguramente jamás olvidaría ese nombre...Etsuko.

-Por favor...no me debéis nada y mucho menos un perdón.Habéis sido muy valiente con vuestro gesto.No habéis ensuciado mi ya de por sí,sucia alma...solo la habéis honrado con ese noble acto de valor.Por eso,soy yo el que debo de estar agradecido. Terminé inclinándome con la mayor de las devociones.

-...Y respondiéndos,no,no soy un ángel ni producto de vuestra imaginación.Solo soy Okami del Clan Dragón,y me dirigía hacia Otosan Uchi cuando vine a parar aquí.Tampoco sé como he llegado,pues ni siquiera el Señor de este reino tenía programada mi visita.Solo sé que él me dijo que os buscara y os trajera de vuelta.Bien,ahora os he encontrado y os traeré de vuelta...pero a casa como os prometo ahora....

Podía notar esa mirada de incredulidad o tal vez decepción.Supongo que la idéa de volver con su inquisitivo amo era algo que sencillamente la horrorizaba.Pero no eran esos mis planes, por suerte (o desgracia) para ella.No la dejaría aquí.Pocas veces nuestro mundo creaba cosas tan hermosas como para dejarla aquí.Debo devolverla aunque me vaya la vida en ello...una vida que jamás ha estado dedicada a otra cosa que no fuera la competición malsana.Una competición que me había impedido mirar más allá de mis ambiciones.Una que me mantenía completamente ciego y que me estaba haciendo ver lo mucho que había desperdiciado mi vida.Lo malo que aunque esté dándome cuenta ahora,yo seguiré repitiendo los mismos patrones que han dictado mi destino hasta ahora.

-Etsuko-sama,mi especialidad es sellar tratos.Mi Clan me envía a una corte,negocio y por lo general,la otra parte muer...queda satisfecha.Al parecer,dicen que soy muy buen duelista para mi corta edad.Además,he visto a ese flacucho y creeme,no es rival para mi gancho de izquierda.... Terminé sonriendo.

Luego,me levanto intentando mantener mi semblante erguido lo máximo posible.Poco a poco me iba encontrando mejor y lo noté al no sentir tanto dolor como lo había sentido hacía tan solo unos minutos.Claro que todavía no estaba bien del todo,aun me dolía respirar.Tras levantarme y ocultar un poco mi dolor,le tendí la mano para ayudarla a ponerse de pie.Pude notar que el tacto de sus manos era muy suave.Se notaba que era una artista.

Una vez a su altura,la miro directamente a los ojos y continúo:

-Solo tenéis que confiar en mí.Es mejor no huir,nos encontraría otra vez y yo no puedo matar a todas las bestias de este reino.Solo os diré que saldremos, Etsuko-sama,pero lo haremos por la puerta grande.... Terminé con una sonrisa que esperaba disimulara mi verdadera cara de preocupación.

Además no tengo otra opción,por lo que tarda Tounasu,ya debe de estar avisando a su Señor de que la he encontrado.Así que solo me quedaba jugármela una vez más a una carta y ésta podía salirme muy cara.



OUT:

Tiuuuuuuuuuu!!!

Disculpa ke haya tardado tanto Sora,pero la instalación de un antimasis,digo antivirus hizo ke el sistema operativo de mi PC se fuera hacer gárgaras,así ke imagina

Espero ke esta respuesta no altere demasiado tus planes,pero solo se me ocurre algo y para eso tendré ke ver una vez más a Mr. Blankito

Espero ke te guste y un saludete tio ke ya se te echaba de menos


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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:25 am

Kuni Sora escribió:

Desde luego si tu intención era tranquilizar a Etsuko, no habías tenido mucho éxito con tus palabras, pues como bien imaginabas la bella mujer seguía perpleja sin dejar de apartar sus abiertos ojos en ti. Fue a decir algo, como a protestar, pero sus palabras se entrecortaron y tu seguiste hablando. Aceptó tu mano para levantarse, aunque su suave roce solo duró lo mínimo que exigía el decoro... la fugacidad del momento hizo que la sensación pareciese más intensa, más especial. No habló hasta que os pusisteis a andar, no antes de que posase sus delicadas manos en tu hombro y pecho, para ofrecerte un poco de apoyo al caminar. Parecía un poco confusa, quizás disgustada o apenada.

-No digáis eso, Okami-san –su clara voz estaba impregnada ahora con un matiz de tristeza... pero con total convicción-. No dejaré que arriesguéis mi vida más por mi de lo que ya habéis hecho. Ya he visto vuestra habilidad en la lucha pero... Él es un Dios. ¡Ya me habéis salvado la vida, Okami! –exclamó ella sin levantar la voz, fijando sus cristalinos ojos en ti-. Dejad ahora que salve yo la vuestra. Aunque... en una cosa si tenéis razón: Cuando estéis a salvo no pienso quedarme más tiempo aquí, impasible. Intentaré salir “por la puerta grande”.

Su mirada había vuelto al camino mientras hablaba, con el pesar tiñendo sus palabras, aunque tras decir sus últimas palabras te dirigió una sonrisa, al igual que la que tu le habías dedicado a ella para tranquilizarla, aunque con los mismos malos resultados. De repente un sonido llegó desde la salida de la cueva, el ruido de pasos acercarse... y una luz lo acompañó proyectando una silueta al final del camino. Etsuko se aferró instintivamente a ti con aprensión, durante un instante.

-¿Pero qué...? ¿Qué demonios ha pasado aquí? –era la voz de Tounasu que, entre jadeos, como si hubiese hecho un gran esfuerzo físico, maldecía- ¡Jefe! ¿¿Estáis bien??? ¡Ay Fortunas! ¿Me lo habrán matado? ¡Lo que me faltaba, maldición! ¡Una muerte a mis espaldas! Como si no tuviera suficiente ya...

De repente la luz de su linterna te incidió directamente en la cara, cegándote al momento, teniendo que entrecerrar los ojos con disgusto.

-¡Gracias al Cielo! ¡Estáis bien! Y la señorita Etsuko como veo... Señora... –Tounasu hizo el ademán de inclinarse, saludando a Etsuko. Al instante volvió a su habitual sarta de maldiciones-. ¡Maldito seais, Okami-sama! !Desde luego más le valdría al mundo que hubieseis muerto aquí! Sois un insensato lanzándoos aquí, ¡a saber lo que podría haber! En fin... vámonos de este lugar, me pone los vellos de punta. Ya me explicarás que ha pasado... ¡o mejor! ¡No quiero saberlo!

Parecía que el mundo estaba inmutable... y el dramatismo de Tounasu también.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:27 am

Supongo que era imposible arrancarle nuevamente la bendición de su sonrisa, y mucho menos con mis irónicos comentarios, pero el desánimo ya había hecho presa de ella, y lo único que podría devolverle su alegría perdida era la libertad. En estos momentos la veía como un pájaro enjaulado que por un instante vió en mí, su salvador, un halo de esperanza. De ser así y no poder sacarla, sin duda habría contribuído a la destrucción de los más hermoso que he visto, y no he venido a eso. Por primera vez haría algo que no fuera por mi beneficio propio....

-No olvido que es un Dios...pero yo soy un loco, y los dioses han de temer a la locura, Etsuko-sama... Sé que es mucho pediros que confieis en mí, pero es todo lo que tenemos ahora....

De repepente irrumpió "mi viejo amigo" con su particular estilo. Me maldecía por como entré en la contienda y no lo culpo, pero un minuto más y ya no tendríamos Etusko que rescatar. Así que lo único que se me ocurrió decirle en un intento de que se calmara, fue:

-¿Y dejaros toda la gloria a vos de matar a estas dos bestias...? Dije con una ligera mueca en mis labios y señalando a los cadáveres. Confiaba que la horrible visión le bajara un poco los humos.

Una vez los tres de pie, nos dimos cuenta que un extraño e incómodo silencio se apoderó de nosotros. El fin de una misión y el rescate de una víctima debería ser más que un motivo de alegría. Pero en su lugar nos invadió una sensación de vacío que difícilmente podría explicar. Por eso, terminé de una vez por todas con esta sensación dirigiéndome a la entrada de la cueva. Una vez allí, tendí mi mano hacia Etsuko....

Finalmente, ya nada nos retenía en esa siniestra cueva. Solo había algo que me quedaba por hacer en este extraño mundo.

-Tounasu-san...llévanos ante vuestro señor....


OUT:

Hola jefe!!

En primer lugar espero ke sepas disculparme, pero he estado MUY jodido y creeme ke no exagero

Apenas he entrado,solo para hablar en los off topic. Espero ke me disculpes Sora. No kiero por nada del mundo pararte el ritmo de postéo. Ya me keda menos para terminar el caos por el ke estoy pasando y recuperaré el ritmo acostumbrado

Bueno tio, sé ke es corto, pero no veía el modo de alargarlo.

Espero ke te guste y nos leemos por akí


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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:30 am

Tounasu al oír tus palabras no hizo más que tragar saliva y asentir, parecía que él, mejor que nadie, podía imaginarse lo que una mente como la tuya podía ser capaz de hacer. Sin embargo, aunque el pequeño criado fuese el único que mostró abiertamente cierto desconcierto, el camino de vuelta fue bastante silencioso, tanto por parte de Tounasu como por Etsuko. Era como si un pesado manto cayese sobre vuestras cabezas como la misma lluvia, que aun se precipitaba torrencialmente, impidiéndoos sentiros cómodos. Curiosa victoria, la vuestra.

Cruzasteis el retorcido bosque en lo que te pareció menos tiempo del que os llevó entrar en él, quizá incluso fuese realmente así y este lugar confundiese al errante manipulando el tiempo y el espacio a su voluntad, no tardando de nuevo en regresar a la imponente puerta de la fortaleza. Sus altos muros grises y sombríos torreones os daban la fría bienvenida merecida a unos héroes; ya de lejos vistes a los tres estoicos guardias pétreos, como estatuas funerarias de campeones antiguos olvidadas en una oscura tumba. Te pareció ver a lo lejos como donde debían estar los ojos de los guardias brillaba una trémula luz que jurarías que no estaba hace un solo instante... y que te recordó siniestramente a la mirada del mismo kami señor del palacio. Echaste un vistazo a la bella Etsuko para confirmar lo que habías visto, pero ella, con la mirada perdida en otro asunto, melancólica, miraba distraídamente el suelo que os rodeaba. Miraba a un brote de hierba que tímidamente asomaba entre el gris cieno, pero no era el único, poco a poco más y más brotes de hierba surgieron del suelo a velocidad anormal, creciendo las briznas en cuestión de segundos. La lluvia había cesado milagrosamente, el cielo lucía un intenso color azul, parecido a los ojos de la mujer que te acompañaba, surcado por un efímero aro-iris. Pasmado miraste aun más a tu alrededor, el retorcido bosque cobraba vida llenándose las copas de los árboles de verde y surgiendo flores de colores en el suelo, era como pasar del jigoku al tengoku en un instante. Por último el sol cobró vida, iluminando y secando los tejados del palacio gris.

Etsuko miraba como tu, a todas partes, pero claramente poco entusiasmada, como si fuese un mal presagio; Tounasu simplemente asintió satisfecho, bonachón como siempre:

-Esto si era lo que yo recordaba. ¿Lo veis, Jefe? No eran historias de viejas, o viejo en este caso, lo que contaba. Hogar, dulce hogar... Aunque... mejor dicho... ¡Por el amor del cielo, mátenme!

El portón os recibió abierto de par en par y los guardias ya apartados del camino inmóviles, pero con sus relucientes ojos fijados en vuestro grupo. Mayor fue vuestra sorpresa al daros cuenta de que el Señor del Sueño ya os esperaba recibiéndoos en el vestíbulo de su palacio, al pie de unas escaleras de mármol que no podían contener la magnitud de su túnica, que se derramaba por los peldaños. Ahí estaba, imperturbable, como siempre, como un contraste a este mundo de locura al que pertenecía. La primera vez que lo vistes te pareció preocupado y taciturno, pero parecía que ni ahora un atisbo de emoción teñía su rostro. Solo la luz y la sombra.

-Impresionante, Mirumoto Okami, sois sin duda un samurai digno de vuestro orgulloso linaje. Habéis actuado con bravura y eficiencia, y por ello seréis recompensado y llevado de vuelta a vuestra tierra. Tenéis mi gratitud...

La sombría figura del dios fijo su atención a Etsuko, pues su mirada parecía siempre que abarcaba a todos los rincones de la estancia, si no del mundo, a la vez. La joven dama reprimió un escalofrío, manteniéndose con dignidad a pesar del miedo interno que notabas que sentía.

-Siento que hayáis tenido que pasar por esto, mi querida Etsuko. Creedme que no volverá a pasar jamás, y que nada ni nadie te volverá a separar de mi jamás.

Ella simplemente asintió, quedándose en el sitio e intentando que su presencia fuese lo más recatada que podía, a pesar de tener su ropa hecha jirones. En todo momento evitó mirarte, y eso, para bien o para mal, era algo bastante obvio.


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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:37 am

Procuré que de camino a la estancia de El Señor de los Sueños tener la mente en blanco. Ni siquiera pude escuchar los comentarios del alegre Tounasu, ni sentir el vago dolor de mi abdomen. Ahora mismo, sólo éramos mi determinación y yo, porque si me dejara conmover por la mirada de Etsuko, mi mente podría dudar. Por eso evité cualquier tipo de contacto de vuelta al Kyuden.

Cuando por fin llegamos, el Señor del castillo se contentó al ver que estaba sana y salva, fue en todo momento muy protector con ella. A mí me alavó por mi sobrevalorada gesta de un modo muy noble. De saber cuales iban a ser mis planes no me felicitaría como lo estaba haciendo. Era la hora....

- Mi Señor, no soy digno de hablaros, pero con vuestro permiso me gustaría solicitar mi recompensa, tal y como habíamos quedado. Ruego disculpéis que sea tan directo y torpe a la hora de escoger mis palabras, pero no conozco otro modo de hacerlo. Por favor, no veáis malicia en ellas, pues no las hay. También debo pediros que disculpéis lo que voy a hacer ahora.

Me arrodillé, y muy lentamente me quité la parte de arriba de mi kimono con el emblema Dragón. Lo doblé con mucho respeto y lo aparté hacia un lado. Luego, me desabroché el obi y tras disculparme ante mi daisho, las alejé de un empujón en el suelo.

-La razón por la que estoy haciendo esto es porque no quiero insultar a mi Clan y a mis ancestros con mi osada petición... Tampoco quiero verme tentado a defenderme de vos.... Me incliné hasta tocar el suelo con mi frente.

-Ahora, y si me permitís, os diré lo que no quiero:
No quiero que me deis gloria. Eso me la ganaré yo mismo o moriré en el intento.
No quiero riquezas... es algo de naturaleza vulgar y jamás os pediría algo así. Mis ambiciones no pasan por tener riquezas materiales.
Tampoco quiero vuestra ayuda para vencer a mi hermano... No puedo permitir tener más ventajas que no sean las de mis propias habilidades, y mi propia voluntad para vencerlo....
No quiero que quitéis la tara de mis ancestros y me libréis de mi maldición. Si lo hiciera, sería como renegar de mi sangre e insultaría a mi noble linaje. Soy Mirumoto Okami, descendiente de Mirumoto Kaijuko... con el honor y las concecuencias que eso conlleva....


Mi voz era serena, nada podía manifestar que sintiera nervios, ira o miedo. Si ese iba a ser mi fin no lo haría temblando o dudando. Debía de hablar con la tranquilidad de alguien que no teme a la muerte, porque realmente era así como me sentía. Ahora era el momento de la verdad.

-Mi Señor, las palabras de un Kami quedan grabadas en la eternidad más allá de lo que un indigno humano puede imaginar. Vos digisteis que tendría vuestro agradecimiento y lo que deseara... Pues bien, ya me habéis agradecido, y me siento honrado por ello... Ahora falta lo que yo deseo... y la deseo a ella... -la señalé- ...Etsuko se viene conmigo... Soy Mirumoto Okami del clan Dragón, ese es mi deseo, y a buscarla he venido a este extraño mundo.


OUT:

Coño, estás vivo!
En fin, esa es mi petición ¿te parece una locura? (por dentro estoy acojonanding ) Pero la idea es volverle contra el su promesa.


Escrito originalmente por Kuni_Sora
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-Si me ayudas a encontrarla, Mirumoto Okami, tendrás mi agradecimiento. Podrás pedirme lo que desees.
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Si te parece muy bestia y necesitas ke cambie algo, no te cortes y dilo ^^


Un saludo ^^


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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:45 am

Isawa Hiromi escribió:

OUT

Tomaré el relevo a tan sublime preludio, vaya, visto desde fuera está muy bien... me refiero... ¿Nunca os dije que este preludio lo cree en realidad yo? Bah! Da igual, la cuestión es que creí que Sora lo haría bien, una pena de su inconstacia, es un gran master, sólo le falta muuuucha constancia... En fin... veamos como termina esto...

IN

Y... en ese momento... Los truenos empezaron a descargar su fueria y cientos de rayos cruzaron el firmamento desgarrandolo ccual gato que se ceba con una cortina. El estruendo fue tal que las paredes resonaron y el suelo tembló bajo vuestros pies. Notastes claramente como todo se movía bajo tu cuerpo y cómo el eco revervenado de los truenos inundaba la sala una y otra vez a la vez que aquella figura en su enorme trono cada segundo se iba haciendo más y más grande. Más y más oscura... más y más destelleantes sus ojos y más y más intensas las llamas de su kimono.

Cerrastes los ojos muy fuertemente, no dirías con miedo, pues un samurai no debe nunca tenerlo pero sí con pavor... o con orgullo de tener una muerte por un final ante un dios cuando su voz serena y lánguida de repente sonó como el chasquido de una hoja contra el fuego.

"Te ofrezco mi buena voluntad y es así como..."

De repente, su voz quedó cortada cuando Etsuko se tiró al suelo delante tuya y con su frente tocó el suelo a la vez que se escuchaba su dulce voz debilitada por las lágrimas y el sofoco:

"Por favor mi señor! ¡No le hagáis nada! ¡Él no es el culpable! ¡Soy yo! ¡Yo le dije que me ayudara a volver a casa! ¡Os lo suplico! ¡No le hagáis daño!"

El dios, por lo que tu podías ver entre tu flequillo, aún tocando con la cabeza el suelo, se levantó, mostrando ahora una figura de más de tres metros, y al oirla lentamente fue descendiendo de tamañano hasta hacerse como un humano medio, quizás más alto y estilizado. Sus ojos ahora estaban perdido y su voz de repente perdió intensidad:

"¿Pero por qué? Vinistes a mi voluntariamente porque estabais harta de vuestro mundo, de sus fechorías, de su ritmo, de no poder controlar vuestra vida..."

La mujer asintió y se levantó lentamente sin ser esto impedido y anduvo hasta él, con lágrimas en los ojos.

"Lo sé... Huí... y creí ser feliz en mi huida... pero luego... comprendí que huir era para cobardes no para una samurai... Y me arrepentí... Los momentos aquí pasado han sido... maravillosos... de verdad... Sin embargo... no puedo negar por más tiempo lo que soy... y la vergüenza me corroe... Si no vuelvo a mi mundo... cometeré jigai... puesto que hoy me he dado cuenta... al ver el valor de Okami-san... que... debo comportarme como lo que soy... y tener valor... Mi señor... no castiguéis a quien no ha hecho más que seguir órdenes, las vuestras o las mías, pues después de todo... ¿qué es un samurai sino "el que sirve"?... Despecháosconmigo si lo deseáis... pero quiero que sepáis... que nada de lo que os dije en el pasado fue mentira... igual que nada de lo que os digo ahora lo es... Pero es hora... de asumir las responsabilidades... Este... ha sido el sueño más maravilloso que jamás haya tenido... y ha sido... gracias a vos..."

El dios quedó en silencio, un segundo antes de tomarle las manos y tentarlas suavemente. Luego miró al cielo nocturno que se abría en la bóveda y como las nubes se iban despejando dejando ver un cielo plagado de estrellas. Por último te miró a ti y te ordenó:

"Levantáos Mirumoto Okami-san... No tenéis nada de lo que temer... Yo... No tengo mucho más que decir..."

De repente se dio la vuelta y marchó hacia su trono, mientras Etsuko se acercaba a ti y rozaba tu brazo quizás con algo aún de temor... En ese momento El Sueño se dio la vuelta y con los ojos encendidos dijo:

"Volved pues a vuestro mundo... y no deshonréis lo que sois... Id con mi venia... Adiós... mi amada... Etsuko..."

Y entonces...

Todo se volvió borroso, todo empezó a difuminarse, Etsuko se garró a ti, pero ambos notasteis como si os chuparan desde polos opuestos. trataste de resistirte y la agarrastes con fuerza pero aquello tenía más. Etsuko intentaba con todas sus fuerzas de aferrarse a tu mano pero cada segundo cedíais un centímetro hasta que, cuando sólo os sosteníais por los dedos te dijo:

"Okami-san... No... ¡Buscadme! ¡Por favor!"

Y así ambos os separasteis en un espiral de confusión donde los colores se difuminaban en destellos...

Y así... despertaste en tu habitación, en aquella posada a sólo medio día de la capital...




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"Los caminos sirven para recorrerlos, no para llegar a nuestro destino."

"Como agua que fluye
el tiempo pasa
navegando hacia el mar..."


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Mensaje por Okami (Wolf) » Dom Dic 28, 2008 5:44 am

¡ETSUKO!

Mi grito alertó inmediatamente a los sirvientes de esa humilde posada, que sin dudarlo, tocaron a mi puerta para ver que tal iba todo. Supongo que en cirscuntancias normales le hubiera respondido de forma más amable pero en su lugar respondí con un escueto -"Estoy bien, largaos". Todavía me encontraba aturdido, incluso me miré el torso para buscar alguna señal de las heridas causadas por esas bestias, o puede que en realidad algo del perfume de aquella que me llamó para rescatarla, Etsuko. Nada, solo el recuerdo de su tacto, su voz, su perfume y sus lienzos. Nada con lo que empezar a buscarla, nada a quien poder contar a alguien de su existencia, nada... y todo.

El desconcertado Dragón se levantó de su lecho y dejó en el aire tan solo unas contundentes palabras.

- Etsuko, voy a buscarte...

Tras entregar una generosa propina al dueño de la posada, tal vez para compensar la falta de cortesía que había tenido momentos antes con los sirvientes, Okami partió rumbo a su destino.


OUT:

Ta-chaaaaaaaaaaaaaan!!!

Pues si quieres damos por chapado este tema y vamos al otro, salvo que quieras añadir algo más.

Wolf.

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Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Dic 29, 2008 11:49 am

No, así esta perfecto, con tu final en mi narración. Enhorabuena, ha costado pero ya estás dentro definitvamente... ahora...

TU ALMA ES MIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIAAAAAAAAAAAAAAAAAA



JUASJUASJUASJUASJUASJUAS

¬¬U Vale... puede que ahí me haya pasado XD
Pero me alegro de que mis palabras fueran acatadas, tendrás un precioso regalo el 15 de enero XD si me acuerdo XDDDD
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


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Mensaje por Okami (Wolf) » Mar Dic 30, 2008 12:03 am

Jejejeje, mi regalo ha de ser... MUY especial, recueda que si no ya me encargaré de recordártelo yo 8) :twisted:

Pues chapamos el preludio y ya hablaremos ;)


Wolf.

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