Día 2º - Preludio. Sueños inquietos - Mañana (Okami)

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Okami (Wolf)
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Día 2º - Preludio. Sueños inquietos - Mañana (Okami)

Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:08 am

Kuni Sora escribió:

Estabas impaciente por llegar a la capital... a Otosan Uchi, tu nuevo destino, tu nueva vida... Ya empezabas a imaginarte como sería la gran ciudad, con sus altas torres, sus interminables callejuelas, su bullicio... y por supuesto el esplendor de la Ciudad Prohibida. Estos pensamientos eran avivados mientras viajabas por el camino imperial, tu solo en tu montura, ya que te encontrabas rodeado constantemente de campesinos que trabajaban cargando sus mercancías o trabajando los campos de arroz que bordeaban el camino; palanquines escoltados por soldados Grulla, los cuales a veces te parecía vislumbrar como un bello rostro femenino te miraba suspicazmente a través de las cortinas; grupos de samurai de todos los clanes que charlaban amistosamente entre ellos; escuadras de soldados Seppun marchando a alguna misión prestamente; ... y sobretodo ese cielo límpido que permitía a Amateratsu darte la bienvenida a su ciudad con sus cálidos rayos dorados.
De vez en cuando consultabas tu mapa al ver algún pueblecillo en el camino, para ver si sería conveniente parar a descansar o seguir adelante para llegar lo más rápido posible. ¡¿Como te ibas a parar a descansar?! ¡Ya estabas a menos de un día de camino! Era por la mañana y a mediodía, según tus cálculos, llegarías a la gran ciudad. Cada vez más animado espoleaste tu montura para acelerar tu paso y llegar cuanto antes mejor. Una nueva vida te esperaba, ¿para que hacerla esperar?

Ni siquiera esos nubarrones que amenazaban con tapar el sol te hacían titubear, esos que habían surgido de repente, de la nada. Y tampoco te frenó el hecho de que, extrañamente, hacia una media hora que no te cruzabas con nadie. Ya no lucía el sol, unas nubes amenazaban con descargar su agua, el bullicio había desaparecido pero... ¿y que? No iban a apagar tu buen humor. Lo que ya empezó a escamarte fue, unido a todo lo anterior, que según tu mapa, hasta ahora totalmente preciso, debías de haberte encontrado una aldea al pie del camino hacía unos minutos. Pero no había ni rastro de la aldea... ¿Te habrías perdido? ¿Cómo podía ser?
Mientras mirabas tu mapa buscando alguna indicación del sitio en el que podrías estar una solitaria gota cayó en este, haciendo la tinta se corriese un poco. Pero a esa solitaria gota le acompañaron algunas más... y luego otras más... hasta que poco a poco el chispeo se convirtió en una lluvia constante... y cuando te habías guardado el mapa la intensidad fue creciendo hasta convertirse en todo una tormenta. Calado hasta los huesos, decidiste buscar esa aldea, no debía estar muy lejos, simplemente habrías calculado mal y aun no habías llegado.

Pero cual fue tu sorpresa al vislumbrar no muy lejos de allí un edificio... pero no una aldea, no. Lo que veías era todo un castillo, podía ser tan grande como el más grande kyuden de cualquier Gran Clan, y por supuesto no era Otosan Uchi. El castillo carecía de color alguno, sus tres altas plantas, elevadas sobre un infranqueable muro, eran de un color grisáceo oscuro, sus tejados negros como el azabache. Nada había allí de otro color que se saliese de la escala del blanco al negro. A pesar de su siniestra estructura no podías más que maravillarte, pues el castillo era majestuoso, perfecto... eterno. Su sencillez y austeridad denotaban una elegancia imperecedera, lejos de efímeras modas. Rodeando al kyuden se enroscaba un bosque de retorcidos árboles, tan oscuros y carentes de vida como el mismo castillo que rodeaban. No es que la vegetación estuviese muerta, solo que parecía que los estuvieses viendo a través de unos cristales tintados, en blanco y negro.

La lluvia arreciaba y quizás te diese tiempo de buscar cobijo en ese misterioso castillo antes de que cogieses un buen resfriado. Atravesando el bosque por un camino bien marcado, y sin poder evitar mirar a cada lado del camino con cierto temor, no tardaste en llegar a la puerta del castillo. Un gran portón de dos hojas, muchas veces más grande que tú en tu montura, te dio la bienvenida, y con él sólo tres guardias, que estoicamente aguantaban la lluvia como si esta no existiese, inmóviles como estatuas. Estos iban ataviados con armadura completa cada uno, de color blanquecino como si estuviese hecho del mismo material de las piedras del muro de su castillo, y con una yari sujeta firmemente frente a si con ambas manos. Los tres samuráis estaban en unas almenas a cada lado del portón y encima de este.

Okami no había visto nada tan extraño en su vida pero... ¿acaso le negarían cobijo a un samurai en un castillo?

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:12 am

No solía hacer caso a los presentimientos.No era tan superticioso como para decir ke por ver un árbol muerto tendría un mal dia o peor aun,un pariente muerto.Lo malo ke desde hacía un buen rato TODO parecía estar muerto.Esa falta de color,este lugar ke no conozco y ke no sale en el mapa.Sin duda algo no iba bien.Nada tan imponente podía como este kyuden podía pasar tan desapercibido como para ke los cartógrafos lo ignoraran.¿Habré muerto mientras cabalgaba y me encuentro en las puertas del Jigoku?.No lo sé,pero desde luego no pienso mojarme más.Y si lo son,solo espero verte pronto hermano,tenemos una cuenta pendiente.

Bajo del caballo con moviemientos suaves.No kería demostrar falta de estilo solo porke unas gotas de más me obligaran.Así ke con la misma fluidez con la ke me bajé de mi montura,me acerco a los guardias y dedico una profunda reverencia.
- Buenas tardes soldados. Soy Mirumoto Okami del Clan Dragón y me dirijo a Otosan Uchi, pero creo que me he perdido. Mis mapas son erroneos al parecer. Por favor, informad a vuestro señor de mi presencia y decid que solicito cobijo hasta que pasen las lluvias al menos. Gracias de antemano.


OUT:

Estoy interpretando ke no soy conciente de ke sueño.Si es lo contrario,dímelo y en el siguiente post pongo ke Okami se da cuenta.

Encantado de tenerte como master tio.Solo espero estar a la altura

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:13 am

Kuni Sora escribió:

Los tres soldados no hicieron ningún movimiento mientras bajabas del caballo y te acercabas al portón a hablar. Ahora que los veías de cerca pudiste darte cuenta de que cada uno de ellos tenían animales mitológicos grabados en sus armaduras, cada uno tenía dibujos distintos. Ni siquiera parecieron moverse cuando te contestaron, simplemente la voz salió de debajo de sus mempo, una voz grave y profunda.

-Bienvenido, Mirumoto Okami, del clan Dragón.- dijo el primero.

Cuando uno de ellos terminaba una frase otro de ellos continuaba para seguirla, como si los tres juntos fuesen un solo interlocutor, aunque hablaban despacio, tomándose un tiempo después de terminar de hablar.

-Se bienvenido a nuestro castillo, aquí podrás guarecerte de la lluvia todo el tiempo que desees.

-Nuestro señor está ocupado en este preciso momento, no desea ser molestado por nadie... -el segundo guardia se quedó callado un momento, al rato, tras una pausa un poco más larga de lo normal siguió hablando-. Entra, Mirumoto Okami, nuestro señor hablará contigo cuando tenga tiempo. Siéntete como en tu casa.

-Por favor, sigue a la luz y no te desvíes del camino, bajo tu propia seguridad. –terminó por decir el tercero.

En ese momento el portón se abrió, dejando visible un camino de guijarros hasta las puertas del interior del castillo, ya abiertas dándote la bienvenida. Un criado de mediana edad vestido con un sencillo kimono gris, estaba junto a la puerta interior del castillo, con un farolillo en sus manos. Esperó pacientemente sin decir nada hasta que estuvieses listo para seguirlo. Había al lado del castillo un lugar resguardado de la lluvia bajo un alero donde podrías dejar atada tu montura... o quizás hubiese un establo donde pudiesen cuidar mejor de él, aunque no sabrías el tiempo que podías estar cobijado en el castillo hasta que amainase la lluvia. Sólo tenias clara una cosa, este sitio era muy extraño.
Una vez que el criado te vio listo para seguirle te hizo una profunda inclinación y se adentró en los oscuros túneles del castillo.



--------------------------------------------------------------------------------


Out:

Para mi también es un placer moderarte, Okami. Y creeme cuando te digo que somos los moderadores los que esperamos estar a la altura.

Ju ju ju... ¿Quien te dice que sea un sueño? Puede ser que tu lo solo lo intuyas... o quizás sea otra cosa y estás equivocado. De cualquier manera lo de "Sueños inquietos" es solo un bonito nombre para ponerle al preludio, no significa más. Simplemente actua como quieras... quizás tu personaje de por hecho que está soñando, quizás realmente piensa que se ha muerto, quizás este en un castillo normal y corriente de Rokugan y solo sea un poco extraño... o simplemente quizás no piense nada y este lleno de dudas. Todo lo que quieras averiguar deberas de hacerlo dentro de interpretación. Preguntale a los guardias, al criado... eres libre.
Por cierto... quizás alguien avispado se haya dado cuenta qué es este lugar y de donde esta basado. Si es así espero que disfrute el guiño :P

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:18 am

Definitivamente mi cordura estaba poniéndose a prueba en estos momentos. Mientras acompañaba al sirviente, notaba el frio,el agua de mi empapado kimono mojándome todo el cuerpo,el cansancio propio de montar durante un buen rato, todo en general lo notaba. Si ésto era un sueño o una ilusión,era muy real.Pero si ésto era Jigoku, sin duda he cabreado a muchos Kamis. Al menos eran educados, por eso no me puedo quejar. Jamás había oido que hablaran de un sitio así. Incluso me han contado amigos que han vivido experiencias cercanas a la muerte, que tu vida pasa ante tus ojos durante un instante. Si bien es cierto, esto forma parte de la creencia popular. Ahora no sé que pensar. Tal vez sea yo el que pueda contar que estoy viviendo una experiencia real de muerte o solo sea algo extraño; ni sueño ni necesareamente muerte. Tan solo un dia extraño.

De cuelquier modo si tuviera que expresar en una palabra lo que siento ahora,sería "fascinación". Fascinación por el imponente Kyuden. Fascinación por el repentino cambio climático que me han empujado aquí. Fascinación por como hablaban los guardias;como si de algún modo estuvieran unidos, y por último fascinación por las desiciones de las caprichosas Fortunas; eligiéndome como su juguete en este siniestro juego. Seguramente fuera este sentimiento el que me paralizó lo suficiente como para no preguntar a los guardias quien es su señor y que lugar era éste.Y eso es lo ke voy hacer ahora a este sirviente ke me guiaba,posiblemente,a mi siniestro destino.

- Decidme por favor, que lugar es éste y a quien debo agradecer tan amable favor...?


OUT:

Gracias .

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:21 am

Kuni Sora escribió:

Tu fascinación no era para menos, pues el interior era, si cabe, más desconcertante que el exterior. El sirviente y su farolillo te llevaron por una serie de pasillos flanqueados cada cierto tiempo por alguna puerta y otros pasillos paralelos, de vez en cuando se te conducía a otro de estos corredores a un lado... mostrándote otro pasillo exactamente igual que el anterior... y así repetidas veces, tantas que te pareció que el kyuden no podía ser tan grande por dentro. Incluso llegaste a pensar alguna que otra vez que ya habías pasado por un par de sitios de nuevo, pero en general siempre tenías la impresión de haberte perdido. La disposición de los pasillos debía de estar hecha adrede, te parecía que si te dieses la vuelta hacia atrás no reconocerías el corredor por el que acababas de pasar.
En todo este laberinto algo parecía darte seguridad... o quizás todo lo contrario, y es que por dentro el castillo, lejos de parecerse al gris exterior, estaba forrado con paneles de papel de arroz vistosamente decorados. Todos ellos mostraban historias de algún tipo, historias de amor... historias que recordabas de tu infancia... y otras historias que, aunque te eran familiar, no podías recordarlas. Pero lo inquietante de todo ello era que todas las historias terminaban trágicamente, aunque tu las recordases con un final feliz, aquí siempre estaban destinados a un fracaso irremisible. Sobretodo en las historias románticas, siempre acababan trágicamente, quizás con ambos amantes muertos, o separados el uno del otro para siempre a pesar de que se amaban mutuamente, o quizás simplemente uno de ellos repudiaba al otro. Parecía que al autor de estas pintura le gustaba recrearse , si es que esto es posible, en esa desgracia y sufrimiento.
Finalmente si había algo que realmente te reconfortaba era la humanidad del criado que te guiaba. Era una persona que, aunque parecía bastante más mayor que tu, tenía un aspecto desenfadado que te recordaba a alguien bastante más joven. De vez en cuando le sorprendías mirando con curiosidad de soslayo hacia ti. Cuando le preguntaste sobre el lugar y su señor, pareció sentirse algo aliviado de que le dieses conversación, respondiéndote casi impacientemente. Desde luego no había dicho palabra desde el principio, pero no porque no lo desease, sino obviamente por cuestión e etiqueta.

-Ehh... uh, bueno. ¿Qué lugar es este? Pues... el castillo de mi señor –dijo algo confundido como si fuese una pregunta muy simple. Luego volvió a mirar de soslayo y al verte igual de confundido cayó en la cuenta de que querías una descripción algo más detallada-. ¡Ahh! Lo siento, me olvidaba de que para usted no es tan fácil. Bien... esta usted en Yume-do y más concretamente en el castillo de su gobernante.

No estabas lo que se dice muy versado sobre los conocimientos relacionados con los planos y los Reinos... pero Yume-do significaba algo así como el Reino de los Sueños. Habías odio hablar del Tengoku, Jigoku y Meido, del Yomi y Toshigoku, e incluso del Gaki-do... pero el Yume-do era para ti algo desconocido. Aun así no había que ser muy inteligente para saber que esto... realmente debía ser un sueño.

-No tiene que agradecer nada a nadie, -continuó hablando el criado- usted ha llegado aquí por su propio pie. Vienen muy poco de ustedes por aquí, ¿sabe?. Y... bueno, esto no debería ser un sitio tan aburrido... en verdad esto siempre esta lleno de gente, de moradores, pero...-el criado hizo un chasquido con la lengua de decepción- El amo ha enviado casi todos fuera... –ahora suspiró largamente- ¿Cuando aprenderá...?

Sin duda era sorprendente la manera que tenía el criado de dirigirse su señor... y más teniendo en cuenta que su señor al parecer era el Señor de un Reino Espiritual. Pero el descaro ahora no importaba mucho, al parecer este hombre tenía ganas de hablar y Okami creía que podría hablar de casi cualquier cosa con este hombre, no parecía tener reparos en irse de la lengua más de lo debido.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:23 am

El criado me confirmaba lo ke en principio sospechaba;soñaba.Claro ke este sueño era diferente a todos de cuantos había tenido.Al parecer me encontraba esta vez en su reino.En tal caso debería dar gracias de no estar muerto,pero no era así.Algo me había empujado akí y todavía no lograba saber por ké.No soy un héroe,soy un hombre simple.Algo así de extraordinario solo puede estar destinado a grandes y poderosos,mas no creo ke este fuera mi caso.

Dejé pasar unos segundos antes de continuar con el extraño guia.Mi mente racional se negaba a asimilar esta información digna de locos.Por primera vez agradecería ke mi lado Dragón tomara el control absoluto para tomármelo con cierto humor o cinismo.Por primera vez,me gustaría tener miedo....
- Yume-do...supongo ke eso justificaría todo ésto...-Dije mirando a mi alrededor- Pero contestadme a ésto si es tan amable;ke puede kerer vuestro amo de alguien como yo?.Ahm,antes de ke me conteste,como debería dirijirme a vos y a vuestro amo?.


OUT:

Perdón por la tardanza,pero he tenido uno dias ke...

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:25 am

Kuni Sora escribió:

En el momento en que dijiste tus primeras palabras os cruzasteis en el pasillo con una especie de conejo gigante vestido con un exquisito kimono tradicional con un amplio haori, este se paró para haceros una reverencia y seguir su camino por el pasillo. El criado le devolvió el saludo y siguió como si nada, a ti simplemente te hizo más gracia lo que acababas de decir.
El criado soltó una alegre carcajada antes de hablar.

-A mi no me debes ningún trato especial, como ya ves soy un simple criado... y, bueno, me llamo Tounasu. En cuanto al amo... bueno... supongo que se siente interesado por ti por el mero hecho de haber llegado aquí, aunque... ¡je! Supongo que también querrá un poco de ayuda por su problema... pero claro, él no te puede pedir nada si no es a cambio de algo, claro.

En ese momento llegasteis al fin a una habitación decorada austeramente con una mesa en el centro con algunos cuencos de comida, con bastante buena pinta, por cierto; bandejas con fruta variada; una tetera y una botella de sake. Al lado de la mesa había un cojín que parecía bastante cómodo y en una esquina de la habitación flotaba en el aire un shamisen que tocaba solo una reconfortante melodía que, aunque no lograbas saber cual era, te era muy familiar

-¿Te apetece tomar algo? Siéntete libre de tomar lo que quieras... e incluso de repetir si ese es tu deseo, mi señor quiere que estés cómodo mientras esperas su llamada.

Tounasu hizo una pequeña pausa llevándose la mano al mentón pensativamente.

-¿Por donde iba? Ah... sí, ya, claro. ¿Cómo debes tratar al señor? Bueno... Él es alguien muy orgulloso... a veces incluso demasiado –el criado te guiñó un ojo- así que te recomiendo encarecidamente que no intentes llevarle la contraria ni cuestionar sus decisiones, créeme, no sería una buena idea. Es alguien de pocas palabras pero es muy justo y sería capaz de cumplir su palabra a costa de cualquier cosa y como buen amante de las tradiciones le gusta ser tratado con respeto, pero a veces prefiere la sagacidad a la cortesía. Y... bueno, es también muy caprichoso, ¡ja! Así le va como le va con las mujeres... Se deja llevar rápidamente por sus impulsos... ¡y cualquiera le niega lo que quiere! Por eso está ahora tan ocupado... registrando todo su reino buscando a aquella mujer –de nuevo Tounasu pareció pensativo-. Creo que esta última es también rokuganesa, ¡que casualidad! Por eso el amo estará interesado por ti. ¡Yo ya hace tiempo que pasé de las mujeres! –dijo orgulloso el criado, irguiéndose y sacando pecho- Solo dan problemas y a la más mínima, ¡chas! Te clavan un puñal por la espalda... Eso es lo que el amo no...

El shamisen flotante rasgó varias veces las cuerdas desafinando, como haciéndole una señal al criado que se callase, y así lo hizo sonriéndote un poco forzadamente poniendo fin a su incesante cháchara al caer en la cuenta de que de nuevo estaba hablando más de lo debido.

-Hay que ver como te pones Kiako, ¡si no he dicho nada!

El criado no pareció hablarle a nadie en concreto, pero el shamisen siguió su canción perfectamente, como antes.


Out:

Perdoname tu a mi, que yo también llevo unos días... Aprovecho que he llegado al hemisferio en mis examanes para dar un posteo general. Pronto volveré con mi regularidad ^^

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:27 am

A estas alturas no podía extrañarme porke ese shamisen flotara y tocara solo,sobretodo después de haber visto a un conejo con un kimono mejor ke el mio.Estoy seguro ke todo lo ke hablamos akí es oido por el Señor de este reino,incluso la voz de mi mente puede ke tampoco esté exenta de ello.Eso significa ke si a este sirviente le dejan decir todo eso sin ke todavía haya perdido la cabeza,es porke es más importante de lo ke aparenta...o puede ke su amo sea muy benevolente pese a las advertencias de Tounasu.

Kitándole hierro al asunto de sus últimos comentarios,amosnestados por ese shamisen llamado al parecer Kiako,continúo como si no hubiera visto ni oido nada.Tan solo añado:

- ¿Las mujeres...?.Si,son únicas para complicarlo todo...pero tienen una manera tan maravillosa de hacerlo ke es imposible no caer una y otra vez en sus redes.Así ke siento diferir,pero yo amo a las mujeres...incluso a las ke no lo merecen....

Suavemente me siento en el cogín y me sirvo un té bien caliente.Lo saboréo,hago un gesto de aprobación y finalizo:

- Gracias Tounasu-san por su amabilidad, y sobretodo por hacer este extraño paséo más ameno.Inclinando la cabeza al final en señal de agradecimiento.


OUT:

Los exámenes mandan.Tómate el tiempo ke necesites.Suerte con ellos tio

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:28 am

Kuni Sora escribió:

A Tounasu le hizo bastante gracia tu comentario... tal y como indicaban sus carcajadas:

-Veo que tu si que sabes de mujeres, Mirumoto-sama. Quizás deberías de echarle una mano a nuestro señor, creo que piensa de manera distinta a ti. No sabes como se pone cuando una mujer le complica la vida –Tounasu se rió otro poco más, aunque de repente paró de reírse y pareció ponerse un poco más serio, como si estuviese meditando algo importante en voz alta-. Pero... ¿es posible amar a todas las mujeres...?

El criado se encogió de hombros quitándole importancia y siguió con su habitual cháchara.

-¡Oh! No me tienes que dar las gracia a mi, sino a mi señor, que para eso es el dueño del castillo.... aunque bien es cierto que merecería un poco más de agradecimiento, para eso soy un trabajador tan sacrificado y...

Una pequeña luz voladora, como un pequeño insecto luminiscente, entró en ese momento en la habitación, revoloteando alrededor de la cabeza de Tounasu, pareció detenerse un momento cerca de su oído, éste se calló y en silencio se puso a asentir como si estuviese escuchando algo. Después de flotar arriba y abajo un poco, la pequeña luciérnaga se marchó tan rápido como vino.

-Parece que por fin vas a conocer al señor, Mirumoto-sama –dijo por fin Tounasu con voz alegre-. Te está esperando en la sala de audiencias, termina de tomarte el té y vamos... si tienes la bondad de acompañarme, claro.

El criado dijo esto último con una sonrisa incómoda, aparentemente el criado olvidaba la etiqueta con demasiada frecuencia.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:30 am

"¿Es posible amar a todas las mujeres?". No sabría ke decirle,nunca he amado a ninguna.Por eso jamás asesoraría a nadie en tales menesteres,y menos a alguien tan importante...y peligroso....
Era curioso,nunca había pensado en ellas,excepto en lo ke no puedo tener de ellas.Puede ke haya dedicado toda mi vida a mirarlas como parte de mi "competición privada".
Antes de ke pudiera dedicarle un minuto más a estos pensamientos,la realidad vuelve a golpearme de frente en forma de lucecilla danzante.Formaba parte al parecer de esta extraña servidumbre y supongo ke cumpliendo con su trabajo,le indica a Tounasu ke es la hora de verme con su Señor.Bebo de un sorbo el resto de mi té y lo saboréo como si fuera el último. Con un moviemiento suave me incorporo y me ajusto el kimono.Miro por última vez a mi afable "amigo" y solamente añado:

- Vamos....

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:31 am

Kuni Sora escribió:

Seguiste a Tounasu de nuevo por los interminables y cambiantes corredores del palacio. El criado parecía ahora que había perdido un poco de su habitual humor, sin hablar apenas mientras te conducía por los sinuosos pasillos. Quizás fuese que los cada vez más tétricos tapices de las paredes le estaban afectando, y no te extraña pues ahora los dibujos eran cada vez más trágicos y violentos, hablando sobre historias de corazones rotos y de suicidios, e incluso asesinatos, por amor. Ves también que algunos de estos tapices están rotos y rasgados, como si en un arranque de furia alguien los hubiese destrozados; otros sin embargo tienen algunos trazos diluidos e imprecisos, dando la sensación de que el autor hubiese perdido la fuerza en pleno dibujo y hubiese deslizado el pincel sin orden alguno arruinando la magnifica obra.
En un momento del camino oíste un grito gutural de dolor y lamento, seguidos de otros más bestiales, quejidos que sin duda no podían ser humanos... rápidamente te llevaste las manos a las empuñaduras de tu daisho, pero Tounasu te calmó diciendo que solamente eran sospechosos que estaban siendo torturados...
Seguisteis adelante, subiendo unos tramos de escaleras que parecían nunca acabarse ni llevar a ningún lado, pero al fin llegasteis al final... llegasteis a la sala del trono.

Quedándose Tounasu esperando en el umbral de la puerta, lo primero de lo que te percataste al entrar en la habitación es del sonido de la intensa lluvia... ya apenas te acordabas de ella, pues dentro del palacio no se oía, en cambio en esta sala se escuchaba en toda su intensidad, casi sin poder oír nada más. Esto era debido a que a cada lado de la inmensa sala se abrían dos balcones que ocupaban todo lo largo y alto de la habitación... Éstas no tenían ventanas sino que daban directamente, sin que nada se lo impidiese, al exterior y a la tormenta que arreciaba fuera, descargando litros y litros de agua contra el suelo de mármol de la sala del trono. También de mármol gris oscuro eran las columnas que soportaban el altísimo techo que se alzaba unos 10 metros sobre tu cabeza, formando una bóveda con un estilo arquitectónico que no habías visto, ni imaginado, en tu vida. Y allí, en el centro de la sala, estaba el trono, un alto y único bloque de mármol esculpido en un grotescamente alto asiento.
Aunque la figura sentada en él no era más grande que el propio Okami no parecía venirle grande el trono, pues parecía llenarlo entero con su presencia. Era un hombre de edad indeterminada, aunque de rasgos jóvenes, vestido un amplísimo kimono negro de una sola pieza que se derramaba por todo el trono. No podías ver donde empezaba un pliegue y terminaba otro pues el color negro de su túnica parecía como si tuviese vida propia, como el ondular del aire de una hoguera. Incluso alguna vez jurabas vislumbrar unas sutiles llamas que recorrían la tela, pero que desaparecían de nuevo antes de que te pudieses fijar más en ellas. La piel del hombre era la más blanca que habías visto nunca en una persona, esto, junto a sus angulosos rasgos que formaban zonas de oscuridad, hacían un juego de claroscuros en su rostro bastante inquietante. Por más que te esforzases en intentar atravesar esa sombra no alcanzabas nunca a verle su mirada, solo a veces te parecía destellar un punto de luz entre la sombra donde debían estar sus ojos. Su pelo era negro largo y encrespado, como si el mismo caos de su ropa se trasmitiese a su cabello. En lo último que te fijaste fue en el único adorno que llevaba: una piedra preciosa de un color rojo sangre que colgaba de una cadena de oro en su cuello, y caía sobre su pecho.

-Acércate Mirumoto Okami

Fue lo único que dijo. Su voz era espectral y fría, no parecía tener consistencia pero te sorprendió poder oírla incluso sobre el estruendo de la lluvia como si te lo hubiese susurrado en el oído.
Última edición por Okami (Wolf) el Sab Oct 18, 2008 4:32 am, editado 1 vez en total.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:31 am

Tras el interminable camino con el cada vez más callado Tounasu,era maravilloso oir de nuevo el sonido de la lluvia,y sobretodo verla gracias a la extraña arkitectura de el castillo ke facilitaba tal visión.Puede ke sea lo único real de todo esto.También puede ke tras los desconcertantes y terribles tapices,todos relacionados con el mal de amores,este sea un pekeño presente o puede ke refleje solamente su mal humor.De cualkier modo,pronto todos estos pensamientos ya dejarían de tener sentido.

Lo saludo como si el Daimyo de un kyuden se tratase,con una profunda inclinación,pero sin pronunciar ni una sola palabra.Finalizada mi reverencia,me acerco hasta una distancia educadamente prudencial o hasta ke él me lo indike.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:35 am

Kuni Sora escribió:

El señor del sueño pareció complacido por la reverencia del samurai, aunque su rostro seguía siendo una imperturbable máscara de luces y sombras. Sin embargo se incorporó gracilmente hacía adelante sobre su trono y tras unos segundos de silencio, interrumpido solo por el constante rumor de la lluvia, hablo con su inusual y profunda voz:

-Siento que hayas tenido que venir a parar a este Reino Espiritual, yo no te hice llamar, y aun no logro comprender como has llegado a Yume-do. No obstante, soy conocedor de las reglas que rigen el cosmos y se que tu llegada no ha sido mera casualidad.

Haciendo una pausa en su relato la sombría figura se levantó de su trono y se puso a pasear lentamente por la sala, andando cerca de uno de los balcones y mirando al exterior con nostálgico interés. Mientras se levantaba de su asiento su túnica pareció plegarse sobre ella misma y encogerse, haciéndose por arte de magia más cómoda para que su portador pudiese pasear sin pisársela.

-Tu llegada coinciden con ciertos... eventos que han ocurrido recientemente en mi castillo. Y no puedo más que rendirme a la evidencia de que tu tienes, de alguna manera u otra, la solución a todo este... problema.

Hablaba tajantemente, como si en sus palabras no cupiera la posibilidad de error alguno. No preguntaba, ni disertaba, simplemente afirmaba. Ahora el señor del sueño se había vuelto y fijaba sus pozos de negrura, que eran sus ojos, en Okami.

-Seré breve, Mirumoto Okami. Últimamente he tenido un nuevo huésped en mi castillo, una rokuganí. Compatriota tuya. Al ser invitada era tratada con la cortesía que se merecía, siempre tuvo todo lo que necesitaba y no corría ningún peligro aquí...Pero ha desaparecido –el fuego que a veces recorría su ropa se avivó visiblemente, iluminando el suelo de mármol a su alrededor. Te pareció también que de repente la lluvia se hacía más intensa, incluso creíste oír un trueno distante-. Sospecho un secuestro, aunque me sorprende que haya gente que desafíe mi voluntad en mi propio reino de esta manera. He movilizado a casi todos mis vasallos en su búsqueda, pero aun no ha aparecido. Como dije antes... tú puedes encontrarla.

El fuego de su túnica volvió a desaparecer y la lluvia volvió a su normalidad.

-Si me ayudas a encontrarla, Mirumoto Okami, tendrás mi agradecimiento. Podrás pedirme lo que desees.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:37 am

Hmmmm..."pedir lo que desee"...Ya pensaré en algo,ahora mi mente no esta demasiado clara.Todavía tengo que asimilar todo ésto.Ni si quiera en mis sueños más enagenados por producto de alguna droga o sake,hubiera pensado que sería llamado para algo así,y sobretodo en un sitio como éste.Claro que ni la más potente de las drogas podían hacerme soñar nada tan elaborado...y tan terriblemente hermoso.Supongo que mi mente era más pobre de lo que imaginaba.

¿Cómo buscar a una mujer en un reino que no conozco?.El arte de investigar no era mi fuerte.Pero era seguro que había llegado aquí por algún motivo.De acuerdo,aceptaré esta locura y encontraré,o al menos lo intentare,a esa mujer.

Sin añadir ningún comentario,intento mantenerme todo lo impertubable que mi mente racional pueda en este extraño mundo.Esa mujer era demasiado importante para él,así que una pregunta equivocada podrían desencadenar su cólera.Era el momento de ser prudente y mantener mi cinismo a raya,que por cierto,se moría por manifestarse.Así que empezaré por saber quien es élla,si estoy aquí es porque tal vez la conozca.Tampoco le diré si sospecha de alguien,porque supongo que ya habría acabado con el incauto.

Adoptando el semblante propio de alguien que esta recibiendo órdenes de su superior y demostrándole con esta actitud que puede dar por hecho que aceto,solo digo:

- ¿A qué nombre responde y...cómo es ella...?

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:38 am

Kuni Sora escribió:

Pasó algún tiempo entre tu pregunta y la respuesta del Señor de los Sueños, quedándose éste último quieto, mirándote fijamente como si sopesase tu pregunta... o esperase algo más. Sus ojos emitían un leve destello de vez en cuando, y su rostro no emitía emoción alguna. Al fin respondió, con la misma inexpresividad de siempre, como si se hubiese decepcionado al no haberle hecho enfadar.

-Se llama Etsuko, es de la casta samurai, como tú. La reconocerás cuando la veas. Ella es... muy hermosa.

Por primera vez, y quizás por última, te pareció ver como la Fortuna titubeaba un poco en sus palabras, al decir que era muy hermosa. Pero esa sensación duró poco, pues siguió hablando con su estremecedora voz.

-Se alojaba en una habitación privada, aquí en mi palacio. Fue allí donde presumiblemente la secuestraron. Todas sus cosan siguen en su sitio, por ello creemos que fue en contra de su voluntad.

La Fortuna iba moviéndose mientras hablaba, ahora acababa de volver a su trono y, tras volverse para sentarse con majestuosidad, sus ojos centellearon una vez más al mirarte.

-¿Alguna pregunta más?

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:40 am

Solo una pregunta había desembocado en varias extrañas reacciones en él.Pero al menos colaboraba...de momento.Era fascinante tener a semejante precencia a tan solo unos pasos,pero también me sentía incómodo.¿Podría tomarse algo mal y eso costarme la cabeza?.Aunque supongo que no era mucho más diferente que hablar con un severo Daimyo.El truco es no perder la cabeza...o perderé la cabeza....


Bueno,terminemos cuanto antes.

- Solo dos: ¿Podría disponer de un guia?.Admito que sería muy probable que me perdiera,sin esa ayuda.Tambien me gustaría saber si tengo autorización para entrar en cualquier lugar de vuesrto reino....Por lo demás,si no necesitais más tiempo de mi precencia,empezaré la búsqueda de Etsuko-sama tan pronto como vos me autorizéis....


OUT:

Perdón por la tardanza,semana muy liada

Un saludo

Aullidos: Wolf.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:41 am

Kuni Sora escribió:

Aunque ninguna sonrisa apareciera en el rostro del Señor del Sueño, el leve centelleo de sus ojos te indicó que estaba conforme, respondió rápidamente, como si no hubiese pensado lo que dijo:

-Eso no es ningún problema. Tendrás tu guía, ¿quieres que te acompañe Tounasu, o quizás prefieres algo más personalizado?. En cuanto a la libertad para visitar lo que quieras, esperaba que lo hicieses, así que no te preocupes por mi permiso, pues ya lo tienes.

Al fondo de la habitación, en el umbral donde dejaste al peculiar sirviente, te pareció oír como Tounasu mascullaba y tragaba saliva sonoramente. Aunque no estabas muy seguro, pues la lluvia seguía cayendo intensamente a través de los balcones. El Señor del Sueño se recostó levemente sobre uno de los reposabrazos de su trono mientras su túnica, que había vuelto a ser tan grande como cuando entraste por primera vez en la sala, llameaba un poco con indiferencia.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:44 am

Inclinando la cabeza en señal de agradecimiento,contesto con cierto agrado.Tounasu me caía bien,o al menos en el corto periodo en el que lo conocí,así me lo demostró.Además,puede que su "defecto" de no poder mantener el pico cerrado,me sea de mucha ayuda.

-No Señor,creo que Tounasu-san está bien....

Ya no había nada que me retuviera en esta estancia, y así se lo hago ver,añadiendo solo una cosa más a lo dicho:

-....Y si ya no requerís de mi presencia,solo me queda encontrar a Etsuko-sama...sea en este mundo o en el mio....

Ahora,solo esperaba su permiso para partir en su búsqueda.


OUT:

Ke tal

Disculpa si es algo corto el post,pero no podía hacer demasiado.Pensé ke a lo mejor te molestaría ke diera por hecho ke me da su permiso y me fuera de la sala,empezando la investigación por mi cuenta.

Si esto no te va bien,lo edito y no pasa nada

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:45 am

Kuni Sora escribió:

Una solemne inclinación de cabeza fue la única respuesta que obtuviste del Señor del Sueño, era suficiente, ya podías irte de la sala sin ser descortés o enfadar a tan poderosa Fortuna. O al menos eso te parecía.
En el umbral de la puerta te esperaba Tounasu, aunque tenía el mismo aspecto de siempre te dio la impresión de que no le hacía mucha gracia involucrarse en el tema de la búsqueda de la dama.

-Bien Mirumoto-sama, ¿adonde quiere que vayamos ahora? ¿Por donde quieres empezar?

Dijo Tounasu con una leve y honesta sonrisa, al menos parecía que el sentimiento de confianza y amistad era mutuo. ¿Quien sabe?, quizás hasta se lo pasarían bien. ¿Acaso todo el mundo puede decir que ha explorado y viajado libremente por Yume-do?
Las cavilaciones duraron en la cabeza de Okami un poco más que el ruido de la tormenta, que dejó de oírse en cuanto salieron de la sala del trono. Ahora estaban de nuevo ante las escaleras y los pasillos pero... ¿eran así antes? Parecía que habían cambiado, o al menos esa impresión daba.
Okami se alegró de ir acompañado de Tounasu, que andaba hacia delante sin dudar ni un solo momento del camino.



--------------------------------------------------------------------------------

Out:

No te preocupes, está bien así. Sería muy tonto alargar un post que no tiene más que decir. Aunque no te preocupes tampoco si te adelantas un poco a lo que yo deba decirte. Tienes un poco de libertad en ese aspecto.

Que lo disfrutes.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:47 am

Le devuelvo la misma afable sonrisa que él me dedicó a mí.Espero que entendiera que lo he elegido porque confío en él,aunque apenas lo conozca.
- En primer lugar deciros que es un honor teneros de guia Tounasu-san.No creo que pudiera hacerlo sin su ayuda.... -Inclinado mi cabeza en señal de agradecimiento-... - Y en segundo lugar,empezaremos por sus aposentos.Puede que haya alguna evidencia...o simplemente sus objetos personales me ayuden a conocer a la desaparecida.

Magnífico,esto es todo lo que pude aprender en el tiempo que fuí destinado a ser yojimbo de un magistrado Kitsuki.El resto me toca a mí.Que las fortunas nos protejan.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:48 am

Kuni Sora escribió:

El criado te miró fijamente con atención mientras le hablabas, aun con el farolillo en lo alto. Cuando terminaste dejó caer una de sus características carcajadas que casi le hace resbalar por el pasillo.

-¡Claro que no puedes hacerlo sin mi! –dijo alegremente... pero al momento se ruborizó incómodo- Es decir... sama, que se que usted no podría hacerlo sin mi ayuda.. estooo decía que... bueno, no importa. Usted me entiende. El honor es mío, créame, solo que meterse en los asuntos del “jefe” no es lo que más ilusión me hace en el mundo.... no se si me entiende... ¡Es como cuando mezclas familia y trabajo! –dijo de repente tras una pausa mientras pensaba-. Aunque, claro, no es que sea familia de él, no cielos, no. Eso es imposible. En fin...

El guía siguió andando mientras seguía con su continua cháchara, pero al final se paró y tras girarse hacía ti terminó diciendo, con una incómoda sonrisa y un poco ruborizado:

-Debería usted pararme los pies cuando veo que hablo demasiado.

Y cuando creías que iba a seguir guiándote por aquellos sinuosos y perturbadores pasillos se quedó ahí parado, delante de uno de esos siniestros tapices... pero que de repente te diste cuenta de que no había un tapiz, sino que había una gran puerta corredera. ¿Estaba esa puerta hay desde siempre? Jurarías que no, pero tampoco recuerdas haber visto materializarse ahí esa puerta... Tounasu te sacó de nuevo de tus pensamientos.

-La habitación de la señorita, Okami-sama. Buena elección. Es de las mejores del palacio, el mismo Señor la creo para ella, hace solo un par de días.

Desde luego habíais recorrido muy poco espacio desde la sala del trono a esta habitación, por eso pensaste que Tounasu te iba a hacer andar un poco más al detenerte. Al parecer la habitación estaba cerca de los aposentos de Yume.

Tounasu descorrió la puerta y entrasteis... pero no tuviste que pasar del umbral para quedarte impresionado. Tenías ante ti una habitación tan grande como una casa media, que era iluminada por una tenue y agradable luz que entraba por una gran ventana que, para tu sorpresa, daba a un exquisito jardín iluminado por la luz del sol (recordaste en ese momento la intensa lluvia que caía en estos momentos fuera del castillo). De vez en cuando se oía el alegre canturreo de unos pajarillos más allá de la ventana, y un constante olor a incienso perfumaba la sala.
Aunque con gran suntuosidad y lujo, la habitación no estaba decorada demasiado profusamente, sino que solo tenía unos pocos adornos de buen gusto aquí o allá, te fijaste en que las paredes estaban pintadas con las escenas más típicas de todo Rokugan, de todas las tierras de los Grandes Clanes e incluso la Capital y bosques y montañas que, aunque no conocías, te eran muy familiar.
Separando a gran parte de la habitación había un biombo de madera lacada y papel, iluminada desde dentro con un farol que proyectaba la sombra de una estantería de kimonos en está. Al otro lado del biombo también había una serie de percheros con tantos kimonos como para vestir a toda la Corte Imperial, de una exquisitez y un estilo que fascinaban con tan solo con mirarlos vacíos.
Al otro lado de la habitación había una extraña alcoba como no habías visto antes en tu vida, era un gran colchón elevado a unos centímetros del suelo por una estructura de madera con amplios doseles de seda, donde se desparramaban todo tipo de mullidos cojines. Al acercarte a está y descorrer levemente los doseles te vino un aroma que te hizo sentir cosquillas en el estómago y te erizó la piel, se sobreponía al ya agradable pero insulso en comparación, olor a incienso de la sala. Era como debían oler las rosas frescas y frutas recién cortadas bañadas por el roció de una mañana de primavera.
Cerca de allí había una serie de cajas bien ordenadas, y algunas de ellas medio abiertas, que dejaban entrever todo tipo de joyas y adornos. Aunque no supieses mucho de tasación de joyas, jurarías que cada una de ella valdría para alimentar a todo un pueblo de campesinos durante un par de años.
Y por último, había en un rincón de la habitación, un pequeño y modesto escritorio con algunas hojas desparramadas sobre este y un par de cajones abiertos. Un exquisito estuche de escritura estaba colocado al lado de una pila de pergaminos blancos, de donde asomaba un pincel adornado con plumas de pavo real.
Además de todo eso había algunos instrumentos musicales posados en sus atriles (estos no tocaban solos) y algunos lienzos con maravillosas pinturas.

No habías visto tanta riqueza en tu vida... ¿Por donde empezar?


--------------------------------------------------------------------------------

Out:
Perdón por la tardanza... he estado ocupado estos días! Espero que tengas suficiente para entretenerte un tiempo con esto :P

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:53 am

Hablaba y hablaba...no,ahora se calla...no,solo cogía aire,vuelve a hablar.Pero al menos resultaba divertido y no paraba de andar,por lo que no podemos hablar de perder el tiempo.

De repente se para y me dice que por qué no le paro los pies.Ahm...buena pregunta y buena idéa,pensé.
-Porque tal vez sois el único punto que me hace mantener mi cordura intacta...y porque soy demasiado fea para ser vuestra niñera. Terminé con una ligera mueca en los labios.

[...]

La habitación era especialmente majestuosa.Empezé a entender lo que sentía el señor de este reino por esta mujer.Lo malo que toda esta grandeza requeriría un ejercito para estudiar solo esta estancia.Por no hablar que casi con toda seguridad,esta habitación ya ha sido puesta patas arriba,pese a su aparente orden.Otra cosa que me llamó la atención,a parte de su belleza,fué que no habían signos de violencia.Entonces es posible que no se la hayan llevado desde aquí.Bueno,ya que estamos,miremos.

Primero miro lo que hay a la vista;adornos y demás.Tal vez hubiera guardado algún fetiche o pequeña nota en algun sitio.

Su habitación,el extraño lecho,el aroma,la amplitud,maldita sea,todo...¿quien podría ser tan fascinante para merecer ésto?.¿Quién podría merecer tan siquiera la atención,como para encima el amor del Señor de los Sueños?.Admito que mi interés por la mujer crecía a cada paso que daba...Vaya...no se me había ocurrido hasta ahora,pero estoy cometiendo un error sin duda.Estoy tratando todo ésto como una investigación más.Incluso estoy tratando a esta mujer como una más y no es así.Debe de ser increiblemente diferente para que se haya fijado en ella.Alguien especial con manías especiales...y que a lo mejor no quería estar aquí.

Ahm...¿qué es eso...?.De repente mis ojos se fijan en un pequeño rincón que chocaba un poco con todo el orden que había aquí.Era un escritorio que tenía varios cajones abiertos,que por supuesto escudriñé uno a uno.Sin duda había encontrado su pequeño templo personal.Lienzos,instrumentos musicales...creo que es una artista.Espero que haya escrito algo con...ey...-saco el pincel de plumas-...mira que preciosidad te has dejado aquí...Te has dejado tu "pincel favorito" Etsuko-san.Lo guardo en mi kimono con la esperanza de devolvérselo.

Aunque no paraba de revolver cosas,mi mente iba por otro lado.Sabía que estaba dando palos de ciego y que lo que tengo que hacer,no tiene nada que ver con lo que estoy haciendo.Tantas preguntas hicieron que mi mente empezara a hablar en voz alta y pausada,como si titubeara.
-...Algo va mal...yo no soy magistrado y ésto ya lo deben de haber pensado...Estoy aquí por algo que yo tengo y que El Señor de los Sueños,no.Ni si quiera mi visita estaba programada...por lo que alguien me envió.Mis sueños no pueden haberle llamado la atención,pues no son demasiado hermosos ni interesantes,y cuando por fin son interesantes, y solo hay una cosa que así los convierta...siempre pierdo....

No pude evitar cerrar mis puños.Incluso aquí,lo sigo teniendo presente.

-...La cuestión no es saber por qué Etsuko-sama ha desaparecido,sino por qué he aparecido yo....


OUT:

Ke tal

Perdón por la tardanza también,pero no he estado muy bien estos dias.

Kería aclarar una cosa.Aunke veas a Okami pensar todo eso,escudriña todo lo ke pueda.Mi personaje no es un investigador,por eso está emparanoyándose .Como si empezara a tener claro ke su papel akí no es hacer el Kitsuki Colombo

Espero no comprometer partida.Si te da kebraderos de cabeza lo ke acabo de escribir,lo cambio si kieres o en el siguiente post lo reoriento a la investigación.

Me está encantando,no es coña

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:54 am

Kuni Sora escribió:

Paraste poco a poco de revolver las cosas mientras te hundías más y más en tus funestas cavilaciones hasta el punto en que te distes cuenta de que ni siquiera estabas prestando atención a lo que hacías, pero era algo que no podías parar, tu concentración estaba tan rota que el trozo de papel que sostenías ante ti no era más que una mancha blanca.
Entonces oiste unos pasos pausados y tranquilos detrás tuya.

-Okami sama...

Era la voz de Tounasu, este se quedó tan confundido por la respuesta que le diste antes de entrar en la habitación que se había quedado callado hasta ahora. Pero eso no quitaba el hecho de que no te oyese, pues tu paranoia te había hecho hablar en voz alta.

-... creo que ahora es cuando debería empezar a hablar yo, porque me temo que estás perdiendo el “coco” –aunque hablaba con su típico tono jovial parecía estar más serio que de costumbre-. A ver... Okami-sama... piense con lógica, hombre... aunque ahora que lo pienso, no tiene mucho sentido pensar con lógica aquí... pero bueno. Este mundo, aunque no lo parezca, se rige por unas leyes cósmicas universales a todos los reinos, y eso dentro de lo que cabe es lo razonable. Has llegado aquí... y no sabemos por qué... quizás el Destino lo haya querido así. ¿Pero por qué crees que te ha hecho venir aquí? ¿Por una dama rokuganí que ha desaparecido hace menos de 24 horas o porque ves algo que el Señor del Sueño no puede ver? Quizás ambas preguntas estén más relacionadas de lo que tu crees –dijo Tounasu encogiéndose de hombros-. Ante la duda piensa con lógica, desempolva la cordura y déjate llevar.... créeme, ¡a mi me fue bien!

Mientras el criado había estado paseándose por toda la habitación, rodeándote para captar tu atención. Cuando paró de hablar había acabado cerca de la cama adoselada, a la cual miró enigmáticamente. No se lo pensó dos veces y se echó sobre esta.

-¡!Hey!! Que cómodo se está aquí. ¡Anda que es como la cama que tenemos los criados en nuestros “barracones”! –decía mientras estiraba todo su cuerpo y se revolcaba por la superficie de la alcoba-Y... ¡ohh! Que bien huele esta mujer... realmente fantástico. Debería de haber intentado ser su amigo... eso si me hubiese dejado el “jefe”, claro –una de sus sonoras carcajadas escapó de su boca-. ¡Ah! Por cierto, para tu información nadie ha visitado esta habitación antes... el “jefe” se hubiese puesto furioso. –ahora se había semi-incorporado y miraba fijamente a un largo pelo negro con el que jugueteaba en sus manos- Somos los primeros que la registramos.

Mientras salías poco a poco de tu estupor te distes cuenta de que de el trozo de pergamino que tenías delante tuya empezaba a cobrar forma y a tomar consistencia, letras escritas empezaron a formarse en él. Pero para tu sorpresa la exquisita caligrafía de la hoja no era de Etsuko, sino que estaba firmado por Yume. Eran unas letras negras, intensas, cuidadas y perfectas, denotaban del que las escribía un gran carácter una tremenda fuerza interior. La carta parecía un especie de poema largo, te recordaban a las misivas que se enviaban los cortesanos en sus juegos de corte. El contenido de la carta eran todo metáforas, claro, pero te pareció discernir en ellas el significado de una bella posesión una especie “de hermoso pajarillo enjaulado que le pertenecía”, según rezaba la carta. Había más metáforas de pasión y posesión, pero todo ello contenido, como el que disfruta con dichos sentimientos pero su estatus se lo impide. Buscando más por los cajones había muchas más cartas similares, al menos unas 20 en total, todas firmadas por el Señor de los Sueños. Parecía una obsesión... No encontraste ninguna carta de Etsuko, pero si encontraste un dibujo, una hoja de papel delicadamente doblada al final del cajón. Era un dibujo a color, muy bello por cierto, de una especie de jardín oculto, en un claro de un bosque, con un arrollo y un pequeño salto de agua en la pared de roca que lo bordeaba. Y en esa pared de roca había también una pequeña cueva... La cara no tenía ninguna anotación ni palabra escrita, solo en el reverso, en cálidos y delicados kanji la frase “En mis sueños...”.

Esa si debía ser la letra de Etsuko.



--------------------------------------------------------------------------------

Out:

Por Dios, por Dios... Okami, no pidas permiso ni des explicaciones. Esta perfecto así como está... si es que realmente el personaje piensa así. Todo ello es arcilla que modelar entre mis manos... (sonrisa aviesa).

Y tampoco te preocupes por la tardanza, nadie tiene prisa, y aqui estamos para disfrutar.

Me alegro de que te guste, yo también disfruto contestandote, y quizás se note por la longitud de mis mensajes :P

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:57 am

Una vez más,Tounasu me devolvía al mundo de los cuerdos con su extraña,aunque aplastante lógica.Sin que él lo supiera,ese era en realidad su cometido,procurar que no pierda la cabeza en un sitio como éste.Su aspecto mundano y su semblante,más cercano al de un heimin patán que al de alguien excesivamente espiritual,lograban calmarme de un modo que ni él sospechaba.En parte porque también me hacía ver que estaba vivo al recordarme mi mundo, y también porque una cosa es segura,de ser mi sueño,nunca aparecería alguien como Tounasu.De todas formas eso no quita que mi comportamiento haya sido poco adecuado.

-Ruego que me disculpe Tounasu-san,he tenido un momento de debilidad.No volverá a ocurrir... -tras unos segundos de silencio- ...gracias....

[...]

Mientras Tounasu daba saltos en la cama y me decía lo bien que olía Etsuko,mi atención se centraba de nuevo en los papeles que tenía ahora en mis manos.Aunque tampoco podía ignorar su comentario.Aquel que según el sirviente,éramos los primeros en visitar esta estancia,después de su Señor.Tras volver a la lectura de esos poemas y dibujos,no podía creer que estuviera leyendo algo escrito del puño y letra de un kami,del Señor de los Sueños,ni más ni menos.En estas cartas,se mostraba como un dios caprichoso,dominante...incluso algo mezquino al no ver que así jamás la conseguirá.Empezaba a entender que no había sido secuestrada,sino que había huido de su posesivo amante...y había huido aquí...hacia esa cueva lo más seguro...Un lugar en el que ni el propio Yume la encontraría....
- ..."En mis sueños..."...¿Estás soñando, Etsuko...?¿Es ahí en donde te escondes...?¿Es este tu templo...?...Déjame entrar en tu mundo...Déjame ser merecedor de encontrarte...Déjame verte... Mientras cierro mis ojos y suávemente toco la cueva.


OUT:

Bien,intuyo ke Etsuko se encuentra en dicho dibujo,ke creo ke también viene a ser la representación de sus sueños.Lo ke está haciendo al final Okami es concentrarse o gastar un pto de vacío.Entre otras cosas para poner su propia mente en orden y porke a lo mejor me sirve para entrar

Seguramente haré el ridículo padre,pero kien sabe,a lo mejor funciona

Perdón por la tardanza (esto empieza a parecer el título del libro de mi vida )

Un saludo y aunke parezca pesado,gracias por esta pekeña gran obra


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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 4:59 am

Kuni Sora escribió:

Tus ojos se cerraron... pero, aunque todo se volvió oscuro tras tus párpados, una imagen vino lentamente a tu campo visual.... esa cueva, exactamente igual que la que estaba dibujada en el papel, cada perfecto trazo de las delicadas pinceladas de Etsuko estaba reflejado en tu mente. Apenas sin darte cuenta, como un sueño que te arrastra sin poder hacer nada, la imagen poco a poco empezó a tomar cada vez más consistencia. Las sombras se alargaron; las hebras de tierna hierba empezaron a brillar y a mecerse por el suave viento; y el sonido del agua de la cantarina cascada empezó a llegar tangiblemente a tus oídos. En ese momento abriste tus ojos... y estabas allí, dentro del dibujo... o mejor dicho, estabas en el lugar que representaba el dibujo, pues todo aquí era real. Mientras paseabas notabas la hierba que se aplastaba bajo tus pies, el viento te acariciaba el rostro y al meter la mano en el pequeño lago sentiste mojar tus dedos.

Pero algo más llamó tu atención, algo que, por supuesto, no se reflejaba en el dibujo...

Por encima del sonido del viento y el rumor del agua oíste una melodía, ésta no silenciaba el resto de los sonidos por ser más fuerte, sino que los eclipsaba con su belleza, pues la voz que cantaba se alzaba a poco más que un susurro. Era una voz femenina la que cantaba, tarareaba una sencilla y dulce canción, de ese tipo que te recordaban a tu infancia, alegre pero triste a la vez... era la misma voz de la nostalgia. Y parecía venir del interior de la cueva. Alejando toda duda o miedo tus pasos te llevaron casi inconscientemente a la boca de aquella cueva. Escalaste las piedras que curiosamente estaban colocadas como casi una primigenia escalera de rocas, dejando a un lado el fresco aroma de la vegetación para pasar a la humedad de la sombra de la roca. Escudriñando el interior, de donde provenía aquella celestial voz, te pareció ver una silueta, pero muy tenuemente, pues dentro todo era oscuridad, así que con un poco de impaciencia y excitación aligeraste el paso y te adentraste en la cueva....

Pero la silueta no parecía cobrar nunca forma, se ocultaba y se confundía entre las sombras de la oscuridad, pero nunca dejaste de avanzar hacia delante, con la esperanza de que pronto la alcanzarías, pues la canción seguía allí, resonando en las paredes de la cueva.

Y de repente.... tus pisadas sonaron diferente, ahora no parecías pisar roca... sino madera. Miraste hacia tus pies y así fue, te encontraste mirando a un suelo de pulida y brillante madera. Dirigiste tu mirada hacía delante de nuevo y.... te diste cuenta de que ya no estabas en la cueva, sino en una pequeña habitación cuadrada, iluminada tenuemente por una luz que provenía de tu espalda y con un pequeño altar enfrente tuya, donde una solitaria varilla de incienso agonizaba descargando sus últimos perfumados estertores. Sin duda te encontrabas en un templo, una pequeña capilla, y no quedaba nada de la cueva, ni del bosque, ni del arrollo y... lamentablemente también se había esfumado esa embriagadora canción. Miraste hacía todos lados buscando de donde habías venido... pero solo te encontraste con la única puerta de salida de la capilla, en cuyo exterior, según te asomabas, pudiste ver a lo lejos altos y numerosos edificios. Al salir de la capilla te diste cuenta de que se emplazaba en un gran y hermoso jardín, y aquellos edificios que vistes no eran otra cosa que... Otosan Uchi.


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Tounasu seguía disfrutando de la cama cuando unos murmullos le llamaron la atención, esos murmullos no era otra cosa que Okami, hablando de nuevo solo. Tounasu desde luego estaba anonadado, ¡¿de nuevo se le había ido la cabeza a ese hombre?! Sin duda le había sentado muy muy mal el cambio de Reinos, pensaba el criado, que empezaba a temer seriamente por su cordura.

"En mis sueños..."...¿Estás soñando, Etsuko...?¿Es ahí en donde te escondes...?¿Es este tu templo...?Déjame entrar en tu mundo... Déjame ser merecedor de encontrarte... Déjame verte...

Le oía que decía Okami, ¿acaso eran así todos los Moradores de la Vigilia, o es que este estaba especialmente loco? Y ahora seguía murmurando cosas ininteligibles, como si estuviese en trance.

Con un poco de duda, pero realmente preocupado por la salud mental de su nuevo amigo Tounasu pego un salto desde la cama al suelo y salió corriendo hasta donde se hallaba el samurai, sentado sobre sus rodillas en el suelo y con un papel en la mano, mirando fijamente a la nada y sin parar de susurrar. Este empezó primero tímidamente a tirarle de la manga de su kimono... pero al ver que no obtenía respuesta empezó a zarandearlo con más fuerza.... hasta que al fin recobró la conciencia.


--------------------------------------------------------------------------------

Otosan Uchi era lo último que Okami había visto.... pues de repente se encontró de nuevo en la habitación de Etsuko, en Yume-do y con Tounasu agitado al lado suya preguntándole si se encontraba bien. Lo cierto es que sí, que estaba bien, aunque quizás un poco mareado.... más por la confusión que por la experiencia que acababa de vivir.
Aun tenía en sus manos el delicado dibujo de Etsuko, ese paisaje en el que había estado hace.... ¿cuanto tiempo hace que estuvo allí? No lo sabía podían haber pasado segundos... ¿o quizás horas?
A Tounasu le llamó la atención el dibujo, al quedarse Okami un buen rato mirándolo ahora, y al verlo el reconocimiento pareció brillar en su rostro.

-¡Anda! Yo se donde está ese sitio, esta en este mismo reino, en el bosque a la izquierda del castillo. Solía dar paseos por allí al poco de llegar a este Reino, era un lugar bonito, si señor. Aun recuerdo esa cascada y esa cueva... Vaya, que bien dibujado que está, esta muchacha es todo un artista, me pregunto si habrá estado mucho allí, pues si no fuese por el dibujo me hubiese costado mucho recordarlo con tanta exactitud...

Y Tounasu siguió otro buen rato con su incesante y habitual cháchara a la que Okami ya estaba tan acostumbrado...

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:00 am

¡Había funcionado!,no me lo podía creer pero así había sido.Solo he tenido que hacer caso a los consejos de Tounasu y darle riendas sueltas a la locura,que aquí parece ser la verdadera lógica.Lo malo es que me habían hecho regresar a la fuerza.Vaya imprudencia la mia,supongo que tenía que haber advertido al sirviente.Aunque bien pensado,¿advertirle de qué?,¿de que iba a intentar entrar en el dibujo...?.Bueno,este pensamiento no me iba a llevar ahora a ningún sitio.Lo importante es que he reconocido Otosan Uchi.Por otra parte Tounasu parece que también ha reconocido la cueva, y lo mejor...he oido tu voz,dulce Etsuko...y aunque no lo sepas todavía,ésta me atraerá hacia tí con la misma poderosa fuerza que usastes para atraer al Señor de los Sueños.

Lo que seguía sin entender es por que había pasado de estar en la cueva del dibujo a una capilla de Otosan Uchi.¿Acaso es ahí en donde te encuentras? ¿Es penitencia lo que haces y rezas por engañar a Yume?...o solo te escondes por miedo....¡No!,me niego a pensar que algo de tanta belleza pueda albergar la cobardía entre su credo.No hubieras sido merecedora del amor de un kami de ser así.Cuando despierte te buscaré en Otosan Uchi,pero primero pensemos en tu dibujo.Creo que la cueva parece un lugar olvidado por el propio Yume,y por consiguiente un lugar de escape para el personal de este reino.¿Por qué no iba a ser?.En todos los kyuden siempre hay un lugar,llamémoslo "secreto" para la servidumbre.Podría ser que aquí fuera igual.En cualquier caso solo había una manera de saberlo.

- Tounasu-san,ya que conoceis el lugar que está patente en el dibujo,¿seríais tan amable de llevarme?.Luego,id pensando como puedo volver a casa,porque sospecho que ella ha regresado al mundo del que provengo....


OUT:

Ke tal jefe

Me ha gustado mucho como has hecho el cambio entre lo ke estaba viendo la cueva y lo ke sucedía con Tounasu en la habitación.Muy hábil,de verdad ke me ha gustado bastante.(Aprendo,aprendo,aprendo,aprendo,aprendo...)

Otra duda,¿podría saber la fortuna a la ke se veneraba en la capilla del sueño?.

Dicho ésto,un saludo y nos leemos por akí


Aullidos: Wolf.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:01 am

Kuni Sora escribió:

El sirviente estaba tan inmerso en su propio monólogo que no te vio como mirando a la nada hacías tus propias conjeturas... si lo hubiese hecho seguramente hubiese puesto una de esas caras mitad desaprobación mitad resignación. Por ello cuando hablaste le interrumpiste tan de repente que Tounasu casi se cae atrás del susto. Y, también como era habitual en el te respondió primero con una carcajada.

-¡Ja, ja ja! Me temo que es técnicamente imposible volver al mundo del que procedéis amig.. digo... ¡señor! Se rumorea que existen en el Reino de los Mortales ciertas zonas en las que ambos mundos se entremezclan y quizá la entrada de ese mundo aquí pueda utilizarse como salida... pero esas “zonas blandas” son tan erráticas e impredecibles, por no hablar de su escasez y rareza, que dudo mucho que la señorita haya accedido a una de ellas. –Tounasu puso una mueca de pensar y susurró en voz baja- Y más aun sobrevivir al viaje...

El criado no tardó en recuperar su habitual actitud abierta y alegre, y tampoco tardó en seguir hablando mientras iba de camino a la salida, acompañándote.

-Yo creo que fue por una de esas zonas por donde entrasteis... pero es sin duda una proeza, muy difícil, ya lo creo. ¿Pero que otra explicación hay? ¡Ah! Y por supuesto que os acompañaré a ese lugar, creo que aun recuerdo el camino. Me gustará volver a aquel lugar... ¡Pero hay que tener cuidado! –dijo Tounasu ahora haciendo gestos y exagerando con voz teatral- ¡No vaya a ser que tropecemos con un vórtice a tu mundo y nos chupe! ¡Ja ja ja!

Tounasu, limpiándose las lágrimas que amenazaban con salir de sus brillantes ojos, te miró expectante para ver como encajabas su “ingeniosísima” broma pero se sorprendió, o quizás no tanto, al ver que de nuevo estabas sumergido en tus propias cavilaciones y solo escuchabas de fondo sus comentarios.

“Aquella capilla juraría... que era a...” ¿Como no acordarse, como dudar? Aquel tipo de santuario te era muy familiar “Era una capilla a Benten.”

Otro interminable monólogo de cómo Tounasu disfrutaba de aquel sitio al que te llevaba, de cómo habían cambiado las cosas y de las cosas que a él le divertían, te acompañaron por un desconocido paseo a través de los pasillos del palacio hasta la salida. Realmente aquellos pasillos eran siempre totalmente diferentes a la ultima vez que los veías, tomando caminos que o no habías visto nunca o que, por lo contrario, jurarías haber pasado hace unos minutos. Pero por fin dejasteis atrás los cambiantes y traicioneros corredores del Castilo de Yume para llegar a aquellas portones macizos por los cuales entrastes. La lluvia seguía arreciando fuera, al igual que los tres impertérritos guardianes los cuales ni siquiera os prestaron atención.

El criado sacó dos paraguas de madera de debajo de sus ropas (¿Cómo estabán allí esos dos paraguas?) y te pasó uno de ellos. Susurrando una maldición por lo bajo hacia el mal tiempo, Tounasu abrió el paraguas y con un gruñido entró a través de la cortina de constante lluvia.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:03 am

El paséo camino a la salida de este imposible kyuden se hizo más ameno con su incesante charla sobre lo bonito que era el lugar al que nos dirigíamos.Lástima que apenas pudiera escuchar una palabra de lo que me decía,pues mi mente estaba en otro lugar,concretamente en "es prácticamente imposible de que volviera a mi reino".Y encima lo dice riendo el muy...bueno,él no tiene culpa de ser entrañablemente patoso.Luego,una parada para coger aire,es todo lo que necesitaba para interrumpirle y llevarlo al tema que me interesaba.

- Ahm...disculpad Tounasu-san,antes digisteis que fué una auténtica proeza el que yo hubiera llegado hasta aquí.Para ser sincero,solo he cabalgado hasta este reino.Tal vez me hayan atacado algunos ronin y ahora me debata entre la vida y la muerte.Puede que a lo mejor haya caido enfermo por esta incesante lluvia y sea presa de la fiebre que me hace alucinar.Muy poco probable esto último,no obstante.En cualquier caso estoy aquí, y aunque no lo creais mi incrédulo amigo,ella ha salido por uno de esos vórtices a los que hacéis alusión..Aunque...recibió ayuda,eso seguro...concretamente de Benten,si mi intuición no me falla....

Una vez fuera,abro el paraguas que me dió Tounasu y del que mejor no preguntar de donde lo sacó.Era curioso lo fácil que se podía acostumbrar uno a la locura.La lluvia golpeaba con fuerza y mi acompañante blasfemaba más que un Cangrejo.No pude evitar sonreir mientras pensaba que entre tantos improperios,tal vez encuentre un espacio para seguir con sus interminables,aunque agradables monólogos camino a la cueva.Solo rezaba para que ese lugar no estuviera muy lejos.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:04 am

Kuni Sora escribió:

La lluvia tamborileaba incesantemente en vuestros paraguas, sobre vuestras cabezas. Avanzabais por el camino de arena y gravilla mojada que un tiempo antes habías pasado solo al entrar en el misterioso Castillo, haciendo un ruido relajante a la vez que siniestro. La falta de luz tampoco ayudaba mucho a sentirse cómodo, pues las nubes ocultaban de tal manera el sol que parecía de noche. Como ya habías notado antes, cuando caminaste solo bajo la lluvia, parecía que todo el color del mundo se había extinguido, quedando solo una amplia gama de sombríos y apagados grises.

En vez de seguir por el camino que pasaba a través del bosque que rodeaba el kyuden, Tounasu torció y te llevo hacia dentro del bosque internándose en la gris maleza. Una vez dentro del bosque la lluvia disminuyó en intensidad, ya que las copas de los árboles paraban gran parte del agua, dándote la impresión de estar en una amplia y húmeda caverna, llena de estalactitas y goteras. El bosque no era demasiado espeso... y tampoco había demasiada vegetación... los árboles eran nudosos y daban la impresión de estar muertos, pues apenas tenían hojas, sólo finas ramas afiladas que sobresalían como las púas de un tetsubo. A pesar de todo el bosque era bastante agreste y costaba andar con normalidad, constantemente ibas pisando hojas muertas, piedras y las raíces de los árboles que sobresalían y horadaban el suelo.
Pero lo más inquietante estaba por llegar...

Al principio te pareció que debía ser fruto de tu imaginación y subconsciente, sugestionado por tan siniestro lugar, pero la segunda vez que viste que algo grande se movía más allá de tu campo de visión empezaste a ponerte algo nervioso. Lo malo era que mientras más avanzabas en el bosque, y más juntos se encontraban los árboles los unos con los otros, más siluetas en los límites de tu visión jurarías ver. Eran siluetas bestiales, como un animal agazapado sobre sus patas y acechándoos. Eran semejantes a leones, pero un poco más grandes y anchos y con una forma que, a semejante distancia, no podías apreciar ni definir. Te pareció ver como la criatura a la que estabas observando te escrutaba con dos ceñudos ojos, brillantes y rojos. Decidiste seguir prestando atención a Tounasu para olvidarte de esas criaturas, ya que el criado no parecía mostrar el menor interés por las criaturas, como si no las viera. El criado te había estado respondiendo desde la última vez que le hablaste.

-Humm... –dijo él pensativamente para luego contestar alegremente como si se le hubiese ocurrido la más brillante de las ideas- ¡Eso tiene mucho sentido Okami-sama! Puede ser que tu realmente estés medio muerto, languideciendo en el suelo y que todo esto sea simplemente una alucinación febril. Claro... yo podría desmentirte eso asegurándote que no es posible porque yo siento lo mismo que tu... pero piensa, yo soy simplemente una imagen en tu mente que se comporta como si estuviese viva... así que jamás diría eso, ya que evidentemente tu propia imaginación te mentiría una y otra vez.. Jajaja... Curioso, curioso...

Te miró medio riéndose con mirada pícara, como el jugador de un juego de azar que reta a su contrincante sabiendo que tiene la mano ganadora... o quizás no sea más que un farol.

-Ah por cierto... no pienso responderte a eso de Benten. Lo veo bastante improbable, Okami-sama, ¿no te parece bastante una sola deidad en toda tu historia? ¿Quieres involucrar a dos fortunas? Muy bien... muy bien... allá tú, es tu alucinación... Además, Benten ya no se habla con mi señor desde que tuvieron ese pequeño “problemilla”. No se como se las ingenia el amo para acabar así de mal con todas las mujeres con las que sale... Ains... En fin... sigamos, ya queda poco.

Quizás aun no estuvieses totalmente convencido de que sería menos perturbador, las criaturas que acechaban en este muerto y desolado bosque... o las divagaciones de tu compañero.

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Mensaje por Okami (Wolf) » Sab Oct 18, 2008 5:05 am

Vaya con el criado.Lo he puesto a prueba y se ha virado contra mí mi propia jugada.Resulta que es más profundo de lo que parece.Menuda respuesta,ni un erudito Agasha me hubiera dejado tan perplejo.Sin duda,este punto es para tí amigo.Prometo no volverte a subestimar,pienso mientras me mira con esos ojos desafiantes.Por mi parte,le devuelvo la sonrisa al tiempo que confirmo con la cabeza.De cualquier modo,su respuesta,muy lejos de orientarme,me dejó con más dudas que otra cosa.

Andando por estos extraños bosques,me era imposible imaginar que fuéramos a un lugar tan bello como el que ví en el dibujo.Incluso Tounasu me confirmó que así era.Sin embargo,este sitio estaba muerto,como esos lugares malditos que narran los Kunis en sus historias.Solo espero que esta historia se parezca más a la de los bardos Ikomas,en la que el héroe siempre sale victorioso.Tenemos los ingredientes adecuados para un bonito cuento.Por ejemplo el bosque oscuro,el fiel sirviente,el valiente guerrero...y la bestia...Mientras mis ojos se clavaban en los de esa siniestra criatura.Curiosamente el sirviente lo ignoraba como si fuera una piedra más del camino,pero a mí cada vez me costaba más refrenar mis impulsos de querer acabar con esa aberración.

De repente,mi atención cambia nuevamente de objetico al nombrar a Benten.No pude evitar reirme en mi interior al oir con que familiaridad hablaba de los Kamis; como dos vecinos enfadados.He visto a heimin en la intimidad hablando de samurais de forma mucho más respetuosa.Es curioso que lo que más vaya a echar de menos de un mundo tan maravilloso y extraño como éste,sea a un simpático criado con unos modales horribles.Bueno,vayamos al tema,contigo acabaré luego,mirando a la bestia por última vez.Y a tí,Tounasu,no pensarás que tras haber tocado otra fibra sensible con lo de Benten,te callarás,de eso nada amigo,vas a decírmelo.

-Venga Tounasu-san,no me dirás que un Kami que vive el infinito se puede enfadar así como así.Creo que vuestro punto de vista se ha visto nublado con las constantes horas de trabajo a la que os someten.Benten es el amor personificado,jamás se encolerizaría.Sin duda exagerais mucho....

Dije moviendo la mano con desdén y riendo para restar importancia.Como si lo que dijera fuera palabrerío barato y no me creyera ni una palabra de lo que me dice.


OUT:

Uf,perdón por la tardanza tio

Al final lo ke trato es de provocarlo,pues lo veo reticente a kerer contarme nada del espinoso asunto.Tal vez desafiándolo un poco,cante soprano...

Venga Sora y a todos los ke estáis leyendo,un saludo


Aullidos: Wolf.

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