Día 1º.-Distrito Kanjo.- Magistratura Fénix.- Hora de Akodo.

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Isawa_Mitsuomi
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Día 1º.-Distrito Kanjo.- Magistratura Fénix.- Hora de Akodo.

Mensaje por Isawa_Mitsuomi » Sab Oct 25, 2008 9:11 pm

La tarde llegaba con la brisa que se estaba levantando tras los ánimos de la Candidata de Aire, mientras los hermosos árboles de la residencia cubrían con su sombra el patio de la Residencia de los Fénix.

La sala habilitada como comedor era un salón de té muy grande y espacioso, tenía una preciosa chimenea tallada con intrincados patrones florales. Los shojis de las paredes estaban delicadamente pintdos con motivos mitológicos y heroicos y kanjis con los símbolos de los elementos resaltaban entre ellos.

La mesa central era amplia para muchos comensales y estaba repleta de platos delciosos de la gastronomía rokuganesa. Una muestra extensa de pesacado, verduras, arroz,... Todo muy bien organizado y decorado con cuidado y mimo haciendo formas peculiares y animales con las hortalizas.

Había dos sitios en las puntas para ambos embajadores y luego estaban los demás de manera que quedaran uno en frente del otro.

Cuando todos se reunieron para entrar, Kondou y Emi dejaron que pasárais primero. Por fin estábais todos, y el primer juego estaba preparado, la forma y la compañía elegida.

Detrás tuya estaba Mai, impaciente y nerviosa sin saber muy bien que hacer ante tanta intriga cortesana. Seyrio vanzó el primero con hanzo, seguros en sus pensamientos, Kazumi se adentró alegremente mientras comentaba la opulencia de la mesa. Arousou pensó unos segundos antes de entrar, despacio y sin que se supiese donde se sentaría y los tres candidatos de tierra, que estaban tras Mai empezaron a moverse también.

Era tu turno, debías elegir rápido y bien. ¿Dónde y con quien te sentarías?

Las posibilidades eran enormes y las consecuencias de elegir un sitio u otro podían ser muy importantes, ya que para los que ya habían empezado a planear estrategias desde un primer momento (como el propio Mitsuomi) verían la posición en la mesa como el primer proyecto de futuras alianzas.

Una solución fácil sería la de sentarse antes que nadie y que los demás fuesen situándose a su alrededor de manera que nadie pensase que él tenía algún interés especial entre los componentes de la mesa; pero si bien aquella solución planteaba una ligera seguridad durante la comida, grandes beneficios podían sacarse de otras estrategias, así que Mitsuomi piensa un poco y pronto decide al lado de quien se desea sentar.

Pero antes, se dirige por un momento a Mai y con un susurro rápido le dice:

Junto a Kazumi.

Tras una sonrisa tranquilizadora, Mitsuomi le da la espalda a Mai para dirigirse al comedor. Antes de que pueda sentarse, se dirige hacia Isawa Hanzo y se inclina respetuosamente ante é, diciéndole.

Saludos, Hanzo-sama, soy Isawa Mitsuomi, siento no haber podido presentarme antes, pero otros asuntos me han retenido. Ya que compartimos elemento, me sentiría infinitamente honrado si consideraseis la posibilidad de poder sentarme a vuestro lado.

Mientras el resto de los comensales se snetaba Hanzo te obsequió con una sonrisa igualmente falsa como la tuya y con una mirada compleja, cargada de contrariedad porque sabía a que jugabas y quizñas no supiese si eras muy listo o muy temerario.

Los dos embajadores se sentaron juntos en un extremo de la mesa ovalada y al lado de éstos, a la derecha, estaba Hanzo, el cual, con un cabeceo de cabeza aceptó mientras se sentaba que tomases asiento a su lado. Enfrente de Hanzo se sentó Mai, seguida de Kazumi y de Aya, la cual parecía que se calmaba algo al lado de la risueña shugenja de Aire. A tu lado tomó asiento Heisuke con su cálida sonrisa, luego Arousou y cerrando los comensales Seyrio al lado de este y Kuro, el enigmático canidato.

Parecía que todos habían decidido no sentarse exactamente en el orden de preferencias o no muy directamente algunos, los que controlaban mejor las intrigas de corte. Aunque habías visto que Kazumi no se había mostrado nada rehacia a que Mai se sentase con ella, aún sabiendo que seguramente sería guiada por tus palabras.

Pero no había quedado del todo mal. No sólo tenías a Hanzo y a los embajadores cerca sino que tenías enfrente a Mai y Kazumi, al lado al tranquilo Heisuke y al estudioso Arousou y en el campo de visión a tus contrincates restantes...

"Espero que hayan disfrutado de la poca libertad que han tenido hasta esta comida."

Empezó a decir Asako Emi mientras les reverenciaba con una sonrisa amable.

"E igualmente esperamos que os haya gustado la residencia."

Continuó diciendo Isawa Kondou mientras asentía igualmente mostrando el también su sonrisa sincera.

Tras el típico "Que aproveche" (" itetequimas!" ) empezaron todos a cojer un poco de cada delicioso plato que había en la mesa. Sushi, tamagoyaki, tataki de atún, yakitori,... Había de todo un poco y todo estaba delicioso.

La voz de Kazumi pronto rezumó en el aire mientras decía lo increiblemente rico que estaba todo. Y el asentimiento del resto no se hizo esperar. Pronto, las conversaciones poco trascendentales empezaron, pero esto era la calma antes de la temida y deseada tormenta.

"¿Os ha ido bien esta mañana, Mitsuomi-san?"

Dijo con su tono cortés y amable Heisuke mientras cogía con sus palillos un poco de sushi.

"No pensaba que este sitio fuera ni tan agradable ni tan bonito... pero de hecho es el corazón del Imperio, debería de haberlo supuesto... Aunque creo que la compañía es lo mejor."

Dijo mientras le sonreía levemente.

La voz de Seyrio hablando con Arousou también le llamó la atención, aunque parecía que era una conversación a tres, pues participaba el misterioso isawa Kuro.

"Encantado de conocerle Kuro-san, era el último con el que esta mañana me quedaba por presentarme y entablar conversación."

La voz taimada de Arousou sonaba igual de amigable que siempre. Y, por fin, aquel hombre dejó entrever su timbre... Era bajo, siseado algo como si susurrara para no molestar o para atraer con sus palabras. había un toque gris en él, muy cangrejo y una dirección y misterio muy Kuni...

"Es un placer... Es cierto... no hemos podido coincidir... pero es que esta mañana ha sido ciertamente muy ocupada... entre el viaje, la llegada y la recepción... He de decirle que estoy encantado de conocerle... me han hablado mucho de vos... y bueno... el último Seyrio-san."

Parecía que Seyrio se movía con la misma rapidez que tu lo hacías y fijaba sus blancos en tus contrapuestos...

"¿En serio Seyrio-san?"

"Por supuesto... que hace mucho que no nos viesemos no significa que me haya olvidado de ti y de tus capacidades, Arousou-san, después de todo tu familia siempre ha pertenecido a Kyuden Isawa y nuestro pasado, hasta tu partida al Templo Asahina, está ligado con el mío."

Otra conversación captó tu atención, se trataba de Hanzo con los embajadores, asi que decidistes dejar pasar lo de Seyrio, esto podía ser más interesante, aunque, debías a la vez prestar atención a lo que Heisuke te decía...

Pero, en esta ocasión, cuando los embajadores hablaron pareció que él te dio un respiro y también prestó atención, incluso jurarías que te hizo un gesto con los ojos para que escuchases eso por si era importante y decían algo de interés para todos.

"Si, eso ahora lo diremos, Hanzo-sama, después de todo es un tema que creo que a todos les interesa, al que más al que menos para bsaerlo aunque sea."

Dijo Kondou ante las perdidas palabras del Maestro de vacío, pues no habías oido la pregunta.

Asako Emi llamó la atenciónd e todo y empezó a hablar.

"Una de las cosa que queríamos comentaros antes de empezar a tratar otros temas es que pensamos que sería conveniente que durante su estancia tomaran yojimbos. tenemos unos bushis shibas muy eficientes y capaces a su disposición, sólo deben pedirnoslo si lo desean. La elección es suya."

Un pequeño rumor se extendió por la mesa mientras cada cual pensaba si debía, necesitaba o quería un guardaespaldas.

Mitsuomi observa detenidamente la disposición de los candidatos en la mesa y se alegra de que Mai se halla sentado con Kazumi, no porque pueda obtener información de la shugenja de Aire (Kazumi parece lo suficientemente informada sobre su relación para que no espere un intento así por su parte), sino porque al lado de Kazumi es donde se puede sentir mejor en medio de tanta intriga y rivalidad. Por lo demás, los candidatos se han sentado de forma algo sorprendente, salvo por el hecho de que las tres candidatas se han sentado juntas, aunque de una manera que favorece a Mitsuomi.

Mientras come, la comida es ciertamente deliciosa, Hensuke le habla y él se dispone a iniciar una conversación con el curioso mellizo.

Tenéis toda la razón, Hensuke-san, basta mirar esta mesa para darse cuenta del tipo de compañía que se puede encontrar en esta magnífica residencia.

La ambigua réplica de Mitsuomi al shugenja de la Tierra venía acompañada de una sonrisa en la que no parecía haber rastro de falsedad, pero las palabras de Mitsuomi eran lo suficientemente ambiguas como para permitir que Hensuke adivinara que había un segundo significado; y si Hanzo o Seyrio le habían oído seguramente se dieran cuenta en seguida de esa segunda lectura.

Oye entonces la conversación de Seyrio con Arousou y se da cuenta de que Seiryo sin duda pretende controlar a los candidatos, probablemente apartando a Arousou en favor de Kazumi; de hecho, ha dado a entender a Arousou que sus destinos ya se han separado y Mitsuomi sabe que Seyrio apoya a Kazumi. Es una buena información que puede ser utilizada para hacer de Arousou un firme aliada (Mitsuomi realmente desea a ese hombre junto a él en las luchas que vendrán, especialmente contra Seyrio).

Le atrae entonces la conversación de Hanzo con los dos embajadores. Se reprocha por un momento no haber prestado atención al Maestro del Vacío pues se ha perdido la pregunta que éste ha formulado, pero parece ser que los embajadores informarán sobre ello en breve así que deja de preocuparse por un momento.

Entonces, los dos embajadores proponen la adquisición de un yojimbo a los candidatos. Mitsumi sopesa la propuesta durante un largo rato. Un yojimbo es una gran seguridad cuando uno tiene que enfrentarse a quién sabe cuantas peligrosas intrigas llevadas a cabo por adversarios implacables, además de que la magia de combate es totalmente ajena a Mitsuomi; pero, por otra parte, un yojimbo puede restar movilidad a la hora de tratar con determinadas personas. Es una elección difícil, pero una negativa podía ser mal vista con los embajadores y, además, le hace algo de ilusión tener un yojimbo, especialmente porque eso denota la importancia que le conceden a su persona.

Se le ilumina de pronto la cara y se dirige hacia Isawa Hanzo con una sonrisa, hablando con toda la inocencia posible, con el mismo tono infantil que suele emplear Kazumi y suficientemente alto para que le oigan todos.

Hanzo-sama, a mi humilde entender vos deberíais recibir un yojimbo sin dudarlo, pues dada vuestra posición podríais ser el blanco de aquellos que desean atacar al Fénix y sería una tragedia si os sucediese algo, aunque el poder que se supone posee el Maestro del Vacío de los Isawa debería intimidar a cualquiera que deseara dañaros. Os ruego que consideréis mis palabras con cuidado.

Hanzo te mira con cierto recelo, él sabe, ambos sabéis, que esto es parte del baile y lo que más le desagrada es que puedas ser tan cínico. Aunque, bueno, de hecho eso tu lo ves una cualidad no un defecto...

Hanzo al final decide seguir aparentando, y menea la cabeza mientras con su gesto sopesa las posibilidades.

"Sí, tenéis razón... debería tomar un yojimbo, aunque sea meramente por ayudar a mostrar delante de todos el poder del Fenix"

Dijo de manera sagaz de forma que insinuaba que aunque no lo necesitaba esto sólo ayudaría a mostrar al mundo los excelentes bushis Fenix.

"Nos supondrá un alivio, Hanzo-sama."

Dijo Emi seriamente mientras Kondou asentía con la cabeza y terminaba éste de decir:

"Todo aquel que desee un guardaespaldas tras la comida puede ir a vernos y se lo asignaremos en seguida. Es una decisión libre, pero les rogamos que la tengan en consideración."

El murmullo se extiende de nuevo en la sala mientras Kazumi le pregunta a Mai si cogerá alguno o entre Arousou y el resto se pregunta lo mismo.

"Interesante."

Dice Heisuke mientras sonríe alegremente y observa con detenimiento la situación. Parece que el pequeño Candidato esta muy atento también a todos, quizás curiosidad o quizás estrategia.

"Y, en cuanto al tema principal...- Empezó a hablar de nuevo Kondou para llamarles a todos la atención.- Hemos mandado dejar una copia de los supuestos posibles participantes al inexistente Campeonato de Jade en sus habitaciones. Son sin duda los leones y los dragones los más interesados en que sus participantes ganen, y como ya verán en ella los más numerosos. Aunque, claro, como es un rumor, los nombres no son ni tantos ni tenemos la fiabilidad absoluta de si fuera oficial... pero son bastante acercados..."

Bien, era hora de debatir. Todos se irguieron al oir el tema principal, muchos de ellos dejaron los palillos en la mesa y la comida para cuando el tema se hubiese zanjado. Incluso Aya parecía estar centrada en los ojos del embajador mientras su nerviosismo quedaba reducido a el roce con sus yemas en sus muchos anillos.

Había llegado el momento de exponer las ideas... El debate estaba abierto, Emi, con un gesto de cabeza lo indicó, ahora todo el mundo podía hablar y dar su opinión, era hora de ver cómo iban a contribuir los candidatos al cierre de tal intento de blasfemia hacia el Clan.

Mitsuomi le sonríe a Hanzo cuando éste acepta tomar un yojimbo. ¿Se habrá percatado el Maestro de los sentidos ocultos en las palabras de Mitsuomi? Él espera que sí, al fin y al cabo el que Hanzo comprendiera su advertencia podía volver más interesante aquel juego. No temía al poder del Maestro del Vacío, tal vez en magia fuese superior a él, dato que desconocía, pero políticamente sus contactos no debían ser muchos y sus alianzas parecían limitarse a Seyrio y tal vez a Kuro, pero Mitsuomi no pensaba que fuese difícil volver al ortodoxo Seyrio en contra del inusual Maestro del Vacío.

Y entonces los embajadores anuncian lo de los rumores de los participantes al Campeonato de Jade. Por fin empiezan los planes. De momento es hora de trabajar en común, aunque no es malo empezar a destacar.

Emi-sama, Kondou-sama, si me lo permitís me gustaría hacer una pregunta. Siempre hemos considerado que la celebración del Campeonato de Jade es un rumor que se oye en la Corte, pero, ¿cuánto de fundamento tiene ese rumor? y, más importante todavía, ¿cuál es la fuente de ese rumor, los león, los cangrejo, tal vez los insidiosos escorpiones o algún personaje de más autoridad? Considero que conocer la fuente del rumor es de vital importancia para nuestros planes, pues si lo sabemos podremos basar nuestras acciones en datos fiables y así sabremos mejor como detener ese ultraje.

La voz de Mitsuomi es lenta y pausada, modelando sus argumentos con sorprendente naturalidad. Ya no está jugando con Hanzo, ahora se trata de empezar a buscar lo mejor para el Fénix y en eso no puede haber rivalidad alguna, simplemente hay que hablar con voz alta y clara, dejando en la sombra a aquellos que no tienen nada que aportar.

En mi humilde opinión deberíamos centrarnos por un momento en el origen del rumor y luego tratar de analizar a los clanes que pretenden presentar candidatos para ver como podemos neutralizar sus esfuerzos, sin olvidar nuestra futura audiencia con el Hijo del Cielo.

Mitsuomi calla y mira a los embajadores esperando una respuesta, al mencionar al Emperador sus ojos se han llenado de una serena luminosidad como tratando de representar un fragmento de la gloria del Hantei.

Kondou asintió a tus palabras y emepzóa explicar.

"He ahí el gran problema, Mitsuomi-san. Nosotros en un principio pensamos como vos, los rumores son muchos y no suelen ser fiables, por lo que los seguimos. La fuente no proviene de ningún Clan, sino de una familia Imperial, la misma familia Otomo, que sería la responsable de la creación y convocatoria a instancias del Emperador, además de la prepración y demás, es de donde salió la información. No sabemos con certeza si ha sido el mismo Otomo Nishi-sama el que ha hablado de ésto, pero se comenta que el daymio ha hecho correr la voz a instancia de Hantei Yukirohime, aunque esto no es probado claramente, por supuesto. Pero,si eso es cierto, estaríamos hablandode que ya está más que decidido la celebración."

Emi le tomó la palabra y prosiguió.

"Pero el comunicado oficial no se ha hecho y aunque no ha habido una notificación de desmentimiento de parte de Otomo Nishi-sama de esto, pero tampoco afirmación, creemos que es el tiempo ideal para demostrar lo equivocados que pueden estar."

"Así pues tenemos poco tiempo para hacer lo máximo posible." Dijo Hanzo una vez que la embajadora terminó.

"El tiempo seguramente quiedará alargado con nuestros movimientos si son adecuados." Afirmó Kondou ante esto.

"Excusadme Dijo Seyrio llamando la atención de todos.- Estáis proponiendo pues que no sólo empecemos en seguida sino que seamos logicamente eficientes. Hasta ahí creo que todos lo entendemos, lo que yo me pregunto es si hay libertad de acción. Me explicaré... Creo que no todos los presentes trabajamos igual, si por el mismo fin, pero no con los mismo métodos..."

Dijo mientras los miaraba a todos con su ojos penetrantes. Tu, Mitsuomi, notastes que incluso en sus palabras había cierta línea dirigida a ti y a tus artimañas cortesanas.

"Sí, eso es cierto, Seyrio-san Acerveró Emi a sus palabras. Por eso mismo queremos que déis vuestra visión, quizás alguno tenga pensado algo más, además de lo que nosotros ya haremos."

Las murmuraciones empezaron mientras cada uno coemtaba por lo bajo con la persona más cercana lo que pensaba hacer.

"Opino que demostrar nuestra sabiduría sobre la de ellos es una parte imprescindible. Dijo Hanzo en primer lugar. Atrayendo la atención de muchos. Hacer reuniones ne donde se muestre y se demuestre nuestra superioridad en ese sentido es nesario. El conocimiento es poder. Yo mismo me ofrezco a estar en todas las reuniones convocadas o no por nosotros y demostrar que nuestra sabiduría es milenaria."

Muchos asintieron a esto.

"Magia. Dijo tajantemente Seyrio de manera que todos le miraron. Si creen que su magia es más poderosa, con gusto le mostraremos cuan equivocados están. Yo me ofrezco a calcinar todo intento de vanagloria acerca de sus poderes. La línea de acción directa creo que es la más correcta. Si creen que son tan poderosos, que se enfrenten con mi fuego."

Un escalofrío general recorrió no sólo tu cuerpo sino a todo aquel que oyó las duras palabras del tensai de fuego. Un duelo mágico... no sabías como era el poder de Seyrio, pero tras esas palabras veías carbonizado a su adversario... Ese hombre... realmente debía de ser poderoso.

"No podemos conocer al enemigo si no lo estudiamos. Dijo Arousou con su tono distendido relajando el ambiente.- Antes que nada deberemos recavar información de los supuestos participantes."

Unos asintieron a esto incluso dando su ayuda directa.

"Creo en esa vía pacífica antes de empezar una más directa."

Dijo Hensuke a tu lado con su tono amable.

"Yo me ofrezco también a entablar conversaciones."

Añadió la carismática Kazumi haciendo que más de uno se sintiera aliviado de saber que alguien con su destreza a la hora de entablar conversación se ocuparía de algo así tambien.

"Aunque... añadió llamando la atención de todos. Creo que, en cuanto a este método, debemos dejar que cada cual lo haga a su manera... Los recursos no siempre son los mismos ¿me equivoco?"

Y tras esto jurarías que te había mirado. Kazumi sabía que tu entrarías en esa parte y al parecer intuía que tu linea de acción no era tan directa cono la de Seyrio pero tampoco tan... amable como la de Hensuke...

En aquella mesa había grandes lideres... y se podían sacar muchas cosas buenas...

Por fin se empezaban a descubrir las líneas de actuación que pensaban seguir algunos candidatos, si bien de forma muy general. ¿Hanzo se consideraba muy sabio como para poder debatir contra los sabios de los demás clanes, o es que no deseaba una confrontación directa como había propuesto Seyrio ya que no contaba con el poder necesario para ello? En ambos casos, Mitsuomi estaba seguro de salir beneficiado: podía tratar de "competir" con Hanzo en cuestiones académicas y si el Maestro del Vacío no era muy poderoso podía crear una importante grieta entre él y Seyrio.

La línea de acción planteada por el shugenja de fuego era más complicada y le beneficiaba sólo a él, pues implicaba que todos los candidatos debían tener el suficiente poder como para enfrentarse al resto de shugenjas de los clanes y en el caso de no poder, Seiryo sin duda se haría con el liderazgo, suponiendo, claro está que su poder estuviese a la altura de sus palabras. Seyrio lo que estaba proponiendo era realizar un Campeonato sumergido y previo al oficial, de manera que al saber todos los clanes que el resultado del mismo estaría a favor de los Isawa no considerasen la posibilidad de realizar el Campeonato de Jade. Pero eso planteaba un problema, además del hecho del nivel de poder de los candidatos Isawa, y era el que al parecer el Campeonato estaba instigado por la propia Emperatriz, con lo que simplemente disuadir a los posibles candidatos no detendría el Campeonato y entonces los Isawa se verían obligados a participar.

Por un momento, Mitsuomi cree entender por fin la maniobra de la Emperatriz. Si los fénix no son capaces de evitar la celebración del Campeonato se verían obligados a participar para demostrar su poder (la línea que probablemente deseaba seguir Seyrio) y en ese caso el Campeón de Jade seguramente sería el más poderoso de los Isawa presentes en la Capital, un Campeón que estaría al servicio exclusivo del Emperador (y por supuesto de la Emperatriz) y no tendría que rendirle cuentas al Consejo, por lo que la Emperatriz controlaría la vigilancia sobre la magia en el Imperio, papel que le corresponde al Fénix obviamente, además de dominar la Corte. Era un movimiento excelente, que demostraba además un deseo de poder casi enfermizo. Definitivamente había que detener el Campeonato de Jade, pero ahora Mitsuomi lo veía todavía más difícil.

Por suerte parecía que pocos candidatos apoyaban el plan de Seiryo. Arousou, Hensuke y Kazumi ya se habían pronunciado en favor de una vía más comedida y pacífica, y Hanzo evidentemente tampoco deseaba una confrontación tan directa como la propuesta por Seyrio; dudada de que Aya y Mai apoyasen al shugenja de Fuego y sólo quedaba el misterioso Kuro del cual no sabía qué esperar. Había llegado el momento de una intervención por su parte para tratar de conseguir dos objetivos: unificar a los candidatos en sus objetivos y maneras de actuar, y empezar a ganar prestigio frente a Hanzo, tratando de eclipsarlo.

Mitsuomi se aclara la garganta y se prepara para el discurso que ya tenía preparado para utilizar en una situación como esta. En un principio se dirige a los dos embajadores, pero luego su vista irá pululando entre los diferentes comensales dependiendo del contexto de las palabras.


¿Os podeís imaginar que en un principio tenía miedo de venir a la Corte? Sí, tenía muchísimo miedo, estaba aterrado de encontrarme con una delegación dividida, con diferentes facciones creadas por candidatos enfrentados en luchas intestinas por hacerse con los puestos de los diferentes Maestros desaparecidos; pero ahora estoy feliz, todo mi temor, toda mi incertidumbre ha desaparecido: contemplo a los que me rodean alrededor de esta mesa y no puedo evitar sentirme orgulloso.

¡Y mirad como brilla Amaterasu! Esa luz me basta como promesa del futuro del Fénix y cuando veo los ojos de mis compañeros aquí presentes -Mitsuomi mira rápidamente a cada uno a los ojos- veo esa misma luz reflejada y aumentada por un fuego interior que alimenta los nobles propósitos de sus corazones. No hay rivalidades malsanas, no hay odio ni falsedad, sino un gran sentido del deber, un poderoso deseo de hacer lo mejor por el Fénix. Y ese sentimiento, que inunda esta sala como una agradable brisa, parece danzar junto a la luz del sol, creando promesas aún más deslumbrantes.

Sin miedo ni duda os contemplo y me enorgullezco de ser un Isawa: el poder de nuestra magia es soberano, el brillo de nuestra sabiduría nos impide errar el camino, somos el mar en calma que centellea al mediodía; ¿cuál de los demás Grandes Clanes puede decir que sus shugenjas son mejores que nosotros o refutar que sus conocimientos proceden de lo que nosotros les hemos permitido aprender? Estoy seguro que el Emperador, cuya mente está tocada por los Cielos, no puede negar lo que estoy diciendo. Y aún así...


El tono de Mitsuomi se eleva, enfureciéndose; si su voz antes era un viento tranquilo que se alzaba hacia más allá de las nubes ahora se agita, en predicción de un vendaval.

¡Y aún así hay quienes quieren negar el deber que nos corresponde por derecho, nos quieren quitar el honor de ser los guardianes de los Elementos, los custodios de la magia, los portavoces de los kami! El Campeonato de Jade es una infamia para nuestro clan, pues duda que los Isawa sean los shugenja más poderosos del Imperio. Si participásemos lo ganaríamos, sin duda, pero la misión del Campeón de Jade ya la ejerce el Consejo de los Cinco, los Maestros garantizan la alianza entre el pueblo de Rokugan y los kami, no debe existir otra figura que pueda socavar su autoridad ni aunque fuese un Isawa, pues en ese caso tal cargo sería redundante. ¿Y ha de estar el Consejo supeditado a un shugenja de otro Clan que puede haber obtenido su puesto por un golpe de suerte? Además, si participasen todos los Maestros, las lenguas más insidiosas de los demás Clanes afirmarían que al no estar seguros de ganar enviaríamos a todos los Maestros por miedo a una derrota. ¡Pero veís, incluso así reconocen que los Isawa somos los más dotados entre todos los shugenja del Imperio Esmeralda!


Todo el fervor y la furia en la expresión y la voz de Mitsuomi desaparecen y su rostro se convierte en una máscara de seriedad pétrea imposible de atravesar. Su voz, cuando vuelve a hablar es gélida, como si el hecho que quiere constatar debiera quedar grabado en las mentes de los oyentes.


El Campeonato de Jade no debe celebrarse, es mandatorio que lo detengamos antes de que comience.


Aquí, Mitsuomi hace una pausa, al tiempo que mira a cada uno de los comensales con una mirada serena y tranquila, no tan dura como la anterior, pues esta vez está cargada de seguridad, de ánimos; y poco a poco, su expresión se vuelve mucho más tranquila, casi más dulce, y una sonrisa comienza a asomar en sus labios.


Lo haremos, sé que lo haremos, incluso los propios Elementos nos apoyan.

El Fuego nos brinda su fuerza -Mitsuomi mira a Seyrio y después a Mai, con una tranquila sonrisa- y nos prueba que nuestra inteligencia es un arma que no conoce rival; pero una chispa descontrolada puede reducir a cenizas al más antiguo y venerable de los árboles.

El Agua fluye y sortea todos los obstáculos -la mirada de Mitsuomi se dirige ahora hacia los dos embajadores-, la claridad y pureza que contiene nos permiten discernir la verdad en todas las cosas; lástima que ahora tengamos que contentarnos con pequeñas olas que llegan a la orilla como ecos lejanos.

El Aire no conoce barrera que pueda impedir su avance -Mitsuomi vuelve sus ojos hacia Arousou y Kazumi-, demostrándonos que el cambio es necesario y que adaptarse a los acontecimientos garantiza el control de los mismos; pero las veletas pueden cambiar su orientación a cada instante.

La Tierra nos ofrece un lugar donde apoyar nuestro pies -la mirada de Mitsuomi se mueve entre Hensuke, Aya y Kuro-, bastión de la voluntad que nos enseña a resisistir toda agresión, seguros de nosotros mismos; pero incluso el más fertil de los campos puede convertirse en un desierto.

Y el Vacío lo envuelve todo, lo permea todo, lo llena todo -Mitsuomi se vuelve hacia Hazo y le hace una ligera inclinación de cabeza-, es la justificación de todo cuanto existe, los cimientos de los otros cuatro, es la oscuridad llena de voces y de imágenes radiantes que, invisible, siempre nos rodea; está lleno de estrellas con las que guiarnos, posibilidades sin fin que conducen al éxito; pero algunas de esas luces pueden encandilarnos como fuegos fátuos.


Mitsuomi cierra los ojos y respira profundamente. Se pone a hablar de nuevo sin abrir los ojos, en el mismo tono tranquilo anterior.


Aquellos que nos desean mal no serán fáciles de vencer y tendrán grandes apoyos en la Corte, además de haberse informado sobre nosotros (fuerzas y debilidades, talentos y vicios), por eso no debemos confiar en tareas individuales. ¿Y si en un duelo singular se han preparado lo suficiente como para derrotar al más poderoso de nosotros?, ¿y si han creado un erudito capaz de ridiculizar nuestros conocimientos sobre el Tao? Son hechos que debemos aceptar y que debemos esperar; por uno que exceda en una facultad no puede caer todo un clan.

Nunca les venceremos imponiéndonos sobre ellos, pues realmente ya saben que somos mejores, por eso la excelencia no nos dará la victoria. Debemos usar la inteligencia, la consciencia, la percepción y la voluntad, adaptándonos a cada cambio que tenga lugar y dejándonos guiar por la estrella más brillante del firmamento.


Mitsuomi abre los ojos y de nuevo los mira uno por uno, mientras una sonrisa ilumina su rostro. Sus ojos se llenan de alegría, tal vez incluso de ternura, y la luz del sol se refleja en ellos como en un estanque.


Sí, ya no tengo miedo



OUT= Buf, joder con el discursito, espero que al final me haya quedado bien. En fin, Hiromi, Oratoria a muerte con todos los aumentos que creas convenientes y recuerda que tengo uno gratis por Voz. Lo que quiero es que cada uno vaya sintiéndose implicado con el discurso a medida que avanza y al final trato de convencerles de una via pacífica, más cortesana.

OUT:

Tirada de oratoria. Dif base (15) más cuatro aumentos (arriesguemonos que lo vale...) Dif (35)= 43 ¡¡superada!!

Mitsuomi, tu mensaje les enternece, sorprende, halaga, anima,... tanto como a mi, felicidades, ya te aviso que esto merece una compensación en puntos de experiencia o en lo que sea extra. Muy bien, te felicito publicamente, me ha encatado ese post. Te mereces lo que te piense dar ^^

IN

El brillo en los ojos de todos, de mayor o menor manera se extiende mientras las caras se tornan llenas de diferentes expresiones. El fervor, la alegría, todas y cada una de los sentimientos se reflejan en sus rostros tras un discurso tan magistral.

La primera en demostrarlo, logicamente, es la alegre kazumi, la cual empeiza a aplaudirte de manera enérgica, seguida de Mai, Aya y así uno a uno hasta que todos, el último Hanzo, terminan por hacerlo.

Los embajadores te miran sonrientes mientras se vuelven el uno al otro y se comentan algo en voz baja pero mientras siguen aplaudiendo.

Por fin, Asako Emi, sonriente, habla a la vez que todos callan.

"Ha sido... conmovedor... Mitsuomi-san... realmente habéis sabido captar con cada una de vuestras palabras el problema y los sentimientos del momento..."

Isawa Kondou sigue las palabras de su compañera tras asentir con la cabeza.

"Veo un futuro muy prometedor al Fenix... tanto como los jovenes que hoy se sientan en esta mesa... Ojalá todos y cada uno de los habitantes de Imperio lo supiesen, pues estarían tranquilos y sin duda de que el Consejo regirá la paz del Imperio..."

Emi y el se miran con ojos enternecidos por las palabras en una mirada cómplice, quizás por primera vez en muchos años estan de acuerdo, y os miran como padres orgullosos de sus hijos.

"Así pues... tras oiros... debemos proponer unos días de calma. Estudiad a los posibles participantes, dialogar y visitar la ciudad, como ha dicho Mitsuomi-san, hay que acondicionarse a las circunstancias, por lo que, cuando poseamos más información de los participantes y de los ánimos en general... volveremos a convocar otra reunión."

Todos asintieron despacio mientras dejaba los palillos tras terminar de comer y se levantaban ya por fin.

Antes incluso de que Kazumi o Mai, o Arousou te pudieran decir nada de tu discurso, ni el propio Hensuke que estaba a tu lado, se refirió a ti Kondou.

"Mitsuomi-san, puede prestarme un segundo, debo comentarle algo."

Emi le cubrió con el resto de los comensales mientras llamaba su atención acerca de tomar el té todos juntos. A la vez que Kondou le señalaba que le siguiese un momento. Notastes entonces las miradas de todos en tu espalda, mientras no sabías que te iba a decir. Aún era muy pronto para hablar de su magnífica actuación. Porque sabías que lo había sido... estaba más que preparada...

Salistes al pasillo acompañado del Embajador y tras darte unos golpecitos en la espalda de enhorabuena se buscó algo en el obi y te lo tendió.

"Llegó antes de comer, para vos."

Te tendió una carta, simple, de un papel suave y caro y.... con el mon Otomo...

OUT:

Tirada de oratoria. Dif base (15) más cuatro aumentos (arriesguemonos que lo vale...) Dif (35)= 43 ¡¡superada!!

Mitsuomi, tu mensaje les enternece, sorprende, halaga, anima,... tanto como a mi, felicidades, ya te aviso que esto merece una compensación en puntos de experiencia o en lo que sea extra. Muy bien, te felicito publicamente, me ha encatado ese post. Te mereces lo que te piense dar ^^

IN

El brillo en los ojos de todos, de mayor o menor manera se extiende mientras las caras se tornan llenas de diferentes expresiones. El fervor, la alegría, todas y cada una de los sentimientos se reflejan en sus rostros tras un discurso tan magistral.

La primera en demostrarlo, logicamente, es la alegre kazumi, la cual empeiza a aplaudirte de manera enérgica, seguida de Mai, Aya y así uno a uno hasta que todos, el último Hanzo, terminan por hacerlo.

Los embajadores te miran sonrientes mientras se vuelven el uno al otro y se comentan algo en voz baja pero mientras siguen aplaudiendo.

Por fin, Asako Emi, sonriente, habla a la vez que todos callan.

"Ha sido... conmovedor... Mitsuomi-san... realmente habéis sabido captar con cada una de vuestras palabras el problema y los sentimientos del momento..."

Isawa Kondou sigue las palabras de su compañera tras asentir con la cabeza.

"Veo un futuro muy prometedor al Fenix... tanto como los jovenes que hoy se sientan en esta mesa... Ojalá todos y cada uno de los habitantes de Imperio lo supiesen, pues estarían tranquilos y sin duda de que el Consejo regirá la paz del Imperio..."

Emi y el se miran con ojos enternecidos por las palabras en una mirada cómplice, quizás por primera vez en muchos años estan de acuerdo, y os miran como padres orgullosos de sus hijos.

"Así pues... tras oiros... debemos proponer unos días de calma. Estudiad a los posibles participantes, dialogar y visitar la ciudad, como ha dicho Mitsuomi-san, hay que acondicionarse a las circunstancias, por lo que, cuando poseamos más información de los participantes y de los ánimos en general... volveremos a convocar otra reunión."

Todos asintieron despacio mientras dejaba los palillos tras terminar de comer y se levantaban ya por fin.

Antes incluso de que Kazumi o Mai, o Arousou te pudieran decir nada de tu discurso, ni el propio Hensuke que estaba a tu lado, se refirió a ti Kondou.

"Mitsuomi-san, puede prestarme un segundo, debo comentarle algo."

Emi le cubrió con el resto de los comensales mientras llamaba su atención acerca de tomar el té todos juntos. A la vez que Kondou le señalaba que le siguiese un momento. Notastes entonces las miradas de todos en tu espalda, mientras no sabías que te iba a decir. Aún era muy pronto para hablar de su magnífica actuación. Porque sabías que lo había sido... estaba más que preparada...

Salistes al pasillo acompañado del Embajador y tras darte unos golpecitos en la espalda de enhorabuena se buscó algo en el obi y te lo tendió.

"Llegó antes de comer, para vos."

Te tendió una carta, simple, de un papel suave y caro y.... con el mon Otomo...

Kondou se encogió de hombros cuando te la dio y señaló que estaba cerrada.

"No sé, sólo llegó esta mañana un criado la trajo expresamente"

Dijo a la vez que volvía a encogerse de hombros. Abristes la carta con avidez y empezastes a leer. la caligrafía era maravillosa, el tacto del papel sedoso, era caro, y la tinta era de una calidad suprema, se notaba que provenía de la casa Imperial.

"A Isawa Mitsuomi de Otomo Asano, Consejera Imperial.

Estimado Isawa Mitsuomi, los rumores de su avenida junto con el resto de Candidatos a Maestros Elementales han llegado hasta nuestros oídos. Tenemos muchas cosas que hablar con el Clan del Fénix, y mucho más con sus integrantes.

Usted me ha llamado expresamente la atención, pues sigo sus avances con avidez desde hace mucho y pienso que es una persona digna de sus objetivos. Por lo tanto, me gustaría concertar una cita con vos, de manera que podamos hablar de vuestro Clan y de vuestra persona más tranquilamente y en unas circunstancias más adecuadas del tema y de mi invitado.

Si acepta mi propuesta le estaré esperando a las seis en el distrito Dozan, en una casa de té muy exclusiva "El Loto y el Pétalo" en donde se necesita invitación para entrar, allí diga mi nombre y le llevarán hasta mi sala.

Espero ansiosa nuestro encuentro, soy una seguidora de los movimientos Fénix porque me reconozco adoradora de vuestro Clan. Y espero que aceptéis mi invitación para poder charlar acerca de esta primavera y de su futuro.

Atentamente: Otomo Asano

Kondou te miró un segundo para ver si leía algo en tu rostro sin preguntar aún, pues no era cortés.

A medida que lee la carta, Mitsuomi va calmándose poco a poco. Sabe que Kondou le estará observando con atención para tratar de discernir por su expresión el contenido de la carta y la misiva es, evidentemente, muy personal, así que Mitsuomi trata de mantener una expresión neutra especialmente al terminar de leer.

Se da cuenta de que esta carta puede ser la confirmación de sus sospechas sobre la implicación de la Emperatriz en la celebración del Campeonato de Jade. Desde los tiempos del triunvirato Gozoku, los Otomo se han dedicado a proteger el Trono y ahora al parecer hay quien desea mantener el poder a costa del Emperador (y no agrava ese hecho el que dicha persona sea la Emperatriz). Es lógico que los Otomo intervengan. ¿Y quién está más interesado que nadie en impedir el Campenato de Jade que los Fénix? Así pues, una alianza entre los Otomo y los Isawa a este respecto sería no solo lógica sino también muy provechosa para ambas partes.

Lo que más sorprende a Mitsuomi es que la carta vaya dirigida a él y no a Hanzo, pues la posición de este es claramente más alta que la suya. Se siente honrado y muy contento por este hecho, ya que eso demuestra que podría contar con apoyos inesperados a la hora de desbancar al extraño Maestro del Vacío; pero también se siente un poco asustado al comprender el enorme alcance de la red Otomo si han estudiado tan bien las habilidades de un simple ishiken.

Por descontado va a acudir a la cita, puesto que su encuentro solo puede beneficiar al Fénix y además es con el propio Consejero Imperial, uno de los más altos cargos de la Corte por debajo del propio Emperador. Lástima de su "excursión" a la pastelería con Arousou, tenía ganas de ver como se comportaba Kazumi pillada por sorpresa, pero esto era muchísimo más importante.

Terminadas estas reflexiones, Mitsuomi dobla de nuevo la carta con cuidado y se la guarda en un pliegue interior de su kimono. Sabe que Kondou desea saber lo que pone en la misiva, pero de momento no cree necesario que el embajador conozca su contenido.

Os agradezco mucho que me hayáis dado la carta con tanta prestreza, Kondou-sama, pues un gran bien puede llegar al Fénix a través de ella; permitidme, sin embargo, que guardo para mí su contenido por el momento, es una medida que sin duda comprenderéis. Os ruego también que guardéis silencio sobre la carta, supongo que podré revelar su contenido en breve.

Mitsuomi se inclina como agradeciéndole a Kondou su asentimiento a todo lo que le acababa de decir Mitsuomi. Éste casi puede sentir la frustración del embajador, pero es necesario que de momento el contenido de la carta sea guardado en secreto. Además ese silencio puede provocar reacciones muy curiosas y Mitsuomi está dispuesto a aprovecharlas, siempre en beneficio del Fénix, por supuesto.

Temo que he de pediros algo más, Kondou-sama, y es que debo aceptar la propuesta de que se me asigne un yojimbo, y si es posible cuanto antes mejor.

Kondou mira en derredor sin resoplar pero casi al hacerlo pues se notaba que la curiosidad en él por haber visto la carta imperial le ha llamado mucho la atención, pero es un taimado cortesano que sabe cual es su lugar y por ello calla con rectitud y discrección.

"Por supuesto, Mitsuomi-san, sigame, por favor, ya habíamos pensado en qué tipo de yojimbo le vendría bien y me gustaría que la conociese, ya que parece que hemos acertado en nuestras suposicones..."

LA comociese, así que ya sabía que era mujer, pudistes pensar mientras andabas por los pasillos de la Magistratura en dirección a una de las oficinas. Kondou parecía tranquilo mientras te comentaba un par de cosas acerca de la bella y fuerte extructura del edificio. Al llegar a una sala, se volvió y te señaló con la mano el interior mientras te explicaba.

"Esta es mi oficina, por si alguna vez deseás verme, es el lugar a donde debes acudir."

Poco a poco se fue viendo la sala. Era un despacho amplio y luminoso, con una enorme ventana que daba al paio y a la calle y por donde se veían los preciosos árboles y entraba una cálida luz. Los shojis estaban llenos de escritos del Tao acerca de la paciencia, la paz y los dones del hombre y con paisajes relajantes. Había multitud de estanterías llenas de libros y pergaminos enrollados y una mesa central ordenada llena de cosas. Allí, en uno de los cojines, mirando hacia la puerta, descansaba sentada una mujer, con el rostro bajo.

Su cabello era azabache y reluciente, dejando que dos mechones blancos callesen por encima de su rostro, levemente inclinado, al oír sonar la puerta. Su postura era regia e impecable. Vestía con un kimono rojizo con llamas anaranjadas y en su pecho lucía orgulloso el mon Shiba. Su daisho descansaba a su lado, perfectamente colocado y luciendo las inscripciones doradas que poseía en la que se leía "¿Acaso tu eres más que Shiba, que hincó la rodilla ante Isawa?"

Kondou entró y con un gesto de la mano hizo que la joven os mirase. Su rostro era fino y delicado, con una piel nívea como la nieve y unos ojos claros, azulados como el mar. Sus mejillas eran algo sonrosadas y sus labios rojizos y carnosos. Más que una Shiba parecía una duelista Kakita, muy bella, pero, mortal, tal y como sus manos endurecidas mostraban.

"Le dije que viniese sobre esta hora"

Kondou te hizo pasar y sentarte enfrente de ella mientras él cogía unos papeles y se sentaba un poco más tarde que vosotros.

"Isawa Mitsuomi, os presento a Shiba Akemi, es una bushi de la escuela Shiba con mucho futuro... creo que será vuestra compañera ideal, pues no sólo esta muy versada en la lucha sino que la corte es para ella su segundo terreno de batalla. Su madre era una bienavenida Doji, de la cual ha heredado más que esos preciosos ojos."

Akemi se inclinó muy profundamente ante ambos y replicó con un tono apacible y con una voz preciosa, parecida al sonido del canto del ruiseñor.

"Me halagáis, mi señor Kondou-sama, pero sólo soy una bushi que sigue los designios de mi familia y que sirve lo mejor que puede."

Kondou sonrió levemente y te tendió unos papeles con una copia la documentación de la mujer, tal y como debía llevar por ser ahora su señor. Luego, los miró a los dos y dijo alegremente:

"Me gustaría quedarme más pero debo entregar los yojimbos al resto, podéis quedaros aquí, Mitsuomi-san, hacedle todas las preguntas que queráis, será vuestra guardaespaldas, quizás queráis saber algo de ella en especial."

Y así pues este se levantó y se dirigió a la salida mientras te dejaba solo con la mujer, la cual, educadamente, volvióa bajar el rostro para esperar a tus palabras.

Levantas la cabeza Akemi-san, mi vida está en vuestras manos más que la vuestra en las mías; poco poder tengo para defenderme de ataques directos, vuestra espada valdrá más contra ellos que toda mi magia; sin embargo, como debéis suponer los ataques en esta ciudad son de otro tipo.

Cuando Akemi alza la cabeza, Mitsuomi se queda sin habla al ver sus hermosos ojos, sus facciones perfectas como la de la más hermosa de las cortesanas grulla. Todo hacía sospechar que su habilidad con la espada era igualmente notable, sobre todo si había entrenado con los kakita. Además, Kondou había dado a entender que también era habilidadosa en otro tipo de contiendas, las que tenían lugar en la Corte; de ser realmente así Mitsuomi acababa de ganar otra aliada.

Decir que sois hermosa sería igual de redundante que afirmar que la luz del sol es una alegría para el corazón. Supongo que estaréis cansada que se alabe vuestra belleza por encima del talento de vuestra espada, así que no lo haré. Pero sí que deseo conocer más cosas sobre vos, pues lo poco que ha contado Kondou-sama me ha intrigado.

Mitsuomi sonríe cálidamente a su nuevo yojimbo, sin poder evitar fijarse de nuevo en esos ojos azules tan puros como los el cielo sobre la ciudad.

Akemi subió su azulada mirada poco a poco hasta toparse con los ojos del ishiken. Era absorvente e impasible aquel titileo azulado en sus orbes. Sonrió levemente y se inclinó de nuevo ante tus palabras. Y, cuando lo vio oportuno, justo en el momento adecuado, dejó que su encantadora vos saliese de nuevo.

"Domo arigato... Mitsuomi-sama... Si queréis saber de mí sólo debéis pedirmelo..."

Hizo una leve pausa de manera que incluso notastes las ansias de seguir escuchándola, una pausa comedida y muy calculada, como si fuera con una cortesana Doji con quien hablase.

"Tal y como dijo Kondou-sama, soy hija de Doji Hanahime y de Shiba Nutori. Estudié junto a los Fénix en mi primera etapa de mi vida... pero mi madre puedo hacer factible que estudiase de igual modo con la familia Kakita... Debido a ello y a mis antepasados grullas... he heredado mis ojos y he decidido teñirme el flequillo, por respeto hacia quienes me trataron tan bien..."

Hizo otra pausa mientras le miraba fija pero cortesmente y luego prosiguió:

"Acerca de mis exponsorios... me temo que aún si quiera estan concertados, sé que a mis veinte años de edad podría estar más que casada pero... es complicado en mi familia. Mi padre desea que permanezca en el fénix, obviamente, mi madre desea un buen partido... y..."

Hizo una pausa y bajó el tono de voz hasta un susurro mientra su mirada permanecía fija en él:

"Yo sólo haré lo que mi señor me dicte... y me casaré con quien él me eliga o permita... Y ese ahora sois vos..."

Se inclinó ante él de nuevo con una correcta reverencia y prosiguió hablando con su tono ya alzado de nuevo y sus impecables palabras:

"Encuanto a lo que Kondou-sama ha hecho referencia... he de decir que creo que ha exagerado en demasía... Mis conocimientos de la corte y de la etiqueta no son tan amplios como querría... pero si es cierto que mi madre ha pasado mucho tiempo enseñándome desde pequeña a ser... oportuna... y a ser una buena descendiente de Grullas... Las conversaciones entre cortesanos, la información relevante, el sistema de etiqueta y los entresijos de la corte me fueron revelados hace mucho... Y sólo espero que esto os ayude y que os facilite vuestra tarea si yo puedo desenvolverme a vuestro ritmo por allá a dónde vayáis."

Vaya, parece ser que los embajadores me conocen bastante bien, aunque supongo que han recibido algo de "instrucción". Creo que sois la yojimbo perfecta para mí en estos momentos y preveo que me vais a ser de mucha ayuda. Estoy completamente seguro que mi vida está en buenas manos.

Mitsuomi sonríe mientras habla con su nuevo yojimbo. Akemi, sin duda, es un regalo de Mizuno, pues es el yojimbo perfecto para él: una mente más dispuesta a ayudarle en sus intrigas cortesanas. ¿Será esto otra prueba de la predilección que siente el Maestro del Agua hacia él y sus propósitos? Sea como sea el día está resultado magnífico para sus intereses y durante la tarde sólo puede mejorar.

Otomo Asano...

En fin, era el momento de ir poniendo a su yojimbo en situación, si es que no conocía ya todos los problemas que acechaban al Fénix.

Y bien, Akemi-san, ¿qué sabéis de los problemas que han surgido para el Fénix en la Corte y que el numeroso contigente de los aquí reunidos tenemos como misión resolver? Y por supuesto también está el asunto de los Maestros vacantes...

A ver cuán bien había elegido Mizuno su regalo.

Akemi baja la mirada un segundo, luego la sube de nuevo y parece pensar en algo. Entonces emepiza a hablar con aquel tono calmado y cortés del canto de un ruiseñor.

"Sé que el Consejo Elemental debe ser ocupado por los nuevos candiadtos, que son además pieza importante para la desarticulación de la ofensa que supone el Campeonato de Jade. Sé los nombres de los Candidatos y parte de sus vidas u hechos importantes excepto de los Candidatos de Tierra, que me han sido nombrados hace poco."

Parece pensar de nuevo algo y porsigue:

"Sé además que vos sois Candidato a Maestro de Vacío y en qué estáis versado. He intentado de memorizar los nombres y los datos importantes de los que estan a nuestro alrededor para serle de ayuda, una vez que me dijeron que le serviría, al igual que me he tomado la molestia de conseguir cierta información del Clan de la Grulla y de algunas de las Familias Imperiales, así como de personas importantes en la Ciudad para que nunca estéis en presencia de alguien que no conozcáis, no por lo menos si está en mi mano... quiero seros de ayuda."

Dijo sinceramente, tras lo cual bajó la cabeza y le dijo con calma:

"Quizás haya estudiado en dos escuelas y no confiéis en mi tecnica pero... quiero daros las gracia por darme la oportunidad, os serviré hasta mi muerte"

sus azuladas pupilas se clavaron en él...

Mitsuomi no puede evitar sentirse conmovido por las palabras de Akemi. Parece que esta mujer combina las mejores cualidades de los Shiba y de los Grulla; si, sin duda es un yojimbo perfecto para él.

Realmente, es la primera vez que Mitsuomi tiene un yojimbo y nunca se había planteado tener uno hasta que los embajadores anunciaron que si lo deseaban podían pedirlo. Es una experiencia nueva que puede resultar muy provechoso, aunque no se considera dueño de Akemi, ni mucho menos, la ve más bien como una aliada, por ello su servilismo le incomoda un poco. Tal vez debiera decirle que no se tomara la relación de una manera tan formal, pero puede ser que la yojimbo se lo tomara a mal, así que de momento no dirá nada al respecto.

Os agradezco todo lo que habéis hecho ya por mí, sin duda vuestros servicios van a ser una inestimable ayuda para mí. Y vuestras tareas van a empezar ahora mismo. Ya hemos hablado lo suficiente y puede ser que los demás se estén preguntado algo, así que creo que es hora de salir de nuevo al comedor. Me gustaría que observáseis con detenimiento a todos los candidatos y comparaseis vuestros datos con las observaciones que obtengáis, luego podríamos comentarlo.

Mitsuomi sonríe y la mira directamente. Lo que le ha propuesto es casi una especie de prueba para comprobar sus habilidades, aunque no duda que éstas son magníficas, y además así le servirá para ver si se ha dejado algo al considerar a los demás candidatos.

Volvamos al comedor, Akemi-san, donde vuestra espada no es tan necesaria como el filo de vuestros ojos.

Mitsuomi le hace una ligera inclinación a Akemi al tiempo que sonríe de nuevo mientras abandona el despacho

Akemi se inclinó profundamente ante su señor mientras le daba las gracias por sus palabras para luego levantarse con él y seguirle hacia donde el resto estaba.

Andáis por los pasillos mientras ois las voces de los cortesanos de la embajada y pasáis hacia el patio de la residencia en donde se ven que estan má de uno con sus nuevos yojimbos.

Mai ha hecho bien y ha cogido un guardaespaldas, seguramente pensando en que tu se lo habrías aconsejado, es una chica bajita de pelo corto y castaño y sonriente. Parece que los embajadores han estado pensando en cada uno de vosotros para daros a alguien a la medida.

Kazumi no parece a ver buscado ninguno, es demasiado inquieta, o temeraria quizás. Al igual que los tres Candidatos de Tierra, bueno, es comprensible sobretodo en Kuro, si dice que ha estado en tierras tan peligrosas como las cangrejo, que se sepa defender solo es normal.

Arousou esta acompañado de un yojimbo, un hombre de aspecto taimado de unos treinta años, posee un aspecto relajado, transpirando paz y armonía, seguramente vendrá bien a la hora de esperar durante horas mientras este estudia.

Hanzo tierne igualmente un yojimbo, un chico joven y de mirada oscura y algo siniestra, acompañado de una sonrisa arrogante y un aspecto cuidado. Y Seyrio, éste parece que tampoco a cogido yojimbo, aunque cuando entráis está hablando con el embajador, puede que se lo asignen más tarde, no tiene porqué haber llegado todos.

Akemi escurta rápidamente a todos y cada uno de ellos y ves como su azulada mirada pasa por cada uno de los rostros destelenado con un brillo que podía quizás denotar el conocimiento tanto de yojimbos como de Candidatos. En silencio te sigue, calmada pero alerta, como en un baile en el que cada movimiento es imprescindible.

Ya son casi las dos y parece que esto se nota por la irradiación del sol sobre vosotros, aunque sigue siendo agradable... ya debe de ser la hora en donde Kazumi "huye" para ir a comprar dulces... Y, bueno, si es así puede que te de tiempo antes de las seis de llevar a cabo el plan que pensabas.

Es hora de elegir que hacer.


OUT

Bien Mitsuomi, es hora de elegir el plan de la tarde, a las seis tienes entrevista, pero son las dos y tienes tiempo para hacer otras cosas, tu dirás, espero tu post y en consecuencia yo actuaré y abriré o no un tema en otro lugar ^^

Mitsuomi pasa revista a los diferentes yojimbos, o a su ausencia de ellos, y se da cuenta de lo bien que están elegidos. No cree que los embajadores por sí mismos conociesen de semejante manera la personalidad de cada candidato, han debido de recibir ayuda de alguien que los conoce muy bien a todos, y Mitsuomi no duda que ese alguien es Isawa Mizuno, Maestro del Agua. De todos los yojimbos el que más le intriga es el de Hanzo, pues depende de su carácter y habilidades puede revelar mucho sobre la consideración que Mizuno tiene del Maestro del Vacío y Mitsuomi empieza a tener algunas sospechas sobre cómo será ese yojimbo, aunque está deseando conocerlo bien cuanto antes. Tal vez Akemi lo conozco, igual que al yojimbo de Mai; el de Arousou realmente no parece más que un bushi paciente ideal para un shugenja tan estudioso y erudito como es Arousou.

Mitsuomi duda por un momento qué hacer hasta la hora de su cita con Otomo Asano. Es evidente que Kazumi se "escapará" dentro de poco y él desea hablar con ella lejos de la embajada fénix, pero ahora no está tan seguro de que deba ir con Arousou y menos si además contarán con la compañía adicional de dos yojimbos; son demasiada gente. Así pues debe discuparse ante Arousou y decirle que no puede ir con él. Lo lamenta, pero cree que es conveniente.

Por otra parte, tal vez sea un buen momento para tener una primera conversación con Isawa Seiryo. No es que haya estado evitando esa confrontación durante la mañana, simplemente es que no ha habido ocasión. Pero tal vez la presencia junto al candidato del embajador no sea del todo adecuada, pues Mitsuomi siente una cierta reserva hacia Isawa Kondou que ahora mismo no sabe explicar y que espera que sólo sea un retazo de paranoia sin sentido.

Como le dijo a Kazumi hace unas horas, Seyrio siempre puede esperar, así que opta por dirigirse hacia Arousou.

Cuando llega junto al shugenja del Aire le hace una ligera inclinación y luego mira al yojimbo, al tiempo que sonríe levemente, como reconociendo su misión y halagando la misma.

Buenas tardes, Arousou-san, esta es Shiba Akemi-san, el yojimbo que los embajadores me han asignado, veo que vos también habéis elegido uno, espero sincermaente que os sirva tan bien como de seguro lo hará Akemi-san conmigo; la eficiencia de los Shiba es legendaria.

Mitsuomi mira a Akemi y luego al yojimbo de Arousou, con una expresión alegre que demuestra la sinceridad de sus palabras. Muchos Isawa en ocasiones desdeñan la actitud beligerante de los Shiba, pero Mitsuomi sólo tiene palabras de alabanza hacia la dedicación de la única familia guerrera del Fénix.

He venido a deciros, Arousou-san que desgraciadamente deberemos posponer nuestra visita de esta tarde, puesto que he recibido noticia hace escasos momentos de una entrevista a la que no puedo dejar de acudir y de la que pueden resultar muchas consecuencias tremendamente importantes. Os ruego que me disculpéis.

Mitsuomi a punto está de sonréir. Técnicamente no ha mentido en ninguna de sus palabras y eso le alegra, porque no le hubiera gustado tener que hacerle eso a Arousou. A veces la vida en la Corte es muy desagradable.

Arousou le saluda con un cabeceo de su cabeza y se tuerce un poco para señalar a su yojimbo.

"Este es Shiba Goro-san, un excelente yojimbo Shiba al que ya conocía de antes, da la casualidad de que hemos coincidido en otras ocasiones debido a que era muy amigo de mi sensei, el desaparecido Maestro del Aire."

Akemi le revrenecia mientras le ofrece una leve sonrisa de conocimiento mutuo a la vez que Arousou se iergue de nuevo. Luego, sonrie alo tristemente por la noticia y dice:

"Bueno, no importa, podemos dejarlo para otra ocasión... Y, supongo, que en este caso me ocuparé yo también de hacer varias cosas que tenía en mente..."

Dijo algo meditabundo como si trazase mentalmente ya un plan enorme y alternativo. Le miro a los ojos y tras sonreirle le dijo:

"Espero que podamos vernos a la hora de la cena... Me han dicho que hay un restaurante al aire libre en donde se cena viendo las estrellas, quizás te apetezca que vayamos antes de que las obligaciones nos roben más tiempo..."

Sonrió de nuevo mirando a Akemi y a su alrededor:

"Por supuesto tu encantadora yojimbo y quien desees del resto de los candidatos estan invitados si quieres."

¿Y eso iba por Mai o por Hensuke que se veía que habían hecho buenas migas? Arousou a veces era ciertamente desconcertante igual que Kazumi, con sus indagaciones perspicaces.

Pero ya era hora de irse... había que seguir a cierto remolino primaveral...

Estaré encantado de aceptar vuestra invitación Arousou-san. En un principio no creo que llevase a más invitados, permitidme que eso lo deje a vuestro albedrío. Ahora, si me disculpáis, he de marcharme.

Mitsuomi se inclina respetuosamente ante el candidato y después inclina la cabeza en dirección a Goro, el yojimbo. Seguidamente, abandona la embajada seguido por Akemi, no sin antes dirigirle una sonrisa a Mai.

Mientras salen del edificio Mitsuome se congratula del éxito en el que se ha convertido la mañana y la comida. Acaba de llegar a la capital y ya ha recibido invitaciones tanto para tomar el té como para cenar, sin contar con una más que adecuada yojimbo y un montón de información útil a utilizar en posteriores encuentros. Se lamenta de no haber podido hablar tranquilamente con Seiryo, pero eso es algo que puede hacer perfectamente al día siguiente y ahora tiene mucha más información sobre él, sus alianzas y propósitos (aunque no tanta como desearía). Y también está, por supuesto, esa incógnita que es Isawa Kuro, incógnita que debería de dejar de serlo muy pronto.

Pero todo eso son especulaciones, ahora ha de concentrarse en la tarde, en las dos citas que tiene por delante, una más importante que la otra, cierto, pero las dos prometen ser muy interesantes.

Mitsuomi sonríe mientras se interna en las calles que rodean a la embajada Fénix. Aunque todavía no sabe que pasteles comprar.

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