Día 1º.- Distrito Gatto.- Luz del Cielo.- Noche

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Isawa_Mitsuomi
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Día 1º.- Distrito Gatto.- Luz del Cielo.- Noche

Mensaje por Isawa_Mitsuomi » Sab Oct 25, 2008 9:47 pm

El Distrito Gatto, reluciente como luciernagas de noche era el lugar elegido por el Clan de la Grulla para sus paseos tanto nocturnos como diurnos. El Gobernador de este distrito siempre era un grulla, y en esa ocasión no era menos, era un Asahina.

El rango del distrito estaba dividido entre la opinión general y los grullas, los cuales preferían este lugar pues se les traba con más respeto y dedicación. Y esto incluía también a sus aliados, como los Fénix...

Las calles estaban iluminadas por el leve fulgor de los farolillos dejando que tras los paneles de shojis de los numerosos restaurantes se filtrase aquella cálida y amarillenta luz también. El sonido de las risas y las pláticas entretenidas se extendían por las calles y sus rincones al son de la música de las casas de té, sake y geishas.

Mujeres, hombres y niños paseaban por el lugar de un lado a otro, sonrientes y admirados de la inagotable belleza de la que el distrito hacía gala, mientras los guardias del lugar paseaban tranquilamente saludando a todo el mundo y tratando de que esa noche fuera una velada más, tranquila como cualquier otra.

Luz del Cielo era el restaurante al que Arousou le había invitado, era un sitio muy famoso y debido a las fechas el Candidato había mandado a reservar mesa para que tuvieran sitio. Estaba en la parte mejor del distrito, en una calle llena de comercios y de restaurantes bonitos y pintorescos.

Mitsuomi caminaba junto a Arousou y sus dos yojimbos y la compañía adicional de Isawa Hensuke, al parecer, Arousou había decidido invitarle, puede que la tarde la pasase con él y hubiese querido estar un tiempo más en compañía del tal calmado ser.

El restaurante tenía la bandera de abierto, y nada más entrar hacía gala de una pequeña recepción y de un pasillo que conducía a unas escaleras. Arousou dijo su nombre para que les llevaran hasta la mesa y pornto, la mujer que estaba en la recepción les llevó hasta las escaleras. Les pidió amablemente que la siguieran y empezaron a subirlas. Eran en zig zag, y no con mucha inclinación pero se veía que estaban subiendo plantas. Desde abajo el edificio se veía como una construcción alta pero tampoco tanto como parecía ahora al subir los peldaños.

Por fin vieron el final de estas y salieron a una sala en la que las paredes, los shojis eran más bajos de lo normal, pintados de celeste claro con estrellas amarillas y el techo al descubierto.

Las luces de los demás edificios no empañaban el brillo de las estrellas en el firmamento, pues era el edificio más alto en la zona, dejando a sus lados un vacío de silencio roto únicamente por el leve bullicio y música de otros lugares, rodeándolos sólo ese espacio oscuro iluminado con puntos brillantes.

Mesas espaciosas y llenas de comensales que hablaban en tono calmado estaban repartidos por el lugar. Una, más o menos en el centro estaba dispuesta para ellos. Así pues fueron llevados y sentados junto a sus yojimbos.

"Me habían dicho que era extraordinario... pero... no sabía cúanto..."

Dijo Arousou mientras miraba al cielo fascinado con los ojos encendidos como un niño ante aquella visión. Hensuke se sentó en silencio y miró también al cielo, pero no dijo nada, aquella sonrisa que despuntaba en su boca hablaba por él.

Contemplo alegre
las estrellas en el cielo
mientras recuerdo
las playas de mi infancia
y la primera flor.

Mitsuomi recita el antiguo waka con la vista puesta en el firmamento. Debe reconocer que aquel lugar es impresionante. No hay duda de que Otosan Uchi es la ciudad más increíble del Imperio. En un sólo día ya ha conocido un jardín precioso, una casa de té impresionante y ahora este restaurante, y sin duda queda mucho todavía por ver, incluyendo por supuesto la visita a la Ciudad Prohibida que promete ser una experiencia deslumbrante.

Es un antiguo poema de la época de Hantei Genji, supongo que de algún poeta Kakita,explica Mitsuomi al resto de comensales.

Mitsuomi se detiene a mirarles por un instante. La reacción de Arousou le ha sorprendido sólo en parte. Igual que Kazumi puede mostrar una cara seria y responsable, Arousou también puede sorprenderse a veces igual que un niño. De nuevo se hacen patentes las dualidades en el carácter de los candidatos, algunas más escondidas que otras.

Hubiera preferido que Arousou hubiese invitado a Isawa Kuro, o incluso a Seiryo, pero Hensuke tampoco es una mala opción y es una oportunidad para conocer mejor a los mellizos, especialmente a la mitad masculina. ¿Qué habrán estado haciendo durante la tarde para que Arousou le haya invitado? Mitsuomi no quiere preguntar directamente sobre lo acontecido durante y después de la merienda porque sabe que entonces le harán preguntas por sus propios asuntos y de momento no quiere tener que mentirles. Mejor centrar en un principio en el candidato a Maestro de la Tierra.

Estamos en una ciudad magnífica, en Kyuden Isawa no hay lugares tan magníficos como este restaurante, comenta Mitsuomi con tono casual, tal vez Kyuden Doji sea el único lugar comparable a Otosan Uchi.

Mitsuomi dirige la vista directamente hacia Hensuke, esgrimiendo una alegre sonrisa. El ambiente entre los tres debe ser totalmente distendido para que las preguntas y comentarios de Mitsuomi parezcan completamente inocentes.

Esta mañana, Arousou-san y yo tuvimos ocasión de conocer a vuestra hermana, Hensuke-san. Aya-san es una persona muy interesante y se la ve muy responsable: estaba totalmente rodeada de pergaminos. Y los anillos que llevaba eran sorprendentes, algunos muy hermosos. Me agrada ver que los cancidatos de la Tierra, sois shugenjas muy comprometidos con vuestro elemento, aunque poco sé realmente de Isawa Kuro... o de vos, Hensuke-san.

Mitsuomi vuelve de nuevo la vista al cielo.

Una noche deliciosa, si si.

Los comensales tomaron asiento mientras admiraban el cielo y una amable camarera les tomaba nota de lo que querían tomar.

Akemi, muy prundentemente se acercó algo al oido de su señor y le dijo:

"Mitsuomi-sama... le recomiendo que pida la especialidad de la casa y algún que otro plato de desgutación de los manjares exclusivos y de las formas de cocinar de la ciudad... creo que serán más que de su gusto."

Luego ella se irguió de nuevo y quedó callada como si no hubiese pasado nada, mientras los otros dos comensales, Hensuke y arousou ni se habían percatado mientras miraban la carta. La sutileza de Akemi era encomiable...

Hensuke, una vez que pidió, puso la carta sobre la mesa y se puso a charlar sobre lo que Mitsuomi había preguntado.

"Mi hermana es sin duda... un torrente de emociones... Si, muy respetable y responsable, eso sí, es una de las cosas que es más destacable en ella. Incluso detrás de tanto nervio hay una mente fría y centrada en algo... Sólo que sus formas son peculiares, ya lo habéis visto si la conocéis... Y... si os han llanado la atención sus anillos, os resultará entonces normal que os diga que, como es como un temblor de tierra, sus viajes por el Imperio han sido mayores y más rápidos que los míos..."

Arousou miró a Hensuke curioso y recordó:

"Cierto... llevaba anillos con mones..."

Hensuke sonrió calidamente y tras poner sus manos sobre la mesa y mirar una vez más hacia el firmamento continuó diciendo:

"Sí, cuando esta tarde os dije que había estudiado muchos años en tierras Asako también me refería ella, sin embargo Aya-chan nunca puede permanecer mucho tiempo en un lugar si cree que hay otros que la llaman... Así que probó suerte en las provincias Yogo y luego ambos en las Kunis... Es casi indispensable para un tensai de tierra visitar a estas dos familias de magos, sólo que yo he demorado la mía a la escorpión a causa de que me preocupé por dejar todo bien atado en las provincias Asako... Después de todo es muy importante hacer de cada relación Isawa-Asako una alianza... el tiempo no requiere menos..."

Sin duda esa política era muy hábil, pues era un intento a pequeña escala de no crear cisma... Y si el chicohabía estado tanto tiempo puede que tuviese apoyos en la familia vecina... Puede que Hensuke también pensara que para ser maestro necesitaría apoyo y podía ser más facil buscarlo fuera de los climas de los Isawas con sus bandos ya marcados... O puede que fuera todo una especulación... Las posibilidades eran tantas...

Arousou asintió despacio a sus palabras. Muchos estaban de acuerdo con unir las alianzas con los Asako, en este tiempo todos, quizás sólo el ala más radical de los radicales pensaran que no se debía hacer nada porque la función de los Asako era apoyar a los Isawa siempre y que no merecía más atención.

La camarera trajo algunos de los platos pedios, incluido el de degustació que Akemi le había recomedado. Tenía una pinta esquisita. Había un poco de todo y parecía todo delicioso, con aquellas formas y decoración especialemente cuidadas. Parecía que la shiba estaba muy al tanto de muchas cosas. Ella le sonió timidamente mientras asentía esperando que lo probase y que le diera el visto bueno a su idea.

Una noche preciosa. Las estrellas brillaban hermosas sin nubes de por medio. Y el clima primaveral no era frío. La brisa se había calmado y estaban reguardados pues del aire más fresco nocturno... Una velada maravillosa se abría sin duda...

Um, esto está delicioso. Ha sido una idea excelente pedir un menú de degustación.

No necesita hacerle ningún gesto sutil a Akemi para que ella entienda que está agradeciéndole su sugerencia a la hora de pedir los platos. A medida que pasa el tiempo, la yojimbo va dando más y más muestras de una habilidad poco corriente para la sutileza y los comportamientos cortesanos. Mitsuomi se siente muy complacido al tenerla consigo, puede que su punto de vista le ayude más adelante. Cuando termine el día, antes de ir a la cama, le preguntará su opinión por los acontecimientos que han tenido lugar en este primer día de estancia en la Capital, a ver que opinión ha sacado ella de todo lo acontecido, que no ha sido precisamente poca cosa.

Y por supuesto le preguntará su opinión sobre Isawa Hensuke. El candidato parece ocultar bajo su máscara de serenidad imperturbable la aguda mente de un político. Mitsuomi empieza a pensar que Hensuke tiene ciertas ambiciones por coneguir el puesto de Maestro de la Tierra. Probablemente se ha dedicado a cimentar sólidas alianzas con los Asako, mientras su hermana deambulaba por el Imperio (y quién sabe que estaría haciendo Isawa Kuro mientras tanto). El apoyo de la otra familia de shugenjas del Clan le podría reportar muchas ventajas, especialmente cuando fuera Maestro, con lo que tendría sin duda una posición muy fuerte en el Consejo.

Mitsuomi nunca ha despreciado a los Asako ni les ha mirado por encima del hombro como otros Isawa. Al fin y al cabo son otra familia del Fénix y deben respetarles y tratarlos como hermanos. Puede que su magia no sea tan fuerte, pero guardan el secreto que Shiba le trasmitió a Asako y eso es un don más preciado que un gran poder mágico. El orgullo demasiado a menudo es una tara muy común en los Isawa y es algo que le entristece. Cada uno ha de tener su misión dentro del Clan y del Imperio: los Asako guardan el secreto de Shiba, los Isawa gobiernan la magia, y los Shiba les protegen. ¿Por qué alterar eso por simple orgullo? Mitsuomi desearía conocer los secretos de los Asako, pero se conforma con la magia del Vacío, a la que ningún Asako (y escasos Isawa) pueden acceder; como dijo Shinsei: "por cada secreto que desees conocer, habrá otro que los demás desearán saber de tí".

Los Asako son una familia del Fénix, deben ser respetados por los Isawa como hermanos. Si nuestra magia es superior a la suya, su conocimiento de los misterios del mundo es mayor que el nuestro. Es encomiable, Hensuke-san, que comprendáis que dentro del Fénix no debe haber rivalidades, especialmente si aspiramos a llevar la paz al Imperio.

Mitsuomi mira por un momento a Hensuke con una mirada muy fría, como si estuviese tratando de desvelar todos los misterios del alma del shugenja de la Tierra. Pero eso dura apenas un segundo, pues en seguida su rostro se ilumina con una sonrisa, al tiempo que comienza hablar de nuevo en un tono distendido, muy despreocupado.

Es curioso, pero parece que todos los candidatos de la Tierra habéis sido muy viajeros. Vuestra hermana, nos comentaba esta mañana a Arousou-san y a mí que Isawa Kuro era de madre Kuni y que había estudiado durante mucho tiempo con los Cangrejo, y vos ahora nos contáis que habéis viajado con vuestra hermana por todo el Imperio. Yo reconozco que apenas he salido de Kyuden Isawa y no sé que será de los otros candidatos, pero los de la Tierra probablemente sois de los que más habreis viajado.

Mitsuomi toma otro trozo de un plato de degustación. Su gesto de satisfacción demuestra lo magnífico de la cena que les han servido.

Pero eso está bien, pues esos viajes ayudan mucho, no sólo con las experiencias vividas, sino por el conocimiento que se gana sobre otros clanes. Y ese conocimiento en un Maestro Elemental es algo muy valioso.

Mitsuomi vuelve a mirar directamente a Hensuke, si bien no de forma tan inquisitiva como antes, su expresion no llega a volverse seria, pero la sonrisa si que se vuelve un poco más comedida. Pero inmediatamente surge de nuevo la sonrisa y el tono despreocupado.

Por los anillos de vuestra hermana y por el mon y la historia de Kuro-san, parece ser también que los candidatos de la Tierra teneis muchas conexiones con los Kuni. Es perfectamente razonable tal relación y en momentos como estos puede revelarse de gran utilidad. Hensuke-san, ¿sabeis si los kuni pretenden participar en el Campeonato de Jade?

Hensuke medita un poco aquello que le dices mientras bebe alkgo de té.

"Que yo sepa... cuando estuvimos llí Aya-chan y yo estaban como siempre muy opcupados en sus quehaceres... son una familia desperdigada y desigual... Atienden a su daymio pero esta no es shugenja así que realmente ella no puede poner el orden necesario entre los más poderosos e importantes... Supongo que este año, al final del invierno se precipitaría su Reunión Oficial y a puertas cerradas. Así pues en ésta misma se decididría si participar o no y quien lo haría... Que yo sepa... creo que han venido a la ciudad dos Kunis... pero creo que sólo uno es shugenja... Y... creo qeu Kuro-san lo conoce..."

Dijo esto último mientras bajaba la cabeza como tratando de buscar en los pozos del té la respuesta.

Arousuou comí tranquilamente escuchando, cuando él terminó de hablar empezó éste a decir:

"Os perdisteis la merienda, Mitsuomi-san, fue muy interesante... Emi-sama estuvo comentando algunos requisitos que debiamos cumplir con respecto a la no realización del campeonato... Tales como conseguir no sólo que se nos vea en actos sociales sino demostrar nuestra valía de manera sutil... Nos dio algunas pautas, pero si queréis mañana por la mañana os paso algunas notas que se me han quedado y que escribiré para ti si las quieres. Hay lugares donde se reunirán los personajes importantes que pueden detener el campeonato..."

Hensuke asintió y añadió:

"Es cierto, nos habló de un Consejo de Seis Consejeros Imperiales de los que deberíamos tratar de sacar alianza... Pero, claro, eso es más difícil de lo que uno cree..."

Arousou asintió a esto y porsiguió preguntándole:

"Bueno... y ¿fuistes a comprar pasteles al final?"

Dijo esquivando, puede que a posta, la pregunta maestra de dónde había ido tras esto.

Mitsuomi no duda ni un momento a la hora de contestar a Arousou, al fin y al cabo se esperaba una pregunta parecida y ya tenía preparada la respuesta de antemano.

Sí, sí que fui y espero que haberos molestado al hacerlo. Pero es que pensé que si iba yo en un momento podría conocer la mejor pastelería de Otosan Uchi y así hacer que nuestra visita conjunta fuese más rápida y podríamos escoger mejor.

Mitsuomi se lleva un delicioso pedazo de sushi de salmón y después continúa hablando, en el tono más coloquial posible.

Fui a Yum-Yum Mochi. Me dijeron que esa era la pastelería más célebre de la ciudad y he de decir que sus dulces la hacen merecedora de tal título. Tienen un poco de todo, pero están especializados en Mochis. Los hay de todas clanes, y de todas las formas y colores posibles. Personalmente, compré unos cuantos con forma de concha. La verdad es que estaban muy conseguidos y he de confesaros que cuando iba a comerme el primero, mordí con cuidado por si había una perla dentro.

Mitsuomi se ríe ligeramente al contar esto último. Con esto ha respondido a la pregunta de Arousou, el problema es que el shugenja puede querer conocer lo que hizo después de su visita rápida a la pastelería y eso ya sería más complicado de responder sin una mentira. Así pues, más vale jugar una baza importante para desviar la atención de Arousou.

Dentro del mochi no había ninguna perla, pero he de decir que sí que encontré algo muy especial allí. Cuando llegué, Kazumi-san estaba comprando dulces. ¡Cuatro cajas, y una entera de mochis! Parece ser que estaba comprando algunos pasteles para la merienda y bastantes más para ella.

Mitsuomi vuelve a reír. Sin embargo, está muy atento a las reacciones de Arousou al mencionar a Kazumi y su encuentro con ella.

Tuve la oportunidad de hablar un poco con ella. He de reconoceros Arousou-san, que esa joven es encantadora; parece una niña, pero su carácter es un viento feroz que es casi imposible de resistir; y, por otra parte, mientras hablamos mostró una seriedad en ciertos aspectos que me sorprendió. Es muy difícil juzgarla, parece tener innumerables apariencias, como las caras de una gema.

Mitsuomi calla un momento mientras mira detenidamente a Arousou. Su expresión es la del que compara lo que ve con algún recuerdo en su memoria. Es evidente que está comparando a Arousou con Kazumi y éste sin duda ha de haberse dado cuenta.

Os miro, Arousou-san, y no puedo evitar pensar en las diferencias que os separan de Kazumi-san. A simple vista sois completamente diferentes, como la noche y el día, como una dorada brisa de otoño y un perfumado viento de primavera. Pero al repasar todo lo que ha sucedido en este día, creo que sucede algo parecido en todos los restantes candidatos. Isawa Mai e Isawa Seiryo, también son totalmente opuestos, mientras que vos, Hensuke-san, no os parecéis demasiado a vuestra hermana, al menos por lo poco que os conozco a ambos. Es como si los candidatos se complementeran mutuamente.

La expresión de su rostro se vuelve reflexiva y calla durante unos momentos.

Tal vez se trate de una lección que alguien desea que los futuros Maestros tengan bien aprendida. Ver cualidades en otros que nosotros no poseemos, puede hacer que las encontremos en nosotros mismos.

Mitsuomi bebe un poco de agua, mientras contempla a sus dos acompañantes por encima del vaso. Antes de dejarlo en la mesa, lo sostiene un momento entre sus manos y mirando el líquido murmura:

Sí, sin duda es una buena lección, muy propia de un bibliotecario.

Parece que ha hecho este último comentario más para sí mismo que para Arousou y Hensuke, pero en un tono lo suficientemente alto como para no creer que los otros dos no le han oído. Es una apreciación que acaba de comprender ahora mismo. ¿Acaso Mizuno piensa que hay dos tendencias en el Fénix, que cada uno de los candidatos representa una línea de acción distinta acorde a su temperamento? Si fuera así, los Maestros resultantes serían demasiado parciales, con una percepción demasiado unilateral, mientras que al enfrentarse a su opuesto podrían encontrar una vía media, el punto de equilibrio necesario para gobernar adecuadamente un Clan.

Y si era así, ¿qué debía ver él en Hanzo?

Es una prueba más de que debemos colaborar todos juntos para detener el Campeonato de Jade, aportando cada uno las habilidades que le faltan a los demás, como el propio Concilio. Pero es inevitable que se formen grupos, grupos que pretendan convertirse en el futuro Consejo.

Mitsuomi vuelve a dar otro trago de agua y luego alza la vista, mirando tanto a Hensuke como a Arousou, esperando una respuesta.

Arousou mantuvo una expresión neutra mientras hablaba del encuentro de Kazumi. Nada sorprendido, pero tampoco ofuscado, es más, su expresión es como si se hubiera quedado congelado su rostro en las últimas palabras que dijo y no volvió a moestrar otra faz hasta que hubo terminado.

"Como ya os dije, Kazumi-san es como un vendaval... pero nunca dije que este tipo de aire sólo destrozase los arreglos florales, a veces es refrescante en medio del sol y la pradera... No es por nada una Candidata de Aire... es voluble y responsable, es lo que la hace apta del puesto, es lo que hace que tenga tantos afines y seguidores."

Y es lo quela hacía su rival, le quedó decir, pero el tono era lo suficientemente explícito como para que se viera perfectamente lo que quería decir. El tono no había sido en reproche, ni con resentimiento, seguía siendo desconcertante cómo hablaba de ella.

"Fue muy amable al traer los dulces."

Dijo Hensuke justo antes de meterse un trozo de sushi en la boca, mientras sonreía levemente, no sabiendo muy bien si era por la delicia que iba a probar o por recordar la perfecta textura del dulce.

"Llevó dos cajas a la merienda... Todos los que estuvimos pudimos probarlos... Sólo espero que, como ha comprado tantos, no se le indigesten, es bien sabido que es bastante exagerada en cuanto a sus gustos se trata."

Dijo esta vez Arousou con un tinte de algo de regañina esta vez. ¿O quizás molestia y altivez? Aunque esto último no le pegaba... ¿o sí? Después de todo eran rivales...

"Por permitirse un capricho no pasa nada, Arousou-san, eres a veces muy regio..."

Dijo en tono de chanza Hensuke tratando de quitarle importancia al asunto.

"Lo que si que es cierto es que llegó algo tarde a la reunión de la tarde..."

Mencionó algo pensativo el tensai de tierra.

"O vuestra charla duró mucho o se entretuvo."

Añadió como conclusión.

"Seguramente lo segundo."

Apuntó Arousou de nuevo en tono de regañina. Tu sabías qeu Kazumi había ido al teatro, pero puede que se retrasara, puede que no lo encontrara o puede que encontrase más cosas interesantes que hacer. Quien sabía con esa mujer...

"En cuanto a los candidatos..."

Cambió de tema Arousou nombrando el tema de Mizuno que Mitsuomi había sacado.

"Parece que desde el principio todo estaba más que planeado. La primavera, el viaje, la resindecia, los candidatos... Esto es política después de todo, y al final todo se resume no en quien eres sino quien tienes a tu alrededor..."

Hensuke ladeó algo la cabeza y meditó esto y añadió:

"Bueno, eso es en el caso de algunos... Sé que vos pertenecéis a una corriente, Arousou-san, a la más innovadora y que otros estan en la opuesta... Pero hay otros que no poseemos bando predeterminado desde un principio, y que preferimos primero observar antes de elegir directamente. ¿Verdad Mitsuomi-san? Aunque claro... en vuestro caso es difenrente, no se elige en qué familia se nace."

Dijo con tono neutro y tranquilo, siempre amable y con ningún tono malintencionado.

En clanes tan tradicionales como el nuestro siempre se da una lucha entre la tradición y las tendencias renovadoras. Ese enfrentamiento es algo positivo en cuanto a que permite que del intercambio de argumentos entre ambos bandos surgan buenas ideas; el problema es si cualquiera de los dos extremos cae en el fanatismo y la lucha se vuelve demasiado cruenta. Aunque, gracias sean dadas a Shiba, eso no ha sucedido nunca y por lo que he visto no creo que se de en esta ocasión.

Mitsuomi coge otro pedazo de sushi de salmón y continúa hablando en un tono alegre y distendido, como si lo que comentase fuese un rumor lejano, algo que no tuviese relación alguna con los tres que están sentados en esa mesa.

Las familias de Kazumi-san y Seiryo-san pertenencen a los tradicionalistas, mientras que la vuestra Arousou-san, por lo que acaba de decir Hensuke-san, es de los renovadores. El conflicto entre los dos candidatos a Maestro del Aire es, a mi entender, el más significativo, puesto que no sólo se están enfrentando dos poderosos shugenja, sino dos tendencias dentro de los Isawa.

Mitsuomi mira a Arousou con seriedad, como recalcándole la importancia de lo que acaba de decir. Sin duda, el shugenja sabe de todo eso y sin duda ha tenido en consideración el conflicto planteado entre las dos familias, pero Mitsuomi desea que Arousou se olvide por un momento de su familia y piense por sí mismo y va a intentar hacérselo entender, igual que ha hecho con Kazumi horas antes.

Sin embargo, me preocupan esas interferencias ajenas a los propios candidatos. El Consejo no ha de estar formado por familias, sino por cinco shugenjas que velan por el Fénix... y por el Imperio.

La expresión de Mitsuomi vuelve a cambiar, pero no deja de mirar a Arousou, sus ojos ahora reflejan una cierta compasión hacia el shugenja del aire, como si comprendiese el peso que supone estar bajo la constante presión de una familia poderosa e influyente con muchos objetivos.

Pero sé que puede ser muy difícil librarse de la presión familiar. Crecer sabiendo que no puedes defraudar a nadie, que debes ser mejor que los que vinieron antes que tú, que debes prepararte casi desde que naces para cumplir unas metas muy altas... sí, eso puede ser una verdadera tortura. Y sin embargo...

El tono de Mitsuomi vuelve a cambiar de repente y se torna más alegre.

Supongo que para los que no hemos crecido en el seno de una familia grande y poderosa, como Hensuke-san o como yo -él acaba de afirmar eso y yo, además de que no conocí a mi madre, padecí el solitario y retraido entrenamiento de los ishi- la cosa es más fácil, puesto que al no tener bando definido podemos elegir tranquilamente cuál escoger dependiendo de nuestras ideas o incluso de mantenernos en el centro, sin decantarnos por ninguna facción en concreto. Aunque a veces ésta también es una posición difícil.

Bebe un poco más y coge otro sushi de salmón.

Yo, personalmente, prefiero no tomar ninguna posición todavía, al fin y al cabo no conozco muy bien las propuestas de cada facción. Además, considero que ahora lo prioritario es el Campeonato de Jade y cuando esté totalmente paralizado, entonces es cuando deberíamos preocuparnos por los puesto de Maestro. Aunque, ¿acaso no hay ya un Maestro del Vacío?

El rostro de Mitsuomi exhibe una jocosa sonrisa mientras se vuelve a llevar el cuenco a los labios.

"El Campeonato de Jade..."

Murmuró Hensuke pensativo.

"Le he dicho a Emi-sama que Aya-chan y yo, y seguramente Kuro-san, podremos ayudar a investigar sobre los participantes del Clan Cangrejo al torneo. Y si Aya-chan se mueve lo suficiente (lo cual no es muy difícil) seguramente los participantes del Escorpión no nos serán velados, podremos conocerlos igualmente"

Arousou tomó la palabra justo tras dar un sorbo al té.

"Por mi parte creo que podré entablar charlas con la Grulla, después de todo es en donde viví muchos años el lugar de dónde saldrán los competidores... Creo incluso que hay un rumor que dice que la hija del Daymio de los Asahinas viene a la Ciudad..."

Hensuke asintió a esto y prosiguió hablando:

"Creo que el tema de los Dragones es algo más complejo, nadie sabe muy bien si vendrán o no a participar y menos sus intenciones, pero Kondou-sama tiene experanzas en hablar con ellos y disuadir de esta locura que es el Campeonato."

Tras asentir levemente a esto Arousou cogió un trozo de sushi y se lo comió antes de añadir:

"En verdad el panorama no pinta tan mal si no fuera porque hay un velo de cortesía demasiado tupido ante las intenciones de los demás clanes... Puede que en un principio parezca fácil anularlo... pero hay intereses de demasiadas partes... y esto es seguro la punta del iceberg... Deberemos trabajar mucho, muy bien y muy rápido..."

"En eso estoy totalmente de acuerdo, pero soy optimista."

Apuntó Hensuke con aquella sonrisa cálida que poseía y que iluminaba estancias. Arousou tomó su vaso y bebió un poco y mientras lo hacía miró a Mitsuomi. Con el vaso aún cerca de la boca empezó a hablar. su tono era serio y ahora parecía el de un cortesano no el de un estudioso, comedido y casi susurrado:

"En cuanto a Hanzo-sama... se dicen muchas cosas... y sobretodo que pierde muchos apoyos por sus ideas... He de reconocer que mi familia siempre le ha apoyado... por su nueva tendencia... pero también he de decir que pende de un hilo para con nosotros... pues su aptitud y actitud no es del todo grata incluso entre nosotros... Sin duda su nombramiento fue debido al caos del momento, pero si no hace nada... Quien sabe cuanto durará... Sobretodo si soy yo el que, en el hipotético caso de que llegue a Maestro, deba decidir si apoyarlo o no..."

El último comentario de Arousou sorprende sobremanera a Mitsuomi. En un principio había pensado que el shugenja no tenía muchas intenciones de convertirse en Maestro del Aire, igual que Kazumi, y que realmente era su familia la que pretendía que alcanzase tal puesto; y ahora, de pronto, formulaba lo que era a todas luces una sutil muestra de apoyo a Mitsuomi, una propuesta de colaboración mutua: Mitsuomi apoyaba a Arousou para ser Maestro del Aire y este, a su vez, apoyaría a Mitsuomi contra Hanzo, especialmente si ya era Maestro.

Así que ya empezaba a llegar la propuesta contraria. Kazumi le había dado a entender que su familia se pondría en contacto con él, con una propuesta de apoyo y colaboración, ¿acaso la familia de Arousou no iba a pretender lo mismo? Y el propio shugenja parecía ser el contacto. Mitsuomi no estaba seguro de si le agradaba el nuevo aspecto que acaba de descubrir en Arousou, pero desde luego contribuía a clarificar algo las cosas.

Son muchas las voces que se han alzado contra Hanzo-sama y no sois el primero que me dice que su nombramiento fue muy apresurado. Sin duda su actuación en lo referente al Campeonato de Jade decidirá si se mantiene en su puesto o...

Mientras decía esto último, Mitsuomi había cogido con los palillos una gyofa de aspecto delicioso pero, justo cuando terminó de hablar, un aparentemente desliz de sus dedos, hizo que la pequeña empanadilla cayera de nuevo al plato. Mitsuomi sonríe a Arousou y Hensuke, como pidiendo disculpas (aunque la sonrisa es lo suficientemente ambigua como para revelar que hay un significado oculto en su gesto), y vuelve a coger la gyofa, esta vez sin ningún desliz, llevándosela a la boca y comiéndosela de un sólo bocado.

Sus pensamientos entonces, derivan hacia lo que le han dicho los dos sobre los diferentes clanes. Era obvio que Hensuke, Aya y Kuro podían ocuparse de los Kuni y que Arousou sería el más indicado para hablar con los Asahina, aunque le ha sorprendido la afirmación de Hensuke de que Aya podría ocuparse de los Escorpión. ¿Qué relación podría tener la shugenja de tierra con los Yogo o los Soshi? Si Kondou se encargaba de los dragones, a Mitsuomi técnicamente le quedaban los León y era una situación perfecta, pues ya había recibido el encargo de ocuparse de un Kitsu. Sin embargo, Mitsuomi estaba dispuesto a monitorizar los avances de los demás candidatos y trazar según sus actuaciones planes propios para mejorar su eficacia.

Es agradable ver que tenemos tantos contactos que podemos aprovechar. Creo que después del reparto que habéis hecho sólo me quedan los Kitsu -Mitsuomi se encoge de hombros, mostrando una sonrisa jocosa-. De todas maneras siento curiosidad por los objetivos de Kazumi-san, Hanzo-sama, Mai-san y Seiryo-san, aunque de todos ellos el que más me preocupa es éste último, puesto que su método parece ser el más impactante, pero es sin duda el más peligroso, sería una lástima si su ímpetu afectara a las relaciones diplomáticas del Fénix.

Mitsuomi asiente repetidas veces con la cabeza, como afirmándose a si mismo su afirmación sobre la actitud de Seiryo. Su expresión es como la de un padre que desaprueba el comportamiento de uno de sus hijos, aunque realmente aprecia lo que ese hijo está haciendo.

Por cierto, Hensuke-san, me ha sorprendido el que afirmáseis que vuestra hermana podría controlar a los Escorpión, ¿tanta relación tiene con ellos? ¿Sería capaz Aya-san de ver a través de los intrigas y mentiras de los Yogo o los Soshi?

"No es tan extraño lo de Hanzo-sama."

Dijo Arousou con tono tranquilo antes de beber un poco.

"Mi familia nunca dijo que le apoyaría siempre y así me lo han hecho saber en muchas ocasiones... Esta primavera es importante para todos, nadie tiene un puesto asegurado... Excepto, claro está, Mizuno-sama."

Dejó caer éste como indicando que, tanto como que la familia de Kazumi la utilizaban a ella de guía su familia lo utilizaba a él.

"Las vías de acción parecen todas cubiertas aunque hay algunos que no declaran sus movimientos..."

Añadió Hensuke mientras asentía y pensaba unos segundos con los palillos en la boca que trozo coger de su plato, pues tenía variedades que aún no había pensado:

"Yo no descartaría ninguna como menos válida... Creo que incluso la de Seyrio-san es muy fiable pues muestra un Fénix poderoso y expléndido, vivaz como el fuego, aunque claro, nadie ha dicho que su forma de actuar siempre sea mediante palabras tan duras como las que dirigió este mediodía..."

Arousou asintió a ésto despacio y añadió:

"Es un candidato muy sólido, quizás el que más... y su opinión tarde o temprano será empezada a oir de manera muy contundente... por lo menos si actua como suele hacerlo, con esa eficacia casi innata... Lo que dará clara ventaja a su bando y a sus aliados... Pero eso no significa nada, al fin y al cabo sólo son meras suposiciones y, sobretodo, sólo son especulaciones de hechos no acaecidos, todo puede cambiar..."

"Así es... ningún suelo es firme hasta que no se pisa."

Hensuke oyó las palabras de Mitsuomi acerca de su hermana y asintió despacio mientras meditaba lo que iba a decir unos segundos, como haciendo memoria.

"Si no recuerdo mal... Aya-chan pasó más tiempo incluso con los escorpión que con los Kunis... Pero bueno... puede que eso también fuera debido a los deseos de madre... Aunque claro está los Escorpión también estaban muy interesados en que ella se quedase..."

Sus palabras sonaron muy enigmáticas aunque quizás el no lo pretendiera, pero lo cierto es que causaba curiosidad saber porqué los escorpiones estaban tan interesados en Aya.

"Así que supongo que algo habrá aprendido... Puesto que Aya-chan es fuerte de caracter y no se deja manipular debidó de tener el tiempo suficiente como para estudiar conciencudamente a los Yogo, sobretodo."

Es lógico que los Yogo quisieran retenerla, al fin y al cabo es una candidata a Maestro del Consejo Elemental. Imaginad lo que ganarían los Escorpión si controlaran a un miembro del Consejo. No me extrañaría nada que intentaran interferir en nuestros asuntos.

Mitsuomi sonríe de pronto, como si se le acabara de ocurrir un chiste.

Imaginaos a los escorpiones enfrentándose a Seyrio-san. Cierto es que es el que parece más seguro de los candidatos, al menos en apariencia, no creo que tenga duda alguna en que él será el próximo Maestro del Fuego. Me pregunto que podrá hacer Mai-san para enfrentarse a él. Pero como bien ha dicho Hensuke-san, nadie sabe si el terreno que pisa es firme.

Mitsuomi decide abandonar el sushi de salmón y como ha cogido ya la última gyôfa, se dispone a probar otras especialidades del menú de degustación. Le tienta la tempura que ocupa un gran cuenco en un lado de la mesa, pues contiene ingredientes que nunca ha visto en un plato semejante. Pero justo en el lado opuesto de la mesa hay unos pequeños rollitos de carne que tienen un pinta deliciosa. Sonríe al darse cuenta de que la elección de los platos en una comida es igual que la que él ha de hacer con los candidatos: todos parecen buenos, todos apetecibles, pero siempre ha de elegir.

Las palabras de Arousou sobre Seiryo le han perturbado bastante. Cada vez ve más difícil poder ayudar a Mai contra el shugenja de fuego. Pero, al fin y al cabo, sólo es su primer día en la Capital y todavía pueden pasar muchas cosas. Se plantea que no debe posponer demasiado un encuentro a solas con Seyrio, tal vez al día siguiente.

Sea como sea, vuelvo a insistir en que ahora lo importante es el Campeonato de Jade. Arousou-san me habéis dicho que podríais hacerme unas notas sobre lo que se dijo en la merienda, si no es mucha molestia, os agradecería mucho que me las proporcionaseis, no quiero perderme ninguna información importante.

Mitsuomi se para a reflexionar un momento.

Sería conveniente que empezásemos mañana mismo a tratar de establecer contacto con los demás clanes para conocer sus intenciones respecto al Campeonato de Jade. Ya que parece que no me queda otra opción, creo que me acercaré a la embajada León, aunque primero pasaré por la biblioteca Kasuga para buscar información sobre los precedentes del Campeonato, creo que como ya dije son un argumento muy poderoso que podemos esgrimir, al fin y al cabo son los de un Hantei anterior.

Mitsuomi vuelve a pararse otro momento a reflexionar.

Puede que sea conveniente informar a Hanzo-sama de mi visita a la biblioteca, tal vez quiera acompañarme, al fin y al cabo él fue el que propuso que nos enfrentásemos a nuestros oponentes con la Sabiduría que nos otorgan nuestros años de estudio. Sí, creo que se lo propondré, lo que no se es si aceptará, al fin y al cabo puede verme como un rival o algo parecido.

"Si, lo mejor sería empezar cuanto antes... Creo que deberiamos hacer una lista de personas que pudieran participar... Pero... o estoy seguro de dónde ver un registro... ¿sabéis si hay alguno en la ciudad? Puede que eso nos ayude..."

Arousou meditó un poco y negó con la cabeza mientras se encogía de hombros:

"No se mucho de la ciudad."

"Bueno, no importa, si acaso, mañana mismo me pondré yo también manos a la obra en cuanto a mi parte se trata... aunque eso que decís de la información es muy interesante... puede que además sea muy beneficioso estudiar un poco sobre el tema... Puede que debamos recorrer los distritos..."

"Mientras lo hacéis sin duda yo deberé empezar a tramitar con la Grulla, pues será lenta la forma de tratar con ellos, son muy meticulosos... y muy listos... pero puede que después de todo nos ayuden pues nuestras relaciones son buenas..."

Hensuke asintió despacio a esto y dejó que Arousou siguiera hablando.

"Por cierto, Hensuke-san, no quisiera ser descarado y poco cortés pero antes habéis dicho algo que me ha llamado la atención sobre vuestra hermana y me preguntaba si era cierto algo que creía recordar... Cuando os vi por primera vez no os reconocí, pero creo recordar que me dijeron mis padres que vivíais antes en Kyuden Isawa, antes de la muerte de vuestro padre y que vuestra madre era una Escorpión... De ahí el interés que decís... ¿me equivoco?"

Hensuke sonrió ligeramente ante el comentario y asintió:

"Sin duda tenéis buena memoria... Creo que he subestimado la capacidad de retención de nombres que poseéis..."

Arousou sonrió levemente y negó con la cabeza mientras decía simplemente:

"No es eso... me fue fácil recordaros por una pequeña coincidencia... La primera vez que oí vuesro nombre me pareció curiso, Shiba y Bayushi eran gemelos... Hice una extraña correlación entre vos y vuestar hermana y el Fénix y el Escorpión... Sino, no me acordaría, mi memoria no es tan buena."

Arousou se volvió hacia Mitsuomi y añadió:

"Aunque lo suficiente como para, antes de irme a dormir, daros las notas de la reunión de por la tarde."

Hensuke miró al cielo mientras veía el resplandor de las estrellas y sonreía ante esta visión:

"Bueno, Mitsuomi-san... y qué pensáis hacer con respecto a los León... decís que os ocuparéis vos... qué clase de estrategia creéis que deberíais utilizar?"
He oido decir que los Asako llevan un registro de todo aquel que entra en la ciudad. Parece ser que registran su nombre y antecedentes, es muy posible que en ese archivo haya información muy valiosa que podamos utilizar. Sin embargo, no creo que los Asako estén muy dispuestos a permitir que los Isawa curioseemos en sus registros. Tenía intención de hablar mañana con Emi-sama para ver si podía hacer algo al respecto, pero tal vez sea mejor que vayais vos, Hensuke-san, al fin y al cabo habéis dicho que habeis establecido relaciones muy cercanas con los Asako y tal vez estén más dispuestos en permitirnos acceso a sus archivos si vos se lo pedís.

Se produce entonces la conversación entre Arousou y Hensuke sobre el origen Escorpión de la madre de los mellizos. A Mitsuomi le sorprende aquel nuevo dato sobre los mellizos, pero puede ser una oportunidad de oro que no deben dejar escapar.

Disculpadme que lo vea de esta manera, Hensuke-san, pero el que vuestra madre sea una Escorpión os convierte a vos y a vuestra hermana en los representantes perfectos ante los escorpiones. Deberíais haber mencionado antes ese detalle, pues puede ser una oportunidad perfecta para poder acercarnos a los Yogo. Es la misma razón por la que tal vez debería ser Kuro-san quien se acercase a los Kuni, siendo que su madre era un miembro de esa familia. No conozco mucho de él, pero a primera vista parece que es la persona con más probabilidades de lograr un buen primer acercamiento.

Cuando Hensuke le pregunta por su estrategia para con los León, Mitsuomi tarda en contestar. Dar una respuesta es muy difícil en su caso, pues no debe revelar que ya posee información sobre un Kitsu y, al mismo tiempo, tampoco desea revelar sus planes tan pronto. Pero, al fin y al cabo, como el mismo ha dicho en lo tocante al Campeonato de Jade no debe haber rivalida alguna: todos son Fénix, todos son Isawa y, por tanto, ese torneo es una afrenta para todos ellos.

Decide, pues, contarles sus planes más generales, aquellos en los que no entran individualidades como Kitsu Yuga, sino el Clan León en sí mismo.

Los León sufrieron mucho durante el reinado de Hantei Okucheo y ahora intentan recuperar su gloria perdida. Aunque no subestimo la fuerza de los hijos de Akodo, considero que son muy fáciles de ganar, pues lo único que desean es que se les reconozca como la Mano Derecha del Emperador. Ahora mismo los ejércitos están en manos del Cangrejo, los Seppun, los Escorpión y el Fénix.

Así pues, a mi entender es evidente: ellos desean algo que nosotros tenemos y nosotros deseamos algo que ellos tienen. Podemos negociar perfectamente con ellos su no participación en el torneo ofreciéndoles algún medio para recuperar su poder militar. En un principio no veo demasiado correcto que les cedamos nuestro poder militar, aunque considero que el Fénix es un Clan de paz, así que tal vez podamos hacerles una oferta alternativa.

En principio se me ocurrió que podíamos decirles que utilizaríamos la audiencia con el Emperador para hablar en su favor y defender su causa frente al Cangrejo, pero me siento reacio a introducir un tema en esa audiencia que no sea el asunto del Campeonato de Jade. Pero es verdad que tal vez podamos ofrecerles ayuda con respecto a su enfrentamiento con el Cangrejo, especialmente en relación a su demanda de saber qué fue del cuerpo del anterior Campeón León.

Sé que una muestra abierta de apoyo al León contra el Cangrejo nos colocaría frente a los hijos de Hida, pero tal vez pueda arreglarse todo para que sean ellos mismos los que se enfrenten y se olviden del Campeonato de Jade. De todas maneras hasta que no conozca mejor los propósitos de los León no considero prudente empezar a intrigar. Al fin y al cabo tal vez los León puedan ser convencidos mediante argumentos como los que pienso esgrimir ante cualquier Kitsu, basados principalmente en los antecedentes que ya he mencionado.

Creo que mañana solicitaré una audiencia con Ikoma Toushi, el embajador de los León en la ciudad y creo que debería ir a ver también a Kuni Aikiko, daimyo de los Kuni. Hensuke-san, si decidís ir a ver a Aikiko espero que me permitáis acompañaros.

Mitsuomi se relaja un poco y da un trago a su cuenco de agua. Tal vez debíera haber pedido té, pero está acostumbrado a tomar agua con las comidas importantes, puesto que es más pura que cualquier otro líquido y sin duda favorece tanto una mente como una digestión tranquilas.

Sé que lo que he expuesto puede pareceros una idea muy vaga, pero de momento no poseo información suficiente para trazar planes con más precisión. Cualquier general Akodo sabe que el conocimiento de uno mismo y de las fuerzas enemigas garantiza la victoria, así que para mí lo primero que se ha de hacer siempre en estos casos es recopilar datos.

Mitsuomi se decide por fin a coger un poco de tempura de pescado.

En fin, poco más puedo decir respecto a esto. Creo que es vuestro turno Hensuke-san, de exponer vuestros planes y vos, Arousou-san, me haríais un favor si me contáseis también vuestras intenciones para con los Asahina, puesto que la Grulla puede ser un aliado potencial muy poderoso

"Bueno, es que sobre mi familia no suelo hablar mucho desde la muerte de mi madre, sólo estamos Aya-chan y yo... Pero pensé que eso podría ayudarnos de todas maneras, nunca lo descarté como baza."

Arousou asintió y dejó que Hensuke hablara de sus planes.

"Por mi parte quiro hacer lo siguiente. El Registro Asako será visitado en breve por mí... Sin duda creo tener la suficiente mañana como para poder enterarme antes de ir de quien es el encargado y buscar familiares por si conozco alguno... Pienso tirar de mis contactos por este fin mayor, sin duda.

Con respecto a los Kunis, creo que sería bueno que fuerais con Kuro-san a ver a la Daymio de los Kunis. Seguramente su aspecto y sus conocimiento sean los mejores para entablar relaciones con ellos.

Si hablamos de los Yogo... Aya-chan tendrá un enorme trabajo... aunque quizás sea menos si está él..."

Hensuke quedó meditando unos segundos con la cabeza baja y la mano en su mentón. Luego subio el gesto y vio a Mitsuomi y a Arousou esperando y prosiguió como si nada.

"Puede que tengamos ventajas si hay alguien que Aya-chan conoce muy bien del Escorpión... Pero eso no lo sé, claro está... aunque conociéndole... ¡En fin! Que creo que Aya-chan será la mejor de las embajadoras frente a ellos, aunque deberá tener mucho cuidado.

Yo, por mi parte, había penado igualmente no centrarme en nada en concreto y ayudar en todo. Puesto que mis conocimientos de los Kunis esmenor que Kuro-san, mis conocimientos de los Escorpión en menor que Aya-chan. Y lo único que puedo hacer en claro es lo del Regisitro, el resto del tiempo ayudaré a los demás, dos puntos de vista siempre son mejores que uno."

Dijo sonriente. Arousou asintió y emepzó él a hablar ahora:

"Por mi parte mañana mismo irá a hablar con la Grulla. la Embajadora es dura pero los Fénix siempre hemos sido bien recibidos. Le diré que no le pienso quitar mucho tiempo y que me facilite los nombres de sus allegados shugenjas por motivos del campeonato. Estoy seguro de que así ella estará al tanto y podremos negociar en el momento preciso.

La Grulla nunca ha sido vanidosa con la magia, saben cuál es su lugar como la Mano Izquierda del Emperador, y saben que su pdoer no es igualable al nuestro, por lo que creo que podemos ofrecerles un trato razonable...

Hablaré con los Asahinas, los cuales poseen una filosofía muy parecida a la nuestra, y les habalaré de la armonía que puede ser rota con esta afrenta... Seguro que entran en razón. Pero, para que la embajadora de su visto bueno debermos ayudarlos a recuperar su puesto en la corte seguramente...

Personalente no lo veo incorrecto, nuestros hermanos grullas son siempre más honestos y honrados y nuestras relaciones siempre han sido estupendas. Si hacemos un favor luego nos será devuelto cuando lo necesitemos. Siempre nos hemos ayudado, creo que es hora de demostrar que ésto no sólo es en palabra, sino en hechos."

Hensuke asintió y añadió:

"Recordaré pedir los nombres de los asahinas enla ciudad para ayudarteen tu misión... y... no creo poder conseguir información de la embajadora... pero lo cierto es que, ahora que lo pienso, lo que si que necesitamos es mucha información acerca de los personajes relevantes que pueden ser lallave en nuestras negociaciones... ¿Alguna idea para conseguirla?"

La pregunta de Hensuke es difícil de responder para Mitsuomi, pues debería decir que él ya conoce una forma de obtener información perfectamente fiable. Lo mejor será presentar algunas ideas generales, tal vez muy obvias, pero que en teoría todos deberían haber pensado.

Los personajes relevantes para nosotros son sin duda los representantes máximos de cada Clan en la ciudad y los candidatos de los clanes para el torneo. En un principio la información que deberíamos obtener serían los nombres de estos candidatos. No creo que sea difícil ya que Kondou-sama y Emi-sama nos dijeron en la comida que nos proporcionarían la lista de los nombres que han surgido, y los nombres de los principales personajes de cada Clan debería ser una información que sin duda ellos dos deberían conocer.

Para obtener más información además de los nombres se me ocurren unas cuantas cosas. En primer lugar están esos registros Asako, que pueden aportarnos mucha información valiosa especialmente sobre los posibles participantes. Al mismo tiempo nos darían una idea de las necesidades de cada Clan, puesto que si conocemos las cualidades de sus representantes sin duda sabremos qué pretenden conseguir en la Capital.

Habéis mencionado antes que los embajadores fénix os hablaron de un grupo de seis Consejeros Imperiales. Sería interesante conseguir los favores de alguno de ellos si no de los seis, puesto que deben de conocer todo lo que se cuece en la Corte y en la ciudad; y creo que es bastante obvio recalcar que conseguir el apoyo de personalidades de tan alta posición podría reportar muchos beneficios al Fénix.

De momento esto debería bastar, y de todas formas poco más pueden hacer de momento para reunir información. Él tiene algunos métodos más gracias a Otomo Asano, pero es algo que no puede revelar. Si Hensuke consigue acceso a los registros Asako todos saldrán ganando y sólo debe preocuparle que Hanzo consiga la ayuda de otro de los Consejeros Imperial. De todas formas debe consultar con Asano al respecto de los miembros de ese grupo del que ella forma parte y sus posibles acuerdos con los Fënix.

De todas maneras se le ocurre plantear otra posibilidad que, aunque más peligrosa, puede reportarles una buena cantidad de información. Es una vía que él mismo no pretende utilizar precisamente por sus peligros, pero si otros de los candidatos consiguiese algo de aquella manera sería muy positivo y si fracasase nadie podría echarle nada en cara a Mitsuomi.

De momento estas son las ideas más evidentes que se me ocurren; sin embargo hay otra posibilidad que tal vez deberíamos tener en cuenta, aunque no es tan factible a primera vista y puede entrañar sus peligros.

Como bien ha dicho Arousou-san la Grulla es una aliado natural del Fénix, pues compartimos una filosofía similar y no debemos olvidar que los Asahina desciende de un Maestro del Aire. Desde siempre, los Grulla han sido expertos en las actividades cortesanas y desde luego son muy capaces a la hora de obtener información interesante. Lo que planteo es que podría ser una posibilidad el que la Grulla nos ayudara con nuestras necesidades de datos sobre los posibles participantes en el Campeonato de Jade. En la misma línea están los Escorpión, tal vez más efectivos a la hora de descubrir puntos vulnerables, pero también tienen tendencia a que su ayuda siempre sea un arma de doble filo.

Sería aconsejable conseguir una alianza sólida con esos dos clanes y tratar de que nos ayuden a este respecto, aunque preferiría tratar con la Grulla antes que con el Escorpión. Es una posibilidad remota, pero interesante y creo que merece ser tenida en cuenta. ¿Alguna idea más?

"Los Kosuga pueden sernos de ayuda además de los Seppun."

Añadió Arousou meditabundo.

"Son los que con más facilidad se mueven por la ciudad, debe de haber personas que se conozcan el funcionamiento de la ciudad tan bien como un Kaiu conoce sus máquinas de asedio..."

"No es descartable ciertamente..."

"Y bueno, con la Grulla yo trataré de entablar relaciones, además siempre está esa opción..."

Dijo Arousou mientras su mirada se desviaba al cielo sin haber pensado muy bien que lo último lo había dicho en voz alta.

"Los escorpiones son complicados pero creo que aya-chan podrá ayudar mucho, ella conoce a gente en el clan, y puede que eso sea una ayuda muy útil... Pero no aconsejaría que ella sola se ocupase de ese asunto... le pueden a veces las pasiones... es demasiado... nerviosa..."

Arousou dejó escapar una leve risilla ante esto mientras asentía con la cabeza.

"Y... sobre el Consejo de los Seis... Mitsuomi-san... es muy difiícil... puede tratarse de pedir audiencia pero son de los que te encuentran no los encuentras..."

"Aunque realmente sería algo de MUCHA ayuda..."

Suspiró Hensuke casi con tristeza.

"Hay que tener fe... puede que consigamos un trato razonable... aunque jugar con ellos es a un precio muy caro..."

Añadió Arousou mientras asentía levemente meditando esto.

"Te daremos los nombres de todas maneras, Mitsuomi-san, por si acaso... pero ya te explicará Arousou-san en su informe lo problemático que es este consejo..."

"El Consejo de los Seis son los Consejeros Imperiales más importante de toda la Corte de Otosan Uchi y por consecuencia del Imperio y son los llamados “Seis Brazos de Nishi” también, pues ejercen de observadores y confidentes del Daimyo de manera que no se mueva una hoja en la ciudad sin que él lo sepa.

Sus nombres son: Otomo Tenshi “Los oidos”, Otomo Yaju “La pluma", Otomo Ikesu “El juez” ,Otomo Rikiso “el legislador”,Otomo Hisemasa “El puño” y Otomo Asano “Los ojos”

Y como adivinarás por sus apodos cada uno tiene un campo que cubren con brutal eficiencia... Son los dueños y señores de... Otosan Uchi..."

Así que "Los Ojos". Sin saberlo, Hensuke le había hecho una advertencia a Mitsuomi. Lo más probable es que Asano tuviera una red de espías que controlaran todos los acontecimientos de la ciudad y, por qué no, del Imperio. ¿Estarían esos "ojos" centrados en él ahora mismo? ¿Alguno de los otros clientes del restaurante o tal vez miembros del servicio estarían observando al trío de Fénix con un interés mayor que la simple curiosidad de ver a tres shugenja juntos? No sería de extrañar que la Otomo le hubiera hecho vigilar desde hace mucho, y seguramente todas sus actividades en la ciudad serían ciudadosamente observadas.

Si que parecen ser un grupo complicado de abordar, pero al fin y al cabo se trata de los Otomo, son una familia peligrosa a la hora de tratar con ellos, pero como ha dicho Hensuke-san su ayuda podría ser importantísima. Alguno de nosotros deberá acercarse a ellos. Tal vez Hanzo-sama debería concertar una audiencia con alguno de ellos.

El cinismo de Mitsuomi es evidente en esa última sugerencia. Una sonrisa aparece en sus labios y su mirada parece invitar a Arousou y Hensuke a que se imaginen al Maestro del Vacío tratando de lidiar con los Otomo y las desastrosas consecuencias de aquello.

Mitsuomi reconoce que sabe poco de las habilidades negociadoras de Hanzo, pero no considera que sean muy grandes, a no ser claro que esté por medio algún raro objeto gaijin. Tal vez está subestimando al Maestro del Vacío y eso puede ser un error muy grande, pero las impresiones que tiene de momento no le hacen dudar de sus pensamientos. Igual que con Isawa Seyrio, se impone una pronta entrevista privada con Isawa Hanzo, tal vez al día siguiente, si el Maestro accede a acompañarle a la biblioteca Kasuga.

Se pregunta si le dará tiempo a hacerle la invitación después de la cena, lo que sería una pena, puesto que al día siguiente puede que ya sea demasiado tarde y Hanzo haya hecho planes "mejores". Pero de momento, tiene otra petición distinta que hacer.

En lo que respecta a los Escorpión y Aya-san, creo que tal vez debiera acompañarla, tengo mucho interés en conocer a los escorpión de la ciudad. Ella aportaría el conocimiento sobre el clan y yo podría tratar de controlarla si en algún momento sus nervios la traicionasen.

Hensuke asintió deprisa de manera que desconcertó algo a los dos shugenjas por esa actitud repentinamente animada.

"Por favor, por favor, Mitsuomi-san, hágalo... Aya-chan no me dejará que yo vaya, pero no es que desconfíe de ella es que sé que su corazón es inquieto... y necesito a alguiend e confianza que cuide de ella... Sé que es muy precipitado pedirselo pero... por favor... Mitsuomi-san... es mi hermana... y no quiero quele hagan daño... sobretodo... él..."

Dijo con un tono agobiado el tensai de tierra, muy precoupado y duditativo por sid ecir todo esto. Sus palabras parecían sinceras y el propio arousou mostró en sus ojos algo de lástima porque el tensai hubiese pensado algo tan triste.

"Hensuke-san, su hermana es una buena persona, no dude que Mitsuomi-san o yo, o cualquiera la ayudará y protegerá... somos Fenix todos y debemos ayudarnos ¿verdad Mitsuomi-san?"

Hensuke se inclinó un poco dándoles las gracias y dijo con tono melancólico:

"No quisiera causaros problemas pero es que... llevar a mi hermana de nuevo con escorpiones me preocupa mucho... Ya sufrió mucho antes de venir aquí... no querría verla así de nuevo... Me duele tanto como a ella...y más... porque lo siento por dentro y por fuera..."

Dejó caer. Algunos decían que los mellizos y gemelos compartían penas y alegría por muy lejos que estuvieran.

"De verdad, Hensuke-san, no permitiremos que nadie le haga daño..."

Hensuke levantó algo el rostro, con unos ojos algo tristes y dijo con normalidad pero con un toque demelancolía:

"Ella sabe cuidarse bien... lo sé... pero... Quizás no debería decirlo... pero ella no lo comentará y nos puede perjudicar a todos... Hay un hombre... un Yogo... al que ella puede acudir y que nos puede ayudar mucho... pero es a costa de su sufrimiento... Es fuerte y dirá que no nos importe utilizarla, mas... es una chica muy sensible en el fondo... Parece nerviosa y fuerte... pero es muy dulce y sentimental... Por favor... sino es imprescindible... no os acerquéis a Yogo Sugai... aunque seguramente él tratará de entrar en el Campeonato..."

Mitsuomi asiente preocupado a lo que dice Hensuke. No se esperaba aquella última petición por parte de Hensuke. Si no deben acercarse a un hombre, puede ser que Aya mantuviese algún trágico romance con ese tal Yogo Sugai. Por cortesía no piensa indagar más en el asunto, pues Hensuke parece bastante afectado y contar la historia completa podría ser muy doloroso para él, pero Mitsuomi está resuelta a saber qué pasó. Tampoco le preguntará a Aya directamente, aunque tal vez algunas preguntas sutiles e indirectas puedan revelar algo; así que lo único que le queda es Otomo Tanuki. Cada vez se va haciendo más necesario hacer una visita al ayudante de Asano.

Tened por seguro, Hensuke-san, que velaré por vuestra hermana mientras estemos tratando con los Escorpión y que trataré de que no se involucre con ese Yogo. Como ha dicho Arousou-san, todos somos hermanos dentro del Fénix y debemos protegernos unos a otros, especialmente si además somos miembros de la misma familia.

Las palabras de Mitsuomi son totalmente sinceras y la expresión de su rostro recalca la seriedad con la que pretende llevar a cabo lo que ha prometido. Isawa Aya le cayó muy bien cuando la conoció, a pesar de su nerviosismo, y no está dispuesto a verla sufrir a manos de un escorpión. Lo más fácil será usar a Aya para conseguir el acceso a los altos cargos escorpión y después lo mejor será que trabaje él solo.

Se sorprende entonces, pues por primera vez desde que llegó a la Capital, se da cuenta de que los candidatos son personas, humanos con sentimientos que pueden sufrir mucho durante el preoceso de elección de los Maestros y en las negociaciones que detendrán el Campeonato de Jade antes de que se anuncie oficialmente. Arousou y Kazumi actuan bajo la constante presión de sus familia, los mellizos, especialmente Aya, parecen haber sufrido mucho en tierras escorpión, y el propio Mitsuomi debe ocultar sus sentimientos hacia Mai; ¿quién sabe que emociones turbulentas se ocultarán en el fondo de Seiryo o de Isawa Kuro?

Por un momento, el corazón de Mitsuomi se llena de compasión hacia todos ellos. Están llamados a liderar un Clan, cumpliendo con su deber a costa de sus emociones y sentimientos. Es algo peligroso, pues si alguno de ellos no es lo suficientemente fuerte para mantener a raya ese monstruo creciente que son los sentimientos reprimidos, puede ser devorado, causando en el proceso alguna desgracia.

Pero esos pensamientos no son adecuados ahora. Sabe que ha estado un rato en silencio con el rostro turbado por la preocupación y las tristes reflexiones que ocupaban su mente. Debe confortar a Hensuke, y tal vez a Arousou, así que una sonrisa aparece de pronto en sus labios y sus ojos se iluminan con una gran seguridad.

Os reitero lo que he dicho antes, Hensuke-san, no permitiré que le pase nada a vuestra hermana. Tal vez sea conveniente que ella esté en el primer acercamiento y que luego, cuando hayamos obtenido un acceso más libre a los escorpión se aparte un poco. Si me permitís una pregunta a propósito de los Escorpión, Hensuke-san, ¿sabeis algo de dos de ellos llamados Bayushi Akeru y Soshi Kabuto?

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Isawa_Mitsuomi
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Mensaje por Isawa_Mitsuomi » Sab Oct 25, 2008 9:51 pm

Hensuke cabizbajo dejá el tiempo pasar mientras Arousou y Mitsuomi meditan sobre la magnitud de su cometido en la ciudad. Es difícil pensar que hasta hace mucho sólo eran nombres o meros rivales. Ahora se demuestran personas con sentimientos y sueños que denotan una fuerza increible. Eso es algo bueno y a la vez malo... Pues le Fénix necesita a líderes vivos pero... es difícil combatir contra quien pueden ser tus amigos...

Cuando volvistes a hablar Hensuke te presta atención volviendo aquella expresión serena a su rostro tras darte las gracias por tus palabras muy amablemente y con toda la sienceridad que estas y sus ojos pueden darte.

"En un principio no me suenan... aunque el soshi si que algo más... Creo que puede que aya se lo cruzase en su estancia en tierras Escorpión... puede que sea el mismo que se marchaba para instalarse en la ciudad... pero claro... esas son sólo congeturas... Aunque si fuera el mismo... puede que su casa estuviera en el distrito de la Embajada Escorpión... si es el mismo allí es donde se instaló..."

"¿Ya tienes pensados posibles contactos, Mitsuomi-san? Me sorprende la rapidez con la que actúas."

Dijo Arousou mientras te miraba algo asombrado y sonreía con respeto hacia tu conocimiento.

"Creo que deberemos trabajar mucho, Hensuke-san, si queremos alcanzar a este ishi."

Bromeó tranquilamente provocando la risa de los comensales.

"Ajá, eso me temo, Arousou-san, pero la verdad es que tu eres de los que más complicado lo tiene, la Grulla está dirigido por una preciosa dama implacble y de hielo, creo que serás tu el que debas trabajar duro en tu parte."

Dijo Hensuke también en tono distendido haciendo que arousou sonriera y asintiera rápidamente con la cabeza.

"Las mujeres hermosas son como las katanas... hay una parte que corta."

Rieron por esta broma que no era nada ofensiva haciendo pensar en lo que les quedaba por delante. Ahora quizás te preguntaras más que nunca que caminos tomarían los demás candidatos. ¿Con quién entablaría charlas Kazumi? ¿Y Seyrio? ¿Y Hanzo?

Una estrella fugaz pasó por encima vuestra haciendo que los comensales de más de una mesa se percataran y la mirasen maravillados.

"Una estrella fugaz..."

Dijo susurrando Akemi sin darse quizás cuenta de que miraba ensimismada el firmamento con sus bellos ojos en el cometa.

"Puede que nos conceda un deseo si lo pedimos..."

Mitsuomi escucha atentamente la información que le ofrece Hensuke. De nuevo parece ser que Isawa Aya es la pieza más importante para tratar con los escorpión. En principio no tiene intención de visitar al Soshi hasta que vea la importancia de los dos escorpión en sus intentos de "neutralizar" a Kitsu Yuga.

Arousou no es el único soprendido por la velocidad de actuación de Mitsuomi, el propio ishi también está algo desconcertado, aunque ciertamente complacido, con la velocidad con la que se desarrollan los acontecimientos. Si no fuera por la ayuda que le presta Asano, sus investigaciones hubieran procedido de un modo más lento, tal vez excesivamente lento, teniendo en cuenta la cautela con la que suele actuar. Pero ahora, en el primer día de su estancia en la Capital, ya tiene un primer objetivo sobre el que concentrarse mientras también intenta abarcar otras posibles amenazas. Sí, la velocidad de las acciones de Mitsuomi puede parecer sorprendente y él espera poder seguir el ritmo sin problemas.

Oh, Arousou-san, no creo que os sea muy difícil alcanzarme, al fin y al cabo sólo tengo algunos nombres de personas que me son ajenas por completo. Y no creo que debiérais temer por la embajadora grulla, por supuesto no la conozco, pero los Grulla siempre han sido nuestros aliados y se debería poder conseguir un acuerdo satisfactorio para ambas partes.

Mitsuomi toma con los palillos otra gyôfa que esta vez se lleva sin problema alguno directamente a la boca. Sonrié entonces de forma algo pícara, acorde al tono de la conversación en esos momentos.

Sólo debéis tener cuidado, Arousou-san, mucho cuidado, no porque sea una Grulla, sino porque es una mujer. Como bien decís, la belleza corta, aunque cuántos de nosotros no desearíamos ver nuestra sangre derramada a causa de esas katanas.

Ciertamente, la belleza de las mujeres es un arma muy eficaz, no en vano los Escorpión y los Grulla llevan empleándola desde hace siglos. Ante una mujer hermosa la mayoría de los samurai más aguerridos se vuelven dóciles corderitos en manos de la seductora. Un escote lo suficientemente abierto, invita a susurrar en él hasta los secretos más oscuros, como si fuese el oído de un amigo fiel. Mitsuomi no creía tener problemas con este tema, de hecho no los había tenido con Asano en este sentido, pues para él la belleza era una cuestión estética, abstracta; la diferencia entre una mujer y un loto bañado por el sol de la tarde apenas tenían diferencia en su escala de valores estéticos. Sin embargo, siempre había que tener cuidado.

Akemi entonces, comenta que ha visto pasar una estrella fugaz y le sugiere pedir un deseo. Mitsuomi no tiene duda alguna a la hora de formular uno, pero lo hace en silencio, contemplando los ojos de Akemi, vueltos hacia el cielo, en los que se refleja el firmamento.

Que todos nosotros hayemos el equilibrio entre el polvo y el oro.

Mitsuomi sonrié de forma tranquila. La estrella fugaz y el deseo han calmado su mente un poco de tanta intriga. Tal vez sería bueno que la conversación abandonase los tortuosos meandros de las intrigas cortesanas y se adentrase en aguas menos turbias. Sacar a flote las pasiones y los sentimientos más profundas nunca es fácil, pero cuando se hace es como si la luz inundara, en el interior de nuestro corazón, los escondites que han abandonado esos pensamientos ocultos.

En tiempos de Hantei Genji, se cuenta que había una hermosa doncella Shiba que en un juego infantil había hecho la promesa a los Cielos de que no se casaría hasta no haber pedido un deseo al ver una estrella fugaz. Sus padres no estaban contentos con aquello, pues la joven no había olvidado esa promesa infantil y les decía que cómo iba a preocuparse en buscar y satisfacer a un marido si había deseos insatisfechos en el fondo de su corazón.

Las Fortunas parecían haberla abandonado, pues pasaban los años y por circunstancias varias nunca podía ver una estrella fugaz y, por tanto, pedir el deseo que le permitiría casarse. Sus padres se desesperaron, pero ella estaba feliz, era una mujer encantadora, con un gran talento para el ikebana y el origami y muchos eran los que acudían a Shiro Shiba sólo para admirar sus hermosos centros de mesa.

Los años pasaron inexorablemente, sus padres murieron sin que ella hubiera visto nunca una estrella fugaz. Muchos eran los pretendientes que la cortejaban a pesar de su edad, pero ella los rechazaba a todos diciendo que todavía no había pedido su deseo.

Una noche, cuando su edad era tan avanzada que sus cabellos eran blanco y su rostro estaba colmado de arrugas, supo que iba a morir y quiso emplear sus últimos minutos para salir a un jardín en el interior de Shiro Shiba y poder contemplar por última vez el cielo nocturno.

¡Y cuando alzó la vista allí estaba: una estrella fugaz cruzando el cielo! Llena de gozo, la anciana fue a formular un silencioso deseo que naciese de lo más profundo de su ser y se dio cuenta de algo que la hizo reír a carcajadas: no había ningún deseo que no hubiese cumplido ya, no tenía nada que pedir.

A la mañana siguiente la encontraron muerta en aquel jardín, tumbada en el suelo mirando hacia arriba, pero con los ojos cerrados y una plácida sonrisa en sus labios.

Mitsuomi termina la breve historia y mira a Akemi, a Arousou y a Hensuke uno a uno.

Quien sabe si ya habremos cumplido el deseo más profundo de nuestro corazón.

Todos parecieron pensar en las últimas palabras de Mitsuomi al igual que puede que pensaran un deseo propio.

Akemi bajó la cabeza mientras de reojo le sonreía con la mirada a su señor, puede que por su deseo, puede que por su historia, puede que por sus palabras finales. Lo cierto es que estaba complacida, y aunque tu eras su señor, no pudistes sentirte bien al ver que aquellos ojos azulados te daban un diez en tus actos.

Arousou tomó su taza de té con las dos manos y bebió despacio mientras observaba el cielo. Y Hensuke tambiñen calló unos momentos mientras todos disfrutaban unos segundos de la paz y la armonía del lugar.

"Bueno...-Dijo Hensuke llamando la atención de los comensales.- ¿habéis pensado hacer algo en estos días fuera de nuestro horario de trabajo? Otosan Uchi debe de estar lleno de cosas increibles y creo que voy a tener que hablar con alguien que sepa qué hacer y a dónde ir... para no perderme nada."

Arousou asintió a esto y dejó caer.

"Yo también quiero hacer lo mismo, puede que busque un par de libros o pregunte a los embajadores, y bueno, Goro-san ha estado aquí un par de veces así que puede que él tambié conozca lugares interesantes."

Dijo refiriéndose a su yojimbo, el cual asintió levemente. Todo esto te hizo pensar que la que tenía bien pensado los lugares a dónde ir era Kazumi, que tenía mapas y anotaciones de toda la ciudad para visitarla en cuanto tuviese un ratito libre. La verdad es que con tanto agetreo no te habías paradao a pensar que los mismo que vistes el "Amor por la Vida" la ciudad debía de estar lleno de lugares encantadores y perfectos para las visitas.

¿Pensaría el resto también en descansar de esa manera o sólo en trabajar? ¿Y tú? Estabas muy ocupado... Eso sí, lo que no te perderías es ir a la Ciudad Prohibida... Casi te quema el pergamino en tu obi con la invitación, notando las letras arder en tu carne con el ansia de pisar aquel lugar.

"¿Y vos, Mitsuomi-san, habéis planeado algo de antemano o iréis como nosotros a la aventura?"

Bromeó.

La verdad es que no se prácticamene nada sobre esta ciudad y si no llega a ser por Akemi-san me hubiera perdido ya en dos ocasiones. No sé si tendré mucho tiempo para relajarme estos días, pues supongo que el trabajo será mucho y muy duro, así que tal vez lo que más me apetezca hacer en mis ratos libres sea descansar, paseando por un jardín o tomando un agradable baño, porque de seguro que habrá excelentes establecimientos de este tipo en la ciudad; tal vez un té tranquilo en un local apacible sea también una buena opción.

Mitsuomi reflexiona un momento sobre la conveniencia de informarles a los dos shugenja la invitación de Kazumi a ver una obra de teatro. En un principio no ve ninguna razón para no hacerlo y además de seguro que terminan enterándose más tarde o más temprano y no quiere parecer un desconfiado.

Aunque os seré sincero y diré que ya tengo un posible plan. Kazumi-san está perfectamente al tanto de todos los lugares de interés de la ciudad y de todas las actividades interesantes que se pueden llevar a cabo aquí. Me convenció para ir a ver una obra de kabuki y yo la obligué ver una de Noh. Si llegó tarde a la merienda probablemente fuera porque iría a algún teatro a informarse sobre el horario de las funciones.

Mitsuomi mira a Arousou tratando de adivinar sus pensamientos, esperando ver alguna reacción por parte del candidato con la mención de Kazumi. Si ha pronunciado algún deseo a la estrella fugaz, ¿tendrá su petición relación con la joven candidata? La relación entre ambos se volvía cada vez más interesante a medida que Mitsuomi iba descubriendo cosas sobre ambos candidatos. Sin lugar a dudas la elección del Maestro del Aire era la que más repercusiones iba a ocasionar en el Consejo.

Sería bueno que hablásemos con ella si queremos realizar alguna actividad entretenida en nuestros ratos libres, no en vano ha llegado a la ciudad sabiendo de antemano adonde ir. El problema es que no sé si alguien podría seguir su ritmo, tal vez por eso no haya tomado un yojimbo.

Mitsuomi se da cuenta de que realmente no ha considerado el tener ratos de ocio en la ciudad, pues la cantidad de trabajo que se le viene encima es considerable. Es un hombre tranquilo, más dado a meditar que a buscar entretenimientos más excitantes, pero sin duda la ciudad podrá ofrecerle divertimentos acordes a su carácter.

Supongo que me informaré sobre casas de té, jardines, bibliotecas y casas de baños. En cuanto a realizar alguna actividad más movida me temo que soy demasiado aburrido. Pero siempre estaría bien que saliésemos algún día, supongo que alguna noche, a gozar de la vida nocturna de la capital.

Arousou mira de reojo a su yojimbo el cual sonríe ante la mención de que Kazumi ya lo supiera todo y él resopla levemente mientras asiente con la cabeza.

"Era de esperar que Kazumi-san ya estuviera al tanto de los lugares de interés de este lugar... Seguramente, Hensuke-san, la única persona que pueda seguirle su ritmo será vuestra hermana... Apuesto 10 a 1 a que a la vez que trabaja en los asuntos del clan le da tiempo para planificarse y ver cosas..."

Hensuke rie ante esta idea y asiente rápidamente con la cabeza en un par de fugaces movimientos mientras añade:

"Pues en realidad me alegro de que Aya-chan pueda tener cerca a alguien tan vital... es muy malo para los nervios del resto de las personas tenerla cerca si antes no ha quemado la mayoría de sus energías. Jajajaja... Quizás ya habréis podido comprobar lo nerviosa que es..."

Entre las risas de todos el ambiente volvió a distenderse mucho a la vez que todos pensaban en las diferentes cosas que podrían hacer.

"Pero es sin duda una buena opción es de ir al teatro. No sólo es entretenido sino que los actos sociales son a los que acuden muchas personalidades interesantes, puede que Kazumi lo haga por gusto, pero de ahí se puede sacar también trabajo."

Mira tu por dodne eso lo dudabas. Es cierto que la aniñada Kazumi se movía muchas veces por impulsos aniñados pero ya estabas comprobando que a veces no eran tan niña... Quien te decía a ti que eso mismo que había dicho Hensuke no lo había pensado ella ya antes...

"Pero lo cierto es que seamos como seamos Otosan Uchi debe de estar repletos de cosas que hacer de acuerdo a nuestras actividades... Tengo que buscar alguna Biblioteca... y algunos lugares de interés... Seguramente habrá algún lugar para jugar al go o al shoji... Eso si sería interesante... Porque además sirve como el teatro, de puntod e encuentro entre la afición y el trabajo, seguro que allí van algunos con los que nos interesa hablar."

"No sé si Kazumi-san no habrá elegido yojimbo por sus nervios, lo que si es seguro es que al paso que vamos nosotros deberemos hacernos con caballos."

Bromeó con su tono amable Hensuke haciendo que todos de nuevo rieran ante esta verdad. Otosan Uchi era muy grande y si llevaban siempre el ritmo que había llevado, por ejemplo, Mitsuomi, el primer día... quedarían destrozados!

Mitsuomi ya había contemplado que una representación teatral puede darse tanto sobre el escenario como en el patio de butacas. Las representaciones son eventos sociales de los cuales se puede sacar mucho y siempre queda bien regalar invitaciones para una obra a gente a la que deseas impresionar o con la que quieres iniciar una relación en vistas de una futura alianza.

Por otra parte, Arousou parecía interesado por el shogi y el go, juegos que a Mitsuomi nunca se le habían dado realmente bien, él prefería el sadane. Tampoco es que hubiera tenido mucho tiempo para jugar a ninguno de los dos, de hecho sólo conocía los rudimentos básicos. Sin embargo, si Arousou era un buen jugador, tal vez fuera conveniente que se encontrase con Kitsu Yuga el miércoles en el distrito Ieku. Así, si Mitsuomi le acompañaba para observar la partida podía tener una excusa para volver a encontrarse con el shugenja león.

Lo del teatro es una excelente opción para conocer gente o para establecer mejores relaciones con las personalidades que vayamos conociendo. Tal vez debamos invitar a alguna representación a aquellos que pueden ser nuestros futuros aliados. Cuando Kazumi me diga qué obras y cuando se piensan representar tal vez podamos utilizar el teatro como un momento de ocio y trabajo a la vez.

Mitsuomi se dirige entonces a Arousou.

Por cierto, Arousou-san, pareceis interesado en el go y el shogi, ¿sois buen jugador? Yo reconozco que apenas sé mucho más allá que las reglas básicas de ambos juegos y tan sólo creo haber jugado un par de partidas en Kyuden Isawa, supongo que seré un jugador pésimo. Creo que en el distrito ieku los miércoles se pueden encontrar buenos jugadores de go, tal vez podríamos ir y así podría aprender algo más de ese juego mientras os observo jugar.

La cara de Mitsuomi es una definición perfecta de la inocencia y las buenas intenciones.

Si lo deseais podría hablar con Kazumi-san a ver si ella quiere que vayamos todos juntos a la representación de kabuki, no sólo podríamos divertirnos, sino que también daríamos una muestra de unidad dentro del Fénix. ¿Qué os parece? Yo prefiero el Noh, pero sé que el kabuki es más apreciado como entretenimiento y suele atraer de público a gente más... intrigante.

"Bueno, no sabría si decirte sobre si soy bueno jugando al go y al shoji, pero mi sensei siempre jugaba conmigo y me enseñó todo lo que sé. Luego, en el monasterio de los Asahinas compartí más de una partida con el abad e incluso con el Daymio, pues ambos son aficionados... Y no se me daba mal... Me he aficionado a ellos porque me hacían pensar tranquilmanente... Terminé por encontrarlo un ejercicio de meditación interesante..."

Hensuke sonrió complacido ante esto mientras bebía té tranquilamente.

"Cada uno se relaja a su manera. Esta bien tener aficiones que puedan hacer escapar la mente, sobretodo si son productivos a demás, como es en este caso. A mi especialmente me gusta mucho el origami, lo encuentro muy relajante... ¿Y vos Mitsuomi-san? ¿Tenéis alguna afición?"

La camarera se acercó para preguntarles si deseaban tomar algo de postre. Los comensales empezaron a pensarlo mientras dudaban de lo que había y le preguntaban sobre qué les recomendaría.

Akemi se acercó de nuevo a ti ligeramente mientras te susurraba con su dulce tono:

"Mi señor... puede que no sea exactamente el tiempo... pero le recomiendo que no debe perderse el helado de té verde que hacen en este restaurante..."

Dijo haciendo de nuevo gala de sus conocimientos de la zona a la vez que al separse le sonreia ligeramente de manera que no llamaba la atención del resto de los indecisos. Puede que ya hubiera estado aquí en más de una ocasión pues parecía que el menú no le era un secreto.

Cuando la camarera tomó nota se marchó para traerles más tarde su pedido. Entonces Hensuke añadió:

"Un barrio excelente este... Se nota que está llebado por un Grulla, Asahina Gatto, posee el estilo característicos de nuestros hermanos unido a la paz y armonía de esa familia... Es un lugar sin duda muy agradable. me pregunto qué más cosas interesantes habrá en este distrito... Seguro que son todas como este lugar de impresionante."

"Lo cierto es que nunca había estado en un restaurante al aire libre... Tiene mucha clientela y siempre hay mesas reservadas, yo debí hacerlo por si acaso, y al parecer hice bien, pues esta noche no hay ni una mesa libre."

Mitsuomi piensa bastante antes de responder a la pregunta de Hensuke. Realmente no tiene más afición que la de intrigar, manipular y de vez en cuando hacer algo de magia. Cierto es que de vez en cuando le gusta practicar el Sadane, aunque como es un tipo de juego que no está excesivamente bien visto salvo en ambientes muy cortesanos, ha tenido poca oportunidad de medir sus habilidades.

Bueno... Hensuke-san me temo que esa es una pregunta muy fácil de responder. Realmente no tengo ninguna afición importante. De vez en cuando me gusta sentarme a meditar sobre el Tao y a tener discusiones filosóficas conmigo mismo. Adoro también la Historia y muchas veces me dedico a leer sobre lo acontecido en el Imperio, aunque me interesan más los hechos de personas poco importantes que los grandes acontecimientos, creo que ambos habréis percibido ya lo que quiero decir. Y bueno, creo que el Sadane se me da algo bien, aunque en Kyuden Isawa no hay muchas oportunidades de practicarlo, tal vez aquí...

Mitsuomi se encoge de hombros. Sabe que está quedando como un solitario, tal vez algo excéntrico, pero al fin y al cabo la vida de un ishi no es un baño contínuo de multitudes. Muchos shugenja del vacío se retiran casi por completo de la vida pública y mucho menos se meten en política, él es una excepción y ha aceptado plenamente que su poder se resienta a costa de sus juegos cortesanos.

La verdad es que no soy una persona excesivamente sociable, pero al fin y al cabo soy un ishi, nuestro entrenamiento es mucho más recluido que el de los shugenja de los demás elementos. De hecho, muchas veces he dejado de lado mis estudios en favor de mis actividades en la corte y creo que por eso no habré alcanzado las cotas de poder y control que Hanzo-sama debe de haber alcanzado.

Mitsuomi dice esto totalmente serio. Tal vez alguno de los otros dos candidatos puedan ofrecerle ese dato que para él es tan importante: el verdadero alcance del poder mágico de Isawa Hanzo. No es una información que para él tenga un valor real, puesto que no piensa vencerlo en un duelo mágico, pero si es débil siempre puede usar esa debilidad como argumento.

Entonces, Akemi le sugiere el helado de té verde. No duda de la recomendación de su yojimbo, así que le pide a la camarera ese helado. La habilidad de Akemi para la sutileza y la obtención de información le agrada cada vez más, aunque se prgunta si no le gustaría también ver su habilidad con la espada, al fin y al cabo hay algo muy hermoso en una katana movíendose con precisión milimétrica, aunque sea para sesgar un cuerpo en dos.

Pues he de felicitaros, Arousou-san, por la elección del restaurante, de verdad es magnífico y creo que sobran las palabras a la hora de hablar de la comida; el sushi de salmón era una delicia, y las gyôfa superan con creces a la de los concineros de Kyuden Isawa. Tal ves deberíamos venir más a menudo.

Mitsuomi se para un momento a pensar y se dirige a continuación a Hensuke.

Sí, teneis toda la razón, los Asahina deberían ser considerados como hermanos por los Isawa, al fin y al cabo tenemos más vínculos con ellos que con los Asako, por ejemplo, no en vano su fundador fue un Maestro del Aire. Um, creo Arousou-san que definitivamente sois el mejor indicado para tratar con la Grulla: un shugenja del aire que ha pasado tiempo estudiando con ellos. Tal vez deberíamos hablar antes con los Asahina que con la embajadora Grulla.

Akemi simplemente parece una bella estatua a tu lado, el viento mece sus cabellos en el mismo silencio que realiza el resto de sus movimientos. dicen que el arte de la espada no se refleja sólo en un faceta de la vida... Y puede que si esto fuera cierto, esa chica fuera bastante perfecta en su arte...

Arousou y Hensuke habían pedido también el mismo helado al verte tan convencido, y mientras lo probábais y degustábais una mezcla exquisita de sabores en vuestra boca la conversación prosiguió su curso.

"Ah... no creíais que cada uno de nosotros tiene mucho tiempo para sus aficiones... En mi caso, en particular aprendí origami de pequeño porque nuestro padre nos enseñó Aya-chan y a mi... Lo utilizamos luego como medio de comunicarnos en secreto."

Dijo con una leve risilla. Decían de los gemelos y mellizos que les bastaba con poco para enterderse entre ellos. Parecía que según Hensuke en suc aso era cierto...

"Y mi afición fue por estar lejos del hogar más que nada... Mitsuomi-san, no por otra cosa, la verdad es que aunque sé que los ishis poseen un entrenamiento muy separatista el nuestro a veces tampoco se queda corto. Aunque claro, hay diferencias, el nuestro es más... como decirlo... rivalista..."

Hensuke asintió a ello.

"La verdad es que me da bastante curiosidad saber el alcanza del poder de Hanzo-sama... pero claro... no soy el que más esta al corriente de las cosas del Kyuden, después de todo he estado por mucho alejado de él."

"Creo que quien mejor lo saben son Seyrio-san y Kazumi-san..."

Anotó Arousou distraído mientras degustaba el helado.

"Ellos son los que más cerca han estado y seguramente sus familias les tendrán bien informados... aunque he de decir que una alianza así me extraña mucho... pero claro... eso ya se verá..."

Su tono era totalmente casual y no denotaba nada en absoluto, ni malicia ni intenciones ocultas. Realmente había dicho algo que quizás todos hubieran pensado a estas alturas. ¿El Maestro de Vacío más extraño de toda la historia al lado del ala más conservadora? Hensuke asintió pareciendo meditar esto también.

"Am... y sí... yo también he pensado en empezar por los Asahinas antes de pedir audiencia, pero iré a verlos a la porpia embajada para que no crean que hay doble juegos... y más tarde, cuando haya hablado con el líder de éstos hablaré con la embajadora..."

Añadió cuando se habló de los Grullas.

"Este barrio parece que puede tener muchas posibilidades... Y eso me hace pensar que deberíamos hacernos con los nombres del resto de los Gobernadores, seguramente dependiendo de quien y cómo sea así de hospitalario será el lugar..."

Saber que Kazumi o Seiryo podrían saber del poder real de Hanzo era una información muy importante para Mitsuomi, Arousou no tenía ni idea de los pensamientos que había desencadenado con aquel comentario.

Como ya le había dicho el propio shugenja, era la familia de Arousou y no la de Kazumi la que buscaba la alianza con el Maestro del Vacío, al fin y al cabo las excentricidades del ishiken eran más del agrado de una corriente renovadora que de una conservadora. Probablemente, la familia de Kazumi había estado observando a Hanzo como un posible enemigo y por eso deseaban apoyar a Mitsuomi para apartarlo de su cargo, y, obviamente, Seiryo también desearía apoyar a Mitsuomi, al menos por lo que Mitsuomi sabía. Si eso era así, las relación con Seiryo podría ser mucho más tranquila de la esperada por Mitsuomi; sin embargo Mai estaba por en medio. El que Hanzo pudiese haberse aliado con la facción conservadora tenía bastante sentido si deseaba conservar el poder, tal vez haciendo muchas concesiones podía llegar a ser del agrado de las familias de Seyrio y de Kazumi, y esta facción ganaba un Maestro más a su favor; era algo a considerar y sobre lo que debería informarse mejor.

Cada vez Mitsuomi se daba cuenta de que su relación con Mai estaba causándole excesivos problemas. El amor sin duda era una compliación para cualquiera con aspiraciones políticas. Si no tuviera ninguna relación con Mai le resultaría muy fácil aceptar la propuesta de Kazumi y permitir que Seiryo se convirtiera en Maestro del Fuego, aunque tampoco deseaba que una facción liderara el Consejo, pues los Maestros deberían ser personas libres de cualquier tendencia que sólo mirasen por el bien del Fénix.

Mitsuomi prefería mantenerse al margen de la lucha de facciones, al fin y al cabo el Maestro del Vacío era una especie de punto de equilibrio entre los otros cuatro Elementos. Se veía a sí mismo como el centro del Consejo, un mediador entre la impetuosidad del Fuego y la prudencia del Agua, entre la inmovilidad de la Tierra y la velocidad del Aire, Probablemente, rechazaría la propuesta de la familia de Kazumi, aunque de forma que dejara abierta una posible colaboración presente y futura, y nunca sin haber escuchado antes dicha oferta.


Pero de momento debía contentarse con seguir elucubrando, pues ni había hablado con Seyrio ni con Hanzo. Anhelaba cada vez más una entrevista con el candidato del Fuego y sin duda ésta llegaría pronto, tal vez al día siguiente, pues esperaba tener algo de tiempo "libre" por la tarde, ya que no tenía nada especial planeado.

Arousou entonces habla de que hablará primero con los Asahina y luego con la embajadora Grulla para que no se vea un doble juego. Ahí Mitsuomi sí que tiene algo que decir, especialmente después de las ideas que se le han ocurrido al respecto durante la cena.

Si me permitís, Arousou-san, se me han ocurrido algunas ideas respecto a cómo debemos acercarnos a la Grulla. Ya os he dicho que me parecéis el candidato ideal para tratar con los Asahina y de seguro que podréis llegar a algún tipo de acuerdo positivo con ellos, pero a la hora de tratar con la embajadora la situación puede cambiar radicalmente. Creo haber concebido un plan que tal vez pueda facilitarnos algo una entrevista con ella y para ello tal vez debamos dejar de lado a los Asahina o acercarnos a ellos de una forma diferente.

Si me concediéseis la oportunidad de actuar primero, Arousou-san, me gustaría que os acercáseis a los Asahina como un antiguo amigo, sin fingir nada, simplemente hablando en el plano personal, preguntándole por sus razones para participar en el Campeonato de Jade, que sin duda serán el deber hacia su clan o algo parecido, y sobre su situación actual, diciendo siempre la verdad, dejando claro que estáis preocupado por el torneo. Sería simplemente una conversación informal, mientras que yo me acercaría a la embajadora en términos muy diferentes, de esa manera no podrían acusarnos de doble juego y podríamos obtener una información muy valiosa de los Asahina, aunque insisto en que deberíais tratarlos como amigos no como posibles rivales.

Mitsuomi toma otro poco del helado que le ha recomendado Akemi y que está ciertamente delicioso.

Espero que no consideréis mis palabras como un interferencia a vuestras funciones, simplemente es una línea de acción que se me ha ocurrido y que creo que puede ser beneficiosa para todos. Si preferís seguir vuestros propios planes lo entenderé perfectamente y me haré a un lado mientras trato de entablar conversación con los leones, aunque os seré sincero y os diré que preferiría que me dejárais hacer un primer intento con la Grulla.

El tono de la voz de Mitsuomi refleja su total sinceridad. Preferiría que Arousou le dejase actuar primero a él, especialmente porque él tiene un plan definido y no parece que el candidato del Aire tenga uno; además, no conoce a Arousou demasiado bien pero no está seguro de que pueda tratar con la embajadora Grulla tan bien como podría hacerlo él; no es orgullo o vanidad, simplemente es que Mitsuomi se considera más "cortesano" de lo que cree que pueda ser Arousou, aunque se sentiría aliviado si no fuera así, menos complicadiones, menos oportunidades de fracasar.

Entonces, se dirige hacia Hensuke, en espera de la contestación de Arousou.

Y tenéis toda la razón, Hensuke-san, deberíamos informarnos sobre los gobernadores de los distritos, sin duda es el tipo de información que aparecerá en los registros Asako.

"No veo porqué no podríais, pero si no os impprta yo seguiré mi propia vía, aunque si pudo ayudaros en algo sólo tendrás qeu pedirlo. Yo empezaré con los Asahinas, me dedicaré a hablar con ellos hasta que sepa si la hija de su señor llega. Si es así creo qeu no me será muy difícil hablar con ella y de ahí a la embajadora no será nada. Además de llevar una ventaja muy clara, la embajadora deberá ceder mucho si la hija de uno de los señores Grullas está de mi lado."

Puede que fueras un buen cortesano pero Arousou tenía la ventaja de conocer al Daymio Asahina y esas palabras resonaban con una certeza atronadora.

"Sí, creo que lo harás muy bien, Arousou-san. Mientras tanto puede que yo también pueda conseguir esa información del registro, aunque seguramente charlando con cortesanos y conocedores de la ciudad nos den información extra y no oficial que realmente es lo que nos interesa más..."

"En eso puede que los embajadores tengan mucha utilidad, y bueno, todo aquel que haya vivido aquí desde el inicio del nuevo reinado."

Asintió Arousou a estas palabras.

"Osea... que mañana será un día duro... Por la mañana iré al registro y por la tarde a la función, pero a ver si antes me da tiempo de ver un par de cosas, entre ellos este asunto..."

"Sí, yo también emepzaré mañana mismo... Tengo ya varias cosas en mente que me estan viniendo... ¿Y tu Mitsuomi-san? ¿Ya has planeado tu segundo día en la Ciudad?"

No era retórico pero claro, quien podía suponer que ibas ya tan preparado....

Desde luego si Arousou podía convencer a la hija del daimyo Asahina de que la familia no participase en el Campeonato todo sería muchísimo más fácil, puesto que como decía él, la Embajadora no se atrevería a contrariar a alguien de tanta posición. Sin embargo, esto podía traer un pequeño inconveniente y es que forzar a una embajadora Grulla como mínimo es peligroso y por mucho que se detuviese el Campeonato de Jade, las relaciones entre la Grulla y el Fénix podrían deteriorarse mucho. Mejor dejar que Arousou siguiese su línea de acción respecto a los Asahina y él trataría de llevar a cabo las ideas que se les acaban de ocurrir.

En cuanto a los planes para el día siguiente, Mitsuomi no tenía ningún problema en revelárselos a los otros dos shugenjas, salvo por cierto detalle que tenía planeado.

La verdad es que tampoco tengo demasiado que hacer mañana. Por la mañana tengo intención de visitar la biblioteca Kasuga para tratar de conseguir todo lo que se conserve del primer Campeonato de Jade, y espero que Hanzo-sama me acompañe. Por la tarde iré a la representación pero no tengo nada más que hacer. Pero quién sabe lo que puede suceder mañana, tal vez surja algo interesante, no en vano estamos en la Capital.

El salvoconducto de Asano todavía estaba oculto en el interior de su obi. Mitsuomi se siente deseoso de ir a la Ciudad Prohibida, pero es una visita que piensa tomarse con muchísima calma. Podría ir antes de la representación, pero no está seguro de tener todo el tiempo que desearía, además de que le debe una visita a Asano y si debe ver a la Otomo no llegará a tiempo a la representación, así que lo mejor será ir a la Ciudad Prohibida el miércoles por la mañána.

Algo que sí estaría bien hacer al día siguiente por la tarde sería ir a ver a Otomo Tanuki. Es un buen momento para hablar con el ayudante de Otomo y si no surgía nada mejor durante el día, sería una buena manera de aprovechar la tarde antes de la representación teatral, la cual sin duda prometía ser un entretenimiento muy interesante.

Otra cosa que tal vez debería hacer sería hablar con Asako Emi sobre la opinión de los Asako respecto a la elección de los Maestros y sobre todo respecto al Campeonato de Jade.

Pero estos dos últimos planes deberían permanecer en secreto respecto a Arousou y Hensuke: todo lo referente a Asano por orden de ella debía permanecer en secreto y una posible entrevista con Asako Emi tampoco debía ser hecho pública puesto que Mitsuomi iba a intentar ganarse el beneplácito de los Asako frente a Hanzo.

Creo que mañana puede ser un día interesante, como cualquier otro en esta ciudad. De todas maneras, Hensuke-san, creo muy acertado lo que habéis dicho sobre informarnos hablando con gente importante de la ciudad, especialmente con cortesanos y con gente que viviese bajo el reinado de Hantei Okucheo. Conocer esta ciudad y a sus principales habitantes fuera de la Ciudad Prohibida puede darnos la clave para conseguir nuestros objetivos.

"Sí, debemos centrarnos... ah, otra cosa importante que comentamos en la merienda, y que debido a mi mala cabeza se me había olvidado hasta ahora era el recuerdo por parte de los embajadores de cierta visita al Emperador solicitada en el medio día que será respondido en el plazo de un par de días. Se espera poder ir ante su Ilustrisimo Hijod e los cielos para el final de la semana si somos afortunados, pues en estas semanas el Emperador le dará preferencia a los embajadores y eso facilitará su llegada hasta él..."

Hensuke asintiód espacio y dijo en voz baja, como sia cunara un secreto conocido por todos pero que debía de ser acariciado con cuidado:

"Y lo que esto significa... Que sólo cuatro de nosotros podremos ir con ellos... A lo sumo cinco... si hay algún imprevisto... Esto por supuesto se deja entrever pero... Es bastante obvio que de estos días dependerán mucho para el futuro... Un buen inicio es ciertamente importante..."

Arousou garraspeó en asentimiento mientras meneaba la cabeza rápidamente para mostrar su asentimiento ante esto.

"Cierto... Kondou-sama y Emi-sama no tratan de darnos prisas pero lo cierto es que hay más de un candidato que tratará de destacar sobre todos para ir.. Y no me refiero a nadie en concreto sino a una forma de conducta ante dicha situación..."

Aunque de hecho se le podían ocurrir más de uno que pretendría llegar a lo más alto, al lugar donde debería estar según su pensamiento...

Una leve brisa sopló y trajo consigo pétalos de los árboles de cerezo que dejaban al viento ulular entre sus ramas. Akemi cogió uno de estos con un dedo y observo el rosado de su color. Con la mirada algo triste, o mejor dicho, pensativa, dejó escapar de entre sus labios:

"El rosado de los pétalos es de cerezo es tan bello... Pero incluso éste pose un precio... pues dicen que se debe a la sangre del cadáver enterrado enterrado en sus raices..."

Aquel pensamiento, que si lo mirabas bien era bastante acertado para la situación apenas fue oido por los comensales, quizás por Goro, el yojimbo de Arousou que se mantenía callado y sereno, y, por supuesto, por Mitsuomi.

Así que por fin tenía una fecha la famosa audiencia con el Emperador. Cuando se presentasen ante el Hantei debían sustentar sus peticiones no sólo sobre argumentos sólidos y las palabras adecuadas, sino también sobre alianzas sólidas y acuerdos firmes; también sería importante que el Fénix consiguiese alguna importante victoria diplomática que hiciera que fuesen vistos como los perfectos mantenedores de la paz en el Imperio.

Y para conseguir eso sólo tenían menos de una semana. Arousou y Hensuke se habían maravillado de la velocidad de Mitsuomi, pero éste empezaba a pensar que se estaba moviendo con excesiva lentitud. Carecía de contactos en los otros clanes salvo Asano y esperaba que la ayuda de la Otomo fuese suficiente. Si mantenia el mismo ritmo que durante el primer día probablemente poca cosa iba a conseguir antes de la audiencia, debía forzar la marcha y llevar a cabo algunas jugadas muy arriesgadas, pero que si tenían éxito podían ser muy provechosas.

Por supuesto, Arousou se estaba refieriendo a él al hacer su último comentario, pues era evidente que Mitsuomi deseaba destacar, no en vano era un secreto a voces que tenía que hacer caer de su puesto al Maestro del Vacío. Otros en los que podría estar pensando el shugenja del Aire podrían ser Seiyrio y, tal vez más por rivalidad que por tener evidencias reales, Kazumi, y quien podría decir que no pensara en alguno de los candidatos de la Tierra.

Resultaba una idea interesante que fuesen justo cuatro, puesto que si iba uno de cada elemento, sin duda sería un indicio de los posibles ocupantes de los cuatro puestos de Maestro que estaban en disputa. Era normal que los candidatos quisieran destacar y acudir a esa audiencia, pues no estar presenta ante el Emperador en ella podría casi ser una despedida del puesto de Maestro.

Al escuchar el comentario de Akemi sobre los cerezos, el rostro de Mitsuomi se ensombrece un poco. Es una vieja historia, más bien una superstición, la de que los cerezos tienen ese hermoso color rosado porque sus raíces se alimentan de los cadáveres enterrados bajo ellos. No es una afirmación muy agradable, pero Mitsuomi reconoce que es muy apropiada para el tema del que están hablando.

Arousou-san, yo deseo con todas mis fuerzas estar en esa audiencia con el Emperador y haré todo lo que esté en mi mano para conseguirlo. Lo bueno que tiene esta situación es que lo que debemos hacer es cumplir con nuestro deber hacia el Fénix de la mejor manera que podamos.

El tono de Mitsuomi es serio sin llegar a ser duro, pues en el fondo de sus palabra se advina una resolución implacable, muy semejante a la de Seyrio, un ferviente deseo de cumplir con su deber. Sin embargo, está dejando claro que hará cualquier cosa para cumplir sus objetivos, lo que implica acabar con cualquiera que se oponga a sus planes. Y es aquí cuando el comentario de Akemi se vuelve relevante, pues si los cerezos se colorean a causa de la muerte, la gloria de Mitsuomi puede sostenere sobre una pila de cortesanos caídos. Él no desea eso, pero en un sólo día en la Capital ya se ha dado cuenta de que a veces es necesario actuar de manera implacable si se desea conseguir un objetivo, por muy honorable y pacífico que este sea.

Una pila de cortesanos caídos y...

Pero no, Mitsuomi no quiere pensar en eso, si puede evitarlo no se convertirá en un hermoso cerezo, él no desea su propia gloria sino la del Fénix. Mizuno le advirtió de que no intentará controlar el río, pero si no se hacen ciertos ajustes en su cauce, el agua puede que nunca llegue al mar si se encuentra con un dique.

Después de lo que ha dicho Hensuke-san, me parece evidente que lso cautro que estén en la audiencia serán los futuros Maestros del Aire, del Agua, del Fuego... y del Vacío. Es obvio que muchos intentarán estar ahí por todos los medios, lo contrario sería una muestra de desinterés y a mi entender de falta de responsabilidad.

De pronto, una sonrisa alegre asoma en el rostro de Mitsuomi, un signo evidente de que desea cambiar el tono serio que ha tomado la conversación por un momento.

De todas maneras esto es un tema personal de cada uno, así que mejor dejarlo y que cada uno se ocupe de lo suyo. Siempre que pensemos en el bien del Fénix y del Imperio, nuestros actos nunca podrán ser hallados en falta o ser tomados por deshonrosos.

Sin embargo, hay un par de cosas, tal vez muy obvias que me gustaría señalar. Es evidente que tenemos que llegar a esa audiencia con argumentos sólidos a la hora de hacer una petición en contra de la posible celebración del Campeonato de Jade. De la misma manera, presentarnos ante el Emperador con acuerdos firmes con la mayoría de los clanes tampoco ha de ser un detalle que deba olvidársenos. Pero creo que también es importante que nos mostremos como unos diplomáticos eficaces a la hora de resolver los conflictos de otros clanes, lo que nos mostraría como los perfectos mantenedores de la paz en el Imperio. Tal vez deberíamos intentar ver si podríamos mediar de forma pública entre los conflictos ahora mismo planteados entre los restantes Clanes, tal vez entre la Grulla y el León o entre éste y el Cangrejo.

A Mitsuomi entonces se le ocurre una idea muy interesante.

Um, acabo de pensar que siempre que se visita una casa ajena, se suele obsequiar con algún regalo al anfitrión. Supongo que no estaría de mas que cada uno de los enviados en la audiencia le hiciera un personal y valioso regalo al Hantei, como muestra de la lealtad y aprecio del Fënix hacia la Línea Imperial.

Digan lo que digan el resto de miembros de la delegación Fénix, Mitsuomi ya tiene claro que piensa hacerle un regalo al Emperador si al final consigue ir a la audiencia, presente que piensa empezar a preparar esa misma noche.

Hensuke y Arousou peinsan eso del detalle y tras cuchichear algo para sí mismo, asienten con sonrisas impecables. La idea, sin duda es magnífica lo miren por donde lo miren.

Los tres comensales quitan de sus mentes el pesar de la carag hacia la audiencia aunque todos saben que tarde o temprano la rivalidad contra sus enemigos se haráin patentes... al igual que las alianzas... pues ahora es cuando iban a empezar a ser más que necesarias... después de todo en un uno contra uno nadie podía afirmar que no recurriese a otro. Había que tener más de mil ojos y empezar a aclararse.

Akemi miró con cierta tristeza su vaso de té. Ella era una yojimbo simplemente pero le apenaba ese estrés en los pobres candidatos, sobretodo en su señor. Un atisbo de fe refulgió en sus orbes azuladas y las dirigió a Mitsuomi, mientras estas silenciosas, entonaban un "Estoy a vuestro lado. Siempre."

"Regalo... Pues habrá que pensar en alguno bueno..."

Arousou parecía inmerso en sus pensamientos mientras Hensuke hablaba puede que la idea del regalo le dejase algo en que ocupar su mente... O puede que Kazumi fuera la que la ocupase. Mitsuomi no lo había pensado quizás hasta ahora, él directamente iba en contra de Hanzo por motivos tanto personales como de desagrado hacia él. Pero... ¿Qué hubiera pasado si su rival hubiese sido como la encantadora Kazumi?

Aunque él ahora también estaba servido de problemas con el asunto de Mai... Dónde estaría, no la había visto más que brevemente en este día...

"Parece entonces que esta semana será muy agobiante para todos..."

Dijo Arousou mientras llamaba a la camarera para pedir la cuenta.

"Invito yo."

Dejó claro antes de que nadie dijese nada. Una vez pagado los tres shugenjas y sus dos yojimbos se levantaron y contemplaron una vez más ese precioso cielo nocturno que tan bien se veía desde aquel lugar.

Volverían, de eso no había duda... Lentamente andaron hacia las escaleras para dirigirse a la planta baja y poderse marchar. Los comentarios ahora se volvieron más descuidados y alegres acerca del lugar y la comida. Aunque cada uno pude quepensara ya en otras cosas.

La noche había sido encantadora. Buena cena, buena compañía y temas interesantes aunque comprometidos... Pero... ¿Qué más podías pedirle a la noche? ¿Y a tu primer día en la bella Ciudad Imperial?

El día tocaba a su fin... pero no tus planes... aún había mucho que hacer... Y el manto de Onotango aún te auguraba un cielo bajo el que hacerlo...



OUT

Fin del tema con tu respuesta. ¿Vas a air a hablar con Hanzo ahora? Eso será en abierto, el resto... a tu subcámara ^^

Mientras caminan por la ciudad de vuelta a la embajada Fénix, Mitsuomi reflexiona sobre la conversación mantenida durante la cena. La información que le han ofrecido Arousou y Hensuke, ya fuese directa o indirectamente, ha sido mucha más de la esperada, la cena se ha convertido en algo más que en un delicioso pasatiempo nocturno.

Pero la noche todavía no ha terminado para Mitsuomi. Aún es pronto y debe hacer todavía muchas cosas. Lo primero es volver a la embajada y tratar de encontrar a Isawa Hanzo, para invitarle a la biblioteca Kasuga para el día siguiente. Si de paso se encuentra con Asako Emi también sería una buena oportunidad para solicitar una audiencia privada con ella y lo mismo podría decirse de Isawa Kuro o de Isawa Seyrio: si se encuentra con alguno de los dos probablemente lo invitará a comer o a cenar al día siguiente en un buen restaurante que sin duda le sugerirá Akemi.

Después de arreglado todos estos asuntos viene lo complicado, la conversación más dura de todo el día. ¿Qué habrá estado haciendo Mai durante el día? ¿habrá cambiado su perspectiva tanto como la de Mitsuomi? Mitsuomi sabe lo que debería hacer, pero eso sería terriblemente duro, no sólo para él sino también para ella.

Mitsuomi eleva una silenciosa plegaria a Benten pidiendo fuerzas para Mai a la hora de enfrentarse a sus responsabilidades como candidata. Tras considerarlo un momento, pide exactamente lo mismo para él.

Y después de hablar con Mai todavía tiene que redactar dos cartas de vital importancia y empezar a preparar su regalo para el Emperador. Sin duda la noche todavía puede resultar muy dura antes de que pueda por fin descansar y recabar fuerzas para afrontar el día siguiente que se presenta también muy complicado, aunque ahora Mitsuomi tiene más claro como conducirse y tiene más certeza sobre el camino que pisa.

He de agradeceros de nuevo la invitación, Arousou-san: la elección del lugar ha sido inmejorable; permitidme que la próxima vez invite yo. Creo que para mí el primer día en Otosan Uchi casi ha terminado, así que si me perdonáis ambos, volveré a la residencia Fënix. Arousou-san si no os importa, me gustaría me que pasaseis esas notas si no fuese demasiada molestia, ya que tal vez esteis muy cansado, en cuyo caso sería una falta imperdonable pediros algo así.

Mitsuomi se inclina respetuosamente ante Hensuke y Arousou.

Buenas noches, Hensuke-san, Arousou-san.

Mitsuomi se dirige hacia la embajada seguido por Akemi. Mientras anda, alza la vista al cielo y piensa para sí mismo:

Por favor, Benten, por favor...

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