Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Ciudad imperial, morada del Hantei, la ciudad más grande e importante del imperio esmeralda.<br>Aqui se narran los hechos dentro de los distritos exteriores y los distritos interiores.
Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Mar Oct 09, 2018 12:34 pm

"¿Y si alguna vez llegara a conquistar Ningen... no acabaría siendo absorbido por éste y convirtiéndose en mortal, al igual que terminaron por envejecer y muriendo sus hermanos?
Quiero decir que... del mismo modo en el que Jigoku le podría llegar a asimilar, ¿no lo haría Ningen-do también?"


Pregunté curiosa, me costaba horrores imaginar las cosas en la escala de tiempo en la que Ran pensaba.

"Ya veo. Digámoslo de este modo, ¿hay onis de naturaleza felina, o que se parezcan a estos, en Jigoku? ¿O los ha habido alguna vez? Quizás se fueron porque, según ella, llegaron a conquistar reinos humanos más allá de las Arenas Ardientes antes de que los dioses los exterminaran... mucho antes de que los Kamis llegaran a Rokugan" dije reformulando la pregunta pensando en las historias de mi doncella. Aunque en realidad ella nunca mencionó ni por asomo a Jigoku, ¿de qué otro lugar iban a proceder?


"Eso digo yo, debería hacerme caso... Oh, y seguro que nuestra descendencia es fuerte, soy una momo después de todo" le recordé sonriendo.
"¿De verdad? ¿Harías eso por mis cachorros...? Si, si, si, ¡¡gracias!!" exclamé dando un salto de alegría y lanzándome a abrazarla.

...

"Si, curiosamente la historia suele terminar dándole la razón a mi Clan. Porque en el fondo Bayushi-Kami era un pragmático realista que veía las cosas tal como eran, no como sus hermanos que las veían tal como les gustaría que fueran.
Por eso y porque si no nos gusta la historia, nos ocupamos de reescribirla"


Murmuré pensando en alguna ocasión en la que a un shinobi le habían asignado la misión no de asesinar a niños ni de robar gallinas, sino la de inflitrarse en el archivo histórico de alguna biblioteca de una familia mayor y sustituir viejos registros ancestrales por copias debidamente falsificadas. La seguridad de las bibliotecas de historia era tan irrisoria que ni siquiera podía considerarse un allanamiento, ji, ji.

"Bueno, si no me ha entregado, hemos supuesto que... habría incumplido el trato. No se que clase de trato pero...
¿Puede que no, y que todo esto forme parte aún del plan de ese ser?"


Pregunté alarmada.

"¿Diferente?" repetí abriendo los ojos extrañada. ¿Diferente...? Jamás me había planteado nada parecido... Aunque hice un esfuerzo por traer recuerdos a mi memoria, o al menos sensaciones, por si acaso cosas que a mi se me hubieran pasado por alto pudieran tener algún sentido.
"Bueno, yo... nunca me lo he planteado, pero... a veces me sorprendía siendo mucho más cariñoso de lo que era habitualmente. Me abrazaba por la espalda, o se colaba en mi dormitorio... tocándome de un modo muy suave, y siendo delicado... casi como... bueno, como si su energía de pronto tuviera más de yin femenino que de yang. Eso me gustaba, pero habitualmente él no era ni suave ni delicado y al día siguiente volvía a ser el de siempre.

Pero claro, los humanos tienen cierta tendencia a la volatilidad, así que igual simplemente tenía días mejores y peores.

Ah, una vez si que recuerdo haberle escuchado hablar con alguien, con una mujer. La voz de mi esposo era la de quien daba las órdenes, así que pensé que se trataba de alguna de sus alumnas del dojo, pero recuerdo que me llamó la atención el hecho de que la voz femenina parecía tener un tono entre divertido y rebelde, y ni por asomo ningún alumno se habría atrevido a hablarle así jamás... Entonces me fuí a preparar un té y así poder ver con quien estaba con esa excusa, pero para cuando volví y entré no había nadie más que él. Busqué por toda la casa, pero ningún sirviente había visto nada, y yo tampoco encontré ni rastro. Claro que eso aumentaba la posibilidad de que hubiera sido una de sus alumnas, aún así...

Aparte de eso, puede que alguna vez hubiera hablado sólo... ¿quien no? Yo también lo hago cuando algo no me sale como quiero y me ofusco. Puede que al principio de estar juntos lo hiciera más a menudo, luego no... Kagehisa quiero decir, no yo. ¿Por qué, es que acaso hablar solo es un indicativo de la presencia de esa cosa, sensei Nisio-sama? Porque ahora que lo dice, si que recuerdo haber visto a alguien "conversar", en apariencia, en una habitación vacía últimamente, pero no es mi marido, sino alguien aquí en Otosan Uchi.
Hum, y curiosamente en esa casa... bueno, no se... había algo... no quiero decir que fuera una presencia pero... no se como describirlo. Tenebroso, pero sin llegar a dar miedo, hasta diría que acogedor."


Murmuré pensativa mirado al infinito, mientras de pronto se iba hilando la secuencia en mi cabeza, como si los recuerdos fueran pares de cerezas en un bol y al sacar uno llevara otro enganchado, y otro.


Me dejé abrazar y envolver por Ran, relajándome entre sus brazos sonriendo tras besarme en la frente. "Gracias, Ran-dono" suspiré entornando los ojos por un instante.

"Eso significa que mi marido no es un buen maestro ni un buen "macho alfa" como dice usted, Asahi-san. Pero tiene que prometerme que no extenderá ese resentimiento al conjunto de todos los humanos; sensei si sabe como ser la mejor maestra y en cuanto a hombres... bueno, también los hay que saben actuar como deben"

Asentí colocando mi mano levemente sobre el puño cerrado del inu, confiando en aplacar así la furia contenida que transmitía. Satomi era sin duda la experta en aquello, pero esperaba haber aprendido lo suficiente de ella sobre como amansar a cualquier fiera con la música de un roce.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Oct 09, 2018 3:44 pm

"Sus hermanos no envejecieron y murieron, sólo volvieron al Tengoku, encontraron cómo hacerlo." Te dijo Ran.

"El problema es que el Ningen-Do no absorbe sino que transfiere, por eso podría estar aquí manchado y es lo que intentó la primera vez."

"Bueno......... hay algunos que se parecen más que a gatos a tigres." Meditó en voz alta."Al menos en el pasado, hoy en día no es el linaje más común."

"Claro, después de todo tus cachorros serán mis siguientes apadrinados." Sonrió mientras se dejaba abrazar. Aquello era cierto porque tu podías envejecer y morir pero Ran no lo hacía de la misma forma, podría ver crecer y morir a generaciones...


...

"En el mundo se necesita quien sueña para crear un mundo mejor y quien guarda que mientras se sueña despierto no se caigan tropezando con cualquier tronco bajo sus pies.
Ambos son el ying y el yang del ser humano y de su forma de avanzar."
Comentó Nisio.

"No podemos saber si él no te ha entregado o no lo ha hecho porque hasta ahora nadie sabíamos qué te pasaba, ni él mismo, sólo Ran. Hasta ahora, mejor dicho, ahora sigues siendo una momo sólo de nombre así que en principio no tendría por qué entregarte...
Otra opción es que debiera pero no lo hubiera hecho y eso entrara en sus planes porque sabe que aún no le eres útil y que Kagehisha estaría investigando cómo romper el sello, en cuyo momento no dudo que apareciera para hacer valer su trato..."


"Si recuerdas más detalles no dudes en contármelos..." Murmuró Nisio pensativa.

"Ese mal toma muchas formas... hay veces que te habla desde tu interior, otras veces toma forma de alguien que conoces, a veces toma cuerpos prestados pero siempre está esa punzante sensación que algo no está bien..."

Nisio rebuscó entre sus mangas y te enseñó una pulsera de cuentas de cristal.

"La única forma de saber si es uno de sus esbirros o quizás este mismo disfrazado es tratar de hacer que toque algo como esto... cristal." te mostró las cuentas.

"El cristal muestra su verdadera naturaleza. Un cristal templado especial no cualquiera... pero es como el jade para la corrupción porque ese cristal muestra lo que alguien es o no es."

El inu te miró de reojo con la cabeza gacha y asintió despacio.

"Cuando ese hombre deje de ser útil en este asunto... veremos quién cazará a quien..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Mié Oct 10, 2018 11:50 am

"¿Ah, si...?" murmuré frunciendo el ceño al sumirme en el desconcierto de mis pensamientos al respecto. "Siempre había pensado que el único modo que tenían de volver a Tengoku tras su "exilio" era a través de la vida mortal. Si simplemente tenían que cruzar de vuelta de un Reino a otro, ¿por qué no lo hicieron de inmediato con la misma facilidad que lo haces tú o Nisio-sensei?" pregunté sin entenderlo demasiado bien. Las lecciones de historia no eran muy precisas al respecto, todas coincidían simplemente en que se fueron, sin especificar realmente como.

"Hum bueno, un tigre es lo más parecido a un gato en grande... aunque tío Tsuki dice que los tora son un poco estirados. Háblame de esos oni-tigre, ¿conoces a alguno...? ¿Les caen bien los nekos? Bueno, ¿y a quien no...?" sonreí sin poder evitar ser curiosa de cuanto podía preguntar.

"¿Todos...? Tendrás mucho trabajo, ji, ji... Tengo planeado tener muchos cachorros. Oh, ya se que tú has tenido camadas enormes y muy a menudo, pero... las crías de gato requieren de mucha atención; son muy curiosas y eso les hace tomar demasiados riesgos sin ser conscientes de lo frágiles que son en realidad, ¿sabías eso?

Aunque si aún así quieres tomar esa responsabilidad... ¿me dejarás que nombre a una de mis crías como "Ran" en honor a su madrina?"


Dije al final sonriendo felizmente entre sus brazos. Poco a poco entendía porqué a madre debía de gustarle más encontrar a Ran en su forma de oni, siendo mucho más grande sin duda debía de ofrecer un espacio mucho más acogedor sobre el que tumbarse, ji, ji.

...

"Ya veo... ¿entonces los leones son los soñadores y los escorpiones cuidamos de que no tropiecen? Supongo que filosóficamente es una buena descripción de nosotras, ¿no te parece, Kaji-kun?"

"En todo caso, yo me pido ser el yin"
Le sonreí tranquilamente a la leona.

"Bueno eso es muy cierto... por lo que sabemos es la primera vez que nace la hija de una momo y un humano, y dadas las circunstancias con el sello de Ran-dono es muy posible que llegaran a la conclusión de que yo NO era una de ellas... Aunque Tsuki-sama me reconoció enseguida como una de ellas, pese al bloqueo.
Hay muchas opciones si, demasiadas suposiciones"


Suspiré frotándome la nuca en un gesto inconsciente para calmar la ansiedad que me producía no saber aquellas respuestas, la sensación de pisar terreno desconocido y no poder explorarlo antes de dormir tranquila.

"¿Detalles del... mismo tipo? ¿Hablar solo, parecer otra persona... o... algo más?"

Pregunté para saber hasta qué punto tenía que esforzarme por recordar cosas que en general hasta el momento me había esforzado por olvidar de mi mente.

Tomé la pulsera de cuentas entre las manos, sin rechazarlo ni una vez, y me puse a examinarlo de cerca.
"¿Sólo tiene que tocar esto... y mostrará su verdadera forma? ¿Cualquier punto de su piel? O sea que ellos no lo pueden tocar, ni siquiera para quitármelo. ¿Ya está, así de fácil?" pregunté colocándome la pulsera en la muñeca y ocultándola con la manga del kimono.
"¿Y también le hará daño... como el jade a los corruptos? Oh, ¿y si miro a través de una de estas cuentas, no podría verlo desde lejos sin que se diera cuenta de que lo he detectado?" dije interesándome por todo lo que se me ocurría respecto a aquello.

Después de todo no pude evitar sonreirle a Asahi, aunque no sin un regusto amargo por el hecho de que su rencor hacia Kagehisa era a la vez un halago y un recordatorio de algo malo.
No estaría solo en esa cacería, no. Mi marido había recopilado una colección formidable de enemigos jurados, y eso sólo en aquella sala.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mié Oct 10, 2018 3:37 pm

"Porque cuando cayeron se cerraron las puertas al Tengoku, sin embargo como te he dicho el Ningendo es un sendero a todos lados y te transforma, por eso al pasar aqui tiempo, algunos de ellos mas de cien años, reencontaron la forma." Te dijo esta.

"Si, es lo más parecido a un neko. Puees.... son como te diría... de forma antropomorfa pero con rostro de tigre y el cuerpo es... grande y musculoso. Algunos tienen más de dos colas!
Los oni tigre son solitarios, les gusta vivir alejados de todo. Pero los que yo he conocido son buenos conversadores, curiosamente, y bastante caballerosos, para el estandar de un oni claro jaja. Sobretodo con las hembras, pero muy agresivos con los machos.
Así que siendo tu hembra, neko o no, no creo que le importara ju.
Pero creo que lo que más les caracteriza es que son unos maestros del lenguaje. Son expertos en retorcer las palabras y sacar de los demás lo que quieren y hacerte cumplir promesas para las que quizás no estabas preparado."


"Tranquila, con mi cola puedo cogerlos por los pies para que no se te descalabren jiji" se rió esta sobre tus cachorros.

"¡Oh claro! sonrió ampliamente mientras te abrazaba ella a ti."Sería para mi un honor que llevaran mi nombre."


...


Kajiko quedó un momento pensativa y dijo:

"Aunque a veces es al revés. Creo que más bien va de felinos, el felino es el soñador." le dio la vuelta por ser tu gato.

"Kagehisa no puede olerte, por eso el no tiene por qué saberlo, tu tío lo supo por tu madre y por tu olor."

"Si.... por ejemplo... si Kagehisa era visitado por personas extrañas, algunas muy anodinas o algunas otras todo lo contrario, llamativas por tener características extrañas como por ejemplo faciales, ojos muy juntos, facciones demasiado amplias, feas... Incluso fallos en sus cuerpos como manos contrapuestas."

"Unas cuentas así les hace daño como el fuego. No les hace daño como una herida mortal pero puede quemarles.
Puede que tenga control para tocarlo y no separar la mano, incluso se lo pongan para demostrar que no pasa nada, pero si está dentro y esa presencia es poderosa poco a poco la piel se enrojecerá como si la estuvieran dando con un hierro candente hasta quemarla."


Al tocar las cuentas te dio la sensación que vibraban en tu mano, como una onda, como si hubiera algo allí dentro de ese cristal, algo poderoso.
Entonces notaste algo, algo que se retorció en tu mente, asustado.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Jue Oct 11, 2018 2:38 pm

"Así que... si tú pasaras tanto tiempo aquí, cientos de años, ¿luego podrías o no podrías volver a Jigoku tal como eras?"

Replanteé la duda, tratando de verlo en perspectiva.

"Oh, entonces si que existen... ¿y realmente gobernaron el mundo humano hace milenios?
Aunque tal como los describes me recuerdan a lo que se sobre los tora. Dicen que la mayoría de felinos descienden de mutaciones del tigre, o sea que los neko estamos emparentados con los toras... Una mutación hacia la monería, supongo. ¿Pero qué posibilidad crees que hay de que los tora desciendan a su vez de una parte de esos oni que se instalaran en Chikusudo? Por en este caso yo... descendería de un oni, lejanamente."

Murmuré mirando al techo mientras casi me tumbaba por completo apoyando la cabeza sobre su regazo.

"Es un buen uso de una cola de serpiente... ¿También podrás levantarme a mi entonces, verdad?" dije con una sonrisilla traviesa pensando en lo divertido que podría ser "escalar" por encima de Ran y que me cogiera en el aire.

"Hum, si prometes estar a mi lado cada vez que de a luz, podrás decirme cual de mis pequeños tenga más cara de "Ran"
No sólo hay que protegerlos a ellos cuando son recién nacidos... una hembra embarazada también requiere mucha atención"

Expliqué sonriendo con "inocencia"

...

"¿Y tú eres el escorpión que vigila que no tropiece...?" le pregunté a Kajiko "Bueno, eres pragmática y leal, así que... si, supongo que si" concluí al final sonriendo. Claro que para mi considerar como un "escorpión" a alguien era un halago más que nada.

"Fallos... Pues, no se... muchos portaban máscaras enterizas. Pero si recuerdo algo se lo diré enseguida, sensei Nisio-sama"

Asentí pensando. Recordaba una notable frecuencia de ojos verdes, pero eso no era un fallo aunque resultara inusual en Rokugan.

Me quedé congelada al sentir todo aquello al coger las cuentas. El corazón se me aceleró exageradamente, apreté el puño sin estar convencida de que mi piel no se viera quemada al abrirlo.
"Yo... creo que... aún queda algo de... eso... de eso de Yume... dentro de mi. Esto... no le gusta, puedo sentirlo" susurré a Nisio, asustada.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Oct 15, 2018 4:26 pm

"Si yo pasara aquí muchos años puede que volver me resultara complicado, porque, por ejemplo, las puertas tradicionales no se abrieran ante mi. Bueno, eso en el caso de Onis menores, no de una líder, pero digamos que eso es lo que les pasa a los de Fu Leng. Esos onis no pueden volver, son aberraciones en el Jigoku y al estar en esta tierra sólo pueden volver si los matan en este plano no porque ellos puedan." Te comento.

"No creo que gobernaran el Ningen-Do pero si que creo que tendrían poder, porque son buenos haciendo tratos.
Seguramente parte de su esencia al mezclarse con este mundo y al tener aura sobrenatural se mezclaría con youkais y quizás ahí nacieran los tora como los conocemos. Después de todo los youkais estan relacionados con nosotros, los onis, somos parientes lejanos."


"Y podría hacerte de trampolín." se rió esta hablando de la cola.

"Estaré encantada de ser tu matrona o de estar en ese momento si me abres las puertas de tu casa, por supuesto. Traeré mis bendiciones a tu casa y a tu parto como sacerdotisa." asintió orgullosa.


...


"Está claro que tu eres el gato." te dijo Kajiko señalandote las orejas.


"Trata de recordar todos los detalles que puedas, sin obsesionarte, pero piensa en aquellas visitas y trata de simular en tu cabeza toda la escena lo más vívida posible. Si hay algo que te desentonaba o algo que te da alguna sensación rara dímelo... estoy pensando que podríamos ahondar en esos recuerdos."

"Podríamos usar el espejo." dijo Kimihito.

"Si, estaba pensando justo en eso."

Nisio tomó las cuentas de tus manos y asintió despacio.

"Sakura-san... ¿Alguna vez habéis escuchado alguna voz en vuestra cabeza? ¿Quizás como un sueño en duermevela?"

Nisio pasó las cuentas de una mano a otra, como si juguetease con ellas, parecían brillar levemente cuando lo hacía, emitían pequeños destellos.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Mar Oct 16, 2018 12:40 pm

"Mmm, qué complicado... Pero el caso es que tú si puedes ir y venir a voluntad y permanecer aquí todo el tiempo que quieras, ¿verdad?"

Sonreí al final quedándome con la parte que me importaba realmente.

"Así que técnicamente yo soy medio pariente lejana de los oni. Eso significa que... si que puedes llevarme a ver tu Reino, una visita rápida al menos, ji, ji.
Y quizá veamos a alguno de esos "onitigre"

¿De trampolín...? ¿De veras? Pero... tendrías que volver a recogerme antes de aterrizar, claro... Oh, excepto si jugamos en el agua. Seguro que contigo cerca no hay peligro de tiburones"


Exclamé encantada.

"Claro que si, quizás no pueda moverme mucho así que necesitaré a todas mis hembras adorables a mi alrededor para cuidarme" dije sonriendo como una gata, pensando en ella, sensei y Kajiko. Aunque me faltara la persona que me dio a luz a mi, ¿podía imaginarme mejor cuidada acaso en un momento tan delicado?
"Te quedarás de piedra al ver lo complicados que son los partos para una raza que luego vive tan poco, comparada con la tuya" añadí con una risotada.

...

"Si, eso no se puede negar" murmuré llevándome las manos a las orejas "Podemos cambiar el relato, si quieres. De un gato y un león también se pueden sacar conclusiones sobre quien mantiene a raya a las hienas y quien se sube a los árboles sin saber si va a poder bajar luego"

Dije antes de echarme a reir, ocultando mi boca grácilmente con las manos.


"¿Espejo...? ¿Qué espejo?
¿Es algo mágico?"


Pregunté inocentemente. Ojalá lo fuera, me encantaban las cosas mágicas.

"Bueno... si. Pero ya lo sabe. Antes del viaje a Yume-do, y que sacase aquello de mi... No creo que lo haya olvidado, lo capturé en una esfera de cristal. Y entonces conocí a Yume-dono.
Aparte de eso, puede que alguna vez haya soñado que "una voz" hablaba conmigo, pero estoy bastante seguro de que era un sueño y estaba dormida... creo. Y si va a preguntarlo, si que hablo sola alguna que otra vez, pero se que nadie me contesta entonces; es algo como... cuando quiero concentrarme en algo, y me digo a mi misma lo que tengo que hacer, o lo que no debo....
En fin, nunca nada tan claro como aquel día. Como le conté, decía que era "yo" y que me ayudaría si NO se lo decía a usted, pero si que lo hice. No me inspiró demasiada confianza, yo no hablaría de ese modo..."


Susurré recordando aquel episodio y como el modo en que se había referido a sensei me había hecho darme cuenta de que para nada era yo misma.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Oct 16, 2018 5:42 pm

"Bueno, todo el tiempo que quiera si, siempre que siga las reglas.
Y por tiempo yo no me estoy refiriendo a días ¿eh? me refiero que para que haya problemas con otros deben ser años y décadas, quizás siglos..."


"De hecho ya has estado en mi reino, no es que pueda llevarte, es que ya has estado." recalcó.

"Tu eres un gato, no caes panza arriba y yo tengo buenos reflejos." dejó caer sobre lo de lanzarte.

Ran frunció el ceño con lo del parto complicado y asintió.

"Tranquila, que si hace falta hasta lo exorcitamos para que salga antes jaja. O siendo hijo de un neko, hacemos sonar un cascabel al otro lado para que quiera jugar con él y salga rápido jaja"


....


"Es un espejo que tiene Nisio-sensei aquí, es capaz de hacer que los recuerdos se muestren de nuevo y podamos verlo como si este mostrara lo que vio la persona."

"Sería como ver a través de tus ojos, estando en tu cabeza, en ese momento. Así que podríamos fijarnos en cosas que quizás tu no te diste cuenta en el momento."

Oh, sin duda eso era magia!

"Si, ya, a eso lo sacamos." asintió.

"Entonces no tienes nada que temer." afirmó."De eso no queda nada en ti, lo que has sentido es debido a que hace poco estaba y ya no. Es el latigazo de lo que hubo.

Lo otro que oyes es sólo tu voz de la conciencia, si, ya sé, a los neko eso os resulta extraño y casi alejado a la realidad, pero existe."


¿Eso había sido un chiste? ¡¿Nisio podía bromear?!

"Lo que sería bueno es hacer un registro de las personas cercanas a Sakura, por si hay algún espía de esa cosas cerca, quizás algún criado... ¿Has traído a criados de tu marido?"
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Mié Oct 17, 2018 1:58 pm

Yo, cuando mando el post y el registro del foro ha caducado, y no he copiado y pegado el texto: :ira: :_( :ira:
In/

"Reglas..." repetí, como si aquello fuera un concepto ajeno "Las de Ningen-dono supongo... ¿en qué consisten básicamente?"
Pregunté con genuina curiosidad, porque no quería por nada del mundo que Ran no pudiera seguir viniendo a verme a partir de aquel día.

"Si, pero cuando era un bebé. No lo recuerdo... así que me gustaría volver, un viaje de verdad" sonreí dulcemente.

"Bueno, no es tan sencillo. Hay mujeres que mueren dando a luz, y los niños también. Pero seguro que rodeada de vosotras no tengo nada que temer, ¿verdad que no?" murmuré evidenciando que la idea me ponía bastante nerviosa.

...

"¿Mis recuerdos...? Oh, si, si... vamos a hacerlo. Quiero decir, ¿podemos?"

Casi exclamé con una sonrisa de entusiasmo, no olvidando el motivo real por el que había surgido el tema, aunque mucho más emocionada que al principio. A la vez, no podía dejar de pensar en lo mucho que me gustaría tener un objeto así para mi sola... y para ver en la memoria de quien yo quisiera, ji, ji, ji.

"¿No? ¿Nada que temer...? Ah, menos mal..." sonreí aliviada dejando escapar todo el aire de golpe en un suspiro mientras aún podía oir mi corazón palpitar como un tambor por todo mi ser. Abrí la palma de la mano por fin y vi que no estaba quemada ni tenía ninguna marca de corrupta.
"¿Entonces... me devuelve la pulsera, Nisio-sensei?"

Dije al final con un gesto inocente.

"¿Conciencia? Claro que se lo que es la conciencia... Es esa voz que me dice que DEBERÍA haber mirado tras la última puerta que dejé tras de mi, por si acaso"

Expliqué orgullosamente.

"Hum, personas cercanas... si, podría hacer una lista, aunque la mayoría son escorpiones y seguro que se ofenderían si sospechásemos de ellos. ¿Se podría investigar sin que se dieran cuenta?" les pregunté, especialmente a Nisio que en realidad ya debía de estar curada de espanto del orgullo samurai.
"Criados de Kagehisa... en realidad no. El único sirviente que traje conmigo fue mi doncella personal, Akane-chan. Después de perder a la anterior, alejé de mi a todos los sirvientes de Kagehisa, no me gustaban; así que me quedé sola mucho tiempo. Pero un día encontré a mi Akane por casualidad, vendía flores con su familia en un mercado pequeñito. Eran hinins así que rara vez habían tenido contacto con samurai, y menos aún como sirvientes personales, pero me pareció encantadora y me empeñé en tomarla a mi servicio. Tuve que enseñarle casi todo, pero eso me parecía divertido y demostraba un empeño y una lealtad dignas de mención, así que enseguida me encariñé de ella y era la única que admitía en mis aposentos.
Akane-chan es un cielo, no puede ser una espía"


Sonreí negando con la cabeza por evidente.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mié Oct 17, 2018 3:57 pm

OUT
reescribir es lo peor XDDD pero a veces se queda guardado. a veces... XD
IN


"Si, algunas normas las pone Ningen-dono y otras el propio Ningen-Do.
Reglas para mantenerse a salvo de ser deborado por el reino como no comer de este, no ser exorcitado en este y no perder la unión con tu reino primigenio."


"Bueno, no sé que opina Ningen-dono de un viaje al Jigoku pero si ella lo permite..."

"Oh se rióno te preocupes, aquí nadie se muere ni se va al infierno cerca mía sino es por mi mano jajaja"


...

El dependiente miró a Nisio y esta al final asintió.

"Tráelo."

Este se levantó y se marchó por el espejo.

Nisio miró la pulsera y luego a ti y de pronto se rió.

"Es mi pulsera, pero vale..." te la tendió de nuevo.

Ran se rió cuando oyó lo de la conciancia y asintió:

"¿Qué va a ser sino?"

"Haces bien en alejarte de esos criados... aunque yo no me arriesgaría a creer a tu criada hasta que no la olamos."

"Tampoco debe ser mala sólo por estar rodeada de peligros, Asahi-san... puede ser sólo su criada." Dijo Nisio.

"Si hay algo de su marido en ella yo puedo olerlo." terció.

Estabais hablando de eso cuando el dependiente llegó de nuevo, traía un enorme espejo casi de cuerpo entero, con marco plateado y labrado con detalles intrincados.

"Este es el espejo "del ayer"." Dijo llegando con él y apoyándolo para que pudierais reflejaros todos.

"Es un elemento muy útil de investogación. Una lástima que sea tan grande..."

"Qué me vas a contar a mi." añadió el dependiente mientras se sentaba resoplando por el cansancio.

"Bueno, eso y que no puede salir del Yume-Do, claro." añadió.

Nisio te señaló que te sentaras a su lado, delante del espejo.

"Para ver algo que necesitamos primero tenemos que acotar el recuerdo que queremos ver. Tienes que pensar en una escena que hayas vivido que te haya causado interés, que hayas visto algo que te sorprendiera, escamara... alguna escena con algunos de esos que dices que quizás tuvieran que ver con el enemigo.

Necesito que lo recuerdes lo mejor que puedas, si quieres cierra los ojos. Siente cómo estos vienen a ti. Piensa qué día era, si era de dia o de noche, la hora más o menos, los olores... trata de rememorar todo lo que puedas..."





OUT
te dejo que pongas si quieras algun elemento y yo me hago con los cabos que sueltes para remontar la escena como yo vea, si quieres lo puedes poner en out
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Jue Oct 18, 2018 1:05 pm

"Ya veo. Así que en principio no hay ninguna norma contraria a que te muestres tal como eres o... le des un susto a algún humano... ya sabes, cosas divertidas. No es que diga que haya que hacerlo, sólo es... por saberlo"

Sonreí con una inocencia genuina. Porque yo lo era, claro.

"Hum, supongo que si le prometes traerme de vuelta sana y salva... eso es más o menos lo que le hizo prometer a mi tío Tsuki. Y todo eso de que no comiera nada, claro también. En esas condiciones no se porqué no iba a dejarme ir contigo, yo diría que somos bastante de fiar"

Murmuré pensándolo bien. No, ni rastro de duda; claro que éramos completamente fiables.

"Mmm, me gusta oir eso" ronroneé encogiéndome un poco más contra su regazo.

...

"¿Su pulsera...? Bueno, yo... recuerdo claramente que ha dicho que era un regalo para mi. Para que pudiera percibir si alguien a mi alrededor era una criatura de las sombras, que con esto podría detectar su verdadera naturaleza.
Esas han sido sus palabras, estoy bastante segura"


Argumenté esperando el inevitable veredicto a mi favor, y por tanto la posesión de aquella preciosa pulsera...

"¿Oler...? ¿Oler a Akane-chan? Pero, pero... le dará un ataque. A los humanos no les gusta nada eso, y menos a una mujer que le huela un hombre desconocido... Son muy sensibles con esas cosas, y mi Akane es muy inocente.
Tendría que ser sin que se diera cuenta... Oh, tío Tsuki se transformó en gato la primera vez que lo vi en mi mundo, si usted se presentara como un perro encantador seguro que no le importaba que la olisqueara"


Planteé sonriendo, suponiendo que debía de ser más o menos normal para los hengeyoukais adoptar la forma completa de animal. A mi me encantaría poder pasar por gata cuando quisiera, ji, ji.

"Ooh..." dije lastimeramente al ver que era tan grande. Mucho más de lo que podría llevar conmigo y plantar delante de cualquiera, en cualquier momento.
"Oooooohh..." suspiré aún más lastimosa al escuchar que ENCIMA no podía salir de Yume. Adiós a tener uno para mi.

Me senté delante del espejo, miré a Nisio mientras me explicaba lo que debía hacer, luego mi reflejo allí delante y traté de centrarme en algún detalle. No era nada fácil, así que cerré los ojos, y esperé que alguno apareciera.
Finalmente me dejé llevar, me concentré simplemente en el concepto de Kagehisa y el enemigo, sin pensar en nada en concreto confiando en que al alcanzar cierto estado de meditación de no-mente los recuerdos afloraran sin el filtro de la consciencia, como sensei decía...

OUT: te describo una escena posible en out y luego tú ya ves lo que pasa el filtro del master ;p

Bayushi Kagehisa está reunido en su despacho. Hay una mujer con él, de aspecto mestizo y ojos verdes... La he visto otras veces, y me recuerda a algo pero no se a que. Siempre es agradable conmigo.
Otro hombre está también dentro, o quizás sea otra mujer, no acierto a identificar su voz, y eso me causa una creciente curiosidad.
Porque yo estoy al otro lado de una fusama, tratando de escuchar. No se como he llegado ahí, ni como han entrado ninguno de ellos... simplemente estoy allí.
Kagehisa, la sirvienta mestiza y... ¿qué clase de voz es ésa? No puedo evitar curiosear. Voy a la cocina, preparo una tetera con esmero y pongo algo de comida en platitos, lo que haría cualquier buen anfitrión con sus invitados.
Vuelvo a la fusama, me arrodillo ante la puerta, llamo y abro sin esperar. Kagehisa me mira con un rictus de desaprobación, la mujer sonríe de un modo... felino al verme. Pero en aquel instante me interesaba más la tercera persona. Mientras me acerco para dejar el té en la mesita me fijo en su aspecto, y para mi sorpresa aún sigo sin poder identificar su género. Cabello negro recogido, ropa sin mon ni identificación, rasgos anodinos y una expresión ausente.
Su figura, sus manos, su piel... nada me da una pista. Todo parece neutro, ni andrógino ni lo contrario, como un término medio matemáticamente calculado. Ni siquiera me mira, me ignora completamente.
Kagehisa me despide rápidamente y noto como la mujer de ojos verdes aún los mantiene clavados en mi de un modo curioso al marcharme; no es alarmante, sólo intenso.

Al cerrar la puerta, oigo un chasquido casi inmediato, un grito ahogado de dolor y la mesa volcarse y tirar por el suelo todas las tazas que acababa de servir. Abro de nuevo la puerta, instintivamente asustada. La mujer vuelve a sonreirme mientras inclina la cabeza levemente agradeciéndome el pastelillo que está mordiendo del plato que ha rescatado antes de que la mesa volara por los aires, por lo que puedo ver. A ella el resto parece darle igual.
Y ese "resto" es Kagehisa erguido con la espada desnuda en la mano. El filo es extraño, no brilla, no refleja como el acero, parece entre verdoso pálido y transparente, muy parecido a las cuentas de la pulsera de Nisio ahora que vuelvo a verla. Pero lo más curioso es que el tercer invitado desconocido ya no está. Ni cuerpo, ni sangre en la espada, ni rastro...
Al envainarla suena una nota muy rara, mientras Kagehisa recupera la posición natural bajando la guardia, Recuerdo una frase "Llévatela... y haz que se duerma, o algo. No quiero que recuerde esto, aún es muy pronto"

La mujer de ojos verdes se levanta con desgana y camina hacia mi, me toma con suavidad del brazo y me lleva con ella a mi habitación. Su olor también me es familiar, y esos ojos...
Me tumba en el futón y coloca su mano sobre mis ojos con dulzura. Escucho una palabra en un idioma extraño, y de pronto me invade una ensoñación repentina y la sensación de que estoy en un sueño y aún tengo que despertar. Lo último que noto es un beso antes de caer profundamente dormida.

La imagen del espejo se vuelve negra. Se que estoy durmiendo. Pero una voz dulce resuena al otro lado del espejo "¿Qué es... eso? ¿Quien está ahí?"
Con los dedos levanta uno de mis párpados, porque su rostro vuelve a verse en el espejo. Ahora parece mirarme directamente, no a quien está tumbada sino a la Sakura que estoy ahora sentada junto a Nisio.
Ladea la cabeza, como un felino tratando de percibir algo más. Entrecierra aquellos ojos de color esmeralda brillante ahora, intensificando la mirada "Ningen-dono... ¿sois vos?" susurra, y acto seguido sonríe enseñando una fila de dientes. Ahora nos mira a ambas a través del espejo, como si estuviera en aquel preciso momento al otro lado "Esto comienza a ponerse divertido, ju, ju..." se ríe antes de volver a cerrarme los ojos, dejando en el espejo por un segundo nada más que una sonrisa exageradamente ancha, afilada y repleta de colmillos, antes de esfumarse en la oscuridad.

OUT/
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Jue Oct 18, 2018 3:54 pm

"Claro, en realidad esta apariencia es por educación hacia Ningen-dono. No quiero asustar a nadie y tratamos cuando venimos de pasar lo más inadvertidos posibles. Pero no significa que no sea como soy. Si alguna vez algún Cangrejo se ha cruzado conmigo más allá de sus tierras te aseguro que no me ha visto así." se señaló tal y como era ahora.

"Sólo hay que tener cuidado con que luego no huelas a Jigoku y listo." se rió.

...


Nisio miró la pulsera, luego a ti, luego la pulsera y al final suspiró.

"Esta bien... supongo que puedo ir a ver a los ryus para que me den otra."

Asahi te miró un segundo antes de suspirar ante tu petición.

"Podría hacer eso." Respondió."Pero no soy un perro al que le gusta que le abracen ni esas cosas." indicó que era contrario a esas amantes locas de los perros que los llevaban en brazos.

"No puedes quedartelo todo." se rió Ran al oirte quejarte.


Nisio se sentó a tu lado e indicó que los demás se pusieran detrás y te dejó proceder.

OUT
los añadidos los pondré en cursiva. Lo añadido es lo que Nisio señala en la escena, lo que se ve cuando otros prestan atención.
IN


Bayushi Kagehisa está reunido en su despacho. Es de noche.Hay una mujer con él, de aspecto mestizo y ojos verdes,unos ojos que no son rasgados sino almendrados, grandes... La he visto otras veces, y me recuerda a algo pero no se a que. Siempre es agradable conmigo.
Otro hombre está también dentro, o quizás sea otra mujer, no acierto a identificar su voz, y eso me causa una creciente curiosidad.Por mucho que trato de agudizar el oído no consigo saber si es tono de hombre o de mujer, es confuso, a veces parece ambos incluso.
Porque yo estoy al otro lado de una fusama, tratando de escuchar. No se como he llegado ahí, ni como han entrado ninguno de ellos... simplemente estoy allí.


Kagehisa, la sirvienta mestiza y... ¿qué clase de voz es ésa? No puedo evitar curiosear. Voy a la cocina, preparo una tetera con esmero y pongo algo de comida en platitos, lo que haría cualquier buen anfitrión con sus invitados.
Vuelvo a la fusama, me arrodillo ante la puerta, llamo y abro sin esperar. Kagehisa me mira con un rictus de desaprobación, la mujer sonríe de un modo... felino al verme. Pero en aquel instante me interesaba más la tercera persona. Mientras me acerco para dejar el té en la mesita me fijo en su aspecto, y para mi sorpresa aún sigo sin poder identificar su género. Cabello negro recogido, ropa sin mon ni identificación, rasgos anodinos tanto que me pregunto si sería capaz de recordar su rostro dentro de dos díasy una expresión ausente.
Su figura, sus manos, su piel... nada me da una pista. Todo parece neutro, ni andrógino ni lo contrario, como un término medio matemáticamente calculado. Ni siquiera me mira, me ignora completamente.
Kagehisa me despide rápidamente y noto como la mujer de ojos verdes aún los mantiene clavados en mi de un modo curioso al marcharme; no es alarmante, sólo intenso.

Al cerrar la puerta, oigo un chasquido casi inmediato, un grito ahogado de dolor y la mesa volcarse y tirar por el suelo todas las tazas que acababa de servir. Abro de nuevo la puerta, instintivamente asustada. La mujer vuelve a sonreirme mientras inclina la cabeza levemente agradeciéndome el pastelillo que está mordiendo del plato que ha rescatado antes de que la mesa volara por los aires, por lo que puedo ver. A ella el resto parece darle igual.
Y ese "resto" es Kagehisa erguido con la espada desnuda en la mano. El filo es extraño, no brilla, no refleja como el acero, de hecho parece que opaca la luz a su alrededor, de un color entre verdoso pálido y transparente, muy parecido a las cuentas de la pulsera de Nisio ahora que vuelvo a verla. Pero lo más curioso es que el tercer invitado desconocido ya no está. Ni cuerpo, ni sangre en la espada, ni rastro...
Al envainarla suena una nota muy rara que tiene un timbre metálico casi como una campanilla, mientras Kagehisa recupera la posición natural bajando la guardia, Recuerdo una frase "Llévatela... y haz que se duerma, o algo. No quiero que recuerde esto, aún es muy pronto"

La mujer de ojos verdes se levanta con desgana y camina hacia mi, me toma con suavidad del brazo y me lleva con ella a mi habitación. Su olor también me es familiar, y esos ojos... Aunque podrías y lo normal sería resistirte no lo haces, la obedeces y ni te planteas no hacerlo.
Me tumba en el futón y coloca su mano sobre mis ojos con dulzura. Escucho una palabra en un idioma extraño pero que a la vez te es familiar, como si ya lo hubieras oído en un pasado lejano y difuso, y de pronto me invade una ensoñación repentina y la sensación de que estoy en un sueño y aún tengo que despertar. Lo último que noto es un beso antes de caer profundamente dormida.

La imagen del espejo se vuelve negra. Se que estoy durmiendo. Pero una voz dulce resuena al otro lado del espejo "¿Qué es... eso? ¿Quien está ahí?"
Con los dedos levanta uno de mis párpados, porque su rostro vuelve a verse en el espejo. Ahora parece mirarme directamente, no a quien está tumbada sino a la Sakura que estoy ahora sentada junto a Nisio.
Ladea la cabeza, como un felino tratando de percibir algo más. Entrecierra aquellos ojos de color esmeralda brillante ahora, intensificando la mirada "Ningen-dono... ¿sois vos?" susurra, y acto seguido sonríe enseñando una fila de dientes. Ahora nos mira a ambas a través del espejo, como si estuviera en aquel preciso momento al otro lado "Esto comienza a ponerse divertido, ju, ju..." se ríe antes de volver a cerrarme los ojos, dejando en el espejo por un segundo nada más que una sonrisa exageradamente ancha, afilada y repleta de colmillos, antes de esfumarse en la oscuridad.



Todos quedaron callados cuando la imagen desapareció.
Asahi miró a Nisio y antes que esta dijera nada asintió.

"La buena noticia es que sí, parece ser ella. La mala noticia es que no entiendo qué hace ella metida en todo esto."

Asahi entonces dijo:

"No tiene sentido. ¿Qué hace la momo de los Kitsunes en la casa de Kagehisa? ¿Qué querría? No tiene sentido que tenga que ver con ellos..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Lun Oct 22, 2018 12:10 pm

"¿Así que esas historias de onis bromistas que cambian tus cosas de lugar, crean malentendidos, engaños y cosas así... no son ciertas?"

Me pregunté pensando en lo equivocada que había estado siempre esa consideración popular.

"Tendrás que decirme tú con qué bañarme entonces para no "oler" a Jigoku, está claro que yo no percibo demasiado bien los olores. Puede que si pasara más tiempo despertando mi lado neko pudiera, pero mi parte humana es bastante torpe olfativamente hablando."

Dije chasqueando la lengua con bastante fastidio por el hecho de ser una verdad que me veía obligada a reconocer. Me encantaría tener los sentidos de una neko, pero no parecía que la historia fuera a ir por esos derroteros.

...

Recibí la pulsera encantada, pensando, pero sin decirlo, que si Nisio tenía tanta facilidad para conseguir esa clase de cosas bien podría haber traído más desde el principio. Pero me contuve para no arriesgarme a que mi lógica aplastante me hiciera quedarme sin aquella preciosa pulsera, que me probé y seguía quedándome muy hermosa alrededor de mi muñeca.

"¿Y si miro a través de estas cuentas, podría ver al enemigo...? Una vez escuché que los Soshi sabían fabricar una especie de anteojos que se colocaban en el rostro y con los que se podían ver muchas cosas que a simple vista pasaban desapercibidas"

Pregunté curiosa, tratando de comprobar si eran lo suficientemente grandes para eso, acercándomelas a los ojos.

"¿¿Qué??" exclamé escandalizada "¿Eres uno de esos perros gruñones a los que no les gusta que los acaricien...? Pues, pues... no te prometo nada. Excepto que si me gruñes, me enfadaré. No lo harías aunque yo te abrazara, ¿verdad? ¿¿Verdad??

No me gruña, Asahi-sama."


Dije frunciendo el ceño, como si una gatita le diera una orden a un león. Pero si la forma perruna del Inu era adorable, por supuesto que pensaba acariciarlo y abrazarlo. Y más le valía ser un perrito bueno porque si algo no nos gustaba a los gatos, era que no nos dejaran hacer lo que "debíamos" hacer. Me resultaba absolutamente IMPOSIBLE creer que Hanekawa no lo hubiera hecho, o que hubiera aceptado de buen grado que no le dejara hacerlo.

"No lo quiero todo... sólo las cosas que me gustan"

Negué con la cabeza corrigiendo a Ran. Pero vamos, ¿quien podría no querer un espejo donde ver los recuerdos de los demás? Podría usarlo con... todos mis seres queridos, y ver como me recordaban a mi misma, por ejemplo.


"Oh, es muy curioso... no tengo un recuerdo nítido de esta escena pero... ahora que la veo, todo me va sonando"

Murmuré sorprendida al comenzar a ver todo aquello. Crucé los dedos esperando por Benten que los que estábamos viendo no terminara "mal" con Kagehisa hacia mi, delante de todos.
De momento, no puedo evitar ruborizarme un poco avergonzada al poder verme todos escuchando detrás de una fusama. ¿No podríamos pasar esa parte deprisa...?

"Hum, qué ojos tan bonitos... ¿donde he visto antes a esa mujer?" me pregunto en voz alta "Pero a ése no recuerdo haberlo visto nunca. Incluso ahora que lo veo, ni siquiera puedo recordar haberlo visto en el momento que estamos viendo... Es como si se hubiera desvanecido por completo de mi memoria" murmuro curiosa fijándome en el tercer invitado. Si que puedo sentir la curiosidad que tuve entonces, pero no el objeto de la misma, como si algo hubiera recortado trozos de mi recuerdo.

"Ah, me acuerdo de esa espada... No era la del daisho samurai de Kagehisa, aunque la empuñadura y la vaina fueran idénticas la hoja era completamente diferente.
Oh claro... así que el individuo misterioso era uno de los sirvientes de la sombra, por eso no podía saber si era hombre o mujer... era uno de esos defectos, una indefinición de las que hablaba antes. Pero si es nuestro enemigo y el aliado de Kagehisa... ¿por qué lo ha matado? Porque... ¿lo ha matado?
Eso explicaría que el arma pareciera tan extraña... ¿de qué estaba fabricada, sensei Nisio-sama?"


Pregunté incapaz de evitar que un torrente de dudas me asaltara, lo que me generaba un notable estrés.

"¿Quien es esa mujer? Parece gaijin, sin duda. Recuerdo que... su presencia era agradable, me gustaba su olor, o eso creo. Incluso su tacto. Aunque me parece bastante extraño que me fuera con tanta docilidad con ella, sin saber nada de lo que había pasado en aquella estancia. Eso no... parece propio de mi, ni siquiera delante de mi esposo.

¿Qué ha dicho? ¿Qué ha dicho...? ¿es magia gaijin?"


Estaba a punto de preguntar más cosas, ver una escena de mi propia memoria que no recordaba realmente me había alterado bastante, era la clase de cosas que pondría histérico a cualquier felino, como un cambio masivo en el mobiliario de su casa. En este caso, de su cabeza.
Pero justo en ese momento presencié lo más extraño de todo el asunto...

"La... la mujer de ojos verdes... ¿nos está mirando a nosotros... aquí, ahora? ¿Le está hablando a usted a través del espejo, Nisio-sensei? Pero si... todo eso sucedió en el pasado, ¿como...?

¿Ella? ¿Quien?

¿La momo Kitsune? ¿Pero quien es la momo kitsune, una de las desaparecidas?
¿Así que... Kagehisa tiene a más momos, además de mi? ¿Y... y todas son sus... esposas?"


Siseé al final completamente descolocada y ofuscada.

Out\
Vaya, es genial volver a leer la escena con los cambios XDDD
Me ha encantado/
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Oct 22, 2018 3:54 pm

"¡esos no somos nosotros! se rióSon mujinas, del reino de las travesuras."

"Te exorcisaré para que no huelas allí a humana ni aquí a oni jaja. Tranquila." asintió.


.....

"No es tan grande como para poder ver a través de esas cuentas.
Un objeto así existe pero te aseguro que no lo tiene ningún Soshi."
Nisio miró hacia el dependiente que servía té distraidamente.

"¿No sabes lo que es el espacio personal?" se quejó Asahi haciendo amago de alejarse.

Ran se rió y le replicó:

"¿Y tu es la primera vez que tratas con un neko? Es decirles que no y querrán más." se rió de nuevo."Salvo que ese sea tu plan, claro juju quizás lo que quieres es que ella vaya a ti por voluntad propia juju Sólo debo recordarte que si tratas de quedartela te la arrancaré de los brazos, Sakura-chan es mia."



"Es lo interesante del espejo, es capaz de recordar lo que tu has olvidado, porque todo lo que pasó sigue estando dentro de ti." dijo el dependiente mientras mirabais lo que empezaba a suceder en la escena.

"Puede que te hayan obligado a olvidarlo..." Murmuró Nisio antes de terminar la escena.

"El arma está forjada en cristal de luna nueva... Por eso es opaca..." Murmuró Nisio."No hay muchos que puedan hacer esa clase de espadas... es un buen punto por donde empezar a investigar..."

"Lo ha matado." asintió Asahi.

Ran asintió también.

"Puede que lo que el sirviente le estuviera pidiendo fuera inaceptable y decidió que no saliera de allí..." murmuró.

Luego la chica te borró la memoria. Quedasteis todos en silencio ante el final de la escena y el sueño apagó la visión del espejo.

"Esa es la madre de la actual momo" dijo Asahi. Nisio asintió despacio."¿Qué hace ayudando a Kagehisa?"

"No es la esposa de Kagehisa, Sakura. Esa zorro esta casada con otra persona." te dijo Ran.

"Estaba. terció Nisio."Lo que no sé es su estado civil en aquella época... Pero ahora me cuadran ciertas cosas..."

"Ayako fue acusada de traición al Clan kitsune y desapareció en mitad de la noche hace años..." murmuró Asahi.

"No sabemos qué fue antes, si la Oscuridad en ella o ella en la Oscuridad... pero es innegable que las coincidencias con ella son poco creibles..." Murmuró Nisio.Ayako, del Clan Kitsune tenía el estatus de zorra de nueve colas, su poder era enorme y eso sin contar que era una momo... Una momo con muchas ambiciones..."

"Tanto que casi nos mete en un lío a los inu y a los okami por su culpa. Ella estuvo a punto de costarnos el pacto con los kitsu, neko y toras." dijo muy serio el inu.

"Eso sería una razón más para que esté con Kagehisa conspirando con la hija de la desaparecida líder neko..." Murmuró esta.

"Hace años que no se sabe de ella, se esfumó."

"O quizás lo que hizo fue cambiar de aspecto... una y otra vez..." murmuró Nisio."Lo que me queda claro es que este problema tiene más variables de lo que en un principio supuse... Aunque no me sorprende. El poder es demasiado tentador para muchos..."




OUT
estas escenas molan ¿eh? es como que CREES que sabes lo que va a pasar but no
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Mar Oct 23, 2018 12:56 pm

"Ah, los mujinas... del Reino de... no me acuerdo, pero se que existe. Es del mismo de donde proceden los orochi, kenkus y los tengu, ¿verdad?
Debe de ser un lugar curioso para visitar"


Dije tintineando sobre mi barbilla mientras trataba de hacerme una idea, sin mucho éxito. Los duelistas Kakita solían mostrar una admiración exagerada por los kenkus en sus poesías, pero aparte de eso no tenía muchas más referencias. Los orochi parecían preferir el mar de Ningen, y los mujina que los Cangrejo esclavizaban seguro que no eran demasiado felices.

"Supongo que oler allí a humana sería bastante peligroso. En cuanto a aquí... bueno, los kuroiban y los kuni seguro que no serían demasiado comprensivos.
Si, mejor si evitamos eso"


Sonreí al final confiada en que Ran podría neutralizarlo.

...

Me quedé mirando a Kimihiro unos instantes hasta darme cuenta de que se refería a sus gafas. Pues claro, tenía sentido si él tenía que tratar con toda clase de seres que entraban y salían de aquel lugar. No pude evitar levantar las orejas al ser consciente, aunque enseguida supuse que sería otra de esas cosas que no podían salir de la tienda, tsk...

"¿Puedo... probármelas...?" supliqué melosamente. Al menos así sabría lo que se siente al verlo todo de aquel modo.

"¿Espacio personal?" repetí extrañada, mirando a Ran por si su expresión me decía que el inu hablara en serio o no "Eso es lo que diría un samurai, en todo caso... Pero por lo que he visto, los hengeyoukais viven según sus instintos, no según etiquetas impuestas como una coraza.
No digo que no haya normas en su sociedad, pero estoy bastante segura de que emanan de su propia naturaleza, no como las de los samurai.

Eso significa que no tienen problema con la cercanía física, salvo, claro está, que el individuo en cuestión que trata de acercárseles no les agrade...

¿Es eso lo que quiere decirme, Asahi-sama? ¿Que yo no le agrado?"


Siseé acercándome a él con una expresión de... gata adorable, dispuesta incluso a no tener que esperar a ver su forma perruna para abrazarlo, ahora que había despertado esa curiosidad en mi. Siempre que no me gruñera o me enseñara los colmillos, porque los perros me asustaban cuando hacían eso pese a que rara vez me había sucedido en mi mundo.


"¿Puede que... lo matara porque yo entré en la sala, y me vió? Ni siquiera parece darse cuenta de que estoy ahí, pero si es... una de esas cosas, tal vez sus ojos sólo formen parte del disfraz y realmente no los necesite para mirar, ¿no?"

Me pregunté, porque me resultaba curioso que fuera lo que fuera que hubiera sucedido dentro de aquella sala, todo se hubiera precipitado tras cerrar de nuevo la fusama a mi espalda.

"¿Con quien está casada entonces...? O quiero decir, estaba" dije sobre la que llamaban Ayako.

"¿Qué hizo para romper el pacto? ¿Qué es un zorro de nueve colas?

¿Entonces debo suponer que es una enemiga? ¿Una de los malos?
Pero el caso es que... al ver la escena he podido recordar algunas sensaciones. Esa mujer me resultaba agradable, tenía un aire familiar y parece que me trata con cierto cariño... Eso me hace pensar para empezar que no debía ser la primera vez que la veía, aunque es posible que hubiera borrado los recuerdos ya otras veces, o se hubiera presentado con otra forma...

¿Y si trato de concentrarme en eso? En su olor, en sus ojos, su voz... ¿es posible que el espejo me devuelva la visión de otras veces en las que la hubiera visto...?"


Propuse al final, realizando el mismo proceso que había hecho para conseguir centrar aquella escena en el espejo. Cerré los ojos, me concentré en el recuerdo de esos rasgos grabados en mi memoria esperando que la magia de aquel artefacto me llevara a algún otro momento concreto, si es que lo había.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Oct 29, 2018 4:58 pm

"De las Travesuras." asintió Ran."Un reino un poco, bastante, dispar... No sé que tienen que ver los Orochi de los mujina y los kenku... aunque bueno, estos últimos también pueden habitar en el Chikushudo, hay parte de ellos que se consideran youkais."

"Si, no creo que "oler a infierno" sea una fragancia que en este mundo guste en absoluto. Lo cual no entiendo, huele rico jiji"


...


El dependiente se rió y se quitó las gafas para que las cogieras.

"Ahora mismo no hay nada raro que ver más allá de dos youkais, una quimera de ensoñación y una rieru. Pero pruebalas." se rió.

"El espacio personal no es sólo de los humanos. Tu deberías saberlo mejor que nadie, eres neko, ustedes necesitáis mucho espacio propio." Te dijo el inu mientras suspiraba.

"No creo que no le gustes. te dijo Ran tiene pinta más bien que deberé pelear con él si le gustas demasiad..." musitó.



"O puede que hubiera algo en él que pudiera hacer que peligrara el plan.
¿Cuando Nisio-sensei te preguntó por tu recuerdo eras capaz de ponerle cara a ese tipo? ¿o era sólo una ráfaga de recuerdo?"


"Estaba casada, si es que es el tiempo verbal adecuado, con Hayato el actual líder del Clan Kitsune.
Una zorra de nueve colas es una kitsune no solo longeva sino de mucho poder. Esto se representa en que tiene nueve colas, literalmente."


"Era una mujer codiciosa, que quería que su marido y su clan consiguiera más ventajas y estuvo a punto de comenzar una guerra con tal de conseguir uno de los objetos sagrados de Inari, el del clan neko, pretendiendo hacer una guerra para poderselo quedar. Terjiversó con el líder del clan okami acusando a tu tío, del clan neko, por la muerte de varios miembros del clan Okami y del suyo. " dijo Asahi.

¿Acusado a tu tío?

"Si borró sus recuerdos de ti no podrás sacarlo porque el espejo muestra recuerdos... Pero si eres capaz de recordar alguna vez más que la hayas visto podríamos intentar ver hasta dónde llegan tus recuerdos y qué te dejó intacto. Ya que dices que la recuerdas de otras veces..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Mar Oct 30, 2018 1:14 pm

"Sensei me contó una vez la historia de que los Orochi, cansados de las bromas de los Mujina, abandonaron ese Reino y vinieron a vivir al nuestro junto a los Ningyo...
Nunca supe hasta qué punto la historia era real, o una metáfora, cuando no simplemente un cuento para niños, pero... siempre me gustaban sus historias"


Expliqué sonriendo, el motivo por el que había oido hablar de los Orochi antes de hoy.

"Mmm, ¿rico en el sentido de... "debería morder eso, seguro que está rico..."?"

Pregunté enarcando una ceja divertida.

...

"¿Dos youkais...? Yo sólo cuento a uno" me dije pensativa mientras miraba a todos los demás. Podía descartar a Ran claro, ¿así que Kajiko o Nisio eran hengeyoukais también? No encajaba.
Me puse las gafas sin dudarlo y los miré a todos. Kimihiro, Kajiko, Nisio, Asahi, Ran, e incluso a mi mantícora "Gatita"

"Hum, si que necesitamos nuestro espacio en ocasiones, pero... también nos gusta que nos abracen en otras. Tenemos momentos para ambas cosas... ¿los inu no?
De hecho, cuando he conocido a perros en Ningen, y no digo que sean iguales pero es lo más cerca que he podido estar de un inu, pues como digo cuando le he caído bien a alguno de ellos, me seguían a todas partes y siempre querían recostarse junto a mi y que les acariciara. Y mi comida, de hecho son terriblemente más glotones que los gatos...

Supongo que no se parecen tanto a los Inu como yo pensaba"


Me lamenté suspirando. Era curioso porque en realidad los gatos SI asemejaban bastante a lo que había visto de los neko.

"Pues no lo parece... Casi me da la impresión de que me gruñirá si me acerco demasiado" le dije en voz susurrada a Ran, sobre Asahi.


"No, no recordaba la cara de ese hombre. De hecho, incluso ahora después de verlo... me costaría describirlo con precisión.
Si lo había visto alguna vez en mi casa o en algún otro lugar, no fui capaz de reconocerlo. Lo que me ha conducido al recuerdo es lo que ha dicho de "detalles que no encajaran" Me llamó la atención que no pudiera identificar su género... No es que no haya algunos grulla con los que no resulte complicado, pero son grullas... y normalmente sólo dura hasta que puedes escuchar su voz. En este caso sin embargo, la voz tampoco era un referente. Es como si... bueno, como si alguien hubiera cosido un disfraz sin tener muy clara la diferencia entre hombres y mujeres humanas"


Confesé sobre el invitado que Kagehisa había aniquilado en aquella escena.

"Así que si sigue casada con el líder del Clan Kitsune, ¿se puede suponer que todos ellos estén detrás de esto?" murmuré preocupada.

"¿¿Que acusó a tío Tsuki?? Pero... qué malvada" fruncí el ceño ofuscándome, especialmente por el hecho de que recordaba que me gustara la presencia de alguien que en realidad era tan mala.
"¿Y qué pinto yo en todo esto...? ¿Por qué me miraba así?
Aunque supongo que me sorprende que sabiendo quien era yo no intentara utilizarme para conseguir algo que quisiera de mi tío... ¿no les parece?"


OUt\
Mira en el subforo que te he escrito una cuestión pertinente al momento/
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Oct 30, 2018 5:00 pm

"Pues bastante real, no se llevan nada bien y tratan de estar en Ningen-do todo el tiempo." te contó Ran.

"Rico en el sentido que huele a barbacoa jijiji A carne asada y jugosa." se rió la oni.


...


Nisio te señaló.

"Media sangre o no eres parte youkai. Si te miras al espejo es lo que eres. ¿O un humano tiene cola y orejas de gato?"

"Los inu son unos cansinos pegajosos." Te dijo Ran. Asahi frunció el ceño ante eso y fue a responder cuando Ran añadió Pero no te lo va a reconocer. El gran señor Asahi-dono no persigue a nadie ¿verdad?"

Asahi fue a responder algo pero al final suspiró dejando que Ran se riera, no pensaba entrar en el juego pero se veía, por el cabello erizado de sus orejas, que estaba a punto de entrar al trapo.

Ran te susurró entonces:

"No le hagas caso, se pone a la defensiva porque no le gusta mostrarse como es delante de otros. Pero tu no te quedes a solas con él o tratará de llevarte con él!"


"Descartaremos entonces que lo reconocieras pero no el hecho que quizás podías haber oído algo que no debías." comentó Nisio del hombre.

"Sigue casada porque uno no puede romper un matrimonio con alguien que no está. Sin embargo el líder ahora tiene otra esposa." te dijo Nisio.

"No creo que ellos estén en eso. Al menos no todos. Pero ella tenía seguidores, no puedo poner la mano en el fuego porque aquellos que la ayudaron no sigan en la sombra esperando su vuelta... Ella....... tenía una capacidad para convencer y seducir alarmante... Y no sólo consiguió seguidores en su clan."

"Si. Recuerdo aquellos rumores con el hermano del líder de los okami..." musitó Nisio.

"Ayako tenía una forma de ser momo diferente a las demás. Una forma que en realidad yo estaba de acuerdo. Ella no se veía como presa sino como dominante. Creía en el poder de las momo y en cierta manera su supremacía. Como digo no lo veía ni veo mal porque el hecho de usar a las momo como presas, carne literalmente es algo que va en contra de todo lo que creo que tiene que ver con ellas... Pero creo que a ella se le fue ese pensamiento de las manos... Comenzó una especie de pugna de supremacía. Y creo que... en cierto sentido ella debió pensar que con ese poder ya podía hacer muchas cosas... ¿Qué pasaría si tuviera más poder? ¿Más momos?...

Creo que Ayako está con la Oscuridad por el poder, para poder usarlo con ella misma, para poder acapararlo y quizás para poder hacerse con más poder de otras momos..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Mié Oct 31, 2018 1:25 pm

"¡¡Y-yo... yo no quiero oler a carne asada!! Como si ser momo no fuera ya suficiente atractivo para que... me coman"

Exclamé sacudiendo la cabeza enérgicamente.

...

"Ahm, yo... claro, pero... yo no puedo verme con estas gafas" sonreí a modo de disculpa por no haberme contado a mi misma, como si lo hubiera hecho queriendo.

Aparte de eso, que tal vez aún pudiera mirarme al espejo con las lentes colocadas sobre mis ojos, me interesaba especialmente ver el aspecto de oni de Ran, si es que aquellas gafas podían permitirme ver eso, o si se limitaban a señalarla como "oni"

"Porque es un macho dominante..." murmuré al hilo de lo que Ran decía de Asahi, hablando para mi misma porque en realidad todo aquello de las manadas y los individuos dominantes que eran seguidos pero no seguían, resultaba bastante ajeno para un gato y como samuraiko tampoco había sido nunca mi fuerte.
"Una vez vi un gran perro que estaba tumbado junto a un niño. Dicen que los cánidos descienden de los lobos y en aquel caso parecía realmente literal; orejas levantadas, mirada atenta de cazador, porte dominante... Sin embargo aquel niño jugaba con él como si fuera un cachorro; le tiraba de las orejas, le pasaba las manos por el hocico, le abrazaba, y el enorme perro se dejaba hacer, pacientemente. A veces abría la boca y devolvía el juego, fingiendo morder usando de manera inofensiva aquellos colmillos diseñados para matar. No se alejaba ni buscaba un espacio personal, no le importaba compartirlo por mucho que llegara a fastidiarle a veces.
Sin embargo, cuando un desconocido trató de acercarse de mala manera al niño, gruñó de un modo aterrador y enseñó los mismos colmillos de un modo que transmitían un mensaje muy diferente, entonces si eran un auténtico seguro de muerte.

Siempre pensé que me habría gustado tener un amigo perro así, pero estaba bastante segura de que si me acercaba me habría gruñido a mi también"


Expliqué al final mirando en última instancia a Asahi de un modo felino.

"De hecho, por mi está bien" sonreí al inu para tratar de relajar la tensión que veía acumularse en su pelaje. Sensei podía hacer eso con una sonrisa y adoraba ese poder suyo "A los gatos al menos, no nos gusta que nos persigan así que preferimos que nos dejen acercarnos nosotros"

Siseé como halago y advertencia a la vez, con dulzura en ambos casos.


"Bueno... si era una líder poderosa, y si además sabía del vínculo de Benten con las momos y como utilizar ese don para seducir a otros... bien podría haber convencido a muchos si. Y no de un modo superficial, sino como devotos seguidores que harían cualquier cosa por ella.

Es decir... ¿que Ayako comenzó por pensar que las momo debían ser dominantes y no presas, y acabó por cazar a otras momo para robarles su poder, justo aquello que había tratado de evitar en primera instancia?
Eso parece... bastante cínico. La ambición desmedida no suele reparar en gastos morales por lo que se ve"


Dije chasqueando la lengua molesta.

"Pero si Ayako está aliada con la Oscuridad, ¿por qué en la escena parece colaborar con Kagehisa acabando con el que parece un emisario de esa misma entidad?
¿Y por qué colaborar con Kagehisa...? Si no estuviera bajo su influencia no sería alguien de fiar, y dicen que pudo haberse... "enamorado" antes de mi. Además si esa kitsune quería momos, podría haberme secuestrado a mi... ¿no?"


Pregunté al final.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mié Oct 31, 2018 4:51 pm

Ran se rió.

"El problema no es oler rico sino que quieran comerte jiji"


...


El dependiente se rió mientras te las dejaba.

"Puedes ver normal con ellas. Pero si quieres ver más allá de lo que se puede ver ahora mismo mira a la persona en concreto, cierra los ojos, respira hondo y abre tu mente, dejala en blanco. Ella te ayudará a ver."


"Eso es porque ese niño era parte de su manada, fuera humano o no. Los inu somos los hengeyoukais más sociables con otras razas del Chikushudo." Te dijo este.

"Yo creo que Asahi le gruñiría a alguien si tratara de acercarsete." se rió Ran."Si quieres te lo demuestro..."

Asahi frunció el ceño.

"Luego me preguntan qué no me gusta de los onis..."


"Es cínico, como ella, pero a la vez es una forma de pensar muy del Chikushudo. La ley del más fuerte. Ayako debió pensar que las momos podían ser cazadoras, no presas, pero que sólo algunas podrían merecerlo. Quizás eso lo pensó desde el inicio, quizás se dio cuenta que contar con ellas no era tan sencillo porque las momos "pertenencen" a los clanes... La cuestión es que creo que ella vio que ese poder podía ser usado y que debería ser para ella."

"No lo sabemos pero si yo tuviera que adivinar por qué una zorra cínica haría algo así sería porque con la Oscuridad tampoco "se ha casado" es decir, ella quiere poder y quiere ser ella misma. Quizás jugaba a dos bandas, quizás Kagehisa le ofreció otras opciones, quizás ella iba a engañarle para quedarse contigo..."

"No estaría exento de lógica...
Sakura-san estaba bloqueada por tu magia y Ayako-san es experta en exhorcismos y en magia protectora. Puede que Kagehisa pensara que algo te estaba bloqueando y contacto con ella por eso.
Lo que estoy segura que no sabían era el por qué y de dónde venía la magia. Esta claro que no pudieron hacer nada."


Ran sonrió mostrando sus incipientes colmillos.

"No cualquiera puede ver mi magia ni mucho menos destruirla."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Jue Nov 01, 2018 1:06 pm

"¿Y acaso una cosa no incita a la otra...?"
Pregunté frunciendo el ceño.

...

"Uh, está bien" asentí a las instrucciones de Kimihiro. Miré a Ran, respiré profundamente y traté de dejar la mente en blanco mientras cerraba los ojos. Tras unos segundos volví a abrirlos, nerviosa...

"Ya veo... así que, ¿como se entra entonces en la manada de un Inu, aparte de naciendo dentro de ella?" le dije a Asahi con una expresión felinas de las que no dejan entrever demasiado de lo que en realidad está pensando el gato, si es que curioseaba sólo por saberlo, o pensaba en alguien en concreto, como yo misma claro.

"A alguien que no fuera de mi familia, supongo" suspiré con una sonrisa dulce sobre eso de que Asahi gruñiría a quien se me acercara, según Ran. Eso la excluía a la Rieru también, tal como yo lo veía.


"Entonces no se trata de que "las momos puedan ser esto o lo otro", es una hipocresía filosófica para disimular que en realidad todo consiste en que "Ayako cree que ella puede ser esto o lo otro..."
Sólo ella. Es puro egoísmo, ambición personal; nada que ver con su clase.

Supongo que esto abre la posibilidad a que alguna momo pudiera haber sido secuestrada por la propia Kitsune, no necesariamente por la Oscuridad, ¿me equivoco? Si las hubiera devorado ya... ¿se habría percibido un aumento de su poder?"


Expuse ciertamente descorazonada.

"En cualquier caso, Ayako debía de considerar a Kagehisa como una pieza de cierta relevancia para tratar personalmente con él... y no sólo como un simple peón humano. Me sigo preguntando de qué dispone mi marido para tener ese poder siendo sólo un mortal"

Me pregunté en voz alta. Entre los samurai era un shinobi, alguien con talento, pero en general eso no significaba mucho comparado con hengeyoukais, con una o con muchas colas.

"O si fue el arevés, si Kagehisa contactó con ella y la Kitsune respondió, en cualquier caso sigue resultando inusual disponer de esa clase de contactos, ¿me equivoco? Máximo cuando todos ustedes daban por desaparecida a esta mujer en cuestión..."

"¡Oh...! Creo que ya se a qué me recordaba Ayako en la escena que hemos visto en el espejo, o mejor dicho a quien... Tenía una sirvienta mestiza, de los Reinos de Marfil, aunque ella me contó que su estirpe provenía de más allá de las Arenas Ardientes... con unos rasgos muy parecidos, o a mi me lo pareció porque los rokuganíes no somos demasiado buenos identificando los diferentes rasgos extranjeros... El caso es que yo la quería mucho y... supongo que mi olfato debió de percibir cierto parecido.

Puede que las dos fueran cambiaformas, y en el fondo el olor de esa naturaleza me recordase a madre, ji, ji"
siseé al final en tono de broma, porque en realidad dudaba de que esa naturaleza tan genérica oliese a nada común, y aunque así fuera mucho menos yo pudiera percibirlo.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Nov 05, 2018 5:48 pm

"En tu caso, que eres comestible puede..." se rió.


...


Las dos Ran eran ciertas, ya que las dos eran ella. Sin embargo cuando abristes los ojos las dos también existían en ella misma. Era como una distorsión de dos imagenes superpuestas, Una pequeña y una enorme. La Ran que conocías y una que se alzaba sobre esta, con el kimono medio abierto dejando ver su cuerpo lleno de oscuras escamas, su preciosa y enorme cola que se enroscaba, el cabello desparramado y la enorme cornamenta retorcida. Y tras esta unas alas plegadas pero que se veían que al extenderlas serían metros. Todo difuso pero estaba ahí, como un lienzo al que le habían tirado agua encima cuando aún estaba húmedo. Pero tenías claro una cosa, todos los ojos de ran te miraban con atención.
Era sobrecogedoramente aterrador y hermoso.


"Hay casos en los que los inus hemos criado a otras razas, tenemos esa facultad por encima de otras de aceptar en nuestro seno a otros cuando forman parte de los nuestros, sino de raza de espíritu. Para ello deben ser de los nuestros, compartir nuestra lealtad y nuestra forma de ver las cosas." te respondió.

"Los perro buenos no gruñirían a la familia." añadió Ran con picaresca y se señaló como si le dijera al inu "yo soy de la familia".

"Si... si la hubiera devorado su poder sería mucho mayor... aunque..." Nisio miró a un lado pensativa.

ran se cruzó de brazos y retomó el tema.

"Si yo fuera una zorra arpía no me comería a una momo, la tendría de bolsa de sangre."

Nisio levantó la cabeza y aquella máscara pareció indignada por la serenidad con la que dijo algo tan atroz.

"¿Qué? Es verdad, y es lo que estás pensando. Si esa Ayako es tan lista sabrá que comerse a una momo sólo se puede hacer una vez pero adquirir su poder de la sangre, mientras viva, puede usar esa carta cuantas veces quiera y si le sale mal siempre se la puede comer."

"Te rogaría que no hablaras aún así de tal forma."

"Ahora que esa posibilidad se plantea... Hay indicios feos ¿verdad? "

Nisio bajó la cabeza.

"Puede."

"Está claro que tu marido es inusual, sea coincidencia, que no lo creo, o no... hay algo más."

"¿Una sirvienta mestiza?" meneo la cabeza con desaprobación.El escoprión hace cosas peligrosas... los gaijins han de ser tenidos en cuenta con cuidado porque nunca sabemos qué viene realmente con ellos."

"Muestrala." dijo Asahi señalando al espejo."Quizás sepamos algo más."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Mar Nov 06, 2018 1:50 pm

"Halaaaaaa..."

Exclamé quedándome casi con la boca abierta al ver la presencia real de Ran, filtrada a través de aquellas lentes. Me acerqué a ella, tratando de tocar con las manos las partes de la "otra Ran" que sobrepasaban con mucho a la forma que había visto hasta el momento.

"Pero... qué guapa eres..." susurré intentado ponerle la zarpa encima a sus cuernos.


"¿Y como es vuestra forma de ver las cosas, Asahi-sama?"

Pregunté de nuevo mostrando curiosidad.


"¿¿Una bolsa de sangre??" repetí horrorizada, llevándome la mano a la frente, notando como de pronto aparecía un sudor frío y mi estómago se revolvía.
"Bueno, pero... eso significa que la pobre momo aún estaría viva... ¿no? Y si está viva puede ser rescatada.
N-no... no es tan malo, después de todo"


Murmuré haciendo un esfuerzo por no mostrar arcadas, pese a que empezaba a sentir náuseas.


Aproveché el asunto del espejo para pensar por completo en otra cosa, así que no puse demasiadas objeciones a mostrar una escena con mi sirvienta preferida, pese a que estuviera segura de que volver a verla me iba a dar mucha pena después de haberla perdido ya.

...

Es invierno, se ve nevar a través de una ventana. En los aposentos de una dama, una joven chica Bayushi cose distraídamente mientras una mujer aparentemente unos años mayor que Sakura, con al aura de una belleza salvaje tan densa como el propio fulgor del fuego, vestida con un kimono vaporoso, sentada a su espalda le cepilla el cabello con mimo, acariciándolo.
El fuego de una chimenea encendida ilumina la estancia. Brillo tenue que enmarca unos rasgos extranjeros en la sirvienta, piel morena, ojos claros de un tono casi anaranjado al reflejar el tono de las llamas. Por instantes un dorado intenso, como si el fuego revelara algún matiz imperceptible. El cabello es oscuro, pero no del intenso negro rokuganés sino del tipo de que los gaijin llaman castaño, contrasta poderosamente con la claridad de sus ojos. Inusualmente corto para una mujer en Rokugan, apenas le alcanza los hombros, donde parece querer comenzar a rizarse antes de ser seccionado. Los rizos, oportunamente eliminados, serían aún mucho más atípicos de lo que ya es en conjunto.

Sakura emite un pequeño grito de dolor, al clavarse la aguja en un dedo. Comienza a sangrar profusamente. Ante los lamentos, la sirvienta toma la mano de Sakura y se lleva el dedo a su boca. Haciendo desaparecer la sangre, sonríe divertida de un modo extraño, como si aquello le deleitara o fingiera hacerlo burlonamente.
-Tu sangre es tan dulce… como tú misma, mi niña. Eres como un mochi –dice antes de echarse a reir tras liberar el dedo de entre sus dientes. Ya no hay rastro de hemorragia.
-Yo no soy ningún mochi, Denari –protesta Sakura frunciendo el ceño.
-De-na-LI –le corrige la sirvienta con descaro, antes de volver a reir. Dice que le encanta como los koven rokuganesa pronuncia mal su nombre. –Claro que no, gatita. Eres mucho más interesante que un mero pastelito… Sólo digo que eres tan deliciosa como uno.
-De-na… llli. ¿Así?
-Mejor, no hace falta que arrastres tanto la “ele”, pero vas mejorando… -Sakura sonríe, y la mujer gaijin deja el cepillo, la abraza descaradamente y la atrae contra su cuerpo con la facilidad y suavidad con la que la propia Sakura abraza a sus gatos. Ésta se limita a dejarse hacer, por el momento, con un suave gruñido. –Con lo glotona que yo he sido… cuando era más joven, ju, ju. Y ahora mírame –suelta una carcajada de nuevo.
-¿Qué hay de malo en un poco de glotonería?
-Cielos, nada en absoluto… El problema viene después, gatita.
-Mmm, dolor de barriga, ¿verdad?
-Bueno si, remordimientos en general. Físicos o emocionales. Después de comerte todos los pastelitos… ¿qué te queda? Ninguno. Te quedas sola, y aburrida. Y los echas de menos.
-No lo entiendo… ¿para qué sirve un mochi si no se come? –pregunta Sakura apoyando la cabeza sobre el hombro de la doncella.
-Eso decía yo. Pero si los echas de menos, es que había algo más, ¿no?
-¿Hambre?
-No, no, no… recuerda que estás llena. No es hambre. Es… bueno, verlos, tocarlos, olerlos… Los hay que no sirven para otra cosa que para saciar el estómago, claro; pero con el tiempo me he dado cuenta de que también hay… cosas especiales que… se pueden disfrutar de más tiempo, si no las devoras.
-¿Cómo yo? Por los dioses, Dena-chan, parece que estés hablando de tragarme a mi, ji, ji…
-Cielos, no. Te echaría demasiado de menos… -dijo estallando en risas, como si todo fuera una broma macabra –Ya no podría abrazarte, olerte, ni escuchar… cuando te ríes –comenzó a buscarle las cosquillas a Sakura por su cintura, y por descontado ésta tuvo su turno de estallar entre carcajadas, antes de conseguir retener las atrevidas manos de su sirvienta, que pese a parecer mucho más fuerte que la samuraiko, enseguida aceptó cesar el asalto. –Y no sólo eso… verás, ¿alguna vez te he contado que en mi país de origen, o al menos el de mi padre, se comen… a los gatos?
-¿¡QUÉ!? –Sakura se levantó de un salto, escandalizada. –Pero eso es horrible…
-Y si te dijera que es el bocado más delicioso que probarías en tu vida. ¿Cambiaría eso tu percepción?
-Ni hablar… No.
-Pero… gatos hay muchos…
-¿Y qué? Cada uno es único, no hay dos iguales… ¿Y si me comiera uno que en el futuro él mismo o su descendencia pudiera haber sido uno de los míos? No sólo estaría acabando con su vida, sino que perdería todo lo que podríamos haber compartido en el futuro… ¿Quién sabe cuántas cosas? Ningún bocado por delicioso que fuera valdría la pena toda esa pérdida.
-Justo. Eso mismo –sonrió al final Denali volviendo a abrazarla. Aunque Sakura no parecía demasiado dispuesta.
-¿Alguna vez has comido gato…?
-Bueno, no se. Hace mucho tiempo que estuve allí… no me acuerdo. Pero son demasiado adorables. Ya te he dicho que ya no como cosas adorables, ju… Quien sabe cuántas cosas divertidas podría perderme, como dijo alguien sabio una vez. –la joven samuraiko volvió a recostarse, exhalando un suspiro de aceptación. La mujer gaijin la abrazó con descaro, hundiendo su cara entre su cabello. Sakura empezó a reírse de nuevo.
-Así que no puedes comerme pero si morderme… ¡aaayy! No hagas eso… -acertó a decir aún riendo, antes de revolverse como una gata que decide cambiar de música, porque si.
-Y olerte, ya sabes, ju –repitió la mujer gaijin atrapando el brazo de Sakura y llevándose su muñeca hasta el rostro, con la confianza de un humano jugando con su gato.
-Yo no huelo a nada. Una dama no huele a nada más que a perfume –replicó con fastidio.
-Mi olfato es muy sensible, puedo oler toda tu vida, mi niña. Y me gusta.
-Qué tontería… ¿Y a qué huelo? –preguntó entre la incredulidad y la curiosidad, dejándose manejar tranquilamente de nuevo.
-A gato… a azufre, a grulla, a escorpión… y a Benten. Y a venganza, juas, juas. Es una combinación única, créeme.
-¿Qué…? N-no digas… ridiculeces. No le irás a decir… nada de eso a mi marido, ¿verdad?
-Gatita… por supuesto que no.
-Pero eres su sirvienta… ¿no?
-Empleada, ju. Tiene un contrato que se piensa blindado pero… tú eres mi niña, eso es mucho más importante, y lo cierto es que yo escribí la mayoría de esas cláusulas con el anterior firmante, así que… ya sabes que quien hace la ley, hace la trampa.
Digamos que trabajo para él, pero… en un sentido más amplio, tengo mis propios planes, te lo aseguro. Y son divertirme, ja, ja. Así que él sabrá lo que “tenga” que saber… cada cosa a su debido tiempo, ju, ju. –la mujer gaijin besó dulcemente el cabello de Sakura, que se volvió a recostar aplacado su temor por las caricias, aunque sin tenerlas aún todas consigo. Pero había algo en aquella mujer que le hacía sentir a salvo incluso de Kagehisa.

-Cuéntame otra vez la historia de tu pueblo, Dena-chan. Esa leyenda del demonio del Tigre Blanco y la Diosa exiliada… Los… Lac-sa-sa…
-Tu pronunciación sigue siendo encantadora –rompió a reir de nuevo. -Pero no era ningún demonio gatita, sino un Jin, ya te lo dije… Y la diosa expulsada del cielo de cuyo vientre surgió mi pueblo… se parecía a ti, mi niña. Supongo que por eso me gustas tanto, tanto…
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Nov 06, 2018 4:50 pm

Tratabas de tocar la otra parte por encima de la pequeña Ran pero ahí no había nada. Sin embargo podías sentir los colores chorreantes de aquella presencia difusa y los cabellos negros y rojizos que caían por sus hombros como cascadas en movimiento. Ran se rió ante tus palabras y sacó pecho.

"Pues claro, cualquier oni que no fuera idiota se enamoría de mi."

Que no fuera idiota... pensate en el problema de Ran con su amor no correspondido.


"Liderazgo, familia y lealtad."

"la organización de los Inus se parece más al escoripión que la de los neko." te dijo de pronto Nisio.se te daría bien vivir entre ellos. Ellos obedecen a sus líderes sin preguntar y son piña. ¿te suena de algo?"

Asahi asintió.

"Siento que... debido a lo irregular de tu situación... tu madre no eligió....... mal con el tipo de humano con el que estar." aquello le costó al inu decirlo.


"Si la teoría de Ran es cierta... si." murmuró Nisio somrbía sobre aquel destino.

"¿Crees que sería capaz de eso? La siguiente momo kitsune era su hija..." masculló Asahi.

"Ahora mismo me creo cualquier cosa...."



Luego decidiste volver a enseñar otra escena de tu pasado, con la criada gaijin...

(...)

Es invierno, se ve nevar a través de una ventana. En los aposentos de una dama, una joven chica Bayushi cose distraídamente mientras una mujer aparentemente unos años mayor que Sakura, con al aura de una belleza salvaje tan densa como el propio fulgor del fuego, vestida con un kimono vaporoso, sentada a su espalda le cepilla el cabello con mimo, acariciándolo.Posee un color de piel extraño, tiene cierto fulgor dorado, no bronceado sino como si su cuerpo fuera de ese color. No es hermoso como la piel blanca rokuganí pero tiene algo salvaje que la hace atrayente.

El fuego de una chimenea encendida ilumina la estancia. Brillo tenue que enmarca los rasgos extranjeros en la sirvienta de piel morena, ojos claros de un tono casi anaranjado al reflejar el tono de las llamas. Por instantes un dorado intenso, como si el fuego revelara algún matiz imperceptible. El cabello es oscuro, pero no del intenso negro rokuganés sino del tipo de que los gaijin llaman castaño, contrasta poderosamente con la claridad de sus ojos. Inusualmente corto para una mujer en Rokugan, apenas le alcanza los hombros, donde parece querer comenzar a rizarse antes de ser seccionado. Los rizos, oportunamente eliminados, serían aún mucho más atípicos de lo que ya es en conjunto.

Sakura emite un pequeño grito de dolor, al clavarse la aguja en un dedo. Comienza a sangrar profusamente. En mitad del quejido el silencio se hace. La sirvienta mira cómo la gota cae desde su dedo y este instante parece ralentizado en la escena.Ante los lamentos, la sirvienta toma la mano de Sakura y se lleva el dedo a su boca. Haciendo desaparecer la sangre, sonríe divertida de un modo extraño, como si aquello le deleitara o fingiera hacerlo burlonamente.Sus ojos anaranjados brillan entonces dorados con un relámpago en el destello.
-Tu sangre es tan dulce-toma aire al decir aquello y el espacio entre las palabras cobra un nuevo significado-Como tú misma, mi niña. Eres como un mochi –dice antes de echarse a reir tras liberar el dedo de entre sus dientes unos que poseen unos colmillos un poco más pronunciados de lo normal. Ya no hay rastro de hemorragia.
-Yo no soy ningún mochi, Denari –protesta Sakura frunciendo el ceño.
-De-na-LI –le corrige la sirvienta con descaro, antes de volver a reir. Dice que le encanta como los koven rokuganesa pronuncia mal su nombre. –Claro que no, gatita. Eres mucho más interesante que un mero pastelito… Sólo digo que eres tan deliciosa como uno.- No sabías cuándo te había empezado a llamar gatita en la intimidad, de hecho creías que siempre lo había hecho.
-De-na… llli. ¿Así?
-Mejor, no hace falta que arrastres tanto la “ele”, pero vas mejorando… -Sakura sonríe, y la mujer gaijin deja el cepillo, la abraza descaradamente y la atrae contra su cuerpo con la facilidad y suavidad con la que la propia Sakura abraza a sus gatos. Ésta se limita a dejarse hacer, por el momento, con un suave gruñido. –Con lo glotona que yo he sido… cuando era más joven, ju, ju. Y ahora mírame –suelta una carcajada de nuevo.
-¿Qué hay de malo en un poco de glotonería?
-Cielos, nada en absoluto… El problema viene después, gatita.
-Mmm, dolor de barriga, ¿verdad?
-Bueno si, remordimientos en general. Físicos o emocionales. Después de comerte todos los pastelitosaquel silencio posterior te hace darte cuenta que pastelito lo pronuncia no como cuando habla de los moshis sino con la misma entonación que cuando ha hablado de ti ¿qué te queda? Ninguno. Te quedas sola, y aburrida. Y los echas de menos.
-No lo entiendo… ¿para qué sirve un mochi si no se come? –pregunta Sakura apoyando la cabeza sobre el hombro de la doncella.
-Eso decía yo. Pero si los echas de menos, es que había algo más, ¿no?
-¿Hambre?
-No, no, no… recuerda que estás llena. No es hambre. Es… bueno, verlos, tocarlos, olerlos… Los hay que no sirven para otra cosa que para saciar el estómago, claro; pero con el tiempo me he dado cuenta de que también hay… cosas especiales que… se pueden disfrutar de más tiempo, si no las devoras.
-¿Cómo yo? Por los dioses, Dena-chan, parece que estés hablando de tragarme a mi, ji, ji…
-Cielos, no. -Sus ojos brillan, no lo dice pero de pronto en tu mente se forma un "a ti no". No que no lo hiciera, sino que a ti no.-Te echaría demasiado de menos… -dijo estallando en risas, como si todo fuera una broma macabra –Ya no podría abrazarte, olerte, ni escuchar… cuando te ríes –comenzó a buscarle las cosquillas a Sakura por su cintura, y por descontado ésta tuvo su turno de estallar entre carcajadas, antes de conseguir retener las atrevidas manos de su sirvienta, que pese a parecer mucho más fuerte que la samuraiko, enseguida aceptó cesar el asalto. –Y no sólo eso… verás, ¿alguna vez te he contado que en mi país de origen, o al menos el de mi padre, se comen… a los gatos?
-¿¡QUÉ!? –Sakura se levantó de un salto, escandalizada. –Pero eso es horrible…
-Y si te dijera que es el bocado más delicioso que probarías en tu vida. ¿Cambiaría eso tu percepción?
-Ni hablar… No.
-Pero… gatos hay muchos…
-¿Y qué? Cada uno es único, no hay dos iguales… ¿Y si me comiera uno que en el futuro él mismo o su descendencia pudiera haber sido uno de los míos? No sólo estaría acabando con su vida, sino que perdería todo lo que podríamos haber compartido en el futuro… ¿Quién sabe cuántas cosas? Ningún bocado por delicioso que fuera valdría la pena toda esa pérdida.
-Justo. Eso mismo –sonrió al final Denali volviendo a abrazarla. Aunque Sakura no parecía demasiado dispuesta.
-¿Alguna vez has comido gato…?
-Bueno, no se. Hace mucho tiempo que estuve allí… -¿qué edad tenía? Te preguntaste entonces tratando de recordar si era mucho mayor que tu.- No me acuerdo. Pero son demasiado adorables. Ya te he dicho que ya no como cosas adorables, ju… Quien sabe cuántas cosas divertidas podría perderme, como dijo alguien sabio una vez. –la joven samuraiko volvió a recostarse, exhalando un suspiro de aceptación. La mujer gaijin la abrazó con descaro, hundiendo su cara entre su cabello. Sakura empezó a reírse de nuevo.
-Así que no puedes comerme pero si morderme… ¡aaayy! No hagas eso… -acertó a decir aún riendo, antes de revolverse como una gata que decide cambiar de música, porque si.
-Y olerte, ya sabes, ju –repitió la mujer gaijin atrapando el brazo de Sakura y llevándose su muñeca hasta el rostro, con la confianza de un humano jugando con su gato. Ahora que lo pensabas era la primera vez, tras Satomi, que alguien te abrazaba y respiraba tu aroma tanto. Siempre te olía. A veces incluso sabía encontrarte sólo por el olor, o eso decía. Siempre te encontraba su tratabas de jugar con ella al escondite, tarde o temprano el olor te delataba, decía.
-Yo no huelo a nada. Una dama no huele a nada más que a perfume –replicó con fastidio.
-Mi olfato es muy sensible, puedo oler toda tu vida, mi niña. Y me gusta.
-Qué tontería… ¿Y a qué huelo? –preguntó entre la incredulidad y la curiosidad, dejándose manejar tranquilamente de nuevo.
-A gato… a azufre, a grulla, a escorpión,a... momo -en aquel momento lo asumiste a que se dice igual que melocotón- … y a Benten. Y a venganza, juas, juas. Es una combinación única, créeme.
-¿Qué…? N-no digas… ridiculeces. No le irás a decir… nada de eso a mi marido, ¿verdad?
-Gatita… por supuesto que no.
-Pero eres su sirvienta… ¿no?
-Empleada, ju. Tiene un contrato que se piensa blindado pero… tú eres mi niña, eso es mucho más importante, y lo cierto es que yo escribí la mayoría de esas cláusulas con el anterior firmante, así que… ya sabes que quien hace la ley, hace la trampa.
Digamos que trabajo para él, pero… en un sentido más amplio, tengo mis propios planes, te lo aseguro. Y son divertirme, ja, ja. Así que él sabrá lo que “tenga” que saber… cada cosa a su debido tiempo, ju, ju. –la mujer gaijin besó dulcemente el cabello de Sakura, que se volvió a recostar aplacado su temor por las caricias, aunque sin tenerlas aún todas consigo. Pero había algo en aquella mujer que le hacía sentir a salvo incluso de Kagehisa.

-Cuéntame otra vez la historia de tu pueblo, Dena-chan. Esa leyenda del demonio del Tigre Blanco y la Diosa exiliada… Los… Lac-sa-sa…
-Tu pronunciación sigue siendo encantadora –rompió a reir de nuevo. -Pero no era ningún demonio gatita, sino un Jin, ya te lo dije… Y la diosa expulsada del cielo de cuyo vientre surgió mi pueblo… se parecía a ti, mi niña. Supongo que por eso me gustas tanto, tanto…



(...)


Ran miró a Nisio y Asahi y esta suspiró.

"Si. Estáis pensando en qué posibilidad hay de que sea coincidencia... Yo os lo diré. Ninguna."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Mié Nov 07, 2018 1:47 pm

"Si los machos de oni se parecen a los de las otras razas, no faltarán los que se comporten como idiotas ante una hembra imponente"

Dije conteniendo una risotada a duras penas, aunque confiaba en que Asahi no se diera por aludido porque en realidad no estaba pensando en él sino en... otros miles.

Después de comprobar que no podía tocar el cuerpo de oni de Ran, aún tendría que esperar a que cruzara el umbral de su mundo de origen para eso, me puse a pensar a quien miraría el siguiente con aquellas lentes. Podría ser el Inu, aunque no parecía que escondiera demasiado más allá de lo que era ahora, así que probé suerte con la propia Nisio...


"Hum si... podría ser el lema del Clan Escorpión, perfectamente. Así que... como escorpión se me daría bien vivir entre los inu, pero como neko sería probablemente rechazada, ¿me equivoco? No es que los nekos no puedan ser leales, claro que si, sólo que su manera de vivir esa lealtad es diferente lo que puede llevar a errores de interpretación por quienes les rodean si no han aprendido a "pensar como un gato"
Pero para nada es imposible. He visto a perros y gatos ser extremadamente leales unos con otros, cuando llegan a entenderse"


Expliqué mirando al techo, recordando aquel perro ciego por las calles de Kyuden Bayushi que seguía a un gato allá donde fuera, y como éste se preocupaba constantemente por guiarlo y mantenerlo a salvo. Siempre que podía, escamoteaba algo de comida de la cocina para llevársela...

Al final incliné la cabeza, agradeciéndole de corazón a Asahi su sinceridad sobre mi madre, sin necesidad de añadir nada más a lo que él mismo había dicho.


"Al menos ahora sabemos que está viva, y que es una pieza más del tablero... Y en ese caso, podemos buscarla. Si Kagehisa dio con ella, tal vez no esté demasiado lejos... De mi, ya saben"

Murmuré queriendo decir que si Ayako buscaba a las momos por su propia iniciativa, tal vez hubiera seguido acechándome después de tratar con mi marido. O tal vez seguían colaborando, en cualquier caso podría no andar lejos.


"Ehm... es cierto eso de que a través de este espejo pueden percibirse con claridad detalles que nuestra memoria había pasado por alto al almacenar los recuerdos...
En fin, tengan en cuenta que para mi había sido habitual recibir abrazos de sensei durante toda mi vida, y ella me llamaba "sakuraneko" en tono cariñoso, así que cuando me casé con Kagehisa y de pronto me quedé sola... la actitud de Denali cuando mi esposo la presentó como mi doncella y se ganó mi confianza me resultaba muy... agradable; me recordaba a sensei, por lo que en realidad me gustaba. Supongo que era típico entre los gaijines, ellos no tenían una etiqueta tan rígida en la intimidad, según me contaba.

Claro que hay ciertos detalles que... podrían ser coincidencia pero... supongo que todo hace indicar que ella ya sabía que yo era medio neko. Y lo del melocotón... cobra un sentido diferente ahora.
Incluso lo del azufre y la venganza... bueno, ¿creen que existe alguna posibilidad de que fuera consciente de la magia de jigoku sobre mi? Quiero decir que si ni siquiera Ayako se había dado cuenta... ¿qué otro hengeyoukai podría?
Pero claro, tampoco sabemos que fuera realmente una hengeyoukai, o Asahi-sama lo habría percibido por su olor en mi piel, ¿me equivoco?

De todas formas... no creo que nada de eso importe demasiado. Verán, ella está... ella murió"
dije agachando la cabeza apenada al recordarlo "Cuando Kagehisa descubrió lo cercana que había llegado a ser para mi, montó en cólera y me obligó a... y la asesinó.

La echo de menos..."
suspiré mirando al suelo, intentando evitar romper a llorar.

"Recuerdo la historia de su pueblo, que ella me contaba y que le pido ahi... Siempre le decía que me la contara de nuevo" sonreí tímidamente "Según la leyenda, el Sol y la Luna habían creado una raza de sirvientes, los jin, pero estos eran demasiado poderosos y les daba miedo que se rebelaran... Y bueno, una rebelión e invasión de los Cielos después, el Sol arrasó la tierra con su furia exterminándolos a casi todos, por eso las Arenas Ardientes son en su mayoría un desierto inhóspito y abrasador. Pero uno de los jin más poderosos sobrevivió y fue encerrado en un templo llamado "del Tigre Blanco", lo recuerdo porque me hacía gracia que tuviera el mismo nombre que Soshi Seto-sama. Y allí pasó milenios, y se decía que las hembras que se acercaban demasiado quedaban embarazadas y daban a luz monstruos. Así que nadie pasaba por allí claro, hasta que una diosa cayó exiliada, porque resulta que en aquellas tierras los dioses pueden bajar en la jerarquía si cometen errores o disgustan a un dios muy malo que Denali no quería nombrar... En fin, pues aquella diosa entró en el templo y... nació la estirpe del pueblo gaijin de Denali. Poderosos, orgullosos y terribles pobladores de las arenas.

A ver, sólo es una leyenda extranjera, la manera de unos gaijin de querer fabular sobre el origen de su pueblo seguramente para asustar a sus enemigos, pero... me gustaba como ella contaba esa historia"


Suspiré al final de nuevo, aunque esta vez con una leve sonrisa al recordarla, aunque siempre empapada de tristeza.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mié Nov 07, 2018 4:45 pm

"Por supuesto! Ven cuernos y se vuelven locos..." dijo con sarcasmo Ran.

Miraste a Nisio pero el resultado fue a la vez decepcionante y maravilloso.
Nisio era Nisio. Era humana por lo tanto no podías ver más allá de su cuerpo. La máscara seguía ahí y no permitía ver su rostro. Sin embargo su aura, lo que la rodeaba, eso era impresionante. Era como si el aire a su alrededor crepitase y aquella energía que la envolvía fuera de colores en ondas, como aurora boreal.
Entonces viste a la máscara que te sonreía. Te sonreía. No creíste. Esta vez pudiste verlo con claridad. Sonrió como si fuera su cara. Fue una sonrisa irónica de esas que te hablan que saben lo que estás haciendo pero no te regañó ni te dijo nada al respecto.

"Bueno, nuestras ciudades tienen youkais de otros clanes, no son comunes pero los hay, así que poder podrías vivir. Pero... para que te hagas una idea sería como si tu te fueras a vivir a alguna ciudad no muy amplia de otro clan. No habría muchos como tu, sería raro, pasarían cosas por ser diferente pero se puede vivir. Sobretodo teniendo en cuenta que tenemos ese tratado." Te comentó Asahi."Pero todos se acostumbrarían pronto... somos buenos en eso, y quién sabe puede que te guste más que tu tierra."




"Vamos a tener que asegurarnos que Ayako no aparezca por aquí a venir por ti."

"Si me das permiso para quedarme en tu Reino yo me quedo con ella." Dijo de pronto Ran.

"Tu tienes obligaciones de líder en tu clan, Y Asahi-san, antes que se ofrezca también."

"Pero podríamos hacer algo.Quizás turnarnos."

"Sin que sirva de precedente estoy de acuerdo con la oni."

"Sakura-san sigue con su potencial bloqueado así que sigue siendo tan peligrosa su vida como lo fue entonces, es decir, que no pueden hacer nada. Pero lo tendré en cuenta."



"Está claro que supo como acercarse a ti."

"Qué coincidencia que tengas un marido que te maltrata y te ponga una criada tan cariñosa, como tu sensei..." chasqueó la lengua Ran.

"¿Podría haber olido a Jigoku en ella?" preguntó Ran a Nisio.

"Los rakasha que fueron youkais en su inicio vendieron sus almas y se transmutaron como demonios, perdiendo parte de su esencia y ganando otra... No es imposible que si ella era uno de ellos pudiera percibir la esencia del Jigoku en ti...
Además habla de la venganza, que en aquel momento podría hablarse por tu marido pero es que justamente el sllo viene de Ran-san, que es la sacerdotisa de Ai-Kami-sama..."


"Ellos sabían de tu parte youkai por tu madre, por Kagehisa, creo que más por tu olor. Yo lo reconocí no tanto como mestiza sino por tu madre."

Cuando dijiste que murió Ran de pronto se rió.

"Si esa mujer no era una gaijin y era un rakasha te aseguro que no murió."

"Muestrala." dijo de pronto Asahi."Muestranos su muerte."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Jue Nov 08, 2018 1:38 pm

"Uaaaahh..." suspiré con una sonrisa mirando aquella aura de Nisio. Y aún más emocionada al ver, esta vez si que no había ninguna duda, sonreir a su máscara. Me acerqué y moví la mano a través de toda esa energía que casi diría celestial, o sin casi no estaba segura...

"Si supiera lo que suele pasarles a los de mi Clan cuando viven en ciudades controladas por otros clanes, quizás no lo vería como una opción tan amable, Asahi-sama"

Murmuré pensativa, aprovechando la conversación para repetir el proceso de las lentes con el Inu.


"Oh, es verdad... No puedes abandonar a los tuyos por mi, Ran-dono. Si los días aquí pasan más despacio estando allí, significa que allí pasan más deprisa estando aquí, por lo que todo el tiempo que desatendieran a sus clanes se multiplicaría al pasar ese tiempo en Ningen. Y dadas las circunstancias, sensei Nisio-sama tiene toda la razón, no se lo puedo permitir a ninguno...

Además siempre puedo llamar a ambos, ¿recuerdan?" sonreí señalando la muñeca de paja y la sombra del perrito que ahora tenía conmigo.

"¿Cree que fue todo un truco...? Pero... pero si hubiera estado actuando, habría terminado por darme cuenta. Soy una discípula del culto de Benten, algo en mi se habría dado cuenta de que no era un sentimiento real, y eso no sucedió."

Le dije a Ran sobre la forma cariñosa de ser de mi sirvienta.

"Hum, si... eso de rakasha me suena... así que esa era la palabra. Bueno, ¿y qué es un rakasha?"

Pregunté con curiosidad. Nisio había dicho algo de un demonio, pero con Ran allí eso de repente no parecía tan terrible como me habría sonado antes de conocerla.

"Pues yo... la vi morir...

¿¡Qué!? ¿Mostrarla... s-su muerte...?"

Repetí espantada, notando como se me aceleraba el pulso de repente. No quería, no quería... por nada del mundo deseaba recordarlo, y menos aún volver a verlo en el espejo como si estuviera sucediendo de nuevo.

¿Pero y si realmente tenían razón...? ¿y si no?

...

-Tú… perra traicionera… -la voz resonó iracunda, pero contenida. De esas veces en las que quien la emite es incapaz de expresar siquiera una emoción tan básica como la ira. Habitual, demasiado habitual, entre los samurái.
Por la ventana se ve llover. Llueve a mares. Es de noche, y hace un frío húmedo que cala los huesos. Pero en la habitación hace calor, y no sólo por la furia a punto de estallar. –Denali, perra traidora… Ella es mía. Te lo dije –vuelve a escupir Kagehisa. La mujer gaijin sentada en el suelo sonríe de forma descarada, tras ella la joven Bayushi vestida con la ropa de dormir observa la escena atemorizada.
-Levántate, Sakura-san… ven conmigo –ordena el hombre. La mujer más mayor frunce el ceño, pero no dice nada. La chica se levanta y obedece intimidada, aunque el tono de Kagehisa no muestra animadversión hacia ella. –Hay algo en lo que te equivocas, esposa mía. El amor… no es gratis, conlleva un alto precio. Y no es otro que el de ser lo suficientemente fuerte como para hacerse merecedor de él.
¿Sabes hasta qué punto de fuerte? –pregunta al final, como un sensei formulando una lección.
No hay respuesta.
-Hasta el de ser capaz de defender a tus seres queridos, Sakura-san. Hasta el punto que haga falta. De todo, de todos. Hasta que no lo seas… amar es una crueldad; como lo es traer a un hijo al mundo sabiendo que no vas a poder alimentarlo y morirá lentamente por la hambruna.
Tener seres queridos, siendo demasiado débil como para protegerlos, no es amor. Es cruel. ¿Lo he sido yo contigo… O lo has sido tú con Denali? –la mujer gaijin va a hablar, pero Kagehisa la corta sin mirarla siquiera –Tú cállate y apártate a un lado, ¿quieres? –la sirvienta entorna los ojos con cierta furia contenida, que brillan con un tono dorado a espaldas de Sakura, pero obedece.
-Mátala –sentencia al final sin haber dejado de mirar a la dama Bayushi. Ésta sólo puede abrir los ojos horrorizada –Por un atrevimiento como el suyo, una sirvienta merece morir. Tú ejecutarás la sentencia, Sakura-san. Es lo justo.
-¿¡qué?? N-n… ¡¡No!! ¡No, ni hablar! –responde al final mirándole con odio.
-¿No?. No. De acuerdo. Aún tienes voz, eso es algo.
Entonces lo haré yo… Pero no será rápido, ni limpio. Para mi es personal... no será tan justo –Sakura comienza a temblar cuando el escalofrío de tensión le recorre todo el cuerpo –Le ordenaré a todo mi dojo que la viole. Después será el turno de cada sirviente. De los campesinos de la aldea de allá abajo, y hasta de los porqueros. Colgaré por el cuello a quien no obedezca, al final todos lo harán. Y después de eso, si aún está viva, será esta perra a la que cuelgue… pero la izaré lentamente para que muera despacio, y dejaré su cadáver al sol para que las alimañas se las ingenien para devorarla, suspendida de una rama. Sufrirá, Sakura-san… y será por tu culpa. Por tu debilidad.
-¡¡Monstruo…!! ¡¡Eres un monstruo!! Por favor, no… No, no lo hagas. Te compensaré, haré lo que quieras, Kagehisa-sama…
-¿Lo que yo quiera?
-Si, si te lo juro…
-Entonces, mátame a mi, Sakura-san. –la chica abrió los ojos como platos, sin comprenderlo –Es sencillo, si quieres salvar a tu querida doncella, sólo tienes que ser capaz de matarme. Anulará mi voluntad y detendrá la amenaza. Eso si… debes de ser lo suficientemente fuerte como para lograrlo. Tan fuerte como para protegerla. ¿Lo entiendes ahora? ¿Te aseguraste de ser lo suficientemente merecedora de tener un ser querido al que amar, antes de exponerlo al riesgo de serlo?
Si me matas, la sentencia quedará sin efecto. –antes de terminar la frase, Bayushi Sakura atacó, lanzando tajos con una daga curva salida de no se sabe bien donde, rápida como un gato agazapado…
Pero no lo suficiente.
Kagehisa parecía listo para el combate, quizás lo estuviera siempre. Dio un paso atrás esquivando el primer ataque, y con un fluido gesto de su cuerpo desvió el segundo sin demasiado esfuerzo. Ni siquiera había tenido que mover los brazos de detrás del cuerpo.
-No lo estás haciendo bien. ¿No deseas salvarla? –la chica atacó de nuevo, su silueta se difuminó por segundos como una sombra al acercarse al fuego, haciendo casi imposible seguir sus movimientos. No para su marido, que la empujó al suelo de una patada tras volver a hacerla golpear sólo aire. -¿O no quieres salvarla…? Tu odio por mi te hace fuerte, amor mío, pero tu amor por ella te debilita. Odia primero, se fuerte. Ama después… -Sakura aulló de impotencia y lanzó una cuchillada letal aunque casi suicida por la exposición de su propia defensa. Kagehisa tuvo que emplear sus manos finalmente, con una de ellas detuvo el brazo del arma, hizo perder el equilibrio a su atacante con destreza y rápidamente retorció la articulación haciendo caer la hoja. Con la otra mano golpeó brutalmente a la chica en el estómago, haciéndola caer desplomada sin aire en los pulmones. -¿Lo ves…? Eres débil. Alguien débil no puede amar… No debe, si no quiere dañar a aquellos a quien ame. Yo tuve que aprender esa lección, y por eso hice lo que tenía que hacer antes de permitirme amarte, Sakura-san. Porque puedo protegerte, tengo derecho a amarte… En ese orden. –la Bayushi comenzó a sollozar en el suelo. Kagehisa se quedó mirándola un rato, inmutable en apariencia.
-Está bien, está bien… No estoy haciendo esto para castigarte… sino para enseñarte, para hacerte más fuerte. Eso es lo que quiero, ¿cuando lo entenderás? Así podrás proteger a tus seres queridos algún día… Así podrás comprender lo que yo siento. Y entenderás al fin mis motivos... mi amor.

Soy un maestro justo. Si aprendes algo de todo esto, no hay necesidad de hacer sufrir a nadie, ¿verdad? Demuestra que has aprendido algo entonces… Quizás no seas aún lo suficientemente fuerte como para matarme a mi, pero… si puedes matarla a ella, le evitarás días de agonía y sufrimiento. –Sakura siguió llorando –Es un buen trato, esposa mía. El mejor que tendrás hoy… -añadió Kagehisa lanzándole una mirada de rencor a la sirvienta gaijin, que seguía callada como le había ordenado.
-Unos segundos de dolor, o días. Tú eliges, Sakura-san. O eres lo suficientemente fuerte, o no podrás evitar hacer sufrir a quien quieres. Siempre es así en este mundo. Y hasta que no lo asumas será mejor que estés sola, ahora lo veo claro... Es demasiado peligroso, no puedes evitarlo –zanjó sin más, apartándose unos pasos. –Vamos. Acabemos con esto.

Sakura levantó la cabeza, lágrimas surcando su rostro en todas direcciones. Miró a Denali y volvió a llorar. Parecía derrotada cuando se incorporó con dificultad por el dolor, completamente vencida e inofensiva. Pero al estar lo suficientemente cerca de Kagehisa, de repente volvió a atacar por sorpresa, tanto que esa vez llegó a alcanzar su objetivo; aunque sólo fuera rozarlo, lo suficiente como para surcar su rostro de varios arañazos de sus uñas y hacerle sangrar. El sensei contratacó, pero detuvo un golpe brutal de su puño a centímetros del rostro de su joven esposa... En lugar de eso respiró hondo, abrió la mano y la golpeó con la palma extendida, doloroso pero superficial, lo suficiente eso si como para volver a derribarla y con ello minar sus últimas fuerzas para mantener el duelo por más tiempo.
Sakura escuchó un gruñido feroz a su espalda, desconcertada por el golpe y porque su rostro estaba contra el suelo ni siquiera fue capaz de darle mucha importancia.

Entonces la mujer gaijin se le acercó, y le susurró algo al oído –No te preocupes, gatita… Hazlo. Yo estaré siempre contigo, siguiendo tu olor a melocotón desde el reino de los muertos, si hace falta. Te protegeré desde donde sea –sonrió, y girando la cabeza besó sus labios doloridos calmándolos, sabiendo que había vuelto a arrancarle una mueca de ira a su marido en el proceso.
Tomó las manos de Sakura y las colocó alrededor de su cuello –Hazlo, gatita. –sus ojos brillaron como el oro, aunque Sakura tenía la vista nublada por las lágrimas.

Apretó, sollozando sin parar. Pero sentía que las fuerzas le abandonaban. ¿Es que no iba a ser capaz siquiera de darle una muerte rápida? Podía notar su cuello entre sus dedos, su salvaje piel morena, el latido de su corazón, el aire entrando y saliendo cada vez con más dificultad… pero no era suficiente. Si no hubiera perdido la daga al menos, pero Kagehisa no había querido devolvérsela; botín de guerra dijo, la ley del más fuerte –Muérete de una vez, ¿quieres? –la voz de Kagehisa resonó por el dormitorio, y tras aquello el cuello se quebró como una rama seca, haciendo un ruido espantoso, ya que aquel sonido se había quedado clavado en la memoria de Sakura, y eso era lo que el espejo estaba reproduciendo. Denali quedó inmóvil, con los ojos clavados en el vacío…
Sakura gritó, se llevó las manos a la cara desesperada y con las pocas fuerzas que le quedaban salió corriendo todo lo lejos que pudo.

...

Para cuando la escena concluyó, la Sakura de carne y hueso tenía la cara hundida entre los brazos, mientras con las manos tapaba sus orejas para no escuchar aquel sonido de nuevo.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Lun Nov 12, 2018 4:54 pm

Ran se rió al ver tu expresión cuando miraste a Nisio y asintió a tus pensamientos sobre lo bonito que se veía.

"Idiotas hay en todos lados, la diferencia es si hay un líder que sabe acallarlos."

Cuando miraste hacia Asahi lo que vistes te impactó. Era un enorme can blanco, de pelaje largo y precioso, con pinturas sobre su frente y hacia el hocico y una enorme cola que despacio se mecía. (como un enorme alaskan blanco, la raza digo. Y las pinturas no sé si has visto el juego Okami)

Ran chistó mientras se cruzaba de brazos y Nisio asentía.

"Os daré entrada al Ningen casi libre si respetan las normas para cuando Sakura-san os llame."

Ran no parecía muy conforme pero asintió mientras chasqueaba la lengua.

"Puede ser mentira pero a la vez no tiene porqué serlo sus sentimientos." repuso Asahi."No tiene que amarte, tampoco quererte como tu a otra persona... pero no por ello significa que lo que necesita de ti y lo que siente tiene que ser contradictorio o que tu lo entiendas de la misma forma."

"Mira lo que pensamos de tu marido." asintió Ran.

"Los rakasha son criaturas complicadas... Eran espíritus youkais de tigres que trascendían por sus pecados y se demonizaban... Perteneciendo a ambos mundos, a ambos reinos... Pero hace mucho mucho tiempo estos salieron del Imperio y se dirigieron a otros lugares, a vivir en el territorio humano y no volver a los otros reinos, de modo que parte de su esencia dejó de pertenecer ni a Chikushu-do ni al Jigoku..."

"Es complicado... pero si queremos estar seguros..." Te dijo Nisio mientras movía una de sus manos y rozaba la tya al pensar en volver a ver la muerte.


...


...
-Tú… perra traicionera… -la voz resonó iracunda, pero contenida. De esas veces en las que quien la emite es incapaz de expresar siquiera una emoción tan básica como la ira. Habitual, demasiado habitual, entre los samurái.

Por la ventana se ve llover. Llueve a mares. Es de noche, y hace un frío húmedo que cala los huesos. Pero en la habitación hace calor, y no sólo por la furia a punto de estallar.Es un calor pegajoso y que de pronto al recordarlo te pareció extraño, pues salió de la nada.

–Denali, perra traidora… Ella es mía. Te lo dije –vuelve a escupir Kagehisa. La mujer gaijin sentada en el suelo sonríe de forma descarada, sin miedo, puede que sea gaijin pero de pronto aquella sonrisa es despreocupada, tras ella la joven Bayushi vestida con la ropa de dormir observa la escena atemorizada.

-Levántate, Sakura-san… ven conmigo –ordena el hombre. La mujer más mayor frunce el ceño, pero no dice nada. La chica se levanta y obedece intimidada, aunque el tono de Kagehisa no muestra animadversión hacia ella. –Hay algo en lo que te equivocas, esposa mía. El amor… no es gratis, conlleva un alto precio. Y no es otro que el de ser lo suficientemente fuerte como para hacerse merecedor de él.
¿Sabes hasta qué punto de fuerte? –pregunta al final, como un sensei formulando una lección.

No hay respuesta.

-Hasta el de ser capaz de defender a tus seres queridos, Sakura-san. Hasta el punto que haga falta. De todo, de todos. Hasta que no lo seas… amar es una crueldad; como lo es traer a un hijo al mundo sabiendo que no vas a poder alimentarlo y morirá lentamente por la hambruna.
Tener seres queridos, siendo demasiado débil como para protegerlos, no es amor. Es cruel. ¿Lo he sido yo contigo… O lo has sido tú con Denali?
Aquellas palabras ahora resuenan de otra forma en tu cabeza tras lo que el inu y la oni te han estado diciendo. la mujer gaijin va a hablar, pero Kagehisa la corta sin mirarla siquiera –Tú cállate y apártate a un lado, ¿quieres? –la sirvienta entorna los ojos con cierta furia contenida (una que jamás una simple criada a mostrado delante de su amo, al menos no delante tuya), que brillan con un tono dorado a espaldas de Sakura, pero obedece.

-Mátala –sentencia al final sin haber dejado de mirar a la dama Bayushi. Ésta sólo puede abrir los ojos horrorizada –Por un atrevimiento como el suyo, una sirvienta merece morir. Tú ejecutarás la sentencia, Sakura-san. Es lo justo.

-¿¡qué?? N-n… ¡¡No!! ¡No, ni hablar! –responde al final mirándole con odio.

-¿No?. No. De acuerdo. Aún tienes voz, eso es algo.

Entonces lo haré yo… Pero no será rápido, ni limpio. Para mi es personal... no será tan justo –Sakura comienza a temblar cuando el escalofrío de tensión le recorre todo el cuerpo –Le ordenaré a todo mi dojo que la viole. Después será el turno de cada sirviente. De los campesinos de la aldea de allá abajo, y hasta de los porqueros. Colgaré por el cuello a quien no obedezca, al final todos lo harán. Y después de eso, si aún está viva, será esta perra a la que cuelgue… pero la izaré lentamente para que muera despacio, y dejaré su cadáver al sol para que las alimañas se las ingenien para devorarla, suspendida de una rama. Sufrirá, Sakura-san… y será por tu culpa. Por tu debilidad.

-¡¡Monstruo…!! ¡¡Eres un monstruo!! Por favor, no… No, no lo hagas. Te compensaré, haré lo que quieras, Kagehisa-sama…

-¿Lo que yo quiera?

-Si, si te lo juro…

-Entonces, mátame a mi, Sakura-san. –la chica abrió los ojos como platos, sin comprenderlo –Es sencillo, si quieres salvar a tu querida doncella, sólo tienes que ser capaz de matarme. Anulará mi voluntad y detendrá la amenaza. Eso si… debes de ser lo suficientemente fuerte como para lograrlo. Tan fuerte como para protegerla. ¿Lo entiendes ahora? ¿Te aseguraste de ser lo suficientemente merecedora de tener un ser querido al que amar, antes de exponerlo al riesgo de serlo?
Si me matas, la sentencia quedará sin efecto. –antes de terminar la frase, Bayushi Sakura atacó, lanzando tajos con una daga curva salida de no se sabe bien donde, rápida como un gato agazapado…
Pero no lo suficiente.

Kagehisa parecía listo para el combate, quizás lo estuviera siempre. Dio un paso atrás esquivando el primer ataque, y con un fluido gesto de su cuerpo desvió el segundo sin demasiado esfuerzo. Ni siquiera había tenido que mover los brazos de detrás del cuerpo.

-No lo estás haciendo bien. ¿No deseas salvarla? –la chica atacó de nuevo, su silueta se difuminó por segundos como una sombra al acercarse al fuego, haciendo casi imposible seguir sus movimientos. No para su marido, que la empujó al suelo de una patada tras volver a hacerla golpear sólo aire. Se mecía suave, incluso lento, como si en cierta parte no quisiera hacerlo pero a la vez su cuerpo actuase solo. ¿Eso era piedad o burla? -¿O no quieres salvarla…? Tu odio por mi te hace fuerte, amor mío, pero tu amor por ella te debilita. Odia primero, se fuerte. Ama después… -Sakura aulló de impotencia y lanzó una cuchillada letal aunque casi suicida por la exposición de su propia defensa. Kagehisa tuvo que emplear sus manos finalmente, con una de ellas detuvo el brazo del arma, hizo perder el equilibrio a su atacante con destreza y rápidamente retorció la articulación haciendo caer la hoja. Con la otra mano golpeó brutalmente a la chica en el estómago, haciéndola caer desplomada sin aire en los pulmones. -¿Lo ves…? Eres débil. Alguien débil no puede amar… No debe, si no quiere dañar a aquellos a quien ame. Yo tuve que aprender esa lección, y por eso hice lo que tenía que hacer antes de permitirme amarte, Sakura-san. Porque puedo protegerte, tengo derecho a amarte… En ese orden. –la Bayushi comenzó a sollozar en el suelo. Kagehisa se quedó mirándola un rato, inmutable en apariencia. Aquellas palabras mezquinas y retorcidas que tan dispares eran de todas las enseñanzas de sensei y que él creía tan a rajatabla te herían incluso más ahora al volverlas a oir.

-Está bien, está bien… No estoy haciendo esto para castigarte… sino para enseñarte, para hacerte más fuerte. Eso es lo que quiero, ¿cuando lo entenderás? Así podrás proteger a tus seres queridos algún día… Así podrás comprender lo que yo siento. Y entenderás al fin mis motivos... mi amor. - Vaya broma, pensaste entonces, broma de sentimiento y de forma de expresarlos, pero de pronto aquella burla... ¿era real cuando la contaba?-

Soy un maestro justo. Si aprendes algo de todo esto, no hay necesidad de hacer sufrir a nadie, ¿verdad? Demuestra que has aprendido algo entonces… Quizás no seas aún lo suficientemente fuerte como para matarme a mi, pero… si puedes matarla a ella, le evitarás días de agonía y sufrimiento. –Sakura siguió llorando –Es un buen trato, esposa mía. El mejor que tendrás hoy… -añadió Kagehisa lanzándole una mirada de rencor a la sirvienta gaijin, que seguía callada como le había ordenado.
-Unos segundos de dolor, o días. Tú eliges, Sakura-san. O eres lo suficientemente fuerte, o no podrás evitar hacer sufrir a quien quieres. Siempre es así en este mundo. Y hasta que no lo asumas será mejor que estés sola, ahora lo veo claro... Es demasiado peligroso, no puedes evitarlo –zanjó sin más, apartándose unos pasos. –Vamos. Acabemos con esto.


Sakura levantó la cabeza, lágrimas surcando su rostro en todas direcciones. Miró a Denali y volvió a llorar. Parecía derrotada cuando se incorporó con dificultad por el dolor, completamente vencida e inofensiva. Pero al estar lo suficientemente cerca de Kagehisa, de repente volvió a atacar por sorpresa, tanto que esa vez llegó a alcanzar su objetivo; aunque sólo fuera rozarlo, lo suficiente como para surcar su rostro de varios arañazos de sus uñas y hacerle sangrar. El sensei contratacó, pero detuvo un golpe brutal de su puño a centímetros del rostro de su joven esposa... En lugar de eso respiró hondo, abrió la mano y la golpeó con la palma extendida, doloroso pero superficial, lo suficiente eso si como para volver a derribarla y con ello minar sus últimas fuerzas para mantener el duelo por más tiempo.Y en los ojos de él había algo... ¿dolor? ¿resentimiento?... No... era más bien exasperación como cuando explicas algo cien veces y aunque es muy simple no lo entienden. Ese punto entre la cordura y el arrebato de ira que al final se va con una bocanada de aire.

Sakura escuchó un gruñido feroz a su espalda, desconcertada por el golpe y porque su rostro estaba contra el suelo ni siquiera fue capaz de darle mucha importancia.

Entonces la mujer gaijin se le acercó, y le susurró algo al oído –No te preocupes, gatita… Hazlo. Yo estaré siempre contigo, siguiendo tu olor a melocotón desde el reino de los muertos, si hace falta. Te protegeré desde donde sea –sonrió, y girando la cabeza besó sus labios doloridos calmándolos, sabiendo que había vuelto a arrancarle una mueca de ira a su marido en el proceso.
Tomó las manos de Sakura y las colocó alrededor de su cuello –Hazlo, gatita. –sus ojos brillaron como el oro, aunque Sakura tenía la vista nublada por las lágrimas.


Apretó, sollozando sin parar. Pero sentía que las fuerzas le abandonaban. ¿Es que no iba a ser capaz siquiera de darle una muerte rápida? Podía notar su cuello entre sus dedos, su salvaje piel morena, el latido de su corazón, el aire entrando y saliendo cada vez con más dificultad… pero no era suficiente. Si no hubiera perdido la daga al menos, pero Kagehisa no había querido devolvérsela; botín de guerra dijo, la ley del más fuerte –Muérete de una vez, ¿quieres? –la voz de Kagehisa resonó por el dormitorio, y tras aquello el cuello se quebró como una rama seca, haciendo un ruido espantoso, ya que aquel sonido se había quedado clavado en la memoria de Sakura, y eso era lo que el espejo estaba reproduciendo. Denali quedó inmóvil, con los ojos clavados en el vacío…
Sakura gritó, se llevó las manos a la cara desesperada y con las pocas fuerzas que le quedaban salió corriendo todo lo lejos que pudo.


Para cuando la escena concluyó, la Sakura de carne y hueso tenía la cara hundida entre los brazos, mientras con las manos tapaba sus orejas para no escuchar aquel sonido de nuevo.



...


La escena se paró, apartaste la mirada mientras ran se acercaba al espejo y Nisio te hacía que te volvieras hacia ella para darte una pequeña palmadita en el brazo para que respirases y todo estuviera bien.

"¿Has visto eso?"

Ran hablaba con Asahi, el cual asentía.
¿Ver qué?

"¿Se puede parar algún fragmento?"

"Eso no funciona así."

"Yo lo he visto. ¿Tu lo has visto?"

Asahi asintió.

"Si, antes que cerrara los ojos."

Te volviste hacia ellos con expresión entre la agonía y la pregunta que por el nudo en la garganta no eras capaz de articular.

"Sus ojos." Te dijo Ran señalandose los suyos."Antes de cerrarse por un segundo cambiaron, eran ojos felinos."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Avatar de Usuario
Bayushi Sakura
Tímida flor de loto
Mensajes: 2946
Registrado: Mié Mar 25, 2009 12:32 pm

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Bayushi Sakura » Mar Nov 13, 2018 1:33 pm

"Cierto, Asahi-sama. Pero me preocuparía la idea de lo que sucedería en el momento en el que ese líder se ausentara, en mayor o menor medida"

Repliqué resoplando. Supuse que precisamente por eso mis padres habían terminado por decidir vivir en una pequeña aldea de Ningen donde ni los samurai ni los hengeyoukai de ninguna raza ejercían cualquier clase de control sobre ellos, o sobre su descendencia, yo. Porque quizás pudieran confiar en según qué líderes, humanos, nekos o inus, pero... ¿hasta cuando? ¿Y si estos líderes desaparecían o eran sustituidos por otros que les odiaran?

"Halaaaa..." exclamé sonriendo encantada con aquella visión, acercándome a Asahi con la misma tranquilidad inconsciente con la que había hecho lo mismo hacia Ran. Intenté pasar la mano por las trazas de color, sin saber ni qué eran, ni si formaban parte natural de su pelaje o eran por el contrario decoración tribal... Ni tampoco de donde coincidían espacialmente con el cuerpo actual del inu en aquellos momentos, no el que yo veía.
"¿Son tatuajes...?" pregunté curiosa.

Sólo me faltaba uno... ¡Yo!
Me puse frente al espejo, pero esta vez no para ver nada del pasado sino del presente, y repetí el mismo procedimiento sin saber muy bien si habría alguna diferencia con mi forma actual, o no...

"Bueno, Satomi-sensei siempre dice que en el fondo hay tantas formas de amar como corazones... Que un corazón retorcido ame de forma retorcida no significa que no sea un sentimiento real, ni que no provenga de Benten-kami-sama en el fondo.
No se si eso es un alivio, pero... supongo que fuera lo que fuera, si que me quería"


Murmuré, aún así echándola de menos. Si, sabía que eso también podía aplicarse a Kagehisa con lo que iba sabiendo ahora, pero no me sentía preparada para pensar sobre ello en aquel momento; tal vez sensei pudiera ayudarme con todo eso más tarde, yo no me veía capaz.

"¿Se demonizaban...? Pero ahora se que... ser un demonio no es malo, ¿verdad? A no ser que estuviera corrupto claro... ¿es el caso? Hum no... es imposible; yo tenía abalorios fabricados con jade, en Ryoko Owari hay artesanos especializados en ese material, y Denali los tocaba al ayudarme a vestirme, incluso decía que el verde me favorecía... aunque no tanto como a ella, así que a veces se los dejaba. Y no ardía, ni nada parecido.

Entonces, ¿los rakasha son hengeyoukais gaijin, pero vinculados realmente a Ningen-do? En ese caso estarán bajo la autoridad de Ningen-dono, supongo... ¿me equivoco? ¿O no funciona así?"
pregunté confusa.

...

Agaché la cabeza avergonzada por la escena. Sospechaba que a ojos de Ran y Asahi, yo era el eslabón débil del que Kagehisa me acusaba, y que por tanto según la filosofía de ambos si que había sido culpa mía la muerte de Denali por no haber sido lo fuerte que debía para protegerla.
¿Lo era? Seguro que Hanekawa no lo fue... ¿me verían a mi como algo débil? Un individuo que, de haber nacido en sus respectivas familias, habrían arrojado al precipicio, descartándome sin pensárselo dos veces.
No se lo pregunté, porque estaba segura de la respuesta. Comencé a angustiarme y a sentirme pequeña, tenía ganas de levantarme y salir corriendo de allí. De pronto incluso el enorme jardín me asfixiaba.

"¿Que si ha visto... el qué?"

Dije sorprendida por el comentario.

"¿Antes de que cerrara los...?

¿Ojos felinos...?"
repetí, mirando al espejo aunque allí ya no había nada claro. "¿Y... qué significa eso? ¿Que Denali era aquello de lo que hablaban... una rakasha?
Pero, bueno... ¿y qué? Murió, ¿no es cierto? Su cuello se... se rompió, ¿qué raza sobrevive a eso?"


Murmuré al final desconcertada.
"En el campo de batalla, todas las acciones son honorables"
(Liderazgo, Akodo)

Avatar de Usuario
Isawa_Hiromi
Dominatrix in WonderRokugan
Mensajes: 6925
Registrado: Lun Sep 08, 2008 2:09 pm
Ubicación: En la Biblioteca de la Ciudad Prohibida... posteando!!

Re: Día 6.- Mañana.- Ginkana. Bayushi Sakura

Mensaje por Isawa_Hiromi » Mar Nov 13, 2018 6:03 pm

"Los inu actúan siempre igual, con el líder cerca o lejos. Un alpha siempre es el alpha. Es la forma de comportarse en la manada." Repuso este.

Asahi se quedó quieto mientras pasabas la mano sobretodo por su cabeza, ya que el enorme inu era de un tamaño más grande que él.

"No es tatuaje. Son marcas de mi posición. Soy el alpha, es la seña." Te dijo mientras una de sus orejas se movía bajo tu mano en un pequeño espasmo como si le hubieras hecho cosquilla. El pelaje de Asahi era tan suave como la seda.

"No vas a ver más de lo que ves ahora." Te señaló Nisio mientras te ponías delante del espejo."Ahora mismo es como eres más completa y no necesitas gafas para verlo.
Si buscas algo como lo que acabas de ver en Asahi-san para eso deberías mirar a tu tío."



Más de uno de los presentes asintió a lo que dijiste sobre el amor y ninguno de ellos señaló justamente el proceso lógico que habías decidido omitir con tu marido, por deferencia.

"Otra vez...... el jade no nos afecta a los demonios que no estamos corruptos! Un rakasha no lo esta." te dijo Ran."Es sólo que se vuelve oscuro en su propia naturaleza. Los hengeyoukais son youkais cambiaformas, y eso implica cierto rasgo demoníaco. Ciertas tendencias ya de por si y parte de su esencia ligada al Jigoku. Los eakasha dejan atrás todo lo relacionado con el Chikushudo y abrazan sólo su parte demoníaca."

"Viven en el Ningen-do, sin duda, y algunos ya ni pueden volver al Jigoku. Así que sí, son de mi jurisdicción por eso no tengo intención que muchos de ellos vuelvan al imperio. En territorio gaijin viven mejor con sus costumbres y son menos problemáticos..."


...

Ran señaló sus ojos, que eran rosados como para que te centraras en la imagen mental de unos ojos de gatos.

"Pestañeó un par de veces cuando la estrangulabas. Tu apretabas los ojos de forma dispar, y en mitad de tu visión, tu no lo viste porque no querías verlo, pero si volvieramos a verlo, si se pudiera, verías que sus ojos se formaron en un momento dorados y de gato."

"Lo que significa que si no es un rakasha al menos era un neko." añadió Asahi.

"Y que no mueren estrangulado. Eso seguro."

Asahi asintió.

"Eso debería ponerte menos triste ¿no?" te preguntó Ran."No la mataste. Ella te engañó."

"Eso no tiene por qué contentarla." musitó Nisio.

"Pues no lo entiendo... estaba triste porque estaba muerta, ahora ya no está. Se acabó el problema.
Bueno, eso sin contar con que es peligrosa, con que no sabemos lo que quiere, ni tan siquiera si quería comérsela o qué, claro."


"Claro." suspiró Asahi.

"Supongo que eso es empatía de oni..." asintió Nisio.
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
Isawa Hiromi, Dominatrix in Wonderland

Responder

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 17 invitados