Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Ciudad imperial, morada del Hantei, la ciudad más grande e importante del imperio esmeralda.<br>Aqui se narran los hechos dentro de los distritos exteriores y los distritos interiores.
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Isawa_Hiromi
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Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Isawa_Hiromi »

DÍA 7.- MATSU RYUNOSUKE
MAÑANA



Residencia de la Embajada León, Distrito Interior.


Oscuridad.
Total y completa oscuridad, pero esta vez no como en otras no te da miedo. Te sientes bien, tranquilo, abrazado en ella, sientes que esta te rodea, te envuelve y hasta te da calor. Te hace retrotraerte a algún tiempo en donde dormir era sencillo y donde no existían las pesadillas.
Y estas cómodo, acurrucado en algo que te da calor cuando...

"Si sigues durmiendo no vas a llegar al alba para estar con la maestra tatuadora."

De pronto la voz de Ori te sobresalta aunque aún estás durmiendo, no sabes cómo pero lo sabes.
Pero... ¿Es Ori de verdad?

"Y ni tan siquiera sabes dónde debes ir, así que necesitas un mapa. Que tampoco sabes dónde encontrar uno..."

Si, sin duda es ella, su voz sarcástica es inconfundible. Te dio tal impacto que te despertaste de golpe sobresaltado y casi te sentaste en el futón. Fue entonces cuando te diste cuenta que la serpiente blanca con la que habías entrado la noche anterior ahora era enorme, pero enorme que parecía una anaconda gigante de metros y metros que había creado un nido que ahora tenía tu forma y donde parecía que habías estado acurrucado.

La cabeza de la serpiente estaba levantada y te miraba con sus ojos plateados y, si, las serpientes no podían sonreir pero jurarías que aquella lo estaba haciendo.

"¿Siempre tienes esa cara de alelado por las mañanas?"

Dijo la voz de Ori en tu cabeza, sin que la serpiente moviera sus labios.

"¿O es sólo que a estas alturas te extrañas que tenga telequinesia?"

La serpiente ahora si que pareció bostezar, una vez más si es que eso era posible y murmuró.

"Uff.... siento como si hubiera dormido cien años.... aún estoy abotargada..."
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

"NOSOTROS somos Otosan Uchi, el resto son sólo palabras."
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Matsu Ryunosuke
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Matsu Ryunosuke »

Había dormido durante toda la noche en un sueño plácido, reparador y profundo. El calor de la cama me atrapaba como cuando era un niño. Estaba en esa parte del sueño, a punto de despuntar el alba, cuando estás dormido pero sigues acurrucandote, buscando mantener esa sensación un poco más.

De repente esa voz, mis sentidos despertaron todos de golpe y amontonados. Estaba todavía abotargado, no veía con claridad y no escuchaba con claridad, pero esa voz, esa voz era inconfundible, era Ori.

Sin duda era ella, esa forma de hablar era Ori. Abri los ojos de golpe y me encontré a aquella enorme serpiente que me había estado arropando durante la noche mirandome y sonriendo con aquellos ojos plateados.

“No sabes niña que es de mala educación escuchar las conversaciones ajenas?” - dije mientras le guiñaba un ojo

Orihime seguía intentado pincharme y provocarme como siempre hacia. Había vuelto y una sensacion de felicidad me inundó por dentro. Mis ojos se humedecieron y vinieron a mi de pronto todos los recuerdos del día anterior. Cómo me había estado cuidando durante toda mi vida sin decirme nada… Aquella niña desconfiada del bosque...Maasaki-kami-sama. Todo se agolpaba en mi cabeza de golpe.

Salí de aquel nido que había hecho entorno a mí e hice una profunda reverencia, arrodillándome hasta que mi cabeza toco el suelo.

“Ori-san, quiero que sepas que verte de vuelta es mi mayor felicidad. Siento haber estado tan ciego toda mi vida. Perdoname por haber olvidado. Gracias por cuidar de mi siempre, permíteme que ahora que me he quitado la venda de los ojos, pueda cuidar también de ti.”

Permanecí en aquella postura hasta que me hizo levantarme.

“A estas alturas que me hables en la cabeza no me sorprende nada, es solo que no sabía qué esperar, te he visto ya en varias formas. De todas formas sea en la forma que sea, me alegra que estés de vuelta” - dije mientras me acercaba a darle un golpecito en la cabeza

“Igual que sabes lo de la meditación al alba…¿qué más cosas sabes? ¿necesitas que te ponga al día de lo que ha sucedido y va a suceder?. En un solo día, mi universo y la percepción de este ha cambiado”

“Y hoy nuestros mundos están un poquito más cerca de lo que estaban ayer”
- dije mientras me retiraba la parte de arriba y le mostraba el tatuaje.

Ahora tendré que irme a meditar con Otsu-sensei. “No tengo muy claro si tu puedes venir conmigo o tienes que quedarte aquí hasta que vuelva. Con ese tamaño, me va a costar un poco llevarte al cuello” - sonreí mientras hacía la broma

“Y no te preocupes por el mapa, cuando llegué ayer, en la recepción de la embajada me dieron uno cuando pregunté por la tienda de los deseos olvidados. Así que no creo que tenga problemas en llegar.”

“Mientras me visto, esto es para tí”
- dije mientras encendía un palito del incienso que había comprado - “Espero que te recuerde y te haga sentir como en casa después de haber estado durmiendo cien años”
Hacer lo posible mientras veo lo imposible.
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Isawa_Hiromi
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Isawa_Hiromi »

"No es que haya elegido ser una serpiente ¿sabes?"

Te replicó con sorna a eso de oir a escondidas de forma subrepticia como una serpiente ladina, y al decirlo sonrió si es que una serpiente puede hacerlo.

La cola de Ori, la punta, te dio un par de toquecitos en la cabeza cuando te vio muy emocional, como si dijera "ya... ya..." O quizás un "calla, calla" que puede que fuera más suyo y por eso te hizo hasta más ilusión.

La serpiente se irguió o quizás es que tu la veías más enorme al inclinarte hacia ella.

"No hay nada que perdonar, nada que sentir y nada que pensar que ha sido una carga..."

Te dijo esta mientras miraba en derredor.

"Maasaki-sama se compadeció de unas simples serpientes y nos dio un propósito elevado y mi existencia es justa que esté ligado a su obra y a sus deseos... No he hecho nada que un samurai no haría, servir a su señor, por lo que pedir crédito por eso es... absurdo."

La cola de Ori te levantó un poco en tu postura, que mantenías con severidad y añadió:

"Ahora que parece que has alcanzado realmente la mayoría de edad podremos cuidarnos como compañeros."


Añadió dándote ese crédito.

"Aunque tengas aún mucho que aprender."

Completó no sin su consabida sorna, que bueno tenerla de nuevo de vuelta.

Ori comenzó a moverse y a enrollarse hasta parecer una enorme cesta.

"Aún no estoy del todo recuperada pero.... me siento más fuerte... como si no sólo tu creyeses en mí..."


Lo cual era cierto.

"Espero pronto poder volver a tener mis otros poderes, empezando por la transmutación."

"Cuando me desperté de madrugada revisé tus sueños."


Te dijo con total parsimonia.

"Por eso he podido acceder a la tienda de los Deseos Ocultos y hablar con Kimihito-san y ponerme al día de lo que pasó en mi ausencia."

Luego le mostraste el tatuaje.

"Eso me dijo."

La serpiente miró con intensidad tu tatuaje.

"Aniki...."

Murmuró. (Aniki es la forma formal y muy respetuosa de decir hermano mayor)

"Oh.... eso no es problema."

Te dijo sobre lo de su tamaño mientrasa veías asombrado (y aún te preguntabas que cómo podía asombrrte después de todo lo que estabas viendo) cómo esta se iba encogiendo hasta hacerse del tamaño de la otra noche.

"No puedo verme humana pero si que puedo controlar mi tamaño... y mi transparencia."

¿Transparencia?

Ori agachó su cabeza y cerró los ojos mientras el incienso se levantaba en el pequeño altar mientras te cambiabas.

"Has crecido en estos cien años..."

Te dijo haciendo que te volvieras y vieras a la serpiente que tenía pose perezosa en el futón te observaba de soslayo.

"O puede que haya sido tu chi...."

Mencionó al final mientras volteba su cabeza hacia la ventaba abierta donde se veían los primeros rayos del sol asomar entre la oscuridad de la noche que quedaba atrás.

Una vez vestido Ori reptó hasta ti, tu la cogiste y saliste de la habitación con tu mapa y paraguas rumbo a la Embajada Dragón.



EMBAJADA DRAGÓN
AL ALBA



La Embajada dragón era como un mundo a parte en la ciudad, rodeada de jardines se veía cual templo solitario en mitad de la nada, aunque eso en esta ciudad era imposible así lo aparentaba.
Olía a incienso, se sentía la meditación y la calma hasta cuando no había nadie y...

Un gong...

Un gong lejano en la parte de atrás de esta.

"Nos llaman a meditar."


Te dijo Ori en tu cuello. Los patios colindantes a la embajada que ya de por si parecía un templo eran patios zen, llenos de arena rastrillada, piedras blancas y negras, calma y sosiego. Tras una vereda de árboles que parecieron hacer de pantalla invisible se abrió ante ti lo que parecía una enorme explanada de tierra batida perfecta para entenar tras la cual había un dôjo y lo que parecía un templete. En este, en las escaleras estaba Otsu, hablando con un joven que tendría veinti tantos de aspecto aguerrido pero a la vez sonriente y calmado, carismático.

Cuando Otsu os vio te hizo una señal con la mano para que te acercases.

"Buenos días, Ryu-chan."

Te llamó esta así cariñosamente, como se suele llamar a los niños pequeños con el prefijo femenino incluso que es como se usa cuando son muy jovenes, y que es muy clásico en el lenguaje de las abuelas que siempre ven a sus niños como... pues eso, niños.

"¡Oh! Que alegría de ver despierta a Orihime-san."

Mencionó esta al ver a la serpiente despierta.

"Entonces seremos cuatro en esta sesión de meditación, excelente, siempre cuantos más mejor."

El joven, de mon Mirumoto al pecho se inclinó con mucha cortesía y una elegancia que parecía ser innata en él.

"Oh, perdón, no os he presentado. Matsu Ryunosule-san, apadrinado de Nisio-sensei os presento a mi discípulo Mirumoto Sango, el llamado Tormento de Agua y candidato a ser el futuro señor de los Mirumoto."

Otsu miró a Sango con esa clase de miradas que no puede ocultar el afecto y añadió:

"Aunque para mi siempre va a ser mi pequeño San."

Sango sonrió ante eso y con el mismo cariño replicó:

"Y yo nunca desearé otra cosa, maestra."

Y cuando dijo maestra en aquellas palabras casi se podía oir decir "madre".

"Y yo soy Orihime."

Dijo de pronto la voz de Ori resonando en vuestras cabezas. Sango se volvió hacia ti pero aunque hubo cierta sorpresa más pareció por el sobresalto de la voz en su cabeza que por el hecho en si que la única persona que no había hablado o mejor dicho la única presencia que no podía hablar era la serpiente.

"Un placer, Ryunosuke-dono, Orihime-dono."

Respondió este con otra reverencia con total normalidad.

"Siento el sobresalto. No acostumbre a que me hablen desde mi cabeza."

Se excusó como si la culpa fuera suya. Otsu sonrió ante su comportsamiento, orgullosa de su educación y del respeto en sus palabras.

"Pero como dice siempre sensei... "Lo que para nosotros es el murmullo del río para los peces es el cántico de su vida."... Por eso siento mi rudeza."

Ori te miró y dijo:

"Me gusta este tipo, sin duda es mucho más respetuoso de lo que tu fuiste conmigo desde el inicio."

Te picó.


OUT
Personaje Mirumoto Sango en el archivo Imperial su historia y su imagen
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Matsu Ryunosuke
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Matsu Ryunosuke »

Le devolví la sonrisa cuando me replicó sin ni siquiera pretender disculparse por haber estado escuchando a hurtadillas.

“Sería más justo si los dos jugasemos a lo mismo”


Permanecí arrodillado y mirando al suelo mientras Ori me decía que no había nada que perdonar y como estaba agradecida a Massaki-sama por darle un proposito. De repente sentí como la cola de Ori me levantaba de mi postura, levante la cabeza y la miré fijamente mientras me decía que podríamos cuidarnos como compañeros.

“Eso es lo que…” - No había terminado la frase cuando Ori me corto diciendo que compañero si, pero que aún me quedaba mucho por aprender.

No pude por menos que echarme a reír sonoramente.

“Tienes razón, te queda mucho por enseñarme” - volví a reír - “Te he echado de menos Ori, me alegra tenerte de vuelta”

“Claro que te sientes más fuerte, he empezado a trabajar en eso com-pa-ñera. Y pronto te sentirás mucho más, tengo la intención de hacer un rito para Massaki-sama aquí en la embajada”

“Espera, espera, ¿cómo que has revisado mis sueños y hablado con Kimihito-san?, así que no te puedo esconder nada ¿no?, no es que lo fuera a hacer pero, estaría bien que estuviésemos en igualdad de condiciones ¿no crees?

Para empezar estaría bien que me dijeses si es necesario que hable para que te enteres de lo que digo, ya que tu puedes hablarme como si estuvieses dentro de mi cabeza”


Permanecí inmóvil mientras Ori giraba entorno a mi mirando el tatuaje con atención. Por un momento tuve la sensación de ver cierta melancolía en Ori, pero en forma de serpiente era complicado decir que podía estar pasando por su cabeza.

Acariciando la parte que más cerca tenía de Ori empecé a contarle….

“Después de terminar el tatuaje, me quedé dormido y el me enseño quien era, quienes erais, me mostró el día que le diste tu bendición. Pensé que habías sido tú, pues estabas dormida sobre mí, pero Nisio-sensei me dijo que había sido él quien me había querido mostrar quien soy y cual es mi legado

Ahora que he despertado de mi letargo, me gustaría que me pusieses al día y que me digas porque has estado todo este tiempo sin decirme nada, porque has estado apunto de desaparecer si con tan solo hacerme recordar podría haber sido todo mucho mśa facil.”

“O también me puedes dejar entrar en tus sueños como tu haces con los MIOS”


Mientras me cambiaba, miraba a Ori como se hacía un ovillo y cerraba los ojos mientras inspiraba el incienso que había comprado en el mercado de la plaza brillante. Una sonrisa se dibujo en mi cara, sabiendo que había acertado de pleno y que le había gustado.

“Tienes razón en que parece que hayan pasado cien años, me siento cambiado, me siento parte de algo y supongo que mis bloqueos irán desapareciendo y me verás crecer más. Nos haremos fuertes juntos”

Cogí a Ori, me la puse al cuello y dejé que se acomodara antes de salir hacia la embajada Dragon.


EMBAJADA DRAGÓN
AL ALBA

Inconscientemente, uno se forma una imagen mental del lugar donde vive la gente a la que va conociendo y la embajada Dragón, era como una enorme montaña aislada que se levantaba en medio de aquella ciudad. El olor a incienso, te atrapaba desde que entrabas por sus puertas y una calma absoluta inundaba aquel lugar.

Estaba embobado observando cada detalle de aquella embajada, cuando aquel Gong me sacó de golpe de mis pensamientos.

“Si, o llaman a meditar, o nos han visto entrar y están dando la alarma jajaja”

Encaminé mis pasos hacia donde me había dicho la monje Dragón que me estaría esperando. Y allí a lo lejos, sobre las escaleras de aquel templete estaba esperándome la maestra tatuadora, con su imponente aura, acompañada por un joven que igualmente proyectaba una fuerte presencia.

“Buenos días Otsu-sensei, como veis, vengo bien acompañado”

Cuando el joven que acompañaba a la maestra tatuadora se inclino, le devolví la reverencia de forma igualmente cortes.

Una vez Otsu hubo hecho las presentaciones, entendí el porqué de la gran cortesía y elegancia de aquel joven. Aquel joven estaba destinado a ser alguien importante y pese a aquella o precisamente por ello destilada humildad por todos sus poros.

El cariño que siempre había visto demostrar a Otsu, se hacía todavía más evidente cuando miraba y hablaba del Mirumoto. Estaba claro la tatuadora trataba al Mirumoto como algo más que a su alumno.

Y sin acabar de hacer las presentaciones, una voz en la cabeza de todos presentándose ella sola. - “Y yo soy Orihime” - Y no eres nada discreta, pensé para mis adentros con la esperanza de que Ori pudiese leerlos.

“El placer es mío Sango-dono, será un placer compartir la meditación cono vos esta mañana” dije respondiendo con otra reverencia.

“No hace falta que os excuseis, no es culpa vuestra. Orihime-san, es bastante impulsiva y no ha dado tiempo a hacer las pertinentes presentaciones”

“Tienes razón Ori-chan, nuestra presentación fue un poco más….informal. Quizás si me hubieses dicho, - “Hola soy Orihimme”-, en vez de -”Que haces niño estupido, ¿es que quieres morir?”
- …. Y me sonreí dándole unos toquecitos en la cabeza.
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Isawa_Hiromi
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Isawa_Hiromi »

"No podemos jugar a lo mismo porque tu eres un simple humano."

Se burló esta como solía hacerlo al meterse contigo antes.

"Estoy deseando que me impresiones, Ryu-chan."

Dijo con tonillo tu nombre al final usando el -chan a posta para infantilizarte un poco en compensación porque ahora de pronto te creyeras su compañero. Y si una serpiente pudiera sonreir con sorna lo estaría haciendo sin duda en aquel momento esta.

"Cuando me he despertado no sabía ni dónde estaba ni qué estabamos haciendo así que era la mejor alternativa, tienes una puerta abierta a la Tienda ¿lo sabes?"

Comentó esta con total normalidad como si tu entendieras algo.

"En tu sueño, digo, te han dejado una puerta abierta para que en sueños puedas viajar hasta ella. No sé lo que has hecho en mi ausencia pero no todo el mundo tiene una puerta allí."

Tampoco es que lo entendieras así pero si podías suponer que aquello no era común y era... ¿bueno? Suponías que si al ser con la tienda de Kimihito.

"Tu puedes oírme en tu cabeza. ¿Puedo yo leerte el pensamiento? juju No tiene gracia si te lo digo, me podría perder escenas muy divertidas...."

Esta cruel serpiente....

"La fe no se impone."

Te dijo de pronto Ori.

"O-Maasaki-sama siempre nos lo repetía...
La fe no se exige.
La fe no se impone.
La fe debe ser como la lluvia que revitaliza los cultivos pero sobretodo debe ser deseada como esta misma."


Murmuró esta haciéndose un ovillo.

"Un sirviente de un kami no discute las enseñanzas de su maestro.
La fe es un don. Se tiene o no se tiene. Se cree o no se cree.
Es curioso que en un mundo donde todo el mundo sabe que existen y crean en los kamis algunos desaparezcan entre tantos otros........

Pero como O-Maasaki-sama decía hay un ciclo para todo, incluso para los dioses......."


Ori cerró los ojos respirando aquel incienso.
Aceptar lo que tenga que ser era verdaderamente aterrador pero a la vez lo más valeroso que uno pudiera hacer. ¿No es acaso esa la filosofía de los bushis? El aceptar la muerte, el destino, mientras sea con fe y honor...





EMBAJADA DRAGÓN
AL ALBA



"Que bien vamos a meditar esta mañana todos juntos."

Se alegró mucho Otsu con una enorme sonrisa al ver cómo todos hablabais entre ustedes con total normalidad, poniendo sus brazos en jarras.

"Bueno, será mejor que nos pongamos a ello o desayunaremos tarde e iremos ya con un pie fuera."

Se rió esta indicándo que la siguierais dentro del templete.

"¿Qué te parece San si ya que tenemos tan ilustres invitados hoy lo hacemos de manera distinta?"

Preguntó esta cuando entrasteis en el templo que era cuadrado, tenía un enorme espacio interior rodeado de decenas de velas y un techo bastante alto en donde se veían enormes vigas cruzar para sostener la estructura.

"¿Algunas de las formas de traernos de cabeza?"

Sonrió el Mirumoto como si entre ellos entendieran un chiste, Otsu se rió.

"Si, podría ser, ya que aquí nuestro amigo Ryu-kun va a estar un poco de cabeza a partir de ahora...
¿Qué dices Ryu-kun te ves capaz de meditar de forma distinta?"


Ori te dijo en tu cabeza:

"Uyyyy.... ya verás tú lo que se le ocurre a la iluminada...."

Otsu no la había oído, o eso creías aún así sonrió como si lo supiera mientras veías que Sango iba hacia el lateral del templo a por algo, parecían unas enormes telas.

"Meditaremos haciendo que arriba sea abajo y que los pies sean la cabeza. Hasta que seamos normales en esta ciudad ¿Qué te parece?"

Dijo esta mientras se veía cómo Sango colgaba de unas anillas que había en las vigas las telas, las alzaba luego y te indicaba que lo observases. Este subió por las telas cual cuerda y se enredó en ellas, como los artistas de las telas acrobáticas se dejó caer describiendo un precioso tirabuzón hasta que quedó en posición de loto pero boca abajo a varios metros del suelo.

Otsu asintió satisfecha al ver eso y con agilidad felina subió por otras de las telas.

"No tienes ni un amigo normal ¿neh?" Te dijo Ori.
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Matsu Ryunosuke »

Con la cabeza ligeramente agachada y sin perder de vista los ojos de Ori, le respondí con tono un poco burlón.

“Agradezco que tengáis tan altas expectativas Orihime-sama, pero temo que serán defraudadas, no creo que pueda impresionaros, puesto que a fin de cuentas, yo, solo soy un-simple-humano. ”

“¿Una puerta abierta a la tienda en mis sueños? No se de lo que me estás hablando, ni me han dicho nada al respecto. Así que tampoco se como funciona.” - Viaje Astral pense en el momento -

“Se habran equivocado Ori-oniichan, ayer solo hice cosas de estas tontas que hacemos los humanos. Por cierto, hablando de todo un poco, cuando te transformes, ¿quieres que te coja de la manita como ayer?” - Y le guiñe un ojo, sonriendo con la ternura con la que se le sonrie a un niño.

Estaba seguro de que todavía quedaban fragmentos del día de ayer que no había revisado en mis sueños y quería dejarle con la intriga, con la sensación de que no lo sabía todo.

“Tienes razón, la fé no se impone, ni se exige, pero si se puede difundir y mostrar. Como tu dices, en un mundo en el que se sabe que existen los kamis, quizas lo unico que haga falta es hacer que recuerden su fé.

Hagamos que llueva”



EMBAJADA DRAGÓN
AL ALBA




Asenti con una sonrisa a Otsu cuando dijo que debiamos empezar o se nos retrasaría toda la agenda de la mañana.

“Sí, estoy deseando empezar”


Entrar en aquel templo con tantisimo espacio daba sensación de tranquilidad. Respire profundamente mientras entraba en el templo y escuchaba a Otsu hablar con Sango sobre cómo iba a transcurrir la meditación.

“Claro que sí, después del día de ayer, me veo capaz de casi cualquier cosa jajaja”


OUT
Voy a cambiar el color para lo que diga pensando a partir de ahora

IN

De repente otra vez Ori en mi cabeza, tuve que contenerme contestar a viva voz, iba a tener que acostumbrarme si no quería parecer un loco.

“Estoy seguro de que es algo que no he hecho nunca. ¿Te ha oído? Está sonriendo como si te hubiese oído”

“Me parece que dependiendo a quién preguntemos sobre nuestra normalidad, la meditación de esta mañana podría alargarse eternamente. Además ayer cambiasteis mi concepto de normalidad.”

Me quedé parado al ver como Sango y Otsu trepaban por aquellas telas hasta quedarse en posición de loto pero boca abajo. por lo visto lo de ir de cabeza era literal. La gracilidad con la que habían subido y colocado, ponía de manifiesto que no era la primera vez que lo hacían.

“Hoy voy a empezar la mañana sintiéndome un pez que trepa a un árbol. Nada nuevo bajo el cielo azul”


“Así que no tengo ningun amigo normal .... Lo normal está sobrevalorado, mirame a mi, pensando cosas con la esperanza de que mi amiga y compañera serpiente lea mis pensamientos.”

Intente imitar los gestos de Sango y Otsu trepando por las telas para enredarme en ellas y colocarme en posición de loto. Aquello me recordaba a cuando de vez en cuando trepaba por algún árbol para ponerme al lado de Ori en el bosque. La mañana comenzaba como se esperaba, extraña.
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Isawa_Hiromi »

"Ya estuviste en la tienda ¿verdad? Entonces te lo hayan dicho o no debes entender que es imposible que todo lo que has visto esté en ese lugar. Cuando dejas de pensar en imposibles las soluciones se presentan sencillas y claras. Esa tienda está en más de un reino a la vez, y el segundo de ellos es el Yum-Do, el mundo de los sueños."

Te explicó Ori.

"¿Oiste sonar la puerta? tu asentiste¿Te diste cuenta que aunque sonaba siempre igual parecía que sabían siempre quién era antes de abrir la puerta? Eso es porque hay ciertas personas amigas que tienen acceso no sólo desde el mundo de los humanos sino desde el Yume-Do o desde otros planos hacia el Yume-Do y a la tienda, por eso a nosotros nos suena igual pero ellos saben de dónde vienen. Si tu sueñas que vas a la tienda antes de abrirte sabrán que eres tu."

Comentó esta.

"Tu sabrás si quieres coger a una chica de la manita ahora que vas a ser alguien tan importante en la corte juju quizás si que deberías hacerlo y a ver qué pasa."

Te replicó esta con sorna.



EMBAJADA DRAGÓN
AL ALBA



"No te puedo decir si me ha oído pero lo ha parecido ¿verdad? Estos iluminados... a saber cómo le ha afectado esto en su alma y comprensión del universo..."

Murmuró Ori en tus pensamientos.

"¡No es una maravillosa sensación cuando aprendes algo nuevo! te dijo Otsu mientras subía por las telasEs lo mismo que debió pensar el salmón cuando subió por primera vez río arriba, que era imposible para él pero ¡qué maravillosa experiencia de vida!"

Sango sonrió ante eso como si aquello le pareciera lo más normal del mundo o mejor dicho, cabal, pero la gracia es que lo que decía tenía su sentido y más después de lo que estabas viviendo en aquella ciudad.

"Si no os importa yo me quedo abajo para reírme si uno se resbala."

Te dijo Ori antes que empezaras a subir reptando por ti hacia el suelo.


OUT
escenita de meditación con esta música:
https://www.youtube.com/watch?v=gXaQ6JE ... g&index=10
IN

Cuando dejas de pensar, cuando tu cuerpo está atado pero suelto y cuando sobretodo pierdes los miedos a lo que pueda pasar y a vivir es cuando dicen que el tercer ojo se abre en nuestro interior.
Tu no estabas seguro que eso fuera cierto pero sin duda ahora tampoco podrías negarlo, pero la realidad es que allí... boca abajo el mundo cambiaba y no sólo de posición...
El sonido del agua corriendo fuera del templo por las cañas de bambu.
El canto de los pájaros en los árboles.
La fresca brisa que se filtraba por las ventanas.
La sensación en la piel de la humedad de la mañana.
El olor a incienso que ascendía desde el suelo.
Era lo mismo que boca arriba y sin embargo ¿por qué hasta aquel momento no habías sido consciente de todo aquello? No era sólo por los ojos cerrados y la concentración de no caer, ya que fue como si de pronto estuvieras acostumbrado a aquella posición, como si no pesases, de una manera tan obvia que no fue extraño que pensaras que había algo de magia en todo aquello, o misticismo, quizás todo a la vez.
¿Y por qué si estabas boca abajo todo parecía ahora más normal? ¿Más real?

"El problema de vivir toda la vida haciendo el pino puente. Comenzaste a oir de pronto la voz de Otsu Es que olvidas que estás haciendo equilibrio y que el mundo es al revés de cómo lo estás viendo. Te convences que lo que es arriba es abajo, que los pies son la cabeza y que la tierra es el cielo. Así pues... cuando de pronto alguien te dice que dejes de hacerlo y que bajes de una vez los pies... no sólo es mareo lo que tu cuerpo sufre, sino el cambio de todo un paradigma. De tu propia realidad.

¿Qué creías que estaba arriba y abajo?
¿Alguna vez alguien te lo dijo realmente o fuiste tu?
Pero ¿acaso eso importa? De todas formas una vez que pongas los pies en el suelo ya no importará más, sino reencontrarte con la nueva realidad, o quizás la que antes había sido.

La iluminación es también como esto, Ryu-chan, darnos cuentas que vivimos boca abajo y que en realidad el paradigma que creíamos normal no lo es, y descubrir cómo darnos la vuelta.

No puedo decirte cuál es tu camino de la iluminación aunque yo haya recorrido el mío pero sí te puedo decir que ahora que sabes realmente que estabas boca abajo... todo será más sencillo."


Abriste los ojos y vistes el rostro boca abajo de Otsu sonriente ¿o era boca arriba?
Un momento... Todo el mundo estaba boca arriba y tanto tu, como Sango, como Otsu, estabais sentados en el templo en posición del loto y aquella sonrisa... aquella sonrisa sin duda era la luz de un iluminado.
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Matsu Ryunosuke »

“La palabra imposible siempre ha estado bastante difusa para mi y después del día de ayer, esta borrada completamente de mi vocabulario. Lo primero que me llamo la atención de la tienda fue que el espacio interior no cuadraba con lo que se veía desde fuera, pero di por echo que era otra más de esas cosas que existian pero yo desconocía.

He estado en varias de sus estancias, he probado el té de Kimihito-san y ahora comprendo porque sabe siempre a lo que quieres que sepa.

Supongo que ayer no querían agobiarme con demasiada información, había cosas más importantes que tratar, como traerte de vuelta”

“Esas puertas, ¿Cómo funcionan? ¿Como puedo usar esa puerta?, porque cuando te metiste en el relicario yo era un simple bushi, con una amiga un poco extraña por decirlo de alguna manera y ahora que te has despertado, he cambiado, tengo más conocimiento de algunas cosas, pero voy a seguir necesitando que me enseñes hasta que me ponga al día Ori-chan”


Ahora que empezaba a ver de verdad mi mundo, no quería dar nada por hecho, quería comprender todo lo que me rodeaba y tenía la suerte de tener a Ori a mi lado.


Cuando Ori me contestó dándole la vuelta una vez más a mis palabras y diciendo que yo sabría si quería ir con una chica de la mano por la corte, un rubor inesperado pinto mi cara y aceleró mi pulso, dejando patente mi nerviosismo.

“Bue...bueno, será mejor que nos centremos en lo que debemos hacer y estar pendientes de quien nos debemos cuidar"


EMBAJADA DRAGÓN
AL ALBA


“Contestandome a lo que pienso…. la cotilla reptante se destapa jajaja”
- Sonreí mientras pensaba, aún seguía sin tener claro si Ori estaba en mi cabeza o no, pero tenía que reconocer que estos pensamientos me relajaban de toda la tensión que se me venía encima.

“Desde que he llegado a esta ciudad, no dejo de aprender a cada segundo que pasa. Espero que este salmón no acabe estampado en el suelo jajaja”

“Ori-san puedes quedarte conmigo si quieres, ni pienso caerme, ni te voy a dejar caer. O quizás es que no te fias de este joven salmón?”



Subí por aquellas telas con mucha más torpeza que ellos, pero al fin logré colocarme. Cuando me encontré seguro enredado entre aquellas telas, casi de forma instintiva, cerré los ojos y dejé caer mi cuerpo lentamente hasta quedar completamente suspendido en posición de loto.
La primera sensación a dejarme caer fue de cierto mareo, pero al instante mi cuerpo empezó a relajarse. Primero mi respiración se hizo más profunda y lenta, mis pulsaciones descendieron y mi mundo empezó a cambiar.
Deje de sentir las telas sujetandome y una sensación de estar flotando me inundó por completo.

Mis sentidos se agudizaron y comencé a sentir todo lo que me rodeaba, el sonido del agua, la brisa, aquel olor a incienso en el que no había reparado.

No sabría decir cuánto tiempo llevaba así cuando empecé a escuchar la voz de Otsu hablándome sobre la normalidad o no normalidad de las cosas. De cómo aceptamos lo que viene sin plantearnos nada. Estaba empezando a comprender cómo mi realidad estaba del revés y tendría que aprender a darle la vuelta.

Abrí los ojos y vi a Otsu sonriendo, estábamos sentados en el templo. “¿Cómo hemos llegado a aqui?” - pense para mis adentros mientras miraba lentamente a ambos lados y trataba de localizar a Orihime en busca de una explicación.

Aquella sonrisa de la maestra tatuadora tenía algo que jamás podré explicar ni olvidar.

OUT
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Isawa_Hiromi
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Isawa_Hiromi »

"La primera regla del mundo sobrenatural es que aunque existen reglas no son las mismas que las del Ningen-Do. Deberás aprender muchas cosas nuevas pero que seguirán siendo reales."

Te dijo Ori.

"En tu caso, y aún sin saber usar bien tus habilidades es a través del sueño. Puedes dejar tu cuerpo físico en un lugar y viajar con tu cuerpo astral a través del sueño hacia la tienda. El cómo hacerlo es más complicado, te puedo enseñar la teoría pero tu tendrás que practicarlo y sobretodo como es manipular el sueño depende de tus propias aptitudes tendrás más o menos facilidad. Pero ahora que tienes una puerta y que eres un daishi supongo que no debería ser lo más complejo que harás."

"Que harás..."

Si, aquella serpiente estaba sonriendo con victoria cuando te atragantaste, una sonrisa que decía "Haz nacido mil años tarde" como para enfrentarte a ella.



EMBAJADA DRAGÓN
HORA DE LA LIEBRE O DEL SOL- 6 A 8 DE LA MAÑANA



"El salmón siempre debe estar temeroso de salirse de la corriente, así es como consigue el valor y el impulso para ir río arriba, la adrenalina." Se rió Otsu.

"Yo como salmones, no los monto."

Bromeó Ori mientras reptaba hacia abajo.

"No hace falta, yo sé como acaba esto."

Arriba y abajo, que conceptos más interesantes cuando le das la vuelta, los reordenados, vuelves a creer en ellos o los difuminas...
Al abrir los ojos y buscar a Ori te diste cuenta que ella estaba sobre tu cuello y que te miraba con cara de "Te dije que yo sabía cómo acababa esto".
Otsu sonríe de aquella forma que es como si el universo lo hiciera mientras Sango abre los ojos también despacio y aunque sus ojos se muestran claros, despacio pasa los ojos por todo el templo como si él también se asegurase de dónde está, no con tu sorpresa sino con la experiencia de alguien que ya está acostumbrado pero que aún así le gusta el sentir de la lluvia sobre si por mucho que llueva año tras años, con esa inocencia que nunca debería perderse.

La luz del sol entraba por la puerta del templo dejando claro que había avanzado en la mañana y que el alba había quedado atrás aunque hacía unos segundos pareciera aún de noche y no habías sentido el calor de la dama Amaterasu como ahora.

"Estas son siempre las sesiones de meditación que siento más rápidas, maestra." Dijo Sango haciendo que Otsu sonriera.

"El tiempo puede ser tan inconstante como un crío, San, ya lo sabes."

Sango asintió con una media sonrisa.

"Esta ha sido tu primera lección, Ryu. No olvides meditarla, porque mientras más aceptada la tengas más sencillo te será tu día a día y entenderte a ti mismo.

Recuerda siempre que el enigma de la iluminación NO es LA gran respuesta, la respuesta eres tu. Es TU gran pregunta."






HORA DEL DRAGÓN O DE LA LUNA- 8 A 10 DE LA MAÑANA
DESAYUNO
EMBAJADA LEÓN



Aunque tu hubieras quedado toda la vida aprendiendo de Otsu el día tenía que seguir, tenías una cita en la Embajada León con tu tío y con Kitsu Hokusai.
La Embajada Dragón al salir de ella te dio la impresión que estaba algo más llena pero los largos silencios y el aura monacal no lo abandonó de forma que nunca sentiste la misma actividad que vistes el día anterior en la León o lo que estabas a punto de ver. La hora del desayuno ya una hora totalmente activa para un león, muchos se levantan al alba por lo que al llegar la Embajada estaba llena y activa al cien por cien entre criados, funcionarios, diplomáticos...

Nada más llegar tuviste una extraña sensación, y es que muchos te miraban con cierto disimulo, y luego recordaste que ibas con una enorme serpiente blanca cual bufanda. Claro.

Tras preguntar un par de veces por dónde estaba el salón donde Hokusai iba a desayunar con tu tío te encontraste en aquella enorme maraña de mansión que era la Embajada perdido. ¿En serio? Pensaste para ti mismo. ¿Cómo puedo perderme en mi propia embajada? Bueno, no era del todo extraño, ya que sino fuera por el transporte que muchas veces cogías estabas seguro que en la ciudad lo harías varias veces cada cinco minutos... esta ciudad parecía querer perder a sus habitantes y quizás Otsu te diría a ello que en realidad le estaba dando la oportunidad de encontrarse a ellos mismos en el camino.

Pensando en aquello y pasando por mitad de un patio interior amplio que tenía varios árboles, moreras, cuando de pronto te chocaste con algo o mejor dicho, con alguien al ir metido en tus pensamientos. Era un hombre que estaba de cuclillas y por eso no lo habías visto.

Imagen

"¡Oh! Gomen." *perdona

Te dijo el hombre mientras se levantaba y parecía tener algo en la mano.

"Me he parado en mitad del camino porque he visto a este amigüito."

Te dijo enseñándote un gusano de seda.

"Se me olvidaba que aunque frío, este es el inicio de la primavera. Menos mal que a él no."
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Matsu Ryunosuke
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Matsu Ryunosuke »

“Las reglas no son las mismas, pero para mi todo es real y extrañamente normal. Soy el mismo niño que corría delante de aquellos monstruos en el bosque ¿recuerdas?. Para mi la realidad es algo mucho más grande que el Ningen-Do”

“Entonces adelante, explicame como puedo iniciar un viaje astral y acceder a esa puerta que me han abierto a la tienda, creo que voy a necesitar usar esa puerta a menudo.

Tengo tantas cosas por aprender todavía Ori-chan….”


Cuando vi como Ori se sonreía por mi reciente rubor, no pude evitar sentirme idiota por haberle dejado tan fácil hacerme rabiar, pero por otro lado, me sentía muy feliz por tenerla de vuelta, por tenerla a mi lado.

Aún con un perceptible pequeño rubor en el rostro, no pude evitar mirarla y sonreír tímidamente e inclinarme levenmente sin dejar de mirarla …. como diciendo touché, tu ganas.

Me había dado una patada en el culo, pero estaba feliz.


EMBAJADA DRAGÓN
HORA DE LA LIEBRE O DEL SOL- 6 A 8 DE LA MAÑANA



“Tu siempre lo sabes todo ¿no? Llevas toda la mañana montada en este salmón y todavía no tengo marcas de dientes”


Aún con la mente abierta como la tenía, no podía dejar de sorprenderme al ver cómo había acabado la meditación.Ya no por el resultado sino por no haberme dado cuenta de cómo había pasado todo aquello. Supongo que se me notaba en la cara y de ahí las caras de satisfacción de Otsu y Ori.

Sin embargo, me encontraba bien. Con la mente en calma, ordenada y dispuesta a enfrentar todo lo que aquella mañana me deparaba.

La dama amaterasu avanzaba sobre mi calentando mi cuerpo a su paso. Aquella sensación de calidez invadió mi mente, inspire profundamente y miré a Otsu, ella parecia emanar aquella sensacion con su mirada desde que la conocí.

“Meditaré sobre ello Otsu-sensei, ciertamente como ha dicho Sango-dono el tiempo ha volado en mi mente, tengo la sensación de haber subido hace un momento por esas telas”

Siempre había pensado en el tiempo y el espacio como algo lineal e inmutable, pero estaba claro que la realidad una vez más impone sus reglas para quien puede y quiere verlas.

Me levanté lentamente, como no queriendo despedirme de la sensación de paz y tranquilidad que albergaba en esos momentos.

“Muchas gracias por dejarme compartir esta meditación con vosotros, espero poder seguir compartiendo estos momentos y seguir atesorando vuestras enseñanzas Otsu-sensei

Sango-dono, ha sido un placer conoceros y meditar con vos esta mañana”


Hice una reverencia mostrando mi respeto y agradecimiento por quien me había acogido en su casa.

“Ahora vais a tener que disculparme pero preveo que hoy va a ser un día atareado y he empezado cabeza abajo o cabeza arriba, todavía no lo tengo muy claro jajaja”



HORA DEL DRAGÓN O DE LA LUNA- 8 A 10 DE LA MAÑANA
DESAYUNO
EMBAJADA LEÓN


Mientras salía de la Embajada Dragón e invadido por aquel ambiente mi mente se fue hacia mi tatuaje. No había dicho nada, pero llevaba desde que me había levantado pendiente de el, pendiente de si notaba algún cambio.

Durante el camino a la Embajada León intenté hablar con Ori para que me explicase qué había ocurrido durante aquella meditación.

“Vas a tener que explicarme qué ha pasado, ya no me sorprende nada, pero está claro que tu puedes explicarme cómo demonios he acabado en el suelo y tu te has subido sin que yo me diera cuenta”

Al llegar a la embajada noté como me miraban y el corazón se me aceleró de repente, ya habría llegado la noticia a la embajada. ¿que se estaría diciendo? ¿cómo sabian que era yo? … otro pensamiento corto mis cavilaciones, Ori, la llevaba al cuello….

(Entre susurros) “¿Sabes lo extraño que debo parecer con una serpiente al cuello? Espero que lo estés disfrutando….”

Y mientras andaba hablando solo entre susurros y perdido en mis pensamientos, al final el que se perdió fui yo. Nada extraño tampoco, pues había pasado más tiempo en la tienda que en mi propia embajada. Así que empecé a preguntar por dónde podría encontrar a Hokusai.

Andaba mirando a derecha e izquierda intentado seguir las indicaciones que me habían dado cuando de pronto tropecé con aquel hombre.

“Oh, ruego me disculpe sama, andaba distraído buscando un salon y no le he visto”


“Demasiado a menudo estamos tan ocupados en nuestros asuntos que se no vemos lo que tenemos a dos palmos de nosotros y se nos olvida que la vida sigue su curso a pesar de nosotros.”

“Soy Matsu Ryunosuke, de nuevo le pido disculpas por no haberle visto sama” - Hice una reverencia y sonreí.

“Vuestro amiguito ha tenido suerte de que reparaseis en él y no pasaseis por encima”
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Isawa_Hiromi
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Isawa_Hiromi »

"Entonces si ya sabes eso tienes algo ganado, que no es todo lo que parece." Te replicó esta como si dijera algo obvio.

"Para tu nivel lo mejor sería usar el sueño como puerta. Hasta que puedas controlarlo de otra forma es la manera "más sencilla"...

Se trata que antes de dormirte, en duermevela, tienes que imaginarte una puerta, como tu quieras, pero esa será TU puerta. Es muy importante que te centres en los detalles. El color de la madera, si tiene dibujos, rugosidades... Debes detallarla en tu imaginación lo máximo posible.

Entones, una vez que la veas debes visualizar cómo abres tu esa puerta. Al abrirla debes imaginar, de nuevo al mayor detalle posible cómo al hacerlo llegas al otro lado y está la tienda.

Como si al abrir esa puerta entrases directamente desde la puerta principal de la tienda y lo que vieras fuera el interior, lo primero que ves cuando te abren allí. Incluido al dependiente.

La clave está en focalizarte hasta que aquello te parezca ta real que puedas tocarlo y hacerlo cuando estás a punto de dormirte."


Te explicó Ori.




EMBAJADA DRAGÓN
HORA DE LA LIEBRE O DEL SOL- 6 A 8 DE LA MAÑANA



Los dos dragones uno al lado del otro parecían ser la misma imagen de un templo en calma, ese aura los envolvía y se maximizaba uno al lado del otro. La luz de la dama Amaterasu jamás te pareció tan cálida ni una sesión de meditación ni tan rápida, ni tan reconforante.

"Hay días en que las lecciones se hacen eternas y te duelen las piernas de estar en la posición seiza y otros que se pasa volando... Y eso es porque el cosmos sabe lo que necesitamos aunque nosotros no lo sepamos o creamos saberlo y nos equivoquemos."

Comenzó a decir Otsu.

"Está claro que esto es una señal de este para que estés tranquilo y pienses que al final todo pasa y mucho más rápido de lo que creemos."

Sango te devolvió el saludo, más formal y profundo que Otsu que lo hizo de una manera cariñosa que una vez más te recordó a cómo te trataba tu abuela y te dijo:

"Es un buen pensamiento, Ryunosule-san, tened siempre en mente que aunque estéis cabeza abajo de un momento a otro podéis estar bien posicionado. Es una lección valiosa en la corte."



HORA DEL DRAGÓN O DE LA LUNA- 8 A 10 DE LA MAÑANA
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EMBAJADA LEÓN


Bajo el parasol Ori parecía más interesada en mirar a todos lados en la ciudad que en responderte.

"Hace mucho tiempo que no vengo a la capital." Te comentó."Es como un ente vivo... no recuerdo que nada fuera así pero a la vez es un sentimiento de familiaridad continua..."

Ori seguía mirando a un lado y a otro.

"Qué pregunta más tontas haces... ¿Y por qué crees que yo me bajé de tu cuello y subiste? ¿Qué es lo que te hace pensar que eso fue lo que pasó realmente? ¿Por qué lo vistes con tus ojos de humano? ¿Los mismos ojos que hacen que unos vean fantasmas y otros no?"

Aquello no ayudaba a que supieras qué pensar sin duda, pero estabas enfrascado justo en esa conversación cuando te diste cuenta que al llegar a la embajada eras el tipo del parasol con la serpiente al cuello.

"Ryu-chan, la gente siempre te ha mirado raro, es hora que lo asumas."

Te replicó con sorna en tu cabeza Ori.

Justo de nuevo enredados en susurros y pensamientos difusos te chocaste con aquel hombre que al levantarse lo primero que te dio la sensación es que si dormía era algo casi tangencial en él, por sus marcadas ojeras.

"Oh, no os preocupéis, era yo el que estaba en medio."

Te sonrió con una mueca amigable aunque tenía la faz extraña de alguien que causa cierta inquietud, lo cual teniendo en cuenta cómo tu eras tampoco te importó demasiado, incluso pensante cómo debías verte tu desde fuera, seguro que el raro eras tu, el Matsu de la serpiente al cuello.

"Un gran problema de las grandes ciudades ¿verdad?"

Suspiró.

"La vida frenética... Menos mal que.... el hombre miró al gusano que tenía en la palma de la mano y añadió si sabes mirar tenemos recordatorios continuos de lo realmente importante en esta vida..."

Luego te presentaste.

"Oh... Ryunosuke-san...." Musitó."Un placer. Mi nombre es..."

No había terminado de presentarse cuando se oyó algo a vuestra espalda.

"Toushi-sama."

La voz de Kitsu Hokusai. Te diste la vuelta, lo viste ahí en uno de los pasillos, junto a tu tío y... Espera un momento... ¿Había dicho Toushi-sama? ¿Ikoma Toushi-sama el Embajador León?!

"¿Llegaba tarde, Hokusai-san?"

Preguntó Toushi mientras dejaba el gusano sobre una rama de uno de los árboles del patio interior.

"Hai sama... pero... ya veo que... Se ha topado con su cita de primera hora en la mañana..."

Y te miró a ti. El Embajador te miró de reojo y asintió con una queda sonrisa.

"Hai, hai... Nos hemos presentado. Ambos somos amantes de la fauna de esta ciudad ¿verdad Ryunosuke-san?"
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Matsu Ryunosuke »

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“Nunca me han parecido eternas las meditaciones sensei. Cuando de pequeño no entendía nada de mi mundo...aunque ahora que lo pienso eso ha sido hasta hace bien poco, la mejor manera que tenía de relajarme, descansar y sentirme en paz era con la meditación”

“Gracias por permitirme aprender y brindarme tu experiencia. Mi tiempo aunque relativo, no esta bendecido por una grulla y debo atesorar cada instante que pueda”

“Guardaré tus palabras como algo valioso Sango-san”





HORA DEL DRAGÓN O DE LA LUNA- 8 A 10 DE LA MAÑANA
DESAYUNO
EMBAJADA LEÓN


Ori parecía estar obviando mis palabras y pensamientos mientras entrabamos por la embajada, estaba atenta a todo y parecía estar disfrutando del reencuentro con una ciudad en la que una vez estuvo.

“Me da miedo preguntar, ¿pero cuánto hace que viniste?”

Cuando Ori empezó a hablarme de la meditación sin decirme absolutamente nada, me paré en seco y la miré…

“Quizás no miré con los ojos que debía, pero ¿es necesario que hables como si fueras ella?, no me he enterado de nada de lo que querías decirme. Recuerda que soy un recién llegado a tu mundo aunque lleve aquí de turista toda mi vida. Así que seguiré haciendo preguntas tontas cuando no sepa algo”

Acabé la frase y de repente me sentí observado, estaba parado allí en mitad de nada, con un una sombrilla y una serpiente blanca al cuello a la que le estaba hablando.

“Siempre me han mirado raro, pero ahora es porque voy contigo, y con una sombrilla claro.”


(..)

Cuando vi a aquel hombre por primera vez, me produjo una sensación de intranquilidad, su sonrisa amistosa cubría la preocupación en sus ojeras y le daba un aspecto bastante preocupante. Aquel hombre parecía extraño.

“¿Qué le quitará el sueño a este hombre Ori-chan?”

Aquel hombre estaba afligido por algo, no era solo que valorase una pequeña vida como la de aquel gusano de seda, la melancolía con la que hablaba y lo miraba mientras tanto, era muy marcada.

Justo cuando aquel hombre se iba a presentar, escuche aquella voz detrás de mí. Conocía aquella voz, la había oído antes y ….. espera un momento, ¿Ikoma Toushi?, ¿el embajador?
¿Había estado hablando con el embajador y no lo había reconocido?

"Disculpeme Ikoma Toushi-sama, yo no sabía quien erais vos..." - e hice una profunda reverencia avergonzado

Me había presentado al embajador a quien tendría que darle explicaciones dentro de un momento y no sabía quien era. Y no solo eso, casí me lo había llevado por delante. Gracias a los kamis que aquello no había pasado. ¿Sabria desde el principio quien era yo? Desde luego no había sido la mejor manera de presentarme a quien le debía dar explicaciones.

Me di la vuelta y allí estaban los dos,Kitsu Hokusai y mi tío, hice una reverencia y salude a mi tio y a Hokusai.

“Buenos días, tío, Hokusai-sama”


Mientras Hokusai informaba al embajador de que yo era su primera cita de la mañana, este sonrió de manera que no pude evitar sentir haber estado siendo evaluado sin conocer realmente quien era mi interlocutor.

“Por supuesto sama” - dije esbozando una pequeña sonrisa nerviosa que pretendía ser amigable, pero que dejaba patente cierta vergüenza por no haber conocido al Embajador Leon.
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Isawa_Hiromi »

EMBAJADA DRAGÓN
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"Es bueno saber eso, que alguien tan joven entiende la paz que da la meditación." sonrió Otsu.

"Tranquilo, el tiempo es relativo, son los momentos los que nos hacen pensar que hemos vivido o no, las experiencias. Cien años sin salir de casa debe ser una tortura y cien años de aventuras... ¡muy poco!"

Sango te hizo una profunda reverencia con una cálida sonrisa en sus labios que te hablaba no sólo del placer de la charla sino que esperaba que hubieran más.

Y así os fuisteis de la embajada dragón, aquella que sin estarlo, estaba en una montaña alejada de todo...




HORA DEL DRAGÓN O DE LA LUNA- 8 A 10 DE LA MAÑANA
DESAYUNO
EMBAJADA LEÓN



"Hace unos doscientos años. Esta ciudad tiene una puerta al Tengoku muy especial, en Año Nuevo el sendero es precioso."

Te respondió esta sin darle demasiada importancia mientras miraba hacia todos los lados aunque lo que decía poco tenía de normal. Pero claro... cuando nada era normal... ¿lo era todo? ¿Era eso lo que te decía Otsu?

"No es que yo hable raro es que tu no estás escuchando como debes, me oyes con los ojos y no con las orejas. Te dejas cegar por lo que crees que conoces de los sentidos y no por lo que ves.

Te pondré un ejemplo... Ayer en la tienda. ¿Qué veías? Una tienda diminuta y un espacio enorme. Y tu creías en ello. Veías esa habitación y aunque no podía ser real creías en ello ¿verdad? Porque estabas mirando con los ojos inadecuados. Pues esto es igual."


Te comentó Ori, riéndose al final con el hecho que si, ahora mismo eras un Matsu hablando solo bajo un parasol con una serpiente al cuello.

"Ya estamos dentro de la Embajada, puedes cerrar el parasol, hay mucha energía limpia gracias a los Kitsu.
De nada."


Dijo con sorna al final.


(...)


"La ciudad y el clan."

Te dijo Ori en tu cabeza.

"Tiene mucha responsabilidad y muchos dependen de él."

Toushi a tu lado, dejando el pequeño gusano en el árbol hizo un aspaviento con la mano.

"Nadie debería disculparse por lo que no le han enseñado."

Dijo sobre que no supieras quién es.

"Pero sí que debemos disculparnos por lo que sabiendo no hacemos correctamente... Y como no es vuestro caso..."

Te dijo señalando el hecho que desde primer momento sin conocerle le habías tratado con mucho respeto.

"Es sencillo respetar a los poderosos pero no a los que necesitan de nuestra ayuda o palabra amable..."

Hokusai y tu tío observaban todo y ambos devolvieron el saludo.
Toushi crujió su cuello mientras comenzaba a caminar hacia tu tío y su ayudante con sus dos manos a la espalda.

"Vamos joven Matsu, según mi agenda sois mi cita."

Comentó sin que tu supieras si todo aquello había sido casualidad o no.
El pasillo era amplio, Hokusai y tu tio iban tras vosotros y el Embajador te había hecho una seña para que caminases a su lado.

"¿Habéis tenido un buen viaje?" Te preguntó mientras íbais por este."Me han dicho que los caminos están despejados y que se viaja bien y rápido si se tiene prisa."

Era cierto que habíais llegado bien y rápido, lo cual había sido algo que tu habías agradecido ya que la llevabas. ¿Sabría Toushi que llevabas prisa?
Cuando hablabais de esto Toushi se paró delante de una puerta y abrió una fusama. La habitación que había era una amplia sala de té que daba al jardín de primavera central. En ciudades como esta y en castillos los lugares más importantes tenían un jardín por cada estación del año de forma que pudiera siempre contemplarse lo bello de la floración. Las fusamas estaban abiertas a un patio de arena blanca con unos enormes cerezos aún no en flor junto a un pequeño estanque en la cual se veían carpas y el sonido de la campanilla en el alfeizar de esta sonando con la suave brisa acompañaba al del agua cayendo por las cañas de bambú en el jardín. Las fusamas estaban pintadas con eventos del Clan, pero no eran militares aunque si marciales. Castillos, escenas de guerreros meditando, escribiendo... Igual que el resto de la decoración, parca pero cuidada, en colores terracota.

La mesa central estaba servida con un amplio desayuno y había un criado esperando a vuestra llegada para serviros. El Embajador tomó asiento el primero y luego el resto, como la mesa era redondeada Toushi se puso en un lateral para no acaparar todas las vistas y a su derecha se puso Hokusai. Ustedes os pusisteis al otro lado, de forma que tu tío quedaba en la zona izquierda del Embajador y tu casi enfrente y más cerca del ayudante.

El criado se puso a servir mientras todos permanecíais en un silencio que no era tenso aunque tu estabas muy nervioso. Hokusai se ocupaba de poner perfectamente bien sus ropajes, tu tío te apoyaba mirándote de reojo y tratando de decirte que todo iba bien y el Embajador había perdido todo contacto visual con ustedes y estaba más pendiente del aire que corría entre los cerezos que otra cosa.

Cuando el criado terminó de servir y viendo que el Embajador estaba aún abstraído y que nadie podía comer sin que este empezase primero, obviamente, Hokusai garraspeó llamando su atención.

"Ah si, claro... el desayuno."

"Trate de no saltarse las comidas, mi señor, es importante para su salud."

Dijo Hokusai en un tono paternalista que denotaba que aquel aspecto no del todo saludable sin duda era causado no sólo por la falta de sueño.
Ori, a la cual habías colocado a un lado tuya, entre tu tío y tu se hizo un ovillo para desaparecer del contacto visual de los presentes salvo de ustedes aunque suponías que por su perspectiva si que podía ver algo...

"¿Solventó Hokusai-san el tema de los visados?"

Preguntó Toushi a tu tío.

"Hai,sama, sin problemas, la Embajada funciona como un ejército bien comandado, sin fallos."

Toushi mientras cogía algo de aquí y de allá de los múltiples platos que había asintió a aquello sin mirar hacia ustedes, distraído quizás en sus propios pensamientos.

"En esta ciudad lo que mejor funciona es la burocracia, aunque parezca mentira... Una noticia puede recorrer la ciudad de una punta a la otra en cuestión de horas.
Y eso sin usar la magia."


Anotó al final mientras bebía un poco de sopa de miso.

"Es un alivio y a la vez una pequeña maldición el tener que estar obviamente a la altura de las circunstancias....
Pero... es una carga más de ser león ¿verdad?"


Y entonces pasó sus ojos distraídamente de los platos a ti.
Vale, si habías tenido alguna duda se acababa de disipar, Toushi no hablaba sólo de lo que parecía.
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

Mensaje por Matsu Ryunosuke »

HORA DEL DRAGÓN O DE LA LUNA- 8 A 10 DE LA MAÑANA
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EMBAJADA LEÓN


“Me gustaría que algún día me enseñes ese sendero. Pero debo de reconocer, que lo que más me gusta, es que ahora puedas simplemente hablar de ello conmigo y no como antes que era todo una cortina tras la que no podía ver nada”

Era una buena sensación, me estaba siendo parte del mundo de Ori, aunque no entendiese más que una minúscula parte de él, pero ella aun con sus formas, me hacía parte de el.

“Intento tener la mente abierta Ori-chan y cuando algo no encaja con las reglas de mi mundo, simplemente asumo que se rige por las reglas del tuyo. Las habitaciones de la tienda, obviamente no son posibles en mi mundo, pero asumi que era algo mágico o simplemente no estaban donde yo en un principio hubiese pensado que estaban.

Si pregunto, es para que me ayudes a ver con tus ojos y no con los míos. Si pregunto es porque quiero que tu mundo sea también el mío”


No quería que Ori pensase que era un impertinente que preguntaba a cada minuto, quería que viera que me estaba esforzando en comprender cómo funcionaba su mundo lo antes posible.

“Graaaacias” - dije alargando la palabra en tono burlón - “digamos que cuando tu no estabas conmigo, he estado de un lado a otro de esta ciudad temiendo ser atacado por algo de lo que no me podía defender, y cada vez que volvía a la tienda lo primero que me decían era que que suerte que había vuelto entero.”

“Además así parezco un poco más Matsu y menos extraño”



(...)


“La ciudad, el clan y ahora yo con una noticia bomba” - dije para mis adentros cuando Ori me contaba las preocupaciones de Toushi


Resoplé para mis adentros cuando Toushi vio que aún sin conocerlo le había tratado con el merecido respeto

“El respeto es sencillo cuando tu vocación es servir y ayudar”

Siguiendo sus indicaciones me situé al lado de Toushi. Estaba más que convencido de que todo esto no había sido una casualidad. Ya me habían advertido que en esta ciudad nunca se acaba el invierno. El embajador podría tener una imagen distraída, pero si como Orihime me había dicho estaba sometido a tanta presión, no dejaría nada al azar. Y por otro lado, alguien tan ocupado con una cita tan urgente…. Las preguntas de Toushi cortaron mis pensamientos.

“Ha sido un viaje muy cómodo, sin sobresaltos y como he podido comprobar el tiempo vuela desde el momento en el que se pone un pie en dirección a esta ciudad”

Toushi se paró y abrió la fusama y dejó en evidencia que la sobriedad del León no estaba reñida con la belleza. Aquel jardín reconfortaba los sentidos e inspiraba relajación y tranquilidad, justo lo que necesitábamos para la conversación que suponía en unos momentos íbamos a tener.

Cuando llegamos a aquella mesa llena de comida, todos, empezando por el embajador tomaron asiento y yo esperé a ver cual era mi sitio designado para sentarme el último.

Una vez sentados alrededor de aquella mesa se hizo el silencio, yo no podía evitar mirar a mi tío fugazmente, buscando una mirada que me dijese que todo iba bien. Miré al embajador que lo tenía frente a mi y este estaba abstraído pensando en quien sabe que.

Coloqué a Ori a mi lado, entre mi tío y yo, colocando mi mano por un instante sobre ella.

“Estoy nervioso Ori-chan, aquí comienza el camino. Esto es muy importante”


Pasaron unos eternos segundos hasta que Hokusai llamó la atención del absorto embajador, que dio la impresión de estar desayunando por compromiso más que por ganas.Y por el comentario del ayudante, así era.

Empecé a comer un poco, ciertamente también más por compromiso que otra cosa, pues tenía el estómago cerrado por los nervios. Intentaba no llevarme a la boca bocados muy grandes pues intuía que entre la banal conversación que había comenzado, pronto llegaría alguna pregunta a la que debería responder.

Y ahí estaba! La noticia que recorre la ciudad en cuestión de horas sin usar la magia. Ese dardo iba para mi. Estar a la altura de las circunstancias… una carga ser León verdad? y aquellos ojos se clavaron directamente en mi.

“A veces los pájaros cantan antes de que podamos comunicar que han llegado y eso provoca cierto desconcierto.” - dije dejando mi cuenco en la mesa

“Hay cierta parte de maldición en tener que estar a la altura de las circunstancias cuando te toca aceptar compromisos que claramente se saltan la jerarquía de tu clan, pero alivia saber que no has tenido opción si con ello has contribuido a mantener la imagen y el honor del clan y por que lo que haces, lo haces por y para el León

Para mi, servir, cuidar y proteger al León, nunca será una carga, siempre será un honor y un orgullo”
Hacer lo posible mientras veo lo imposible.
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Isawa_Hiromi
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HORA DEL DRAGÓN O DE LA LUNA- 8 A 10 DE LA MAÑANA
DESAYUNO
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"Puede que algún día dejes de ser del todo humano y lo puedas comprender mejor..."

Aunque aquella era la clase de cosas que te decía que sólo entendías a media entendiste que en cierta forma era un cumplido.

"Y haces bien en preguntar, porque la magia existe en tu mundo pero no es la misma que en el mío, ya que los humanos sólo podéis hacer la magia que lográis descifrar del lenguaje de los kamis, no es la magia total que existe, sólo una ínfima parte, como la visión del mundo.
Ahora mismo miras por un caleidoscopio y ves colores y formas extrañas, pero ya verás cuando apartes los ojos de ese juguete y veas el mundo...."


"Y es verdad. Seguro que has sobrevivido de milagro. Donde vivías tuve que quitarte a más de uno y de dos de encima sin que lo supieras."

Te dijo la serpiente mientras hacía gestos con el final de su cola como si fuera el gesto de una mano.

"¿Recuerdas el festival de tanabata al que querías ir con tus amigos pero no podías porque a más conglomeraciones más de esas cosas había? Pero al final pudiste ir...
Me pasé una semana antes convocando una zona bendita para poder limpiar el ambiente...."


Suspiró.

"Pero te pusiste muy contento por poder ir..."

¿Había sonreído la serpiente?
Ahora que lo pensabas... si... puede que ese fuera uno de los mejores recuerdos que guardabas de los festivales de verano, el que pasó hacía dos años...


(...)


"Que bueno para el Clan que los jóvenes tengan tan bien interiorizado el servir."

Dijo Toushi mientras asentía a sus palabras, parecía estar hablando más con él mismo que contigo cuando dijo aquello.

"Todos los caminos llevan a Otosan ¿no es lo que dicen?"

Te comentó el Embajador mientras caminabais distraídos por los pasillos.

Dentro de la sala Aegoki te miró con calma e hizo un pequeño cabeceo como si dijera "tranquilo" o quizás fue "respira".

"Tranquilo, si vas a decir algo que no debes te muerdo jujuju Así que trata de no meter la pata porque mis colmillos en esta forma son muy afilados."

Dijo Ori en tu mente con sorna, te dieron ganas de contestarla alterado, pero el mero hecho de aquel fogonazo de "¡¿pero qué dices?!" te hizo darte cuenta que aunque no hubieras abierto la boca habías soltado algo de tensión mental.
Toushi seguía con mirada distraída y hasta que él no comenzó a comer obviamente nadie lo hizo.

"¿Sabes que las palomas mensajeras que amaestran los Miya son capaces de cruzar el Imperio en pocos días? Pueden ir desde las montañas dragón hasta la capital en apenas doce horas."

Comentó el Embajador con su tono distraído pero no se te escaparon por alto las referencias claras.

"Requiere atención también por los que aguardan la llegada de las noticias, claro, pues si es a media noche deben de estar al tanto..."

Divagó un poco.

"Pero bueno... ¿ese es el trabajo de quien cuida de los canales de información no te parece? Todos tenemos nuestro lugar en el mundo.... hasta las palomas."

Tosuhi cogió un trozo de encurtido y lo comió tranquilamente.

"Y obviamente las palomas son felices sirviendo... y más si es a la casa Miya, claro, que son los heraldos imperiales..."

Siguió comiendo un poco de arroz y bebió un poco de sopa de miso.

"El que recibe las noticias y usa el correo de la misma forma tiene su función y el honor de ser el destinatario..."

Toushi seguía comiendo sin mirarte, parecía perdido entre mirar de qué plato iba a coger ahora, desde la vez que te había mirado a los ojos no lo había vuelto a hacer.

"Y claro... todo eso sin contar al guardia que está de turno en el palomar y de pronto llega una misiva urgente...
Ese también tiene su sitio, su función, su honor de llevarlo a cabo y podríamos decir que... ¿qué clase de culpa hay en cumplir nuestro fin?
Ninguno claro..."


El Embajador tomó un largo trago de té rojo con menta que habían servido para desayunar.

"Está bien mientras todas las piezas de la cadena sepan su lugar y su propósito..."

Dijo y ahora si que de nuevo te miró a los ojos por unos largos segundos antes de volver a tomar algo de aquí y de allí de los platos.

"Me gustan las palomas mensajeras... ¿a vos no Hokusai-san?"

Hokusai que había mantenido perfil bajo comiendo poco y despacio levantó la vista.

"Son imprescindibles en la guerra sama."

"Y en la paz." matizó.

"Y en la paz, por supuesto también. Tenéis razón."

Toushi que le había mirado de reojo asintió con el gesto aún bajo y bebió un poco más de sopa de miso.

"Me gustan en época de paz porque pueden traer noticias muy variadas...
Desde poemas hasta listados..."


"De esas hemos tenido un par esta mañana." Le dijo Hokusai.

"Si, lo sé. Lo vi, tengo la costumbre de dormir poco y subir al palomar mucho...
¿Queréis saber qué poesía he recibido esta mañana?"


Preguntó. Obviamente era una pregunta retórica pues era imposible que nadie le dijese que no al Embajador. Todos con un quedo gesto de cabeza le hicisteis saber que le oíais. el Ikoma entonces miró hacia las fusamas que daban al patio abierto y recitó:

"Trajo el viento
laurel entrelazado
en crin de león."


Los silencios corrieron espesos y al final el Embajador dijo:

"¿Pero sabéis qué es lo que más me gustó de la misiva que traía la paloma? Era la cinta con la que estaba anudada... Un cordón blanco con vetas amarillentas...
No tenía muy claro a qué me recordaba... Estuve paseando esta mañana pensando en aquel cordel, hasta que di con aquel gusano de seda... tenía ese mismo color aunque no las vetas amarillentas.
Siempre me ha gustado la naturaleza y los animales... estos suelen darme claridad...
Pensaba que el gusano me lo daría pero me equivoqué.
De animal, digo.
No era un gusano... Aquel cordel me recordaba a..."


Toushi señaló hacia donde estaba tu serpiente.

"Una serpiente albina en realidad..."

Entonces dejó una media sonrisa en sus labios.

"Curioso ¿verdad?"
"Nací con el mar
Libertad del estío
y profundidad."


"Los caminos no están para llegar a nuestro destino sino para recorrerlos"

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Matsu Ryunosuke
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

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HORA DEL DRAGÓN O DE LA LUNA- 8 A 10 DE LA MAÑANA
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“Supongo que necesito tiempo Ori-chan, ha ido todo tan rápido, mi mundo cambia a cada suspiro y supongo que estoy pretendiendo saber todo de golpe y eso no puede ser, habrá cosas que tengo que experimentar y otras que me tienen que enseñar.

Simplemente me siento confuso y en inferioridad de condiciones a vosotros, pues soy un recién llegado. Un recién llegado al mundo espiritual y un voy a ser un recién llegado a la corte.”


Cuando Ori sonrió al recordar lo contento que me puse al poder ir a aquel festival de verano, me di cuenta una vez más de lo mucho que había estado velando por mi, no solo estaba protegiéndome, había estado procurando que fuera feliz. Suspire …. “Ori...”

“Para ti habrá sido un pequeño instante, pero a mi, me faltarán reencarnaciones para poder agradecerte estar toda esta vida a mi lado. De momento vamos a ver qué podemos hacer en esta”

Mientras caminaba por la embajada en busca de mi tío, mi cabeza fue rememorando todos los recuerdos que habían venido a mi estos días. La serpiente de peluche de la abuela encontrada en el almacén, el recuerdo de su calor en mi cuna, aquella niña desconsolada en el bosque, el reencuentro con ella al verla encima de mí en forma de serpiente, el tatuaje, el sueño donde aparecía con Nakago y ahora el recuerdo del festival de verano...Todos aquellos recuerdos hicieron que mi mente se relajara y recordase la felicidad de todos aquellos momentos, con Ori no tenía ni un solo recuerdo amargo, ella se había ocupado bien de que así fuera.

(...)


Miré a Toushi asintiendo agradecido a sus palabras sobre los jóvenes. Quise decir algo, pero enseguida me preguntó sobre el viaje.

“Desde luego mi camino me ha traído a Otosan sin ni siquiera haberlo planeado, pero estoy agradecido, soy un hombre de gran fé y aquí me siento mucho más cerca de los kamis”

La mirada y el gesto de tío Aegoki, la presencia de Ori en mi cabeza, todo contribuyó a que consiguiera relajarme un poco durante aquellos instantes de eterno silencio.

En el momento en el que el embajador empezó a hacer referencia a la familia Miya y las montañas dragón, deje de comer y me dispuse a prestar toda mi atención al embajador. Estaba claro que no solo había llegado la noticia, sino que además sabían que me había estado relacionando con la maestra tatuadora.

“Creo que esta mañana no hemos estado solos ni un momento Ori”

Desde luego aquel monólogo me estaba dejando desconcertado, estaba claro que le había molestado encontrarse con aquella noticia de esa manera, pero estaba valorando aprovechar aquella oportunidad.

Por lo que estaba entendiendo me permitirían seguir adelante si tenía claro que después de al Emperador estaba al servicio del clan y que tendría que informar de todo lo que aconteciese en la corte, cosa que por otro lado me parecía normal.

Hokusai hablaba con el Embajador de la importancia de la información en tiempos de guerra, pero Toushi era consciente de que en tiempos de paz, la información es todavía más importante si cabe.

“¿Quien envío ese poema?”


“Parece que el hecho de venir contigo va servir para suavizar las cosas, por alguna razón que desconozco, le gustan las serpientes albinas”

“Teneis razón en la velocidad de estas palomas, hay quien dice que se ha visto a la misma paloma en los dos extremos del imperio a la vez”

“Las palomas son felices sirviendo y ninguna se atrevería a agraviar a la familia Miya rechazando un honorable ofrecimiento de servicio al imperio con el que además poder honrar y servir a los suyos”


No quise decir nada más y solo permanecí en silencio, era evidente que el poema hablaba de nosotros, pero todavía no tenía nada claro hasta qué punto había molestado al embajador o si como me parecía lo estaba viendo como una oportunidad.
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Isawa_Hiromi
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HORA DEL DRAGÓN O DE LA LUNA- 8 A 10 DE LA MAÑANA
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"Por fin hablas como el crío que eres."

Te dijo Ori en un tono que aunque fuera sarcástico lo que traía consigo era un mensaje claro "No sientas lo que aún no sabes, siente sólo el no querer aprender." Esta serpiente era más cuidadosa de lo que parecía... o mejor dicho, de lo que quería mostrarse.

"Tu consígueme más de ese incienso entonces...."

Sonrió ante lo que podías hacer por ella y lo dejó pasar.


(...)


"Oh claro... uno nunca está sólo porque estamos rodeados de los dioses y de los Ancestros." Asintió Toushi de esa manera distraída que parecía que era su forma común de actuar o al menos de gesticular.

Luego Toushi estuvo divagando de una forma que te pareció todo menos divagar, esto era la corte, si no lo habías tenido claro ahora pesaba toda esta sobre ti.

¿Quién había enviado la misiva? A saber... Ori te miraba sin decir nada, después de todo al parecer o no podía leerte la mente o pensaba que no era el mejor momento para hacerlo.
¿Había servido de algo traerla contigo? Pues... ahora lo íbas a saber...

Toushi se apoyó sobre su mano, en gesto despreocupado, mientras sacaba de su obi lo que parecía una misiva y se la tendía a Hokusai.

"Nadie debería ir nunca en contra de los heraldos del Emperador, claro."

Repitió con aquel tono de quien decía el buen tiempo que hacía. Te miraba a ti mientras le daba la carta a Hokusai. Este la cogió con cuidado y procedió a abrirla. Un silencio tenso. Una lectura rápida y los ojos del Kitsu se levantaron de golpe de esta a los tuyos. Y... ¡oh chico! ¡Aquella mirada era todo menos amable! ¡Ahí había fuego!

"Toushi-sama."

Se dirigió a este con sorpresa y severidad.

"Nadie debe desobedecer a los heraldos y menos el León." Repitió el Embajador aunque esta vez tenía cierto... ¿tono de burla?

Toushi te miraba pero Hokusai se encaraba hacia él con la carta en la mano.

"Pero esto es totalmente irregular. Inadmisible. ¿Cómo piensa que esto será tenido en cuenta?" Protestó con firmeza en su tono Hokusai.

Toushi entonces se volvió hacia el Kitsu.

"¿Será tenido cómo?" Preguntó despreocupado aunque no se te pasó el tono de su voz que parecía insolente como si le retase a ver si era tan impertinente para llevarle la contraria.

"Es sin duda una falta de orden con la jerarquía. Al final Umeko-san tiene razón al decir que el problema del León es que no es una leona, que trabaja en manada y que sabe obedecer la cabeza."

Toushi dejó escapar una pequeña sonrisa divertida y tomó la taza de té sin darle demasiada importancia, de nuevo como si aquello no fuera con él.

"Umeko-san exagera, como siempre, el León sigue pudiendo trabajar en manada, pero tiene ese punto de individualidad que nos hace grande." Mencionó livianamente.

"Ella, ni yo, diríamos eso en ciertos aspectos." Contratacó con severidad.

Toushi asintió despreocupadamente.

"De todas formas, como has leído, Hokusai-san, es algo que no tiene que ver con nosotros, corresponde al cupo Imperial, no al León." ¿Le hacía hasta gracia?

"Pero eso no quiere decir que cuando se presenten todas las listas muchos usarán esa excusa para decir la mayor representación del León." Hokusai no cejaba en su empeño.

"¡Pues perfecto!" se rió Toushi."¿No es eso lo que queríamos hace tan sólo un par de meses? Estar donde debíamos de nuevo. Tu mismo lo has visto, ese sello."

Señaló al pergamino.

"Es una rosa dorada, es la seña clave que ha pasado el corte. Y es perfecto por el hecho que la Gran Madre se va a casar con nuestro señor, y que pronto será León y el León de nuevo será la Mano Derecha del Emperador en toda su gloria por doble partida."

Hokusai fue a contestar a ello pero pareció cerrar la boca con fuerza, aunque tras varios segundos meditando aquella dijo:

"Pero es completamente irregular." Masculló.

Toushi amplió su sonrisa y te miró de medio lado.

"Correcto." Si. Estaba sonriendo, al menos desde tu perspectiva lo parecía y tenía cierto grado de sarcasmo en ella.

"Y eso puede que afecte a los nombres que teníamos en nuestras listas." Repuso Hokusai.

"Puede."

"¿Y qué piensa entonces que debemos hacer?"

"Buena pregunta... Por suerte no sólo yo tengo que pensarlo...
Le diremos a Umeko-san que me traiga la lista y la revisaremos los tres."


Hokusai frunció el ceño y pareció coger más aire de la que sus pulmones podían llenar, pero el Embajador no hizo caso, miraba la mesa y los platos y se permitió comer de aquí y allá.

"De hecho deberías buscarla ahora para tener esa reunión ya mismo." Cortó los pensamientos que podría estar teniendo el Kitsu el Embajador.

"Pero señor... ¿y las reuniones de la mañana?" Si, había logrado desconcertarlo.

"Que suerte que tengo no uno sino dos ayudantes para ocuparse de esos menesteres."

Hokusai agachó la cabeza y dejó un quedo "Hai" en el aire. El Embajador hizo una seña con la mano como para que se levantase de la mesa y se fuera, de hecho lo apremió con el movimiento. El Kitsu no perdió momento, se levantó, os observó con el ceño fruncido y un aire molesto patente pero suficientemente educado para que no fuera como una Matsu en una herrería, rebotando con todo a su alrededor y salió de la sala no sin cierto desaire al cerrar.

El ambiente quedó cargado, tenso y en silencio. Al menos para ustedes, porque Toushi siguió comiendo tan tranquilo e incluso haciendo alguna que otra mención a que aquel o ese otro plato le encantaba; hasta que tras unos eternos minutos te miró de nuevo.

"Has hecho que algunos se enfaden y se enfadarán más.... pero estos son "los buenos".... los que a fin de cuentas te van a ayudar."

"Pues que alivio" pensaste.

"Exacto." ¡¿Lo habías dicho en voz alta?! No, estabas seguro que no."Como somos león obedecerán y al final esperemos que no quede en nada... Este Clan tiende a tratar de cortarle la cabeza a quien la saca por encima de los demás... Para tu suerte o desgracia yo soy de los que me juego el cuello alzándola así que...."

Toushi tomó la taza de té y bebió despacio.

"Tendremos que hacer ajustes y seguramente para compensar este abrupto inicio deberé hacer algún que otro truco pero... Eso como digo no me preocupa tanto, ya que estás en el Clan, como lo que me preocupa un León solitario en la candidatura Imperial y de la mano de quien vas, chico.

Me preocupa y..... me interesa."


Y aquella vez fue la primera no sólo que el Embajador te miró apropiadamente a los ojos sino que su sonrisa, que muchas veces parecía escueta y su aura cansada de pronto se vio revitalizada hasta ser brillante. Eso era puro y genuino interés.
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Matsu Ryunosuke
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Re: Día 7.- Matsu Ryunosuke.- Mañana

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HORA DEL DRAGÓN O DE LA LUNA- 8 A 10 DE LA MAÑANA
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Toushi tendía el pergamino hacia Hokusai mientras hacía referencia a la obediencia a los heraldos del emperador, aquel hombre parecía estar empezando soltar todo el discurso que yo mismo llevaba preparado. Toda la sangre de mi cuerpo empezaba a moverse a toda velocidad, mi corazón se aceleraba por momentos por lo que estaba por venir. Sabía perfectamente lo que allí ponía y por eso estábamos allí.

Aquella mirada fulminante de Toushi-sama sobre mi …. jamás había sentido una mirada tan inquisidora. Tuve miedo, era consciente de la irregularidad de lo que allí estaba pasando y de que si no fuera de la mano de quien iba, las cosas serían muy distintas.

Y mientras el desconcierto de la primera lectura, dejaba paso a un enfado que parecía crecer por segundos, la actitud del embajador, lejos de mostrarse iracunda parecía divertida, daba la sensación de que se lo estaba pasando bien, de que estaba disfrutando de todo aquello como si lo tuviera todo controlado.

Como ya sabía Toushi-sama apelo a la falta para con la jerarquía del Clan, algo que todos los allí presentes ya sabíamos. Y echó la culpa de los problemas del León a las individualidades.

Yo quería hablar, pero no iba a interrumpir aquella conversación entre aquellas dos personas que estaban muy por encima de mi. Quería decirles que esto jamás había entrado en mis planes que para mi el León y mi familia. Pero cómo explicarles….

La preocupación de Hokusai por que fueran a usarme como excusa para tirar a los demás candidatos al séquito tenía más que justificación. Me hacía sentirme mal, en el fondo estaba perjudicando a aquellos a los que había venido a pedir ayuda.

Toushi seguía la conversación despreocupado. Hizo referencia al sello de la rosa dorada indicando que ya había pasado el corte e indicando que ya no se podía hacer nada, lo que imagino que llenó de más frustración a Hokusai.

Hokusai estaba verdaderamente enfadado. Había puesto en peligro la imagen del Clan y no paraba de repetir que era algo irregular. Algo que aprovechó Toushi para indicarle que estaba en lo cierto mientras me miraba sonriendo.

No entendía nada, me habían hablado del embajador y conocía su historia, pero no esperaba esta actitud.

Desde que habían iniciado aquella conversación, no me habían hecho ninguna pregunta ni me habían dado pie a poder entrar, estaba allí, viendo como sucedía aquello cada vez más nervioso.

Cuando el Kitsu se levanto y se fue a por Umeko-sama, el ambiente quedo enrarecido, se podía cortar con un cuchillo y yo tenía ganas de explicarme, pero no iba a imapcientarme y hablar sin que me dieran pie.


“Toushi-sama, entiendo que todos y no solo algunos estén enfadados. Como ha dicho Hokusai-sama se que esto es del todo irregular”

“Lo primero de todo, me gustaría disculparme y pediros perdón por esta irregularidad. Sé, que he puesto en un compromiso el nombre y la imagen del Clan, pero yo no vine a Otosan buscando esto, jamás pensé ni si quiera entablar cierta relación con alguien de una familia imperial”


No podía apartar la mano de encima de Orihime mientras las palabras salían una tras otra de mi boca, buscando ese apoyo, ese contacto que necesitaba para seguir adelante con todo aquello.

“Soy un León, soy un Matsu, pero tambien soy un hombre de profunda fé. Mi camino se ha cruzado con el de Nisio-sensei porque así los Kamis lo han querido y espero y deseo poder hacer mucho por ellos y por mi Clan.”

Hice una parada para tomar aire y con una mirada respetuos y sincera, le pregunte algo para lo que yo ya tenía la respuesta

“¿Acaso podía rechazar a un heraldo del emperador sin llevar la deshonra y hacer daño a mi clan?”

“Soy consciente de que este León, se va a meter en un nído de serpientes y no voy a negar que también estoy preocupado, pero confío en mi Clan y en quien me ha brindado esta oportunidad de poder ayudar a los kamis y los mios como jamás hubiera soñado”
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Mensaje por Isawa_Hiromi »


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Pensabas que el Embajador iba a ser un problema y de pronto Hokusai, el guardian de la Tradición comenzó en un duelo verbal con Toushi, el cual parecía hasta divertido con una serie de embites que desviaba de un lado a otro sin que le rozasen los argumentos tan siquiera.
Esto debe ser la forma de hacer corte del León, pensaste recordando que como Matsu no habías estado muy cerca de diplomáticos... Pero ahí estabas tu, delante del Embajador que era y que se había impuesto aún por encima de las costumbres, tradiciones y opiniones de mucho. Y empezabas a ver por qué.

Aunque aquello te había pillado en mitad del caos.
Recordaste a Nisio entonces en la tienda diciéndole al dependiente que aquello sería un problema, seguro que ella estaba pensando justamente en cosas así.
Pasó el examen de heraldo con una puntuación por encima del 100 que era el máximo. Volviste a recordar entonces.
Estaba claro que Nisio era increíble en más de un sentido... y que a veces aquella extraña y aterradora máscara de porcelana hacía olvidar lo que era, una Miya, una imperial, un pez de corte.

Entonces hablaste.
Toushi se apoyó en su codo y mientras lo hacías miró distraidamente al cielo mañanero.

"La vida en sí misma es irregular, Ryunosuke-san... ¿O acaso no luchamos diariamente contra el caos? Porque el caos es la base y el orden la solución..."

Entonces tomó su taza de té y bebió mientras te disculpabas.

"Decidme, Ryunosuke-san... ¿Piden las flores perdón por florecer en primavera?"

Sonrió de medio lado.

"No......" susurró.

Y entonces tomó una carpeta que Hokusai había dejado en la mesa, la abrió y despacio revisó el contenido.

"No... claro que no... Nunca has tenido pretenciones.
Tardaste en destacar en la escuela.
No tenías demasiados amigos.
Eras casero.
Familiar.
No has dado problemas en tu vida.
Tienes buena reputación entre los que son mayores que tu...
Un poco si, fama de.... raro."


Levantó la vista de aquellos papeles y te sonrió, justo cuando acariciabas a Ori.

"Pero no.... no leo por ningún lado que seas el tipo de persona que busca el poder..."

Aquellos documentos... ¿eran sobre ti? En aquella embajada de pronto todo parecía menos casual.

"Así que.... te lo preguntaré de nuevo... ¿Pide el cerezo permiso para florecer?"

Sonrió de nuevo. Toushi apartó los documentos y cruzó sus manos unas con otras sobre la mesa. Miró a tu tío y dijo:

"Aegoki-san, ha sido un desayuno maravilloso en su compañía, muchas gracias."

Aegoki te miró un segundo, luego al embajador, el cual seguía sonriendo, y sin decir nada más se levantó, hizo una profunda inclinación y se marchó con expresión seria.

"Por fin a solas..."

Aquella sonrisa no pretendía ser siniestra pero en el rostro ojeroso y en aquella situación no dejaba de ser al menos intimidante.

"¿Os gustan los gusanos de seda, Ryunosuke-san?

A mi me maravillan... por lo que dan... y luego lo que pueden ser ¿sabes?
Hay muchos dichos sobre los gusanos pero mi preferido, lo oí una vez en esta ciudad, en uno de esos lugares ocultos... "Una mariposa es un gusano que se negó a creer que no podía volar".....

Por eso me gustan los de seda en especial, porque muchos sólo les ven su función en gusano pero yo.... las veo como mariposas... hermosas mariposas que pueden llegar donde quieran..."


Toushi pasó a mirar a tu serpiente y luego a ti.

"Eso es lo que te ha pasado con Nisio-sensei ¿verdad?"
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